lunes, 24 de abril de 2017

FUNDAMENTOS GEOPOLÍTICOS DEL PORQUÉ EL IMPERIO QUIERE SEPULTAR HISTÓRICAMENTE A CHÁVEZ



Nos parece un compromiso ético y moral con la verdad y con la Patria Grande tratar de explicar lo que está ocurriendo en Venezuela. Desde un principio sentamos posición: no somos neutrales. Estamos convencidos como argentinos y suramericanos, de que estamos viviendo la época de la segunda independencia o independencia definitiva, como nos enseñó Jose Martí. Por lo tanto, consideramos que se puede ser plural desde la no neutralidad. Desconfiamos de aquellos científicos sociales que detrás de la objetividad o desde supuestas leyes de neutralismo científico, esconden los más profundos prejuicios ideológicos. Además, no desconocemos que en las ciencias sociales hay una fuerte supremacía de los marcos conceptuales anglosajones. Recomendamos sobre este tema el gran libro del antropologo brasileño Renato Ortiz, denominado "La supremacía del inglés en las ciencias sociales".
En segundo lugar, siguiendo las enseñanzas de nuestro maestro Alberto Methol Ferre, consideramos que la actualidad no existe por sí misma, sino que la actualidad es siempre actualidad histórica, por lo tanto, no podemos comprender ningún fenómeno social si no implementamos el método retroalimentativo de diálogo pasado-presente y futuro, y futuro-pasado-presente.
Como existe un sin fin de noticias de toda índole con respecto a Venezuela, ha llegado el momento de decir, por lo menos como argentino suramericano, la verdad histórica, con el fin de aclarar en un plano didáctico lo que está ocurriendo, y para aquellos que quieran sacar conclusiones y tratar de comprender los acontecimientos y por supuesto profundizarlos. No pretendemos, seríamos unos analfabetos omnipotentes, pretender el monopolio de la verdad.

Analizaremos bajo una metodología, como dijimos, de tratar de ordenar la información:
- Al leer o mirar las imágenes de lo que ocurre en Venezuela, en forma abrupta, salta nítidamente la siguiente conclusión: un país bajo estado de hambruna estructural, regido por la criminalidad y gobernado por un grupo de "forajidos" liderado por un "orangután" secundado por bandas de asesinos y de soldados que apalean a un pueblo, liderado por dirigentes democráticos y pacíficos, que salen diariamente en pacíficas manifestaciones a arriesgar sus vidas por la democracia, y que se encuentran rehenes del "forajido", autoproclamado "el hijo de Chávez". Este es el mensaje de las grandes cadenas de noticias internacionales de Occidente y por la red de periódicos del sistema interamericano de prensa (SIP). Y es lo que vemos en los diarios todos los días como titulares y en las imágenes selectivas de los medios televisivos.

- Como queremos ir al fondo del problema, analizaremos en un esbozo rápido la historia geopolítica de Venezuela.
Los españoles entran al continente, o sea, a América del sur, en 1798 a través de Venezuela. Este dato geopolítico es central porque Venezuela tiene la particularidad única de reunir tres condiciones geopolíticas simultáneas que la hacen única: es caribeña, es suramericana y es latinoamericana. La Capitanía de Venezuela dio entre otras muchísimas figuras, a uno de los más grandes antecedentes de las futuras primeras independencias junto a Tupac Amaru, el zambo Jose Leonardo Chirino, quién encabezó en mayo de 1795 un movimiento armado político-social independentista en las serranías de Coro, y fue descuartizado por orden de la Real Audiencia de Caracas el 10 de diciembre de 1796.

La independencia de Venezuela se realizó el 5 de julio de 1811, siendo la primera región de Hispanoamérica que se independiza. Queremos destacar que en el acta de la independencia se denomina al nuevo Estado "Confederacion Americana de Venezuela en el continente meridional...". Por supuesto, se desprende la figura legendaria de Francisco de Miranda, el Precursor, y la del venezolano nacido en Caracas, el Libertador Simón Bolívar.
Como sabemos, la gesta libertadora de Bolívar es simultánea a la del otro libertador, José de San Martin, quienes bajo la bandera de unidad en la independencia continental triunfan en la primera independencia, haciendo la salvedad de que San Martin entrega sus ejércitos a Bolívar debido a la falta de ayuda del puerto de Bs.As. con Rivadavia. Y así fue que llegamos a la batalla de Ayacucho de 1824. San Martín consideró a Bolívar como el "hombre más grande que he conocido" y hasta el fin de sus días tenía un retrato de Bolívar en su habitación.
- En 1826 fracasa el intento de Bolívar en Panamá de crear una Nación de Repúblicas, es decir, la primer independencia no se tradujo en la independencia integral sino en una independencia nominal. Y tal como el Libertador avizoró geopolíticamente en la Carta de Jamaica, nos convertimos en Republiquetas. Es decir, entramos en el orden neocolonial creado por Inglaterra, en el cual exportábamos materias primas a cambio de productos industrializados, nos dividimos y fragmentamos transformándonos en una nación inconclusa, y se iniciaron las guerras civiles, para desconocernos a nosotros mismos. Bolívar moría en el "laberinto", como nos describió el genial Garcia Márquez en su novela histórica "El general en su laberinto."
- Venezuela entra en una fase de luchas intestinales interminables como toda Suramérica. Nada quedaba del Libertador. El punto más alto de la destrucción fue la Guerra Federal (1859-1863), donde las fuerzas sociales llegaron al límite del enfrentamiento. La campaña del caudillo campesino, el general Ezequiel Zamora (un Artigas venezolano tardío) por la democracia social y el igualitarismo fue legendaria. La derrota de Zamora es la derrota de los viejos caudillos para abrirse el liberalismo. Zamora en el fondo es una síntesis de Artigas y de López Jordán.
El constructor del Estado venezolano -es decir, lo que sería Julio Roca en Argentina- es Antonio Guzmán Blanco. Hablamos de un Estado que es la contraparte de lo que había planificado el Libertador. Estados que son lo poco que se puede salvar de una tragedia histórica. Nuestros Estados, sólo tienen de Estado-Nación el nombre, en verdad Estados agroexportadores inviables, sin soberanía y con fachada democrática. Era el reino del liberalismo económico y del positivismo pedagógico, en suma del poder inglés.
 La tragedia venezolana fue tan monumental, que en el año 1903 los ingleses, alemanes e italianos bloquean Venezuela para bombardearla con el fin de cobrar las "deudas" a cañonazos. Así surge desde la Argentina la Doctrina Drago, que establece que no se puede cobrar las deudas de los Estados a cañonazos.
- Toda la primera mitad del siglo XX, Venezuela soportó una de las dictaduras más sangrientas de América del sur, la del tirano Juan Vicente Gómez. La generación del 900 tuvo como a uno de sus integrantes ilustres a un grandioso venezolano, redescubridor de Bolívar, a Rufino Blanco Fombona. Este período oscuro se lo conoce como gomecismo. Es un país agrario, dependiente de las oscilaciones de sus dos principales productos, el cacao y el café. En la década del 30 del siglo XX, Venezuela, según todos los estudios, era la misma de la década del 30 del siglo XIX: campesina, analfabeta, pobre.
- En la década del 30 aparece en plenitud en Venezuela lo que se veía venir, la explotación del petróleo, transformando un país agrario en un país genuinamente rico en recursos, que fue llamado la VENEZUELA SAUDITA. Y es inentendible la evolución política del país sin la riqueza del "oro negro".
Juan Pablo Pérez Alfonzo, conocido como el "El Padre de la OPEP", fue un experto en temas petroleros que ejerció influencia en la década del 50 y 60, y fue impulsor de la OPEP y representante de un nacionalismo petrolero. Sin embargo, advierte que los gobiernos creaban una cultura rentística de extractivismo sin resolver las cuestiones de fondo.
El título de uno de sus últimos libros fue "Hundiéndonos en el excremento del diablo" (1976). Allí denuncia, entre otras cosas, que los gobiernos despilfarran el petróleo para aumentar sus ingresos fiscales y, por ello, que nos hundimos en el excremento del diablo.
- La dictadura de Marcos Pérez Jiménez en la década del 40 marca un antes y un después en Venezuela en lo político. Por un lado, la persecución política a algunos sectores, y por otro lado, las grandes realizaciones. Podemos decir que Venezuela entra a la modernidad en lo que hace a la planificación y grandes obras del siglo XX con Pérez Jiménez.
- En 1958 toma forma política la Venezuela saudita, ya con el "excremento del diablo" reinando la economía a través de concesiones leoninas a monopolios norteamericanos e ingleses que beneficiaban a una élite. A la élite política que el 31 de octubre de 1958 se reúne en Punto Fijo -nombre de la residencia de Rafael Caldera- a firmar el pacto de alternancia llamado Pacto de Punto Fijo. Allí, el dirigente de Acción Democrática, Rómulo Betancourt, y el del socialcristianismo COPEI, Rafael Caldera, firman el acuerdo.

