domingo, 27 de mayo de 2018

Entrevista a Juan Carlos Schmid, integrante del triunvirato de la CGT



Entrevista de Felipe Yapur para Página 12

Juan Carlos Schmid no oculta que su ciclo en la conducción de la central obrera ha finalizado. Incluso reconoce, a modo de autocrítica, que en este último tiempo la CGT corrió por detrás de los hechos políticos y económicos. Sin embargo, no cree que todo se solucione con la sola renovación de autoridades sino que exige la elaboración aunque más no sea de una agenda para enfrentar al gobierno de Cambiemos. Apuesta a la unidad del movimiento obrero y reitera su reclamo de un paro nacional lo más pronto posible.

La situación económica se ha complicado cada vez más y la CGT parece estar corriendo desde atrás de los acontecimientos.
Y la CGT ha corrido desde atrás gran parte de este último tramo del mandato producto de las diferencias de opiniones que hay al interior de su Consejo Directivo. Y corrió desde atrás porque esos matices le impiden reaccionar con mayor velocidad. Ahora hay que considerar que estamos al final de un mandato porque se va a renovar el próximo 22 de agosto. Y al final de los mandatos los hombres en los partidos políticos, en las organizaciones vecinales, sociales y gremiales, los dirigentes pueden tomar decisiones que no siempre son las mejores. Dicho esto, estoy convencido que nuestra responsabilidad expira ese 22 de agosto y a partir de ese momento debemos tomar las decisiones que correspondan.

¿Y en este contexto cuál sería esa decisión?
La decisión que corresponde ahora es que se convoque a una medida de fuerza lo más pronto posible.

¿Cuándo debería ser?
Recuerdo que cuando sucedieron los famosos acontecimientos del atril (se refiere al acto del 7 de marzo de 2017), cuestión que después hubo un paro, pero ese hecho fue frenando a la CGT en la velocidad de la toma de decisiones. Hubo un hito, en el 22 de agosto hicimos una movilización una semana después de las PASO. Recuerdo que en ese momento el análisis político de los grandes medios fue que era una barbaridad hacer eso porque ya se había expresado la ciudadanía, que no respondía a las necesidades del momento y que el sindicalismo reaccionaba bajo una lógica vetusta. Pero el reclamo incluía un aumento de emergencia para los jubilados, paritarias sin tope, fin a las intervenciones de los sindicatos y cuestionamos el trazado económico de aquel momento. Temas que después dramáticamente tuvieron certidumbre como fue la reforma previsional. Entonces, cuando se toman medidas de fuerza se realizan en un determinado contexto y, por lo tanto, lo importante es que además de los cuadros sindicales nos acompañe el resto de la ciudadanía.

Pero la CGT quedó inmersa en una pelea interna donde los costos los pagaron los trabajadores.
Sí, fue un costo porque la CGT no tuvo la capacidad de reflejo para actuar en el momento adecuado. En esos términos lo hablé como paso previo a este congreso de agosto. Yo ya dije que el ciclo está agotado y hay que barajar y dar de nuevo. Y en eso lo más importante no es quién es el secretario general sino definir para qué queremos esta renovación, cómo lo vamos a hacer y qué tipo de relación vamos a tener con el gobierno. Este gobierno ya pasó su mitad de mandato con señales claras que van contra nuestros intereses. Tal vez algún sector se vea menos impactado pero todos sufrimos el ajuste y la angustia de gran parte de la población. Eso es tan importante como la renovación de autoridades. Si no podemos armar un proceso de unidad de criterio y un programa o una agenda con temas concretos. Pero luego las decisiones que se tomen sean respetados por todos. Uno debe saber que cuando se llega a la CGT no se hace lo que quiere sino lo que debe.

¿Y hoy qué debe hacer la CGT?
Es preciso encabezar la protesta social y canalizar el descontento porque ese descontento va más allá de los cuadros sindicales e incluye otros sectores de la sociedad como las organizaciones populares cuyos reclamos también preocupan a la CGT. Son cuestiones de la coyuntura pero de carácter estratégicos y también son problemas del sindicalismo. Digo ahí hay tres o cuatros cuestiones que debemos tener en nuestra plataforma para discutir con este gobierno y el que venga después. Tengo 67 años y mi bautismo de fuego fue en el Rosariazo y en esa época peleábamos por la vuelta a la democracia, contra la destrucción de la industria nacional, contra la reforma laboral de entonces y contra los monopolios. 50 años después me di cuenta cuando estábamos frente al ENRE reclamando por las tarifas estamos peleando por lo mismo que cuando tenía 18 años.

Usted señala este regreso conservador y destaca las protestas pero, insisto, le falta el acompañamiento de la CGT.
Bueno, eso del ENRE lo hizo la CGT y es cierto que a lo mejor hay que abarcar más pero la intención es que también nos comprendiera la ciudadanía. En esos dos días vi que la gente salía de los negocios y nos aplaudía o nos miraba con otros ojos y eso hacía rato que no ocurría.

Usted habla de paro y lo exige pero ¿qué dicen sus compañeros de la conducción de la central obrera?
Yo hablé con los compañeros y todos coinciden con el diagnóstico pero los problemas están en la administración de los tiempos.

¿De los tiempos, de las conveniencias o de los compromisos?
(Ríe) Usted está en condiciones de analizarlo pero la administración de los tiempos en el sentido de tratar de encolumnar la masa crítica tiene que ver con el diálogo que se realiza con legisladores, gobernadores, la iglesia e incluso algunos empresarios pero es indudable lo que piensa el trabajador es que hay que tomar el toro por las astas en forma inmediata.

¿Habrá que esperar qué hace el gobierno si se sanciona la ley que frena el tarifazo para ver la reacción de la CGT?
Hay muchos elementos en danza y en pugna. Hasta unos días atrás eso tenía una fuerza importante pero ahora está la presencia del FMI en el país o la pauta salarial donde todos los sindicatos van a pedir la reapertura de las paritarias porque la inflación va a trepar aproximadamente hasta el 30 por ciento. Pero además el hecho de haber evitado un mayor cimbronazo financiero no quiere decir que el error cometido no provoque efectos negativos sobre una economía que ya está paralizada.

Hay dirigentes de la CGT que dicen que la confrontación con el Gobierno la debe protagonizar la política y no los gremios. ¿Coincide?
Es un error. Yo creo que debe ser al revés pero estamos en un Consejo Directivo donde se deben respetar todas las opiniones. Yo me enrolo en el hecho de que si conducimos el conflicto social tendrá un efecto en la política pero hay que tratar de convencer a todo el mundo. Hay que tener paciencia y hacer todo el esfuerzo para acordar una decisión y que no se quiebre porque favorece al poder económico.

