lunes, 1 de agosto de 2016

El peronismo después de las derrotas – El PJ



En la primera parte de esta exploración di por sentado la vigencia del peronismo, como la opción política que votan “los de abajo”. Además de lo que comenté ahí, y de los argumentos en los laaargos debates que este blog subió en 9 años, hay un dato práctico: para enfrentar a la coalición oficialista en las elecciones del año que viene, no parece posible que otras fuerzas, con otras identidades, sumen aunque sea cerca de los votos que reunirán las que en las distintas provincias -probablemente con diferentes siglas- reivindiquen una identidad peronista.

Nada es para siempre. No se puede descartar que otra expresión política alguna vez ocupe el lugar que el peronismo tuvo, para bien y para mal, estos 70 años. Pero en doce meses, más o menos… No lo creo.

Por supuesto, el peronismo, como todas las cosas vivas, cambia. También para bien y para mal. No fueron iguales, ni podían serlo porque el país y el mundo habían cambiado, el peronismo fundacional del ´45/55, el peronismo de base sindical que le dio continuidad después y perduró hasta los ´80, la dramática experiencia de Perón en los ´70, el de Menem, el de los Kirchner. No corresponde “meterlos en la misma bolsa” en su valoración. Sus consecuencias para el pueblo y para la Patria tampoco fueron las mismas.

Pero decir que una o dos de esas son las “auténticas”, y las otras falsificaciones, es a mi entender un gesto de soberbia ideológica bastante estúpido. Los votantes las eligieron, y ese era el criterio fundamental para su fundador. También para la Sra. Realidad.

Insistí en esa primera parte con algo que vengo planteando hace tiempo en el blog, y que resulta obvio si uno lo piensa: la nueva versión del peronismo, cuando (y si) vuelva a gobernar, será decidida por la puja interna. Con alguna participación externa, cómo no. El criterio decisivo será, nuevamente, lo que sus votantes acepten.

Hoy en el peronismo -siempre diverso y en evolución- aparecen dos realidades políticas fundamentales. Lo dicen los medios y esta vez tienen razón… en estos meses y en la superficie, al menos. Cristina Kirchner, la militancia y los (pocos) dirigentes que se referencian en ella, y el sector de la población que la identifica con una experiencia que valoran, por un lado. El Partido Justicialista, los gobernadores y los (muchos) dirigentes que se referencian en él, y la mayoría de los aparatos territoriales, por el otro.

Aclaro “en la superficie” porque si uno aparta el ruido mediático y algunas declaraciones de dirigentes, la cosa no es tan así. No es sólo que todos hablan con todos, tanteando candidaturas, alianzas… En las estructuras políticas provinciales del peronismo -que son las que protagonizarán las elecciones del año próximo- la separación entre quienes reivindican la conducción de CFK y los que no… es menos rotunda de lo que pueden imaginar los de afuera.

En las provincias que gobierna el peronismo, la referencia es el goberna. Y como faltan más de tres años para su previsto reemplazo o reelección, no hay oposición interna abierta. Aún el kirchnerismo cordobés, chúcaro si los hay, acepta en la práctica la hegemonía de De la Sota-Schiaretti. Donde no gobierna el PJ, lo más frecuente es que las distintas agrupaciones mantengan acuerdos y hagan actos y movilizaciones en común. Cuando hay divisiones en los bloques provinciales, como en la legislatura de Buenos Aires, más que la mayor o menor cercanía con Cristina pesan ambiciones y rivalidades.

Tal vez el ejemplo más sugestivo es el de la C.A.B.A. Porque por lo menos la mitad de los votantes porteños del Frente para la Victoria en las anteriores elecciones, si no más, estaban más identificados con la experiencia kirchnerista con el peronismo tradicional. Pero el P. J. Capital está manejado, sin enfrentamientos graves, por los aparatos de La Cámpora (“cristinistas”), UPCN-Lista Blanca, SUTERH (sindicalismo tradicional) y varias agrupaciones territoriales. Los militantes veteranos de la Capital pueden recordar peleas internas mucho más enconadas que las actuales.

No hay “unidad de concepción”, es cierto. Pero sí hay acuerdos en las oficinas y en la calle. Como dice el poeta, no los une el amor, sino el espanto. O sea, Macri.

Todo esto no significa que la distinción entre esas dos realidades políticas -Cristina y el Consejo Nacional del PJ, simplificando mucho- no sea real. Vaya si lo es. El de CFK es un liderazgo, como se describió en ese posteo anterior, basado en la adhesión popular y una militancia fervorosa. No tiene hoy estructuras sociales detrás, como los gremios que el peronismo conservó o recuperó después del ’55. Esto lleva a una estrategia de enfrentamiento frontal con el gobierno, porque no está obligada a defender (negociar por) bases de poder. Le conviene a ella, porque refuerza esa adhesión entre los perjudicados por el gobierno. Y le conviene a Macri, porque refuerza la adhesión del anti kirchnerismo cerril.

