domingo, 16 de abril de 2017
Que no te la cuenten: política universitaria 2003/15
CRISTO ¿VUELVE O NO?
Extracto del libro Cristo ¿vuelve o no
vuelve? del P. Leonardo Castellani
Jesucristo vuelve, y su vuelta es un dogma de nuestra fe.
Es un dogma de los más importantes, colocado
entre los catorce artículos de fe que recitamos cada día en el Símbolo de los
Apóstoles y cantamos en la Misa Solemne. "Et iterum venturus est cum
gloria judicare vivos et mortuos".
Es un dogma bastante olvidado. Es un
espléndido dogma poco meditado.
Su traducción es ésta: el mundo no continuará
desenvolviéndose indefinidamente, ni acabará por azar, dando un encontronazo
con alguna estrella mostrenca, ni terminará por evolución natural de sus
fuerzas elementales -o entropía cósmica, como dicen los físicos-, sino por una
intervención directa de su Creador.
No morirá de muerte natural, sino de muerte
violenta; o por mejor decir -ya que Tú eres Dios de la vida y no de la muerte-,
de muerte milagrosa.
El Universo no es un proceso natural, como piensan los evolucionistas o
naturalistas, sino que es un poema gigantesco, un poema dramático del cual
Dios se ha reservado la iniciación, el nudo y el desenlace; que se llaman
teológicamente Creación, Redención, Parusía.
Los personajes son los albedríos humanos. Las
fuerzas naturales son los maquinistas. Pero el primer actor y el director de
orquesta es Dios.
"Varones galileos, ¿qué estáis allí
mirando al cielo? Este Jesús que habéis visto subir al cielo, parejamente un
día volverá a bajar del cielo", dijeron los dos ángeles de la
Ascensión.
Ése será el desenlace del drama de la
humanidad: "Videbunt in quem transfixerunt" ("Mirarán al que
enclavaron").
El dogma de la Segunda Venida de Cristo, o
Parusía, es tan importante como el de su Primera Venida, o Encarnación.
Si no se lo entiende, no se entiende nada de
la Escritura ni de la historia de la Iglesia. El término de un proceso da
sentido a todo el proceso. Este término está no sólo claramente revelado, más
también minuciosamente profetizado. Jesucristo vuelve pronto.
Ven, Señor Jesús.
Oh Señor Jesucristo, ¿por qué
tardas?
¿qué esperas para mostrar tus
divinas banderas,
y arrojar tu mensaje de luz
sobre las fieras?
CRISTO NO VUELVE MÁS
La enfermedad mental específica del mundo
moderno es pensar que Cristo no vuelve más; o al menos, no pensar que vuelve.
En consecuencia, el mundo
moderno no entiende lo que pasa. Dice que el cristianismo ha fracasado. Inventa
sistemas, a la vez fantásticos y atroces, para salvar a la humanidad. Está a
punto de dar a luz una nueva religión. Quiere construir otra torre de Babel que
llegue al cielo. Quiere reconquistar el jardín del Edén con sola las fuerzas
humanas (1).
Está lleno de profetas que dicen: “Yo soy.
Aquí estoy. Este es el programa para salvar al mundo. La Carta de la Paz, el
Pacto del Progreso y la Liga de la Felicidad. ¡La Una, la Onu, la Onam, la
Unesco! ¡Mírenme a mí! Yo soy.”
La herejía de hoy, descrita por Hilaire Belloc
en su libro Las grandes Herejías , pareciera explícitamente no negar ningún
dogma cristiano, sino falsificarlos todos.
Pero, mirándolo bien, niega
explícitamente la Segunda Venida de Cristo; y con ella, niega su Reyecía, su
Mesianidad y su Divinidad. Es decir, niega el proceso divino de la historia. Y
al negar la Divinidad de Cristo, niega a Dios. Es ateísmo radical revestido de
las formas de la religiosidad.
Con retener todo el aparato externo la
fraseología cristiana, falsifica el cristianismo transformándolo en una
adoración del hombre; o sea sentando al hombre en el templo de Dios, como si
fuese Dios. Exalta al hombre como si sus fuerzas fuesen infinitas. Promete al
hombre el reino de Dios y el paraíso en la tierra por sus propias fuerzas.
La
adoración de la Ciencia, la esperanza en el Progreso y la desaforada Religión
de la Democracia, no son sino idolatría del hombre; o sea, el fondo satánico de
todas las herejías, ahora en estado puro.
De los despojos muertos del
cristianismo protestante, galvanizados por un espíritu que no es el de Cristo,
una nueva religión se está formando ante nuestros ojos.
Esto se llamó sucesivamente filosofismo,
naturalismo, laicismo, protestantismo liberal, catolicismo liberal, modernismo…
Todas esas corrientes confluyen ahora y conspiran a fundirse en una nueva fe
universal; que en Renán, Marx, Rousseau tiene ya sus precursores (2).
Esta religión no tiene todavía nombre, y
cuando lo tenga, ese nombre no será el suyo. Todos los cristianos que no creen
en la Segunda Venida de Cristo se plegarán a ella. Y ella les hará creer en la
venida del Otro. “Porque yo vine en nombre de mi Padre y no me recibisteis;
pero otro vendrá en su propio nombre y le recibiréis” (San Juan V, 43).
