miércoles, 21 de junio de 2017

Vida y obra de José María Velasco Ibarra

Aritz Recalde, junio de 2017
“Individuos y pueblos, ciudadanos y conductores tienen que conocer a dónde van, qué persiguen en la vida. Estamos ante fenómenos nuevos y sorprendentes: la Humanidad unificada y en camino de creciente e intensa unificación y en actitud de rebeldía contra todas las profundas injusticias de la existencia, y los cosmonautas surcando los cielos, preparándose para conquistar otras moradas y para interrumpir indefinidamente el silencio solitario del espacio. ¿Qué significa todo esto? ¿A dónde va la humanidad?”. Velasco Ibarra, 1965

Pocos presidentes en la historia de Iberoamérica conciliaron la actividad política con la labor intelectual, como fue el caso del ecuatoriano José María Velasco Ibarra. Su extensa obra[1] es una de las expresiones más originales del cruce entre la actividad política, el periodismo, la cátedra y la producción de libros y de artículos de aguda profundidad conceptual y filosófica.

I-             Vida de José María Velasco Ibarra
“Hay que escribir para cumplir con el deber; con el deber de cerrar el paso a la mentira y señalar el sendero de la justicia”. Velasco Ibarra, 1963

Velasco Ibarra nació en Quito, Ecuador, en el año 1893 y falleció en la misma ciudad en 1979. Realizó estudios secundarios en el Seminario Menor y en Colegio San Gabriel de los Jesuitas. Se graduó el derecho en la Facultad de jurisprudencia de la Universidad Central de Ecuador y su tesis para el egreso fue publicada en el año 1922 bajo el título El Sindicalismo y versa sobre las funciones, la historia y las perspectivas de las organizaciones gremiales.
En el año 1923 fundó la Federación de Estudiantes del Ecuador y se desempeñó como docente en la Universidad Central de dicho país (Loudet 1938).
Trabajó como periodista en El Comercio y en El Día de Quito, entre otros órganos de prensa. Publicó varias notas con el seudónimo de Labriolle y por sus considerables dotes de escritor fue designado en la Academia Ecuatoriana de Lengua. Luego ingresaría a la Academia Nacional de Historia por sus trabajos sobre el pensamiento de Simón Bolívar y de Vicente Rocafuerte (Salvador Lara 2009: 486). En este periodo publicó Estudios Varios (1928), Meditaciones y Luchas (1930) y Democracia y Constitucionalismo (1929) (Ayala Mora 2000: 10) (Loudet 1938).
En su juventud viajó a Europa realizando cursos sobre derecho internacional y sus ideas del tema formaron parte de textos y reflexiones como Aspectos de Derecho Constitucional (1939), Lecciones de Derecho Político (1943), Experiencias Jurídicas Hispanoamericanas (1943) o Derecho Internacional del futuro (1943).
En el año 1932 fue electo diputado y se desempeñó como férreo opositor al gobierno liberal de Juan de Dios Martínez Mera (1932-33), al cual obligaron a renunciar. Con apoyo conservador y reivindicando medidas de corte liberal, en el año 1933 fue candidato a Presidente asumiendo el primero (1933-34) de cinco mandatos. En su carácter de Presidente viajó a Bolivia, Chile, Argentina y al Perú donde se reunió con Víctor Raúl Haya de la Torre. En el año 1938 Velasco los recordó y destacó que con su gira hispanoamericana quiso “que el Ecuador abandonara el aislamiento tradicional (…) era preciso contribuir aunque sea modestamente para despertar el alma latinoamericana. Lo que Bolívar y San Martín quisieron fue un pueblo –el hispanoamericano- fuerte económicamente, fuerte espiritualmente por la colaboración generosa de los Estados en que ese pueblo estaba dividido” (Velasco Ibarra 1938: 60).
Ecuador ingresó a la Sociedad de las Naciones a la que Velasco concibió como “el más pretensioso ensayo de organización de la comunidad internacional” (Velasco 1963: 164). En su primera presidencia se estableció el servicio militar obligatorio y se impulsó activamente la obra vial. Se modernizaron las Fuerzas Armadas, se apoyó el regadío y se aumentó la inversión en educación (Salvador Lara 2009: 487- 488). Fue derrocado por una oposición liberal y luego de su caída emprendió un autoexilio que incluyó la Argentina, lugar donde conoció a su segunda y última esposa Corina Parral Durán. En el año 1937 publicó uno de sus trabajos más difundidos, Conciencia y Barbarie.
En el año 1940 fue candidato a Presidente enfrentando al liberal Carlos Alberto Arroyo del Río quien lo derrotó bajo sospechas de fraude y gobernó hasta 1944. Éste último año el Mandatario fue expulsado del cargo tras una insurrección popular que inició la “Revolución de Mayo”. Entre las falencias que le atribuyeron al Presidente saliente, se incluyó la impericia en la Guerra con Perú (1941-42) y la firma del Protocolo de Río de Janeiro por el cual Ecuador perdió territorio (Salvador Lara 2009: 474-476 y 488).
En el año 1944 Velasco regresó al país bajo una aclamación popular y fue el candidato presidencial de la Acción Democrática Ecuatoriana (ADE). Integró un frente electoral que incluyó a conservadores, liberales y comunistas. Retomando las iniciativas de su primera gestión, impulsó obras viales y financió la provisión y modernización de los militares. Estableció la libertad educativa derogando el monopolio estatal y a partir de esta medida es que surgió la Universidad Católica de Ecuador. Sancionó la ley de Escalafón y Sueldos del Magisterio reclamada históricamente por los maestros. Nacionalizó la Empresa Ferroviaria del Sur y Ecuador se integró a la ONU. Presionado por la izquierda, convocó a una nueva Asamblea Constituyente y dictó otra Carta Magna en el año 1946.
