viernes, 24 de febrero de 2017

Las corporaciones y los EUA te controlan desde INTERNET


En recientes declaraciones en la Universidad de Alicante el impulsor de LINUX y promotor activo del software libre Richard Stallman, sostuvo que “los teléfonos móviles serían el sueño de Stalin (…) es un gran hermano que permite seguir a la gente y escucharle siempre (…) Es una amenaza a la libertad”.

El informático mencionó que “Facebook, Instagram y Whats App no tienen usuarios, sino usados”.

Según el autor, Skype reúne, sistematiza y guarda todas las conversaciones de las personas y de los grupos. Facebook hace lo mismo con el agravante de que ya reconoce lugares y rostros en las fotos y archiva las opiniones religiosas, políticas o sexuales. Los gustos y las opiniones personales son ordenados con imágenes y por nivel de aceptación (Me encanta, me divierte, me alegra, me asombra, me entristece y me enfada).

Stallman destaca que la corporación norteamericana Amazon espía e informa permanentemente a la empresa sobre las acciones de cada individuo. El programa construye los perfiles de las personas sistematizando los títulos y páginas de los libros leídos e incluso registra los subrayados que realizan los usuarios. El autor sostiene que la empresa borró libros a distancia y que tiende a consolidar un sistema de regulación cultural de control total u “Orwelliano”.


Argumenta que los titulares de Windows espían a los usuarios y que conjuntamente a Google, implementaron un aplicativo para regular los sistemas operativos. Stallman lo bautizó “puerta trasera” y le permite a la empresa norteamericana borrar o bloquear programas de los dispositivos personales sin que el individuo lo sepa y menos aún que lo apruebe. 

martes, 21 de febrero de 2017

MANUAL DEL MILITANTE UNIVERSITARIO PERONISTA

Centro de Estudios Hernández Arregui

“Los pueblos que carecen de organización pueden ser sometidos a cualquier tiranía”. Juan Perón.

La universidad y los problemas nacionales
“Sin base científico tecnológica propia y suficiente, la liberación se hace imposible”. Juan Perón

La universidad no es un fin en sí mismo, sino que es un medio para alcanzar la independencia económica, la soberanía política y la justicia social a lo largo y a lo ancho del país. 
La universidad pública es una institución del Estado y tiene como propósito fundamental contribuir a conformar la soberanía cultural y tecnológica argentina. Sobre ésta última condición, se apoya la independencia económica nacional, basamento de la soberanía política.
La labor del militante universitario peronista tiene que contribuir a la emancipación social del pueblo y al fortalecimiento político y de identidad  de sus organizaciones.

Sin desconocer su importancia, es bueno remarcar que la universidad no es una vanguardia política o cultural, sino que tiene que acompañar el accionar de las organizaciones del trabajo, de la producción y del conjunto de los representantes del Estado.



Las 10 verdades del militante universitario peronista
1-     La universidad es democrática si sirve al pueblo y no meramente si elige libremente a sus representantes.
2-     La universidad es un medio para la realización nacional, nunca un fin en sí mismo y sus miembros tienen que trabajar para alcanzar la independencia económica, la soberanía política y la justicia social de Argentina y de Sudamérica.
3-     Una universidad sin una épica tecnológica y sin un nacionalismo cultural, es una fábrica de técnicos sin alma y sin destino. 
4-     La Educación Superior es un bien social y es un derecho humano que el Estado debe garantizar. En la Argentina peronista la ciencia, el arte y la cultura tienen que ser un derecho de todos.
5-     Para el peronismo la universidad es popular y es por eso que trabaja por el ingreso de los humildes y por la supresión de las divisiones entre los académicos y el conjunto de los trabajadores.
6-     No existe para el peronismo universitario más que una sola clase de hombres: los que trabajan.
7-     Ningún universitario peronista puede sentirse superior a otro por disponer de títulos o credenciales académicas. En caso de sentirse así, más que un peronista, es un oligarca.
8-     El peronismo universitario subordina los intereses individuales de sus miembros, a los de la organización y éstos últimos, los pone al servicio del engrandecimiento de la patria.
9-     El peronismo universitario no es sectario y se enriquece con las diversas fuentes históricas y doctrinarias, con la finalidad de organizar un Movimiento amplio de liberación científica, cultural y nacional.
10-  El peronismo universitario tiene una doctrina simple y accesible al pueblo, que le otorga a la propiedad una función social, que realiza la justicia social, constituyendo un gobierno centralizado, un Estado organizado y un pueblo libre.  

