miércoles, 26 de febrero de 2020

El avance ruso en Sudamérica


Por Eduardo J. Vior para INFOBAIRES24

Mientras casi 40.000 efectivos de la OTAN inician en Polonia y los países bálticos la maniobra “Defender Europe”, sofisticadas armas antiaéreas provistas por Moscú acompañaron este sábado 15 y domingo 16 la movilización de dos millones de efectivos venezolanos en el ejercicio “Escudo Bolivariano”. Por las dudas Washington no haya escuchado, el viernes 14 también el embajador ruso ante Argentina se solidarizó desde Ushuaia con nuestro reclamo por la reintegración de las Islas Malvinas, abriendo un nuevo frente diplomático contra la OTAN y demostrando el nivel de la cooperación estratégica ruso-argentina.
En un acto que contó con la participación del gobernador de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, Gustavo Melella, representantes de los veteranos de Malvinas y un nutrido público, el embajador ruso Dmitry Feoktistov tomó la palabra inesperadamente y declaró lo siguiente: “en Rusia tenemos la conmemoración del Regimiento Inmortal el Día de la Victoria, cuando la gente sale con retratos de sus seres queridos que murieron en la Guerra. En Argentina lo honramos en la Plaza San Martín y marchamos hasta el Monumento a los Caídos en Malvinas y siempre muchos argentinos se unen a nosotros en esta fecha”, expresó.
“En esta ocasión, continuó, los rusos nos unimos a ustedes para honrar la memoria de los caídos en las islas Malvinas. Quiero decirles a todos los veteranos y todos los argentinos que Rusia siempre los apoyará en todo y sobre todo en la cuestión de la soberanía de las Malvinas “, agregó. “La hora del colonialismo pasó y los ingleses deben devolver las islas a Argentina”, manifestó Feoktistov.
Las palabras pronunciadas por el diplomático ruso fueron entendidas como una advertencia de Moscú a Occidente que excede su relación con Argentina. Es que el pasado 4 de febrero la Organización del Atlántico Norte (OTAN) inició en Alemania, Polonia, Lituania, Letonia y Estonia gigantescas maniobras que durarán cinco meses. Se trata de la práctica de la OTAN más grande de los últimos 25 años. Su objetivo declarado es entrenar el rápido despliegue de tropas norteamericanas en Polonia y los países bálticos ante un eventual ataque desde el Este. En el entrenamiento participan 20.000 efectivos estadounidenses y 13.000 unidades de equipamiento trasladadas a Europa por mar y aire.
Las maniobras incluyen en total a 37.000 soldados de 19 países. En tanto el mayor despliegue de tropas se realizará en Polonia, Alemania servirá de centro logístico y zona de tránsito. Por supuesto, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, declaró que “Defender Europe no se dirige contra ningún país en particular”, pero es poco creíble. Después del golpe de estado en Ucrania en febrero de 2014, que provocó el alzamiento de la zona rusohablante del este del país y la reintegración de Crimea a Rusia, la alianza atlántica se dio cuenta de que a partir de entonces Rusia iba a responder a cada provocación occidental y comenzó a mejorar sus capacidades, para poder confrontar con el modernizado y bien entrenado ejército ruso.
Obviamente, realizar maniobras de estas dimensiones es un intento de provocación vinculado a la campaña electoral norteamericana. Por un lado, Trump necesita demostrar que es tan antirruso como el más furioso de sus opositores. Por el otro, su dependencia de los cristianos evangélicos liderados por el secretario de Estado Mike Pompeo lo obliga aún más a atizar el fuego antimoscovita.
La respuesta rusa se dio este fin de semana de este lado del Atlántico. El sábado 15 fueron activados en toda Venezuela los ejercicios “Escudo Bolivariano 2020”. En estas prácticas cívico-militares participan 2.370.430 efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y de la Milicia Bolivariana. Los ejercicios se ejecutaron en las ciudades de Caracas, Maracay, Valencia, Barquisimeto y Maracaibo. Estas prácticas se realizan tras la entrada en vigor de la Ley de la FANB, que enfatiza la unión cívico-militar para la defensa territorial e incorpora a la Milicia Bolivariana como componente especial de esa institución.
Nicolás Maduro ha asegurado que los ejercicios militares no solo sirven para prevenir eventuales agresiones de EE.UU. y Colombia, sino también para responder a las mafias que contrabandean combustible hacia los países vecinos. Anticipando los ejercicios las fuerzas de seguridad venezolanas interceptaron el martes pasado en el estado de Lara (noroeste) un avión ligero que transportaba 500 kilogramos de cocaína y detuvieron a dos ciudadanos brasileños, informó el Ministerio del Interior.
Ese mismo martes un espectáculo sorprendente recibió al jefe opositor Juan Guaidó, cuando volvió a su país: unos grandes vehículos lanzamisiles aparecieron estacionados en la carretera que conecta Caracas con el aeropuerto de Maiquetía, bloqueada por efectivos militares. Al día siguiente unos equipos similares fueron vistos en la base aérea de La Carlota, en el centro de Caracas. Otros más fueron vistos en Puerto Cabello, sobre la costa del Caribe.
Según expertos, los vehículos mostrados en las fotografías eran parte de un grupo BUK M2E, un sistema de defensa antiaérea ruso de mediano alcance con el que cuenta el ejército venezolano. De acuerdo a informaciones de BBC Mundo, también se vieron vehículos de un S-125 Pechora, otro grupo de intercepción de origen ruso, pero más antiguo que el M2E. El BUK M2E y el S-125 Pechora, junto a los más sofisticados y avanzados S-300, forman el grueso de la artillería antiaérea de la FANB.
Aunque Venezuela cuenta también con sistemas RBS 70, de fabricación sueca, y los franceses Mistral, estos son mucho más modestos y no comparables a los BUK, Pechora o S-300, señalan los especialistas. También son rusos los lanzamisiles portátiles individuales Igla-S. Los sistemas antiaéreos rusos fueron entregados a Venezuela entre 2011 y 2014.
El país caribeño dispone asimismo de cazas Su-30Mk2, un modelo capaz de competir con los más avanzados aviones de combate de la OTAN. En su reciente visita a Caracas, entre tanto, el canciller ruso Serguéi Lavrov reafirmó que la cooperación militar entre ambos países es prioritaria para su país, formulando así una fuerte advertencia a Estados Unidos.
En el marco de la creciente confrontación entre la alianza occidental, por un lado, y Rusia, China e Irán, por el otro, que se está agudizando al calor de la retórica antirrusa que rezuma la campaña electoral estadounidense, tanto la maniobra de la OTAN en Europa Oriental como el ejercicio de las fuerzas venezolanas y la proclama del embajador ruso en Argentina deben entenderse como fintas previas a una pelea de boxeo que es de esperar no se dé nunca, pero –hagámonos conscientes- la confrontación mundial nos ha alcanzado.