Durante esta etapa nació la Federación de Trabajadores del Ecuador (Ayala Mora 2000: 14). Fue derrocado en el año 1947 por su Ministro de Defensa Carlos Mancheno Cajas, justo en el momento que el Canciller José Trujillo salía hacia la ciudad de Río de Janeiro a discutir el Protocolo de la guerra con Perú (Salvador Lara 2009: 490).
Viajó a la Argentina y en su estadía dictó cátedra en la Universidad Nacional de La Plata. Según Raúl Eugenio Zaffaroni el cargo lo obtuvo luego de una entrevista con Juan Perón “que lo recibió y lo recomendó a las autoridades de la universidad. Le encargaron las clases de historia del derecho político o constitucional argentino”. Velasco “Admiraba al peronismo, a la reivindicación de los trabajadores, al pueblo peronista, a Eva Perón, Evita, pero no a Perón. Creo que eran dos modelos de caudillo muy diferentes, no solo de pueblos, sino quizás incluso de época (…) Velasco tenía una profunda admiración por el pueblo peronista, casi diría que envidiaba a Perón, que era lo que alguna vez me sugirió Salvador Ferla tomando un café en una esquina después de un almuerzo en casa de Velasco: «¡Cómo puede haber envidia incluso entre los grandes!», se asombraba Ferla, con su sonrisa un poco tristona pero bonachona” (Zaffaroni 2017).
En esta etapa publicó el libro Tragedia Humana y Cristianismo (1951).
Luego de cinco años en la ciudad de Buenos Aires regresó a Ecuador y en 1952 fue elegido presidente por tercera vez (1952-56), siendo la única de las cinco gestiones que pudo concluir. Obtuvo la cifra más alta de electores a la primera magistratura en toda la historia del Ecuador. Conformó un frente electoral plural compuesto por un nuevo partido (CEP), el movimiento de jóvenes Acción Revolucionaria Nacional Ecuatoriana (ARNE) y sus seguidores velasquistas.
Asediado por la oposición, clausuró momentáneamente los periódicos El Comercio de Quito, La Nación y La Hora de Guayaquil. Impulsó el I Plan Vial, se construyeron 20 puentes, se terminaron 311 escuelas y se crearon nueve campamentos militares. Velasco impulsó el Hogar Indígena de Conocoto, la Cárcel de Mujeres de Quito, los teléfonos automáticos de Guayaquil y creó la Junta Nacional de Planificación y Coordinación Económica (Salvador Lara 2009: 501-502).
En el año 1960 y luego de transcurrido el gobierno de Camilo Ponce Enríquez[2], fue elegido presidente con un rotundo triunfo donde reunió más votos que sus tres adversarios juntos. Durante la campaña desenvolvió un discurso anti oligárquico y reclamó la nulidad del Protocolo de Río de Janeiro. El gobierno capturó barcos pesqueros norteamericanos en infracción, tensando la relación con los EUA. Manifestando públicas diferencias con Velasco, su vicepresidente Carlos Julio Aroserema viajó a la Unión Soviética. Se profundizaron las disputas entre ambos y tras un levantamiento militar el Presidente pidió la detención de su vice y de algunos legisladores.
Su cuarto mandato duró muy poco en un contexto de crisis económica y de contiendas de  la Guerra Fría, siendo destituido en el año 1961. En su corto gobierno inició el II Plan Vial, creó el Banco Ecuatoriano de la Vivienda e impulsó el Sistema Mutualista de Ahorro y Crédito para la vivienda (Salvador Lara 2009: 512-513).
Luego de su destitución viajó nuevamente a la Argentina y en ésta etapa publicó los libros Caos político en el mundo contemporáneo (1963) y Servidumbre y Liberación (1965).
En el año 1968 obtuvo su quinta y última presidencia en un pacto con sus históricos adversarios del Partido Liberal Radical. El triunfo electoral convertía nuevamente en realidad su legendaria frase “dadme un balcón en cada pueblo y triunfaré”. En el año 1969 Ecuador integró el Pacto Andino, luego refundado como Comunidad Andina (Ayala Mora 2008: 110). Acorralado por la oposición en el año 1970 desconoció la Constitución de 1968, suprimió el Congreso y gobernó con poderes especiales en el marco de un acuerdo con un grupo de militares que luego lo derrocaron. Defendió con severidad la soberanía ecuatoriana de las 200 millas de mar territorial y ello lo enfrentó a los norteamericanos que pescaban ilegalmente. Impulsó importantes obras de infraestructura hidroeléctricas, oleoductos, puentes y canales de riego. En el año 1972 y a pocos meses de finalizar su mandato, fue derrocado por el General nacionalista Guillermo Rodríguez Lara[3]. Entre otras cuestiones, el golpe militar impidió la posibilidad de triunfo electoral de Assad Bucaram (Salvador Lara 2009: 514-515 y 536).
Se exilió nuevamente en Buenos Aires. Su esposa murió en un accidente de colectivo el 7 de febrero del año 1979. Poco tiempo después Ibarra regresó a Ecuador, donde falleció en total austeridad. Al llegar a su suelo natal había dicho “solo he venido a meditar y morir” y cumplió al pie de la letra con su palabra.
Gobernó el país durante 13 años con aciertos y con errores, pero siempre con una fe inquebrantable en la capacidad del hombre de superarse y de salir de la profunda crisis social y moral en la cual estaba inmerso. En su libro Caos político en el mundo contemporáneo (1963) estableció que “la historia triunfará. La verdad, el derecho, la fraternidad se acercaran al lejano horizonte rompiendo obstáculos, separando mediocres y farsantes”. Velasco consideró que en esa marcha hacia la verdad y la justicia “el pensamiento austero que guía a la voluntad heroica es siempre omnipotente. Y hay que respetar también la obra del tiempo. El tiempo no acepta que hombre alguno pretenda eliminarlo. Las cosas tienen también su latencia intrínseca de madurez. Pasamiento, voluntad y tiempo son los grandes creadores de las estructuras humanas” (Velasco Ibarra 1963: 186).


