jueves, 21 de marzo de 2019

Se ramifican los lazos del espía D Alessio con la Justicia


Carlos Pagni para La Nación

 21 de marzo de 2019 


Es inevitable que, en las sociedades infectadas por la corrupción, la política se judicialice. El poder se disputa en los tribunales. Una consecuencia lamentable de esa desviación es que la opinión pública comienza a presumir, con razón o sin ella, que la Justicia se ha politizado.
Los líderes sometidos a procesos alimentan esa percepción. Pretenden que su feligresía crea que las investigaciones son patrañas orquestadas por sus rivales. Y lo logran. Cada tribu consiente esa ficción, para absolver los delitos de sus dirigentes. Y se embandera en el expediente que mortifica al oponente. La polarización electoral radicaliza esa tendencia. Cristina Kirchner atribuye la causa de los cuadernos, plagada de pruebas, a una maquinación oficialista. Aunque, para agradar a sus anfitriones caribeños, prefiere ser una perseguida del "imperio".
La novedad es que Mauricio Macri adoptó la misma lógica. Él ya venía adquiriendo algunos tics de su antecesora. Desde hace un tiempo se dirige a sus seguidores más acérrimos, como se vio en el discurso del Congreso. Esos simpatizantes, a su vez, se talibanizan, según indican las encuestas. El parecido con la expresidenta no es azaroso. La pérdida de flexibilidad es un síntoma típico de quienes cargan un alto porcentaje de imagen negativa. Cada jefe es un demonio para el grupo del antagonista. Y se ofrece a sus seguidores como el San Jorge que los liberará de ese dragón. Es una dialéctica tranquilizadora. Ayuda a cada bando a no interpelarse por las propias contradicciones. Con el costo inevitable de la infantilización.
Esta semana Macri, imitando al kirchnerismo, interpretó a la luz de esta dinámica sus adversidades judiciales. Denunció a Alejo Ramos Padilla como la cabeza de un complot y pidió su destitución. De Ramos Padilla se puede decir que es un juez antimacrista y que tiene afinidades con la izquierda. Y que, más por candor que por picardía, fue al Congreso sin tomar la precaución de que hubiera un ambiente pluralista. Del mismo modo, el kirchnerismo afirma que Claudio Bonadio milita en el PJ enfrentado a la expresidenta. Y que tiene contacto permanente con Gustavo Arribas, a quien halagó pidiendo la captura de su acusador en el caso Lava Jato, Leonardo Meirelles. Y el escarmiento para los fiscales Delgado y Rodríguez, que querían investigarlo. La oposición recuerda, además, que Carlos Stornelli trabajó para Daniel Angelici como jefe de Seguridad de Boca Juniors.
Argumentos ad hominem tan persuasivos exigen a quienes observan la escena ser muy escrupulosos con la corrección de los procedimientos y la contundencia de las pruebas. En ambos casos, el de los cuadernos y el del espionaje, sobran evidencias. Por eso las dos orillas están tan agitadas.
El pedido de destitución de Ramos Padilla parece, con el paso de las horas, más erróneo. Ya logró que la trama descubierta alrededor del espía Marcelo D'Alessio adquiera interés internacional. El director de Human Wrights Watch para las Américas, José Miguel Vivanco, afirmó que en el caso del juez de Dolores el Gobierno no presentó ningún argumento serio. Y aclaró que la causa de los cuadernos debe ser alentada. La de Vivanco es una voz muy escuchada en todo el continente, sobre todo después de que se convirtiera en uno de los denunciantes más duros del chavismo. En otras palabras: Vivanco habla desde el marco de valores que la Casa Rosada declama como propio. La otra novedad fue que el diario El País, de Madrid, publicó un artículo de Federico Rivas Molina y Enric González cuyo argumento principal es que Macri quiere deshacerse de un juez que lo investiga. Gracias a Macri, las cenagosas fechorías de D'Alessio trascendieron las fronteras.
La jugada no contempló otros contratiempos. La Corte Suprema, en vez de desalentar a Ramos Padilla, lo fortaleció otorgándole los recursos cuya carencia él había lamentado ante los diputados. Esa decisión unánime del máximo tribunal contrastó con la negativa del Servicio Penitenciario de trasladar a D'Alessio hasta Dolores. Los carceleros, que dependen del ministro de Justicia, Germán Garavano, alegaron que no tenían combustible. Garavano es el funcionario que presentó el pedido de jury para Ramos Padilla ante el Consejo de la Magistratura. El mismo a quien Elisa Carrió calificó como "un imbécil". Inesperado regalo para el kirchnerismo: el juicio político contra Ramos Padilla fue solicitado por un imbécil. El logorreico D'Alessio convirtió a Cambiemos en la torre de Babel.
El respaldo de la Corte a Ramos Padilla produjo también realineamientos en Comodoro Py. El juez Julián Ercolini, quien abrió una causa contra D'Alessio a instancias de Stornelli, había reclamado el expediente de Dolores. Pero ayer se arrepintió. Fue instantes después de que se supiera que Stornelli no asistió a la indagatoria a la que lo citó Ramos Padilla.
La reorientación de Ercolini se agrega a otros cambios de conducta de la Justicia Federal. La apertura de los teléfonos y computadoras de D'Alessio activó varios expedientes que, por razones misteriosas, permanecían dormidos. Federico Villena, juez de Lomas de Zamora, desempolvó un caso de lavado de dinero. Luis Rodríguez se acordó de una extorsión al empresario Gabriel Traficante, de hace tres años. Sebastián Ramos procesó al perito Daniel Cohen por mentir en la investigación de Bonadio y Stornelli sobre la compra de gas licuado. Es el caso en el que Bonadio procesó a la señora de Kirchner basándose en testimonios de D'Alessio.
Las relaciones de este espía con la Justicia están muy ramificadas. Ayer, a pedido del procurador Julio Conte Grand, la Suprema Corte bonaerense licenció por 90 días al fiscal de Mercedes, Juan Bidone, quien proveía secretos para que D'Alessio extorsionara. Bidone es una pieza clave en la investigación del triple crimen de los empresarios ligados al tráfico de efedrina. Ya consiguió defensor: Santiago Blanco Bermúdez. Es el abogado de Antonio Stiuso. ¿Cuál será la misión de Blanco Bermúdez con Bidone? ¿Defenderlo o controlarlo? El papel de la ex-SIDE en el comercio de efedrina siempre fue vidrioso. La última persona con la que se vieron los tres asesinados fue el espía Julio César Posse.