lunes, 20 de febrero de 2017

Darcy Ribeiro


Daniel Brión, Presidente del Instituto por la Memoria del Pueblo

Darcy Ribeiro nació el 26 de octubre de 1922, en Montes Claros, Minas Gerais y falleció un 17 de febrero de 1997, en Basilia, DF, Brasil. Tenia 75 años en su paso al Comando Celestial, un tiempo demasiado corto para tanta vida.

          Fue antropólogo (decía que sus mejores tiempos fueron los pasados entre indígenas en la Amazonia), profesor, autor de ensayos polémicos, novelista, militante, vicegobernador de Río de Janeiro, donde creó un sistema de educación pública en régimen de tiempo completo. Antes del golpe militar de 1964 que instauró la dictadura que lo detuvo y luego lo exilió, fue jefe de Gabinete, creó –junto a un equipo especialmente brillante de su generación– la Universidad de Brasilia y fue su rector. Durante su largo exilio peregrinó por Uruguay, Chile, Venezuela, Perú, Costa Rica, México. Asesoró a Salvador Allende en Santiago y a Velasco Alvarado en Lima, fue consultor distinguido de la ONU. Murió siendo senador de la República.

          Decía que era, en primer lugar, educador. Trató de entender el Brasil y revelarlo. Parte de ese esfuerzo descomunal quedó registrado en su último libro, "El pueblo brasileño", que originó una espléndida serie de diez documentales exhibidos por la televisión brasileña, Los brasileños, dirigidos por Isa Grinspum. Es, quizás, el más completo resumen de ese intento de entender los mecanismos que por siglos impidieron a mi país de ser lo que podría ser.

          También trató de entender América latina. Era un preguntón insaciable, que disparaba dudas a sus contemporáneos, a la historia, a sí mismo. Su obra sobre el continente –Las Américas y la civilización y El dilema de América Latina son referencias desde hace décadas– ayudó a formar generaciones en nuestros países.

           Fue el más latinoamericano de los intelectuales brasileños, su libro "América Latina: la Patria Grande" son textos escritos entre mediados de los años ’70 y principios de los ’80 del siglo pasado. Tiempos de torbellino, cuando la inmensa mayoría de nuestros países se sofocaba bajo dictaduras de mayor o menor ferocidad, otros padecían el tormento de guerras civiles genocidas y unos pocos, como islas aisladas, vivían tiempos de presionada democracia. Lo más impresionante de ese pequeño volumen es que, después de décadas y a pesar del natural desfase de algunos datos, sigue siendo el testimonio visionario de ese ardoroso defensor de la inexistencia de lo imposible, perseguir respuestas, anticipase en sus preguntas lo que ocurriría en nuestras comarcas y al mismo tiempo exigir los cambios que no alcanzó a ver. La esencia de su contenido permanece como inalterada por la urgencia de sus reclamos.

          Defendió con tenacidad juvenil que el futuro de nuestras gentes está inevitablemente vinculado con asumir nuestra identidad a la vez una y diversa. Que hacemos parte de una determinada realidad, y que son mucho más nuestros puntos de convergencia que de divergencia. Que, separados, no seremos nada, en sus tiempos eran palabras peregrinas de quien no creía en lo imposible.

          Insistió, hasta el final, en creer en la necesidad urgente y perenne de cambios profundos en la región, para que alguna vez nos sea posible ser lo que podemos ser, y no lo que quieren que seamos. Algo parecido a los procesos que algunos de nuestros países viven, atendiendo a sus demandas iracundas.
          Fue un hombre de pasiones incendiadas, y el sueño de la Patria Grande fue pasión permanente, alguna vez dijo: “En América latina seremos todos resignados o indignados. Y no me resignaré nunca”.