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[1] Vamos a trabajar con la antología de los textos de José María Velasco Ibarra realizada por Enrique Ayala Mora (2000) y con otras obras completas del autor.
[2] Ponce Enríquez había sido designado a los 32 años como Ministro de Relaciones Exteriores de Velasco Ibarra. Durante el tercer velasquimo fue Ministro de Gobierno y tuvo a cargo la clausura de los periódicos.  Fundó el Partido Demócrata Nacional y el Partido Social Cristiano. Se desempeñó como profesor de la Universidad Católica (Salvador Lara 2009).
[3] El militar Guillermo Rodríguez Lara (1972- 1976) impulsó programas de desarrollo nacionalista en línea con los gobiernos de sus contemporáneos Velasco Alvarado y Juan Perón. Durante su mandato Ecuador nacionalizó el petróleo, el país ingresó a la OPEP y se creó la Flota Petrolera Ecuatoriana.

Baltasar Garzón visitó a Milagro Sala"Su detención es política”

Diario Pagina 12

La dirigenta de la Tupac Amaru recibió también el título de Profesora Honoraria que le otorgó la Universidad Nacional de Lanús y que se lo entregó al rectora, Ana Jaramillo.


Luego de haber sido entrevistada por las máximas autoridades de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la dirigente Milagro Sala recibió la visita de Baltasar Garzón. El ex juez español se manifestó “preocupado por el estado de salud” de la líder de la Tupac Amaru y consideró que la prisión preventiva en su contra “es neta, absoluta y exclusivamente política”.
Al salir del penal jujeño de Alto Comedero, donde la dirigente está presa desde enero de 2015, Garzón contó que conversaron “sobre diversos temas” aunque aclaró que hubo reservas a la hora de hablar de la visita de la CIDH, debido al carácter “confidencial” de ese encuentro.
Garzón dijo que la vio “firme en sus posiciones” políticas y a modo de evaluación sostuvo que la conclusión de esa charla, en la que se puso al tanto de la situación de Sala, es la debilidad de los argumentos que la sostienen en esa condición. “La prisión preventiva que sufre no tiene ninguna justificación de acuerdo con estándares nacionales e internacionales de derechos humanos”, aseguró.
 Durante una entrevista con La García, el ex magistrado que impulsó en su país la investigaciones de los crímenes de lesa humanidad del franquismo, explicó que el dictado de una prisión preventiva “nunca puede ser a modo de adelanto de pena ni para mantener en silencio a una persona”, tal como lo que ocurre con la líder de la Tupac.
 En su opinión, el hecho de que Sala permanezca en esa condición desde hace ya un año y medio “deteriora el estado de derecho y el sistema democrático” argentino. De hecho, agregó el jurista, "ella que es una mujer firme en la lucha política tiene una tristeza muy grave por los pasos atrás que se están dando en los valores democráticos y en defensa de los derechos humanos” en el país, sostuvo.
Por este motivo, recomendó a las autoridades judiciales de Jujuy “hacer una profunda reflexión, a ejercer realmente la independencia y hacer una valoración (del caso) para hacer cesar esta injusta situación”.
Baltasar Garzón llegó hasta el penal jujeño acompañado por el diputado del Peronismo para la Victoria (Movimiento Evita) Remo Carlotto, quien ratificó el compromiso “de trabajar en la Argentina y en la comunidad internacional para que se consiga la libertad” de la dirigente social detenida por causas impulsadas por Gerardo Morales, gobernador radical y principal aliado político del gobierno nacional en el norte.
 “La Argentina es un país menos democrático desde el día que está detenida Milagro y el resto de los presos políticos”, definió Carlotto, quien al igual que Garzón se entrevistó por segunda vez con Sala.
 Esta visita tuvo un condimento especial. Fueron también de la partida el rector de la Universidad de Tierra del Fuego, Juan Castelucci, y su par de la Universidad de Lanús, Ana Jaramillo. En el penal, la rectora le entregó a Sala el título de Profesora Honoraria de esa casa de altos estudios.
“Fue muy emotivo cuando juró. Se emocionó. Nos abrazamos”, relató. El compromiso al que llegaron fue que “cuando quede en libertad vaya a dar una clase (a Lanús), fundamentalmente para la carrera de Justicia y Derechos Humanos”, dijo Jaramillo.
Varias de las militantes de la Tupac Amaru presas en ese mismo penal por causas similares estuvieron en esa ceremonia y también conversaron con Garzón. “Todas han mostrado la firmeza del debate y del planteamiento político. Las he visto combativas como corresponde a quienes defienden a los más vulnerables”, elogió el ex juez.

lunes, 19 de junio de 2017

Blanco sobre negro

Por Ricardo Rouvier* (para La Tecl@ Eñe)