La jugada oficial frente a la investigación de este submundo tuvo ayer inconsistencia. El oficialismo se sumó a la invitación al juez Ramos Padilla para que explique hoy, ante la bicameral de inteligencia, el presunto espionaje ejercido contra políticos, empresarios y periodistas por agentes clandestinos de la AFI. Entre las víctimas de esos seguimientos está María Eugenia Vidal. Y también Elisa Carrió, quien al mismo tiempo es señalada por servirse de D'Alessio. El presidente de la bicameral es el senador Juan Carlos Marino, del radicalismo pampeano. Antes de convocar al juez, Marino consultó a la dirigencia de su partido.
Es indudable que la citación a Ramos Padilla fue estimulada por la crisis de las relaciones entre Macri y la UCR. El último motivo fue la fractura de Cambiemos en Córdoba. Los radicales atribuyen esa división, por la que ellos no solo no ganarían la provincia, sino que perderían la ciudad capital, a la presión porteña de Horacio Rodríguez Larreta y Carrió, con el aval de la Casa Rosada. Ramos Padilla mencionó a Carrió como "usuaria" de D'Alessio. Eso explicaría el placer de los radicales por escucharlo. ¿Explica también el interés especial de Ricardo Lorenzetti para que se lo provea de recursos? Carrió se cansó a denunciar a Lorenzetti por escuchas clandestinas.
El siguiente invitado a la bicameral es Arribas. Según innumerables indicios, esa agencia se serviría de los trabajos de D'Alessio. No solo el falso abogado pidió que llamaran a Arribas durante el allanamiento a su domicilio. Dijo que reportaba a los excomisarios Ricardo Bogoliuk y Aníbal Degastaldi, que estarían ligados a Silvia Majdalani, la segunda de Arribas. Entre los testimonios aparece también Pablo Pinamonti, un antiguo funcionario de la AFI, protegido de Angelici y encargado de una red de inteligencia en el conurbano bonaerense. Esa maquinaria tendría entre sus blancos al ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, que la mandó desmontar. Y también a Carrió. Sus agentes habrían estado atrás del albañil Saúl Enrique Paz, quien reconoció haber cobrado $1500 para armar una causa contra la diputada. Las pruebas reunidas por Ramos Padilla también revelarían una maniobra de D'Alessio para que Los Monos, la banda de narcotraficantes rosarinos, involucren en sus delitos al socialismo provincial. Esa tarea se podría haber realizado a pedido o bajo el control de Darío Biorci, jefe de Gabinete y cuñado de Majdalani.
Es lógico que Macri pretenda controlar una investigación sobre la ciénaga en la que se movía D'Alessio. Él confió los servicios de inteligencia a las tres personas de su mayor confianza. Arribas; Nicolás Caputo, que es el padrino de Majdalani, y Angelici, que domina las oficinas de finanzas y de Legales a través de viejos colaboradores de Darío Richarte, funcionario de la ex-SIDE. Tocar ese núcleo es tocar el nervio más sensible. Macri pidió la destitución de quien lo hizo.
A pesar de que el Presidente lo eligió, según confesó a la periodista Laura Di Marco, "por ser el más acostumbrado a las trampas", en la Casa Rosada temen que Arribas, que vivió demasiados años en San Pablo, sea inexperto para enfrentar a la bicameral. Suponen que los diputados y senadores están más acostumbrados a las trampas que un bróker de jugadores de fútbol. Prejuicios de la nueva política.
La dificultad de Arribas radica en que la vida cotidiana de la AFI está en manos de Majdalani, cuyo principal vínculo con la especialidad es ser el alter ego de Francisco Larcher, quien ocupó el lugar de ella durante casi todo el kirchnerato. Pero la Turca, al menos hasta ayer, paseaba por Medio Oriente. Mandatos de la sangre.

martes, 19 de marzo de 2019

Significado político de la irrupción del General Guido Manini Ríos en la política uruguaya


Miguel Ángel Barrios


Ha dicho siempre el maestro y amigo de la América Latina Alberto Methol Ferré que la verdadera existencia de la República Oriental del Uruguay era y es, la negación de Artigas. El mismo caudillo dice a unos emisarios que van a invitarlo estando en el exilio al Paraguay para que regrese a su "patria chica", que no lo haría "porque yo ya no tengo Patria".
Nunca se consideró uruguayo Artigas, sino de la Patria Americana. Y en ello residió su fuerza homérica.
Mientras tanto el Uruguay, quedó como la llave de la cuenca del Plata, afianzado en su puerto y en su vínculo con Inglaterra. Como todos sabemos fue la Suiza de América inventada en 1828 por Lord Ponsonby.
Por supuesto que las guerras civiles atravesaron las tierras artiguistas, dividiéndose en dos grandes sectores políticos: el partido blanco del Gral. Manuel Oribe y el partido Colorado de Fructuoso Rivera, mal llamado unitario, siendo una mezcla entre el Interior posible y el puerto. Rivera en el fondo fue rehén de estas dos tendencias.
La guerra de la triple infamia destrozó la Banda Oriental y se produjo el primer bombardeo a cielo abierto en América del Sur, en la heroica Paysandú de Leandro Gómez. En la historia de América Latina todo tiene que ver con todo, tanto en sus tragedias como en sus glorias.

A fines del siglo XIX, luego de los épicos lanzazos de Aparicio Saravia y de un joven Luis Alberto de Herrera, nace el primer Estado benefactor de la cuenca del sur, el Uruguay estable y afianzado de José Battle y Ordóñez con el partido Colorado. Y un fugaz planteo latinoamericanista que no hizo mella, de José Enrique Rodó y el "Ariel". Nadie podía cuestionar la bonanza de la república uruguayistica, a tal punto que el propio Rodó era diputado del partido Colorado de Batlle y Ordóñez.

