domingo, 30 de diciembre de 2018

La liberación por la pobreza


Alberto Buela (*) 
Diciembre 2018 

En 1959 se crea el BID- Banco Interamericano de desarrollo- y en 1961 la Alianza para el progreso, de modo que, grosso modo, hace casi sesenta años que el ideal del desarrollo económico se instaló en nuestra ecúmene iberoamericana y sus consecuencias han sido, en algo más de medio siglo, que nuestros países: hoy son más pobres.
Esta constatación no es un invento nuestro porque hace ya en 1982, Alberto Wagner de Reyna (1915-2006), seguramente uno de los más significativos filósofos suramericanos de la segunda mitad del siglo XX, afirmó lo mismo. Y así propuso en un libro extraordinario Pobreza y Cultura: “que pensemos la posibilidad de descubrir y emplear en nuestro propio beneficio el valor de la pobreza…Es decir, vivir en la suficiencia material, que se aparta del despilfarro”[2].
El filósofo limeño sabe de qué habla pues su experiencia de ocho años (1964-72) en el consejo directivo de la Unesco y su trato fluido con la Fao, así como sus múltiples embajadas, todo ello volcado en su libro Idée et historicité de l´Unesco, hicieron de él un testigo privilegiado del fracaso de las teorías sobre el desarrollo.
Es que la austeridad, lo ha reiterado Francisco, es el mejor antídoto a la sociedad de consumo, a la sociedad del despilfarro, a la sociedad del dios monoteísta del libre mercado, a la sociedad del capitalismo salvaje, a la sociedad de los grandes basurales y campos de residuos, a la sociedad del consumo de energía sin justificación, a la sociedad que produce el calentamiento global y pone, en definitiva, el riesgo de la existencia en la tierra.
Epicuro, filósofo griego que vivió 300 años antes de Cristo, afirmaba: pobre es aquel para quien lo suficiente es poco, porque nada le es suficiente. Y Séneca, filósofo hispano-romano de la misma época que Cristo, decía: no es pobre el que tiene poco, sino el que desea más de lo que posee. Y también: la riqueza tiene sus límites, el primero es tener lo necesario y el segundo lo suficiente. Más adelante, en el siglo IV San Ambrosio va a sostener: quien se acomoda a la pobreza es rico… el rico padece una pobreza de sentimientos pues siempre cree que algo le falta y lo codicia. Muchos siglos después Arturo Schopenhauer dijo: la riqueza es como el agua de mar, cuanto más se bebe más acosa la sed.
Esta tendencia de la riqueza a crecer, a siempre desear más bienes, ha terminado en la sociedad de consumo actual, que está regida por la tiranía de la riqueza.

APROXIMACIÓN ETIMOLÓGICA
Pobre viene del latín pauper, que está vinculado a paucus que significa poco y del griego penía (pobreza) y de pénes (pobre), vocablos que están vinculados con peína (hambre) y pónos (dolor). También se dice en griego aporía (falta de camino o aprieto o problema. Vemos que las raíces latinas destacan más el aspecto cuantitativo de la pobreza = poco, en tanto las griegas resaltan el aspecto cualitativo= hambre.
Rico, en cambio, proviene del germánico Reich (poderoso). En tanto que en latín rico se dice dives= abundante y en griego ploúsios del verbo ploutéo= hacerse rico, de allí viene plutocracia.
Vemos como hambre y poder, el equivalente a pobreza y riqueza no están en el mismo plano: una, en el dominio biológico psíquico y la otra en el plano político económico.

Nuestros sociólogos y economistas han mezclado estos dos planos y así miden la pobreza por la carencia de riqueza, por ejemplo, el salario mínimo, consumo básico, mínimo vital y móvil, etc. No tienen en cuenta el valor de la pobreza como generadora de un hombre distinto y de una sociedad diferente.

San Juan Crisóstomo, uno de los Padres de la Iglesia, aquél que afirmó que “detrás de toda gran fortuna hay un crimen”, frase que todo el mundo atribuye a Honorato de Balzac, sostuvo que en el mundo existe la esclavitud del rico y es el pobre quien lo libera. Pues el rico está al servicio de la tiranía de su riqueza que siempre es poca. Así, si pensamos una ciudad toda de ricos ella es imposible, pues  vemos que ellos necesitan de los pobres para construirla y limpiar las letrinas-tareas que el rico no realiza- mientras que una ciudad de pobres es autosuficiente. (Cfr. Homilía Sobre Lázaro, 48). El  verdadero pobre desea modestamente y por eso es más rico. Vemos como en el fondo coinciden Crisóstomo y Séneca en la idea de un hombre íntegro y pleno, que es aquel que tiene por límites lo que va de lo necesario a lo suficiente. Así el rico no tiene límites hacia arriba y el indigente no tiene límites hacia abajo, el verdadero hombre (el cristiano)  es aquel cuya vida práctica transcurre entre la posesión de lo necesario y lo suficiente para vivir. No le falta ni le sobra nada.
En la indigencia no se puede ser feliz, pues para ella se necesita un mínimo de prosperidad, afirma Aristóteles.
Para griegos y romanos la auténtica riqueza es aquella vinculada a la producción de los bienes de uso, como propiedad para satisfacción de nuestras necesidades. A esta riqueza la denomina Platón en El Sofista ktétika. Esto es, el aprovechamiento de la riqueza que nos brinda la naturaleza como la pesca, la caza, la siembra y la cría.
Enfrentada a ella hallamos la crematística, que viene del vocablo khrémata= las cosas y de khréma= dinero. Es la riqueza que viene del negocio y no de la producción. Nace de la permuta del dinero mismo lo que la convierte rápidamente en usura y entonces nada la limita. Su ambición es infinita.
Vemos como la riqueza puede tener dos orígenes: como beneficio que produce la producción por el trabajo o la ganancia por el negocio de la usura ( metabolé=cambio de monedas).

El pobre=el cristiano, desea modestamente y por eso es más rico. 