Buenos Aires, 12 de junio de 2017

El kirchnerismo está perdiendo el control del peronismo. Varios factores inciden en este fenómeno que viene produciéndose desde que CFK dejó el gobierno en diciembre del 2015. Es una regla general y elemental de la democracia que el poder se achica cuando uno deja el gobierno. Pierde la centralidad ante el horizonte global; y vuelve al llano con una perspectiva más acotada en su eficacia. La ex Presidenta se encuentra con los suyos, los otros ahora son el espacio a conquistar o reconquistar.
 El recuento que uno hace en la nueva situación señala que la principal candidata en la Provincia de Buenos Aires sigue siendo CFK; pero ahora entre los doce gobernadores, sólo dos muestran afinidad con la expresidenta; ha disminuido ostensiblemente el apoyo entre los muchos intendentes en el país y la presencia es mínima en el Senado y también minoritaria, aunque activa, en Diputados. La influencia en la CGT es mínima, aunque sí se cuenta con la CTA. Pero, no está el Movimiento Evita con su capacidad de movilización (en estas horas hay versiones y contraversiones sobre éxodos en el Evita que habrá que chequear); sí están otros movimientos sociales.
 La partida del gobierno estimuló la disputa en el matrimonio peronismo/kichnerismo que funcionó entre el 2003 al 2015, y cuyo artífice fue Néstor Kirchner. Una prueba anticipada de lo que señalamos es que las elecciones realizadas recientemente en Corrientes, La Rioja y Chaco mostraron que las boletas que indicaban inequívocamente la pertenencia al kirchnerismo tuvieron una performance poco relevante, compitiendo por separado del peronismo, que ganó en dos de los tres distritos.
 Sí vamos al detalle vemos que en LA RIOJA el PJ compitió dividido, a pesar de esto se impuso en las elecciones que abarcaba la renovación de 18 bancas de diputados provinciales, derrotando a Cambiemos. La lista del Frente para la Victoria obtuvo el séptimo lugar con el 2,5%. El peronismo perdió la INTENDENCIA DE CORRIENTES ya que el intendente y candidato Fabián Ríos obtuvo el 46,5% de los votos y el ganador radical dentro de Cambiemos, Tassano, llegó al 50,2%. La candidata del FpV Sonia López consiguió el 3,4%.
 En la PROVINCIA DE CHACO se votaron las PASO, con una significativa caída de la participación electoral, para renovar la mitad de la Cámara de Diputados provinciales. El frente Chaco Merece Más, impulsado por el actual gobernador Domingo Peppo y el intendente de Resistencia Jorge Capitanich, se quedó con el primer lugar con el 50,1% de los votos. A pesar de esto, el Intendente de la capital perdió la elección frente a los candidatos radicales de Cambiemos. El frente electoral peronista que se alzó con el triunfo había sufrido una escisión kirchnerista. Es un sector que proclama líder a Cristina Fernández de Kirchner, y que llevó su foto en la boleta, y se presentó con el sello del Frente Grande; quedó en cuarto lugar con el 3,2% de los sufragios.
 Sería un grueso error interpretar que el nombre de CFK fue o es “piantavotos” en esos distritos, la lectura es otra. El kirchnerismo tiene una única fortaleza y esa es también su debilidad. Si la ex Presidenta hubiera sido candidata en esos distritos obviamente hubiera sido otro el resultado. En doce años no se formaron dirigentes, no se conformó una continuación, una sustitución. No hay institucionalidad en que apoyarse. O sea, que no hay candidatos en la mayoría de los distritos del país, que no pueden defender los votos del kirchnerismo, como sí lo puede hacer su líder. Este carácter excluyente genera en el tiempo una vulnerabilidad extrema. Es paradójico, se cuestiona tanto el régimen demoliberal, y se queda aprisionado por él, al no construir una organicidad permanente.
 Otra cuestión que surgió en estas elecciones adelantadas distritales es que el peronismo de las provincias, independientemente del kirchnerismo, se presenta fragmentado. Eso pone en evidencia la ausencia de conducción en el peronismo.
 En la disputa en la Provincia de Buenos Aires sobre las PASO, teniendo como protagonistas a CFK  y Florencio Randazzo en el ring; en realidad, lo que se está jugando es otra cosa. Las elecciones primarias abiertas y simultáneas, también llamadas primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO), fueron creadas en el 2009 tras la aprobación de la Ley Electoral Nro. 26571. Uno de los motivos no cumplidos de esta norma presentada por el Poder Ejecutivo ha sido la de consolidar a los Partidos Políticos. Los Partidos siguen siendo estructuras en disolución que resucitan sólo en los períodos electorales. Es más; estas PASO bonaerenses para los principales cargos, salvo en el nivel de los consejos deliberantes, va perdiendo sentido.  
Esta crisis de hoy, se funda en dos factores: uno que hay sectores del peronismo que consideran que el kirchnerismo ha llegado al final de su ciclo. Hay muchos dirigentes gremiales, sociales y políticos que coinciden en esto, pero ninguno ejerce un liderazgo sobre una minoría activa como lo hace CFK. Y el peronismo se balcaniza en sus peleas   provinciales. Asoma Urtubey, tal vez De la Sota, como pioneros en la búsqueda de erigirse en jefe del peronismo; y a esa lista quiere agregarse Florencio Randazzo. Tal vez, en el futuro no haya lugar para un conductor único sino para una liga o federación.
 El segundo factor de la crisis que incide es que el kirchnerismo no quiere cambiar nada y se plantea su restauración sin ninguna mediación autocrítica. Esto es lo que significa esta controversia sobre las próximas primarias. Considera que admitir algún error o avanzar hacia un cambio de estrategia sería una demostración de debilidad, ante un adversario que tiene el volumen real o imaginario de un enemigo mortal. Es decir que es una lucha que no tiene resolución política a futuro. ¡A matar o morir!
 El problema de estas líneas es que en pocas horas o días tal vez, puedan producirse acontecimientos que vuelvan obsoletas algunas de las afirmaciones de esta nota. Por lo tanto, las opiniones que van y vienen ocultan el verdadero motivo de la disputa. Obviamente CFK y el kirchnerismo luchan por mantenerse, por sobrevivir y no convertirse en un recuerdo de la política, ni repetir el ciclo vital del menemismo.
 Los cargos que se le atribuyen a la expresidenta son: responsabilidad sobre las derrotas electorales del 2013 y 2015, el apañamiento de sectores juveniles con estilos directivos muy marcados y la provocación de un drenaje significativo de dirigentes, además de la pérdida de influencia política en la clase trabajadora organizada. Esto indica que el liderazgo de Cristina tiene una extensión limitada. Un triunfo sería, sin duda, un espaldarazo en un escenario general no favorable.
 La realidad en estas horas es que probablemente no haya PASO, tampoco en el peronismo, y que Randazzo se vea obligado a jugar por afuera. Por supuesto que siempre está abierta la puerta para regresar al silencio del hogar. Esta sería la segunda prohibición a Randazzo proveniente de Cristina. La primera ya sabemos cuál fue y sus consecuencias; ahí nació la grieta entre los dos. Randazzo tiene ante sí un horizonte que puede ser más cercano o más lejano, más grande o más chico, depende de su voluntad política y definición estratégica. Su experiencia puede precipitarse a tierra una vez que despegó; o tomar vuelo. Parece que los resultados no serán ahora, serán más adelante.
 Para observar cómo se distribuye el poder en la relación peronista/kirchnerista habrá que ver como se asignan candidaturas a nivel de los municipios. Y cómo finalmente juegan los intendentes, por fuera de los que ya tomaron partido. Ya sabemos que en el día de las elecciones se comprueba cómo inciden los jefes comunales, y cuáles son las boletas que apoyan. Por supuesto que si CFK juega es una historia y si no juega es otra.
 No hay duda que Domínguez, y luego Randazzo, tuvieron la característica de ser pioneros en  interpelar a CFK, tras dos períodos completos en que se mantuvo un centralismo muy acentuado. Claro esto, luego está a sujeto al resultado posterior. El que gana es el que tiene razón y el que pierde es porque se equivocó.  !Dura lex sed lex!
 Lo que Randazzo ni los dirigentes que lo acompañan negarán, es su compromiso con doce años de gobierno kirchnerista, por las responsabilidades que asumieron. No es por los logros que se separan o que los separan, es por sus diferencias en cómo construir el futuro. Y quieren apoyarse en una pata del matrimonio que es el peronismo, al cual CFK nunca quiso conducir.
 Un triunfo de la ex Presidenta en octubre mejoraría su situación relativa en relación a las provincias, la CGT y otros sectores. Pero esto no evitaría la competencia que tiene con otros dirigentes peronistas de las provincias; la confirmaría como principal opositora y en camino a su retorno del 2019. Entonces no estaríamos ante una situación terminal del kirchnerismo, sino en la posibilidad de su recuperación. Y esa recuperación supone salir del abroquelamiento que tiene hoy, en el GBA y una porción de CABA, un poco en Sta Fe, y otras presencias, pero mucho menos de lo que tenía.
El panperonismo se mantendrá fraccionado en sus apoyos diversos; una parte se irá con la lista de CFK, otro se irá con Randazzo (si juega) y otra con el FR. La mayoría de los votos que hoy tiene el ex Ministro de Interior y Transporte son más afines a Massa que a CFK; por lo tanto es poco lo que puede afectar al Frente Ciudadano para la Victoria, si Randazzo va por afuera.