El siglo XX fue la puja del partido Colorado y del partido Nacional Blanco del Dr. Luis Alberto de Herrera -fundamental en el surgimiento del octubre peronista al oponerse a la instalación de bases norteamericanas-.
El surgimiento del ruralismo tiene íntima conexión con el retiro del imperio británico del Uruguay y por la primera vez de lograr una síntesis entre Montevideo y el interior, y aunque fracasó, fue un intento de una nueva opción ante un Uruguay que quedaba sin soporte o sin las bases que le daban una prosperidad aparente. Esta es la tesis de Alberto Methol Ferré en el "El Uruguay como problema", no los problemas del Uruguay.

 Toda la historia posterior del Uruguay hasta hoy, es inentendible sino comprendemos este escenario global.
O un Uruguay acoplado como base militar del imperio norteamericano, o un Uruguay huérfano ante la ausencia o prepotencia de los industriales paulistas o un Uruguay sorprendido y abandonado a su suerte ante la falta total de política de cooperación argentina, como ocurrió con el gobierno anterior argentino. Nada que ver con la Geopolítica de Juan Domingo Perón, que en el año 1973 solucionó la controversia con la isla Martín García.

Rescatamos en este bosquejo histórico, la incansable predica del "Pepe" Mujica, inclusive arriesgando su capital político interno para salvar el Mercosur.
Y llegamos a este momento de acechanza de la República Imperial con la nueva doctrina Monroe.
En el Uruguay actual existe un descreimiento del pueblo hacia los partidos y sus dirigentes -problemática común en toda América Latina- y como muchas veces ocurrió en la historia de América Latina -para bien o para mal, pero es un dato de la realidad- , la figura prestigiosa del General Guido Manini Ríos, oxigena la democracia uruguaya- es un simplismo compararlo con Bolsonaro- y obliga al sistema político a generar una agenda estratégica.
El Gral. Manini Ríos es un hombre de una trayectoria impecable, licenciado en Historia con una gran solidez académica, se declara deudor del pensamiento de Alberto Methol Ferré- lo puedo atestiguar luego de largas conversaciones personales que tuvimos-, un geopolítico de la Patria Grande y un confeso admirador del Papa Francisco, en sus preocupaciones sociales y económicas.
 Las difamaciones chiquititas no conducen a nada, ni desde la "derecha" a la "izquierda", si es que nos sinceramos y llegamos a la conclusión que estamos ante la guerra Latinoamericana por la independencia definitiva.



lunes, 18 de marzo de 2019

Sobre la avaricia y algunas de sus hijas


                                                                                                         
                                                                                            Alberto Buela (*)

Los filósofos antiguos comenzando por Platón y Aristóteles y siguiendo por todos los medievales y los modernos hasta Kant, e incluso después, siempre han hablado de la avaricia y sus hijas, esto es, de los distintos modalidades en que se manifiesta.
En estos días y a propósito de una fiesta familiar se me despertó el pensamiento sobre ella, que se corroboró por actitud de conocidos en la acumulación exagerada de dinero y bienes y la nula cortedad en el dar. El ver como se afanan por poseer solo para atesorar.

UNA DIGRESIÓN
 Los Padres de la Iglesia hablaban de ella cuando lo hacían acerca de los siete pecados capitales: la lujuria (sexo), gula (glotonería), avaricia (egoísmo con los bienes), pereza (inacción), ira (agresión a los demás), envidia (poseer lo del otro), soberbia (mejor que el otro).
No es por casualidad o por una arbitrariedad que la avaricia aparece entre las siete faltas más graves que el hombre puede cometer, sino porque de ella se desprenden innumerables hijas: la miserabilidad, la tacañería, la garronería, el amarretismo, el pijoterismo, el cicaterismo, et alii.
Los exégetas antiguos influenciados por los esquemas de la retórica tanto griega como latina realizaron, en general, una interpretación alegórica o por emblemas del Evangelio.
Así los Padres de la Iglesia descomponen parábolas y enseñanzas evangélicas hasta en los menores detalles y dan significado concreto a cada uno de estos detalles lo cual los hace caer, muchas veces, en interpretaciones no sólo arbitrarias sino, incluso, estrafalarias.
Ya los exégetas del Renacimiento con Juan Maldonado a la cabeza vieron que el alegorismo era inconducente y que las enseñanzas del Evangelio debían tener un significado literal único sobre el que no podía haber discusión, sin embargo, ante ciertos pormenores raros que aparecen en sus enseñanzas hablan de “rasgos ornamentales superfluos”. Y así, cuando no pueden explicar algo recurren a esta categoría de rasgos ornamentales superfluos.
Pío XII en la encíclica Divino affante spiritu (1943) va a criticar el alegorismo antiguo y moderno y a proponer el método histórico-crítico.
Casi desde el comienzo de la modernidad se fue imponiendo un racionalismo teológico excesivo que terminó en lo que se denominó “concordismo”, esto es, el esfuerzo por hacer concordar los cuatro Evangelios (ej. Así, si Mateo habla del sermón en la montaña y Lucas del sermón en el llano, la explicación que encontraban es que era tanta la gente que entre todos ocupaban tanto el monte como el bajo). El concordismo fue dejado de lado a comienzos del siglo XX, siglo en donde se destacó la especialización teológica, con especialistas de lo mínimo que terminaron disociando la exégesis bíblica realizada por ellos de la teología dogmática. Hecho del que se quejó amargamente el gran teólogo progresista Karl Rahner, diciendo que los trabajos de los exégetas suscitan problemas dogmáticos de los que ellos se desentienden totalmente, dejando a los teólogos dogmáticos la resolución del los problemas.
La cuestión la vino a zanjar el Jesús de Nazaret (2007) del Papa Benedicto XVI donde propone “la exégesis canónica”, pues el remarcado racionalismo de la exégesis católica actual se acentuó tanto que gran parte de ella ya no es teología porque ha perdido su relación esencial con la fe católica.
Benedicto propone que se combinen armónicamente los datos de la fe católica con del estudio histórico crítico de los Evangelios.
Esta imbricación profunda y validante entre ambos, el trabajo de la razón y el aporte de la fe, la venía realizando en Argentina desde los años 40 ese gran exégeta y teólogo que fue Leonardo Castellani (1899-1981). Autor estudios teológicos excepcionales como El Evangelio de Jesucristo; Doce parábolas cimarronas; Domingueras prédicas; El Apokalipsis de San Juan; Las Parábolas de Cristo; Cristo,¿vuelve o no vuelve?; Cristo y los fariseos. Esa vinculación intrínseca entre exégesis bíblica y teología dogmática está en todas sus obras tanto teológicas como de las otras. En Europa ha sido ignorado, aunque Jacques Maritain lo citó en Arte y Escolástica. Recién lo descubren, treinta años después de su muerte, cuando Juan Manuel de Prada comienza en España a editar sus obras en el 2012 y en Francia se edita Le Verbe dans le sang (2018).
Todo esto solo para hablar un poco de la avaricia, que Castellani define, en infinidad de lugares, como el más grande pecado del mundo de hoy[1].