La "República de Punto Fijo" benefició enormemente a un 20 % de una clase media y alta opulenta de Caracas vinculada a Miami. Venezuela, además de beneficiarse con la renta petrolera convertida en "excremento del diablo", exportaba novelas románticas, miss universo con cirugía estética, y músicos al mercado hispano de los Estados Unidos. El balance de la Venezuela saudita fue: 70 % de analfabetismo, 60 % de desnutrición, inexistencia de hospitales, 40 % de indocumentados, y una clase media y alta anclada a la economía de Miami -a dos horas de distancia de vuelo de Caracas.
Pero, lo peor, y esto hay que decirlo sin medias tintas, nunca hubo democracia en Venezuela, ya que el porcentaje de participación en el acto eleccionario era menor del 20 %.
Y además, también esto es importante no dejar pasar, la Venezuela saudita traducía tal estabilidad que nunca hubo un golpe de estado, en el momento del apogeo de la doctrina de seguridad nacional. Por supuesto, que el ochenta por ciento de las ganancias se las llevaban las grandes petroleras, vía contratos humillantes.
- El caracazo de 1988 es el antecedente del 2001 de la Argentina, significa en esencia lo mismo que la caída del muro de Berlín para el bloque soviético, nunca más los planes neoliberales en América Latina. El caracazo despedazó la "República de Punto Fijo" e hizo implosionar los partidos políticos. Y Venezuela quedó sin sistema político.
- La irrupción del Comandante Hugo Chávez Frías en la historia venezolana es inexplicable sin el agotamiento de la Venezuela saudita y la implosion de los partidos políticos. Es un líder político militar que surge de las clases populares, muy común en los ejércitos latinoamericanos, retomando el cauce histórico de la Venezuela profunda que había quedado detenida en la Guerra Federal.
- Se alinea en lo que llama el árbol de las tres raíces: Simón Rodríguez, Simón Bolívar y el general Zamora, y otorga a Venezuela una hoja de ruta estratégica que no tenía desde la época de Bolívar: apunta al Mercosur, es figura fundamental de la Unasur y es el creador de la CELAC -Comunidad de Estados Latinoamericanos y caribeños-, y simultáneaneamente del ALBA -Alianza de los pueblos de Nuestra América en el Caribe-. Enseñó a los venezolanos y a los latinoamericanos que la frontera de Venezuela no es el mar Caribe, sino la "República Imperial", ya que el mar Caribe es norteamericano (es la Doctrina Mahan).
- En pleno auge del consenso de Washington se transforma en un precursor de un nuevo "orden" mundial multipolar que rompa con la hegemonía de los EE.UU. en la posguerra fría, apostando a un diálogo de América Latina con China, Rusia, India, etc.
- Inaugura una diplomacia activa de ayuda concreta a los nuevos presidentes latinoamericanos como Kirchner, Morales, Correa, Lugo, Mújica, elevando su cristianismo y "entendiendo la política como la dimensión más profunda de la caridad", como dice el Papa Pablo VI. Puede ser discutible si era lo que estaba primero la Patria Grande o su Patria chica, pero así fueron los hechos.
- Podemos afirmar sin dudas, que así como consideramos a Perón el estratega del continentalismo, la historia reservó el lugar al "negrito de Sabaneta" como el geopolítico más importante que dinamizó el proceso integracionista en el período posconsenso de Washington, salvando a América Latina de la absorción por parte de los EE.UU. a través del ALCA.
- En el orden interno, el Comandante Supremo inauguró la democracia política, la democracia social y la democracia económica en Venezuela. Por primera vez hubo democracia, con una participación de más del 90 % de los venezolanos; por primera vez la Venezuela profunda se siente actora y protagonista de su propio destino bajo el liderazgo de su conductor histórico -porque se hacía inseparable su nombre de Bolívar-, y el Estado por primera vez distribuye los recursos para la población a través de las nacionalizaciones. Esto es indiscutible.
-Sin embargo, en su gloria está la tragedia. Su muerte ha sido una tragedia para América Latina porque se paralizó el proceso integracionista. Era demasiado para un solo hombre. Y en Venezuela, en su país chico, no pudo romper con el "excremento del diablo". La cultura rentística, no pudo generar un país industrial. A pesar de que lo intentó y lo estimuló, muchos años de forma de vida no se cambian de un día para otro. Sus últimos días, en mi opinión, fueron sus días de tristeza final. Me refiero al duro análisis en el discurso de Giro de Timón, cuando dice: o Cultura Geoestratégica o el caos. Era la visión de un hombre que miraba la historia desde las alturas. Su gloria fue su tragedia y su tragedia es su gloria.