Ante el dios monoteísta de la sociedad de consumo, de la sociedad del despilfarro, la del capitalismo salvaje, de del imperialismo internacional del dinero, así la denominó Pío XII, el papa Francisco, propone la vieja tesis del recurso a la austeridad, según la cual rico no es el que tiene mucho sino el que vive con poco. Aquel que se pone un límite al uso de la riqueza y su consecución. Aquel que sabe disfrutar de las cosas de la vida con alegría y con mesura.
Así termina Wagner de Reyna su espléndida meditación: “La pobreza desempeña así una función ancillar, subordinada: ser el lugar de arranque de la acción del espíritu libre del lastre de la desmesura material, cuantitativa, hedonista que constituye el desconcierto de la crisis actual. Podrá así el espíritu en la moderación y austeridad alcanzar el concierto radical (desde su raíz) el que el hombre se (re)humaniza. No es la pobreza un fin, ni valor absoluto, ni meta, sino supuesto y condición”.[3]

(*) arkegueta, aprendiz constante, mejor que filósofo

Filósofos y pensadores americanos estudiados por nosotros y sobre los que hemos publicado varios trabajos:
De Argentina: Carlos Astrada, Nimio de Anquín, Jorge Luis Borges, Gonzalo Casas, Leonardo Castellani, Alberto Caturelli, Máximo Chaparro, Macedonio Fernández, Juan Agustín García, Luis Juan Guerrero, Rodolfo Kusch, Leopoldo Lugones, Julio Meinvielle, Héctor Murena, Enrique P. Osés, Pedro de Paoli, José Peramás, Diego Pró, Ernesto Quesada, Alberto Rougés, Arturo Sampay, Miguel Ángel Virasoro, Saúl Taborda, José Luis Torres, Lizardo Zía.
Del Perú: Francisco García Calderón, Augusto Salazar Bondy, Alberto Wagner de Reyna
De Estados Unidos: Alasdaire McIntayre, Christopher Lasch, Graham Harmam.
De Uruguay: Carlos Vaz Ferreira, Juan Llambías de Acevedo.
De Bolivia: Franz Tamayo, Andrés Soliz Rada.
De Colombia: Nicolás Gómez Dávila
De Venezuela: Ernesto Mayz Vallenilla
De México: José Vasconcelos, Antonio Caso, Antonio Gómez Robledo, Leopoldo Zea.


[2] Pobreza y cultura, UCA-Perú, Lima, 1982. Este libro fue preparado como documento iniciativo sobre “Pobreza, cultura y desarrollo” referido al Perú y presentado en la Universidad de las Naciones Unidas en Tokio por el autor en calidad de consultor de la misma. 
 [3] Pobreza y Cultura: crisis y concierto: Ed. UCA-Perú, Lima, 1982, p. 249

jueves, 27 de diciembre de 2018

Venezuela: se va otro año que parecieron tres o cuatro


Marcos Salgado

La apabullante coyuntura venezolana tiene elementos que permanecen constantes, y que probablemente explican por qué Venezuela está lejos de los discursos apocalípticos de algunos presidentes de la región y de dirigentes opositores.
Repasar los hechos salientes del 2018 en Venezuela lleva varias veces a la misma pregunta: “¿eso pasó este año? Una elección presidencial adelantada, nueva victoria de Maduro, una hiperinflación de millón por ciento no resuelta por un plan económico anunciado como la salvación, un dron que explota cerca del presidente… Después abrazo con Erdogan y Putin y bombarderos supersónicos intercontinentales que parecen reeditar los ¿viejos? tiempos de la guerra fría. Todo en un año.
Pero la apabullante coyuntura venezolana tiene también otros elementos que permanecen constantes, y que probablemente explican por qué Venezuela está lejos de los discursos apocalípticos de algunos presidentes de la región y de dirigentes opositores.
Uno de los elementos que no varió, o varió poco, en 2018 es la hegemonía política ejercida desde el Palacio de Miraflores. El gobierno manejó los tiempos del pulso político, ante una oposición autodesactivada tras sucesivas ausencias en las urnas y (otra constante) absoluta carencia de liderazgo.
Permanece también el limbo institucional de la Asamblea Nacional de mayoría opositora. Ya ni sus medios de comunicación adscriptos cubren sus sesiones, si es que realmente éstas se realizan. Nadie parece saberlo bien, mucho menos los ciudadanos que les otorgaron la victoria, en el lejano 2015.
Tampoco varió el panorama económico. ¿Puede mantener hegemonía política un gobierno que parece no controlar nada en la economía?, en Venezuela, sí. El plan económico lanzado con bombos y platillos en agosto se quedó a mitad de camino. No fue lo que reclamaban los empresarios y no resolvió las penurias diarias de los ciudadanos de a pie. La inflación se aceleró aún más, superando con creces el aumento también desmesurado del dólar paralelo.
El Estado no logró controlar los precios, ni defender el nuevo signo monetario, el Bolívar Soberano. También quedaron en los papeles otras medidas que asomaban como indispensables, como el aumento de la gasolina (hoy un tanque de combustible se llena con 0,0024 bolívares de los nuevos, pero no hay monedas ni billetes para descender a ese no-valor).
Un censo automotor que convocó a multitudes que esperaban acceder a un inminente sistema de distribución de combustible con subsidios quedó en la nada. Se suponía que aquellos que no se adhirieran al sistema pagarían el combustible a precios internacionales. Pero no, la navidad encuentra a los venezolanos (a todos, los que tienen un automóvil económico y a los de camionetas de mil cilindros) cargando gratis, o casi gratis (algo hay que dejarle al empleado de la estación de servicio).
Pero la debacle económica y la ausencia de soluciones no necesariamente aumenta la tensión social. O al menos no a límites incontrolables. Las venezolanas y venezolanos parecen listos para encarar una Navidad manteniéndose a flote. En Caracas se vieron largas colas para comprar y comprar, a precios viles y no tanto. Probablemente en eso se fueron, parcialmente, las últimas remesas de ciudadanos en el exterior, una fuente de ingresos cuyo volumen es difícil de mensurar pero que nadie niega que existe y crece.
Así, Venezuela transita hacia el 10 de enero. La fecha en la que algunos esperan (especialmente fronteras afuera) que pase de todo, pero tal vez no pase nada. El gobierno ya adelantó sus fichas y advirtió que los países que no reconozcan el nuevo mandato de Nicolás Maduro pueden cerrar sus embajadas.

