jueves, 4 de agosto de 2011

Solicitada de Abogados por la Justicia Social (AJUS)




Cuando nuestro país atravesaba sus horas mas dramáticas allá por el 2001 no fuimos pocos los argentinos, y los profesionales del derecho, que entendimos que el Poder Judicial que surgía de la década del 90 cargaba una gravísima responsabilidad institucional sobre las razones que generaron esa profunda crisis, y reclamamos públicamente la renovación de la Corte Suprema como cabeza de ese Poder desprestigiado.
En ese escenario, cuando a partir del 25 de Mayo de 2003 Néstor Kirchner inició el camino de reconstrucción de la Patria para, en sus palabras, “salir del infierno” uno de sus pilares indiscutidos fue la renovación de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Fue así que el Proyecto Nacional estableció la Corte Suprema con mayor calidad académica, profesional e institucional de la historia patria, y la que desarrolló mayor grado de independencia tanto de los restantes poderes formales, como del poder económico y el lobby de las corporaciones.
Hoy, envalentonados por los resultados electorales de opciones conservadoras en algunos distritos, el poder económico y las corporaciones, buscan erosionar la cabeza de un poder judicial que viene dando señales claras en el sentido de la renovación democrática.
Y para eso se valen del artero y falaz ataque al Dr. E. Raúl Zaffaroni, quien resulta ser el máximo símbolo de la posibilidad de construir un poder judicial independiente y democrático.
No es casual que estos sectores hayan tomado al Dr. E. Raúl Zaffaroni como blanco de sus ataques, porque es su trayectoria, sus ideas nuevas, refrescantes y transformadoras del pensamiento penal, reconocidas internacionalmente por gran cantidad de instituciones y universidades e incluso premiadas con el Premio de la Academia Sueca de Criminología, su compromiso inquebrantable por poner el poder judicial al servicio de la democracia, su convicción de que no hay democracia sin justicia, y que justicia es justicia social, lo que lo ha llevado a convertirse en referente de todos aquellos que pensamos un derecho al servicio de los humildes, que lo tomamos como maestro indiscutido tanto en la Cátedra, como en el ejercicio de la profesión y en el ámbito judicial.
Y es por esto que el ataque artero es a su persona, porque es el símbolo de que es posible construir una justicia, y un poder judicial, mejores, con mayor calidad profesional, con mayor profundidad democrática y a la altura de los tiempos de nuestro país y la región toda, y eso el poder económico concentrado y las corporaciones no lo quieren aceptar.
Es por eso que desde Abogados por la Justicia Social (AJuS) ratificamos nuestra decisión de defender el proceso de transformación democrática del Poder Judicial y renovar la confianza en las calidades personales, académicas, profesionales y éticas del Dr. E. Raúl Zaffaroni, como parte de esa epopeya.
Por eso le decimos a los poderes concentrados y las corporaciones:

¡Ni se atrevan! La mejor Corte Suprema de nuestra historia y su integrante más simbólico, el Dr. E. Raúl Zaffaroni, tienen el respaldo de todo el pueblo. Ni un paso atrás, nunca menos, ¡Vamos por la patria que soñamos!

BUENOS AIRES 2 DE AGOSTO DE 2011

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