- Sin embargo, su muerte física fue bastardeada por miles de difamaciones cotidianas. Hay que sepultar históricamente para siempre todo lo que se llame Chávez, porque se trata de un símbolo inmortal de la independencia definitiva o la nada.
Aquí no se trata de apreciar negativa o positivamente al actual gobierno constitucional de Venezuela, no es nuestra incumbencia. Se trata de la responsabilidad del pueblo venezolano. Pero denunciamos con todas las letras que no se dice la verdad.
Y la verdad es que en Venezuela se están aplicando las técnicas de guerras de sabotaje y de caos elaboradas por el general de la CIA, Gene Sharp, en su libro "De la tiranía a la democracia". Son técnicas terroristas novedosas que se filtran en diferentes terrenos, ya probadas en la revolución de los "colores" en Europa y en la "primavera" árabe.
-Pero además, denunciamos el trabajo titulado "Operación Venezuela Freedom-2" del Comando Sur de los EE.UU., para que el gobierno constitucional de Venezuela deje el poder. Del documento se desprende la realización de una campaña propagandística nacional e internacional en contra del gobierno de Venezuela y su "violencia"; insistir con un gobierno de transición; generar al máximo la tensión con escasez de agua, alimento, electricidad; y la aplicación de la Carta Democrática de la OEA, como "lo convenimos con Almagro".
- Los sucesos iniciados el 19 de abril pueden definirse de una sola manera: actos terroristas. Y han fracasado por la acción patriótica de las Fuerzas Armadas Bolivarianas atadas al orden constitucional, como les enseñó su Comandante eterno, y por un pueblo que posee la capacidad de movilización, más allá de todos los errores o no que se cometieron, de ser sujeto de la historia y no objeto, y esto es solo explicable por la extraordinaria pedagogía política que ejercía el Comandante horas y horas, de que debían conocer la historia, formarse, conocer. Por eso, esto no se puede entender solo desde la variable económica, sino profundamente histórica.
- Por eso a Chávez hay que matarlo históricamente. De ahí tanto odio. De ahí tanto resentimiento. De ahí tanta furia mediática internacional. Y tantas mentiras. A tal punto de tapar actos terroristas.
- Por supuesto, la única vía, una vez más, es siempre el diálogo.
-Por último, condenar como argentino la hipocresía e inmoralidad del gobierno argentino y de otros gobiernos en lo que respecta a mirar con un solo ojo lo que ocurre en un país vital de la Patria Grande. O de lo contrario, pensar que se está de acuerdo, que hay que sepultar históricamente al Comandante. Sin embargo, la historia, tan justa y tan cruel, ya le ha dado un lugar monumental en la historia grande de Nuestra América.



(*) El profesor D. Miguel Barrios (Argentina), es Doctor en Educación y Doctor en Ciencia Política. Ha escrito más de quince obras de política latinoamericana entra las que se encuentra "Hugo Chávez: Pensamiento histórico y geopolítico" con Prólogo de Jacinto Perez Arcay, siendo considerado por la crítica como uno de los referentes del pensamiento latinoamericano.

domingo, 23 de abril de 2017

LA CONDUCCIÓN POLÍTICA SEGÚN JUAN DOMINGO PERÓN

Aritz Recalde, abril de 2017

“Los partidos políticos mueren así, porque ya he dicho muchas veces que los pescados y las instituciones se descomponen primero por la cabeza. El día en que nos descompusiéramos nosotros, no tardaría mucho en descomponerse todo el Movimiento, disolverse y dispersarse”. Juan Perón

Hay diversas maneras de abordar el concepto de Conducción Política de Juan Domingo Perón. Una implicaría analizar la biografía del líder y el origen y la dinámica del Movimiento Nacional Justicialista. Dicha cuestión supone investigar el comportamiento y los roles de los diversos grupos de poder y de los actores políticos que integraron un espacio caracterizado por ser policlasista, plural en procedencias partidarias y en tensiones.
Otra manera de abordar el tema, y la que nos interesa rescatar en el Cuaderno, es la de analizar a Perón desde los artículos, entrevistas y libros que dejó centrados en temas de organización y de conducción de hombres y de grupos.

1-    La conducción política en la obra Juan Perón
El mandatario le dedicó varios documentos al tema y dictó clases en la Escuela Superior Peronista con la finalidad de elaborar y de transmitir un marco conceptual para la acción política.
La teoría de la conducción incluyó aspectos concernientes al Partido, al Movimiento, la masa popular, la Nación y el Estado.
 El sistema internacional imperialista y la conducción política nacional
Perón realizó varios estudios sobre aspectos geopolíticos y de política internacional. Entre sus obras se destacan La Defensa Nacional, Significado de la Defensa Nacional desde el punto de vista militar” (1944), “América latina, ahora o nunca” (1965) y la “La Hora de Los Pueblos” (1968) que reitera muchas de las cuestiones del trabajo anterior.
El texto del año 1944 es una conferencia de apertura a una cátedra en la Universidad Nacional de La Plata. Perón describió la dinámica de la política internacional como parte de luchas permanentes entre naciones imperialistas. Mencionó que el desenlace de la Segunda Guerra Mundial no traería la paz, sino que iba a iniciar una nueva etapa de las disputas geopolíticas originadas en la búsqueda de recursos. Las guerras eran fenómenos sociales, planteaba, y ni bien termine la conflagración, los miembros de los Aliados o del Eje iban a lanzar sobre Iberoamérica una campaña de dominio y de sujeción imperial.
En la “La Hora de Los Pueblos” Perón describió la historia del hombre como parte de una constante voluntad de dominio de los imperialismos y de las oligarquías. Grecia, Roma, España, Francia, Inglaterra, EUA o la Unión Soviética eran unidades de poder político, económico y bélico y organizaban y movilizaban a individuos, grupos, naciones y continentes detrás de sus objetivos.
Perón mencionó que la Revolución Francesa de 1789 inauguró un enfrentamiento político y militar de dimensiones nacionales. La revolución industrial, científica y tecnológica del siglo XIX, generó las condiciones materiales para la expansión universal del imperialismo.
En el año 1968 describió la reconfiguración del sistema mundial imperialista, que se caracterizó por conformarse en torno de bloques “continentales” en lucha. El sistema internacional tendía a organizarse en torno de:
a-      dos grandes modelos civilizatorios que eran el capitalismo y el comunismo. El primero impulsado por el imperialismo norteamericano y el segundo por el imperialismo soviético.   
b-      unidades continentales de poder: Comunidad Económica Europea, EUA y Unión Soviética.
La conducción política tenía como tarea impostergable consolidar la unidad y la movilización nacional. En su defecto, el país iba a ser satelizado por los imperialismos y las oligarquías extranjeras. 
Una vez organizado el proyecto nacional, el Justicialismo tenía que integrase al Continente Iberoamericano y luego al Bloque de Países No Alineados. En el libro “América latina, ahora o nunca” se publicó un discurso de Perón del año 1953, donde fijó claramente la necesidad de crear un mercado económico sudamericano tendiendo a organizar una “vida” y una “defensa” en común.
En la IV Conferencia Cumbre de Países No Alineados del mes de septiembre del año 1973 en Argelia, el mandatario argentino sostuvo que la “Tercera Posición” ya había sido proclamada hace treinta años y afirmó que “hoy tiene vigencia en esta misma asamblea”.