¿Está desilusionado por su paso por la conducción de la CGT?
No estoy desilusionado, sé en lo que me metía. Yo jugué buena parte de mi prestigio acá adentro y sé que me han zamarreado de lo lindo pero no soy de los que se quedan detrás del escritorio de su sindicato ni soy de los que no dan testimonio en tiempos difíciles. Siempre intenté asumir los desafíos que tengo por delante. Estoy convencido de que debemos y podemos resolver estas dos realidades que tiene el país, una pobre y sin oportunidades y otra que cada vez concentra más.

¿Qué opina sobre el retorno al FMI?
Me produce una desesperanza y una angustia muy fuerte. El FMI podrá haber cambiado el enfoque porque ya no está el Consenso de Washington en boga pero sus funcionarios están formateados en el pensamiento neoliberal y ya sabemos cuáles son los resultados.

Este gobierno implementa políticas neoliberales antes de que llegue el Fondo.
Sí, lo sé pero estimo que se dará cuenta que la resistencia que provoca será cada vez más fuerte y le aviso al gobierno que la lógica del escudo y el bastón nunca resuelven las cosas.

En estos días Pablo Moyano y Sergio Palazzo lanzaron sus candidaturas para conducir la central obrera. 
Están en el bolillero. Estamos todos en esas condiciones.

A quince años de la asunción de Kirchner


POR CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER
Buenos Aires, 24 de mayo de 2018

Resumen de algunas definiciones

FONDO MONETARIO INTERNACIONAL
(…) Es esencial entender el verdadero rol del FMI como prestamista de última instancia que, cuando lo hace, impone programas económicos de ajuste bajo el eufemismo de condicionalidades, que impactan negativamente en el desarrollo económico y social de los países.
(…) El primer programa aplicado en Argentina fue lo que se conoció como ‘Plan de estabilización y desarrollo económico’ anunciado el 29 de diciembre de 1958 por Arturo Frondizi. No se conoce un sólo país en el mundo que haya aplicado programas de este organismo y que haya mejorado su situación económica y social. Por el contrario, el resultado ha sido siempre marcadamente negativo.
LOS GOBIERNOS DE LOS KIRCHNER
(…) Néstor Kirchner asumió en el 2003 con el mayor default de deuda soberana de la historia del mundo sobre su espalda. La industria era sólo un buen recuerdo del pasado. Desocupación y sub-ocupación superaban holgadamente los dos dígitos, la mitad de los trabajadores y trabajadoras argentinas no estaban registrados y millones que habían sido expulsados del aparato productivo, por destrucción del empleo o por las privatizaciones
(….) junto al peso argentino devaluado, coexistían 16 cuasi monedas.
 A los dos años y medio de gestión, Néstor Kirchner había reestructurado el 76% de la deuda externa defaulteada y pagado íntegramente la deuda de la Argentina con el FMI (…) En el año 2005, Néstor Kirchner decide pagar totalmente la deuda con el FMI para anunciar que las decisiones de política económica las tomaban quienes habían sido electos por los argentinos y las argentinas.
En septiembre del año 2008 el mundo se desplomó. (…) el año 2010 llevó la reestructuración y normalización de la deuda al 93%, incorporando a acreedores que no habían ingresado al primer canje. En el año 2014, reestructura el 100% de la deuda con el Club de París, cuyo origen se remontaba al año 1956 y comienza su pago.
Se nacionalizó YPF con su valioso yacimiento de Vaca Muerta (…) se reincorporaron al patrimonio nacional Aerolíneas Argentinas, AySA y el Correo Argentino.
Se recuperó la administración de los recursos de los trabajadores que había sido privatizada a través de las AFJP en los ’90.
(…) al finalizar los tres períodos de gobierno, tres de las regiones más importantes del país, NEA, NOA y Patagonia, habían sido conectadas al sistema eléctrico nacional y anilladas para su seguridad.  
(…) Los jubilados ya no hacían marchas en el Parlamento reclamando el aumento de sus jubilaciones…
(…) a pesar de no tener acceso al mercado de capitales por el hostigamiento de los fondos buitre, de enfrentar una crisis internacional sin precedentes, de padecer un inédito lock-out patronal y de lidiar con una brutal oposición política, mediática, judicial y parlamentaria, que llegó inclusive a impedir la sanción de la ley de presupuesto nacional en el año 2010, no sólo soportó 5 corridas cambiarias, sino que, además, cumplió rigurosamente con los pagos en dólares de la deuda soberana reestructurada…

MAURICIO MACRI Y LA ALIANZA CAMBIEMOS
(…) en los dos años y medio del gobierno de Mauricio Macri, ingresaron más de 100.000 millones de dólares en concepto de nuevo endeudamiento
(…) no pudieron frenar una corrida cambiaria y perdieron 10 mil millones de dólares en tan sólo 15 días. (…) la corrida provocó, además, una devaluación del 25% del peso argentino, que alcanzó, así, al 40% desde diciembre de 2017.
(…) en apenas 15 días, se perdió el equivalente a dos YPF (con dos 2 Vaca Muerta) o la deuda completa que reestructuramos con el Club de Paris.
La Alianza Cambiemos llega a la conducción del Estado nacional sólo con un plan para sus propios negocios (…) plan de negocios de los empresarios que hoy conforman el gobierno, dan cuenta el escándalo de los Panamá Papers, el blanqueo de la familia del presidente y de sus funcionarios, el escándalo del Correo Argentino, el negociado de las aerolíneas con Avianca, Flybondi y las low cost que perjudica a Aerolíneas Argentinas, Quintana y Farmacity, Aranguren y Shell, Caputo, las offshore y los bancos y fondos de inversión comprometidos en la emisión de deuda soberana de la Argentina...

