lunes, 22 de agosto de 2016

SIN MORDAZA

Jorge Rachid - 22/8/16
CUALQUIER CRÍTICA AL SISTEMA CAPITALISTA SALVAJE, AL NEOLIBERALISMO QUE MATA, ES ACALLADA, AUNQUE SE TRATE DEL PAPA FRANCISCO.   

1-     Por si no lo han notado, el  Papa Francisco ha desaparecido de los medios de difusión, aún en sus viajes a los lugares mas pobres del planeta, ahí donde los refugiados, expulsados por guerras y hambrunas provocadas, son cientos de miles, menos se lo escucha aún, cuando recibe líderes denigrados por “occidente”.

2-     No es casual, la cadena mediática mundial se ha transformado en un poder en si mismo, ha sido comprado por los grandes grupos de Fondos de Inversión, aquí conocidos como Buitres, que lavan dinero de la corrupción, del narcotráfico, de las ventas de armas, con domicilios en los paraísos fiscales.

3-     Lo mismo que sucede en nuestro país, donde el gobierno embiste contra Francisco por su supuesto enfriamiento con el macrismo, ya que su postura internacional no coincide con la de sus mandantes off shore, que exigen sumisión y acatamiento a los intereses Unipolares hegemónicos de EEUU, de los sectores financieros, monitoreados por el Banco Mundial y el FMI.

4-     Esta postura de confrontación, está mas allá de cualquier connotación religiosa, de hecho, quien esto escribe no es religioso, pero en el panorama internacional el rol de Francisco, es hoy por hoy, la única garantía de evitar una confrontación mundial que pondría en riesgo la humanidad y que está a punto de generalizarse.

5-     Lo expresó claramente primero al decir” estamos viviendo una guerra mundial en cuotas” y ahora “estamos viviendo la tercera guerra mundial”, en un alerta internacional que se opone a los señores de la guerra, al complejo industrial militar de los EEUU y los sectores aliados a esa vocación belicista.

6-     Pero tampoco perdonan su abordaje en la Encíclica Laudato Si, donde la crítica al sistema del calentamiento global lo enlaza con la pobreza extrema, que provoca en el mundo, planteando que sólo una concepción biocéntrica, es decir el hombre y la naturaleza, como modelo social puede parar la hecatombe. Un abordaje peronista, sin dudas, rescatando al Perón de su mensaje por el Medio Ambiente de 1972 y su Modelo Argentino para un Proyecto Nacional de 1974.

7-     Peor aún cuando el Papa plantea “que este sistema no da mas” y que profundiza al desarrollar que “el peor terrorismo es el capitalismo salvaje”, lo cual lo pone en una posición de absoluta confrontación, con los poderes fácticos del mundo, que plantean un solo camino, una sola posibilidad: el Mercado como ordenador social, darwiniano, que condena el hambre al millones de personas.

8-     Es ahí donde no se entiende que estemos hablando de una crisis global, desde el 2008 por la caída de Lherman Brothers, banco de inversión, y no hablemos de crisis cuando hace años, mueren en el mundo 25 mil personas por día de hambre. ¿Donde está el eje de la discusión, donde la humanidad que decimos querer preservar, dónde el hombre y la naturaleza, como prioridades absolutas?

9-     Evidentemente no pasa por ese lugar la confrontación actual y Francisco aparece como el león sordo de esta historia, un sistema que se dedica a mostrar las consecuencias, sin analizar jamás las causas que provocan la tragedia y el dolor. Así vemos inmigrantes ahogados huyendo de no sabemos dónde, víctimas de bombardeos, que nos conmueven, pero ya ni sabemos de donde son. Las operaciones militares del “occidente cristiano”, que oculta al Papa, que lo critica e invisibiliza, causaron más de 1,5 millones de muertos en el mundo.