          Cumplió. Hay que merecer esa indignación, esa memoria.
  20 años de su partida sus palabras permanecen más vigentes cada día, lamentablemente...
  
Vaya por él este homenaje y recordación, dijo San Martín: "todos los revolucionarios del mundo somos hermanos..."



Los trabajadores y los movimientos sociales son la columna vertebral del movimiento nacional


La investigadora Iciar Recalde analizó la coyuntura política actual a la luz de la doctrina justicialista y su evolución desde la muerte de Juan Perón. Se refirió a la derrota electoral de 2015 y a los modos de lucha desde el campo popular para acceder al poder. Subrayó la vigencia del Modelo Argentino para el Proyecto Nacional elaborado por Perón en 1974.


Gerardo Burton y Diego Salas
18 febrero, 2017

En el colmado salón de usos múltiples de la EPET 7 de esta capital, la investigadora Iciar Recalde dijo que los trabajadores y las organizaciones libres del pueblo “son la columna vertebral” del movimiento nacional que debe reconfigurarse para recuperar el poder en 2019. La disertación, sobre el tema “¿Por qué soy peronista?” se realizó el jueves en el establecimiento educativo con la asistencia de más de 300 personas -militantes de agrupaciones políticas y movimientos sociales y simpatizantes del campo popular-.

La disertación fue inaugurada por Sandro Castro, titular de AATRAC -Asociación Argentina de Trabajadores de las Comunicaciones seccional Neuquén-; el diputado nacional FpV Darío Martínez y la dirigente Lorena Barabini Parodi. Tras los discursos iniciales, Recalde analizó la coyuntura política actual a la luz de la doctrina justicialista y se refirió específicamente a la vigencia del Modelo Argentino para el Proyecto Nacional, elaborado por Juan Perón en 1974 y que constituye su testamento político.

La actividad, organizada por la agrupación La Jauretche y Gastón Ungar, contó con el apoyo de numerosas organizaciones -agrupación Néstor Kirchner, Movimiento Evita, Resistiendo con Aguante, entre otras- y otros dirigentes y militantes vecinales y provinciales.
Recalde es licenciada en Letras por la Universidad Nacional de La Plata y ha editado numerosos ensayos y artículos sobre los principales intelectuales peronistas y del campo nacional y popular.
Por ejemplo, su tesis doctoral es sobre el escritor Haroldo Conti; participa como fundadora del Centro de Estudios Juan José Hernández Arregui -sobre quien tiene un trabajo publicado a propósito del bicentenario de la Revolución de Mayo, http://hernandezarregui.blogspot.com.ar/-; sobre el proyecto de las cátedras nacionales en la universidad de los años setenta, entre otros. También fue asesora de los bloques legislativos provinciales del Frente para la Victoria en Buenos Aires y de la vicegobernación de esa provincia.

En primer lugar, Recalde se refirió al “contexto de retroceso furibundo del movimiento nacional” desde la derrota de 2015, aunque señaló que existen “antecedentes en la patria”: los golpes de Estado de 1930 y de 1955 (“trágico”, según lo calificó) y el de 1976 que, además de instaurar el terrorismo estatal, inauguró una etapa de neoliberalismo que concluyó con la asunción de Néstor Kirchner a la presidencia de la Nación en 2003.

En este itinerario de avances y repliegues, hoy se produce un fenómeno original, explicó: “la oligarquía que comanda los destinos de la Argentina en la actualidad: gobierna con los personeros de las corporaciones, con las conducciones de las multinacionales, conducen lisa y llanamente el Estado. La oligarquía había tenido la capacidad de poner a representantes de sus intereses. Ahora, lisa y llanamente el imperio y sus corporaciones conducen la política del Estado argentino con todas las consecuencias trágicas que eso supone”.