La reciente tensión diplomática entre Colombia y Venezuela. (Bogotá deportó a un ciudadano venezolano vinculado a la embajada, Caracas contestó expulsando al Cónsul General de Colombia) puede seguir en ascenso. A eso se sumarán posicionamientos de países de la región que desconocerán a Maduro y el nuevo régimen de Brasil también moverá piezas, tal vez no sólo retóricas.
El gobierno de Maduro también exhibió apoyos. A la visita del presidente turco Erdogan se sumó la visita con foto de Maduro a Putin en Moscú. El ruso dijo que “intercambiaron notas” sobre la situación en América (como hacen los aliados).
Y enseguida volaron dos cazabombarderos intercontinentales rusos al aeropuerto de Maiquetía en medio de versiones de que son apenas la antesala de una estancia más prolongada de este tipo de naves en la isla de La Orchila, en el caribe venezolano, muy cerca de Caracas. “Ojalá hubiera no una sino diez bases (rusas)”, dijo el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello.
De esta forma, la movida anunciada del (parcial) desconocimiento internacional a Maduro a partir de su juramentación para el mandato 2019 – 2025 parece perder fuerza. No parece el gobierno estar quedando sin cartas.
Por el contrario, todavía se pueden cerrar los tiempos de la Constituyente, aprobar una nueva Carta Magna y revalidar los poderes (al menos el ejecutivo y el legislativo) en nuevas elecciones adelantadas que tomarían a contrapierna, de nuevo, a una oposición que ni de lejos tiene candidato. Elecciones que podría ganar el mismísimo Nicolás Maduro, y que dejaría sin argumentos a la comunidad internacional.
Parece demasiado, pero nunca se sabe en la Venezuela donde nada pasa y pasa todo.

Marcos Salgado: Periodista argentino del equipo fundacional de Telesur. Corresponsal de HispanTv en Venezuela. Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)

miércoles, 26 de diciembre de 2018

El Modelo Bonaerense para el Proyecto Nacional


La planificación de las políticas de Estado durante la gobernación de Antonio Cafiero
Aritz Recalde, diciembre de 2018
“No vamos a salir de esta crisis solo con planes macroeconómicos o microeconómicos o ajustando el déficit fiscal. Esto es más profundo en lo ético, en lo moral, en los subsuelos en donde se edifica la sociedad visible de nuestro tiempo. Tenemos que buscar la salida y resolver cómo concretamos la Comunidad Organizada. Entendemos entonces que es necesario avanzar hacia la Unión Nacional”. Antonio Cafiero



Bases para el Plan Trienal bonaerense
“El peronismo Renovador pone en marcha el proceso de elaboración del Plan Trienal 1987-1990 para la Provincia de Buenos Aires. El instrumento operativo para el desarrollo del proceso programático indicado, es el Centro de Estudios para la Renovación Justicialista (CEPARJ) que hace cierto el concepto esencial de participación popular en el poder. Bajo el lema “El plan lo hace Usted”, el CEPARJ ha convocado a todo el pueblo, sus técnicos, profesionales, científicos y expertos, para que unidos en la búsqueda de su destino generen las bases programáticas de la transformación provincial”. Antonio Cafiero

Antonio Cafiero redactó e implementó un programa de desarrollo para la provincia de Buenos Aires que denominó “Plan Trienal”. Para formularlo retomó la experiencia de los Planes Quinquenales del primer peronismo. Desde la gobernación detallaron que “La Planificación Justicialista es realista, resuelve problemas y otorga oportunidades, por lo tanto es democrática, participativa y movilizadora de los trabajadores, los empresarios, los técnicos, los funcionarios y la comunidad en su conjunto” (Síntesis Bonaerense 1988: 81).
El proyecto de borrador inicial puesto a debate, fue desarrollado desde el Centro de Estudios para la Renovación Justicialista (CEPARJ). Los ejes de discusión y de intervención que fijó el organismo para diagramar el Plan Trienal, fueron los siguientes:
1.1  Nuestra doctrina histórica. El desafío de la renovación.
1.2  Por una democracia para todos: la provincia de Buenos Aires y el Proyecto Nacional. Reforma de la Constitución Provincial. La protección de los derechos personales.
1.3  Por una vida solidaria. Las carencias sociales: la pobreza, la minoridad, la mujer, el Plan Alimentario Nacional, discapacitados, la salud como bien social, el derecho a una vida digna y turismo y deporte.
1.4  Seguridad Social: previsión social, obras sociales y autónomos.
1.5  Una Provincia integrada. Reconstrucción industrial: participación laboral en ámbitos específicos, incrementar la participación de los asalariados, actualización y adaptación de la legislación y definición de una política de pleno empleo. Energía: D.E.B.A., Consejo Federal de Energía, Fomento Cooperativo y Extensión de redes de gas. Patrimonio vial. Promoción y defensa de la producción agropecuaria: bases para una propuesta rural justicialista, líneas de acción, política agroindustrial y tecnológica, comercio, transporte y almacenaje. La justicia social y la comunidad rural. La pequeña industria pesquera bonaerense.
1.6  Educación participativa e igualitaria: educación, cultura y la investigación científica.
1.7  La Reforma del Estado Provincial: la reforma judicial. Las cárceles. La Reforma Municipal. La Reforma fiscal y administrativa: planificación y presupuesto, la estructura y procedimientos, recursos humanos y moral pública.
1.8  Aspectos regionales provinciales: el Gran Buenos Aires, zona del Gran La Plata y la Cuenca del Salado.
1.9  Las inundaciones.

La Provincia de Buenos Aires debate su futuro
Para la formulación del Plan Trienal se implementó una metodología participativa que contó con los aportes de representantes políticos, sociales y técnicos que intervinieron en las jornadas preliminares en las localidades de Punta Alta, Bahía Blanca, Mar del Plata, Necochea y 9 de Julio. Se realizaron diversos seminarios e intercambios de opiniones y de propuestas en todas las municipalidades de la Provincia. En el documento “Bases para el Plan Trienal Justicialista” se destacó que con “esa metodología habremos de proseguir hasta transformar estas bases previas en un Programa de Gobierno y el Programa de Gobierno en una realidad efectiva para producir un cambio cuantitativo en la calidad de vida de los habitantes de la Provincia” (Bases 1987: 1 - 2).
Como resultante de las jornadas de discusión y de los distintos intercambios se incorporaron los siguientes ejes al Plan Trienal:
-       Calidad de vida / distribución del ingreso: salud, educación y cultura, vivienda, menor y familia, aguas y cloacas, seguridad, sistema previsional, deportes y turismo y cultura.
-       Los grandes emprendimientos: inundaciones, conurbano y río Salado.
-       Transformaciones del Estado: reforma de la administración, Estatuto del empleado público, administración y programación presupuestaria, control, responsabilidad de funcionarios y reformas del Poder Judicial.
-       Relaciones con los municipios: obras, carta orgánica municipal, coparticipación y asistencia crediticia.
-       Infraestructura económica: caminos, energía, transporte y puertos.
-       Actividad económica: parques industriales, apoyo a las PYMES y créditos del Banco Provincia.
-       Comercio: comercialización y Mercado Central.
-       Sector primario: agricultura, ganadería y pesca.
-       Organismos de apoyo: Banco de la Provincia y Comisión de Investigaciones Científicas.