EL CONCEPTO
La avaricia es el afán desmedido de poseer muchas cosas y riqueza por el solo placer de atesorarlas sin compartirlas con nadie.
Se trata de un deseo desordenado de acumulación de bienes y riqueza más allá de las cantidades requeridas para el vivir bien y en forma cómoda, que como rasgo distintivo tiene: el no compartirlas con el otro, con el prójimo que también es un próximo.
Es el apego al dinero y los demás bienes materiales que en una época materialista como la nuestra se transformó en la mercancía de todos los días. Nace como temor al futuro y de la inseguridad en uno mismo. Manifiesta en el fondo un sentimiento de inferioridad.
La avaricia es un pozo sin fondo que agota al avaro en su esfuerzo interminable que no alcanza nunca su satisfacción. Hoy quiero esto, mañana esto otro, pasado aquello y así todos los días de su vida. Arturo Schopenhauer se acerca a su naturaleza cuando define la riqueza: es como el agua del mar que cuanto más se bebe, más sed se tiene.
El término proviene del latín avaritia, que a su vez viene del verbo avere que significa desear con avidez algo. En griego se dice philargiria de philo=amor y argyros= plata= amor a la plata.
Si recordamos la teoría de las virtudes de Aristóteles, la avaricia sería el extremo por defecto del ahorro, cuyo exceso sería el despilfarro. Pero como el término medio no es matemático y siempre tiene una tendencia hacia uno de sus extremos, el ahorro está más cerca de la avaricia que del despilfarro.
Kant afirma que: «Mientras el avaro se priva de la vida presente, el derrochador se despoja de la vida futura». El término medio es el uso adecuado de los bienes, que en cuanto al dinero se llama ahorro en la sociedad burguesa de hoy. Del ahorro nace la austeridad para la que cualquier riqueza es suficiente. Así, continua Kant: “el despilfarrador nos resulta un insensato adorable, en tanto que el avaro se nos antoja un insensato detestable”.
El avaro en general vive más tiempo porque se ha privado de múltiples placeres. Él no se avergüenza de su vicio porque no entiende que sea un vicio
El avaro no pide pero tampoco da. Es un necio más que un malo, pues se hace daño a sí mismo y sus bienes son solo útiles a sus deudos Como dice La Bruyère: «El avaro gasta el día de su muerte más que en diez años de existencia, y su heredero en diez meses más de lo que él gastó a lo largo de su vida.» En vista de esta última observación, Aristóteles 2300 años antes afirmó: “Se considera más generosos a aquellos que no han adquirido ellos mismos sus bienes sino que los han heredado, pues no tienen experiencia de la necesidad (Eth.Nicomaquea 1120b 11-13).
En la terminología de los viejos filósofos, ellos no hablan de avaricia sino de iliberalidad, que por defecto se opone a la liberalidad= eleutheriótes= liberalitas en tanto que la prodigalidad lo sería por exceso. Hoy estos términos nos resultan ambiguos porque liberal quiere decir otra cosa diferente que ahorrativo. Y más aun, si por liberal entendemos generoso, cuando en la vida diaria vemos que los liberales se llevan toda la plata ellos. Es que la avaricia domina todo en nombre de los negocios de ahí que el avaro no tenga amigos sino solo clientes.
Es que la generosidad con el dinero, en un mundo materialista, desapareció de la faz de la tierra, a lo más que podemos aspirar hoy es al ahorrativo, que es aquel que gasta con medida. Esto ya lo barruntó el viejo Aristóteles cuando dijo: “La avaricia=filargiria es incurable pues la vejez y cualquier incapacidad hacen avaros a los hombres y es más connatural a los seres humanos que el despilfarro” (Eth.Nicomaquea 1121b 15-17 y Rhet. 1389b 27-29). Qué sea más connatural al ser humano la avaricia que la generosidad hace que todos nosotros seamos un poco avarientos (yo incluido). En mayor o menor medida hemos perdido aquella enseñanza de nuestros viejos padres criollos: sé señor de tu dinero.
Tenemos que distinguir la avaricia de la tacañería, del italiano taccagno, que es aquel que se muestra reacio a gastar. El que busca gastar lo menos posible. El tacaño lo es con los demás, mientras que el avaro lo es, incluso, consigo mismo. El tacaño se puede dar una vida regalada, el avaro nunca. El tacaño esteriliza el dinero y lo acumula en lugar de ponerlo en movimiento. Aristóteles dice que en griego se dice kimibix/kimbilis= vendedor de comino, porque tiene gran estima por cosas insignificantes. El tacaño se queja siempre de cuánto cuestan las cosas y cuando compra algo siempre le parece caro. Piensa que gasta más de lo debido y entonces evita gastar. Teofrasto define la tacañería como ausencia de generosidad en lo que atañe al gasto y con esta definición el tacaño se acerca al mezquino, pero cuando comienza a lamentar los gastos que lo benefician a él mismo se acerca al avaro.
La otra categoría que entra en juego es la del décimo mandamiento: la codicia, un afán excesivo de riquezas y bienes ajenos, que a diferencia de la avaricia no busca atesorarlas, sino solo las quiere tener y usar en general en forma ilícita e inmoderada.
En la codicia radica la corrupción pública y privada tan de moda en nuestros días, pues es el deseo de riquezas conseguidas en forma secreta y privada para usar en forma desmedida.
La codicia y la avaricia se han convertido hoy en los valores del pensamiento liberal de Occidente. La condición humana está marcada estos dos disvalores convertidos en valores por el pensamiento liberal dominante. Su implantación ha dado lugar a la corrupción política, consagrada por las mayorías parlamentarias.
Todo ello ha creado infinitas injusticias, cuyo efecto más terrible es el envenenar la convivencia, como sostuviera el padre Castellani, una y otra vez.