No podemos hoy anticipar una victoria o una derrota del kirchnerismo y seguimos sosteniendo que Cristina Fernández es una candidata con límite por su imagen negativa, y ese límite podría romperse si se cumplieran muchas asignaturas pendientes que posee. Falta la campaña electoral y veremos cómo evolucionan los consensos.
 Por supuesto, que la división del peronismo y su conflicto con el kirchnerismo es favorable a las pretensiones electorales de Macri. El reciente ejemplo de la derrota en la Ciudad de Corrientes mostró eso, que la no conjunción entre el FpV y el PJ puede favorecer al adversario. Pero, muchos opinan que si se suma ahora, se pierde después.
 Es decir, que para el grupo de “desobedientes” la cuestión no es una sumatoria, entienden que la afectación al 2019 ya está, y hay que cambiar ahora.
 En definitiva, se ha producido una diferencia estratégica dentro del peronismo/kirchnerismo; esta diferencia que ya se manifiesta de manera más categórica en el interior del país, no tiene relevancia para el gran público por el unitarismo cultural que hace del conglomerado del GBA la nación entera.
 Más allá de las candidaturas, el kirchnerismo debería tomar nota de su estado de situación nacional, y el peronismo debería tomar nota de que si sigue tan fragmentado le dará crédito a la continuidad de Cambiemos, y ese crédito se nutrirá también con peronistas.



*Lic. en Sociología. Dr. en Psicología Social. Profesor Universitario. Titular de R.Rouvier & Asociados.

domingo, 18 de junio de 2017

Cristina – Randazzo…¿Qué nos pasa?