El Plan Trienal bonaerense 1989- 1991
“Las proposiciones básicas para el desarrollo contenidas en el Plan Trienal son: la movilización del potencial económico bonaerense; el mejoramiento de la calidad de vida; el fortalecimiento de la dotación de la infraestructura social básica; el manejo eficaz de los recursos naturales y el mejor uso del suelo rural y urbano y la transformación del Estado provincial” (Síntesis Bonaerense 1989: 152).

A poco de asumir la gobernación Antonio Cafiero creó una Comisión para implementar el Plan Trienal y otra para la reescribir el presupuesto. Se instituyeron además, Mesas de “Formulación de Proyectos” y de “Programas Municipales”.
El desenvolvimiento del Plan Trienal se implementó articulando el “consenso político”, la “concertación económica” y la “participación de las organizaciones libres del pueblo”. Se realizaron reuniones con organizaciones comunitarias y con funcionarios municipales de las regiones en las que se dividió la Provincia. El gobierno de Cafiero fundamentó la participación protagónica de la comunidad en el hecho de que “ningún logro previsto en el Plan Trienal sería posible si los municipios, los sindicatos, los empresarios, las sociedades de fomento, las cooperativas, las organizaciones de bien público y todas las manifestaciones del trabajo comunitario no se incorporan de algún modo a este quehacer” (Síntesis Bonaerense 1989: 153).
El Plan se presentó a la Asamblea Legislativa el 2 de mayo del año 1989. En palabras de la gobernación, la iniciativa se propuso “reconstruir una voluntad comunitaria que recreara la noción de pertenencia, de integración al conjunto y de destino individual ligado al destino colectivo. Así, la programación se convirtió en una dinámica mediante la cual el Gobierno Bonaerense recogió las aspiraciones de la comunidad, tomó medidas e indujo comportamientos para hacer efectivo su compromiso en la formulación de políticas dirigidas a la satisfacción de las necesidades sociales” (Síntesis Bonaerense 1989: 152).

Como resultado de reuniones con funcionarios municipales y de la tarea de las mesas de “Formulación de Proyectos” y de “Programas Municipales”, se recabó información de 2600 propuestas que integraron el "Banco de Proyectos de Inversión de la Provincia". Las iniciativas fueron agrupadas en:
a-    Cuatro programas regionales: Desarrollo del Delta Paraná, de la Cuenca del Salado, del Noroeste de la Provincia afectado por inundaciones y del Conurbano Bonaerense.
b-    Ocho programas provinciales: reforma del Estado, industria, transformación agropecuaria, pesca, turismo, gas, vivienda y empleo (Síntesis Bonaerense 1988: 81).

El Plan Trienal se implementó a partir de:
1- “Programas regionales” cuya misión era la “evaluación de los problemas más urgentes”. La Provincia se dividió en las secciones “conurbano”, el “Delta y el eje fluvial industrial”; el “núcleo de transformación agrícola”; la “cuenca deprimida del Salado”; el “complejo Mar y Sierras” y el polo de “Bahía Blanca”.
2- “Programas sectoriales” para la “organización de las actividades productivas del sector, en el marco de un plan operativo anual” (Síntesis Bonaerense 1989: 153).

  
La gestión participativa del gobierno del pueblo
“El valor de la participación reside en reivindicar al pueblo con la política, para que ésta deje de ser una cuestión de expertos eruditos o de hábiles punteros conocedores de la rosca y la trenza que permiten un fácil acceso a los niveles decisorios. Nosotros proponemos la participación para quebrar ese círculo vicioso y permitir el acercamiento a la cosa pública de todos los sectores sociales. Cuando lanzamos las jornadas de trabajo solidario; cuando convocamos a la comunidad a resolver sus propios problemas; cuando generamos programas de autoconstrucción de viviendas; cuando descentralizamos la obra pública a través de los municipios; cuando llamamos a participar a las entidades intermedias”. Antonio Cafiero (Síntesis Bonaerense 1988: 13)

Unos de los ejes fundamentales de la política pública de Antonio Cafiero, fue que se implementó a partir del dialogo y de la construcción colectiva con los representantes de la comunidad. El Gobernador destacó que “no creemos ni queremos la participación con sentido paternalista que diga vengan, pasen, esto se hace así. Creemos y queremos la participación en las comunidades de base, en el barrio, en las Organizaciones Libres del Pueblo” (Síntesis Bonaerense 1989: 68).
Con esta meta, Cafiero creó un conjunto de espacios para la participación social y política como fueron:
-       Consejo para la Participación y el Desarrollo (CO.DE.PA.P)
-       Consejo Provincial de la Mujer (Decreto 17/87);
-       Consejos de Escuela[1] (Decreto 4182/88);
-       Consejos de Seguridad Municipal[2].
-       Consejos de Emergencia Bonaerense y de Emergencia Municipal[3];






El Consejo para la Participación y el Desarrollo (CO.DE.PA.P)
“Ya decía Perón que el mejor programa es el que se ejecuta. Y ese sueño que florece en logros solidarios, en una Provincia capaz de presentarle al país un ejemplo de concertación como el que ya pusimos en marcha con el Consejo Para la Participación y el Desarrollo, donde incorporamos las voces de los distintos sectores. ¿Cómo no van a tener algo que decir los empresarios, los trabajadores, la universidad, las asociaciones intermedias? ¿Cómo no van a tener el derecho, y les diría el deber de opinar y decidir el futuro junto al Gobierno de la Provincia”?. Antonio Cafiero (Síntesis Bonaerense 1988: 13)

