miércoles, 22 de noviembre de 2017

Estados Unidos anuncia un plan para cambiar las reglas de Internet





La Comisión Federal de Comunicaciones (por sus siglas en inglés, FCC) anunció ayer que planifica desmantelar las regulaciones que aseguran el acceso igualitario a Internet, despejando el camino para que las empresas cobren más y bloqueen el acceso a algunos sitios.
La propuesta, presentada por el presidente de la FCC, Ajit Pai, es un rechazo total de las reglas implementadas por la administración Obama. Las reglas prohibían a los proveedores de servicios de Internet, bloquear o reducir la velocidad de páginas web, o cobrar tasas adicionales por la mejor calidad de la trasmisión y otros servicios de Internet para sus abonados. Esos límites son centrales para el concepto denominado neutralidad de red.
La medida inmediatamente retomó un debate fuerte y furioso acerca de la libertad de expresión y el control de Internet, enfrentando a los gigantes de las telecomunicaciones como AT&T en contra de los gigantes de Internet como Google y Amazon, quienes advierten contra los poderosos guardianes de las telecomunicaciones. Se espera que ambos bandos ejerzan una fuerte presión en Washington, para impulsar sus agendas, como lo hicieron cuando fueron adoptadas las reglas existentes.

(….) “De acuerdo con mi propuesta, el gobierno federal dejará de gestionar Internet”, dijo Pai. “En cambio -agregó- la FCC requeriría que los proveedores de de Internet sean transparentes acerca de sus prácticas para que los consumidores puedan comprar el mejor plan de servicio para ellos y que los empresarios y otras empresas pequeñas puedan tener la información técnica que necesitan para innovar”.
Se espera que la propuesta de Pai, republicano, se apruebe durante la sesión del 14 de diciembre en una votación 3 a 2 según la disciplina partidaria de los cinco integrantes de la comisión de la agencia. Aunque algunas empresas probablemente establecerán una lucha legal, o medidas de parte de los legisladores, para impedir que se establezca esta decisión.
Los ganadores de esta movida serían los gigantes que proveen acceso a Internet para teléfonos y computadoras, quienes han luchado durante años en contra de las regulaciones de banda ancha. Un rechazo a las reglas les permitiría ejercer más control sobre las experiencias del consumidor.
Las grandes empresas de Internet como Amazon, dicen que las firmas de telecomunicaciones podrían mostrar favoritismo hacia ciertos servicios de Internet, al cobrar por acceder a algunas páginas y no a otras, o disminuyendo la velocidad de conexión a algunas páginas. Las empresas de Internet pequeñas dicen que la propuesta perjudicaría a la innovación. Solamente las grandes, dicen, podrían afrontar el costo de asegurar que sus sitios reciban tratamiento preferencial.
(…) La medida “representa el final de la neutralidad en la red, tal como la conocemos, y desafía la voluntad de millones de estadounidenses”, dijo Michael Beckerman, jefe ejecutivo de la Asociación de Internet, un grupo lobista que representa a Google, Facebook, Amazon y otras firmas tecnológicas.

(…) El plan para rechazar las reglas existentes, aprobadas en 2015, también revierte una decisión central de la agencia, que fue declarar la banda ancha como un servicio tan esencial como los teléfonos y la electricidad. Esta movida creó los cimientos legales para las reglas actuales y subrayó la importancia del servicio de Internet de alta velocidad para EE.UU. Fue implementada por Tom Wheeler, presidente de la FCC bajo la administración de Obama.

La medida de Pai, quien fue designado por el Presidente Donald Trump, es el eje de una agenda desreguladora que también ha despojado a las empresas de televisión, diarios y empresas de telecomunicaciones de una amplia gama de regulaciones con la intención de proteger el interés publico.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Descubriendo el pensamiento del Papa Bergoglio


Borghesi, filósofo italiano con una larga trayectoria en la cátedra universitaria, estudios y publicaciones, presentará próximamente al público el resultado de un trabajo que estaba faltando. Y esa laguna era el origen de aproximaciones y desconocimientos. Una “full immersion” en las fuentes primarias que fueron alimentando a lo largo del tiempo la manera de ver y de razonar de quien hoy ocupa la cátedra más alta de la Iglesia católica. Para llevar a cabo su investigación, Borghesi recibió una ayuda decisiva, precisamente la del sujeto investigado, quien aportó a su esfuerzo cuatro grabaciones de audio. “A través de un amigo en común, Guzmán Carriquiry, vicepresidente de la Pontificia Comisión para América Latina, pude aprovechar la amabilidad del Papa Francisco y hacerle llegar algunas preguntas”, revela el autor. El resultado del trabajo lo dará a conocer la editorial Jaca Book con el título “JORGE MARIO BERGOGLIO. Una biografía intelectual. Dialéctica y mística”. A continuación ofrecemos algunos anticipos, obtenidos de Borghesi con la complicidad de la amistad.

¿Qué te llevó a empezar este trabajo sobre el pensamiento del Papa?
El prejuicio, sobre todo en el ambiente intelectual y académico, que persiste sobre la imagen del pontificado. El Papa Francisco debió asumir la difícil herencia de Benedicto XVI, uno de los grandes teólogos del siglo XX. Después de un pontificado con una fuerte impronta en el plano intelectual, el estilo pastoral de Bergoglio resultó demasiado “simple” para muchos, no adecuado a los grandes desafíos del mundo metropolitano, secularizado. Al Papa que vino del fin del mundo se le reprocha, en Europa y Estados Unidos, que no es “occidental”, europeo, culturalmente preparado.