A continuación, mencionó los “enormes desafíos” que enfrenta el campo popular. El primero de ellos, no menor, es el de la identidad, señaló, debido a la “profunda crisis” que transita el peronismo desde el fallecimiento de Juan Perón en 1974.

La respuesta más acertada, para Recalde, “la sintetiza Evita cuando dice que , y a continuación decía Evita . Son valores medulares de la doctrina justicialista”.

Indicó que la crisis en el peronismo tuvo consecuencias en la derrota electoral. Esto hizo posible que una minoría antinacional, dijo, tome los resortes básicos del Estado porque “las mayorías sociales dejaron de ser un espacio seguro”.

Y la vocación peronista, dijo, tiene que ver “con recuperar la confianza perdida y, en consecuencia, creo que la pregunta por la identidad tiene una respuesta: es la recuperación de la doctrina justicialista”.

Ése fue el eje que Recalde se ocupó de desarrollar durante una gran parte de su disertación: mencionó entonces las “etiquetas del peronismo construidas con ismos sumados a otros apellidos”. Pero aclaró que el peronismo no es el Partido Justicialista ni un electoral ni una invención cultural, por el contrario, se trata de “la búsqueda políticamente organizada de soluciones a los problemas argentinos”.

La pregunta por el peronismo adquiere relevancia, sugirió, a la hora reconocer la vigencia o no de la lucha por alcanzar la justicia social, la independencia económica y la soberanía política.

A partir de acá el peronismo se ofrece como una experiencia exitosa de la revolución nacional, que logró el punto más alto de la dignidad y el bienestar para el pueblo argentino porque “pese a las tropelías de los 90 hay un ADN vinculado con la dignidad”.

“La consecuencia del peronismo, continuó, es la doctrina: la propuesta de un destino posible, profundamente necesario para saber qué hacer con la patria. Pese al esfuerzo de las organizaciones libres del pueblo la doctrina justicialista permanece hoy replegada y es necesario hacer un esfuerzo para ponerla en el centro del debate”.

Dijo que la síntesis “más acabada” de la doctrina son los dos planes quinquenales y el plan trienal; la Constitución de 1949 y el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional que es “el testamento político del general Perón”. De este último, indicó que se trata de “una propuesta programática vigente para los próximos años en la Argentina”. Añadió que “el peronismo no está atrás como una pieza de museo, sino que fundamentalmente está adelante, hablándonos desde el futuro”

Justamente por no ser una pieza de museo y por el carácter revolucionario del peronismo, no se trata de recordar a las glorias del pasado como Perón y Eva, sino que se trata de “iluminar el presente”. Por el contrario, “el peronismo nos legó una forma de entender la realidad nacional a corto, mediano y largo plazo y cómo solucionar los problemas nacionales”. Se trata, concluyó, de que el pueblo argentino tiene la capacidad de elaborar y desarrollar en la práctica política un proyecto soberano “a contrapelo de la oligarquía liberal que quiere ser una semicolonia de los gringos y copiar modelos foráneos”.

A continuación, se transcriben los puntos más importantes de la disertación de Recalde:

* El testamento político de Juan Domingo Perón: planteó lisa y llanamente lo que debíamos transitar. Planteó un proyecto desde el año 74 hasta el año 2000. Durante los treinta años desde la muerte del general en la Argentina se hizo todo lo contrario, a partir del año 2003 recuperamos la manera de encarar la política en términos de liberación nacional, pero no pudimos diseñar un proyecto integral de la Argentina que queríamos. Esto marcó un proceso de repliegue, pero la ausencia de proyecto tiene que ver con que nuestro pueblo no haya podido elegir entre las opciones que se le presentaron en 2015. Y me interesa comentarles cómo se gesta el Modelo Argentino. Es el fruto de cuarenta años de elaboración teórica y de prédica política de Juan Perón. En este texto fundacional está el futuro, está el “¿qué hacer?”