El Consejo Nacional no lidera nada. Su legitimidad es legal, y es aceptada por el conjunto (anche Cristina, tácitamente) por la necesidad de contar con una herramienta legal. Aunque cuenta con representación sindical en su seno, el gremialismo, aún el mayoritario peronista, no está más comprometido con él que con CFK. Expresa, sí, la suma de los respaldos que tienen en sus respectivos distritos (todos) los gobernadores y (la mayoría de) los intendentes peronistas (esto también es una simplificación, eh). Su estrategia, si se puede llamar así, está condicionada por la necesidad y el deseo de mantener en el PJ a los dirigentes locales que quieren una buena relación con Macri (como Menem la tuvo con Alfonsín) y a otros que sólo están interesados en conservar sus distritos. En realidad, el C. N. es visto por ellos, y se ve a sí mismo, como una transición a la futura conducción, que surgirá de los que ganen en esas elecciones del año que viene.

¿Es una situación estable? En mi opinión, no. El peronismo hoy no tiene un mensaje claro y coherente para la sociedad, aparte del que emite, espaciadamente, Cristina. Hay, es cierto, una cantidad importante (¿un 50 %?; en el sindicalismo bastante más) en la franja de militantes, activistas y dirigentes locales que no aceptan incondicionalmente -lo digan en público o no- una conducción de CFK y/o tienen reservas con La Cámpora o Nuevo Encuentro. ¿Y? Ya se sabe, o debería saberse, que la negación no es suficiente. Falta una propuesta, o el comienzo de una. (Algunas autoridades del PJ están conscientes de eso: de ahí la Declaración de Formosa. Pero es un vaso de agua en el Sahara).


¿Qué es lo que cambiará este mapa, creo, bastante antes de marzo del año que viene? El resto de la sociedad argentina. Si el peronismo es el partido de los de abajo, el “medio”, que en noviembre votó en buena parte para Macri, va a empezar a dar señales de hacia dónde se inclinará. Y el de “los de arriba”, ahora que tiene el gobierno ¿va a quedarse conforme? No está en la naturaleza humana. La dirigencia del sindicalismo peronista, que piensa -muchos de ellos- que la política no es hoy su problema inmediato, debe leer este editorial de La Nación de ayer y preocuparse

viernes, 29 de julio de 2016

El peronismo universitario frente a la aristocracia del dinero


Aritz Recalde, julio 2016

Publicado en “AFILADOS (MACHETES PARA EL COMBATE IDEOLÓGICO)” N°1

En Argentina el “gobierno real” está en manos del capital trasnacional y de sus aliados internos de la oligarquía. La dirigencia política que integra CAMBIEMOS (UCR, Coalición Cívica y PRO) integran el “gobierno formal”, en el contexto de un modelo de desarrollo donde las principales figuras son los representantes de las corporaciones y de los gobiernos extranjeros. CAMBIEMOS está en el gobierno y la aristocracia del dinero maneja el poder.
De manera similar a los proyectos de país iniciados en 1955 y 1976, el poder económico concentrado está aplicando una revancha de clase. El conjunto de los argentinos destinan buena parte del producto de su trabajo, a financiar la inmensa ganancia de tres sectores:
-          Capital financiero especulador internacional.
-          Grandes terratenientes y exportadores agrícolas.
-          Empresas oligopólicas de servicios e importadores de manufactura extranjera.

En el mediano y largo plazo, la Argentina abandonará el proceso de sustitución de importaciones iniciado en el año 2003, para consolidarse como una plaza financiera y un país meramente agrario. La pequeña y mediana estructura industrial existente está en riesgo de desaparecer, como resultado de las importaciones, del deterioro de la capacidad de consumo popular y de los excesivos costos de los servicios públicos o las materias primas. El contexto regional no es favorable para la economía nacional ya que Brasil, principal aliado comercial del país, está en recesión cuestión que genera inconvenientes para colocar nuestras exportaciones.
Argentina retoma a paso firme su perfil económico financiero y agroexportador impulsado por Martínez de Hoz en el año 1976 y que está caracterizado por la concentración y extranjerización de la propiedad, la desindustrialización y la pérdida de los derechos sociales de los trabajadores. 

La articulación política antinacional
La estrategia de construcción política de los grupos económicos y sus gestores de gobierno, se organiza a partir del apoyo:
a- Mediático: el DNU 267/15 derogó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y le permitió al Grupo Clarín no aplicar la cláusula antimonopolio. El DNU les renovó las licencias a los grandes medios de comunicación, permite la concentración de los cable operadores y favorece la extranjerización del sistema. A nivel regional, la política del gobierno tiene apoyo en la prensa norteamericana (CNN) y en sus satélites. El canal TELESUR directamente fue eliminado de la grilla de la TV Digital, en un proceso paulatino de silenciamiento y censura de los micrófonos opositores.   
b- Judicial y de los servicios de inteligencia. Representantes de ambos actores institucionales actúan de manera partidaria y arman y publicitan causas judiciales contra la oposición a CAMBIEMOS. La acción la realizan en acuerdo con los medios de comunicación concentrados que amplifican y teatralizan los casos. La veracidad o no de las denuncias carece de importancia y lo fundamental es la capacidad de daño mediático contra los imputados.
c- Político. Además de los partidos que integran CAMBIEMOS, el oficialismo dispone del apoyo de diversos bloques legislativos. El Frente Renovador de Sergio Massa designó dirigentes en diversas dependencias del Estado nacional, provincial y municipal. Un sector participacionista de la CGT acompaña al gobierno. En el plano internacional CAMBIEMOS busca que los EUA sean su principal aliado geopolítico y no es casualidad la llegada de Barack Obama a la Argentina y el impulso otorgado por la Canciller argentina a la Alianza Pacifico. Impulsan relaciones comerciales con China y Europa con la finalidad de colocar las exportaciones de materias primas y recibir inversiones y manufacturas.