Los vacíos de conducción política nacional son ocupados por los representantes de las potencias extranjeras
Perón escribió varios trabajos sobre la coyuntura económica, social y política que derivó en su caída como fueron los libros “La fuerza es el derecho de las bestias” (1956), “Del poder al exilio” (1956) o los “Vendepatria” (1957). En estos libros describe con detalle lo que consideró era una imposición de un programa de gobierno oligárquico e imperialista.
La contrarrevolución del año 1955 se propuso destruir la organización política peronista, interviniendo y proscribiendo al partido de gobierno o ilegalizando la actividad sindical. Más adelante, los siguientes gobiernos destruyeron paulatinamente el Estado interventor fundado por el Justicialismo.
El objetivo fundamental de la contrarrevolución fue quitarle capacidad de decisión nacional al país. Las organizaciones libres del pueblo iban a perder poder político y la democracia Argentina sería conducida por delegados puestos desde del extranjero. El golpe de Estado del año 1955 transfirió la soberanía de las decisiones:
-  del Estado argentino a las potencias foráneas, a los organismos internacionales y a las empresas extranjeras;
- del productor industrial nacional al agropecuario y al intermediario comercial y financiero;
- del pequeño productor argentino al extranjero oligopólico;
- del trabajador a la empresa.

Una vez caído el gobierno democrático, cambió radicalmente el componente político y de clase de la conducción del Estado. Las principales decisiones las tomarían desde ahora:
- el poder financiero y los grandes grupos agropecuarios e industriales foráneos (oligarquía);
- los delegados de las potencias y organismos extranjeros (imperialismo);
- un frente político de clases medias y altas, militares y sectores de la iglesia.

Entre los años 1955 y 1983 las clases dominantes y sus aliados civiles y militares impusieron casi 25 años de proscripciones, violencias, asesinatos y distintos tipos de terrorismo (comandos civiles, fusilamientos, torturas, prisiones y detenciones ilegales y desde 1976 desapariciones forzosas). Para justificar la inusitada violencia política en la opinión pública local y extranjera, utilizaron los medios de comunicación internos e internacionales. El manejo político de la prensa y su influencia en la conducción de la masa popular y de las naciones fue explicado por Perón en sus notas en el periódico Democracia. Estos documentos están reunidos en el libro “Política y estrategia” (1953).

La conducción política y la organización del Estado
El Modelo Justicialista se organizó con el objetivo de lograr la soberanía política, la independencia económica y la justicia social. La conducción política iba a cristalizar estos principios en la organización del Estado.
El mandatario escribió varios documentos que abordan temas institucionales y de organización de gobierno. Su obra culmine “Modelo Argentino para el proyecto nacional” (1974) sistematizó su concepción sobre la cuestión.
Se puede entender cabalmente el ideario de Perón analizando “las formas de ejecución de su doctrina, expresadas en los Planes Quinquenales (1947 y 1952), la Constitución Nacional de 1949 y en el Plan Trienal (1974). En “Conducción Política” Perón incluyó entre las formas de ejecución exitosas:
“nacionalización del Banco Central; la creación de todo un sistema financiero; la nacionalización de todos los servicios; la anulación de todos los consorcios financieros internacionales; la creación de una marina mercante (…) reglamentos del Banco Central; los reglamentos del Consejo Económico; los reglamentos orgánicos de los bancos y todo tema financiero del I.A.P.I”.

2-    La conducción política del Movimiento Nacional Justicialista
“La improvisación no puede ser un método completo para la realización de las acciones de la conducción”. Juan Perón
 Perón tiene varios trabajos que analizan aspectos doctrinarios y de organización política y partidaria como son las20 verdades peronistas” (1950), “La Comunidad Organizada” (1949) o “Conducción Política” (1951). En el año 1954 formuló algunas clases en la Escuela Superior Peronista que fueron editadas bajo el formato de libro “Filosofía Peronista”.

jueves, 20 de abril de 2017

Ciclo de Formación sobre el pensamiento de Juan Perón - Segundo Taller / Iciar Recalde


DIVERSIDAD DE PENSAMIENTOS, IDEOLOGÍAS E INTERESES.

"Ami no me la vas acontar". 'Mordisquito'.

Buenos Aires, 17 de abril de 2015.-

Carlos 'Pancho' Gaitán

Es absolutamente falso lo sostenido por algunos, en el sentido de que el paro llevado a cabo por la CGT el pasado 6 de abril, haya sido un paro que respondiera a un objetivo partidario o electoral, y menos aún que fuera el paro de los piqueteros.
Sí es verdad que el paro tuvo un contenido político, presente siempre en este tipo de medidas,  porque la máxima representación de los trabajadores - cuya responsabilidad principal es representar los intereses de los trabajadores y luchar por ellos- es en última síntesis la conducción política de los trabajadores. Luego, cada uno de los trabajadores tiene el derecho de simpatizar o participar en la expresión partidaria con la que comulgue y tiene incluso la obligación de votar -elegir o rechazar- la posición o el candidato que mejor le plazca. También todo hecho político tiene comúnmente en sí, un valor y una orientación política, que se le atribuye o se la explota según el impacto o la capacidad de utilización mediática.
Por ejemplo, para el gobierno, el conflicto armado por un grupúsculo de manifestantes tras el palco de la movilización del 7 de marzo, -que fue lo más difundido por algunos medios, junto a la "toma del palco", una vez retirados los dirigentes- tuvo un simbolismo explotado por los sectores reaccionarios. De igual manera la actividad de pequeños y contados grupos piqueteros capitalizados u organizados por sectores trotskistas que incluso contó con la participación de algunos trabajadores despedidos de establecimientos de las inmediaciones, que fueron brutalmente reprimidos, -cosa denunciada y repudiada por la conducción de la CGT al evaluar las acciones de ese día- también dio pie para que algunos personajes señalaran estas actividades minoritarias como el eje de la jornada. A tal punto que una acción llevada a cabo por grupos minoritarios focalizados en puntos geográficos específicos, llevó a algunos a caracterizar el paro nacional de los trabajadores como "el paro de los piqueteros".
Es bueno recordar que este paro fue resuelto el 22 de agosto de 2016, en el Congreso Normalizador, con la aclaración de la nueva conducción de la CGT de que sería ésta la que fijaría la fecha y no aquellos que -por distintas razones- exigían 'paro ya'.
Puede ser válido tener en cuenta una nota de mi autoría del 4 de abril último, donde describo la ruta que siguió la conducción de la CGT hasta llegar al paro y no se puede obviar el hecho de que la conducción de conjunto es la de todas las organizaciones confederadas que acuerdan las acciones en el Comité Central Confederal, actividades que siempre siguen los lineamientos acordados en los Congresos. Está claro para cualquier dirigente sindical, que la reivindicación es un proceso en el cual primero se dialoga -se solicita, se reclama, se intenta persuadir y convencer-, luego se presiona de a poco e in crescendo, llegándose finalmente -de ser considerado necesario y conveniente- al paro.
La movilización del 7 de marzo fue impresionante y demostrativa del trabajo previo que realizó la conducción para lograrlo. Los que saben de ello, son los que construyen todos los días. A diferencia de los librepensadores, a los que cualquier teoría les parece más importante que la práctica. Y el paro del 6 de abril fue el más contundente de los últimos años. Lo reconoce Carlos de Angelis, columnista de 'Perfil', en su nota del domingo 9 de abril, página 18, cuando dice "Más allá de estas consideraciones (está analizando 40 paros en 34 años de democracia) el paro del 6 de abril fue intenso y masivo. Prácticamente toda la actividad del país se paralizó".
Casualmente esa nota debe hacernos pensar: ¿por qué Saúl Ubaldini declaró 13 paros? -Porque la insensibilidad del gobierno de Alfonsín no daba respuesta a los reclamos. Que hubieron ahora errores?, sí, siempre los hay, como en toda tarea de los hombres, errores que fueron subrayados  y ampliamente difundidos por los medios y que fueron muy bien aprovechados por los enemigos de la clase trabajadora y de los sindicatos.
La opción de la CGT de convocar a los movimientos sociales y de la economía popular que, en difícil convergencia, avanzan en la búsqueda de caminos comunes con los trabajadores organizados, expresa la cruda realidad de que el 30% de la PEA esté sin empleo y algunos de ellos, desde hace mucho tiempo, ya que en 1976 la proporción de argentinos pobres era sólo del 4%, mientras que hoy ha llegado a ser el 32% de quienes habitan este país nuestro. La CGT tiene en claro que estos son trabajadores y aunque muchos de ellos han sido desplazados hacia la marginalidad social, no por ello han dejado de formar parte de la clase trabajadora, algo que los ubica en una situación especial de mayor precariedad y debilidad.
La asignación universal por hijo -AUH- y otros subsidios asignados en el anterior gobierno y mantenidos por el actual, son medidas que posibilitan la subsistencia y que deben ser transitorios, porque el objetivo de la CGT es que todos sean trabajadores con empleo y con seguridad social. Los trabajadores de la economía popular nos están dando una lección ante la carencia de políticas de empleo. Están intentando armar actividades para generar formas de economía social y tenemos la expectativa de que muchos lo conseguirán en una materia nada fácil, pero donde la inteligencia popular y el apoyo de algunos profesionales a su servicio, permite esperar que consoliden esta perspectiva. Felizmente, cuentan con el mayor de los respaldos, que es la simpatía y el apoyo del Papa Francisco. Calificar a los movimientos sociales como el enemigo no es ni un error ni una confusión, sino que ubica a quienes expresan este pensamiento en un campo que no es el del Movimiento Obrero ni del movimiento popular, que no puede ser otra cosa que nacional.
Promover la solución de los problemas y el cumplimiento del mandato constitucional es defender la democracia y contribuir a la gobernabilidad, lo que consolida la institucionalidad.