* A contrapelo de la versión más o menos oficial de Juan Perón, que sigue formando parte de las currículas académicas, un viejo gagá que no tenía nada que hacer por la Argentina, que echó a la juventud, y al legado que quedó trunco. A contrapelo de esto, hay una continuidad de la lógica de pensamiento de Perón que desde la misma constitución del GOU y de 1945, Perón pensó hasta el último momento de su vida en la necesidad de establecer un nuevo modelo de país, ligado fundamentalmente a la idea de planificación. (por ejemplo, desde las Veinte verdades hasta los dos planes quinquenales y el plan trienal y la Constitución del 49)

* El enemigo se impuso a sangre y fuego en la dictadura, con 30 mil compañeros desaparecidos y luego tuvimos una etapa de falsa democracia. Cuando el enemigo se impone en el plano político, también lo hace en los otros planos: en el económico, en el social, en el cultural. Impone un modelo político y un modelo cultural, es el modelo subcolonial, del vaciamiento de la ética y del sentido emancipador de los pueblos.

* Los últimos doce años fueron lo mejor que le pasó al pueblo argentino tras la muerte del general Perón. Ese proceso era un eslabón más en los doscientos años de historia. Es un granito de arena en un proceso en el cual miles de hombres y mujeres han dado su vida por este país.

* Perón nos demostró que el pueblo argentino puede generar un país independiente, que puede recuperar el patrimonio nacional y popular. En ese “puede” está la doctrina justicialista, la de las grandes realizaciones.

* Hasta el año 73 la idea de modelo argentino no estaba en la cosmovisión de Perón. Fundamentalmente, en el último gobierno se circunscribía al pacto social que establecía un acuerdo entre la CGT y la CGE y al plan trienal, que debía reconstruir la Nación y establecía también un proyecto de reforma constitucional para 1975 que por supuesto, quedó trunco.


* La idea de Modelo Argentino empieza a adquirir valor en el año 74 cuando Perón se dio cuenta que se moría; necesitaba dejar un testamento al pueblo argentino. Perón veía que los grandes tensionamientos en el interior del peronismo iban a llevar a un repliegue. Por eso fundamentalmente esa reactualización -de “para un peronista no hay nada mejor que otro peronista” fue sustituido por “argentino-. Necesitaba sacar el debate político por fuera del movimiento y hacerlo carne en las organizaciones libres del pueblo. En tal sentido, en febrero del 74 crea un organismo, la secretaría de Gobierno, donde está el origen del MA. Y aparece en escena un militar profundamente patriota, lamentablemente olvidado como los grandes patriotas de la Argentina. Éste muere en el olvido en el año 2001, es el coronel Vicente Damasco.

El populismo latinoamericano



Oscar Tangelson * (Especial para sitio IADE-RE) 
Un abordaje de la redistribución del ingreso en los gobiernos populares. Una lectura de la conducta ecónomica de los "populismos" latinoamericanos frente al embate de los discursos liberales.