¿Cuándo comprendiste que no era así?
Personalmente, había leído algunos textos de Bergoglio que me habían llamado mucho la atención. Entre ellos algunos discursos de la segunda mitad de los años ’70, cuando Bergoglio era el joven Provincial de los jesuitas argentinos. Me habían producido una fuerte impresión. Lo que me había impactado era el “pensamiento” que sustentaba sus argumentaciones. Bergoglio se dirigía a sus hermanos jesuitas que estaban viviendo una situación dramática y desgarradora. La Argentina de ese momento estaba gobernada por la Junta Militar, que llevaba adelante una sangrienta represión del frente revolucionario de los montoneros. En relación a este conflicto la Iglesia se encontraba profundamente dividida entre los partidarios del gobierno y los que apoyaban la revolución. Para Bergoglio esa fractura de la sociedad también ponía en jaque a la Iglesia, que había sido incapaz de unir al pueblo. Su ideal era el catolicismo como “coincidentia oppositorum”, como superación de esas oposiciones que, cuando se radicalizan, se transforman en contradicciones insalvables. Bergoglio expresaba ese ideal a través de una filosofía propia, una concepción según la cual la ley que gobierna la unidad de la Iglesia, lo mismo que la social y política, está basada en una dialéctica “polar”, en un pensamiento “agónico” que mantiene unidos los opuestos sin cancelarlos ni reducirlos forzadamente al Uno. Multiplicidad y unidad constituían los dos polos de una tensión ineludible. Una tensión cuya solución estaba confiada, una y otra vez, al poder del Misterio divino que actúa en la historia. Esta perspectiva que emergía entre líneas en los discursos del joven Bergoglio me interesó inmediatamente. Asociada a las parejas polares que el Papa plantea en la Evangelii Gaudium constituía una verdadera “filosofía” propia, un pensamiento original. Habiendo estudiado a fondo la dialéctica de Hegel y, sobre todo, la concepción de la polaridad en Romano Guardini, esa perspectiva me interesó inmediatamente. Era evidente que Bergoglio tenía una concepción original, un punto de vista teológico-filosófico que, curiosamente, no ha llamado la atención de los estudiosos.

El Papa hizo un aporte personal a tu trabajo de investigación con grabaciones que te hizo llegar.

¿Qué te permitió determinar ese aporte?
A través del amigo común Guzmán Carriquiry, vicepresidente de la Pontificia Comisión para América Latina, pude aprovechar la gentileza del Papa Francisco y enviarle algunas preguntas. Después de leer sus escritos, en efecto, se planteaba el interrogante sobre la génesis de su dialéctica polar. Era una lectura originalísima de la realidad que ofrecía analogías con el tomismo hilemórfico y dialéctico de Alberto Methol Ferré, el principal intelectual latinoamericano de la segunda mitad del siglo XX. Pero Methol Ferré no estaba en el origen del pensamiento de Bergoglio. Los caminos de ambos recién se encuentran a fines de los años ’70, durante la preparación de la gran Conferencia de Puebla de la Iglesia latinoamericana. ¿Entonces de dónde saca Bergoglio su idea de la tensión polar como ley del Ser? Sobre este punto, que es clave, los artículos y libros no ofrecían ninguna pista. Es como si Bergoglio hubiera querido conservar el secreto sobre la fuente de su pensamiento. Aquí es donde las respuestas del Papa resultaron fundamentales. Gracias a ellas pude comprender que el punto de partida de su pensamiento se debe ubicar en los años del estudiantado en el Colegio San Miguel, cuando Bergoglio reflexiona sobre la teología de san Ignacio a través del modelo de la “Teología del como si”, y sobre todo a través de la lectura, determinante, del primer volumen de “La dialectique des Exercices spirituels de saint Ignace de Loyola” de Gaston Fessard. La lectura “tensionante”, dialéctica, que Fessard hace de san Ignacio está en el origen del pensamiento de Bergoglio. Para mí fue un verdadero descubrimiento.

Las influencias europeas más fuertes en el Papa, las que asimiló y dejaron huella en la estructura de su pensamiento, ¿cuáles son?
Uno de los resultados de mi libro fue precisamente establecer la gran influencia que tuvieron en Bergoglio los autores europeos, especialmente jesuitas. Desaparece así la leyenda del Papa latinoamericano que no estaría en condiciones de medirse con el pensamiento europeo. El autor clave sin duda es Gaston Fessard, jesuita, uno de los intelectuales franceses más geniales del siglo XX. También Henri de Lubac, con la manera de concebir la relación entre Iglesia y sociedad que plantea en “Catholicisme. Les aspects sociaux du dogme”. Fessard y De Lubac son protagonistas de la Escuela de Lyon. Al seguirlos, Bergoglio es, en cierto modo, discípulo de esa escuela. Ambos, Fessard y De Lubac, se adhieren a una concepción dialéctica, heredada de Adam Möhler, el gran fundador de la Escuela de Tubingen, para el cual la Iglesia es “coincidentia oppositorum”, unidad sobrenatural de lo que en el plano del mundo es irreconciliable. Es la misma concepción que tiene Bergoglio. Además de los dos autores jesuitas que acabamos de citar hay otro, también francés, que tuvo influencia en Bergoglio: Michel de Certeau. Él también fue protagonista del escenario intelectual, sobre todo en los años ’70. Pero el de Certeau que interesa a Bergoglio es el de los años ’60, el estudioso de la mística moderna, de Surin a Favre. El prefacio que escribió para el Memorial de Pierre Favre, el gran amigo de san Ignacio, es un texto clave en la formación de Bergoglio. Su ideal jesuítico de la vida cristiana, de lo contemplativo en acción, tiene el sello de Pierre Favre.