Por  Omar Dalponte, junio de 2017

Cristina Fernández es la figura más importante  del Peronismo actual y todo el mundo sabe por qué. Florencio Randazzo es un dirigente muy importante del Justicialismo que ha sido un excelente legislador y funcionario destacado en la provincia de Buenos Aires y a nivel nacional. Acompañó  todo el período del gobierno kirchnerista con un trabajo eficiente, leal y sostenido. Por lo tanto, que Cristina y Florencio estén protagonizando un desencuentro político que debilita al Peronismo produciendo una división totalmente absurda es, por lo menos, un disparate mayúsculo. El Peronismo, con todas sus variantes y aliados, debe ser consciente que si no es capaz de presentar una alternativa electoral sólida poniendo al frente a sus mejores hombres y mujeres puede padecer un octubre negro. De peores ha salido este enorme movimiento político, pero convengamos que su situación actual es muy difícil porque ahora, en este siglo veintiuno, principalmente en lo que hace a la política, estamos viviendo no sólo cambios en las formas de accionar de las diferentes expresiones partidarias, sino que asistimos a un cambio de época. Dentro de no muchos años, nada será igual en el funcionamiento de las estructuras políticas. De manera que si en la coyuntura actual la dirigencia peronista no demuestra inteligencia, no produce gestos de grandeza y no se posiciona de acuerdo a las expectativas del pueblo, correrá el riesgo de ser aplastada por la topadora de la historia. Dicho esto es importante hacer alguna reflexión con el ánimo de aclarar, si podemos, un par de cuestiones. Quienes frente al desencuentro del “cristinismo” con el “randazzismo” pronostican el fin del Partido Justicialista por ahí no tienen en cuenta que la crisis la sufre el PJ bonaerense y no ocurre lo mismo a nivel nacional. No hay noticias, hasta ahora, de que los peronistas provinciales como Gioja, Fellner, Capitanich, Verna, Insfran, por citar algunos, tengan los mismos problemas que Fernando Espinoza en Buenos Aires. Tampoco los tiene Victor Santamaría en la Capital Federal donde acaba de sellar la unidad con varias parcialidades amigas. Así que, como dice una buena compañera del peronismo lanusense, “los muertos  que vos matais gozan de buena salud”.
El Partido Justicialista no es una cáscara vacía ni nada por el estilo. Ha sido y es históricamente la herramienta electoral del Movimiento Nacional Peronista. Cualquier frente nacional y popular debe incluir, necesariamente, al Partido Justicialista. Dejarlo fuera de cualquier armado político significa hacerle el juego al neoliberalismo. Significa ser funcional a la derecha para satisfacción de los enemigos del pueblo y en beneficio de muchos "progres" no peronistas que desean, fervientemente, el descoloramiento, la degradación y atomización del Peronismo para conseguir algunos carguitos políticos y más tarde, con cualquier excusa, formar rancho aparte. Abrojados en las cercanías del peronismo desde hace tiempo, estos advenedizos hacen lo imposible  por cuidar el territorio en el cual ya han orinado. Tanto hacen que, últimamente, han operado fuertemente con éxito,  para que la corriente de Luis D”Elia y el Partido Comunista queden fuera del flamante Frente Unidad Ciudadana que lidera Cristina Fernández. Veteranos hurgadores de las carpas peronistas aseguran que haciendo profesión de fe kirchnerista, han encontrado cobijo muchos antiperonistas debajo de las faldas de Cristina para comer alguna migaja. Cantan con esfuerzo la  Marcha Peronista pero se tapan la nariz cuando se levanta la figura de Perón y se rescata  su doctrina. Afortunadamente, por eso de "la acción de los anticuerpos” que explicara con notable claridad el General, no son pocos los que advierten la presencia de logreros y no se dejan encandilar por las luces que enciende el "mitrismo" metido en las filas peronistas.  También son muchos los que tratan de no dividir,  de construir unidad en serio y  aunque por el momento traguen sapos y culebras  no aflojan en el sostenimientos de las tradicionales banderas del Peronismo. Estos nacionales son la reserva moral de la Patria y por eso es bueno leer con atención  las palabras de un lúcido pensador del  campo nacional, el joven Dr. Aritz Recalde, que transcribimos textualmente: “Vengo escuchando que el “justicialismo es la vieja política y una cascara vacía”. A los que repiten esa afirmación los invitaría a conocer los diques y rutas que construyó José Luis Gioja en San Juan, las cientos de escuelas y centros de salud del PJ formoseño de Gildo Insfran o los caminos y barrios del justicialismo de San Luis de Rodriguez Saá. Son realizaciones que dan cuenta de la vitalidad del Peronismo y explican por qué el pueblo los acompaña masivamente. Es verdad que hay distritos donde el PJ es una franquicia para comprar y vender candidaturas carente de doctrina, organización y de mística. En estos casos hay que trabajar arduamente para cambiarlo. Los bonaerenses en lugar de adelantar críticas progresistas contra el Justicialismo, podríamos hacer el baño de humildad e ir a San Juan, Fomosa, San Luis o a las decenas de intendencias del PJ de nuestra provincia y de muchos lugares de la Argentina profunda  a aprender de estos compañeros, así tendremos más y mejores ideas para gobernar en 2019”
También es conveniente tener a mano como lectura de mesita de luz, los dichos de la brillante y muy joven socióloga, la compañera Dionela Guidi: “Una pena que hayamos llegado hasta acá sin haber aprendido nada de la derrota. Una pena que una parte importante del pueblo argentino mire asombrado, la ñata contra el vidrio, rencillas de dirigentes que hace tiempo le perdieron el pulso al dolor y a las necesidades de los más humildes. Fueron años en los que muchos militantes y dirigentes de espacios diversos, algunos con amplia construcción territorial, otros además con vasta trayectoria, se guardaron las broncas para no dañar al movimiento ni a la conducción. Día tras día vimos como se torcía el rumbo, tomando distancia de lo que debería ser un armado basado en lo que históricamente fue y es la columna vertebral del movimiento, que son los trabajadores organizados sindicalmente. Con muchísimos problemas irresueltos y una conducción que pretendió la unidad a los palos, un candidato al que no le interesó sostener, y una interna feroz en la provincia más populosa del país, la suerte estaba echada. Muchísimo más si se tiene en cuenta una oposición poderosa, oligárquica, operando permanentemente.
Los dirigentes limaran asperezas cuando les convenga o cuando bajen los humos. A los que estamos abajo nos cuesta más reconstruir el vínculo con los compañeros que tenemos cerca.
En estos momentos los ocupantes de la Casa Rosada descorchan festejando un gol en contra del adversario.
El juicio de la historia deberá ser implacable con la dirigencia que parece obstinada en regalarle el país a la derecha.
Tenemos la necesidad y la obligación de construir y exigir la unidad para “volver”. Esa unidad no tiene nombres propios por gigantes dotes individuales sino que tiene historia, tiene luchas, tiene identidad, héroes y mártires que sólo tienen sentido dentro de un proyecto colectivo, nacional y popular. Los grandes líderes sintetizan sectores, programas, pensamientos, no son en sí mismos más que un instrumento del pueblo para garantizar la conducción de esos sectores, de esos programas, de un ideario…

Tenemos la necesidad y la obligación de construir y exigir gestos de grandeza”. Magníficas reflexiones. Vale la pena seguir luchando.

viernes, 16 de junio de 2017

Carta de un héroe de Malvinas a Estela de Carlotto


CARTA A LA SEÑORA ESTELA DE CARLOTTO

En respuesta a sus dichos sobre Malvinas y sus actores.-
Señora Estela de Carlotto con el mayor de los respetos que usted se merece y sin querer entrar en peleas o enfrentamientos, me siento en la obligación de responder a sus palabras emitidas el pasado 24 de marzo.
Para responder e intentar transmitirle nuestro sentimiento, quiero que sepa que me paro más desde el dolor que me provocan sus palabras, que desde la bronca, por eso le reitero, que no pretendo entrar en peleas o enfrentamientos, solamente intento hacer saber que no compartimos su pensamiento e invitarla a que se dé la posibilidad de modificarlo.
Nosotros, la gran mayoría de los Veteranos de Guerra de Malvinas, no nos sentimos víctimas de la dictadura, por el contrario estamos orgullosos de haber ido a defender a la Patria.
Fuimos a Malvinas por mandato popular con el uniforme de San Martín a defender la Bandera de Belgrano, no fuimos pensando en Galtieri, y fuimos a combatir contra un enemigo externo, el imperio y su aliado EEUU.
La guerra de Malvinas es mucho más compleja de lo que estamos acostumbrados a escuchar y leer cada año en estas fechas cercanas al 2 de abril. Si solamente pensamos y nos quedamos con que la guerra de Malvinas fué la “locura de un borracho”, estamos comprando el discurso inglés.
Fíjese que si solamente nos quedamos en criticar a los militares argentinos dejamos fuera de la discusión a los ingleses, quienes son los verdaderos enemigos de la Patria.
Y no me malentienda, no pretendo quitar ninguna responsabilidad a los militares argentinos tanto en la guerra de Malvinas como en los años del nefasto proceso.
En cuanto al comportamiento de algunos militares con los soldados somos los primeros y más interesados en que se avancen en las investigaciones y se pueda finalmente juzgar y condenar a los responsables que cometieron esas aberraciones. Pero esto no significa que todos los militares que actuaron en la guerra de Malvinas fueron o se comportaron como torturadores.