El CO.DE.PA.P se creó en el mes de julio del año 1988 con la meta de alcanzar la “planificación y la concertación económico social, pregonar la solidaridad activa, la creatividad personal y alcanzar en definitiva, el protagonismo popular” (Síntesis Bonaerense 1988: 79). Sus promotores sostuvieron que la “planificación del Estado no es una tarea reservada sólo a la tecnoburocracia y que la concertación no tiene sólo un aspecto macroeconómico, sino que es esencialmente social y participativa, en las cuestiones que hacen al crecimiento y distribución el ingreso” (Síntesis Bonaerense 1989: 13).
El Consejo era presidido por el Gobernador y el vicepresidente era el Ministro de Economía. El Secretario General de la Provincia, Mario Cafiero, participó en carácter de titular de la Comisión del Plan Trienal.
Integraron[4] el organismo 45 miembros referentes de las “Cámaras empresariales, la CGT, cooperativas, universitarios, profesionales y representantes de entidades intermedias”. Los participantes se distribuyeron entre los representantes de la industria, del trabajo y de las entidades intermedias. Los participantes del Consejo fueron elegidos por las propias organizaciones de origen (Síntesis Bonaerense 1988: 79-81).
El CO.DE.PA.P actuaba en conjunto con la Comisión del Plan Trienal y tenía entre sus competencias proponer planes de mediano y largo plazo, sugerir la asignación de recursos para inversión pública y elevar iniciativas propias al Poder Ejecutivo.
El CO.DE.PA.P constituyó nueve comisiones de trabajo: reforma del Estado; Plan Trienal; saneamiento ambiental; transformación de D.E.B.A. en empresa de propiedad social; descentralización universitaria; trabajo y empleo; política industrial y agropecuaria; seguridad; y política de tierra y vivienda.

La institucionalización de la participación popular
“La reforma de la Constitución provincial (…) El principal valor subyacente en todo el texto era la solidaridad, se destacaba el papel del Estado como agente de la justicia social y se hablaba de la función social de la propiedad privada, cuando el capitalismo más egoísta se mostraba triunfante en todo el mundo, el Estado estaba en retirada y lo más parecido a la justicia social que se pregonaba por los medios eran las cenas de caridad (…) Se consagraba el principio de la descentralización y autonomía municipal, duramente resistido por quienes querían volver al caudillismo”. Antonio Cafiero

En el año 1989 Cafiero impulsó, sin éxito, la Reforma Constitucional de Buenos Aires. El proyecto le dio mucha importancia a la participación popular y en su artículo 35 la propuesta de Carta Magna estableció que “la Provincia reconoce a las entidades económicas, profesionales, gremiales, sociales y culturales, y especialmente a las Cooperativas y Mutuales, garantizándoles el pleno derecho a su constitución, desenvolvimiento y participación en la vida social, sobre la base de su organización pluralista y democrática”.  
Justificando la inclusión de dicho artículo constitucional, el senador Antonio Arcuri destacó que los más de “2000 cooperativas y 1.100 mutuales atendiendo los más diversos servicios, diseminados en el vasto espacio físico bonaerense, son testimonio de la energía creadora de la comunidad, de su capacidad de organización y participación (…) a partir de ellas es posible solidificar el grupo humano, optimizar plenamente los recursos, recrear el sentido de solidaridad y organización, en fin, cooperativismo, mutualismo y entidades intermedias en general, son las bases de una verdadera comunidad organizada” (La Reforma Constitucional: 1990: 52-55). 
En la iniciativa de Reforma Constitucional las municipalidades fueron conceptuadas como el ámbito privilegiado de la participación política y social y tenían facultades para convocar a “consulta, referéndum y plebiscito” y para elegir Concejos Escolares y Vecinales.  



Bibliografía citada
Bases para el Plan Trienal Justicialista (S/F), CEPARJ, Buenos Aires.
Centro de Estudios para la Renovación Justicialista (1987) Nº 1, Buenos Aires.
La Reforma Constitucional en la Provincia de Buenos Aires 1989/1990, Senado de la Provincia, Buenos Aires.
Cafiero Antonio (1989) “Ideología y Comunidad Organizada”, en Proyecciones del Pensamiento Nacional, D.I.E.B.O., Provincia de Buenos Aires.
                        (1995) El peronismo que viene, Nuevohacer, Buenos Aires.
                        (2011) Militancia sin tiempo, Planta, Buenos Aires.
Síntesis Bonaerense Nº 1 (1988) Anuario del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
Síntesis Bonaerense Nº 2 (1989) Anuario del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
Síntesis Bonaerense Nº 3 (1990) Anuario del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
  

[1] Se crearon 2500 Consejos de Escuela y en palabras de Cafiero “dieron un impulso a la participación de los padres y docentes en la gestión escolar” (Cafiero 2011: 467).
[2] Los Consejos de Seguridad estaban integrados por un coordinador designado por el Intendente, por un miembro del Concejo Deliberante, por organizaciones intermedias de la comunidad y por un representante de las Unidades Regionales de las Comisarias.
[3] Los Consejos de Emergencia Bonaerense y de Emergencia Municipal se crearon para amortiguar la crisis económica del año 1989 y “pasaron a coordinar con los productores y los representantes de mercados y supermercados el abaratamiento de productos de la canasta familiar (…) también participaron activamente en la apertura de comedores en los barrios” (Síntesis Bonaerense 1989: 71).
[4] Participaron por las empresas CEPBA, UIAPB, ADIBA, FEMAPE, CAC, CAME, UAC, CATAC, FADECAC, entre otras; por el sector agropecuario CONINAGRO, CARBAP; se sumaron las universidades de La Plata y Católica; en representación del trabajo participó la CGT - regional La Plata; por las organizaciones intermedias se integró a los Centros de Jubilados y a instituciones y federaciones de fomento y deportivas (Síntesis Bonaerense 1988: 79).

viernes, 21 de diciembre de 2018

"Si decís que todos los evangélicos son de derecha, vas a terminar agrupándolos en la derecha"


Entrevista de Enrique de la Calle a Néstor Miguez, presidente de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas

 Agencia Paco Urondo

APU: EN PRIMER LUGAR, CASI COMO UNA INTRODUCCIÓN A LA ENTREVISTA. ¿QUÉ ES EL EVANGELISMO?
Néstor Miguez: En primer lugar, hay que hacer una precisión en el lenguaje. Hay que hablar de iglesias evangélicas, no de evangelismo. El origen está en las reformas luterana y calvinista del siglo XVI. Pero uno podría ubicar también movimientos anteriores, que ocurrieron en diferentes países de Europa. Algunos fueron reprimidos y otros pudieron subsistir. Son movimientos que cuestionan el poder centralizado del catolicismo imperial, en ese momento. Por razones, políticas e históricas. Se plantea volver a los evangelios. Descartamos la palabra "evangelismo" porque ismo refiere a una línea ideológica. Es cierto que hay un sector que reivindica al evangelismo como ideología. Otros reivindicamos la fe evangélica pero no pretendemos imponerla como ideología.