¿Hay otros autores que sean decisivos en su formación, además de los franceses?
A partir de 1986 adquiere un rol fundamental el ítalo-alemán Romano Guardini. Ese año Bergoglio viaja a Frankfurt, Alemania, para hacer una tesis doctoral sobre Guardini. Pero el tema que elige no son las obras teológicas o de carácter religioso, sino el único trabajo íntegramente filosófico de Guardini, “La oposición polar. Ensayo de una filosofía de lo concreto viviente”. Es una decisión curiosa. ¿Por qué ocuparse del Guardini filósofo y no del teólogo? La respuesta resulta comprensible a la luz de mi estudio. Para Bergoglio, la antropología “polar” de Guardini es una confirmación de su visión dialéctica, antinómica, aprehendida a través de Fessard y De Lubac. La autoridad de Guardini confiere un valor especial al modelo de pensamiento que Bergoglio aplica en el campo eclesial y en el político-social. Al mismo tiempo, el modelo guardiniano amplía el bergogliano y permite profundizaciones inéditas. A partir de los años ’90, Guardini se convierte en un autor de referencia. Lo encontramos citado varias veces en la Evangelii Gaudium y en Laudato Si’. Otro autor clave es el gran teólogo suizo-alemán Hans Urs von Balthasar. Esto fue un descubrimiento. A partir de los ’90, siendo ya obispo y luego cardenal, Bergoglio se acerca a la gran estética teológica de Von Balthasar, comparte su enfoque, el primado que le reconoce a la belleza en función de comunicar el bien y la verdad. La unidad de los trascendentales del ser se convierte en un punto fundamental del pensamiento teológico-filosófico de Bergoglio. De Balthasar, Bergoglio toma también las categorías para oponerse al gnosticismo, al vaciamiento de la carne de Cristo en los diversos “idealismos” espiritualistas. El ensayo sobre Ireneo, contenido en Gloria, impresionó mucho a Bergoglio. Y quiero recordar una última influencia: la obra de Mons. Luigi Giussani. Bergoglio era lector, y en algunos casos los presentó en Buenos Aires, de los libros de Giussani traducidos al español. Desde su punto de vista, las principales categorías del método educativo de Giussani –el encuentro, el estupor, la experiencia, etc– se asocian al darse glorioso de la “forma” (Gestalt) tal como enseña Von Balthasar. Todo ello orientado a una actitud misionera, evangelizadora, que sitúa al cristiano en el horizonte de la Iglesia de los primeros siglos: como hace 2000 años.

¿Qué peso tienen en su pensamiento las fuentes latinoamericanas? En tu trabajo ocupa un lugar importante Methol Ferré, historiador y filósofo nacido en Uruguay…
Entre las fuentes latinoamericanas sin duda pondría en primera fila a Lucio Gera y su “Teología del pueblo”, la reformulación de la Teología de la Liberación que hizo la Escuela del Río de la Plata, con su crítica al marxismo y su opción preferencial por los pobres. Es un aspecto conocido y estudiado del pensamiento de Bergoglio. A la “Teología del pueblo” le corresponde el mérito del redescubrimiento del valor de la religiosidad popular latinoamericana, simbolizada por el culto a la Virgen de Guadalupe, que supera los prejuicios de la cultura ilustrada. Además de Gera y los teólogos cercanos a él, sin embargo, hay otros autores que son decisivos para la reflexión de Bergoglio. Entre ellos Miguel Ángel Fiorito, su profesor de filosofía. Fiorito es quien lo introduce en un redescubrimiento de los Ejercicios de san Ignacio a través de la lectura del estudio ignaciano de Gaston Fessard. Después, el encuentro con Amelia Podetti, la “filósofa” argentina más ilustre de los años ’70. Estudiosa de Hegel, Podetti desarrolla una reflexión sobre la inculturación de la fe, sobre la relación entre centro y periferia, sobre el rol de América Latina en el nuevo contexto mundial, que interesó mucho a Bergoglio. Finalmente, está el autor por excelencia: Alberto Methol Ferré, con quien compartió la experiencia del Celam desde 1979 hasta 1992 y es el intelectual más lúcido de América Latina. Bergoglio y Methol están en perfecta sintonía. Mi trabajo analiza el pensamiento de Methol Ferré, su tomismo dialéctico, y esto, junto con la entrevista que le hiciste a Methol en el libro “El Papa y el Filósofo”, es una novedad en el panorama cultural italiano. Methol Ferré y Bergoglio se encuentran, comparten la misma perspectiva sobre la Iglesia y la sociedad, tienen los mismos autores de referencia. Uno fundamentalmente: ambos dependen de la visión polar, dialéctica, de Gastón Fessard. Esa fuente común explica también su cercanía ideal, filosófica, su sintonía en la manera de afrontar los desafíos de la Iglesia latinoamericana a partir de los años ’70. Bergoglio aprecia muchísimo al “amigo” Methol, lee sus artículos en Víspera y Nexo, se siente impresionado por su geopolítica eclesial, comparte su ideal de la “Patria Grande”.