CAMBIEMOS y la universidad
De manera similar al año 1955, la derecha liberal le entregó la política universitaria a la UCR y a otros aliados como es el caso del Frente Progresista de Stolbizer, que controla la Subsecretaría de Gestión y Coordinación de Política Universitaria. En el año 1955 el reformismo UCR disputó con sus aliados de la iglesia la gestión académica, cuestión que actualmente hacen con el núcleo neoliberal del PRO. La discusión dentro del espacio CAMBIEMOS se dio públicamente al momento de designar el Secretario de Política Universitaria y la UCR tuvo que presionar para que no nombren al productor televisivo Juan Cruz Ávila.
Como resultado de la destrucción paulatina de la economía argentina, los universitarios están perdiendo empleos y bajando su capacidad de consumo y ello tensiona la relación de la UCR con los académicos, de manera similar a lo ocurrido entre los años 1955 y 1966.  
Dentro de CAMBIEMOS el sector liberal vinculado a la universidad privada, considera a parte de las instituciones académicas como una “oposición política” e integrantes de la negativa “herencia kirchnerista”. Las declaraciones del Ministro de Educación de La Nación buscan instalar la categoría de “grieta” entre las instituciones, descalificando a todas aquellas universidades que no comparten su ideología. El reformismo UCR que dispone de trayectoria y de conocimiento del sistema universitario público, tiende a morigerar la posibilidad de un enfrentamiento masivo de las instituciones académicas con el gobierno. La eventualidad de un potencial conflicto quedó evidenciada en las manifestaciones estudiantiles por el boleto, en las huelgas docentes y no docentes y en la importante participación de los académicos en la movilización sindical del 29 de abril.

Tareas pendientes
Acción gremial universitaria. Por primera vez luego de un gobierno de 12 años de realizaciones, las universidades tienen problemas de financiamiento derivados de los aumentos de los servicios e insumos o de la demora en el giro de fondos para programas académicos o de infraestructura. La inflación desmedida achica considerablemente las posibilidades de una óptima gestión institucional y la universidad tiende a empobrecerse. Los docentes y el conjunto del personal de las Casas de Altos Estudios acordaron una paritaria que está por debajo de la inflación, iniciando un deterioro de los derechos sociales alcanzados en la última década. Los alumnos sufren la inflación de la canasta alimentaria, del transporte, de los apuntes y padecen la pérdida del empleo y el de sus familias. En base a ésta realidad, todos los miembros de la universidad van a tener que organizarse y trabajar para defender los derechos alcanzados y conseguir los que aún faltan. Nada debe evitar la necesaria consolidación de las organizaciones y federaciones de estudiantes y el fortalecimiento de los sindicatos docentes y nodocentes y de los frentes inter claustros. Los profesores deben concientizarse en que antes que científicos o académicos, son trabajadores y que si no se organizan van a perder todos sus derechos y los de sus familias. Los nodocentes tienen una organización sindical consolidada, una federación única integrada a la CGT (FATUN) y un Convenio Colectivo de Trabajo homologado por Néstor Kirchner y por el cual consiguieron históricos derechos y una renovada conciencia social y política.    
La organización nacional. El peronismo universitario tiene que integrarse de manera solidaria y con humildad, a las estructuras políticas, sociales y sindicales del Movimiento Nacional. De nada sirve una universidad libre, en el marco de un país saqueado, subdesarrollado y dominado. Los problemas de la nación y del pueblo son los nuestros. La oposición a la aristocracia del dinero tiene que elaborarse con el conjunto de las organizaciones libres del pueblo y en particular con el movimiento obrero y los trabajadores, que son la columna fundamental del peronismo. En el caso de los docentes y nodocentes, sus federaciones se encuadran en la reunificada CGT y en la CTA. Diversas organizaciones universitarias están construyendo el Frente Ciudadano, otras forman parte del Partido Justicialista o integran numerosas expresiones sociales, políticas y culturales que deben fortalecerse. En algún momento y reconociendo las particularidades de cada uno y priorizando los puntos de encuentro políticos, todas estas experiencias deben unificarse.
Ciencia para la liberación. Los universitarios tenemos la responsabilidad de contribuir científica y tecnológicamente a resolver los problemas nacionales. Debemos nacionalizar las perspectivas y los objetivos de la actividad académica, revirtiendo el neocolonialismo de una educación meramente europeísta o norteamericana. Hay que estudiar los clásicos del pensamiento nacional y latinoamericano y sus desarrollos y derivaciones actuales. La conciencia nacional y latinoamericanista de los académicos, debe tender a consolidar planes de estudios y una oferta de carreras en función de la resolución de problemas productivos y sociales relevantes de cada región. Las investigaciones tienen que contribuir a la soberanía cultural, tecnológica y económica del país y a la unidad en la diversidad de Iberoamérica, reforzando nuestra historia, nuestro presente y futuro compartidos. En el plano de la transferencia del conocimiento, hay mucho por hacer y las universidades pueden contribuir al desenvolvimiento de las organizaciones populares y de las empresas de capital nacional y social. La función de cooperación adquiere diversas dimensiones. En las universidades con matricula de origen popular, el gran desafío es la contención y el egreso de los alumnos originarios de familias humildes sin trayectoria académica. A la visión tradicional de la extensión, el peronismo la remplazó por la “articulación política y sindical universitaria”. En ésta última concepción, los miembros de la academia se integran a las organizaciones libres del pueblo aplicando y adquiriendo saberes y prácticas. 