AGENDA DE LOS CEOS: DE LA OPOSICIÓN AL GOBIERNO
Eliminación de las retenciones; Devaluar. Libre exportación de carne; Eliminación del plazo para liquidar exportaciones. Sector minero: Eliminación de las retenciones; precio del petróleo, la energía y los combustibles al precio internacional; “Desestatizar” YPF; Flexibilizar el empleo; Llevar las tarifas a precio internacional; pagar a los fondos buitre lo que pedían. Eliminar las restricciones para la libre entrada y salida de capitales; libertad para la compra ilimitada de dólares; Eliminar la afectación de un porcentaje de los depósitos al financiamiento productivo; Eliminar las regulaciones del mercado de capitales; Internacionalizar el sector financiero; Poner fin al programa de precios cuidados; Eliminar el impuesto a las ganancias sobre altos salarios.
Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos, provocaron desfinanciamiento del Estado al eliminar impuestos a la riqueza y retenciones que, además, éstas últimas, tienen un efecto dolarizador de los precios de los comodities necesarios para el mercado interno.
(…) al prohibir la negociación libre de paritarias, los salarios quedaron muy por debajo de la inflación; Las altas tasas de interés y la eliminación de las restricciones al ingreso de capitales golondrina, provocaron la entrada de capitales especulativos en una fabulosa bicicleta financiera, (…) el tercer fenómeno lo presenciamos en cada vencimiento de las LEBACS convertidas en una gigantesca bola de nieve que amenaza con sepultarnos.

La firma del trigésimo acuerdo stand by con el FMI, sólo deparará mayores males a la Nación argentina y mayores dolores a su pueblo. (…) Su actitud de represión y violencia frente al reclamo de los trabajadores por sus fuentes de trabajo o por paritarias libres, no parece augurar nada bueno.

viernes, 25 de mayo de 2018

El Fondo Monetario Internacional



Aritz Recalde, mayo 2018
En el mes de julio del año 1944, las Naciones Unidas organizaron una conferencia en la instalación hotelera de Bretton Woods, Estados Unidos. Durante el encuentro, en el que participaron 44 Estados, los gobiernos triunfadores de la Segunda Guerra Mundial se propusieron organizar las finanzas y el sistema monetario mundial. En esa conferencia surgió la iniciativa de crear el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento[1] (BIRF).
La creación del Fondo se justificó en la necesidad de otorgar estabilidad al sistema financiero internacional, fomentando la “cooperación monetaria”, el “crecimiento equilibrado del comercio”, la “estabilidad cambiaria” y el establecimiento de un “sistema multilateral” de desembolsos. El FMI destinó recursos para enfrentar los “desequilibrios” de la balanza de pagos de los países.
Tal cual documentó Oscar Ugarteche en el libro “Historia crítica del FMI”, y más allá de los planteos originarios, el organismo expresó claramente los intereses comerciales del Imperio Norteamericano e impulsó el dólar como moneda de reserva internacional. En Bretton Woods se exteriorizó un enfrentamiento entre el representante de los Estados Unidos, Harry Dexter White y el miembro del Reino Unido, John Maynard Keynes. El delegado norteamericano fue quien impulsó el área del dólar y la apertura comercial de las zonas de preferencia comercial inglesas.
El nuevo el orden internacional: los que ganan la guerra organizan la política
Ni bien culminó la Segunda Guerra, los países triunfadores se propusieron el control económico, cultural y político del mundo. Con dicha finalidad promovieron las siguientes instituciones:

Institución política de control mundial
Ámbito Militar
Instituciones
económicas
Patrón Monetario



EUA
ONU

OEA
(área de influencia en Iberoamérica)
OTAN
(Organización del Tratado del Atlántico Norte)

Consejo de Seguridad de la ONU (con poder de veto)

FMI


BIRF




Dólar


 
Rusia
Unión Soviética
(área de influencia Europa y Asia)

ONU
Pacto de Varsovia

Consejo de Seguridad de la ONU (con poder de veto)

COMECON
(Consejo de Ayuda Mutua Económica)