De ellos escribió San Pedro el primer Papa:
"¡Sabed, en primer lugar, que vendrán en
los últimos días en decepción seductores que andan según su concupiscencias!
Y dirán: '¿Dónde está la promesa de su venida?
Todas las cosas perseverarán lo mismo que desde el principio del mundo, después
que murieron los Padres'.
Se les esconde a los que estos quisieran, que
al principio fue el cielo y la tierra sacada del agua y consistente sobre el
agua por el verbo de Dios.
De donde aquel mundo de entonces, inundado del
agua pereció.
Pero los cielos de ahora y la tierra en el
mismo verbo de Dios cimentados, están reservados al fuego del día del juicio y
la perdición de los impíos…
No olvida Dios su promesa,
como algunos creen; mas obra con paciencia por vosotros, no queriendo que
perezca nadie, sino que todos se conviertan a penitencia" (II Pedro
III,3-9).
Notas
(1) Quien dudare de esto (de
que se está formando ante nuestros ojos una nueva y vasta religión), puede leer
las obras de los ingleses Aldous Huxley o Bernard Shaw; o recorrer los
numerosos opúsculos a mimeógrafo y sin imprimatur del P. Teilhard de Chardin,
miembro de la Academie des Sciences y de la Compañía de Jesús; principalmente;
mezcla, a nuestro entender, de buena ciencia, mala filosofía y teología
herética sutilmente paliada; mezcla detonante que constituye -y ojalá nos
equivoquemos en esto- vasto y completo programa de neocatolicismo profundamente
heterodoxo y modernista.
(2) Las Tres Ranas del Apokalypsis, a saber:
liberalismo, comunismo y modernismo.
viernes, 14 de abril de 2017
El Pensamiento Nacional es el contra-discurso a la clase dominante
Entrevista a Norberto Galasso - marzo 2017
Una tarde
de marzo. La tele muestra la marcha de guardapolvos blancos, que parece no
tener fin. “¡Impresionante!” dice el maestro, mientras se acomoda y se sienta.
Una gata negra sigue su camino entre los pies distraídos, en busca de cordones
para destrozar. El paisaje se hace libro. Y me pregunto, antes de iniciar: ¿qué
secretos guardarán las paredes de esta casa de barrio de la Avenida Asamblea?
De repente, el silencio da lugar a la palabra.
¿Qué significa hablar hoy de
pensamiento nacional?
Hablamos de
pensamiento nacional porque la Argentina fue organizada con la llegada de Mitre
al poder en 1862 como un país semicolonial, un país que tiene bandera, himno y
escarapela pero su política estuvo subordinada al Imperio Británico hasta el
´45. Ya con Yrigoyen se había avanzado algo, pero después del ’45 vino un
período importante, donde se consolida una forma de encarar los problemas,
nuestros propios intereses; ahí nace el Pensamiento Nacional. Pero después del
´55 volvemos a caer, otra vez, en esta situación. Hay una gran parte de la sociedad argentina,
especialmente en los sectores medios, que están influidos por la clase
dominante vinculada a los intereses extranjeros, como ocurre actualmente y como
ocurrió a través de casi toda la historia. Entonces, la manera de dominar
económicamente un país es lograr que sus habitantes no tengan un pensamiento
nacional, sino que piensen “al revés”, como decía Arturo Jauretche. Que cuando
un amigo le anuncia a otro que sale un fin de semana a Mar del Plata o a Córdoba,
dice “me voy para afuera”, cuando en realidad va “para adentro”. Es decir,
tiene un pensamiento “al revés” porque cree que el “adentro” es el Atlántico,
Europa, cree que los principales autores son los europeos y que la Argentina
está “abajo” no solo en el planisferio sino en el mundo, como un país de
segunda categoría. Se piensa de manera colonial en función de los intereses que
no son los intereses argentinos. En pocas palabras el pensamiento nacional es
el contra-discurso con respecto a una clase dominante, que persiste en entregar
el país y vincularse económicamente a los intereses anti-nacionales.
¿Tiene algún punto de encuentro esa
manera de pensar antinacional con el momento actual en el que atraviesa el
país?
La ciudad
de Buenos Aires es una ciudad esencialmente administrativa y comercial que
tiene muy pocas industrias y, por lo tanto, predominan las clases medias,
formadas por los grandes diarios (Clarín y La Nación); especialmente, por la
enseñanza tradicional de los colegios y por los grandes intelectuales del
sistema. Entonces formulan un pensamiento que hace posible que gran parte de la sociedad piense
no nacionalmente sino en función de los grandes intereses de las empresas
extranjeras, trayendo como consecuencia la llegada de este hombre al poder.
¿Y la izquierda tiene algún rol en
esto?
Gran parte
de la izquierda ha pensado “en ruso”. El PC, por ejemplo, ha pensado en chino,
no ha pensado en Latinoamérica. Recuerdo una anécdota de un amigo que estaba en
esa izquierda no nacional; lo llevaron en una delegación a Vietnam y tuvo la
suerte de conocer al General Giáp, que fue el que “paró” a los yanquis en
Vietnam. A través de un traductor le preguntó ¿cómo fue posible defender la
soberanía de un pequeño país frente a una gran potencia? Y el general Giáp le
respondió “Lo fundamental es conocer profundamente la historia”. Y cuando
volvió a Buenos Aires, cuenta mi amigo, empezó a estudiar historia, historia
vietnamita.