El año 2019 nos encontrará unidos o dominados y tal cual postuló Juan José Hernández Arregui, “el dilema es de hierro, o nación o factoría”.

 

  




domingo, 24 de julio de 2016

Leónidas Lamborghini‏: el poeta de la resistencia


 Iciar Recalde – Julio 2016


"Un poeta es un hombre que hace de todo y además escribe versos", le habría escrito Juan Domingo Perón desde su exilio allá por marzo de 1964 al recibir el manuscrito de lo que pronto se editaría en Buenos Aires bajo el mote de Las patas en las fuentes.[1] Y tenía razón: Lamborghini venía a quebrantar toda la serie de mitos liberales que en un país dependiente permiten al hombre de letras desasirse de todo compromiso con el país, legitimado por la noción reaccionaria de la autonomía de la literatura. El lema ni vencedores ni vencidos escrito a sangre y fuego por Lonardi en 1955 tenía su correlato en la literatura, donde a los vencidos según la historiografía asentada en una política de la literatura  liberal, ni clemencia. Así, el canon de las letras argentinas fue configurado a través de la visibilización extrema de los legítimos portavoces de la oligarquía –Echeverría, Sarmiento y Mitre, entre sus principales exponentes- y el silenciamiento de una extensa tradición nacional y popular: de Ascasubi a José Hernández, y más atrás aún si se discute la noción de que la literatura argentina nace cuando nuestros intelectuales importan por primera vez una estética europea, el romanticismo.

No hay relato de la literatura argentina que no señale sus comienzos con la generación del 37. Tan cipayos somos. Porque si de romanticismo se trata, Europa sabía lo que hacían los escritores en relación a la cultura de sus países de origen: el romanticismo era vehículo de una burguesía en ascenso preocupada por afianzar la cuestión nacional a  través del ataque al clasicismo, un fuerte historicismo y el trabajo estético a través de ciertos tópicos –la vuelta a  la naturaleza que para los nuestros era la barbarie, el sueño, la imagen idílica de la mujer, la idealización del amor, la exaltación de los sentidos, entre otros-. Los románticos franceses que desvelan a los escribas de la semicolonia argentina fueron furibundamente nacionalistas. Las estéticas surgen por necesidades y bajo objetivos que son coyunturales y nacionales, esto es, responden a la dinámica de un campo literario específico en su vinculación con el campo social en sentido amplio. Nuestros románticos también fueron nacionalistas, pero nacionalistas franceses: se unieron a Francia en contra de Rosas y de los intereses de nuestro país.

Para muestra basta un botón y éste es uno de los tantos ejemplos que describen la dinámica de la tradición liberal de la literatura argentina: se importa el arsenal procedimental de lo estético en detrimento de su ideario social y político concreto. Partiendo de una realidad subalterna y de una actividad literaria necesariamente condicionada por ella, el escritor produce literatura en el contexto de un pueblo, de sus dramas, contradicciones y proyectos. Por consiguiente, puede hablarse de verdad del hecho literario en relación a qué dice acerca de su contexto de producción, qué ilumina de lo real, qué aporte realiza en la conformación de la conciencia nacional de determinada comunidad nacional. Cómo se posiciona frente a la cultura de una nación, a sus tradiciones, a sus actores, a la situación dependiente del país. Y en este sentido, Lamborghini fue taxativo en su propuesta radical para la literatura argentina: cantarle a la cultura nacional a través de un trabajo singular y prolongado de destrucción de la frase poética y de puesta en duda de la centralidad de la tradición liberal a través del rescate y de la reescritura, entre otras tradiciones silenciadas, de la gauchesca, del tango  y de la consignística peronista como expresiones vertebrales del ser nacional. No en balde, su producción se inicia en el año 1955 y la revolución peronista ocupa retrospectivamente el lugar de la utopía cuyo derrumbe desubica e impone la fragmentación del lenguaje poético porque, oblicuamente, ha desintegrado al país en conjunto.