Rublo

El gobierno que impone la divisa, controla el mundo: Dólar contra Libra Esterlina
Durante los siglos XVIII y XIX los imperios británico, portugués, francés y español, se retiraron de América, en paralelo a que ocuparon África y Asia. En la Primera Guerra Mundial (1914-1918), las potencias europeas en ascenso se enfrentaron violentamente con la finalidad de repartirse las nuevas posiciones coloniales. Como resultado de la contienda, se desplomaron los imperios alemán, austro húngaro, otomano y zarista.
A partir del desenlace bélico y político de la conflagración internacional, el Imperio Británico impuso a Europa sus reglas institucionales, militares y culturales. En el terreno monetario, promovió la Libra Esterlina como matriz de intercambio internacional. En 1931 se terminó el patrón oro en Europa y un año después se inició la hegemonía del billete inglés, que duró hasta 1945. 
En 1930 se originó una crisis en la bolsa de valores de Wall Street y, para enfrentarla, el país aplicó un programa proteccionista (Ley de aranceles Smoot – Hawley). Con la finalidad de morigerar la depresión económica, Inglaterra organizó en 1932 la Conferencia de Ottawa y el Imperio obligó a sus dominios y colonias de la Commonwealth a aplicar tarifas aduaneras y a sostener la zona de la Libra Esterlina. Británicos y norteamericanos disputaron sus intereses comerciales y monetarios y la Segunda Guerra le otorgó la supremacía definitiva a los Estados Unidos, que se convirtió en prestamista y en el reconstructor de Europa (Plan Marshall).  
En el año 1936 Inglaterra, Francia y los EUA acordaron el valor de referencia del oro en relación a la libra, el franco y el dólar, en la antesala de lo que luego serían los compromisos de Bretton Woods.
El “engendro putativo del imperialismo” llega a la República Argentina
“Era preciso crear el instrumento para consolidar el área dólar. El Fondo Monetario Internacional fue la solución (…) el Gobierno Justicialista de la República Argentina no se adhirió al Fondo Monetario Internacional. Para nosotros, el valor de la moneda lo fijábamos en el país, como también nosotros establecíamos los cambios de acuerdo con nuestras necesidades y conveniencias. Para el intercambio internacional recurrimos al trueque y así nuestra moneda real fueron nuestras mercaderías. Ante el falseo permanente de la realidad monetaria internacional y las maniobras de todo tipo a que se prestaba el insidioso sistema creado, no había más recurso que hacerlo o dejarse robar impunemente”. Juan D. Perón
En plena Revolución Justicialista, representantes del FMI llegaron en una misión especial a nuestro país. La opinión acerca del organismo efectuada por el Presidente argentino fue sumamente negativa. En el libro “La Hora de los Pueblos”, Juan Perón declaró
Cuando en 1946 me hice cargo del gobierno, la primera visita que recibí fue la del Presidente del Fondo Monetario Internacional que venía a invitarnos a que nos adhiriéramos al mismo. Prudentemente le respondí que necesitaba pensarlo y, de inmediato, destaqué dos jóvenes técnicos de confianza del equipo de gobierno, para investigar a este “monstruo tan peligroso”, nacido según tengo memoria en los sospechosos acuerdos de Bretton Woods. El resultado de ese informe fue claro y preciso: en síntesis se trataba de un nuevo engendro putativo del imperialismo. Yo, que tengo la ventaja de no ser economista, puedo explicarlo de manera que se entienda”.
Perón veía críticamente a los acuerdos de Bretton Woods y al FMI, ya que en su óptica expresaban los intereses de los norteamericanos y del área del dólar. En sus palabras:
Este Fondo, creado según decían para estabilizar y consolidar las monedas del Mundo Libre, no ha hecho sino envilecerlas en mayor medida. Mientras tanto, los Estados Unidos se encargaban, a través de sus empresas y capitales, de apropiarse de las fuentes de riqueza en todos los países donde los tontos o los cipayos le daban lugar, merced a su dólar ficticiamente valorizado con referencia a las envilecidas monedas de los demás”.
La Revolución Justicialista implementó un programa económico interno nacionalista y una política exterior multilateral (Tercera Posición). Para evitar la dependencia de los créditos foráneos y la fuga de divisas, Perón nacionalizó los depósitos bancarios, el Banco Central y el Comercio Exterior. El mandatario argentino impulsó acuerdos comerciales con gobiernos miembros de la Unión Soviética y de Iberoamérica. Con varios de ellos, se intercambiaron maquinarias por materias primas o manufacturas locales.
Tal cual mencionó Norberto Galasso en el libro “De la Banca Baring al FMI”, en el mes de junio del año 1956, la dictadura que derrocó a Perón decidió el ingreso de la Argentina al FMI y al Banco Mundial. Dos años después, Frondizi tomó préstamos del organismo iniciando un camino que emularían los militares a partir del golpe de 1976.
A la vuelta de la democracia en 1983, el FMI adquirió una centralidad inusitada en el país, dado el crecimiento exponencial de la deuda externa desde 1976. En una primera instancia, Raúl Alfonsín intentó renegociar –infructuosamente- los acuerdos con la banca multinacional, conjuntamente a su par peruano Alan García. El presidente de la UCR denunció que el FMI lo presionaba para “llevarnos a una política recesiva que redujera drásticamente el consumo mediante recursos tales como el mantenimiento de salarios bajos, un incremento de la tasa de interés y una fuerte disminución de las importaciones”.
A la salida del mandatario radical, su sucesor Carlos Saúl Menem (1989-1999) aplicó gran parte del mandato del FMI y el país privatizó sus principales empresas y recursos, e inició el Plan de Convertibilidad con el apoyo público del organismo.
El presidente Fernando de la Rúa (1999-2001) aplicó al pie de la letra el programa del Fondo y redujo los gastos federales (-10%) y bajó salarios a estatales (-13%). El mandatario impulsó la Reforma Laboral exigida por el FMI, que culminó con escandalosas denuncias de coimas en el Congreso. De La Rúa y su Ministro Machinea acordaron con el Fondo y otros organismos, un “blindaje financiero” de 32.700 millones de dólares (se sumaban otros 7.000 millones en bonos). Poco tiempo después, De La Rúa impulsó el “megacanje” de 28.144 millones de dólares en bonos, reprogramando el pago de vencimientos y generó un aumento de la deuda en 2.257 millones. Domingo Cavallo y David Mulford, habrían obtenido 150 millones de dólares de comisión por el oneroso canje. El gobierno de la UCR, siendo el mejor alumno del FMI, protagonizó en el año 2001 la más profunda crisis económica y social de la historia argentina del siglo XX.
El FMI le negó apoyo a los presidentes Duhalde (2002) y Kirchner (2003). Éste último,  acompañando la decisión del brasilero Lula Da Silva del año 2005, canceló los préstamos con el organismo en 2006 declarando que el FMI, “ha actuado, respecto de nuestro país, como  promotor y vehículo de políticas que provocaron pobreza y dolor en  el pueblo argentino (…) Formamos parte de la triste realidad de  integrar el grupo de países en los que esa institución ha aplicado  y monitoreado mucho de sus 150 planes de ajuste. El resultado ha  sido exclusión, pobreza, indigencia, la destrucción de aparato  productivo (…) Estamos con este pago sepultando buena parte de un ominoso  pasado, el del endeudamiento infinito y el ajuste eterno”.
Recientemente, y en el marco de una fuga de capitales y una corrida financiera contra el peso, el presidente Mauricio Macri solicitó un nuevo préstamo al FMI. En diciembre del año 2017, el Directorio Ejecutivo del Organismo emitió un informe haciendo referencia al funcionamiento de la economía argentina. Según datos del Organismo, “Felicitaron a las autoridades por haber adoptado medidas que facilitaron la reactivación económica, y por lo avances logrados en la transformación sistémica de la economía argentina, incluidos los esfuerzos desplegados para reconstruir las instituciones y restablecer la integridad, transparencia y eficiencia del gobierno”. Cinco meses después de publicado este informe, estalló la peor crisis financiera de los dos años y medio de gestión de CAMBIEMOS. Como es de costumbre, en el mismo documento el FMI le exigió a Macri “reducir el gasto público, sobre todo en los ámbitos en que dicho gasto ha aumentado rápidamente en los últimos años, en particular salarios, pensiones y transferencias sociales”.
El fin del orden de Bretton Woods y los cambios en el FMI
En el año 1971, Francia le requirió a los EUA cambiar su tenencia de dólares por el oro de la Reserva Federal. Como respuesta, Richard Nixon decretó el fin del patrón oro – dólar.
La moneda norteamericana se devaluó y el país inició el vertiginoso proceso de emisión sin respaldo, que sigue vigente hasta la actualidad. Desde ese año, los Estados Unidos exportan dólares y acrecientan su deuda y la de los países en desarrollo.
En ese contexto y habiéndose debilitado las normas originadas en Bretton Woods, el Fondo asumió un papel de asesor y de controlador económico internacional. Su tarea fundamental es la de:
-       Imponer y resguardar el dólar como divisa de intercambio internacional;
-       prestar dólares a los países en desarrollo, con el objetivo de garantizar la fuga de recursos de los especuladores y de las corporaciones hacia los EUA y Europa;
-       privatizar empresas y transferir el capital y el ahorro nacional de los países en desarrollo, hacia las corporaciones multinacionales y los gobiernos de las Potencias Occidentales;
-       obligar a los países en desarrollo a implementar programas de apertura comercial y de ajuste, favoreciendo las importaciones de manufacturas desde EUA y Europa;
El FMI y la doble vara de la economía internacional
Si bien desde el origen el organismo estuvo digitado por los EUA y por un grupo reducido de países europeos, desde los años setenta su función se orientó decididamente a garantizar el desenvolvimiento de los intereses de la primera economía mundial. Los norteamericanos no aplican los acuerdos y las reglas financieras y no son auditados por el FMI como el conjunto del resto de los países. El FMI no evitó -y ni siquiera previó-, las crisis financieras de los Estados Unidos del año 2008 y las de Europa (España, Grecia, Portugal, etc.-).
El FMI impulsó los programas de ajuste estructural y los lineamientos del Consenso de Washington (apertura comercial, desregulación financiera, apoyo a las exportaciones y no al mercado interno, etc.-). Abogó por el achicamiento del Estado con las privatizaciones y con la eliminación de subsidios.
Los desastrosos resultados de sus programas de racionalización y de ajuste están a la vista. Según datos presentados por Oscar Ugarteche, solamente entre los años 1977 y 2001 se produjeron 112 crisis bancarias en 93 países. Durante las últimas décadas, los gobiernos que aplicaron sus iniciativas destruyeron sus estructuras productivas y deterioraron seriamente las condiciones de vida de sus comunidades. Las crisis mexicana (1994), asiática (1997), rusa (1998), brasilera (1998) y argentina (2001), hablan por sí solas.
El organismo apoyó los golpes de Estado y las dictaduras de Argentina (1956 y 1976), Brasil (1964), Chile (1973) o Uruguay (1972). En el año 2002 y en plena asonada castrense, el FMI se mostró dispuesto a financiar al golpista venezolano Pedro Carmona.
América Latina implementó los programas del FMI y la década del ochenta fue de crecimiento negativo de la economía. En los años noventa, los Estados vendieron su patrimonio al extranjero y reconvirtieron la economía orientando las prioridades al sector exportador, en desmedro del mercado interno. Los gobiernos flexibilizaron las condiciones laborales y se perdieron muchos de los derechos sociales alcanzados.
El FMI y el sistema de poder norteamericano
El FMI actúa en línea con el Tesoro (ente público) y con la Reserva Federal (ente público - privado) de los EUA.
Sus operaciones se articulan con las Calificadoras de Riesgo financiero que son mayoritariamente norteamericanas, como es el caso de Moody’s, Standard & Poor's, Fitch Ratings o JP Morgan.
Además, las decisiones del FMI son abaladas por los tribunales de resolución de litigios económicos de los EUA (jueces como Tomas Griesa) e internacionales (CIADI-BM).
De la tarea del FMI dependen los valores de Wall Street y el desenvolvimiento de las empresas norteamericanas en el mundo.  