El Movimiento Obrero generó sus propios intelectuales -que no se consideraban eso y que yo prefiero denominar: estrategas. Como fueron el caso de José Alonso de FONIVA; de Miguel Gazzera de Pastas Alimenticias; de Amado Olmos de Sanidad; o de Ángel Gabriel Borlenghi de Comercio -sólo para nombrar a algunos- y contó con brillantes intelectuales que acompañaron a la CGT o a muchas de sus organizaciones por sentido de Patria y de  pensamiento nacional y revolucionario.

Como la historia no nace ni muere con nosotros, surgirán otros muchos que expresarán su tiempo sobre los que los más viejos, tenemos la certidumbre que -como digiera el Viejo General cuando le pedían que designe sucesor-, que "Su heredero era el Pueblo" y que "el dirigente que tuviera el oleo sagrado de Samuel", sería el elegido para conducir la nueva etapa.-

domingo, 16 de abril de 2017

Que no te la cuenten: política universitaria 2003/15





CRISTO ¿VUELVE O NO?

 Extracto del libro Cristo ¿vuelve o no vuelve? del P. Leonardo Castellani

Jesucristo vuelve, y su vuelta es un dogma de nuestra fe.
 Es un dogma de los más importantes, colocado entre los catorce artículos de fe que recitamos cada día en el Símbolo de los Apóstoles y cantamos en la Misa Solemne. "Et iterum venturus est cum gloria judicare vivos et mortuos".
 Es un dogma bastante olvidado. Es un espléndido dogma poco meditado.
 Su traducción es ésta: el mundo no continuará desenvolviéndose indefinidamente, ni acabará por azar, dando un encontronazo con alguna estrella mostrenca, ni terminará por evolución natural de sus fuerzas elementales -o entropía cósmica, como dicen los físicos-, sino por una intervención directa de su Creador.
 No morirá de muerte natural, sino de muerte violenta; o por mejor decir -ya que Tú eres Dios de la vida y no de la muerte-, de muerte milagrosa.
El Universo no es un proceso natural, como piensan los evolucionistas o naturalistas, sino que es un poema gigantesco, un poema dramático del cual Dios se ha reservado la iniciación, el nudo y el desenlace; que se llaman teológicamente Creación, Redención, Parusía.
 Los personajes son los albedríos humanos. Las fuerzas naturales son los maquinistas. Pero el primer actor y el director de orquesta es Dios.
 "Varones galileos, ¿qué estáis allí mirando al cielo? Este Jesús que habéis visto subir al cielo, parejamente un día volverá a bajar del cielo", dijeron los dos ángeles de la Ascensión.  
 Ése será el desenlace del drama de la humanidad: "Videbunt in quem transfixerunt" ("Mirarán al que enclavaron").
 El dogma de la Segunda Venida de Cristo, o Parusía, es tan importante como el de su Primera Venida, o Encarnación.
 Si no se lo entiende, no se entiende nada de la Escritura ni de la historia de la Iglesia. El término de un proceso da sentido a todo el proceso. Este término está no sólo claramente revelado, más también minuciosamente profetizado. Jesucristo vuelve pronto.

Ven, Señor Jesús.
Oh Señor Jesucristo, ¿por qué tardas?
¿qué esperas para mostrar tus divinas banderas,
y arrojar tu mensaje de luz sobre las fieras?


CRISTO NO VUELVE MÁS
 La enfermedad mental específica del mundo moderno es pensar que Cristo no vuelve más; o al menos, no pensar que vuelve.
En consecuencia, el mundo moderno no entiende lo que pasa. Dice que el cristianismo ha fracasado. Inventa sistemas, a la vez fantásticos y atroces, para salvar a la humanidad. Está a punto de dar a luz una nueva religión. Quiere construir otra torre de Babel que llegue al cielo. Quiere reconquistar el jardín del Edén con sola las fuerzas humanas (1).
 Está lleno de profetas que dicen: “Yo soy. Aquí estoy. Este es el programa para salvar al mundo. La Carta de la Paz, el Pacto del Progreso y la Liga de la Felicidad. ¡La Una, la Onu, la Onam, la Unesco! ¡Mírenme a mí! Yo soy.”
 La herejía de hoy, descrita por Hilaire Belloc en su libro Las grandes Herejías , pareciera explícitamente no negar ningún dogma cristiano, sino falsificarlos todos.