¿Hay adquisiciones finales de tu estudio, de síntesis, que replantean lo que se ha escrito hasta ahora sobre el Papa Bergoglio?
Las adquisiciones son muchas. En primer lugar, como hemos dicho, se aclara la génesis y el hilo conductor del pensamiento de Jorge Mario Bergoglio. Y es la primera vez que eso ocurre. Queda así desmentida la opinión de los que, por prejuicio o falta de documentación, siguen repitiendo que Francisco no tiene títulos para ejercer el ministerio petrino. Bergoglio es portador de un pensamiento original, dependiente de una tradición del pensamiento “católico” entre los siglos XIX y XX, la de Adam Möhler, Erich Przywara, Romano Guardini, Gaston Fessard y Henri de Lubac. Algunos de estos autores son jesuitas, otros no. Es una tradición ilustre que precisamente el magisterio de Francisco hoy permite redescubrir y valorizar. Una tradición que desmiente a los que –pienso sobre todo en las críticas contra Amoris Laetitia– pretenden atribuir al Papa una teología praxística, relativista, permisiva. En la concepción “polar” de Bergoglio la Verdad y la Misericordia no se pueden separar, lo mismo que lo bello-bueno-verdadero a la luz de la unidad de los trascendentales. Los que critican a Francisco de supuesto subjetivismo y modernismo demuestran que no conocen su pensamiento. Así como tampoco conocen su pensamiento quienes lo acusan de reducir la fe a la cuestión social y olvidar el primado del kerygma. Por el contrario, Francisco –como afirma explícitamente en la Evangelii Gaudium– quiere recuperar el primado del kerygma por encima de la desviación ética de la Iglesia de las últimas décadas y, al mismo tiempo, quiere un fuerte compromiso de los católicos en lo social. No hace ninguna reducción: son dos polos de una tensión que caracteriza lo católico. Respecto del compromiso político, la trascendencia, el primerear de la fe y de la gracia por encima de cualquier declinación histórica, es lo esencial. El Papa tiene una concepción “mística” que afirma la apertura del pensamiento respecto de cualquier clausura ideológica y sistemática, y esto en función de la acción del “Dios siempre más grande”.

¿En qué quedan las críticas que se le hacen a Bergoglio de ser “populista-peronista”?
Quienes las hacen, evidentemente, no lo conocen a fondo, o las hacen sabiendo que no están en lo cierto. El Papa es un crítico de la absolutización de la economía capitalista desvinculada de cualquier ley ética, tal como se ha impuesto en la era de la globalización. Pero no es “populista”. Su simpatía por el peronismo, debido a la atención que presta a la cuestión social, no se debe confundir con las ideas salvíficas propias de una política ideológica. Es interesante, desde ese punto de vista, la valorización que hace Bergoglio en los años ’90 del De Civitate Dei de san Agustín. Propone a Agustín como modelo actual para criticar los modelos teológico-políticos que comprometen la Iglesia con el poder, sean de derecha o de izquierda. Sobre este tema la posición de Bergoglio está totalmente en sintonía con la lectura de Agustín que hace Ratzinger. El libro aclara muchos puntos de la reflexión de Bergoglio que hasta el momento habían quedado en la sombra para el público europeo, constituyéndose en fuente de controversias. En esto reside, espero, la utilidad del mismo.


Traducción del italiano de Inés Giménez Pecci

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Solidadaridad con Gildo Insfran y Formosa

Adhesiones a: solidaridadgildoinsfran@gmail.com

Gildo Insfrán es el nuevo objetivo del chantaje mediático judicial
El sistema de chantaje que el oficialismo ha montado, con la complicidad del monopolio mediático y una buena parte de la Justicia, ha comenzado a apuntar contra el honor e integridad política del gobernador de Formosa, Dr. Gildo Insfrán.
Las supuestas declaraciones calumiosas de un llamado “arrepentido”, un estafador que pretende negociar su pena a cambio de incriminar a quien le digan, van a ser usadas para intentar socavar la autoridad política y moral del hombre que, con el apoyo ampliamente mayoritario del pueblo de su provincia, sacó a Formosa de la marginalidad, el olvido y la ausencia de todo proyecto de futuro y la convirtió en una provincia con escuelas, hospitales, centros de salud, carreteras, luz eléctrica, conectividad y, sobre todo, futuro para sus hijos, sin necesidad de abandonar el terruño natal.
El dr. Gildo Insfrán, que desde su cargo ha llevado adelante este proyecto, es además un peronista a carta cabal, un militante que ha sabido plasmar en realidad para su provincia las enseñanzas políticas, económicas y doctrinarias de Juan Domingo Perón.
Y como gobernador peronista y presidente del Congreso Nacional del PJ es hoy uno de los dirigentes que con mayor firmeza enfrenta la política de destrucción del empleo, empobrecimiento, desfinanciación de las provincias, reprimarización de la economía y pérdida de derechos individuales y sociales que lleva adelante el gobierno del presidente Mauricio Macri. Más del 60 % de sus coprovincianos han ratificado con su voto esta actitud.
Los abajo firmantes, militantes y dirigentes del movimiento nacional y popular argentino, nos solidarizamos con el gobernador Gildo Insfrán, en esta nueva, autoritaria y antirrepublicana campaña de desprestigio. El gobierno de las cuentas en paraísos fiscales, de las empresas fantasmas y de los coimeadores de la obra pública están dispuestos a llevarse por delante la Constitución Nacional, el federalismo, el Estado de Derecho, los derechos humanos y hasta la honra de las personas, en su afán predador y en su deseo de terminar de una vez por todas con lo que ha sido su permanente pesadilla: el peronismo del pueblo argentino.
Sabemos de la integridad moral y la entrega del Dr. Gildo Insfrán a la causa peronista. Sabemos que es un hombre de lucha, de gran entereza y firme voluntad. Pero queremos que sepa que cuenta con la estima, la solidaridad y el compañerismo de todos nosotros.