Es necesario un nuevo Bretton Woods
En el siglo XXI el FMI perdió credibilidad y disminuyó sus clientes por ser considerado el responsable de diversas crisis financieras, productivas y sociales. Según datos de Oscar Ugarteche, entre 2000 y 2006 el ente redujo su presupuesto casi un 69%. En 2002 había 37 países aplicando sus políticas de ajuste y en 2007 el número bajó a 27 Estados.
El FMI surgió en el año 1944 y no expresa la realidad productiva y política contemporánea. Las primeras 12 economías del planeta difieren de las que originaron  Bretton Woods[2] y son EUA, China, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, India, Italia, Brasil, Canadá, Corea del Sur y Rusia. Atendiendo esta situación, los países emergentes promueven:
-       reformas en el FMI y en los entes reguladores de la finanza mundial creados en Bretton Woods. Desde su origen, los presidentes del FMI y del Banco Mundial son designados por EUA y Europa. Los norteamericanos además, tienen alta participación en las decisiones conformando poder de veto[3]. El organismo debe remodelar la distribución de poder (cuotas y Directores), promover la transparencia y aplicar el mandato originario y no meramente la agenda de las Potencias Occidentales. 
-       La apertura de nuevos instrumentos financieros como es el caso de los bancos de los BRICS o de la UNASUR.   
-       Un sistema financiero que priorice la agenda de las periferias, la promoción de la economía productiva, la generación de empleo y el desarrollo social y sustentable. El actual, protege la especulación desmedida, los paraísos financieros y la fuga de riquezas del sur hacia el norte.  
Los países en desarrollo financian al FMI y no tiene participación en la toma de las principales decisiones del organismo, sino que solamente padecen las consecuencias de los ajustes. Es momento de crear un nuevo orden mundial.



[1] Actualmente Banco Mundial (BM).
[2]
[3] El FMI se compone de 24 Directores con participación proporcional en las decisiones: EUA (16.52%), Japón (6.15 %), Alemania (5,32%), Francia (4,3%), Inglaterra (4,03%), Brasil y 10 países más (3,07%), Rusia (2,59%), Argentina y 5 países más (1.59%), entre otros. Datos de http://www.imf.org/external/np/sec/memdir/eds.aspx

Una victoria táctica que exige cuidar a Chávez


Miguel Ángel Barrios-Argentina
Doctor en Educación y en Ciencia Política
Mayo 2018