Entrevista con el Presidente Alberto Fernández, al mes de gobierno


HORACIO VERBITSKY 
12 de enero de 2020

EL CONFLICTO CON CLARÍN
—Leí la tesis de graduación de periodismo de tu compañera, Fabiola. Al analizar el conflicto de Clarín con el kirchnerismo, dice que no fue un capricho de Kirchner ni de Magneto, sino que existen intereses objetivos contrapuestos.
AF: Quiero aclarar que yo no tuve que ver con esa tesis. Ella me entrevistó cuando la estaba preparando. Pero la tesis es su mirada.

—Lo sé. Ella analiza los editoriales de Clarín por un lado y los pronunciamientos de Kirchner, y detecta las contradicciones objetivas.
AF: Yo creo que es cierto eso. Pasa con Clarín y con muchos otros medios.

—Si la contradicción es objetiva, ¿cómo te vas a manejar vos?
AF: Lo importante es saber en qué campo juega cada uno. Hubo un momento del debate que se circunscribió mucho a lo periodístico. Lo que hay que entender es que son intereses que entran en contradicción muchas veces. Yo he sido bastante crítico de la ley de medios, pero creo que sirvió para plantear qué intereses hay detrás de los medios. Hoy cada persona que lee Clarín, La Nación, Página o Tiempo Argentino sabe lo que lee, con lo cual hay cierto tamiz que ya empieza a funcionar. Ese fue el verdadero éxito de la ley de medios. Planteó un debate que no es sólo de la Argentina, es un debate del mundo entero: hasta dónde llega la imparcialidad de los medios, por esos intereses que objetivamente tienen y que en términos periodísticos algunos llaman línea editorial. Me parece una lectura correcta, eso es lo que pasó. Se sacó 10 con esa tesis y recomendaron su publicación.

—La directora de la tesis fue Rosaura Audi, hija de Rodolfo Audi…
AF: No sabía. Lo conocí, militamos juntos en el cafierismo.