15 de noviembre de 2017
Adhesiones a: solidaridadgildoinsfran@gmail.com

Carta de Aníbal Fernández


"Con el Peronismo no alcanza,
Sin el Peronismo no se puede"
Néstor Kirchner (un grande de verdad)

Como un hermoso jarrón chino -ese objeto valioso y preciado por toda la familia, al que nadie le encuentra el lugar adecuado-, nuestra conducción atraviesa al Peronismo… que no la atraviesa.
Nuevas construcciones (el mismo perro con diferente collar); uniones de similares características que partiduchos liberales acotados desde Juan Perón al rol de herramientas electorales, alianzas policromáticas; armados horizontales que, sin embargo, tienden a orbitar en torno a la estrella de un sistema político-planetario que se obsesiona en juntar asteroides, cometas que pierden su brillo, cuerpos celestes varios, pero ninguno con la densidad adecuada, casi todos fugaces, absolutamente pasajeros.
Estos "espacios políticos/partiduchos" no tienen la densidad ni la carnadura y textura del Movimiento Nacional. ¿Será que el Peronismo no ha sido invitado a esta cita? ¿Qué digo invitado? Ha sido, más bien, des-invitado y aunque el "nuevo espacio" (creado o por crear) contenga algunos nombres respetables y muchos militantes que vibran con las mismas consignas que voceaba el pueblo peronista en el ´45 o la gloriosa JP en los cercano/lejanos ´70s… no es el Peronismo. No respeta ni sostiene el valor constitutivo de la Lealtad. No contiene el rigor del Luche y Vuelve. Nadie, ahí dentro, daría "la vida por Perón", ni por los peronistas. Y si bien es cierto, como decía Néstor, que "Con el Peronismo no alcanza", es más cierto como cerraba él aquella frase: "Sin el Peronismo no se puede".
Y no. No se puede. Aunque decidan una campaña light y amateur para evitar que se recuerde a la "Vieja Cristina", hacedora de tanto, mientras la "Nueva Cristina" habla de los logros de sus dos gobiernos; y aunque se limpie el horizonte de "dirigentes estigmatizados", dirigentes que se han roto el alma en nombre del Proyecto (por favor no me incluyan en esta calificación), aunque te pidan que no vayan a los actos, no integres las listas, no juegues… No se puede.
No se puede hacer campaña con el culo en la mano. No se puede ser socio de un club que no te quiere como un socio más, aunque pagues rigurosamente la cuota que, además no es barata. No se puede "parecerse" al enemigo utilizando hasta su terminología, sin pagar consecuencias. No se puede "ignorar" el fuego amigo y disfrazarlo de vehemencia. No se puede "aceptar o perdonar" las peores agachadas de mierda en nombre de la Unidad y la Concordia.
Y no importa si te soplan en la oreja algunas consignas pensadas por especialistas ecuatorianos, portugueses o de la Conchinchina. El Peronismo tiene lógicas que la teoría de la comunicación política mundial no entiende. Es imposible recuperar con las redes lo que se ha perdido en la calle. Qué se le va a hacer. Todos hemos cometido errores. El tema es no defenderlos como si fuesen una herencia.
Por lo demás, es innegable el ataque cotidiano de los medios, la (in)Justicia, las Corporaciones. Como es innegable que, como dicen por ahí, están llevando a cabo una "cacería". Pero las piezas de caza apreciadas en este coto, son bien definidas y casi todas sufren la desprotección de la manada. Distinto de lo que predicaba Juan Perón cuando nos avisaba que "La unidad nos da la fuerza, la solidaridad la cohesión."
Puede ser que la Lealtad ya no "garpe" electoralmente. Pero (y perdón por agarrarme de Juan Perón con tanta fuerza), "Hay dos clases de lealtades: la que nace del corazón que es la que más vale y la de los que son leales cuando no les conviene ser desleales". Hoy hay leales que están presos por leales y traidores que no sólo gozan de las mieles de su entrega, sino que cada tanto son convocados por el "nuevo espacio" para ver si vuelven al redil, o si negocian, o si dialogan, o si articulan o si… coso.

Hace 72 años que, los de afuera (que son de palo) nos auguran "el fin del peronismo". Eso quisieran porque lo que nos pasa hoy nos pasó alguna otra vez y siempre, siempre, fue el Pueblo peronista, su lealtad, su solidaridad, lo que sacó al país adelante. ¿Tenés alguna duda que volverá a suceder lo mismo con el Peronismo?