Siempre hemos sostenido que somos plurales pero no neutrales. Estamos viviendo la hora de la independencia definitiva o la nada. Y el único camino a la independencia definitiva tiene un solo nombre: la Patria Grande.
Nuestro único compromiso es con la Patria Grande. Y allí emerge glorioso en el máximo sitio de honor, el Comandante Supremo Hugo Chávez. En mí opinión el geopolítico más importante de Nuestra América en la transición del siglo XX al XXI. Juan Domingo Perón es el inventor de la Geopolítica latinoamericana y Hugo Chávez Frías ha sido el motor impulsor, el nervio central del Continentalismo de Perón, teniendo como base ambos, el unionismo hispanoamericano de San Martín y Bolívar.
Esto lo demuestro fehacientemente en mí libro "Hugo Chávez: pensamiento histórico y geopolítico" con prólogo de su Profesor y Maestro, el General Jacinto Pérez Arcay, quien me honra con su amistad .Y además en vida del Comandante Supremo, recibí numerosas distinciones como Profesor de las Academias Militar y de la Cancillería, por lo que esta reflexión, no es academicista ni teórica, ni mercenaria.
Es el profundo amor a Venezuela, a Bolívar y a Chávez, lo que me obligan a reflexionar en voz alta. Porque el debate construye y la censura destruye.
América Latina vive su más alto grado de debilidad estratégica en el momento de conformación de un nuevo "orden" mundial.
La Argentina se ha convertido en un laboratorio del imperialismo norteamericano como consecuencia del triunfo democrático de un representante de la República Imperial. Es imposible analizar a Macri, sin tratar de entender la crisis doctrinaria del peronismo o neoperonismo. Este punto es central.
El golpe de estado en Brasil es impensable si no hubiera estado Macri. El PT no logró articular un pensamiento latinoamericano. Su anclaje doctrinario es una sumatoria de demandas sociales sin plantear, que lo social solo es resuelto con la liberación continental. Es dramático el desconocimiento de la historia latinoamericana en Brasil.
Y el lulismo, una amalgama social embrionaria de un movimiento nacional se reduce doctrinariamente a como un niño pobre y sin la escuela primaria llegó a ser presidente. Llama poderosamente la atención como Lula en su último día libre, contó toda su vida al mundo, pero no la entronco en ningún momento con las luchas sociales del Brasil, con la carta testamento de Getulio Vargas y su vínculo con Perón, y menos aún con Goulart-asesinado por la CIA- y Brizola. Esto se paga caro. Porque el ataque a Lula, no es por es un sindicalista metalúrgico, sino porque es el hijo de Brasil. Por lo tanto, no se vió la mínima autoconciencia histórica del drama continental, del cual el juez Moro, es un instrumento del imperio.
Rafael Correa, es también una expresión de las limitaciones de un pensamiento integracionista. Vino a una gira de conferencias a la Argentina hace dos meses y no citó, una vez el pensamiento de Perón, centralizando el núcleo ideológico en el Che Guevara y Fidel Castro. Un cubanismo con un Latinoamericanismo abstracto, estudiantil.
Ecuador, Colombia y Perú son plataformas activas de la doctrina Monroe. Por lo que vemos, la ausencia de Perón y de Chávez en categorías de pensamiento estratégico para generar el Estado Continental es dramático. Y reitero, en el momento de conformación de un orden multipolar, que depende de la Patria Grande que seamos sujetos, no del nacionalismo ruso, chino o iraní, que son vitales para un equilibrio de poderes mundial, pero no como brazos de nuestra liberación. En eso, entender el Continentalismo de Perón es central. Lo explico y lo documento en mí libro "Perón y el peronismo en el sistema mundo del siglo XXI".
Por todo lo dicho, la victoria de Maduro desde el Punto de vista táctico adquiere dimensiones continentales. Y geopolíticamente es un triunfo nuevamente que nos brinda Chávez desde la gloria a Nuestra América, tan desolada y solo iluminada por la figura del enorme Evo Morales, la figura legendaria del mítico "Pepe" Mujica y el liderazgo moral de un hijo de la Teología de la cultura, el Papa Francisco. Esos tres faros, son escasos cuantitativamente pero infinitos políticamente y moralmente.
Si Maduro perdía en Venezuela, la Amazonía es al otro día, tierra de Monroe. Por eso, Brasil debe estar a la altura de sus grandes geopolíticos. O sino, le esperan horas caóticas. Empezando por José Bonifacio y por el general de Bolívar, el gran José Ignacio Abreu de Lima. Pero reitero, en Brasil se sabe poco de ellos.
Venezuela, garantizó un posible foco de desintegración, con la victoria de Maduro, y esto lo debemos tener claro todos los latinoamericanos.
Ahora bien. Los números son concretos y analizando secuencialmente, los resultados electorales son pobrísimos. Lejos están los triunfos del comandante invicto. El 30 por ciento lo dice todo sumado a la enorme abstención.
Callarnos es una manera de rendición en otras formas. Y si algo nos enseñó el Comandante Eterno además de la geopolítica hacia la independencia definitiva ha sido su espíritu democrático y pacifista.
Por lo que es momento de reconocer y agradecer al pueblo venezolano la victoria táctica.
Pero, en tren de solidaridad, avisar que con una mensualidad de tres a cinco dólares con una inflación galopante, con una sociedad que tiende a la vigilancia política al estilo cubano de la guerra fría, con una guerra económica que no existe como categoría técnica sino que la verdad de fondo es la ausencia de un plan económico, nos llevan a afirmar sin dudar que ya no estamos llevando a cabo la acción política monumental del Comandante Hugo Chávez. Y que sin dudas alguna, la llevan a su aniquilamiento. No desconocemos la acción saboteadora del imperialismo. Pero primero, autocorrijámonos todos desde adentro. Evo Morales lo dijo claramente "el imperialismo no duerme".
Gracias Venezuela por darnos está oxigenación de un segundo, y como agradecimiento a todo lo que nos dieron, este humilde latinoamericano le demuestra su lealtad, avisando antes que lo liquiden: "cuiden al gigante", y así, seguirán invictos para siempre.


miércoles, 23 de mayo de 2018

FONDO MONETARIO Y SALVATAJE AL BANCO CENTRAL


Por Héctor GIULIANO (12.5.2018)

El sorpresivo anuncio del presidente Macri sobre pedido de asistencia financiera urgente al Fondo Monetario Internacional (FMI) demuestra la gravedad de la Crisis de Deuda Pública que vive la Argentina por culpa de su Política de Gobernar con Deuda y desnuda a la vez la naturaleza perversa del endeudamiento cuasi-fiscal inmanejable, es decir, de la bola de nieve de la Deuda paralela del Banco Central (BCRA) por Lebac y otros títulos de corto y cortísimo plazo.
Esto último es particularmente importante porque, en realidad, esta ayuda de emergencia que se está solicitando al FMI no es para sostener las necesidades de financiamiento de la Tesorería sino para salvar la crisis insostenible del BCRA.
Las aceleradas negociaciones en curso con el FMI son para obtener un crédito de tipo Stand-by llamado de alto acceso o acceso rápido para garantizar la disponibilidad de moneda extranjera frente a la abrupta pérdida de Reservas Internacionales (RI) que se está produciendo por el pase masivo de fondos de las Lebac en Pesos a Dólares.
Dicho con otras palabras: que este préstamo del FMI no es para salvar el Déficit Fiscal del Tesoro – ya de por sí muy importante - sino para garantizar la entrega de dólares a los capitales especulativos que lucran con el negociado de las Lebac en la Argentina como deuda del BCRA.