¿Cuáles son los mojones de la
argentinidad en nuestra historia?
Especialmente la resistencia de los pueblos
del interior, la resistencia del Chacho Peñaloza, de Ricardo López Jordán y de
Felipe Varela a la política centralista de Buenos Aires. Después, todo ese
mundo de las montoneras del interior, que confluye un amplio sector de las
clases medias, da origen al radicalismo, que no tiene nada que ver con el
actual. Es decir, el radicalismo del Yrigoyen conspirador, el que luchaba por
el sufragio libre, el que se consideraba él mismo como padre de los pobres y
que ganó dos elecciones con cifras apabullantes. Otro mojón es el 17 de octubre
de 1945 cuando esos hombres del interior, que se han vuelto obreros, rescatan a
Perón cuando ha sido desplazado del cargo; y, por último, creo que también el
desarrollo que tuvo el período iniciado en 2003, donde el kirchnerismo surge
como una expresión popular que sacó el país del infierno, como decía Néstor, y
lo llevó a una situación muy favorable, aunque lamentablemente ese proceso ha
sido interrumpido.
Destacados
A. “La
manera de dominar económicamente un país es lograr que sus habitantes no tengan
un pensamiento nacional”.
B. “Soy
peronista porque soy marxista, decía Hernández Arregui. Deberíamos discutir si
se puede ser las dos cosas al mismo tiempo, ¿no?”
C. “Es
extraordinario que habiendo televisión desde 1951, y muerto Scalabrini Ortiz en
1959, no haya aparecido nunca en la pantalla chica. Peor aún Hernández Arregui,
que murió en 1974. El único que rompió ese cerco fue Arturo Jauretche, por su
carácter enérgico y hasta agresivo.”
D. “Juan
Carlos Schmid me dejó una decepción idéntica a la que tuve con Facundo Moyano”.
E. "Con el
kirchnerismo salimos de una crisis y a muchos de nosotros eso nos llevó a
suponer, erróneamente, que teníamos ganada la batalla cultural".
miércoles, 12 de abril de 2017
Somos
Por Hugo Presman (*) / 31 de marzo de 2017
Es Lavalle fusilando y somos Dorrego fusilado. Somos San
Martin y su proyecto latinoamericano y es Rivadavia y su plan porteño. Somos
Moreno jacobino y Moreno envenado. Somos Monteagudo con sus proclamas
revolucionarias y es Monteagudo asesinado en una calle oscura de Lima. Somos
Bolívar liberando buena parte del continente y somos Bolívar, enfermo en Santa
Marta camino al exilio acusado de traidor muriendo sin llegar a la frontera.
Somos Artigas haciendo la reforma agraria y afirmando que
nadie es más que nadie y somos Artigas derrotado exiliándose en el Paraguay.
Son los hacendados y comerciantes de Brasil, Montevideo y Buenos Aires, armando
un ejército que arrasa el Paraguay de los López y somos los paraguayos heroicos
muriendo en Curupayti y Cerro Corá. Somos Rosas defendiendo la soberanía contra
la invasión anglo francesa. Somos los derrotados en la guerra civiles
argentinas y son las huestes de Mitre y sus coroneles asesinando al Chacho
Peñaloza. Es su esposa, Victoria Romero, obligada por Sarmiento a barrer la
plaza mayor de la ciudad de San Juan, atada con cadenas.
Somos Felipe Varela y su bandera de “La Unión Americana”
y son Manuel García y Carlos María de Alvear arrodillados ante Inglaterra en el
siglo XIX, como lo haría el vicepresidente Julio Argentino Roca (h) en el siglo
XX, considerando a la Argentina integrante virtual del imperio británico.
Somos Yrigoyen ascendiendo a las capas medias y son los
medios y las petroleras propiciando y consumando su derrocamiento. Somos los
estudiantes de la Reforma Universitaria y su Manifiesto Liminar: “Córdoba se
redime. Desde hoy contamos para el país una vergüenza menos y una libertad más.
Los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan…estamos pisando
una revolución, estamos viviendo una hora americana”, y son los que se oponen
desde el clericalismo medieval. Somos los obreros de los talleres Vasena y son
los dueños de la fábrica, la policía y los integrantes de la Liga Patriótica
Argentina, reprimiendo y carnereando. Somos los obreros fusilados de la
Patagonia Trágica y sepultados en tumbas NN, somos las putas de San Julián que
cerramos las piernas para no satisfacer a los oficiales asesinos y son la
Sociedad Rural y los dueños de la tierra instigando a los fusiladores.
Son la primera década infame y el fraude patriótico.
Somos los descendientes de los derrotados de la guerra civiles que un luminoso
día de octubre, cruzamos el riachuelo, caminamos desde Berisso y Ensenada,
ocupamos la Plaza de Mayo, nos lavamos las patas en la fuente, y cambiamos la
historia. Son los dueños de todo los que desde su poder nos estigmatizaron como
cabecitas negras, descamisados, aluvión zoológico, o más recientemente somos
apenas un relato de Apold.