No soy ni agorero ni un traidor… Solo desprecio esta pretendida construcción (berreta) que lejos de parecerse a un frente compuesto por fuerzas de distintos palos, se asemeja más a quienes desde la impotencia, como les pasa a los nenitos, han intentado hacernos desaparecer y sin embargo, día a día nos multiplicamos. ¿Sin el Peronismo?… hummm, no. ¿Sabés que no?

martes, 14 de noviembre de 2017

Medios de comunicación y neoliberalismo: el fetichismo tecnológico

Aritz Recalde, noviembre 2017

En las últimas décadas se viene produciendo una modificación de los ámbitos de formación y de distribución del conocimiento. Los espacios tradicionales de organización de la cultura, como la familia, las instituciones barriales (clubes deportivos, asociaciones de fomento, etc.-), las escuelas y la iglesia, están perdiendo centralidad frente la televisión e Internet.
Los partidos políticos y los sindicatos vienen reduciendo su histórica función de capacitación ideológica de los dirigentes y cada día, con más fuerza, la agenda de gobierno está siendo impuesta por los medios de comunicación concentrados. Estos últimos, actúan en alianza con los grupos económicos, el Poder Judicial y los servicios de inteligencia del Estado. El histórico lugar que tuvo la prensa gráfica en la formación ideológica de las elites y de las clases medias está siendo remplazado por la información que circula en las redes sociales y en los nuevos formatos televisivos ligados al espectáculo.  

El fetichismo tecnológico
Para intentar comprender algunas de las posibles derivaciones de este proceso de transición cultural, consideramos oportuno poner en discusión dos cuestiones.
La utopía tecnológica. Habitualmente se cree que las nuevas tecnologías y en particular Internet, están liberando a la humanidad de las ataduras informacionales de otras épocas. Hay analistas que postulan que se terminaron las estructuras y las jerarquías en la circulación y en el acceso a los datos. Internet habría eliminado los límites al conocimiento y los cibernautas ejercerían un proceso horizontal y protagónico de adquisición del saber universal. En realidad, la comunidad se enfrenta a un mecanismo de control y de banalización de la cultura que está reduciendo la capacidad crítica y reflexiva de las personas. La definición misma de “red social” es engañosa, ya que no existe verdadera horizontalidad, sino que los principales circuitos de información y cultura están regulados por corporaciones locales y extranjeras. Como resultado de su accionar, está aumentando el poder cultural de la elite política y económica, en paralelo a la reducción de la capacidad de discernimiento de la masa popular.
La pérdida de la centralidad educativa que ejercían la familia, la dirigencia sindical, el cura, el profesor o el maestro, impiden que los receptores adquieran la capacidad crítica necesaria para entender cabalmente lo que leen y consumen en Internet y particularmente en las redes sociales. Ello supone un riesgo para el individuo y su familia, que quedan a merced de delitos informáticos o sexuales. En el plano emocional, las redes sociales producen adicciones, angustias, ansiedades y pueden originar trastornos severos de personalidad. Su consumo exacerbado disminuye la capacidad crítica y dificulta la conformación de un pensamiento riguroso y sistemático. Las nuevas tecnologías de la comunicación y del entretenimiento en manos de corporaciones están conformando un  estado mental enfermizo que exacerba el individualismo, el aislamiento y el consumismo. Estas últimas características se convierten en los parámetros culturales y de vida para generaciones de jóvenes, que abandonaron todo tipo de proyecto social, colectivo o patriótico, para remplazarlo por la identidad banalizada y el consumo de la red. Hace tiempo que la educación pública está en crisis y ese vacío es ocupado por contenidos en las redes, conllevando el peligro de demoler la identidad nacional y los valores que hacen al mantenimiento del orden social.
Las redes infunden odios y temores colectivos que debilitan considerablemente la posibilidad de construir una comunidad política organizada. Se impulsa la acción irracional y la apología del método de la venganza mediatizada y el escándalo público. El bombardeo informacional, dirigido desde las corporaciones locales y foráneas, instala falsas agendas públicas y pone en serio riesgo la democracia y la soberanía nacional.

El supuesto de universalidad y de normalidad del funcionamiento de la TV e Internet en Iberoamérica. El mundo actual está en una férrea lucha por los recursos naturales y por los mercados y esa contienda se desenvuelve en el plano cultural y comunicacional. Justamente por eso, no es casualidad que las naciones en disputa organicen sus propios sistemas y aplicativos de comunicación e Internet y que impulsen regulaciones con sentido nacional y social como ocurre en China, Rusia o en la Comunidad Europea.
El sistema de comunicación audiovisual de Iberoamérica no es el único posible, sino que es el resultante de una situación transitoria de lucha de poderes. En nombre de la libertad del periodismo y de Internet, en nuestro continente se esconde una subordinación neocolonial con los EUA, país con el cual tenemos una dependencia tecnológica, cultural y de contenidos.