Pero, mirándolo bien, niega explícitamente la Segunda Venida de Cristo; y con ella, niega su Reyecía, su Mesianidad y su Divinidad. Es decir, niega el proceso divino de la historia. Y al negar la Divinidad de Cristo, niega a Dios. Es ateísmo radical revestido de las formas de la religiosidad.
 Con retener todo el aparato externo la fraseología cristiana, falsifica el cristianismo transformándolo en una adoración del hombre; o sea sentando al hombre en el templo de Dios, como si fuese Dios. Exalta al hombre como si sus fuerzas fuesen infinitas. Promete al hombre el reino de Dios y el paraíso en la tierra por sus propias fuerzas.
 La adoración de la Ciencia, la esperanza en el Progreso y la desaforada Religión de la Democracia, no son sino idolatría del hombre; o sea, el fondo satánico de todas las herejías, ahora en estado puro.
 De los despojos muertos del cristianismo protestante, galvanizados por un espíritu que no es el de Cristo, una nueva religión se está formando ante nuestros ojos.
 Esto se llamó sucesivamente filosofismo, naturalismo, laicismo, protestantismo liberal, catolicismo liberal, modernismo… Todas esas corrientes confluyen ahora y conspiran a fundirse en una nueva fe universal; que en Renán, Marx, Rousseau tiene ya sus precursores (2).
 Esta religión no tiene todavía nombre, y cuando lo tenga, ese nombre no será el suyo. Todos los cristianos que no creen en la Segunda Venida de Cristo se plegarán a ella. Y ella les hará creer en la venida del Otro. “Porque yo vine en nombre de mi Padre y no me recibisteis; pero otro vendrá en su propio nombre y le recibiréis” (San Juan V, 43).
 De ellos escribió San Pedro el primer Papa:
 "¡Sabed, en primer lugar, que vendrán en los últimos días en decepción seductores que andan según su concupiscencias!
 Y dirán: '¿Dónde está la promesa de su venida? Todas las cosas perseverarán lo mismo que desde el principio del mundo, después que murieron los Padres'.
 Se les esconde a los que estos quisieran, que al principio fue el cielo y la tierra sacada del agua y consistente sobre el agua por el verbo de Dios.
 De donde aquel mundo de entonces, inundado del agua pereció.
 Pero los cielos de ahora y la tierra en el mismo verbo de Dios cimentados, están reservados al fuego del día del juicio y la perdición de los impíos…

No olvida Dios su promesa, como algunos creen; mas obra con paciencia por vosotros, no queriendo que perezca nadie, sino que todos se conviertan a penitencia" (II Pedro III,3-9).

  Notas
(1) Quien dudare de esto (de que se está formando ante nuestros ojos una nueva y vasta religión), puede leer las obras de los ingleses Aldous Huxley o Bernard Shaw; o recorrer los numerosos opúsculos a mimeógrafo y sin imprimatur del P. Teilhard de Chardin, miembro de la Academie des Sciences y de la Compañía de Jesús; principalmente; mezcla, a nuestro entender, de buena ciencia, mala filosofía y teología herética sutilmente paliada; mezcla detonante que constituye -y ojalá nos equivoquemos en esto- vasto y completo programa de neocatolicismo profundamente heterodoxo y modernista. 

 (2) Las Tres Ranas del Apokalypsis, a saber: liberalismo, comunismo y modernismo.

viernes, 14 de abril de 2017

El Pensamiento Nacional es el contra-discurso a la clase dominante


Entrevista a Norberto Galasso - marzo 2017



Una tarde de marzo. La tele muestra la marcha de guardapolvos blancos, que parece no tener fin. “¡Impresionante!” dice el maestro, mientras se acomoda y se sienta. Una gata negra sigue su camino entre los pies distraídos, en busca de cordones para destrozar. El paisaje se hace libro. Y me pregunto, antes de iniciar: ¿qué secretos guardarán las paredes de esta casa de barrio de la Avenida Asamblea? De repente, el silencio da lugar a la palabra.

¿Qué significa hablar hoy de pensamiento nacional?

Hablamos de pensamiento nacional porque la Argentina fue organizada con la llegada de Mitre al poder en 1862 como un país semicolonial, un país que tiene bandera, himno y escarapela pero su política estuvo subordinada al Imperio Británico hasta el ´45. Ya con Yrigoyen se había avanzado algo, pero después del ’45 vino un período importante, donde se consolida una forma de encarar los problemas, nuestros propios intereses; ahí nace el Pensamiento Nacional. Pero después del ´55 volvemos a caer, otra vez, en esta situación.  Hay una gran parte de la sociedad argentina, especialmente en los sectores medios, que están influidos por la clase dominante vinculada a los intereses extranjeros, como ocurre actualmente y como ocurrió a través de casi toda la historia. Entonces, la manera de dominar económicamente un país es lograr que sus habitantes no tengan un pensamiento nacional, sino que piensen “al revés”, como decía Arturo Jauretche. Que cuando un amigo le anuncia a otro que sale un fin de semana a Mar del Plata o a Córdoba, dice “me voy para afuera”, cuando en realidad va “para adentro”. Es decir, tiene un pensamiento “al revés” porque cree que el “adentro” es el Atlántico, Europa, cree que los principales autores son los europeos y que la Argentina está “abajo” no solo en el planisferio sino en el mundo, como un país de segunda categoría. Se piensa de manera colonial en función de los intereses que no son los intereses argentinos. En pocas palabras el pensamiento nacional es el contra-discurso con respecto a una clase dominante, que persiste en entregar el país y vincularse económicamente a los intereses anti-nacionales.

¿Tiene algún punto de encuentro esa manera de pensar antinacional con el momento actual en el que atraviesa el país?

La ciudad de Buenos Aires es una ciudad esencialmente administrativa y comercial que tiene muy pocas industrias y, por lo tanto, predominan las clases medias, formadas por los grandes diarios (Clarín y La Nación); especialmente, por la enseñanza tradicional de los colegios y por los grandes intelectuales del sistema. Entonces formulan un pensamiento que hace  posible que gran parte de la sociedad piense no nacionalmente sino en función de los grandes intereses de las empresas extranjeras, trayendo como consecuencia la llegada de este hombre al poder.

¿Y la izquierda tiene algún rol en esto?

Gran parte de la izquierda ha pensado “en ruso”. El PC, por ejemplo, ha pensado en chino, no ha pensado en Latinoamérica. Recuerdo una anécdota de un amigo que estaba en esa izquierda no nacional; lo llevaron en una delegación a Vietnam y tuvo la suerte de conocer al General Giáp, que fue el que “paró” a los yanquis en Vietnam. A través de un traductor le preguntó ¿cómo fue posible defender la soberanía de un pequeño país frente a una gran potencia? Y el general Giáp le respondió “Lo fundamental es conocer profundamente la historia”. Y cuando volvió a Buenos Aires, cuenta mi amigo, empezó a estudiar historia, historia vietnamita.

¿Cuáles son los mojones de la argentinidad en nuestra historia?
 Especialmente la resistencia de los pueblos del interior, la resistencia del Chacho Peñaloza, de Ricardo López Jordán y de Felipe Varela a la política centralista de Buenos Aires. Después, todo ese mundo de las montoneras del interior, que confluye un amplio sector de las clases medias, da origen al radicalismo, que no tiene nada que ver con el actual. Es decir, el radicalismo del Yrigoyen conspirador, el que luchaba por el sufragio libre, el que se consideraba él mismo como padre de los pobres y que ganó dos elecciones con cifras apabullantes. Otro mojón es el 17 de octubre de 1945 cuando esos hombres del interior, que se han vuelto obreros, rescatan a Perón cuando ha sido desplazado del cargo; y, por último, creo que también el desarrollo que tuvo el período iniciado en 2003, donde el kirchnerismo surge como una expresión popular que sacó el país del infierno, como decía Néstor, y lo llevó a una situación muy favorable, aunque lamentablemente ese proceso ha sido interrumpido.