Con respecto a su apreciación sobre los 123 NN desaparecidos del terrorismo de estado, Señora tampoco lo podemos compartir.
Los camaradas, amigos, compañeros caídos en combate fueron muertos por el enemigo externo en defensa de nuestra soberanía, le cabe alguna duda???…Sabemos muy bien quienes son, sabemos sus nombres, sabemos con el patriotismo y la fortaleza que lucharon y también sabemos en que condiciones murieron.
Estos 123 que usted señala pueden estar en fosas comunes y sin la posibilidad de ser reconocidos en el momento de su entierro pero eso no amerita que los tilde de NN desaparecidos de la dictadura, ellos dieron la vida por la Patria peleando contra el enemigo inglés.

Señora, en este tema tan doloroso, le pregunto si usted se puso en contacto con la Comisión de Familiares de Caídos de la República Argentina. Esta institución está conformada por familiares de los caídos en combate, vienen trabajando desde hace más de 30 años en la temática que nos convoca, entre otra acciones son los responsables de la existencia del Monumento del Cementerio de Darwin, y ellos están en contra de que a sus seres queridos los llamen NN desaparecidos de la dictadura.
Señora, se puso a pensar en el dolor de esas madres que perdieron a sus hijos, que poco a poco han ido cerrando sus heridas, pero que sienten orgullo porque sus hijos son considerados HÉROES NACIONALES, que han dado la vida por la Patria combatiendo al enemigo extranjero, y que ahora 34 años después y según su pensamiento, pasan a ser catalogados como víctimas?.
Comparto sí su expresión de las deudas de la Democracia con este tema, y de funcionarios y de referentes de organizaciones como la que usted dirige que después de 34 años nos siguen ninguneando y quizás sin saberlo continúan con el proceso de desmalvinización que tanto mal nos ha provocado.
Por eso señora, y nuevamente con todo respeto, no podemos compartir sus palabras, y le debe quedar bien claro que nosotros los Veteranos de Guerra no nos sentimos víctimas de la dictadura y que nuestros compañeros enterrados en la turba malvinera no son NN.

Quedo a su disposición para si usted lo desea para conversar y conocer más sobre nuestra problemática.
Le mando un beso.

Ruben Pablos
Ex Soldado Combatiente de Malvinas
Director provincial de Veteranos de Guerra de la provincia de Río Negro

Integrante de la Confederación de Combatientes de la República Argentina

"La desindicalización del peronismo no tiene vuelta atrás"


Por Diego Genoud Investigadora del Conicet, acaba de publicar el libro "¿Existe la clase obrera?".

Resumen de la entrevista. Completa en LA POLITICA ONLINE

¿Por qué el sindicalismo unificado aparece hoy como uno de los principales avales del macrismo en el poder?
Porque la unificación fue formal pero no real. Por eso, el gobierno tiene una estrategia que le está funcionando, de negociación sectorial, que es lo que hace con los gremios del transporte. El gobierno negocia solamente con los sectores que pueden perjudicarlo económicamente, como la CATT, que -cuando para- te para el país. Al mismo tiempo, eso no le impide postergar la paritaria docente. El triunvirato tiene mucho problema para lograr una estrategia conjunta y el gobierno está siendo exitoso porque la unidad no es real.
El gobierno tiene una estrategia que le está funcionando que es la negociación sectorial, sólo con los sectores que pueden perjudicarlo. Y eso le funciona porque la unidad de la CGT no es real.

¿Dice que el sindicalismo no enfrenta al gobierno porque en realidad sigue dividido?
Claro, porque hay mucho desacuerdo para adentro. Hay muchos sectores que prefieren negociar solos, antes que tener un plan de lucha. Es claro en el caso de los gremios del Transporte, que no necesitan de nadie para negociar. En el caso de los docentes es al revés: tuvieron un acompañamiento al principio pero después no consiguieron lo que querían y no tuvieron un acompañamiento fuerte por parte de la CGT. De hecho, el gobierno amenaza con un proyecto de ley para anular la paritaria docente y eso no provoca ninguna reacción.

¿Qué tipo de sindicalismo hereda Macri de los años kirchneristas?
Se encuentra con un sindicalismo muy sectorizado, muy fragmentado y con un sector muy grande muy corporativizado, mucho más que en otras épocas. Se ve en el transporte pero también con las automotrices: hay sindicatos que están más preocupados en negociar beneficios para sus empresas -porque eso termina beneficiando a sus empleados- que en lograr beneficios para otros sectores de la clase trabajadora. Les conviene más negociar REPRO que negociar una paritaria más alta.

¿Los trabajadores formales se consolidaron como aristocracia obrera en su conjunto o se dividen ahora en trabajadores de primera y de segunda?
No, hoy la clase trabajadora se puede partir en tres. Por un lado, los trabajadores formales que están en blanco, registrados, tienen derecho de agremiación y relaciones laborales reguladas. Después, los trabajadores precarios que tienen sueldo y patronal pero que tienen una baja institucionalización de las relaciones laborales y después tenés los trabajadores de la economía popular. Los trabajadores de la UOM ganan promedio 8500 pesos mientras un camionero gana promedio 25 mil o un bancario 26 mil.