La televisión e Internet en vías de reemplazar a las organizaciones libres del pueblo y al Estado
El sistema de medios de la República Argentina. Los servicios de comunicación audiovisual funcionan de manera oligárquica, extranjerizante y oligopólica.
Son OLIGÁRQUICOS por su condición de propiedad y sus titulares integran grandes empresas vinculadas al poder económico y político. Por mucho tiempo la ley 22.285/80 impidió la titularidad de radios y de televisión a las cooperativas, dejando ese derecho meramente a las empresas comerciales. En Argentina los principales medios de comunicación son propiedad de grandes conglomerados económicos, de manera similar a lo que ocurre en Chile (El Mercurio), en Venezuela (Cisneros) o en Brasil (Globo). Además, los medios son oligárquicos por su línea editorial y se han opuesto históricamente a los gobiernos de raigambre popular de Yrigoyen, de Perón o de Kirchner. Algo similar ocurre en toda Iberoamérica y los medios hostigan con su línea editorial a los dirigentes políticos con vocación de reforma económica y social.
Los servicios de comunicación audiovisual son EXTRANJERIZANTES en su propiedad y en los contenidos que difunden. En la Argentina la Televisión surgió desde el Estado (Canal 7). En la misma etapa se inauguró la agencia de noticias pública (TELAM) y se sancionó una ley regulación de medios con regulación nacionalista (14.241/53). Desde el año 1955 en adelante, se inició un proceso de norteamericanización de la televisión en acuerdo con los nuevos grupos privados locales. Estos últimos, firmaron convenios con empresas de los EUA y el canal 9 surgió con la NBC, el 11 con la ABC y el 13 con el grupo Goar Mestre. Para detener esta tendencia, la ley 22.285/80 impidió que los medios de comunicación sean adquiridos por grupos extranjeros.
Carlos Menem impulsó una política de desnacionalización del periodismo por intermedio de reformas normativas y de la firma de tratados de inversiones. Los conglomerados internacionales se quedaron con canales y radios, como fue el caso del entonces grupo español que adquirió Canal 11 (TELEFE). La reciente realineación geopolítica de CAMBIEMOS con los EUA, favoreció el hecho de que los norteamericanos se apropien de los derechos de televisación del futbol de primera división (Fox – Turner) y del canal TELEFE (Viacom). No es casualidad que Macri haya sacado de la grilla de la TV Digital a TELESUR y permitido el ingreso de la TV francesa (France 24), en un acto de censura de la comunicadora sudamericana y de subordinación a la división internacional del trabajo y de la cultura.
Los servicios de comunicación audiovisual se organizan en un grupo reducido de OLIGOPOLIOS. En los años noventa se flexibilizó la normativa para fusionar la propiedad de los medios gráficos y audiovisuales. Se expandió de 4 a 24 el número de licencias de cada prestador de radio y de televisión, permitiendo a unos pocos conglomerados empresarios administrar la información y la cultura a lo largo y a lo ancho de la Argentina.
La ley 26.522/09 intentó revertir la tendencia a la concentración oligopólica, para impulsar la pluralidad de voces. Por exigencia de las grandes empresas de medios, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue derogada parcialmente por el DNyU 267/15. Éste último instrumento legal, prorrogó por 10 años las licencias de los grandes grupos, derogó la cláusula antimonopolio -pese a su constitucionalidad establecida por la Corte Suprema- y eliminó el tope de las licencias que puede adquirir cada prestador. En nombre de la libertad de mercado, el Gobierno Nacional intervino activamente para favorecer a Clarín y a los grupos oligopólicos trasnacionales. Con la finalidad de garantizar el poder de los CEOS y la parcialidad en la regulación de la comunicación, el DNyU 267/15 eliminó el AFCA y creó en su lugar el ENACOM, que es controlado por mayoría de miembros en representación del Poder Ejecutivo de La Nación.

Internet y los sistemas de control total
El uso que hacemos los argentinos de Internet y de sus aplicaciones depende, tecnológicamente y en contenido, de los EUA.  Los programas de buscadores de datos más utilizados (Google, Yahoo, etc.), las redes sociales (Facebook, Instagram, Twitter, etc.-), los servicios de mensajería (WhatsApp, etc.-) o los repositorios de videos (Youtube) son producidos y administrados por empresas de los EUA en acuerdo con su gobierno. Un pequeño número de corporaciones radicadas en Silicon Valley y en unas pocas ciudades de los EUA, monopolizan el software (Microsoft) y regulan qué vamos a encontrar en los buscadores de información o de música de las computadoras, teléfonos celulares o tablets.
Con la masificación de uso de Internet sin regulación pública, desapareció el concepto tradicional de la vida privada de las personas. Las empresas y los gobiernos captan y ordenan las creencias religiosas, las tendencias sexuales, las ideologías, los hábitos de consumo y la ubicación geográfica de los individuos. Nunca en toda la historia de la humanidad, se tuvo la capacidad de reunir tanta información privada, sin más regulación y finalidad que la ambición comercial y el deseo político de dominio de algunos Estados.
Las empresas norteamericanas que administran los circuitos de internet, reúnen la información privada que es utilizada con fines comerciales y de control ideológico y político. La seguridad interna y la política exterior de los EUA se ponen en juego en Internet y no hay casualidad alguna en el hecho de que la red social Twitter haya censurado a la cadena rusa de Noticia RT y a Sputnik. Además, y de manera más sutil, hay diversos mecanismos para que las empresas ordenen la información que circula y que se lee en Internet. Google tiene un importante poder para regular y modificar algoritmos de los motores de búsqueda, llevando a los lectores a encontrar la información que la empresa y el gobierno de los EUA consideran oportuna.
El uso de internet y de las redes sociales que las corporaciones realizan, están violando los derechos del individuo liberal, al estar reuniendo datos, estudiando perfiles y utilizando todas las acciones particulares y las opiniones de las personas. Ya es obsoleto el postulado de la Constitución Nacional argentina que sostiene que “las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados”. En nuestro país los buscadores de información conducen compulsivamente a los lectores a las plataformas de Clarín, Infobae y La Nación. Estas empresas les imponen la agenda publica a los usuarios y su poder está amplificado con la inclusión de accesos directos obligatorios en la telefonía celular o tablets, conformando una red comunicacional oligopólica y direccionada políticamente. 