Desde los inicios de este siglo XXI, varios países latinoamericanos concibieron y aplicaron políticas tendientes a mejorar las condiciones de vida de los sectores y grupos más vulnerables de sus respectivas poblaciones. Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Uruguay y Venezuela compartieron un propósito común, disminuir las fuertes carencias de trabajo, alimentación, educación y salud que han caracterizado a la Región.
Aunque parezca contradictorio con las condicionalidades que el Banco Mundial impone en sus préstamos,  reconoce en su publicación Desigualdad en América Latina (1) el carácter profundamente asimétrico de las sociedades de estos países, formula propuestas para corregirlas e, incluso, ha llegado a financiar programas de asignaciones directas, como el Jefes y Jefas de Argentina a partir de 2004.
En un plano totalmente enfrentado con esas prácticas, la ola neoconservadora que esta asolando la región, considera que la lluvia de inversiones prometida, no puede concretarse por el populismo vigente en los últimos años y el temor de los inversionistas a que pudiera repetirse en el futuro próximo.
Tal como lo manifiestan destacados representantes de esos intereses, fue sólo un sueño insostenible producto de un populismo irresponsable que modificó, tímidamente, la estructura impositiva y que desarrolló sistemas de transferencias, asignaciones y subsidios orientados a mejorar el nivel de vida de las grandes mayorías.
Uno de los términos criticados por esos actores económicos políticos de este momento del país, es el de distribución del ingreso.
Cabe destacar que para el economista ingles David Ricardo, al que acuden reiteradamente para justificar las mayores injusticias en la necesidad de fortalecer nuestra capacidad competitiva, ponía en el centro del análisis económico la distribución del ingreso como eje organizador de la sociedad.
 En una economía de mercado como la nuestra, la distribución del ingreso, es decir la participación de los factores de la producción en la riqueza generada con su esfuerzo, se expresa en los salarios, sueldos, comisiones, honorarios, ingresos por servicios autónomos, renta de la tierra, intereses por inversiones financieras, alquiler de propiedades, beneficios empresarios, regalías por patentes y tecnologías y otras formas de retribución al trabajo o la propiedad.
 Casi invariablemente esa distribución original del mercado deja fuera de sus beneficios a una parte significativa de la población que, por razones de edad, educación, salud o circunstancias sociales, no alcanza a cubrir sus necesidades esenciales y a ejercer los derechos fundamentales que le asignan la Constitución y las normas más elementales de equidad, justicia e inclusión.
 En esa circunstancia cada sociedad debe definir los mecanismos y alcances de redistribución del ingreso que corrija las distorsiones u omisiones que se consideran inaceptables y determinar, por lo tanto, el rol y atribuciones del Estado para llevar a cabo esta tarea.
 Es a esa función redistributiva que se le asigna en  Argentina la condición de irresponsable, insostenible, o populista. En contraposición se enumera una serie de países serios, con crecimiento sostenido y sustentable, con un desarrollo que debe ser imitado.

Es importante analizar las formas que adopta ese aparente populismo en diferentes regiones y países del mundo, cómo se lo concibe y qué efectos tiene.


¿Cuánto de cierto hay en la imputación de seriedad o falta de ella en las políticas de los diferentes países?, ¿en qué medida existen datos tangibles y no solo preconceptos retóricos con intencionalidad política, para evaluar esos comportamientos gubernamentales?

viernes, 17 de febrero de 2017

Martin Hilbert, experto en redes digitales: “Obama y Trump usaron el Big Data para lavar cerebros”

Resumen de la Entrevista.
Podes descargarla completa acá

Lo conocen en la academia de las TICs por haber creado el primer estudio que estimó cuánta información hay en el mundo, cifras que acá comenta en un castellano aliñado con modismos chilenos, tecnicismos gringos y erres alemanas. Martin Hilbert (39), Doctor en Ciencias Sociales y PhD en Comunicación, es alemán, pero vivió largos años en Chile como funcionario de la Cepal. Hoy trabaja en la Universidad de California, es el asesor tecnológico de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y vive a cuarenta minutos de Silicon Valley, donde un futuro inevitable toma forma. En esta entrevista, no apta para amantes de la vida retirada, explica cómo el Big Data permite a la información interpretarse a sí misma y adelantarse a nuestras intenciones, cuánto saben las grandes empresas de nosotros, y lo que más le preocupa: lo fácil que está siendo convertir la democracia en una dictadura de la información, haciendo de cada ciudadano una burbuja distinta. También habla sobre la posibilidad de que la inteligencia artificial llegue a generar una conciencia superior. Cree que eso va a ocurrir, pero no hay que tener miedo: “No va a ser Terminator contra nosotros”.

¿Cuánta información hay en el mundo?
–La última vez que actualicé este estudio, hace dos años, había 5 zetabytes. Un ZB es un 1 con 21 ceros, lo cual no te dirá mucho. Pero si tú pones esta información en libros, convirtiendo las imágenes y todo eso a su equivalente en letras, podrías hacer 4500 pilas de libros que lleguen hasta el sol. O sea, hay mucha información.

¿Y a qué ritmo está creciendo?
–A un ritmo exponencial. Se duplica cada dos años y medio. Entonces, ahora probablemente son 10 ZB.