CUADRO DE SITUACIÓN
El BCRA se encuentra hoy en el ojo de una tormenta derivada de su propia política financiera, monetaria y cambiaria; y para entender esto hay que comprender las características de base del problema:
El BCRA no defiende el valor del Peso sino el valor del Dólar – porque la mayoría de los servicios de la Deuda Pública están en moneda extranjera - y la corrida es contra el Dólar.
Mientras el valor del peso es carcomido sistemáticamente por la Inflación la preocupación central del gobierno es contener un tipo de cambio cuyo incremento sea inferior al aumento de los precios, garantizando así que la recaudación fiscal – que está básicamente en pesos - sirva para comprar la mayor cantidad de divisas posible para poder pagar los servicios crecientes de la Deuda Pública – Externa e Interna – que en un 70 % están integrados por obligaciones en moneda extranjera y/o atadas a cláusulas de indexación por tipo de cambio.
El BCRA se encuentra frente a una maniobra extorsiva de sus acreedores financieros de Lebac por arbitraje clásico entre Tipo de Cambio y Tasas de Interés: o me das más tasa por la renovación de las letras o me voy al dólar. Así de simple.
Y esto es así y siempre va a ser así porque la esencia del negocio financiero de los capitales especulativos – fundamentalmente capitales internacionales golondrina - es la ganancia por arbitraje entre tasas de interés locales – que en la Argentina son un múltiplo de las que se obtienen en el mundo – y tasas externas en el contexto de un tipo de cambio estable y preferentemente bajo.
El detonante que explica la actual crisis cambiaria por corrida hacia el dólar es el mega-vencimiento de Lebac del próximo martes 15.5 por 680.000 M$. Y aquí reside el meollo de la cuestión ya que, en caso de no renovación y pase a la compra de dólares ello significa que estaría en juego una salida de casi 30.000 MD (28.800) de las Reservas Internacionales.
Ese día (15.5) el BCRA necesita renovar tal enorme masa de dinero en letras, que representa más de la mitad del stock total, que hoy pasa los 1.3 B$ (es el 52.3 %) y los acreedores financieros tenedores de las Lebac – ante la vulnerabilidad extrema del Banco - le están exigiendo tasas más altas para permanecer en esos títulos y no irse al dólar.
La trampa de deuda cuasi-fiscal impagable en que está metido el BCRA se ha transformado así en un condicionante absoluto no sólo de las tasas crecientes de intereses a pagar por los pasivos del Banco sino también del valor del dólar que arbitra con estas tasas en el marco del régimen de tipo de cambio variable o flotante, un tipo de cambio que en los hechos está sostenido no tanto con las intervenciones directas del BCRA (venta de reservas en el Mercado) sino con el aumento de Tasas de Interés, como alternativa para retener Pesos en el sistema – vía Lebac – para que esos pesos no se vayan al dólar.
Y todo esto es producto del complejo funcionamiento de la tríada Tipo de Cambio-Tasa de Interés-Inflación, a la que nos hemos referido específicamente en dos trabajos anteriores recientes7; y tiene una relación directa con el rol del BCRA como garante de última instancia del Sistema local de Deuda Perpetua, esto es, de deuda cuasi-fiscal que no se cancela sino que permanentemente se renueva.

LA CRISIS DEL BCRA
Es importante resaltar que la crisis financiera y cambiaria que vive actualmente la Argentina – en el seno del gobierno macrista – cae dentro de la responsabilidad inmediata del presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, que notablemente parece haber pasado a un segundo plano en estos días frente al mayor protagonismo de los Ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne, y de Finanzas, Luis Caputo; y del propio presidente Mauricio Macri.
Esta crisis – siempre en el marco de la política de macro-endeudamiento generalizado de la administración macrista – reconoce como disparador tres hitos contradictorios o inconsistentes del propio gobierno registrados en los últimos meses:
El aumento de la Meta de Inflación del 10 al 15 % para el corriente año (2018), anunciado en la conferencia de prensa conjunta del 28.12.2017 (Marcos Peña-Sturzenegger-Dujovne-Caputo) o día 28-D, que conllevaba el riesgo cierto de aumento de las tasas de interés en función de la mayor Inflación.
La baja relativa de las Tasas de Interés de las letras del BCRA durante el Verano 2018 frente al aumento de los precios y la mayor presión inflacionaria, que se produce precisamente por falta deliberada de controles oficiales de precios, por aumento de precios/tarifas de Servicios Públicos, por elevada Presión Tributaria y por alto costo financiero.
Es decir (por 1 y 2): que se pretendía bajar un poco las tasas de interés mientras se aumentaban las perspectivas inflacionarias (!).
El Impuesto a la Renta Financiera sobre las Lebac a los tenedores no residentes, esto es, la incorporación de un gravamen nuevo sobre los poderosos capitales financieros que obtienen ganancias extraordinarias por el negocio de arbitraje financiero en la Argentina (carry trade o bicicleta financiera).
Estaba dentro de lo posible y hasta de lo previsible – sin juicio de valor al respecto – que la administración macrista podía sufrir una reacción de fuerza de los tenedores de Lebac frente a estas inconsistencias fácticas mientras, como agravante, se le disparaba la Inflación interna y a la vez aumentaban las tasas internacionales de interés porque, una de tres: 1) el gobierno actuó con gran ineptitud frente a los hechos, 2) lo hizo para seguir favoreciendo el negociado de las Lebac y títulos cortos conexos pero con márgenes algo más atenuados, o 3) lo hizo por combinación de ambas cosas. Siendo esto último lo que parece más probable.
Dicho con otras palabras: que el gobierno Macri, ante la inmanejable deuda cuasi-fiscal por Lebac que él mismo generó, habría intentado tímidamente corregir en parte la situación pensando que no iba irritar a los capitales financieros de los cuales depende. Pero las cosas no le salieron como lo pensaba.
Dueños del arbitraje entre Tasas de Interés locales y Tipo de Cambio, estos capitales buitre – que son los aliados clave del gobierno Macri en su política deuda-dependiente - forzaron un aumento extraordinario de las tasas, haciéndolas elevar a un nivel que les compensa con creces el nuevo gravamen a la Renta Financiera y les provee fuertes utilidades adicionales como condición de tales capitales para permanecer y/o regresar al Mercado de Lebac.
Y para ello concretaron una verdadera demostración de fuerza desarmando sus posiciones de papeles en pesos – Lebac y también títulos públicos del Tesoro - y pasándose abruptamente al dólar, con la consiguiente baja de reservas del BCRA, la disparada de la cotización del dólar y la amenaza cierta de mayor inflación por traslado a precios de la devaluación del peso.
De esta manera, el gobierno sufrió un impacto múltiple y concurrente en su esquema de total vulnerabilidad financiero-cambiaria: a) por aumento del Dólar, o su correlato de depreciación del Peso, b) por baja de las Reservas Internacionales, dado la mayor demanda de dólares con pesos provenientes de la venta y/o no renovación de Lebac, y c) por traslado a Precios del aumento del Dólar, con efecto sobre la Inflación y también sobre las Tasas de Interés.
Es el círculo vicioso de la tríada financiera citada (Tasas-Dólar-Inflación) en acción y de la cual el gobierno Macri no puede salir porque es la clave de su supervivencia política.