Somos los beneficiarios de los días felices en tecnicolor
y son los que escriben en una pared: “Viva el cáncer”. Somos Evita reclamando
que donde hay una necesidad hay un derecho y son los aviones de la Marina con
su leyenda “Cristo Vence” bombardeando la Plaza de Mayo. Somos los que
padecimos las bombas y los que las lanzaban escribían proclamas donde decían:
“Afrontamos esta decisión suprema ante la comprobación de que se estaba en
camino de destruir espiritualmente el país, por obra de una corrupción
desenfrenada, y lo hacemos con urgencia temeraria por el convencimiento de que
el pueblo ha perdido la posibilidad jurídica de formar, expresar y defender su
voluntad espontánea”.
Somos Perón proponiendo el ABC, concretando los derechos
del trabajador y son Aramburu y Rojas arrasando con todo, interviniendo la CGT.
Son “el presidente duerme” como respuesta a los pedidos
de clemencia de la esposa y la hija del General Valle finalmente fusilado y
somos los cuerpos ametrallados en los basurales de José León Suárez. Ellos, los
democráticos, los republicanos, los propagandistas del diálogo, afirmaban: “Se
acabó la leche de la clemencia”
Son la prohibición de la soberanía popular, de las
proscripciones y somos la heroica resistencia peronista. Somos Villa Manuelita
en Rosario diciendo: “Los yanquis, los rusos, las grandes potencias reconocen a
la Libertadora, Villa Manuelita no”.
Somos los que resistieron la privatización del
frigorífico Lisandro de la Torre, los que nos opusimos al plan Larkin, los que
pintamos paredes con el “Perón Vuelve”. Son la autodenominada Revolución
Argentina y somos la pesadilla de los sueños de Onganía con el Rosariazo, el
Cordobazo, el Mendozazo y un país levantado.
Somos Perón en su pulseada con Lanusse. Son los que
ordenaron los fusilamientos de Trelew. Somos los 16 muertos en la Base
Almirante Zar.
Son lo que movilizaron 30.000 soldados para impedir el
contacto de Perón con su pueblo un 1luvioso 17 de noviembre de 1972. Somos los
que cruzamos el Rio Matanza para un reencuentro postergado por 17 años. Son los
que instrumentaron el balotaje para evitar el triunfo de Cámpora, candidato por
la proscripción de Perón.
Es la esperanza hecha realidad un 25 de mayo de 1973 y
son los días oscuros y terribles que siguen a la muerte de Perón. Es el poder
económico derrocando a Isabel y cubriendo de horrores el territorio nacional,
mientras destruían con saña el modelo de sustitución de importaciones, que ya
se había intentado con éxitos disimiles en 1955 y 1966.
Somos las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y del otro
lado están el poder económico dándole la picana a Astiz y al tigre Acosta y
arrojando seres vivos al mar o al Rio de la Plata.
Es la democracia recuperada después de la derrota en
Malvinas y el peso insoportable de una herencia atroz. Somos Alfonsín y el
histórico juicio a las juntas.
Es la hiperinflación y la llegada anticipada de Menem. Es
la entrega en democracia con apoyo popular. Es la reelección de Menem cuando
todo estaba claro y nadie debía engañarse, lo que implica que más allá de las
tajantes divisiones, nadie está a salvo de equivocarse.
Es la prolongación de Menem en la política económica de
la Alianza, demostrando que lo fundamental no era la corrupción, sino el plan
desarrollado.
Es la peor crisis de la historia y somos los que
integramos “Piquetes y Cacerolas, la lucha es una sola”
Son cinco presidentes en una semana, el que se vayan
todos y Duhalde, Lavagna y la virgen que encuentran una pequeña luz en la noche
más oscura.
Luego llegó Néstor Kirchner y Cristina Fernández y juntos
a otros presidentes latinoamericanos que levantaron la bandera revolucionaria
de la Unión Latinoamericana, y floreció entonces la primavera después del largo
invierno.
Más tarde muchos de ellos y muchos de los nuestros
confluyeron para llevar a Macri a la presidencia.
En política las estaciones no son como en la naturaleza.
Después de una primavera de 12 años con notables avances, con limitaciones,
errores y horrores, no llegó el verano, sino que volvió el invierno.
El lenguaje cambió, los hechos cambiaron. En lugar de
soberanía, derechos, paritarias, recuperación de empresas, ocupación,
nacionalizaciones, derechos humanos, matrimonio igualitario, jubilaciones para
todos, juicios a los genocidas, unidad latinoamericana pasamos a equipo,
dialogo, unión de los argentinos, pobreza cero, lucha contra el narcotráfico,
que traducidas significan genuflexión exterior, desocupación, ajustes,
despidos, gobierno de y para los poderosos, desarticulación de planes, caer en
la escuela pública, suspensión de entregas de notebook en una larga lista
interminable.
Después se discute de la grieta. Se debaten y se asombran
de su existencia. Hay dos países en pugna. Que no significa terminar con el
otro sino en ganar e imponer la hegemonía.
Por eso hoy somos los docentes en lucha, las mujeres que
buscan su lugar en la mitad del cielo, los trabajadores defendiendo sus
derechos contra los avasallamientos, las organizaciones sociales con sus
comedores, los científicos ganando las calles por el futuro, y los que nos
movilizamos cada 24 de marzo porque tenemos memoria, porque queremos justicia y
necesitamos de la verdad.