¿Qué es el Deep Learning?
–Es la manera como se hace la IA hoy en día. Son redes neuronales que funcionan de manera muy similar al cerebro, con muchas jerarquías. Todo esto que hacen Apple y Google y todas las Siri en el teléfono, todo usa Deep Learning. Es una IA súper poderosa que descubrimos hace cinco años y ya todo el mundo la usa, porque es muy superior a todo lo que habíamos encontrado.

Y la otra pregunta existencial, ¿qué tan espiados estamos?
–Nooo, ¡súper espiados! Todo está espiado. Y es muy interesante, porque después de Edward Snowden la gente dijo: “¡Qué es esto, pueden ver mis fotos desnudo! Ya, bueno, qué tanto”. Nadie se fue a protestar a la calle, la cosa siguió tal cual. La NSA confesó que hizo un par de cosas demasiado ilegales y bueno, esas cosas se arreglaron. Pero las otras no, y cada vez te van a espiar más. Yo no digo que esto sea bueno o malo, pero la gente tiene que saber. Y si la gente sabe que está espiada y no le importa, está perfecto. Ahora, la pregunta delicada es qué pasa si esos datos llegan a las manos de alguien que pueda abusar de ellos. En Silicon Valley no están muy contentos con que sus herramientas ahora las pueda usar Donald Trump. Están muy decepcionados, la verdad.

¿Qué cosas de nosotros se pueden saber de un momento a otro?
–De partida, dónde estás y dónde has estado. Si tienes Gmail en tu celular con wifi, puedes ver en Google Maps un mapa mundial que muestra dónde estuviste cada día, a cada hora, durante los últimos dos o tres años (ver www.google.com/maps/timeline). Es una información que tú les permites coleccionar al aceptar los términos de licencia cuando instalas la aplicación.

Y en el caso de las empresas de Internet que nos prestan servicios gratuitos, ¿qué tan importante es para su negocio la información que tienen de nosotros?
–Todo, eso es todo lo que tienen. Facebook vale billones de dólares por la información, no por otra cosa. De las diez empresas del mundo tasadas a un precio más alto, yo creo que cinco son proveedoras de información. Y la gente siempre dice “no, hay que regular todo eso, proteger a los usuarios”. Pero la demanda más extrema que he escuchado en todas esas conferencias donde voy, es que necesitamos derechos de propiedad de datos, como los de propiedad intelectual, para que tú puedas vender tus datos y no regalarlos. Y yo voy con este reclamo donde mis amigos en Silicon Valley y me dicen “pero hueón, ¡si ya lo estamos haciendo! Tú sigues siendo dueño de tus datos, pero aceptas que yo también lo sea al aprobar los términos de licencia. Y a cambio puedes usar Google Maps gratis y te ahorras una hora de taco al día, ¿no es fantástico?”. Ahí llegamos al fin de la discusión, no hay nada más que hacer. Incluso ante las propuestas más progresistas, Silicon Valley ya tiene respuesta. Y la verdad es que la gente se beneficia tanto de eso que no le molesta.

¿A quién le sirven?
–¡A mucha gente! Si tú quieres abrir una tienda de corbatas en una estación de metro, te vale mucho saber cuántos hombres caminan en cada salida del metro, entonces compras estos datos de Telefónica. Y también los puedes usar en tiempo real: saber a qué hora pasa la gente, e incluso si se detiene o no a ver el anuncio de oferta que pusiste afuera. Y lo más impresionante es que esto convirtió a las ciencias sociales, de las que siempre se burlaron, en la ciencia más rica en datos. Antes tenías que hasta negociar con diplomáticos para que te prestaran una base de datos de cien filas por cien columnas. Y en las universidades hacían experimentos con 15 alumnos de pregrado, que necesitaban créditos extra para pasar el ramo, todos blancos, todos de 18 años, y decían “miren, así funciona la psicología humana”. ¡De adónde! Nosotros nunca tuvimos datos, y por eso nunca funcionaban las políticas públicas. Y de la noche a la mañana, el 95% de los sujetos que estudiamos pasó a tener un sensor de sí mismo 24 horas al día. Los biólogos siempre dijeron “eso no es ciencia, no tienen datos”. Pero ellos no saben dónde están las ballenas en el mar. Hoy nosotros sí sabemos dónde están las personas, pero también sabemos qué compran, qué comen, cuándo duermen, cuáles son sus amigos, sus ideas políticas, su vida social. Se puede abusar también, como Obama y Trump lo hicieron en sus campañas, como Hillary no lo hizo y por eso perdió. Pero el gran cambio es que estamos conociendo a la sociedad como nunca antes y podemos hacer predicciones con un nivel científico. ¡Lo de antes era arte, no era ciencia!