¿A qué atribuye ese abismo salarial que existe en el sector industrial entre por ejemplo la UOM y el SMATA?
A la tercerización, porque por ejemplo en Techint vos tenés trabajadores que están bajo el convenio de la UOM y tenés empresas tercerizadas que pertenecen a Techint, que tienen sueldos más bajos, menos derechos laborales y presionan los salarios del resto hacia abajo. Hubo un momento en que Héctor Recalde y Piumato plantearon restituir la ley Centeno -de 1974- de solidaridad de la empresa general a la tercerizada.
  
¿Qué importancia le atribuye al acercamiento de la CGT con los movimientos sociales?
Me parece que es la gran novedad de esta CGT y creo que es el camino que debe hacer si quiere conservar cierta representación sobre la clase trabajadora. Hay un conjunto de trabajadores -que antes llamábamos desocupados- que en el proceso del kirchnerismo logró inventarse un trabajo y crear una representación política que es la CTEP. Cuando uno mira la capacidad de movilización de esos sectores, se da cuenta que hay trabajo político, organización y construcción de representación. Además, la CTEP no reniega del modelo sindical argentino. De hecho, hoy Grabois está planteando que la CTEP es un equivalente a la UATRE, que no es una rama de actividad sino que es un sector. No podés discutir salario mínimo solamente con un 40 o 35 por ciento de la clase trabajadora.

¿Esa es la tasa de afiliación?
No, la tasa de afiliación es del 37 %, es el número más alto de América Latina. Estuve en Brasil, la semana pasada: hay 13 centrales sindicales y 11 mil sindicatos, la fragmentación es mayor. Entonces, la CGT conserva una representación significativa pero sólo sobre la clase formal. No podés discutir hoy salario mínimo sino incluís a la CTEP porque el salario social complementario que se aprobó con la Ley de Emergencia Social está en 4100 pesos y es el 50 % del salario mínimo. Estratégicamente, a la CGT le conviene que estén todos adentro.

¿Hubiera sido posible esa alianza sin la Iglesia, sin Francisco?

No. El Papa jugó un rol importante, primero para instalar la idea de CTEP y después por su contacto con algunos sindicalistas más cercanos a la Doctrina Social de la Iglesia. Se vio el año pasado en la marcha de San Cayetano, en el plenario de movimientos sociales que se hizo en la CGT y el último, el 18 de noviembre, cuando cierra Schmid frente al Congreso en la sanción de la Ley de Emergencia Social. Ese hecho cristaliza una mirada distinta del sindicalismo sobre los movimientos sociales, algo que antes se restringía a la CTA y ahora lo toma la CGT.

 En el libro habla de poder político y poder corporativo. ¿Qué lugar ocupa el sindicalismo hoy dentro de la estrategia política del peronismo?
 Hay un proceso del que no hay vuelta atrás: la desindicalización del peronismo. El peronismo no va a volver a ser un partido sindical y para el sindicalismo eso genera muchas dificultades. Hoy el peronismo tiene interés en convocar al sindicalismo debido a la gran fragmentación y hay un intento de todos los sectores de sumar sindicalistas con la idea de un proyecto pro-trabajadores. El caso de Daer, que va de Massa a Randazzo, la Corriente Federal con Cristina, el Momo Venegas con Macri y la gran incógnita es qué va a hacer el moyanismo.

Durante los últimos años se consolidó un kirchnerismo antisindical y un sindicalimo antikirchnerista. ¿Siguen vigentes esas posiciones?
Fue algo impresionante, si. Pero hoy lo veo más vigente desde el sindicalismo que desde el kirchnerismo. Cristina incluso hizo una autocritica tímida hace poco en la reunión de la Corriente Federal sobre la relación con el sindicalismo en su gobierno. Desde el sindicalismo no veo autocrítica. Hubo errores, una mala lectura de la coyuntura poscrisis de 2009 y hubo límites en la propuesta de gobierno de tipo estructural. El kirchnerismo abusó de lo que entendía como votos propios y ahí se dio una lógica catastrófica que llevó a un tercer gobierno que terminó en la derrota electoral.

¿Por qué dice que la pelea entre CFK y Moyano no se debe tanto a razones políticas o personales sino a condicionamientos económicos?
Hubo una disputa política con la muerte de Kirchner, pero si uno vuelve a los hechos ve que en 2009 y 2010 hay una serie de proyectos que presenta Héctor Recalde contra la tercerización laboral y por el reparto en las ganancias empresariales. Y eso es lo que alerta a sectores como Funes de Rioja y Héctor Méndez y ahí empieza una ofensiva antisindical que termina con la división de la CGT y la ley de ART. No querían que los sindicatos accedan a los libros de las empresas.

¿El gobierno de Macri representa un problema inédito para Moyano?
Sí, y por eso Moyano se corrió de la CGT, se metió en la AFA y hoy tiene este perfil. Su enojo con el kirchnerismo le jugó una mala pasada. No creo que sea un traidor ni que esté del lado del gobierno porque si uno mira todos los conflictos de Camioneros desde que Macri asumió siempre siguieron defendiendo los derechos de los trabajadores. No veo que claudique en términos de representación sectorial para negociar con el gobierno.

Con el fin del liderazgo de Moyano, ¿hay que prepararse para un período largo de una dirigencia más gris y colegiada?
Después de un liderazgo tan fuerte, creo difícil que surja un dirigente inmediatamente.

En este contexto ¿puede haber trabajadores que vuelvan a votar a Cambiemos?

Sí. Porque otra vez si los trabajadores y sus organizaciones no logran rearticular un poco hacia adentro, la desigualdad incluso entre trabajadores formales es brutal. Los bancarios, los aeronáuticos y los trabajadores de la CATT tienen dolarizados sus salarios. En términos de sus consumos, de sus intereses, de cuánto ganan, de dónde viven, son mundos radicalmente distintos. Lo que no veo es que lo vuelvan a votar los sectores más bajos de la clase trabajadora que lo votaron enojados con la gestión de Scioli en la provincia. La aristocracia obrera, en cambio, si puede volver a votarlo.

Vida y obra de José María Velasco Ibarra

Aritz Recalde, junio de 2017 “Individuos y pueblos, ciudadanos y conductores tienen que conocer a dónde van, qué persiguen en la vida. Es...