La utilización partidaria de la comunicación e Internet
En el marco del debilitamiento de los partidos políticos y de las instituciones de la sociedad civil, la actividad de Internet y de los medios de comunicación audiovisual se tornó fundamental. Las corporaciones económicas y los dirigentes partidarios contratan consultoras y fundaciones para analizar tendencias, expectativas o el estado emocional de la opinión pública. Internet y las redes sociales son insumos fundamentales y el conocimiento de los sujetos reunido por los instrumentos tecnológicos, es varias veces más detallado que el resultante de realizar una encuesta. Sabiendo qué opinan, sienten y esperan las familias, clases o grupos humanos, las nuevas tecnologías permiten individualizar los mensajes e interpelar a la masa popular.
Las personas en su paso por Internet dejan rastros, conversaciones y datos. La información es utilizada para imponerle al individuo un mensaje personalizado en sus redes, casillas de correo o mensajería. Google y las redes sociales estudian a los individuos y son sociólogos y psicólogos para analizar comportamiento y pedagogos, artistas y comunicadores para imponerles ideología. Las empresas que regulan las nuevas tecnologías le imponen al individuo un mensaje que es irradiado en paralelo en la TV, las computadoras, la radio, tablets o los teléfonos celulares. Un mismo discurso es presentado en diversos formatos informativos, deportivos o de entretenimiento, tendiendo a una especie de dictadura comunicacional de alto impacto y prácticamente imposible de evitar para el individuo de a pie.    
Los servicios de inteligencia del Estado y las empresas de Internet reúnen, venden o utilizan esa información para diagramar las campañas, extorsionar a la clase política o para manipular estados de ánimo colectivo. En el momento de definir la estrategia electoral, hay dos grandes universos de grupos sociales a interpelar ideológicamente. Por un lado, está el universo de los sujetos “politizados” o convencidos de seguir a un dirigente, un partido o a una idea. Haciendo reduccionismo, este sector puede involucrar alrededor del 30 al 40% de los electores. Con la prensa y con las nuevas tecnologías, a esta porción de electores se intenta radicalizarlo, desmovilizarlo o confundirlo, según el espacio de donde provenga la comunicación.
Por otro lado, están los individuos “desinformados” o sin posición partidaria claramente definida. A este grupo que suele definirse como ajeno o distante a la política, lo interpelan por intermedio de canales de comunicación no estructurados o de formato informativo clásico. El consumo de entretenimiento y las redes sociales permiten movilizarlo emocionalmente, sin que el sujeto lo perciba racionalmente. La comunicación de las redes o el espectáculo infunde empatías, temores, angustias, resentimientos o expectativas. En estos casos, la imagen y la emoción bombardeados constantemente al sujeto a través de internet, pesan más que la razón política (programas de gobierno o ideologías partidarias).
El asesor de CAMBIEMOS, Jaime Duran Barba, trabajó con destreza la estrategia de construcción de la imagen presidencial en redes e Internet. La tarea del gobernante consiste en gestionar los intereses de las elites económicas y con esa finalidad hay que justificar los proyectos de desigualdad institucionalizada como los únicos posibles. En su óptica, vale más la credibilidad del dirigente que su plataforma de gobierno y esta cuestión se construye mostrando a sus familiares realizando gestos con personas comunes y mascotas o “actuando” escenas de la vida cotidiana del candidato. Esta campaña esconde los intereses de poder que representa el Partido político y evita debatir el trasfondo de las medidas que se proponen implementar los candidatos. Barba argumenta que la política es un campo de construcción de “esperanza” o de instalación de temas de “conversación” y que deben dejarse en un segundo plano los proyectos de país, las ideologías y las disputas de intereses. Al momento de ganar una elección, la emoción supera ampliamente a la razón.


Organizaciones libres del pueblo o neoliberalismo
De profundizarse el panorama político y cultural mencionado, la estructura mental y actitudinal de las nuevas generaciones está en serio riesgo. El orden social puede ser suplantado por un inestable estado de crisis política permanente, motorizado por odios mediatizados y por una carencia total de sentido colectivo, patriótico y nacional de la vida humana.
Frente a ese panorama, deberíamos reconstruir la escuela pública reforzando el cumplimiento de normas sociales y el sacrificio personal, difundiendo valores humanos solidarios y una concepción nacional y patriótica de la existencia.

La comunidad para pervivir en el convulsionado sistema político internacional actual, necesita potenciar a los clubes de barrio, a las iglesias, a los partidos políticos y a los sindicatos. Solamente con un pueblo consiente y organizado, se generarán las condiciones políticas para la necesaria regulación social y nacional de Internet y de la comunicación que garanticen la pluralidad de voces y la elevación cultural y ética del pueblo.