Entiendo que algunos estudios ya han logrado predecir un montón de cosas a partir de nuestra conducta en Facebook.
Claro, esos son los datos que Trump usó. Teniendo entre 100 y 250 likes tuyos en Facebook, se puede predecir tu orientación sexual, tu origen étnico, tus opiniones religiosas y políticas, tu nivel de inteligencia y de felicidad, si usas drogas, si tus papás son separados o no. Con 150 likes, los algoritmos pueden predecir el resultado de tu test de personalidad mejor que tu pareja. Y con 250 likes, mejor que tú mismo. Este estudio lo hizo Kosinski en Cambridge, luego un empresario que tomó esto creó Cambridge Analytica y Trump contrató a Cambridge Analytica para la elección.

¿Qué hizo con eso?
Usaron esa base de datos y esa metodología para crear los perfiles de cada ciudadano que puede votar. Casi 250 millones de perfiles. Obama, que también manipuló mucho a la ciudadanía, en 2012 tenía 16 millones de perfiles, pero acá estaban todos. En promedio, tú tienes unos 5000 puntos de datos de cada estadounidense. Y una vez que clasificaron a cada individuo según esos datos, lo empezaron a atacar. Por ejemplo, en el tercer debate con Clinton, Trump planteó un argumento, ya no recuerdo sobre qué asunto. La cosa es que los algoritmos crearon 175 mil versiones de este mensaje –con variaciones en el color, en la imagen, en el subtítulo, en la explicación, etc.– y lo mandaron de manera personalizada. Por ejemplo, si Trump dice “estoy por el derecho a tener armas”, algunos reciben esa frase con la imagen de un criminal que entra a una casa, porque es gente más miedosa, y otros que son más patriotas la reciben con la imagen de un tipo que va a cazar con su hijo. Es la misma frase de Trump y ahí tienes dos versiones, pero aquí crearon 175 mil. Claro, te lavan el cerebro. No tiene nada que ver con democracia. Es populismo puro, te dicen exactamente lo que quieres escuchar.

¿Y qué hizo Obama?
–Obama fue como el pionero en esto. En la campaña de 2012, para su reelección, invirtió en esto mil millones de dólares, mucho más que en comerciales de TV. Y con eso contrató a un grupo de cuarenta nerds, de Twitter, de Google, de Facebook, de Craigslist, tres profesionales de póker, otro que trabaja con células madres, en fin. A esos cuarenta nerds los puso en un subterráneo, les dio mil millones de dólares y un número para el servicio de pizza, ¿no? Y ahí en el subterráneo crearon los 16 millones de perfiles que les interesaban, los votantes indecisos. Sacaron datos de todos lados. Incluso tuvieron acceso a las Setup-Boxes, lo que sería el DirectTV en Chile, que registra cómo tú ves televisión. Si tienen acceso a eso, ya saben lo que te interesa, y empezaron a llevar comerciales individualizados. Lo más delicado es que no sólo pueden mandarte el mensaje como más te va a gustar, también pueden mostrarte sólo aquello con lo que vas a estar de acuerdo. Si Obama tiene sesenta compromisos de campaña, puede que 58 te parezcan mal, pero al menos con dos vas estar de acuerdo. Digamos que estás a favor del desarrollo verde y a favor del aborto. Bueno, empezaron a mostrarte en Facebook sólo estos dos mensajes.