En la escritura lamborghiana el vínculo entre poesía y política es inescindible. La apropiación fragmentada del habla directa de la política en Las patas en las fuentes, posibilita que el lenguaje de los vencidos hable por sí  mismo a través del balbuceo que impone el decreto 4161: "somos los destrozados/los mutilados/ la vida por/la vida por.” El poema arranca la palabra de su proscripción y la inserta en el texto de manera violenta ya desde el título que rememora aquella épica del 17 de octubre que otro poeta, Raúl Scalabrini Ortiz, habría descripto como el subsuelo de la patria sublevado. Había recomenzado la revolución nacional, iniciada por San Martín y las montoneras, Rosas, Yrigoyen y Perón. Y se canta su derrumbe a gritos, a carcajadas amargas: “desempleado/buscando ese mango hasta más no poder/me faltó la energía, la pata ancha/aburrido hace meses, la miseria/buscando ahora trabajo en la era atómica/dentro o fuera del ramo/si es posible (…) y yo arrastrándome/con la bala clavada en mi garganta/ardiendo, y todos ellos allí/quedaron/sangre de lo mejor/caída en lo fétido.” 

El poema consigue tres logros poco frecuentes en la poesía argentina: una enérgica intervención en lo ideológico, una original belleza formal y la configuración de un lenguaje tremendamente argentino, el lenguaje de las masas argentinas que metieron las patas en la historia nacional y que a través de Lamborghini, poeta, trabajador y peronista, muestran que no es posible acallarlas. Oblicuamente, que nuestro lenguaje, no se puede vender, ni quitar y que continúa cantando.


[1] Las patas en las fuentes comienza a ser escrito en 1957, año en que se publica Al público en Ediciones Poesía Buenos Aires. En este período, desempleado tras la clausura que la dictadura ejecuta sobre diversos periódicos donde colabora -Crítica, Noticias Gráficas, Democracia-, Lamborghini se traslada con su familia a Llavallol y vive en la extrema pobreza. El volumen será editado recién en el año 1965 por la editorial Perspectivas con un prólogo de Juan José Sebreli. Se reeditará en 1966 y en 1968  por la Editorial Sudestada con un nuevo prólogo de Joaquín Gianuzzi, otro de Alfredo Andrés y cartas de Raúl Gustavo Aguirre y Leopoldo Marechal. La carta que Perón le enviara desde Madrid está fechada el día 15 de marzo de 1964.



LOS PERONISTAS TENEMOS UNA SOLA RESPONSABILIDAD, LUCHAR POR LA FELICIDAD DEL PUEBLO Y LA GRANDEZA DE LA NACIÓN


Jorge Rachid
19/7/16





 1-      Desde que se perdieron/ perdimos las elecciones, los peronistas estamos en debate, pero también estamos en lucha, discutimos tanto las circunstancias que posibilitaron la reacción conservadora, como los caminos a transitar en la defensa de los derechos conquistados, en la organización necesaria para volver al poder. Somos capaces de estar en la calle junto al pueblo y al mismo tiempo, consolidando estrategias a futuro.
2-      El enemigo pretende actuar por líneas interiores nuestras, intenta que seamos cada día que seamos más Partido Justicialista y menos Movimiento Nacional y Popular. Separar kirchnerismo de peronismo es su obsesión, tanto como cooptar cuadros individuales para colocarlos en la órbita de la sumisión colonial que transita el gobierno neoliberal.
3-      Esto que es conocido por nosotros es un dato importante para cerrar filas, en la única forma que los peronistas conocemos: “unidad de concepción, unidad de acción”. Con la primera sola no alcanza ni con la segunda tampoco. La primera es ideologismo, la segunda voluntarismo. Juntas son la militancia necesaria para dar respuestas a las demandas de la hora, que es luchar con inteligencia contra el neoliberalismo.
4-      Poner el eje estratégicos en los temas internos, es un suicidio político, ya que es una desviación de los temas que afectan al pueblo argentino, es endogámico y lleva a la diáspora, estimulando el individualismo que ya en las 20 verdades figuran como ejes necesarios para el desarrollo de una estrategia de poder: “nadie se realiza en una comunidad que no se realiza”, “quien critica a un compañero deja de ser peronista”. Estos conceptos destinados a colocar prioridades en la lucha, definen el camino
5-      El movimiento obrero organizado lo entiende cabalmente, mas allá de diferencias internas, concepciones y miradas encontradas, suma a la unidad como elemento esencial de su lucha, que no puede estar ajena al modelo social y productivo del país, ya que si es sólo reivindicativa, es una política defensiva que lleva a ser acorralado por el enemigo.
6-      Así los Congresos de Huerta Grande del 57, La Falda del 62, la Proclama del 1° de Mayo de la CGT de los Argentinos y los 26 puntos de la CGT Brasil de Ubaldini, fueron propuestas de construcción de soberanía nacional y justicia social, exigiendo: nacionalización de la banca y el crédito, el comercio exterior, la reforma agraria, entre otras reivindicaciones destinadas a recuperar el país, como objetivo prioritario del movimiento nacional
7-      La política internacional no puede estar ajena al análisis cotidiano de los compañeros, debe ser el eje desde el cual analicemos los acontecimientos nacionales, en especial en ésta etapa, donde el enemigo pretende gestar un sistema de alianzas globales, contraria a los intereses estratégicos de la Argentina, cuya principal acción siempre debe ser destinada a fortalecer nuestra inserción en la Patria Grande. Desde el ABC de Perón, transitamos ese camino.
8-      El enemigo al incorporar a nuestro país en el marco del conflicto internacional en guerra, que hoy se desarrolla en el mundo, opera con enorme irresponsabilidad poniendo a los argentinos en zona de riesgos, en alianzas que en estos momentos están protagonizando hechos coloniales de sangre en diferentes lugares del mundo, desde un colonialismo económico y un militarismo  sanguinario.
9-      Los peronistas tenemos un camino a recorrer, lo hemos hecho desde 1955 que comenzamos a resistir, transitamos todas las etapas históricas de avances y repliegues, conservando intactas nuestras capacidades de acción, desde donde fueron surgiendo las conducciones capaces de llevar adelante la lucha. Nunca se recuperó el poder desde ámbitos cerrados, ni desde discusiones abstractas, ni ideologismos puristas, se lo hizo desde el convencimiento de la identificación del enemigo y avanzar sobre ese objetivo, sin pausa, sin dudas, sin claudicaciones.
10-  No es fácil incorporar estos conceptos después de décadas de cultura neoliberal, donde se plantean escenarios electorales del 2017, que pueden llegar a desarrollarse en un “no país”, en medio de conflictos sociales emergentes al cuadro de situación creado por la brutal e inhumana acción del enemigo. Pero debemos alertar a aquellos compañeros que creen que pueden construir un destino individual, un espacio de poder dentro del movimiento nacional, o que desechan los sistemas de alianzas frentistas que siempre construyó el peronismo. Sólo recorriendo el camino de la defensa de los derechos conquistados en las calles y consolidando organización a futuro, estaremos en condiciones de recuperar el poder, militando hacia fuera, con el pueblo único sujeto histórico.