Desde la antigüedad hasta el presente todos los autores que han tratado el tema nos avisan que muchos son los modos de la avaricia
Aristóteles distingue los tacaños, mezquinos, ruines y al coimero, el que parte la semilla de comino, pues todos se quedan cortos en el dar. Y, en cuanto a los que toman en demasía tenemos a los rufianes, los usureros, los jugadores, los ladrones, los salteadores
San Gregorio sostiene que las hijas de la avaricia, los vicios que se derivan de ella, son la traición, el fraude, la mentira, el perjurio, la inquietud, la violencia y la dureza del corazón. Santo Tomás es de la misma opinión. En cambio San Irineo sostiene que son nueve.
Otros autores agregan también a los parcos, los ruines, los miserables, los obstinados, los que se dedican a las obras serviles, los proxenetas, los que violan las tumbas, los ladrones, etc. Y así podemos hacer una lista interminable de vicios concatenados a la avaricia.
Esto es lo que sucede con al ética aretaica, la ética de las virtudes, de la que nosotros participamos y cuya recuperación comenzó con el “giro aretaico” inaugurado por Max Scheler y su Ética material de los valores (1916), seguido por Otto Bollnow en su Esencia y cambio de las virtudes (1958) y el escocés Aladaire MaIntayre en su obra Tras la virtud (1981).
Como el obrar humano se estudia sobre la base de lo verosímil y no de lo exacto, las virtudes y vicios varían según el criterio de la época y de los autores. Aun cuando existe un esquema básico de virtudes cardinales (prudencia, justicia, fortaleza y templanza), que viene desde Platón, y que está en la base de toda ética aretaica.
Esta ética, deudora indubitable de Platón y Aristóteles viene a criticar el formalismo del deber de la ética autónoma de Kant y, también, el universalismo, muchas veces vacío, del “bonum faciendo, malum vitando= hacer el bien y evitar el mal” en que cayo durante la modernidad la ética heterónoma.
Para la ética aretaica puede haber acto libre pero no necesariamente es un acto moral, para ello se necesita ejercitar el libre renunciamiento que se apoya en la integridad del agente moral, quien no puede existir sin una ascesis cotidiana y para ello se necesita de la práctica de la virtud.
Dicho a la inversa, los pequeños sacrificios y renunciamientos cotidianos van conformando un agente moral que estará en condiciones de realizar un libre renunciamiento y así sus acciones adquirirán un valor moral. 

UN APORTE: SOBRE EL GARRÓN O GARRONERO
Esta hija de la avaricia, hasta donde nosotros sabemos, no fue tratada como tal por ninguno de los filósofos que nos precedieron. No la tuvieron en cuenta como tal sino tangencialmente.
En España se llama garrón y en Argentina garronero, a aquel que vive de los demás logrando que lo inviten sin pagar nada, de lo que consume o utiliza.
El garronero se considera a sí mismo un tipo listo, poseedor de la viveza criolla que necesita y depende del otro para existir. Se diferencia del vividor que “vive a uno determinado”, mientras que el garronero lo hace sobre todos los que le quedan a la mano o al paso.
Kant lo pinta de forma exhaustiva: “pueden comer y beber a discreción cuando es a costa de la bolsa de otro, dado que su estómago se encuentra en perfecto estado».[2] Y Espinosa, aunque tampoco habla del garronero, lo confirma “ el avaro ansía casi siempre atracarse de la comida y la bebida ajenas».[3]
El garronero al vivir y medrar a costa de otros se transforma, por momentos, en un lisonjero y adulador. En el campo se lo llama también “gorra” y en lunfardo “busca” o “pechador”= aquel que pide prestado a quien todavía le debe. Carece de norte y de lealtades, salvo las circunstanciales que le presentan las necesidades de la vida cotidiana. Y al ser objeto de burla y de desprecio por aquellos a quienes “vive”, posee menos dignidad que el avaro.


(*) arkegueta


[1] Castellani, Leonardo: El Evangelio de Jesucristo, Ed. Vórtice, Buenos Aires, 1997
[2] Citado por Thomas Hoffmann, “Kant, acerca del concepto intelectual del dinero y la tarea de la economía de la filosofía” en revista Perspectvas, agosto 2014
[3] Espinosa, Baruj: Ética, Ed. Losada, Buenos Aires, 1972

viernes, 15 de marzo de 2019

La Patria, la comunidad y su destino



Por Juan Godoy
“las crisis argentinas son primero ontológicas, después éticas, políticas, epistemológicas, y recién por último, económicas“. (Fermín Chávez)


