sábado, 28 de agosto de 2010

FUERZA COMPAÑERO FAVIO!


FRAGMENTOS DE ENTREVISTA REALIZADA A LEONARDO FAVIO, HOMENAJEADO EN EL PRIMER CONGRESO ARGENTINO DE CULTURA DE MAR DEL PLATA

–¿Cómo ve al país hoy?

–¿Cómo lo veo? Maravillosamente bien. No es fácil la tarea en la que está envuelto este hombre. Yo diría que finalmente, después de más de cincuenta años, no tenemos un político en el gobierno, tenemos un conductor, un tipo que te convence con hechos concretos. Y despojado de toda hipocresía política. Pero además con mucha visión y mucho talento. Me gustaría que lo supiéramos preservar. Antes tenía una gran expectativa con la mujer de él, cuando la oía en sus exposiciones dentro del Congreso. Me llamaba la atención. ¡Qué brillante! Y veo que lo que decían se va cumpliendo, y más. Es como un nuevo milagro, porque vienen de un pueblo chiquito, y sin embargo están ahí, dando una batalla que la gente entiende poco a poco.

–¿Le parece que es una nueva etapa del peronismo?

–No hay ni nueva etapa ni vieja etapa. Es como decir que hay un nuevo cristianismo. El peronismo siempre fue uno. ¿Se da cuenta? Yo tengo carné de conductor, pero yo no manejo, ¿me entiende? Vos podés llegar a los más altos estamentos de un partido político y no tener nada que ver con ese partido. Porque uno es lo que hace y hace lo que es. ¿Qué tiene de cristiano el Papa Borgia? O tantos otros. O muchos obispos que hemos tenido acá. Y de golpe te encontrás por ahí con una persona en China, por ejemplo, que ni oyó hablar de Cristo, y es más cristiana que su Santidad. Entonces... el partido, como partido, nunca me expresó. Ni como cineasta ni como nada. Lo que yo amé es lo que vi, el trato con el niño que fui, con la ancianidad, las obras que se realizaron, la visión, el talento... Vos escuchás un discurso de Perón en aquella época o algo que respondía y te quedás perplejo, porque estaba cien años adelante de todo. Y todo lo que él dijo se fue dando. Entonces, ¿qué es ser peronista? Yo digo que todo el que se sensibilice frente a un niño desvalido, o frente a un salario injuriante de un obrero, o no vea en una marcha de protesta un tumulto de gente que molesta sino un conjunto de individuos que tienen algo que reclamar, ése es mi compañero, milite donde milite. Yo no le pregunto a nadie quién es ni de dónde viene. Mientras sea buena gente... Esto puede ser también producto de mi ignorancia. Yo no conozco la Constitución, por ejemplo. Pero no necesito leer la Constitución para saber qué es lo que corresponde. No sé, estoy muy feliz con esta etapa que se está viviendo. La llegué a ver, Dios me dio esa posibilidad. Yo creí que nunca más la iba a vivir. Ahora... se está construyendo, cuesta, cuesta mucho. Los otros días estábamos viendo Perón... (porque me trajeron el DVD) y te das cuenta de qué paralelos que hay, porque vos veías, cuando Perón comenzaba a trabajar con los obreros, las quejas cuáles eran y de qué grupos venían. La Cámara de Comercio decía que el camino emprendido nos iba a llevar a una inflación impresionante y qué sé yo y que todo se iba a desmoronar... Y yo me preguntaba, ¿pero esto no es lo mismo de hoy? Los enemigos tienen prácticamente el mismo carácter. Y el acercamiento de la gente que ha militado o que milita dentro del radicalismo es muy parecido a la primera etapa de Perón, cuando se fueron hacia él Jauretche y todos los que venían del yrigoyenismo, ¿no?

Fuente: diario "Página/12"

Vida y obra de José María Velasco Ibarra

Aritz Recalde, junio de 2017 “Individuos y pueblos, ciudadanos y conductores tienen que conocer a dónde van, qué persiguen en la vida. Es...