10- Como el peronismo con su Tercera Posición, superadora de los capitalismos de estado y liberal, con la Comunidad Organizada como eje del modelo solidario, con políticas heterodoxas que permitieron salir de la dramática crisis del 2001, sin FMI, ni BM, ni EEUU, ni endeudamiento, integrados el una patria Grande en construcción desde UNASUR, no es perdonado por “occidente”, como no es perdonado Francisco, ni Dilma, ni Lula, ni Chavez, ni Néstor, ni Cristina demonizados y perseguidos, por el poder mundial hegemónico.


jueves, 18 de agosto de 2016

Jornada de debate y formación del Movimiento Estudiantil


SAN MARTÍN y el PROYECTO INDEPENDENTISTA

Por José Luis Di Lorenzo 

San Martín simboliza la concreción del Proyecto Independentista, nuestro 4º proyecto de país, el de la libertad compartida; el de independizarse independizando. Proyecto revolucionario que - sostiene Hugo Chumbita - se puede resumir en el concepto de emancipación, con el doble significado: liberarse del sometimiento a la metrópoli y de las formas de opresión inherentes a la sociedad colonial.
 Cirigliano afirma y comparto que en el pasado argentino han existido modelos propuestos y proyectos queridos, tal formulaban, entre otros,  patriotas como Belgrano y San Martin.
Claramente Manuel Belgrano afirma lo que considera se debe hacer con el país: "Nadie duda que un Estado que posea con la mayor perfección el verdadero cultivo de su terreno, en el que las artes se hallen en manos de hombres industriosos con principios, y en el que el comercio por consiguiente se haga con fruto y géneros suyos, sea el verdadero País de la felicidad, pues en él se encontrará la verdadera riqueza, será bien poblado, y tendrá los medios de subsistencia y aún otros que le servirán de pura comodidad.”
En tanto San Martín (en forma más parca) reclama la necesidad de un proyecto cuando afirma:  “Es necesario fijar la suerte del país”.
A los efectos de autocentrarnos, de reconocernos a nosotros mismos, asumiendo nuestra personalidad social, es necesario rescatar las vigencias y herencia de aquel proyecto de vida.
San Martin y el Proyecto Independentista nos ha legado:
1. Una conciencia sobre la prioridad de la independencia, que implica rechazar toda forma de dominación externa.
2. Las demandas por la igualdad de derechos de todas las clases y grupos sociales.
3. La educación pública como instrumento para la capacitación de los ciudadanos.
4. Un ejemplo histórico de movilización de todos los sectores del pueblo por la causa común.
5. La constitución y el federalismo como forma de la organización del Estado.
6. La hegemonía de Buenos Aires en la conducción de la república, respetando la voluntad de los pueblos del interior.
7. La concepción de la misión de las fuerzas armadas como defensoras de la soberanía nacional.
8. Una conciencia de solidaridad con los países sudamericanos del mismo origen.
9. El reconocimiento a los revolucionarios de 1810 como “padres de la patria”.
10. La figura del gaucho como símbolo de la identidad, la libertad y la rebeldía popular.
En el proyecto nacional de la independencia se resumen orientaciones y valores fundamentales que siguen inspirando la lucha por resolver los dilemas del presente, y que sin duda servirán de guía para afrontar los del futuro[1].


[1] Tomado de Hugo Chumbita, Proyecto Nacional de la Independencia, en Proyecto Umbral. Resignificar el pasado para conquistar el futuro.