ASISTENCIA DEL FMI
Lo más importante que hay que entender hoy en el marco de la corrida cambiaria, la salida de divisas y el aumento de las tasas de interés que se ha venido produciendo en las últimas semanas es que el pedido urgente de ayuda al FMI por parte del presidente Macri no es – en este caso específico - para salvar al Tesoro, es decir, a la caja del Gobierno Central, sino para salvar el manejo irresponsable del negociado de las Lebac que se administra desde el BCRA.
Lo que la administración Macri necesitaría así para re-encuadrar la situación es una gran masa de dinero disponible como garantía a los acreedores de letras del BCRA de que van a poder seguir cobrando tasas de interés récord en la Argentina y que, si decidieran no renovarlas para irse al dólar, van a poder contar con las divisas y retirarse del país.
Se habla, por eso, de un mega-préstamo de 30.000 MD, que equivale a más de la mitad del stock de reservas del BCRA.
Además – y aunque no se habla de ello – los fondos del Stand-by del FMI pudieran tener otro objetivo, no declarado, de ir utilizándolos para sostener y/o garantizar un pasaje gradual de los capitales financieros que están colocados en Lebac y otros títulos de cortísimo plazo del BCRA a Letes, que son las Letras del Tesoro – a mayor plazo relativo (la mayoría entre 100 y 200 días) – y a Bonos del Gobierno Nacional, para traspasar y estirar el perfil de vencimientos de la Deuda Pública, esto es, un pasaje de las obligaciones del BCRA a la Tesorería.
Sería una suerte de Plan Bonex (1989) – canje de plazos fijos por títulos públicos a más largo plazo – pero voluntario, no compulsivo, para inducir el paso de Lebacs a Letes; aunque con el detalle que el Tesoro debiera darle tasas más altas a los acreedores que el BCRA, cosa particularmente difícil en momentos que el Estado trabaja con curvas de rendimiento invertidas.
Sin embargo, con la ayuda del FMI una variante de este tipo no debe ser descartada porque pudiera intentarse.
Pero estas consideraciones no corresponden ya al análisis de los hechos sino a conjeturas que sólo se develarán con el conocimiento del acuerdo a que se llegue con el Fondo y a la posterior política de re-endeudamiento del gobierno Macri.
Lo único que está claro – por ahora y como siempre – es que el rol del FMI sigue siendo intervenir en las Finanzas Nacionales cuando la situación se torna muy grave para el país deudor, como hoy la Argentina, y los acreedores pueden entonces correr el peligro de quedarse sin cobrar los servicios de sus títulos – en este caso, fundamentalmente las Lebac del BCRA – porque el verdadero papel del Fondo en todo esto no es el salvataje a los Estados Deudores sino el salvataje a los Acreedores del Estado.

CONCLUSIONES
En vísperas del mega-vencimiento de los 680.000 M$ de Lebac que caen este Martes 15.5 es previsible que el gobierno Macri, después de su rendición irrestricta ante los acreedores aumentándoles sustancialmente la tasa de interés de las letras a niveles récord en la Argentina y en el Mundo, después de haber tolerado un desplazamiento importante de la cotización local del dólar y habiendo encarado urgentes conversaciones para obtener garantías de respaldo del FMI a los efectos de poder mostrar que podría así atender una salida masiva de dólares – como la que se ha producido en las últimas semanas – obtenga la permanencia por renovación de la gran mayoría de estas letras.
De allí el intento del Gobierno y de la prensa del establishment en general, de la partidocracia parlamentaria y de la clase dirigente en general (esencialmente grandes bancos y empresas) por desdramatizar la situación, quitarle gravedad a la Crisis de Deuda y a la situación crítica del BCRA, esperando que los capitales especulativos acepten las altísimas tasas de interés con que la administración Macri los premia en función de sus exigencias extorsivas.
La paradoja o burla subyacente en todo esto es que esta movida abierta de rendición financiera – que es, en realidad, una variación consentida entre el gobierno Macri y sus mandantes – puede presentarse ante la Opinión Pública como un supuesto éxito de la gestión gubernamental sobre la Deuda, como una muestra de confianza por parte de los Acreedores y como una señal positiva de apoyo de los grandes Países Desarrollados y las estructuras de poder financiero internacional a las reformas estructurales en curso del Macrismo.
Incluso la falsa y nueva imagen que se busca instalar ante la gente de que ahora el FMI es bueno, que viene para ayudar a la Argentina y que gracias a esta asistencia – una asistencia para pagarles y seguir pagándole a los acreedores financieros con la asistencia del Fondo – el país saldría adelante.
El Ministro de Finanzas, Caputo, dijo claramente que tanto el proceso de endeudamiento del Tesoro como la asistencia adicional del FMI – para salvataje de los acreedores del BCRA por la crisis de las Lebac – constituyen el colchón de reservas internacionales que el presidente Macri necesita para llegar al fin de su mandato en el 2019.
Es poco probable que los capitales financieros y los Países del Grupo de los 20 (G-20) le suelten la mano al presidente Macri y lo dejen caer – la regla dice que nadie mata la gallina de los huevos de oro, que le da tan enormes y consentidas ganancias – pero nunca puede descartarse que frente al agravamiento de la situación haya algún cambio importante en la estructura del endeudamiento argentino y/o directamente un abandono al presidente en caso que éste no sepa o no esté a la altura de responder a las nuevas exigencias externas de la hora.
Y, en este sentido, el fantasma que acosa al presidente Macri no es sólo el del ex-presidente de la Rúa – escapando en helicóptero a fines del 2001 - sino también el más reciente del presidente del Perú, Pedro Kuczynski (en Marzo de este año), que pese a ser un hombre del Sistema y de su riñón de poder, fue sacrificado por su ineptitud y por su corrupción probada para que el gatopardismo del Sistema pueda continuar.

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