            La Argentina viene de largos años de una crisis profunda desde lo económico, político, social y cultural sobre todo desde el quiebre que significó el golpe de estado del 76 contra el tercer gobierno peronista y no solo contra éste sino contra un modelo de país que desde el 55 se procuraba romper y no se lo lograba. Desde ya que en los últimos cuarenta años tuvimos altibajos en la misma. La crisis amenaza, más aún a partir de la profundización de los años de gobierno Cambiemos, ser fatal.
No resulta casual que el entonces Cardenal Jorge Bergoglio por el año 2003, en la “salida” de la crisis del 2001, incita a que “todos, desde nuestras responsabilidades, debemos ponernos la patria al hombro, porque los tiempos se acortan. La posible disolución (nacional) la advertimos en otras oportunidades, en esta misma fecha patria. Sin embargo muchos seguían su camino de ambición y superficialidad, sin mirar a los que caían al costado: esto sigue amenazándonos (…) No tenemos que esperar todo de los que nos gobiernan (…) sólo falta el deseo gratuito, puro y simple de querer ser Nación (…) Comenzar de abajo y de a uno, pugnar por lo más concreto y local, hasta el último rincón de la patria”. Palabras que retomamos en tanto consideramos su actualidad.
En el presente se impone una profundización del individualismo. El individuo y la satisfacción de su placer en forma individual es la finalidad. De esta forma se robustece el hedonismo, el consumismo, la ruptura de los lazos solidarios, la prédica contra la intervención del estado en asuntos que se consideran del ámbito privado, el desinterés por el pasado y el futuro en pos del “vive hoy”, etc. La satisfacción del placer del individuo está por encima de todo. Solo importa el Yo y desaparece el Nosotros. Estas características que adquiere la vida actual destruyen toda posibilidad de vida en comunidad. En este contexto no resulta casual el fortalecimiento y difusión de las agendas de las minorías en detrimento de la búsqueda de soluciones a las grandes problemáticas nacionales y/o de las mayorías populares.
El debilitamiento de las instituciones que fortalecen la comunidad como pueden ser los sindicatos, clubes barriales, las Fuerzas Armadas, la familia, las escuelas, iglesias, por nombrar algunas significativas, resultan claramente perniciosos a la nación. Se puede discutir el sentido de cada una de éstas (al interior de cada una existe una lucha constante), en diferentes momentos históricos, pero esa es otra discusión, lo que sostenemos aquí es que a partir de su debilitamiento se destruyen la lazos que le permiten asentarse a la comunidad nacional. La comunidad organizada no se articula con los derechos individuales, sino que lo hace con las instituciones que representan la vida comunitaria.
El individualismo acérrimo es un pilar en el liberalismo y también en el neoliberalismo. En este marco, se favorece a las empresas transnacionales que sueñan con la desaparición del estado-nación para imponer su interés, su “forma de vida”, no tener controles, y acrecentar sus ganancias.
Este esquema de pensamiento que penetra (lamentablemente) a propios y ajenos resulta fundamental dejar de lado el sentido de la trascendencia en los sujetos, así lo único que importa es el hoy y la satisfacción de los placeres individuales del presente. Los lazos sociales se debilitan al tiempo que la moral que cohesiona a la comunidad se relativiza.
Nos interesa traer el pensamiento de Guillermo Furlong quien considera que la Patria no se limita al territorio, sino que también es “el vínculo sucesivo de la tradición histórica y el vínculo simultáneo de la unidad espiritual, la ligazón entre las generaciones y los hombres de un territorio en común que se unen en hermandad, y profundizando aún más en el concepto afirma que la Patria es “aquello que, en el planeta que todos habitamos y en la historia que todos diariamente tejemos, tiene una misión, le está señalado un destino, configura una empresa colectiva”. Es la unión entre el pasado, el presente y el porvenir. Y esa unión se cimenta a partir hacer más fuerte una conciencia común en torno a un destino trascendental. Todos como parte de una misma historia nacional con algo para aportar a la misma.
Así los individuos que nacen en nuestro territorio tienen un destino que se liga a la comunidad nacional. Tienen algo para contribuir a la misma. Los individuos se realizan en comunidad, no lo pueden hacer por fuera de ésta. Es por ello que si se elimina de la conciencia de los sujetos el ser parte de un proyecto y un destino colectivo, la comunidad nacional tiende a debilitarse y cuando no a desaparecer. Si no existe una misión en vinculación a una empresa colectiva no se encuentra fundamento que apunte permanecer unidos. Puesto que como remarca Furlong “no olvidemos que un pueblo si no posee sentimientos comunes, intereses idénticos, creencias semejantes, no pasará de ser una polvareda de individuos sin cohesión, sin duración y sin fuerza”.
Jorge Bergoglio, al igual que Furlong encuadrado en la tradición jesuita, durante el Te Deum que coincide con el Bicentenario de la Revolución de Mayo toma de un Mensaje de la Conferencia Episcopal la idea que ”la Patria es un don que hemos recibido, la Nación una tarea que nos convoca y compromete nuestro esfuerzo”. Esa es la misión que debemos asumir con espíritu solidario.  En el mismo sentido, ya siendo Papa en Bolivia, Francisco insiste en que el “arraigo al barrio, a la tierra, al oficio, al gremio, ese reconocerse en el rostro del otro, esa proximidad del día a día, con sus miserias porque las hay, las tenemos y sus heroísmos cotidianos, es lo que permite ejercer el mandato del amor, no a partir de ideas o conceptos sino a partir del encuentro genuino entre personas, necesitamos instaurar esta cultura del encuentro porque ni los conceptos ni las ideas se aman; se aman las personas”.
Por su parte, para el pensador nacional Juan José Hernández Arregui, quien piensa la nación en términos de la Patria Grande, el espacio hispanoamericano existe no obstante lo cual “Hispanoamérica no es puro espacio. El mero espacio es privación. Y aunque la comprensión de nuestra ubicación en el mapa es indispensable para predecir nuestro destino, el espacio como tal, es más bien la materia que resiste a las fuerzas dinámicas de la Cultura”. Pensar sólo en términos geográficos no nos permite dar cuenta de la “pata cultural”.
De esta forma, Hernández Arregui sostiene que el “ser espiritual” que nace de la cultura, crece en la tierra que le otorga sus medios de subsistencia, su poder económico. Resalta los lazos que tienden a la homogeneidad cultural, y la explotación de los recursos del territorio. Invoca la revalorización de la cultura autóctona, lo autóctono aquí como la percepción de una imagen colectiva primordial. El “ser nacional” articula la relación del hombre con la naturaleza y con el devenir histórico. La cultura propia es lo que define al “ser nacional” que emerge como comunidad no en tanto esencia, sino como creación del pueblo en movimiento. Relaciona lo nacional, con un acto, o más bien una cadena de actos: la voluntad colectiva, “y si el “ser nacional”, ahora despojado de sus velos abstractos, es afirmación y no negación, simultáneamente es conciencia anti-imperialista, voluntad de construir una nación”.
Consideramos que para pensar en un proyecto de liberación nacional hay que dejar de lado las abstracciones y partir de la realidad, pensar en la totalidad, buscar los puntos de coincidencia para la construcción de un proyecto nacional, encontrar la articulación con las demandas de las mayorías populares, y apuntalar las instituciones que son pilares de la Comunidad Organizada para que el individuo encuentre su realización en el marco de ésta, y que su destino se vincule a la construcción de la Patria. La Comunidad Organizada es el punto de partida para la nación. Romper la dependencia y construir una Patria soberana nuestra misión.
Para finalizar, tomamos a Juan Perón quien sintetizó en varios escritos y discursos la concepción de la Comunidad Organizada que “sólo puede realizarse en la medida que se realice cada uno de los ciudadanos que la integran. Para dicha integración los individuos deben sentir como propia la comunidad e identificar sus intereses particulares con los que apunta la Patria. Y esa comunidad no puede construirse “sin claridad de objetivos, sin base ideológica común que reúna a los hombres que sientan de una misma manera lo que consideran fundamental para el país”. A lo largo de nuestra historia se han ido construyendo los pilares donde asentar la comunidad nacional, está en nosotros retomar esos puntales y construir una Patria Libre, Justa y Soberana.