Destacados
A. “La manera de dominar económicamente un país es lograr que sus habitantes no tengan un pensamiento nacional”.

B. “Soy peronista porque soy marxista, decía Hernández Arregui. Deberíamos discutir si se puede ser las dos cosas al mismo tiempo, ¿no?”

C. “Es extraordinario que habiendo televisión desde 1951, y muerto Scalabrini Ortiz en 1959, no haya aparecido nunca en la pantalla chica. Peor aún Hernández Arregui, que murió en 1974. El único que rompió ese cerco fue Arturo Jauretche, por su carácter enérgico y hasta agresivo.”

D. “Juan Carlos Schmid me dejó una decepción idéntica a la que tuve con Facundo Moyano”.

E. "Con el kirchnerismo salimos de una crisis y a muchos de nosotros eso nos llevó a suponer, erróneamente, que teníamos ganada la batalla cultural".


miércoles, 12 de abril de 2017

Somos

 Por Hugo Presman (*) / 31 de marzo de 2017



Es Lavalle fusilando y somos Dorrego fusilado. Somos San Martin y su proyecto latinoamericano y es Rivadavia y su plan porteño. Somos Moreno jacobino y Moreno envenado. Somos Monteagudo con sus proclamas revolucionarias y es Monteagudo asesinado en una calle oscura de Lima. Somos Bolívar liberando buena parte del continente y somos Bolívar, enfermo en Santa Marta camino al exilio acusado de traidor muriendo sin llegar a la frontera.

Somos Artigas haciendo la reforma agraria y afirmando que nadie es más que nadie y somos Artigas derrotado exiliándose en el Paraguay. Son los hacendados y comerciantes de Brasil, Montevideo y Buenos Aires, armando un ejército que arrasa el Paraguay de los López y somos los paraguayos heroicos muriendo en Curupayti y Cerro Corá. Somos Rosas defendiendo la soberanía contra la invasión anglo francesa. Somos los derrotados en la guerra civiles argentinas y son las huestes de Mitre y sus coroneles asesinando al Chacho Peñaloza. Es su esposa, Victoria Romero, obligada por Sarmiento a barrer la plaza mayor de la ciudad de San Juan, atada con cadenas.

Somos Felipe Varela y su bandera de “La Unión Americana” y son Manuel García y Carlos María de Alvear arrodillados ante Inglaterra en el siglo XIX, como lo haría el vicepresidente Julio Argentino Roca (h) en el siglo XX, considerando a la Argentina integrante virtual del imperio británico.

Somos Yrigoyen ascendiendo a las capas medias y son los medios y las petroleras propiciando y consumando su derrocamiento. Somos los estudiantes de la Reforma Universitaria y su Manifiesto Liminar: “Córdoba se redime. Desde hoy contamos para el país una vergüenza menos y una libertad más. Los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan…estamos pisando una revolución, estamos viviendo una hora americana”, y son los que se oponen desde el clericalismo medieval. Somos los obreros de los talleres Vasena y son los dueños de la fábrica, la policía y los integrantes de la Liga Patriótica Argentina, reprimiendo y carnereando. Somos los obreros fusilados de la Patagonia Trágica y sepultados en tumbas NN, somos las putas de San Julián que cerramos las piernas para no satisfacer a los oficiales asesinos y son la Sociedad Rural y los dueños de la tierra instigando a los fusiladores.

Son la primera década infame y el fraude patriótico. Somos los descendientes de los derrotados de la guerra civiles que un luminoso día de octubre, cruzamos el riachuelo, caminamos desde Berisso y Ensenada, ocupamos la Plaza de Mayo, nos lavamos las patas en la fuente, y cambiamos la historia. Son los dueños de todo los que desde su poder nos estigmatizaron como cabecitas negras, descamisados, aluvión zoológico, o más recientemente somos apenas un relato de Apold.

Somos los beneficiarios de los días felices en tecnicolor y son los que escriben en una pared: “Viva el cáncer”. Somos Evita reclamando que donde hay una necesidad hay un derecho y son los aviones de la Marina con su leyenda “Cristo Vence” bombardeando la Plaza de Mayo. Somos los que padecimos las bombas y los que las lanzaban escribían proclamas donde decían: “Afrontamos esta decisión suprema ante la comprobación de que se estaba en camino de destruir espiritualmente el país, por obra de una corrupción desenfrenada, y lo hacemos con urgencia temeraria por el convencimiento de que el pueblo ha perdido la posibilidad jurídica de formar, expresar y defender su voluntad espontánea”.

Somos Perón proponiendo el ABC, concretando los derechos del trabajador y son Aramburu y Rojas arrasando con todo, interviniendo la CGT.

Son “el presidente duerme” como respuesta a los pedidos de clemencia de la esposa y la hija del General Valle finalmente fusilado y somos los cuerpos ametrallados en los basurales de José León Suárez. Ellos, los democráticos, los republicanos, los propagandistas del diálogo, afirmaban: “Se acabó la leche de la clemencia”
Son la prohibición de la soberanía popular, de las proscripciones y somos la heroica resistencia peronista. Somos Villa Manuelita en Rosario diciendo: “Los yanquis, los rusos, las grandes potencias reconocen a la Libertadora, Villa Manuelita no”.

Somos los que resistieron la privatización del frigorífico Lisandro de la Torre, los que nos opusimos al plan Larkin, los que pintamos paredes con el “Perón Vuelve”. Son la autodenominada Revolución Argentina y somos la pesadilla de los sueños de Onganía con el Rosariazo, el Cordobazo, el Mendozazo y un país levantado.

Somos Perón en su pulseada con Lanusse. Son los que ordenaron los fusilamientos de Trelew. Somos los 16 muertos en la Base Almirante Zar.

Son lo que movilizaron 30.000 soldados para impedir el contacto de Perón con su pueblo un 1luvioso 17 de noviembre de 1972. Somos los que cruzamos el Rio Matanza para un reencuentro postergado por 17 años. Son los que instrumentaron el balotaje para evitar el triunfo de Cámpora, candidato por la proscripción de Perón.
Es la esperanza hecha realidad un 25 de mayo de 1973 y son los días oscuros y terribles que siguen a la muerte de Perón. Es el poder económico derrocando a Isabel y cubriendo de horrores el territorio nacional, mientras destruían con saña el modelo de sustitución de importaciones, que ya se había intentado con éxitos disimiles en 1955 y 1966.

Somos las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y del otro lado están el poder económico dándole la picana a Astiz y al tigre Acosta y arrojando seres vivos al mar o al Rio de la Plata.

Es la democracia recuperada después de la derrota en Malvinas y el peso insoportable de una herencia atroz. Somos Alfonsín y el histórico juicio a las juntas.

Es la hiperinflación y la llegada anticipada de Menem. Es la entrega en democracia con apoyo popular. Es la reelección de Menem cuando todo estaba claro y nadie debía engañarse, lo que implica que más allá de las tajantes divisiones, nadie está a salvo de equivocarse.

Es la prolongación de Menem en la política económica de la Alianza, demostrando que lo fundamental no era la corrupción, sino el plan desarrollado.