domingo, 17 de julio de 2016

Las juventudes políticas: unidas o dominadas

Aritz Recalde, julio 2016
Revista triunfaremos Año 1°, N° 1

“El problema de la juventud, que encarna el futuro, está precisamente en la interpretación justa de la transformación, que le permita transitar por la historia con la clarividencia que estos momentos exigen a su acción (…) el problema que se plantea vuelve a lo mismo: la lucha de una minoría contumaz que quiere mantener sus privilegios, contra la mayoría popular que anhela los cambios indispensables a sus más apremiantes necesidades”. Juan Perón

Como postuló Juan Perón en el epígrafe, actualmente el gobierno nacional está en manos de representantes de pequeñas minorías ajenas al interés mayoritario de los trabajadores y de sus familias.

Los peronistas militamos por la grandeza nacional y por la felicidad del pueblo.
Para engrandecer a la patria, el Estado tiene que afianzar su poder nacional recuperando capacidad de decisión sobre la administración de nuestros recursos materiales y espirituales. CAMBIEMOS gobierna para enriquecer a las empresas de energía, cuando el peronismo lucha por conformar servicios públicos con interés social y colectivo. El Banco Central y el Ministerio de Economía de La Nación impulsan la mera especulación financiera y por el contrario, los peronistas trabajamos para que el ahorro nacional sea un instrumento de desarrollo industrial y productivo. CAMBIEMOS quiere una Argentina de especulación financiera, cuando nosotros consideramos que el país debe ser industrial y productivo y es por eso que impulsamos la protección arancelaria, defendemos el mercado de consumo popular y promovemos la ciencia y la tecnología nacional. Para el peronismo la propiedad privada tiene una función social y descreemos de la “teoría del derrame” que postula que los capitales extranjeros son el centro del modelo de desarrollo y que deben enriquecerse derrochando en el futuro supuesta prosperidad. Los peronistas estamos convencidos que para un argentino no hay nada mejor que otro argentino, a diferencia de los liberales que consideran al “capital extranjero” como principio y fin de su política.

Los peronistas militamos por la felicidad del pueblo.
CAMBIEMOS impulsa la acumulación de dinero de los CEOS y de los financistas extranjeros y le requiere al pueblo todos los sacrificios resultantes de un modelo de recesión económica e inflación acelerada. Ningún pueblo es feliz si no puede pagar los servicios con la única finalidad de enriquecer a un grupo pequeño de empresas. Ninguna familia se desarrolla plenamente si no puede comprar pan, carne o leche con la única finalidad de exportarla o de que los intermediarios tengan ganancias en dólares. Ningún sostén de familia puede tener dignidad, si perdió su empleo frente a la quiebra de las PYMES que es el resultado de la apertura de importaciones y de la recesión económica inducida por el gobierno.