Pensar Nuestra América IV


martes, 9 de agosto de 2016

La entrevista de Cristina Fernández de Kirchner con Roberto Navarro

Buenos Aires, 1° de agosto de 2016

Julio Fernández Baraibar 

Finalmente, Cristina Fernández de Kirchner fue entrevistada frente a frente por el periodista Roberto Navarro. El encuentro fue largo, amplio y bastante exhaustivo. Es decir, tocó buena parte de los temas que preocupan a los ciudadanos y algunos que preocupan a sus seguidores más fervorosos. Y dejó de tocar otros, por prudencia política en algunos casos, y por astucia, en otros.
Es necesario reiterar aquí lo que dijimos con respecto a Cristina en la entrevista con algunos corresponsales extranjeros: es muy difícil sustraerse a la admiración intelectual que produce esta mujer. Lo primero que impacta a un espectador es eso, su prodigiosa memoria en cuestiones de detalle, su permanente manejo de lo que está diciendo -no habla para llenar el silencio-, su visión del conjunto político, nacional, latinoamericano e internacional, y su capacidad para transmitirlo. Una sola de esas virtudes ya bastaría para convertirla en una figura destacada. La suma de ellas, más su gestión presidencial, la han convertido en la principal figura política del país, con una presencia -positiva o negativa, no importa- en la opinión pública solo comparable a la del presidente.
De modo que estas reflexiones surgen sobreponiéndose al, insisto, magnetismo que provoca su personalidad.
La entrevista con los corresponsales extranjeros -casi podríamos decir latinoamericanos, ya que la representante de Al Jazeera, la única agencia extracontinental presente, es argentina-, en mi opinión, intentó dirigirse al público extranjero y, casi diría, a los políticos extranjeros, a quienes fueron sus interlocutores durante ocho años de gobierno, defendiéndose de los mendaces ataques de la prensa monopólica y del sistema judicial corporativo.
Por el contrario, esta entrevista estuvo claramente destinada al público argentino. Intentó, en mi entender, hacer conocer qué piensa, cómo ve el presente, el futuro inmediato y qué papel cree que le compete en estos tiempos.
Respecto al gobierno y a sus políticas, Cristina hizo hincapié en los efectos económicos desastrosos que las medidas oficiales tenían en la vida de los argentinos. Defendió, obviamente, su administración y el núcleo central de sus políticas de gobierno, reivindicando una política que caracterizó como capitalista, de desendeudamiento, de reindustrialización y crecimiento del consumo interno. Ratificó sus políticas de subsidios sobre los servicios esenciales -electricidad y gas- y rechazó las críticas acerca tanto de la inflación como de la corrupción durante sus gobiernos.
A una pregunta de Navarro sobre algún tipo de autocrítica a los aspectos económicos de su gestión, Cristina eludió la respuesta y se refirió a cierta mala relación con el mundo empresarial.
En el plano político, los puntos más destacados, en mi opinión, fueron:
Primero que todo, su afirmación de que no tiene planes. Más allá del carácter personal que le dio a esta reflexión, creo que la expresión, de boca de una política avezada y astuta, tiene el sentido de un “iremos viendo”. La realidad le irá aconsejando que papel cumplir, dónde y cómo jugar.
Su rechazo a ser oposición y su deseo de construir poder de masas. Con esto, creo, aleja toda idea de convertirla en conductora, ya sea del peronismo, como de la oposición en general. Como hemos dicho en otra oportunidad, Cristina es la dirigente con mayor perspectiva de votos, cuya opinión, gestos y movimientos generan hechos políticos y con el activo de seguidores más importante. Pero no se ha propuesto ni quiere conducir otra cosa que no sea su espacio.
Su idea acerca de que los límites para esa construcción es el mapa y los genocidas. Esto abre un interesante espacio para la reorganización política y las alianzas en vistas a las elecciones de 2017 y vuela por los aires el esquematismo que impregnó la política entre los militantes del kirchnerismo en los últimos meses.
Su escasa consideración acerca de las estructuras políticas vigentes, tantos sea políticas como sindicales. Con respecto al movimiento sindical, la comparación con el accionar de los estudiantes secundarios y su idea acerca de que los dirigentes gremiales dejan mucho que desear, aunque hay excepciones, ratificaron la poca importancia que la ex presidenta otorga al movimiento obrero. En este punto, el mensaje que quedó de sus palabras es una mayor confianza en la aparición de movimientos de base de tipo asambleístico que en las organizaciones gremiales.
Este último es, sin duda, uno de los puntos de mayor conflictividad en el seno del movimiento nacional y popular, en general, y del peronismo en particular. Cuando es evidente que se está haciendo un verdadero esfuerzo por encontrar puntos de coincidencia que permitan unificar la organización de los trabajadores, cuando se habla de una convocatoria a una huelga general -que el propio Roberto Navarro mencionó en el reportaje- esta pertinacia en el juicio crítico a los sindicatos y sus direcciones -elegidas, como se sabe, por sus propias bases- aleja a un actor principalísimo en la construcción de esa mayoría y descoloca a los dirigentes amigos o con simpatías con su persona en la discusión interna del sindicalismo.
En suma, en mi opinión, la entrevista aclara y consolida nuestra apreciación anterior acerca de su intención de no incidir en el movimiento peronista, en su voluntad de construir un nuevo espacio y en su apelación a formas no organizativas de luchas de tipo asambleístico y de base.
Consolida también la impresión de que la ex presidenta sigue estando muy por encima del promedio de los políticos argentinos.