Es la peor crisis de la historia y somos los que integramos “Piquetes y Cacerolas, la lucha es una sola”
Son cinco presidentes en una semana, el que se vayan todos y Duhalde, Lavagna y la virgen que encuentran una pequeña luz en la noche más oscura.

Luego llegó Néstor Kirchner y Cristina Fernández y juntos a otros presidentes latinoamericanos que levantaron la bandera revolucionaria de la Unión Latinoamericana, y floreció entonces la primavera después del largo invierno.
Más tarde muchos de ellos y muchos de los nuestros confluyeron para llevar a Macri a la presidencia.
En política las estaciones no son como en la naturaleza. Después de una primavera de 12 años con notables avances, con limitaciones, errores y horrores, no llegó el verano, sino que volvió el invierno.

El lenguaje cambió, los hechos cambiaron. En lugar de soberanía, derechos, paritarias, recuperación de empresas, ocupación, nacionalizaciones, derechos humanos, matrimonio igualitario, jubilaciones para todos, juicios a los genocidas, unidad latinoamericana pasamos a equipo, dialogo, unión de los argentinos, pobreza cero, lucha contra el narcotráfico, que traducidas significan genuflexión exterior, desocupación, ajustes, despidos, gobierno de y para los poderosos, desarticulación de planes, caer en la escuela pública, suspensión de entregas de notebook en una larga lista interminable.

Después se discute de la grieta. Se debaten y se asombran de su existencia. Hay dos países en pugna. Que no significa terminar con el otro sino en ganar e imponer la hegemonía.

Por eso hoy somos los docentes en lucha, las mujeres que buscan su lugar en la mitad del cielo, los trabajadores defendiendo sus derechos contra los avasallamientos, las organizaciones sociales con sus comedores, los científicos ganando las calles por el futuro, y los que nos movilizamos cada 24 de marzo porque tenemos memoria, porque queremos justicia y necesitamos de la verdad.

Un cartel llevado por una mujer en la conmemoración del 24 de marzo decía: “Las putas no parimos la mierda genocida”. En la marcha del día internacional de la mujer otra pancarta decía: “Putas como Eva/ Locas como las Madres/Yeguas como Cristina/Negras como Milagro/…”

Eso es lo que somos, la barbarie en términos sarmientinos. Los que pergeñaron y nos estigmatizaron con esos calificativos, los que han aplicado en cada oportunidad aquello de que “no hay que ahorrar sangre de gauchos, que es lo único humano que tienen”, están del otro lado de la grieta.


*Conductor de “El Tren”

martes, 11 de abril de 2017

Perón y la Universidad

Selección de opiniones de la Entrevista a Juan Perón efectuada por Bernardo Neustadt para la revista EXTRA, diciembre del año 1968



Neustadt: Usted tiene un ejemplo en nuestra juventud, tan mimética siempre, que grita por Hungría y Checoslovaquia, pero no por Formosa. O que está adormecida cuando estallan Francia, Méjico, Uruguay, Italia...

JUAN DOMINGO PERÓN: Bueno, los jóvenes estallan y estallan con razón. Ellos saben que actualmente se está forjando un mundo que ellos deberán sufrir o gozar. Y ven que los viejos les cierran el camino y no les dejan participar en la formación de ese mundo.

Neustadt: ¿Pero usted no cree que ahora tienen más participación que nunca?

JUAN DOMINGO PERÓN: Aparentemente, nada más. Y si no tome el proceso universitario argentino: tenían mucha más participación en 1918, cuando se hizo la reforma, que ahora.

Neustadt: Tanto como para que la Reforma se esté por hacer recién ahora en Francia.

JUAN DOMINGO PERÓN Claro. Vea, el problema para mí es muy sencillo. Cuando termina el medioevo empiezan las empresas, las fábricas, la máquina. Se inicia el proceso de la liberación hombre–masa. A partir de ahí el hombre–masa fue poniendo la máquina a su servicio y liberándose de la antigua maestranza. Ahora empieza otro proceso: ya no se trata de la liberación del hombre–masa, sino también de la liberación hombre–cerebro. En este momento en el mundo no hay hombres. ¿Y por qué? Porque la Universidad no los ha sabido formar. Pero es que la Universidad está todavía en el siglo diecinueve, cuando debe formar hombres para el siglo veintiuno.

Neustadt: ¿Y a la Universidad después de la intervención en qué siglo se sitúa?

JUAN DOMINGO PERÓN:¡Y, en el siglo dieciocho si usted quiere...! Pero vamos al fenómeno: ¿qué pasa con la Universidad del mundo en la actualidad? Hay un señor académico -al que en algunas partes se le pone gorrita con flecos o una sotana con puntillas- que llega al aula, saca de su portafolios un fajo de papeles amarillos y se los lee a los alumnos. ¡Hace veinte años que les está leyendo esos mismos papeles! Y ya nadie quiere saber nada de eso, porque en la televisión ya están más adelantados que ellos. Y entonces, lógicamente, la gente tiene que rebelarse contra ese academicismo inútil. Tanto que cuando a mí me dijeron que quemaron la Sorbona, yo dije “¡qué bien!”. “¿Pero, cómo qué bien?”, me preguntaron. Claro, dije, si esa es una universidad del siglo diecinueve. Más poder tiene, más nombre tiene, más conservadora es, más atrasada se queda. Había que quemar todo eso y hacer una cosa nueva. Caramba, ahora para qué quiere uno sesenta calculistas haciendo cálculos para un ingeniero con la posibilidad de que al final se equivoquen, si hay computadoras que le hacen ese cálculo en 6 minutos y no se equivoca. Entonces no tiene sentido seguir manteniendo a una Universidad que forma a esos calculistas y no a la gente necesaria para el siglo veintiuno.

Neustadt: ¿La Universidad argentina qué posibilidades de cambiar tiene actualmente?
  
JUAN DOMINGO PERÓN: La Universidad no es un compartimento estanco y no evolucionará hasta que no evoluciones toda la comunidad argentina. Cuando yo llegué al gobierno la reforma del 18 no se había cumplido en ninguna de sus partes. Los primeros manejos de los muchachos dentro de la Universidad son del año 47; nosotros pusimos en funcionamiento la reforma dando acceso y control en la parte que le correspondía al estudiantado. Eso era inédito en el país: el estudiante dejaba de ser un elemento inerte. Y esa es la famosa teoría del participacionismo.

Neustadt: Ellos no lo vieron así. Porque si hubo un sector al que usted tuvo que enfrentarse fue el estudiantado...

JUAN DOMINGO PERÓN: Ellos venían trabajados por otros sectores fuera de la Universidad. Venían con prejuicios, con preconceptos políticos, no universitarios. Y, claro, esos eran enemigos nuestros. Sin embargo, la Universidad nunca tuvo mayor autonomía que en nuestro tiempo.

  

Revista EXTRA, Diciembre 1968 - AÑO IV, Nº 41

FUNDAMENTOS GEOPOLÍTICOS DEL PORQUÉ EL IMPERIO QUIERE SEPULTAR HISTÓRICAMENTE A CHÁVEZ

MiguelÁngel Barrios  (*) Nos parece un compromiso ético y moral con la verdad y con la Patria Grande tratar de explicar lo que está o...