Un cartel llevado por una mujer en la conmemoración del
24 de marzo decía: “Las putas no parimos la mierda genocida”. En la marcha del
día internacional de la mujer otra pancarta decía: “Putas como Eva/ Locas como
las Madres/Yeguas como Cristina/Negras como Milagro/…”
Eso es lo que somos, la barbarie en términos
sarmientinos. Los que pergeñaron y nos estigmatizaron con esos calificativos,
los que han aplicado en cada oportunidad aquello de que “no hay que ahorrar
sangre de gauchos, que es lo único humano que tienen”, están del otro lado de
la grieta.
*Conductor de “El Tren”
martes, 11 de abril de 2017
Perón y la Universidad
Selección de opiniones de la Entrevista a Juan Perón efectuada por Bernardo
Neustadt para la revista EXTRA, diciembre del año 1968
Neustadt: Usted tiene un ejemplo en
nuestra juventud, tan mimética siempre, que grita por Hungría y Checoslovaquia,
pero no por Formosa. O que está adormecida cuando estallan Francia, Méjico,
Uruguay, Italia...
JUAN DOMINGO PERÓN: Bueno, los jóvenes estallan y estallan con razón. Ellos saben que actualmente
se está forjando un mundo que ellos deberán sufrir o gozar. Y ven que los
viejos les cierran el camino y no les dejan participar en la formación de ese
mundo.
Neustadt: ¿Pero usted no cree que ahora
tienen más participación que nunca?
JUAN DOMINGO PERÓN: Aparentemente, nada más. Y si no tome el
proceso universitario argentino: tenían mucha más participación en 1918, cuando
se hizo la reforma, que ahora.
Neustadt: Tanto como para que la Reforma se esté
por hacer recién ahora en Francia.
JUAN DOMINGO PERÓN Claro. Vea, el problema para mí es muy
sencillo. Cuando termina el medioevo empiezan las empresas, las fábricas, la
máquina. Se inicia el proceso de la liberación hombre–masa. A partir de ahí el
hombre–masa fue poniendo la máquina a su servicio y liberándose de la antigua
maestranza. Ahora empieza otro proceso: ya no se trata de la liberación del
hombre–masa, sino también de la liberación hombre–cerebro. En este momento en
el mundo no hay hombres. ¿Y por qué? Porque la Universidad no los ha sabido formar. Pero es que la Universidad está
todavía en el siglo diecinueve, cuando debe formar hombres para el siglo
veintiuno.
Neustadt: ¿Y a la Universidad después de
la intervención en qué siglo se sitúa?
JUAN DOMINGO PERÓN:¡Y, en el siglo dieciocho si usted
quiere...! Pero vamos al fenómeno: ¿qué pasa con la Universidad del mundo en la
actualidad? Hay un señor académico -al que en algunas partes se le pone gorrita
con flecos o una sotana con puntillas- que llega al aula, saca de su
portafolios un fajo de papeles amarillos y se los lee a los alumnos. ¡Hace
veinte años que les está leyendo esos mismos papeles! Y ya nadie quiere saber
nada de eso, porque en la televisión ya
están más adelantados que ellos. Y entonces, lógicamente, la gente tiene que
rebelarse contra ese academicismo inútil. Tanto que cuando a mí me dijeron
que quemaron la Sorbona, yo dije
“¡qué bien!”. “¿Pero, cómo qué bien?”, me preguntaron. Claro, dije, si esa es
una universidad del siglo diecinueve. Más poder tiene, más nombre tiene, más
conservadora es, más atrasada se queda. Había que quemar todo eso y hacer una
cosa nueva. Caramba, ahora para qué quiere uno sesenta calculistas haciendo
cálculos para un ingeniero con la posibilidad de que al final se equivoquen, si
hay computadoras que le hacen ese cálculo en 6 minutos y no se equivoca.
Entonces no tiene sentido seguir manteniendo a una Universidad que forma a esos
calculistas y no a la gente necesaria para el siglo veintiuno.
Neustadt: ¿La Universidad argentina qué
posibilidades de cambiar tiene actualmente?
JUAN DOMINGO PERÓN: La Universidad no es
un compartimento estanco y no evolucionará hasta que no evoluciones toda la
comunidad argentina.
Cuando yo llegué al gobierno la reforma del 18 no se había cumplido en ninguna
de sus partes. Los primeros manejos de los muchachos dentro de la Universidad
son del año 47; nosotros pusimos en
funcionamiento la reforma dando acceso y control en la parte que le
correspondía al estudiantado. Eso era inédito en el país: el estudiante
dejaba de ser un elemento inerte. Y esa es la famosa teoría del
participacionismo.
Neustadt: Ellos no lo vieron así. Porque
si hubo un sector al que usted tuvo que enfrentarse fue el estudiantado...
JUAN DOMINGO PERÓN: Ellos venían trabajados por otros
sectores fuera de la Universidad. Venían con prejuicios, con preconceptos
políticos, no universitarios. Y, claro, esos eran enemigos nuestros. Sin
embargo, la Universidad nunca tuvo mayor
autonomía que en nuestro tiempo.
Revista
EXTRA, Diciembre 1968 - AÑO IV, Nº 41
lunes, 10 de abril de 2017
Esbozo geopolítico del conflicto en Siria desde América Latina
Miguel Ángel Barrios
9 ABRIL, 2017
Revista: INTEGRACION REGIONAL
-La política internacional al
carecer de un gobierno mundial va generando un sistema mundial superador de los
viejos sistemas regionales desconectados hasta ese momento. Los Estados Nación
industrial como unidad política con suma de capacidad tangibles-población,
industria, ciencia y tecnología, economía industrial y dominación militar y
diplomática- más la dimensión intangible-cohesión nacional e identidad
cultural-, irán jerarquizando al emergente sistema internacional liderado por
Europa occidental.