Bibliografía  

Bergoglio, Jorge. (2014). La Patria es un don, la Nación una tarea. Buenos Aires: Claretiana.
Francisco. (2015). Nuestro Papa. Nuestra América. Viaje por Ecuador, Bolivia y Paraguay. Buenos Aires: Chuquisaca editores.
Furlong, Guillermo. (1960). La Revolución de Mayo. Buenos Aires: Club de Lectores.
Hernández Arregui, Juan José. (1973). ¿Qué es el ser nacional?. Buenos Aires: Plus Ultra
Hernández Arregui, Juan José. (1973b). Imperialismo y cultura. Buenos Aires: Plus Ultra
Perón, Juan Domingo. (2012). Modelo Argentino para el proyecto nacional. Buenos Aires: Fabro.

LA EJEMPLAR CONDUCTA DE ISABEL PERON


(Con material difundido por el Congreso de Homenaje a Isabel Perón realizado en Buenos Aires el 24-3-2014)

Por Juan Gabriel Labaké

Un conocido intelectual expresó un día al general Perón su convencimiento "… de que el peronismo era la mejor opción para el país", y que deseaba incorporarse al Movimiento. Cuenta dicho intelectual que el General le respondió:

"Para ser peronista, querido amigo, hay que estar preparado para ingentes sacrificios y grandes sufrimientos".

Quien sabe de enormes sacrificios y sufrimientos, por ser peronista y por ende leal, es María Estela Martínez de Perón.

La señora del General, por esas dos trascendentes cualidades, sufrió cárcel, vejaciones, injurias, calumnias y una persecución implacable que aún perdura. Pero, a pesar de todo, nunca claudicó, nunca traicionó, nunca cedió ante las lisonjas ni ante las presiones.

Por ello, María Estela Martínez de Perón es, hoy, el símbolo máximo de la lealtad y de la digna resistencia peronista ante la prepotencia de los poderosos, y un ejemplo de fortaleza espiritual ante el sufrimiento y el sacrificio impuestos desde el poder mal habido.
Es además, la continuadora de la obra de Eva Perón y fiel admiradora.

Para avalar lo dicho, basta con describir la trayectoria de Isabelita:


ü  Estuvo casi siete años presa en las más duras y humillantes condiciones.
ü  Fue despojada de todos sus bienes.
ü  Fue y es ridiculizada por el coro estable de seudo intelectuales asalariados.
ü  Fue y es perseguida por los poderes internacionales y sus obedientes empleados vernáculos de la derecha y de la izquierda.
ü  Fue y es amenazada, periódicamente, por los servicios de inteligencia de diversos orígenes, que no le perdonan la derrota política que le infligió con su inquebrantable resistencia a los golpes y atropellos.
ü  Fue y es objeto de las más innobles campañas de calumnias y venganza.
ü  Y, por supuesto, fue demonizada por llevar el apellido Perón.
ü  Fue leal cuando, en la década del 60, desbarató los intentos gorilas de construir un peronismo sin Perón.
ü  Fue leal cuando valientemente soportó, junto al General, el acoso con riesgo de vida de que eran objetos en su exilio.
ü  Fue leal cuando padeció, con fortaleza y templanza cristianas, los sufrimientos económicos a que fueron sometidos ella y el General.
ü  Fue y es leal a la Nación con su silencio, que posibilitó consolidar el proceso democrático a partir de 1983.
ü  Fue leal cuando, desde la prisión, denunció a la Dictadura Militar por la violación de los derechos humanos que ésta cometía. Ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA en el año 1979, y en el momento en que casi todos callaban, ella nos indicaba “no es licito responder al crimen con crimen”.
ü  Es la intérprete cabal del pensamiento emancipador del general Perón.
ü  No eludió la tremenda responsabilidad de conducir a la Nación tras la traumática muerte del general Perón
ü  Asumió el gobierno sin amilanarse, en una etapa donde ya se cernía sobre la Argentina el plan de su derrocamiento, largamente planificado por los centros de poder internacional.
ü  Se hizo cargo de un gobierno cercado a nivel regional tras las caídas de los gobiernos populares (Allende, Torres, Velazco Alvarado, la democracia uruguaya).
ü  Resistió el feroz operativo de asfixia lanzado por “derecha”  (Triple A, contrabando, especulación y desabastecimiento) y por "izquierda" (Montoneros FAR - ERP), quienes, en un juego  de pinzas, se levantaron en armas contra el gobierno democrático, republicano y popular del general Perón, primero, y luego contra María Estela de Perón; ambos brazos terroristas cometieron horribles asesinatos y tropelías, que dieron el pretexto buscado por los organizadores y planificadores del golpe de estado del 24 de marzo de 1976.
ü  Junto al general Perón, sufrió el asesinato de sus mejores hombres, como José Ignacio Rucci, ejecutado por la “mano de obra" del tablero de poder mundial; una conjura celebrada tanto por los ejecutores, como por los eternos antiperonistas de guante blanco y los centros de poder.
Isabelita, a pesar de los terribles ataques que desde todos los flancos se le infringieron en su corto gobierno de 2 años y 5 meses junto al General, tomó las decisiones más revolucionarias posteriores a 1955, así como las obras transformadoras que se ejecutaron o se comenzaron a ejecutar. Ejemplos sobran:

