lunes, 9 de mayo de 2011

Sonreí tercermundo: Estados Unidos y Europa te están mirando

Aritz Recalde

Mayo 2011

“La humanidad conoce dos azotes que la han agobiado en su historia: el imperialismo, que al suprimir la libre determinación de los pueblos, la soberanía de las naciones y la independencia económica de los países, los priva de su libertad esencial; y las dictaduras, que, al suprimir en parte la libertad individual, insectifican al hombre. Las dictaduras son de efecto limitado en el tiempo y en el espacio, duran lo que dura el hombre que las ejerce y alcanza sólo una acción parcial. Los imperialismos son permanentes y alcanzan a todos. Por eso la dictadura se abate por reacción local; y el imperialismo sólo cede ante la acción de todos. (…) La guerra se produce por designio de los hombres, no por su fatalidad. Las causas del noventa porciento de las guerras que ha soportado la humanidad, desde el mundo antiguo hasta nuestros días, han sido los imperialismos”. Juan Domingo Perón [1]


“¿Vivimos aún en tiempos en que el hombre debe luchar y morir para tener derecho a convertirse en ciudadano de una nación? (…) ¿No hay en esta tierra suficientes voluntades para imponer la razón a la sinrazón? (…) La muerte de colonialismo es, a la vez, la muerte del colonizado y la muerte del colonizador. (…) Lo deseamos y lo haremos. No creemos que exista fuerza capaz de impedirlo”. Frantz Fanon [2]

Sonreí tercermundo, los políticos norteamericanos te están mirando. Te necesitan para sus campañas electorales. Te requieren muerto y televisado para triunfar en sus elecciones de candidatos cada año. Con vos y con tu familia asesinada, van a apaciguar los temores y las frustraciones de sus pueblos, que están sujetos a una campaña mediática y cinematográfica de terrorismo ideológico permanente. La industria cultural les muestra que afuera de sus cálidos hogares capitalistas, está la barbarie y se esconde el peligro. Le enseñan al pueblo que aquí, en nuestros continentes, se cobija el mal y se reproduce el terrorismo.
Las acciones aplicadas por la barbarie occidental en los últimos dos siglos deben servirnos de escuela. De esa experiencia, tenemos que comprender una ley de la división internacional del planeta, que establece que los habitantes de las naciones del sur de la tierra somos un objetivo militar y que las metrópolis, son nuestros supuestos legítimos ejecutores. Cada uno de los objetivos militares de la OTAN o de la CIA, ya sean soldados, sean presidentes o sean niños, son utilizados para mantener la estabilidad política y económica interna de sus Estados. Los actos del terrorismo norteamericano y europeo sobre el tercermundo no encuentran límites. Bombardean países, destrozan su infraestructura, sus patrimonios culturales y matan a las poblaciones bajo los misiles o por el hambre ocasionada en las conflagraciones. No importa si el asesinado a televisar es un socialista democrático como Salvador Allende o si hay que armar un documental con el ahorcado Sadam Hussein. No interesa si matan soldados como Osama Bin Laden, buscan asesinar presidentes como Evo Morales [3] o ejecutan a la luz de la opinión pública mundial, a jóvenes y niños, como es el caso del hijo y los 3 nietos de Muamar Kadaffi.[4]
Los políticos de las metrópolis en tiempos de campaña, hacen apología de los crímenes de guerra más atroces, como fueron el hundimiento del Crucero General Belgrano en Malvinas o la ejecución de los cientos de miles de supuestos comunistas que mandó a matar el Operativo Cóndor [5]. A la hora de asesinar y promover las torturas, las desapariciones y los secuestros, seguramente Margaret Thatcher, Ronald Reagan, George Bush o actualmente Barak Obama, miraron las encuestas y oyeron a sus asesores. Por cómo actuaron, es innegable que descubrieron que matar brutalmente latinoamericanos, africanos o asiáticos, alimenta el ego de buena parte de la opinión pública de las metrópolis. Para las potencias y cuando median sus intereses, no hay leyes, no hay valores, no hay procesos judiciales, solo existe la aplicación de la fuerza que es el derecho de las bestias.
Tal cual estableció y auguró Juan Perón en el epígrafe, el azote del imperialismo es un presente trágico para Asia, para África o para América Latina. Sonreí tercermundo, las metrópolis piensan en vos y cuando necesiten ganar una elección, vas a formar parte de su plataforma electoral. Si por el contrario al mandato criminal que nos imponen la OTAN y sus aliados, creemos que la paz y la libertad son la razón de nuestros pueblos, retomemos la voluntad de Fanon y junto con él, convenzámonos de que “no creemos que exista fuerza capaz de impedirlo”.

Notas
[1] Juan Perón, Política y Estrategia, Pleamar, 1983. Pp 8 y 61.
[2] Franz Fanon, Sociología de una revolución, Ediciones del 70, 1973. Pp 16 – 18.
[3] Stella, Calloni, Evo en la mira. CIA y DEA en Bolivia, Punto de Encuentro, 2009.
[4] http://www.elmundo.es/elmundo/2011/05/01/internacional/1304203466.html
[5] Stella Calloni, Los años del lobo. Operación Cóndor. Peña Lillo, 1999.

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