-De acuerdo a los poderes del
Estado, o sea a sus dimensiones tangibles e intangibles, se van generando las
polaridades mundiales del sistema de distribución de poder. La armonía, como
palabra en nuestro lenguaje vulgar entendida como orden empático , no existe en
la política internacional. El “orden” es la consecuencia del acuerdo y la
estabilidad que brindan aquellos poderes estatal con capacidad.
El primer Estado Nación industrial es Inglaterra con la revolución de
Cromwell, lo continua Francia con la revolución, luego Alemania con el
ducado de Prusia y el canciller Bismarck-1870- e Italia-con el conde Cavour- y
simultáneamente nace como Estado Nación industrial, Japón con la revolución
Meijii, primer actor extra europeo.
El siglo XX implica la
irrupción de los EE.UU como primer
Estado continental industrial, es decir un Estado con las mismas
dimensiones tangibles e intangibles que el Estado Nación, pero de dimensiones
geográficas gigantescas en indicadores cualitativos y cuantitativos.
Posteriormente , Rusia se convierte en el segundo Estado
continental industrial. En verdad, el siglo XX, en el fondo más que una
confrontación ideológica es geopolítica entre dos Estados continentales
industriales.
-La posguerra fría, refleja la
crisis irreversible del Estado Nación industrial, ni que hablar de los Estados
monoétnicos , y en los que respecta a América Latina y el Caribe, nuestros
arcaicos Estados agromineros exportadores.
La irrupción de China y de la India como dos nuevos Estados
continentales industriales, el fortalecimiento de Rusia luego de la disolución
de la URSS, la crisis de identidad de la Unión Europea, el fortalecimiento
como poder regional en el universo islámico de Irán y el papel geopolíticamente
de Turquía, como central tanto para el bloque de la OTAN como de su eventual
alianza con la Organización de Cooperación de Shangai. Todo ello, bajo una
etapa de relativa fortaleza del proceso de integración suramericana.
-Desde 1500 en el sistema
internacional existieron diferentes “ordenes” entendidos como capacidad de
poder de aquellos Estados con capacidades:
1) Orden Unipolar: el orden
unipolar es cuando un solo polo domina, o sea un único Estado. Puede ser a
nivel militar o a nivel económico. Sin embargo nunca existió un orden
nítidamente unipolar, en el sistema mundial, sí en sistema regional. (Por
ejemplo EE.UU con la OEA durante mucho tiempo sustentado en la mal llamada
Doctrina Monroe);
2) Orden de Equilibrio de
Poderes. Este “Orden” se produce cuando uno o dos actores se ponen de acuerdo
para contrabalencear poderes y garantizan la estabilidad del sistema. Puede ser
de variante multipolar, más de dos actores o bipolar, dos actores.
El “orden” multipolar se
materializó por ejemplo, desde la caída de Napoleón, multipolaridad
evidentemente solo europea, y el orden de equilibrio bipolar, ocurrió con la
llamada guerra fría.
-El período ocurrido al
implosionar la URSS, denominado “nuevo orden mundial” por el presidente de los
EE.UU George Bush, en verdad fue un uni-multipolarismo, según el politólogo
brasileño Helio Jaguaribe, donde existía un poder militar con EEUU, pero un
compartir en el plano económico.
-Para algunos autores, el
“orden” actual es apolar, o sea no están nítidos los actores. Y en nuestra
opinión, es un “orden” multipolar, sin dudas, pero con novedosas características.
El sistema internacional posee más actores, no solo es el Estado-Internet, por
ejemplo, las ONG, etc, los únicos Estados con capacidad de soberanía y
autonomía son los Estados continentales industriales, y la política global ha
dejado de tener como centro a Occidente, y se tornó desoccidental y
multicivilizacional.
-EEUU sufre una crisis de identidad producto de la inmigración asiática
e hispánica que rompe el monopolio de la ética calvinista que a través de
una teología política se siente el pueblo predestinado por la Providencia para
regir los destinos de la humanidad. Nos referimos a la Doctrina del Destino
Manifiesto, que lo convirtieron en la Nación, donde nace la palabra
fundamentalismo religioso. Ya no existe un consenso nacional en una sociedad
fragmentada como EEUU, perdieron todas las guerras desde la segunda en la que
participaron colateralmente.
-Medio Oriente, creada por artificialmente dividiendo geopolíticamente
en Estados artificiales, por Inglaterra y Francia luego de la primera
guerra mundial, y la alianza de Israel promovida por EEUU en detrimento de la
Palestina, a tal punto que Israel y el sionismo como expansión
ideológica-condenados por muchos israelíes y con autocríticas importantes
realizadas desde un revisionismo israelí, no respetó nunca, las resoluciones de
las Naciones Unidas.
-Estados Unidos realizó desde
el inicio de la conformación de Israel
como Estado una alianza estratégica con Israel y en especial con el lobby
judío. A tal punto que ello ha despertado un alto debate en los EEUU sobre
las conveniencias del mismo. Asimismo con aquellas monarquías árabes como el
Reino de Arabia Saudita, que le brindan garantía y seguridad en el centro
petrolero mundial.
