martes, 13 de junio de 2017

INSUBORDINACIÓN FUNDANTE: EL SENTIDO

10.06.2017
Entrevista concedida por el profesor Dr. Marcelo Gullo, investigador del INEST/UFF (Universidade Federal Fluminense), en CEM, realizada por Léia Carvalho.​


-En sus libros Insubordinación fundante e Insubordinación y Desarrollo usted afirma que la insubordinación es la que causa el desarrollo y el éxito de las naciones. ¿Un país sólo se puede desarrollar a través de la insubordinación?

Sí. Un país sólo se puede desarrollar y construir su poder nacional a partir de un proceso de "insubordinación fundante". Todos los países que actualmente son países desarrollados, que tuvieron éxito en salir de una situación periférica para transformarse en países centrales, realizaron un proceso de insubordinación fundante.
Entonces, la pregunta es: ¿Cómo explicar esto? ¿Qué es un proceso de insubordinación fundante? Para esto tenemos que hacer un análisis histórico.
A partir de 1750, cuando Inglaterra alcanzó su plena industrialización, comenzó a predicar al mundo un camino contrario del que ella había hecho para industrializarse, para desarrollarse, para construir su poder nacional. Existe una gigantesca falsificación de la historia de cómo Inglaterra construyó su poder nacional. Construyó su poder y su industrialización a partir de la reina Isabel I, a partir de un gigantesco impulso estatal y de un gigantesco proteccionismo económico. Cuando alcanzó la industrialización del país, fue el primer poder autoconsciente. Entonces, Inglaterra se preguntó a sí misma: "¿cómo hago para que los otros países no lleguen al grado de poder que alcancé?".
Con eso Inglaterra va a inventar una ideología, diciendo que el camino del éxito era el totalmente contrario del que ella había recorrido para desarrollarse. Inglaterra da a luz, entonces, al liberalismo económico, a la división internacional del trabajo como teoría, a partir del libro de Adam Smith, La Riqueza de las Naciones, para decir a los otros que el camino del éxito es el contrario al que ella había recorrido. A partir de este momento Inglaterra realiza la subordinación ideológica cultural de las elites y del resto del mundo; va a utilizar la subordinación ideológica como la primera herramienta y estratégica de dominación, sin usar la fuerza, convenciendo a través del pensamiento.
Es cierto que Inglaterra utilizó como principal estrategia de dominación la subordinación ideológica para que los otros no llegaran al estado de desarrollo que ella había alcanzado, también es cierto entonces que todo proceso emancipatorio y de desarrollo próspero sólo puede resultar de una insubordinación ideológica pero de un adecuado impulso estatal. O sea, todo proceso emancipatorio, de construcción de poder nacional, de desarrollo próspero, sólo puede ser resultado de una insubordinación fundante. El primer ejemplo que tenemos de que esto es cierto es justamente la revolución estadounidense, encabezada por George Washington, quien realiza la primera insubordinación fundante que rechaza el libre mercado establecido por Gran Bretaña, y a partir del gobierno de Washington, con su gran secretario del tesoro Alexander Hamilton, realiza una política proteccionista y va a argumentar y a crear el argumento de industria naciente, para oponerse e insubordinarse ideológicamente contra la teoría de la División Internacional del Trabajo, que Inglaterra exportaba como doctrina de dominación.

Hoy Inglaterra no es más el principal dominador. Tenemos un dominador más conocido actualmente: Estados Unidos. ¿Cree que existe alguna posibilidad de que en el futuro acabe la dominación de Estados Unidos?
Una cosa fue lo que Inglaterra hizo para industrializarse y obtener progreso y otra cosa fue lo que predicó Cuando Estados Unidos, después de cien años de proteccionismo económico, de defensa de su economía y aplicación de un nacionalismo económico, se convirtió –después de la Segunda Guerra Mundial- en la primera gran potencia industrial tomó el puesto de Inglaterra y comenzó a hacer lo mismo: predicar el libre mercado y la no intervención del Estado en la economía.
Efectivamente, fue con Adam Smith que se inició la gran falsificación de la historia económica mundial y la construcción del capitalismo; después Adam Smith falsificó la historia de Gran Bretaña, omitió datos o no dio importancia a determinados datos, volviéndose el país de la subordinación ideológica. No es importante, ni es posible saber con certeza si Smith trabajó conscientemente para que fuese así, o si solamente trabajó como un intelectual en busca de la solución de los problemas económicos de orden internacional.
Lo importante es que, de hecho, con los libros de Adam Smith Inglaterra conquistó más mercados, más naciones, más semi-colonias (países que conservando el aspecto de soberanía se convierten en colonia británica real) que con todos sus cañones.
Estados Unidos fue la patria del nacionalismo económico. Estados Unidos fue -con la revolución independentista encabezada por George Washington y con la aplicación del plan económico elaborado por Alexander Hamilton- el primer país en insubordinarse contra la ideología de dominación que los ingleses predicaban al mundo. Esta insubordinación estadounidense que se constituyó en la primera insubordinación fundante, comenzada por Washington, fue continuada por los otros presidentes y garantizó definitivamente el triunfo del norte industrializado sobre el sur agrícola, pro-británico y pro-libre mercado. Después de la Guerra Civil, Lincoln fortaleció el nacionalismo económico estadounidense e impuso las medidas proteccionistas más fuertes que conocemos en toda la historia de la humanidad. Cuando Estados Unidos –después de muchísimos años de aplicación de un proteccionismo económico gigantesco- se convirtió en la primera potencia mundial y el país más industrializado del mundo, adoptó el libre mercado después de la Segunda Guerra Mundial, eso fue favorable al país hasta el final del siglo XX. Al final del siglo XX se produjo un fenómeno nuevo en la historia estadounidense -un fenómeno que en realidad había comenzado a producirse a mediados de la década de los '70, o comenzó a finales de la década del '80- alrededor de 1980: la alta burguesía industrial estadounidense comenzó a transferir su producción industrial hacia Asia (primero a Taiwan, después a China). ¿Y por qué mudaron su producción a Asia? Porque en Asia va a obtener la plus-valía, es decir, la ganancia de capital más gigantesca que ninguna burguesía jamás obtuvo en la historia. Entonces la industria estadounidense se transfirió a Asia, a producir inclusive para el propio Estados Unidos. Esto fue permitido por el Pentágono, porque se le explicó al Pentágono que podría pasar a poseer tecnología de punta, lo cual era una media verdad. Sin embargo, con el pasar del tiempo, a partir del 2008 esa mudanza de la industria estadounidense hacia Asia provocó la desindustrialización de Estados Unidos y un desempleo estructural imposible de ser absorbido por lo servicios, haciendo con eso que el país entrara en una crisis gigantesca. Por eso podemos decir que hoy el libre mercado no favorece más al pueblo de Estados Unidos, sí favorece a las grandes multinacionales. Podemos decir metafóricamente que Estados Unidos se transformó en el "cazador cazado". Los que usufructuaron el libre mercado después de la Segunda Guerra Mundial ahora ven el libre mercado jugando contra el poder nacional de Estados Unidos. Claramente la elite financiera, la elite industrial de alta tecnología y la burguesía que mudó su producción a Asia están contentas, pues fueron y continúan siendo beneficiados por esa migración. Es claro que la crisis no las afecta.

Pero el país está sufriendo una crisis enorme y la victoria de Donald Trump es la expresión de esa crisis, que sólo se explica porque las grandes masas de trabajadores de la industria estadounidense que hoy están sin empleo decidieron votar en este hombre que viene de la no-política y que prometió la reindustrialización de Estados Unidos.

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