1) Trazado de una estrategia nacional a través del Plan Trienal de Gobierno.
2) Pleno empleo, sin planes asistenciales ni de trabajo precario estatal.
3) Equitativa distribución de la riqueza que, en marzo 76, dejó el 52 %  del PBI en manos de los trabajadores.
4) Revolucionaria Ley 20.744 de Contrato de Trabajo (hasta hoy en el mundo no hay legislación social de esa envergadura).
5) Construcción de 350.000 viviendas a través del Plan Alborada, el Plan 17 de Octubre y el Plan Eva Perón.
6) Nacionalización de los depósitos bancarios, que cortó de cuajo la especulación financiera y puso el ahorro de los argentinos al servicio de la Nación y de su pueblo.
7) Nacionalización de las bocas de expendio de las petroleras multinacionales.
8) Transformador Sistema Nacional Integrado de Salud, que no pudo ponerse en marcha debido a la interrupción del orden institucional.
9) Ley de represión del narcotráfico.
10) Anulación de los leoninos convenios con la multinacional telefónica ITT (la misma que derrocó al gobierno de Allende) y con Siemens.
11) Durante el gobierno del general Perón y de la Sra. María Estela Martínez de Perón, no se contrajo ninguna deuda ni empréstito, siendo en marzo del ‘76 mil doscientos millones menor que en mayo de 1973 – se redujo de 7.000 a 5.800, millones algo más del 18% en el gobierno Peronista-.
12) Rechazo del negociado de la empresa ITALO de electricidad, presidida por José Alfredo Martínez de Hoz, que pretendía sobrevaluar sus activos en 340 millones de dólares para vendérsela fraudulentamente al Estado; con insignes cómplices,   esa venta se hizo desvergonzadamente cinco meses después del golpe de Estado, cuando el mencionado director de la ÍTALO y beneficiario de ese negociado era ministro de Economía.
13) Decisión política de convocar, a través del decreto 620 de febrero de 1976, a una Convención Constituyente para la reforma constitucional, dos de cuyos temas centrales eran la reforma política (donde los peronistas iríamos bajo la tutela del Modelo Argentino de Perón)  y especialmente, la reimplantación del art. 40 de la Constitución de 1949.
14) Ley de represión de la subversión terrorista y de la económica.
15)  Celebración de una reunión de Gabinete en la Antártida Argentina para ratificar, con elocuentes y firmes gestos, la decisión de hacer respetar la Soberanía Nacional sobre ese territorio, ante la decisión del Reino Unido de suspender unilateralmente la negociación sobre las Islas Malvinas y de enviar la misión denominada "Shackleton"; hechos por los cuales, el gobierno de la Sra. de Perón exigió el retiro de la delegación diplomática británica.

Por todo ello, Isabel está hoy, junto con el General y Evita, en el corazón de los peronistas leales al pensamiento y al proyecto de Nación libre, justa y soberana que Perón legó a los argentinos.




jueves, 14 de marzo de 2019

Actividad "cien años del natalicio de Eva en Mendoza"

“El movimiento femenino peronista no es una excepción ni quiere serlo. Define sus aspiraciones y su programa en la doctrina peronista de la liberación económica, la soberanía política y el justicialismo social.” Eva Duarte

UNA RESPUESTA A LA DOMINACIÓN NEOCOLONIAL


Por Alejandro Aliaga, marzo 2019

A la importación de pautas culturales ajenas a resolver los problemas de nuestro Pueblo, así como los elementos que dificultan la unidad de concepción necesaria ("comprensiva" y a la vez aglutinante) que como comunidad necesitamos fundamentar, para que desde allí, podamos enfrentar la agresión imperial externa, se le suma la utilización de los medios de comunicación masivos como eficaces factores de confusión y vasallaje cultural. Ese uso viciante de los medios de comunicación masivos se reafirma constantemente para instrumentar la imagen del placer ligada al objetivo de excitar el ansia de tener. Así, la técnica de difusión absorbe todos los sentidos, a través de una imperante instalación que, junto con la consecuente mecánica repetitiva, va diluyendo la capacidad crítica de pensar desde sí... En la medida en que los valores se vierten hacia lo meramente sensorial, la persona va dejando de lado la búsqueda de lo trascendental y se aminora en lo que podemos llamar “un ser caprichoso y siempre inconforme”. Hablamos de un consumidor ansioso de falsas expectativas que conducen ineludiblemente a las constantes frustraciones y la consecuente creación de chivos expiatorios. De ésta manera se pierde progresivamente la libertad, porque se oscurece y se anula toda creatividad y pensamiento crítico, para convertirse en un pasivo consumista, en un espectador y destinatario de una cultura hundida en valores efímeros y verdades aparentes. Como otra parte de la esterilizante enajenación de la población fumigada masivamente, el colonialismo cultural tiene además por pilar la vocación elitista y extranjerizante de los diferentes sectores medios y altos excluyentes de la historia y la cultura ancestral del país... LOS PUEBLOS DOMINADOS POR EL NEOCOLONIALISMO, hoy como ayer, para liberarse demandan LA NACIONALIZACIÓN de su educación, de su cultura y de su CONSTITUCIÓN, para que recién entonces, como consecuencia, se haga efectiva LA NACIONALIZACIÓN de sus riquezas, de "todos" sus servicios, de su banca, de su industria, de su tierra. Esa nacionalización, es el único medio para librarse de su estatus de dependientes del coloniaje cultural, político y económico. Si es que aspiran a convertirse en naciones libres y soberanas. El desarrollo interno de la nación solo podrá evolucionar y desenvolverse en la autoconciencia política de la masa convirtiéndose en PUEBLO, que es la que provoca e impulsa a la necesidad de la "INDEPENDENCIA NACIONAL " y exige la expulsión de la dominación extranjera, en cualquiera de sus formas...



Se ramifican los lazos del espía D Alessio con la Justicia

Carlos Pagni para La Nación   21 de marzo de 2019  Es inevitable que, en las sociedades infectadas por la corrupción, la políti...