Nada nuevo bajo el sol
CAMBIEMOS quiere separarnos de Iberoamérica, para someternos a los planes de EUA, el FMI o la finanza internacional. El Papá Francisco denunció el sistema de injusticia internacional actual, por considerar que se desenvuelve en un estado latente de “tercera guerra mundial”. El brasileño Moniz Bandeira definió la actitud geopolítica norteamericana como parte de una nueva “guerra fría”. Tomando distancia de estos programas de política exterior, el peronismo se afirma como un Movimiento humanista, de paz, antiimperialista y de profunda vocación latinoamericana.
Este modelo político, económico, social y geopolítico no es nuevo. Se implementó desde el año 1955, en 1976 y desde 1989 a 2003. La decisión de Mauricio Macri de delegar la gestión de gobierno al capital trasnacional no es innovadora y ya lo había hecho Juan Carlos Onganía con Krieger Vasena o Carlos Menem que le otorgó la cartera económica a Bunge Born y luego a Domingo Felipe Cavallo y la finanza internacional.
Frente a esta dura realidad, el pueblo no se va a quedar de brazos cruzados ya que y como dijo Perón “los pueblos que no se deciden a luchar por su liberación merecen la esclavitud”. Durante estos seis primeros meses se produjeron multitudinarias movilizaciones sindicales, políticas, contra el tarifazo o estudiantiles, en toda la República Argentina.
En este contexto, adquiere suma trascendencia histórica la necesidad de consolidar la unidad de todas las organizaciones libres del pueblo, sin sectarismos o exclusiones. El Partido Justicialista, herramienta electoral y estructura política fundamental del Movimiento, dio sus primeros pasos hacia la reunificación. La Confederación General del Trabajo marcha hacia una unificación política de los trabajadores, que son el pilar del justicialismo. Otras miles de organizaciones libres del pueblo atraviesan una etapa de debate y reorganización.

¿Qué está haciendo la juventud?.
Juan Perón en su libro “La Hora de los Pueblos” enumeró algunos de los “deberes de la juventud”. El líder justicialista manifestó que los jóvenes tienen la responsabilidad de intervenir activamente en la liberación, potenciando su práctica con el idealismo y el entusiasmo que profesan.
Perón convocó a potenciar la “rebelión positiva”, tomando distancia de las desviaciones o sectarismos que puedan dividir al Movimiento Nacional, al cual la juventud se integra con humildad y con vocación de servicio. Sería un error suponer que los jóvenes deben mandar o imponer sino que y por el contrario, se suman a un Movimiento Nacional amplio y diverso y no se trata de “tirar todos los días un viejo por la ventana para ocupar un puesto, sino de entrar y colaborar humildemente para aprender y para evidenciar, probando, si se tiene la capacidad que se presupone”.
Perón destacó que los jóvenes deben intervenir “activamente en la solución de los problemas que el mundo actual plantea” y para eso tienen que unirse ya que y como mencionó el líder “hemos tropezado con una juventud peronista dividida en pequeños sectores, dominados por caudillitos, con sus valores que no discutimos, pero que resultan negativos para la unidad que necesitamos”.

La tarea política actual de la juventud implica construir la unidad sincera y efectiva, sin banderías inútiles y con la finalidad manifiesta de estar dispuestos a trabajar y a sacrificarse por los intereses del pueblo y de la nación. Debe quedar claro que el año 2019 nos encontrará unidos o dominados.
Los jóvenes, como parte del Movimiento, tienen la responsabilidad de implementar una oposición activa al liberalismo en el gobierno. El paso siguiente será la recuperación del Estado para ponerlo al servicio del pueblo y de la reconstrucción nacional.

martes, 12 de julio de 2016

Revista Comunidad y Desarrollo


América Latina: ¿Fin del ciclo progresista?

El sueño del “fin de ciclo” progresista en América Latina estaría más cerca de concretarse si se consolidara el gobierno “parlamentario” en Brasil, y si en Venezuela la oposición lograra una revocación del mandato de Nicolás Maduro. El gobierno argentino ya está en manos de la derecha más despiadada que haya gobernado el país desde la restauración democrática, y el panorama regional es más complicado para los sobrevivientes de la ola popular de la década pasada, entre ellos Evo Morales, quien perdió una elección que le hubiera permitido presentarse para cumplir un nuevo mandato al frente del Estado Plurinacional de Bolivia.
Frente a este panorama regional, el número 31 de la revista Comunidad y Desarrollo se propone como un espacio de debate de las fuerzas políticas populares en función de analizar los logros y errores de la última década, además de proponer formas de resistencia a los actuales gobiernos conservadores y a los que proponen desalojar del poder a los presidentes progresistas aún en funciones. Todo con la perspectiva de revertir el actual proceso de restauración neoliberal, de gravosas consecuencias sobre la paz social de nuestro continente.
En el artículo central de la revista, el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, destaca los logros de la “década dorada” latinoamericana y señala sus errores y falencias para no repetirlos en la “segunda oleada” que sobrevendría tras un nuevo fracaso de los gobiernos conservadores.
Según García Linera: “América Latina, desde los años 2000, ha vivido los momentos de mayor autonomía, de mayor soberanía, desde la fundación de los Estados en el siglo XIX”.
“Es importante que evaluemos qué cosas no hemos hecho bien, donde hemos tenido tropiezo que han permitido o podrían permitir que la derecha retome el poder”.
 “Si la ampliación de consumo no viene acompañada de politización social, habremos creado una nueva clase media, con su capacidad de consumo, con su capacidad de satisfacción, pero portadora del mismo sentido común conservador”
“Es importante que así como damos ejemplo de restituir la res-pública, los recursos públicos, como recursos de todos, en lo personal, nunca abandonemos la humildad, la sencillez, la austeridad y la transparencia”
Por su parte, el sociólogo y politólogo brasileño Emir Sader afirma que el gobierno provisional de Michel Temer representa una restauración de la derecha, no un “fin de ciclo” del PT, favorito para ganar los comicios si Lula fuera candidato.
“No es un fin de ciclo. El ′fin de ciclo′ fue el fin de ciclo desarrollista, que se agotó y no lo superó la derecha. El nuevo gobierno no es superación sino restauración. El dilema fundamental de nuestro tiempo es neoliberalismo y anti-neoliberalismo. La disputa de Brasil es importante porque está abierta y por eso es fundamental para el futuro del continente”.
El argentino Eduardo Sigal, ex Subsecretario de Mercosur la Cancillería y director de nuestra revista, afirma: “A 25 años de la creación del Mercosur, se platea un debate de fondo: dejamos que el mercado ordene las relaciones económicas internacionales, o tenemos un Estado presente para ordenar los desfasajes que el mercado produce".
"En definitiva, dejamos que se asfixie el Mercosur o construimos una política que permita consolidar el mercado ampliado, complemente nuestros procesos productivos, nos integre científica y productivamente, genere mayor vinculo y coordinación macro económica y cultural; y facilite y fomente una identidad cultural; o retrocederemos a épocas del sálvese quien pueda con un tendal de victimas enorme”.
 A su vez, Arnaldo Bocco, ex director del Banco Central de Argentina, afirma que “el acuerdo firmado por el gobierno argentino con Estados Unidos significa entregarle el país a los mercados”.
 Según el economista, “el gobierno le da centralidad al sector financiero, asegura nichos de negocios a Estados Unidos y abandona el modelo de desarrollo autosustentado”, con lo cual “están dadas las bases filosóficas, institucionales y jurídicas para la vuelta al Alca”.