-En el fondo, la geopolítica
norteamericana tiene su fundamento en la del ingles Halford Mackinder. La
política mundial se desarrolla en un centro decisivo que es la isla mundial
-Eurasia- y EEUU tiene un problema: no está en la isla mundial. Por eso la
necesidad de la alianza con una Europa débil, y controlar los rimland -bordes-
con Inglaterra y Japón -en Asia-. Es la doctrina Spykman y el pensamiento
geopolitico de Brzezinski, Consejero de Seguridad de Jimmy Carter.
-La nueva doctrina de seguridad de los EE.UU ya no es el terrorismo-que
en verdad no es un enemigo sino una táctica de la violencia con fines
políticos, sino es China , es decir el Asia Pacifico. Para ello EE.UU
necesita un Oriente Medio sin Estados, solo con Israel como Estado fuerte.
Necesita una América del Sur “tranquila” -sin “populismos”, “sin los nazis como
Perón”, “sin los negros rebeldes como Chávez”. O sea un Monroe brutal. Y la
tranquilidad de una Ucrania, proeuropea. Es la única manera de poder
concentrarse en el problema que le ocasiona China.
-Ya Obama -más militarista que Bush- fracasó al estancarse en Siria. El
ISIS, Estado Islámico, llamativamente no es islámico ni es un Estado. Desde
su creación hace cinco años ha sido financiado según cables de Wikileaks nunca
desmentidos, fotos de Hillary Clinton con el jefe del califato-Daesh en árabe-
denunciado por el propio Trump en campaña, el apoyo de Qatar y Arabia Saudita,
el ambiguo rol de Turquía, y una imprecisa participación norteamericana en la
campaña de pacificación donde llamativamente sus precisiones fallaban en los
bombardeos dirigiéndose al campo sirio.
¿Por que Siria? Porque en Siria se estancaron en su marcha a Irán, el
verdadero objetivo como país pívot estratégico del mundo islámico, donde se
llevó a cabo una de las revoluciones más importantes de la historia. En esta
escalada regional el grupo terrorista Daesh, apoyada por la coalición invasora,
empieza a ser derrotado ante la participación y apoyo de Rusia e Irán. Y en
Aleppo fueron derrotados. Además, utilizaron -según expertos-(en este caso hay
numerosas evidencias y no quiero entrar en estos detalles para no desviar el
objetivo de la nota)-armas químicas. También, cuando acusaron a Siria, los
enviados de la ONU informaron que no hallaron nada en Siria.
-Donald Trump basó su campaña
electoral en EEUU primero, es decir una política que se aboque a la crisis de
los EE.UU, y no a ser un presidente universal. Desde un principio sus flaquezas
quedaron al descubierto, oposición interna a sus medidas y fortalecimiento del
presupuesto militar como nunca en la historia al contrario de lo que afirmó en
la campaña.
-Tres rasgos esenciales
definen desde el punto de vista geopolítico
las relaciones internacionales: el repliegue de los EEUU-como todo
repliegue es un león herido peligroso, la decadencia de Europa y la emergencia
de nuevos actores con vocación de protagonismo. Todo ello sobre un trasfondo de
crisis económica y de problemas globales (desigualdad y pobreza en el mundo,
cambio climático, crisis de los refugiados). Pero ha no engañarse, no estamos ante una decadencia o en las
puertas de un mundo postamericano (Nye, Zacharia, Bzezinski, Kennedy…),
porque los EEUU siguen siendo la mayor economía mundial, su presupuesto militar
es mayor que la sumatoria de todos los países del mundo.
-Europa se debate en una
cuádruple crisis institucional, social, económica, identitaria y en el que se
aprecia una triple factura entre los países del euro y los demás , entre el
norte y el sur por razones económicas y por si fuera entre el este y el oeste ,
como evidencia la crisis de los refugiados en Siria. Por eso, no es casualidad
la proliferación de partidos xenofóbicos.
-El tercer elemento es la aparición de los BRICS (Brasil, Rusia, India,
China y Sudáfrica) que representan el 50 % del PBI del mundo. Entre todos
estos nuevos actores se destaca China y el centro económico de la actividad
mundial se traslada a China.
– Donald Trump en un polo opuesto a su campaña electoral, donde criticó
el “vinculo de Hillary Clinton con el ISIS” y de denunciar que Obama le
sometió a un espionaje político con los servicios de inteligencia, ordena [un
ataque], siendo rehén, víctima o cómplice, del complejo militar industrial y
como si fuera la ocasión de relanzar un gobierno absolutamente desorientado, en
el momento en que estaba en una cumbre con el presidente chino. E incluso, en
esa variante vemos el intento de reducir la capacidad de disuasión a Corea del
Norte en un ataque indirecto a China, creando un tembladeral mundial.
-Desde que Estados Unidos
consagró en setiembre de 2002 el
“principio de guerra preventiva”, ello significó para las Relaciones
Internacionales la negación absoluta de los compromisos de San Francisco. De
más en más, invocando inexistentes causas compartidas por un conjunto de
“aliados”, ha permitido la desestabilización y el cambio de régimen político,
desde Iraq a Libia.
-Con Siria, existe un bloque
de aliados estratégicos como Rusia e Irán, e incluso Turquía con ambigüedades
que nos permiten afirmar con claridad que estamos en un “orden” multipolar, ya
no exclusivamente europeo como el “orden multipolar” del siglo XIX.