Extraído de: http://fernandezbaraibar.blogspot.com.ar/2016/08/la-entrevista-de-cristina-fernandez-de.html?spref=fb

domingo, 7 de agosto de 2016

Documento de la CGT: De mal en peor

 Buenos Aires, 5 de agosto de 2016

A ocho meses de la asunción del ingeniero Macri como Presidente de la Nación, el tan mentado “sinceramiento de la economía” se ha reflejado con la peor cara hacia los trabajadores
y la gran mayoría de los argentinos: hay aumento de la pobreza, una brusca caída del consumo y perspectivas económicas y sociales que ensombrecen aún más el horizonte.

De poco valen las declaraciones de aliento de los funcionarios apuntando hacia el segundo semestre y que ahora han sido postergadas para algún momento del año que viene…cuando uno está empapado hasta los huesos, importa poco si llueve.
El pedido que hizo el nuevo gobierno a la sociedad para que le “diera tiempo” y poder hacer frente a la “pesada herencia”, tendría que haber sido utilizado para corregir los males que aquejan a los argentinos. Sin embargo, en  esta paciente espera del milagroso segundo semestre, sólo ha habido malas noticias.
En casi todas las áreas donde se prometieron medidas para ir resolviendo la complicada situación económico-social del país sólo registramos agravamiento exponencial de los problemas.
La suba de precios al consumidor en el primer semestre ya superó toda la esperada para el año 2016. Faltando todavía otro medio año por delante, no sólo se está lejos de la promesa inicial de bajar la inflación al 25%, sino que las estimaciones más “optimistas” la ubican en el 43/45 %. A ello se suma que los aumentos afectan sobre todo a los rubros básicos de la canasta alimentaria familiar, con subas en el precio que no tienen un asidero más que el de incrementar el lucro de los formadores de precios
La baja de la producción, iniciada en el último trimestre del año pasado, también se aceleró en estos seis meses, llevándonos ya a una recesión con todas las letras. Los datos por sectores señalan caída en el conjunto de la industria (con mayor impacto en las pymes industriales), haciendo perjuicios  en la industria automotriz, en la siderurgia y, especialmente, en la construcción. En este último rubro, la demora en la  reactivación de la obra pública se nota en una simple comparación con respecto al año pasado: el consumo de cemento cayó un 23% en el primer trimestre de 2016.
El déficit fiscal, que el actual gobierno señalaba como uno de los peores enemigos, no sólo no se amesetó sino que, por el contrario,  aumentó en el orden del 5,2% en los primeros cinco meses. A este panorama se agrega la gran presión tributaria sobre las familias argentinas que consumen poco más de la mitad de un salario en el pago de impuestos y tasas. En este rubro es importante destacar que el Impuestos a las ganancias sobre la cuarta categoría aun aguarda el cumplimiento de la promesa de campaña de ser excluido. Los parches que se han intentado han empeorado la situación de todos los trabajadores afectados y han incluido entre los perjudicados a más empleados. ¿Cuánto más hay que esperar para la sanción de una ley que haga equitativo y justo este Impuesto al Trabajo?
La devaluación y la quita a las retenciones agropecuarias, medidas tomadas para encarar la pérdida de competitividad de las exportaciones, por su efecto inflacionario están socavando esa finalidad, y se acompaña con una apertura de importaciones que genera un efecto inverso perjudicando a la producción nacional. La entrada de bienes de consumo extranjeros creció el 30% por ciento en lo que va del año; en algunos rubros ese aumento es mayor aún (36% en calzado, 72% en tractores).
El impacto del brutal tarifazo de los servicios públicos ocasionó tamaño perjuicio que incorporó más pobres a los ya existentes en el tercio de la población afectada (es decir, más de 13 millones de compatriotas), la mitad de ellos, niños y adolescentes; y que claramente implica una dirección opuesta a la proclamada aspiración de transitar el camino hacia la  “pobreza cero”.