APU: ¿PODRÍA RESUMIR CUÁLES SON LAS DIFERENCIAS PRINCIPALES CON LA IGLESIA CATÓLICA?
NM: Podríamos decir tres. Por un lado, doctrinaria. Mientras que la Iglesia Católica reivindica a la tradición y a las escrituras, las iglesias evangélicas reivindicamos sólo a las escrituras. Todo lo que implicó la tradición cristiana son elementos a tener en cuenta pero no hacen a nuestra doctrina y enseñanza. Los santos, el purgatorio, la adoración a María, son parte de esa tradición. Un segundo elemento, tiene que ver con cómo se organiza la iglesia. Para el catolicismo, hay una clara forma jerárquica. Para nosotros no. Tenemos una estructura muy abierta, horizontal, casi espontaneísta. La tercera diferencia tiene que ver con la cuestión política. Las iglesias evangélicas han tenido en claro que su función en tanto iglesias no debe confundirse con la política. En cambio, el catolicismo se ha vinculado históricamente con el Estado. En Argentina es persona de Estado.

APU: Aceptando desde el vamos el carácter horizontal y descentralizado de las iglesias evangélicas. ¿Podríamos agrupar a las iglesias en dos grandes paradigmas, el metodismo y el pentecostalismo?
NM: En realidad hay muchos paradigmas. Hay una corriente más histórica, que surge muy vinculada a las reformas de Lutero y Calvino. Después hay una corriente que está vinculada con esas reformas pero tiene una mirada más radical, como pueden ser los menonitas. Después, hay un movimiento que nació en el siglo XIX y especialmente en los Estados Unidos. Dentro de ellos, están los pentecostales, que surgen al principio del siglo XX. Después, está el fundamentalismo, que afecta a muchas iglesias. Está también el denominacionalismo norteamericano, que generó movimientos expansivos. Esto es en general, porque hay muchos matices. Es una historia muy larga.

APU: ¿CÓMO ESOS MOVIMIENTOS SE ARTICULAN POLÍTICAMENTE? SIEMPRE SE IDENTIFICÓ A ALGUNOS DE ELLOS CON POSICIONES MUY CONSERVADORAS, DE DERECHA.
NM: Lo que pasó fue la segunda posguerra y la aparición de la guerra fría. Se empezó a combatir al comunismo ateo. Todo un conjunto de iglesias empiezan a involucrarse en esa disputa ideológica. La figura emblemática en Estados Unidos es Billy Graham y su traductor para América Latina, Luis Palau, que luego conforma su propia institución. Uno podría ubicar en Estados Unidos a dos figuras contrapuestas como Graham y Martin Luther King. Los dos son pastores evangélicos, de la iglesia Bautista. Los dos son pastores, pero con posiciones absolutamente antagónicas, por ejemplo, en torno de la guerra de Vietnam. Eso permite dar cuenta de la complejidad del fenómeno.

APU: EN LA ARGENTINA: ¿CÓMO SE DIO ESA HISTORIA?
NM: Sin bien los evangélicos se “pusieron de moda” ahora, estamos presentes desde antes de la Revolución de Mayo. Un dato: el himno nacional se canta por primera vez en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson. Ese Thompson era un inglés evangelista. La asamblea del año 13, por ejemplo, establece la libertad de vientres, que es lo que todos sabemos. Pero también estableció la tolerancia de cultos, que es lo que menos se sabe. Lo que quiere decir que se reconocía que había otros cultos además del catolicismo. Durante la historia hay mucho otros ejemplos. ¿Qué quiero decir? Que hay un largo recorrido de las iglesias evangélicas en el país (y en la región) desde hace mucho tiempo. Te recuerdo otro caso: el obispo de la iglesia metodista Carlos Gattinoni fue parte de la CONADEP. La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos no hubiera tenido la presencia que tuvo sin la participación de varios pastores metodistas. Todas esas participaciones tenían un punto en común: no hacían alardes de ser evangélicos. No pretendían transformar esa fe en un factor de influencia política. Eso cambió a partir de los años 70.

APU: ¿POR QUÉ?
NM: Aparece todo un sector muy influenciado por el movimiento evangelista norteamericano. Eso se da después de una visita de Rockefeller a América Latina. Cuando vuelve a su país, muestra su preocupación por los sacerdotes católicos y evangélicos que están participando de los movimientos revolucionarios de izquierda. Todo lo que tiene que ver con la Teología de la Liberación. Me gusta hablar de casualidades concurrentes (risas). A partir de ahí empiezan a intensificarse las "cruzadas evangelistas" de la derecha norteamericana. Es una línea muy vinculada con una política anticomunista.

APU: ¿HUBO IGLESIAS EVANGÉLICAS VINCULADAS A LAS ORGANIZACIONES ARMADAS?
NM: Te diría: hubo evangélicos que participaron en los movimientos políticos de izquierda, en el peronismo y en el PRT. Las iglesias en tanto tales no, aunque en algunos hubo cierta cercanía de parte de algunos miembros, especialmente jóvenes. No solo en Argentina, eso pasó en todo América Latina. El movimiento cristiano por el socialismo fue muy importante en toda la región. Hubo izquierda evangélica en Perú y en Colombia, por ejemplo.

APU: LO TRAIGO AL PAÍS Y A LA ACTUALIDAD. ¿CUÁNTAS IGLESIAS HAY EN LA ARGENTINA?
NM: Es difícil de responder, por las mismas características del movimiento evangelista. Las registradas son alrededor de 4500. Entre las anotadas hay iglesias de 80 personas que, tal vez, hoy ya no existan más, porque se dividieron en dos nuevas iglesias. Es difícil de determinar.   

APU: ¿Uno podría decir que hay dos grandes agrupamiento de iglesias evangélicas? ¿La Federación Argentina de Iglesias Evangélica (FAIE) y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA)?
NM: A grandes rasgos, sí. Pero hay que tener en cuenta, por ejemplo, que hay iglesias que participan de los dos agrupamientos.

APU: ¿CUÁL ES LA MÁS REPRESENTATIVA?
NM: Habría que definir "representativo". Si hablamos de la cuestión numérica, ACIERA reúne a la mayor cantidad de iglesias (el 70/80%). Si hablamos de lo teológico, FAIE saca ventaja. Tiene otro desarrollo histórico. Las posiciones de FAIE están más sustentadas en la tradición evangélica y en la lectura integral de la Biblia. No pasa eso con las posiciones de ACIERA, que son menos fundamentadas teológicamente. Hay que decir algo más sobre la relación entre fe y política. No todos los miembros de una iglesia que integra ACIERA votan a la derecha. Capaz que muchos votan al peronismo, no lo sé.