-América Latina si quiere
seguir luchando por su soberanía, deberá estar al día de la situación mundial,
de lo contrario no tenemos destino. Y percibimos con nitidez que el ISS o “células
dormidas” desde la perspectiva de EEUU serán considerados instalados en América
del Sur. Ya el Secretario de Seguridad de la Argentina Burzaco ya lo denunció y
se auto desmintió, un día después.
-Como podemos observar, la
frase atribuida al senador estadounidense Hiram Johnson en 1917, durante la
primera guerra mundial, hace casi cien años. “LA PRIMERA VICTIMA DE LA GUERRA ES LA VERDAD”, está más vigente que
nunca./
HACIA DONDE VAMOS
Transcurrido casi un año y
medio de gobierno macrista-radical, sólo un recién llegado de otro planeta,
puede creer en las promesas a futuro de este gobierno. Porque quienes están
detrás de la destrucción de la industria nacional, de la entrega del patrimonio
de los argentinos, quienes se benefician con el endeudamiento y la fuga de
capitales, con el cierre de empresas y el desempleo creciente y la violación
sistemática de la Constitución Nacional, los Tratados Internacionales y las
leyes debatidas y votadas por amplias mayorías del Congreso Nacional, tienen
muy claro sus objetivos.
1) Insertar a nuestro país como un peón en el ajedrez internacional que
juegan potencias extranjeras, y que en la década del 90 por subordinarnos a
esos mismos poderes, los argentinos pagamos con dos atentados terroristas nunca
esclarecidos.
2) Encolumnar a nuestro país
en la nueva división internacional del
trabajo. Para lo cual se debe precarizar las relaciones de trabajo,
eliminar la sindicalización de los trabajadores, o conseguir dirigentes
gremiales que traicionen a sus sindicatos y a los trabajadores que representan.
Es lamentable, pero nuestra historia guarda muchos ejemplos. Algunos muy
recientes. No solamente de gremialistas, sino de políticos, periodistas y
comunicadores varios.
3) Debilitar o eliminar toda forma de conciencia y
organización popular que resista esta política de entrega. Para lo cual los
medios hegemónicos, que hoy fungen como un “plan cóndor comunicacional”,
despliegan en nuestra América una estrategia propagandística que pone el acento
en lo que podríamos denominar “plan de distracción hacia el consumo de
entretenimiento vacío de sustancia”. Pues el objetivo no es la sana diversión
que todos necesitamos, sino el aturdimiento mental para “olvidarnos” de una
realidad que nos lastima de diferentes formas según nuestra pertenencia social.
4) Estigmatizar el compromiso social y la participación en política.
Toda vez que tratan de convencernos que las acciones que lleva a cabo el
gobierno desde cada uno de sus ministerios, secretarías y dependencias
oficiales “no es política”.
5) Convencernos que el
presidente y sus funcionarios “se
equivocan”, cuando una medida es ampliamente resistida y “corrigen el
rumbo” para luego con varias operaciones políticas contra funcionarios del
anterior gobierno, especialmente la presidenta mandato cumplido Cristina
Fernández de Kirchner, tratan de distraernos para volver a la carga con las
medidas resistidas “pero mejoradas”. Muchas veces socorridos por los dirigentes
que “aportan a la gobernabilidad” y “no ponen palos en la rueda”.
6) Preparando de manera
creciente la represión a toda
manifestación popular que se oponga a las medidas anti democráticas,
inconstitucionales y arbitrarias que toma este gobierno clasista. Porque como
titularon una tira del monopolio mediático “Los ricos no piden permiso”. A eso
están acostumbrados.
No nos olvidemos que los
sectores que hoy manejan el gobierno son los mismos que desde 1955 para acá
propiciaron todos y cada uno de los golpes contra la democracia y el orden
constitucional. Una Constitución hecha a la medida de la sociedad de 1853 y los
valores fisiocráticos de moda en aquellos años, que aún cuando defiende más la
propiedad privada que la vida de las personas, aún así, no les alcanza.
No me olvido que la
Constitución fue reformada en 1994, pero sólo fue el fruto de un acuerdo entre
Raúl Alfonsín y Carlos Menem, para posibilitar la reelección de este último, y
que los radicales pudieran sumar un Senador más en las provincias. Más alguna
otra incorporación pertinente y necesaria.
Un dato: ninguno de los
Convencionales reunidos entonces, levantó la voz en defensa de la Constitución de 1949 que fue borrada de
un plumazo por un bando militar por la autodenominada “revolución libertadora”,
y avalado ese avasallamiento por la Corte Suprema de Justicia y por todos los
gobiernos constitucionales que se sucedieron.
Otro dato: en la placa que
está enclavada en una de las paredes del Congreso Nacional figuran todas las
Constituciones y sus reformas realizadas. Menos la Constitución Nacional de
1949, promulgada de acuerdo a las premisas constitucionales.
Es una afrenta a la
democracia, que todavía subsista semejante intento de borrar de la historia y
la memoria popular la Constitución más avanzada en lo social que ha dado el
siglo XX.
Daniel Mojica
Escritor Miembro de COMUNA
www.cuestioncultural.blogspot.com.ar
Columnista político de
"Tejiendo Redes" Radio Gráfica
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