No hay centro urbano ni barrio de la Argentina donde no se padezca, de una u otra forma, cierres de comercios, debido a la caída de las ventas, aumentos de los alquileres y el costo de la energía. Sólo en Rosario, superan los 1.500 comercios afectados y son más de 6.000 en la provincia de Buenos Aires. En la Capital Federal, sólo en el rubro gastronómico, se registran 400 cierres de restaurantes, bares y confiterías en lo que va del año.
 Es necesario resaltar que la mayor generación de puestos de trabajo tiene lugar en las pymes. Y esta no es una particularidad de nuestro país, sino que es así en la mayor parte del mundo, incluidas las economías más desarrolladas donde estas empresas se desenvuelven en el campo de la industria liviana. Hoy el auténtico discurso industrialista está ausente del vocabulario de nuestros dirigentes políticos el empleo se encuentra con destrucción de puestos de trabajo y falta de inversiones privadas que disparen la generación de nuevas fuentes laborales.
           Tanto el sistema previsional como la educación deben ser políticas estratégicas del Estado. Actualmente se pretende de los docentes un desatinado sacerdocio caracterizado por los votos de obediencia a políticas educativas sin consenso, lejos de las realidades de nuestro país que sigue teniendo problemas de financiamiento, salarios bajos e infraestructura deficiente.
Las escuelas técnicas, fundamental herramienta al servicio de los hijos de los trabajadores, están lejos de la centralidad educativa. La educación universitaria pública tiene serios recortes presupuestarios y la seguridad social parece encaminada a sufrir modificaciones que ponen en riesgo su sustentabilidad.
Todos estos datos expresados, nos hablan de un creciente deterioro de la calidad de vida de la mayoría de los argentinos que se resumen en inflación galopante, recesión, aumento del déficit fiscal, incremento del endeudamiento público, aumento de las importaciones, tarifazos impagables, caída del ingreso, pérdida del empleo, crecimiento de la pobreza y problemas en la escolaridad.
No hay que haberse graduado en Harvard o en otra prestigiosa universidad para darse cuenta de que vamos de mal en peor.
Las perspectivas que se avizoran, de no cambiarse el rumbo económico-social  son que empeoren las consecuencias y el horizonte social.
Por eso es necesario que, además de superar los gravísimos condicionamientos económicos que hemos enunciado, podamos recuperar en nuestro país el concepto de Pueblo, en el sentido amplio que nos indica la  Comunidad Organizada de Juan Domingo Perón. Una Nación no es sólo un Estado eficiente. Ser una Nación significa tener un proyecto político, social y cultural de convivencia y beneficios recíprocos entre todos los actores sociales.
Es hora de cambiar en serio, antes de que sea tarde. Es hora de gestar una “iniciativa popular” liderada por este movimiento obrero y que se conforme por todos los sectores del trabajo y la producción, que proponga, y aporte alternativas en defensa del trabajo argentino; una iniciativa socio-económica, no electoralista, que tenga por eje vertebral al  mundo del trabajo con sus necesidades y problemas.

En razón de esto, el Plenario de Secretarios Generales resuelve:
Trabajar decididamente hacia la unidad del Movimiento Obrero Argentino como la más importante herramienta para fortalecer la defensa de los intereses nacionales. Redoblar el compromiso de gestar el ámbito propicio para que esa unidad se vea definitivamente plasmada en el Congreso Normalizador de la CGT a celebrarse el 22 de agosto, fecha en el que se conmemora el histórico renunciamiento de la compañera Eva Perón.
Proponer al futuro Consejo Directivo Nacional un trabajo profundo sobre las representaciones del interior del país que conlleve, no solo la normalización de las delegaciones Regionales, sino también el análisis de las situaciones que en cada región acontezcan con el firme propósito de evaluar junto a sus dirigentes los planteos a presentar.
Facultar y delegar a la conducción surgida del Congreso la elaboración de un programa con las principales problemáticas que aquejan al mundo del trabajo y convocar a las acciones gremiales que correspondan en reclamo de las soluciones que requiere la mayoría del pueblo argentino.


La gobernación de Eduardo Duhalde 1991- 1999 El proyecto político que transformó la provincia de Buenos Aires

  Prólogo       Eduardo Duhalde, febrero de 2026 Cuando llegó a mis manos el borrador de este libro, que habla sobre la gestión de gobiern...