APU: ESE VÍNCULO SE PUEDE RESUMIR ASÍ: ¿EL EVANGÉLICO VOTA MAYORITARIAMENTE AL PERONISMO?
NM: Hay muchos más evangélicos que están volcados al peronismo (en cualquiera de sus variantes) de lo que los líderes evangelistas están dispuestos a aceptar. Hay iglesias que han estado con los pañuelos celestes que están mucho más cerca del peronismo que de otra posición.

APU: ¿QUÉ ROL CUMPLE LA IGLESIA UNIVERSAL DEL REINO DE DIOS?
NM: Para nosotros y para ACIERA la iglesia Universal no es evangélica. Es un movimiento de otras características. En términos teológicos, sus definiciones están afuera de lo planteado por las iglesias evangélicas, más allá de alguna coincidencia que puedan tener con ciertas iglesias pentecostales. La Iglesia Universal nace en Brasil en los años 80 con Edir Macedo, un pastor de perfil carismático. Ellos tienen una fuerte impronta política. De hecho, José Alencar fue vicepresidente de Lula y pertenecía a esa confesión.

APU: ¿ESOS SECTORES AHORA APOYARON A JAIR BOLSONARO?
NM: En Brasil pasa como en Argentina. Hay que hacer muchos matices para comprender lo que ocurre. En primer lugar, decir que hay muchos pastores que apoyaron, y lo siguen haciendo, posiciones progresistas. Por ejemplo, Marina Silva pertenece a una iglesia pentecostal. A veces se simplifica mucho la mirada sobre las iglesias evangelicas. Esta idea de que Bolsonaro ganó las elecciones gracias a ellas es un error tremendo, porque le sirve a la derecha evangelista.

APU: ¿POR QUÉ?
NM: Con suerte, los evangélicos que pudieron votar a Bolsonaro representan el 12%, quizás el 15% con mucha suerte, y hay que ver además qué se considera evangélicos. Después hay un sector evangélico que no votó a Bolsonaro. Pero él sacó el más del 50% de los votos. No es un triunfo de los evangélicos, sino de la derecha. Ahora, si vos decís que todos los evangélicos son de derecha, vas a terminar agrupándolos en la derecha. Hay que señalar que los evangélicos están tan distribuidos políticamente como los católicos, los ateos o los judíos. Los únicos que tienen un posicionamiento claro son los que tienen la religión del dinero. Ellos no tienen dudas.

APU: ¿EN ARGENTINA PASA LO MISMO?
NM: Claro, tenés al intendente de Junín que es Pentecostal y fue candidato del PRO. En Castelli, Chaco, tenés a un misionero metodista que fue dos veces intendente por el Frente para la Victoria. En el plano sindical tenés a los Moyano, que son evangélicos. O tenés a Segovia de los Metrodelegados. Tenés concejales evangélicos en varias ciudades, algunos que son derecha y otros de izquierda, para decirlo de modo torpe. Decir que las iglesias evangélicas son de derecha es torpe hoy y también lo es históricamente. Desde sus comienzos hasta 1980, el movimiento evangélico en Argentina estuvo ligado mayormente a los sectores progresistas.

APU: ¿CUÁNTOS EVANGÉLICOS HAY EN EL PAÍS?
NM: Según un estudio del CONICET, sería evangélico alrededor del 10% de la población. Es un trabajo de hace 10 años. Debe haber crecido el número, pero no mucho. Llegará al 15%, como mucho viento a favor. Y hay que ver qué se define como universo evangélico.

APU: ¿CÓMO SE DIERON LOS POSICIONAMIENTOS DE LAS IGLESIAS EVANGÉLICAS DURANTE EL DEBATE POR EL ABORTO?
NM: ACIERA se manifestó a favor de las dos vidas. FAIE, no. Nosotros dijimos que la sociedad debe contemplar una multiplicidad de factores. El proyecto de ley habla del derecho de la mujer a decidir pero nosotros entendemos que no se tuvo en cuenta el entorno. Nadie decide fuera de un determinado entorno social, cultural, económico o religioso. Nosotros decimos que la prohibición no soluciona el problema, pero tampoco decir 'vení, abortá y andate'. Llegamos a esa postura después de un fuerte debate interno. 

APU: MUCHOS EVANGÉLICOS SE MOVILIZARON EN CONTRA DEL PROYECTO DE ABORTO LEGAL.
NM: No lo voy a dudar. Pero también hubo mujeres evangélicas con los pañuelos verdes. Uno ve el debate en el Congreso: hay exposiciones evangélicas que se manifestaron a favor. En el Senado, hay una sola senadora que se reivindica evangélica. Si uno mira como se compusieron los votos, no se puede hablar de un triunfo evangélico. Eso quieren hacer creer los sectores conservadores del evangelismo. Por eso es necesario dar cuenta de la complejidad del mundo evangélico. Recordar que muchas leyes de avanzada se hicieron gracias al aporte de evangélicos. Que tenemos una larga historia de mirada progresista. Por ejemplo, en relación a la emancipación de las mujeres. Nuestras iglesias tienen pastoras, como no pasa en el catolicismo. El programa evangélico tiene que ver con la paz, la educación, con las buenas nuevas a los pobres. No puede ser jamás un programa de represión o de gatillo fácil. No se puede ser evangélico y defender el gatillo fácil. Jesús fue víctima de la represión, no represor. Jesús vivió entre el pueblo y para el pueblo. Jesús fue de alguna manera un “populista” que se enfrentó a los poderosos y a los mercaderes del templo. Un populista hecho y derecho. No puedo ser evangélico y enfrentarme a los que viven cerca del pueblo, a quienes constituyen el pueblo humilde del país. Por eso es muy peligroso decir que todos los evangélicos son de derecha.     