Carta del Papa Francisco celebrando el Bicentenario de la Independencia‏

Ciudad del Vaticano, 8 de julio de 2016.
S.E.R. Mons. José María Arancedo
Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Buenos Aires

Querido hermano: En vísperas de la celebración del bicentenario de la lndependencia quiero hacer llegar un cordial saludo, a vos, a los hermanos Obispos, a las Autoridades nacionales y a todo el Pueblo argentino. Deseo que esta celebración nos haga más fuertes en el camino emprendido por nuestros mayores hace ya doscientos años. Con tales augurios expreso a todos los argentinos mi cercanía y la seguridad de mi oración.
De manera especial quiero estar cerca de los que más sufren: los enfermos, los que viven en la indigencia, los presos, los que se sienten solos, los que no tienen trabajo y pasan todo tipo de necesidad, los que son o fueron víctimas de la trata, del comercio humano y explotación de personas, los menores víctimas de abuso y tantos jóvenes que sufren el flagelo de la droga. Todos ellos llevan el duro peso de situaciones, muchas veces límite. Son los hijos más llagados de la Patria.
Sí, hijos de la Patria. En la escuela nos enseñaban a hablar de la Madre Patria, a amar a la Madre Patria. Aquí precisamente se enraíza el sentido patriótico de pertenencia: en el amor a la Madre Patria. Los argentinos usamos una expresión, atrevida y pintoresca a la vez, cuando nos referimos a personas inescrupulosas: "éste es capaz hasta de vender a la madre"; pero sabemos y sentimos hondamente en el corazón que a la Madre no se la vende, no se la puede vender... y tampoco a la Madre Patria.
Celebramos doscientos años de camino de una Patria que, en sus deseos y ansias de hermandad, se proyecta más allá de los límites del país: hacia la Patria Grande, la que soñaron San Martin y Bolívar. Esta realidad nos une en una familia de horizontes amplios y lealtad de hermanos. Por esa Patria Grande también rezamos hoy en nuestra celebración: que el Señor la cuide, la haga fuerte, más hermana y la defienda de todo tipo de colonizaciones.
Con estos doscientos años de respaldo se nos pide seguir caminando, mirar hacia adelante. Para lograrlo pienso -de manera especial- en los ancianos y en los jóvenes, y siento la necesidad de pedirles ayuda para continuar andando nuestro destino. A los ancianos, los "memoriosos" de la historia, les pido que, sobreponiéndose a esta "cultura del descarte" que mundialmente se nos impone, se animen a soñar. Necesitamos de sus sueños, fuente de inspiración. A los jóvenes les pido que no jubilen su existencia en el quietismo burocrático en el que los arrinconan tantas propuestas carentes de ilusión y heroísmo. Estoy convencido de que nuestra Patria necesita hacer viva la profecía de Joel (cf. Jl 4, 1). Sólo si nuestros abuelos se animan a soñar y nuestros jóvenes a profetizar cosas grandes, la Patria podrá ser libre. Necesitamos de abuelos soñadores que empujen y de jóvenes que -inspirados en esos mismos sueños- corran hacia adelante con la creatividad de la profecía.

Querido hermano pido a Dios, nuestro Padre y Señor, que bendiga nuestra Patria, nos bendiga a todos nosotros; y a la Virgen de Lujan que, como madre, nos cuide en nuestro camino. Y, por favor, no te olvides de rezar por mí.


Fraternalmente Francisco

La gobernación de Eduardo Duhalde 1991- 1999 El proyecto político que transformó la provincia de Buenos Aires

  Prólogo       Eduardo Duhalde, febrero de 2026 Cuando llegó a mis manos el borrador de este libro, que habla sobre la gestión de gobiern...