jueves, 20 de diciembre de 2018

Damian Descalzo presenta en La Plata libro sobre el Modelo Sindical Argentino


En el G20 las potencias sólo atendieron su juego


Por Eduardo J. Vior -
3 de diciembre de 2018


Fue necesaria la presión de la delegación norteamericana, para que el documento final de la reunión cumbre de Buenos Aires superara la indefinición del borrador presentado por la presidencia argentina y fijara la agenda internacional. Como en el juego infantil del Antón Pirulero, cada potencia “atiende su juego y el que no, una prenda tendrá”. Las reuniones bilaterales al margen del encuentro han sido mucho más importantes que la cumbre y han consolidado el avance estadounidense, al menos por ahora.
La Cumbre del G20 concluyó el sábado pasado con una declaración final de los jefes de Estado y de gobierno. El documento se centró en el futuro del trabajo, la infraestructura para el desarrollo, un futuro alimentario sostenible y una perspectiva transversal de género, tal como propuso desde noviembre de 2017 la presidencia de turno argentina. El documento completo consta de 30 puntos. Si bien el borrador presentado por los organizadores era bastante anodino, algunos temas causaron discordancias y hasta el viernes a la noche no había consenso sobre el texto. Finalmente, se aceptó constatar que existe una crisis migratoria mundial, se registró el rechazo estadounidense al Acuerdo de París sobre Cambio Climático y en el pasaje sobre el comercio mundial se dejó de condenar el proteccionismo.
Donde, empero, quedó impresa más claramente la marca norteamericana fue en el apartado sobre la promoción del crecimiento: “Reafirmamos nuestro compromiso para utilizar todas las herramientas políticas para lograr un crecimiento sólido, sostenible, equilibrado e inclusivo”, indica la versión final. “Todas las herramientas” es una invitación franca a recurrir a intervenciones estatales en la economía e, incluso, al proteccionismo. Y sigue: “La política monetaria continuará apoyando la actividad económica y asegurando la estabilidad de precios consistente con los mandatos de los bancos centrales. La política fiscal… debe ser utilizada de manera flexible y favorecer el crecimiento, al tiempo que garantice que la deuda pública se encuentre en un camino sostenible”. Este enunciado muestra un compromiso entre las políticas de estabilización fiscal y monetaria y su instrumentación para alcanzar el crecimiento macroeconómico.
Entre tanto, Donald Trump y Xi Jinping protagonizaron el sábado por la tarde “la cumbre de la cumbre”. En la cena que compartieron en el Palacio Duhau junto a numerosos asesores acordaron a partir del 1 de enero congelar por tres meses la imposición de nuevos aranceles. Washington tenía previsto imponer para entonces tasas aduaneras adicionales sobre las importaciones chinas por 200.000 millones de dólares. Asimismo, China se comprometió a aumentar sus compras de commodities norteamericanas, para equilibrar el déficit comercial, y a dejar de exigir a las empresas de EE.UU. que invierten en el país que compartan sus patentes.
El acuerdo prueba una vez más el acierto de la brutal táctica de negociación de Trump: amenaza, grita, insulta y lleva el enfrentamiento hasta el límite de la ruptura, para luego acordar desde una posición ventajosa. Los mayores perjudicados por este acuerdo somos Brasil y Argentina, que perderemos porciones de mercado para nuestras exportaciones a China, y los europeos inversores en el país asiático, que sí comparten sus patentes con las empresas chinas.
Al mismo tiempo que Xi y Trump, el sábado por la tarde se encontraron Mauricio Macri y Vladimir Putin. También en este caso los condicionantes norteamericanos marcaron el ritmo, ya que las eufóricas declaraciones del presidente ruso y sus colaboradores, anunciando después de la reunión que la Federación Rusa construiría en Atucha una central nuclear llave en mano, que se había destrabado la instalación de un puerto aceitero ruso en Ramallo y que empresas de ese país tenderían la línea férrea entre Vaca Muerta y Bahía Blanca fueron desmentidas y desvalorizadas por los voceros argentinos.
Más prudente, en cambio, fue el gobierno de Macri, al avisar a la contraparte china que de la reunión con el presidente Xi Jinping del domingo tampoco saldrían nuevas obras. El encuentro en Olivos sirvió entonces, para ratificar los acuerdos de 2013 y 2014, que habían sido congelados por el mismo Macri apenas asumió, y presentarlos con el pomposo título de Plan de Acción Conjunta 2019-23. La única novedad fue la ampliación del swap de monedas en otros 8.700 millones de dólares, llevándolo a casi veinte mil millones.

Como el gobierno de Macri, por su desmedido endeudamiento, es altamente dependiente del voto norteamericano en los organismos internacionales, acató callado la prohibición de Washington de autorizar inversiones chinas y rusas en infraestructura y se limitó a hacer acuerdos comerciales. Macri viene maniobrando para no perder el financiamiento chino, pero quedó atrapado en la competencia estratégica entre Beijing y Washington. Como premio por su obediencia, finalmente, Trump ofreció 800 millones de dólares en créditos para infraestructura.
La cumbre tuvo otros dos triunfadores impensados: Theresa May y Mohamed bin Salman. La primera ministra británica aprovechó el reciente acuerdo con la Unión Europea sobre el Brexit para proponer a Brasil y Argentina un acuerdo de libre comercio y obtuvo de ambos países la autorización para un segundo vuelo semanal de Latam a Puerto Argentino.
El príncipe heredero saudita, por su parte, evitó que el presidente turco Recep T. Erdogan pudiera poner el asesinato de Jamal Khashoggi en la agenda de la cumbre, recibió públicamente una efusiva palmada de Putin, concertó millonarios negocios con varios países y se llevó el reconocimiento público de Donald Trump. Todos los países cuyas delegaciones atendieron a su interés nacional salieron del encuentro con algún provecho.

“Vamos subiendo la cuesta que abajo en la calle se acabó la fiesta”, cantaba Joan Manuel Serrat hace 50 años. La reunión de Buenos Aires quedó atrás y las principales potencias enfrentan esta semana decisiones trascendentes. Trump debe afrontar el cierre de una planta de General Motors y la pérdida de puestos de trabajo; May debe superar el voto parlamentario sobre el acuerdo con la UE; Macron, por su parte, no sabe cómo sacarse de encima la revuelta de los chalecos amarillos; Merkel entrega este martes la presidencia de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) e inicia su retiro de la Cancillería; mientras que Vladimir Putin tiene que salir de la crisis económica que le está provocando una acelerada pérdida de simpatía.
La cumbre del G20 en Buenos Aires marcó el retorno de la hegemonía norteamericana como superpotencia solitaria. Se terminó el multilateralismo y todos hacen su juego como pueden. Las alianzas cambian y nuevos bloques se forman. Hacen falta objetivos claros y timoneles que sepan alcanzarlos, no peleles.

La liberación por la pobreza

Alberto Buela (*)  Diciembre 2018  En 1959 se crea el BID- Banco Interamericano de desarrollo - y en 1961 la Alianza para el progres...