«EL PODER ME LO DIO LA GENTE, NO LAS CORPORACIONES, Y VOY A EJERCERLO»
—Renunciaste a la jefatura de gabinete en julio de 2008, en desacuerdo con el manejo del conflicto con la Sociedad Rural por la resolución 125 de retenciones móviles.  Vos tenías una posición más negociadora, o menos confrontativa. Ahora llegás y debutás con unas retenciones…
AF:  …las ironías del destino…

—…y ellos han reaccionado pintándose la cara.
AF: Si, es una pena.

—Ese jefe de gabinete negociador del año ’08, ¿cómo se para frente a esto en el año ’20?
AF: Igual. Voy a tratar de que entiendan que esta es una necesidad del país. Nos gustaría no aumentarle los impuestos a nadie. Pero es el resultado de lo que ha quedado después de Macri. Esto sí hay que tenerlo en cuenta. Porque hay que decirles a los jubilados que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad está formado en un 70% por papeles del Estado, porque Macri se llevó todo el dinero de los jubilados para financiarse. ¿Cómo recomponemos esa caja, si no es cobrando más impuestos? ¿Y a quiénes se los podemos cobrar? A los que más tienen, a los que están en mejor situación. ¿Y quiénes son los que están en mejor situación? Los que pueden exportar y cobrar dólares. Yo espero que lo entiendan, porque no es un ataque al campo, que es un socio muy importante para el crecimiento argentino. Para enfrentar sus compromisos, la Argentina necesita dólares, porque no los imprime. Solamente los obtiene cuando exporta. ¿Quién exporta? El petróleo, la minería y el campo. Son los tres sectores más exigidos. Es cierto, pero son los que más cómodos están, dentro de la incomodidad general de la economía argentina. Siempre he creído en la política del diálogo, y eso no lo voy a cambiar. Pero también sé que soy el Presidente y tengo el poder, que no me lo dio ninguna corporación sino la gente. Y si no nos ponemos de acuerdo, tendré que ejercer el poder. Siempre intento que el primer paso sea tratar de ponernos de acuerdo. Pero no es algo caprichoso lo que estamos haciendo, como tampoco era caprichoso en aquel momento. En realidad, mi diferencia fue porque cuando todo ya había pasado, y nos había ido mal con nuestro proyecto por el voto de Cobos, lo que yo planteaba es “ya está, demos vuelta la página y sigamos con otra cosa”. Si nos quedamos enredados en esto no vamos a avanzar. Y hubo una gran vocación de quedarse enredados con eso en aquel momento. Ese fue el motivo de mi discusión.

—¿Quién tenía esa vocación?
AF: Creo que Cristina.

—No es mi recuerdo. Ese fue el punto en que también nosotros dejamos de vernos por muchos años.
AF: En aquel momento yo hablaba mucho con Cristina y con Néstor y les recordaba situaciones parecidas que habían vivido otros Presidentes. Recuerdo un impuesto al cheque que le rechazaron a Lula y le sacaron algo así como 20.000 millones de dólares. Perdió una enormidad y sin embargo siguió adelante. O el caso de Clinton con el Medicare, la reforma médica que impulsaba Hillary. No lo pudo lograr y sin embargo siguió adelante. Era lo que yo planteaba.

—Como está siguiendo adelante ahora Axel, a pesar de que la oposición le obligó a modificar la ley impositiva.
AF: Exactamente. Lo hablé con algunos intendentes de la oposición. Es increíble. Es no reconocer el estado en que dejaron las cosas. Nadie está contento de aumentar impuestos. Nos encantaría no tener los problemas fiscales que tenemos. Pero esos problemas fiscales son la consecuencia de cuatro años de gobierno de Cambiemos. Porque no es que Axel llegó hace un mes e hizo un estrago en las cuentas. Encontró un estrago en las cuentas públicas. Es muy raro, porque son los mismos que te exigen por un lado que tengas un…

—…rigor fiscal.
AF: …y cuando lo tenés, te castigan porque sos riguroso.

—Lo que pasa es que vos sos un rigorista fiscal muy original.

AF: ¿Por qué?

—Te la agarrás con los poderosos. Ellos están acostumbrados a agarrárselas con los débiles.
AF: Pero ese es el contrato social que tenemos. Cuando me discuten que hicimos un ajuste fiscal, no tengo problemas. Si el ajuste es poner las cuentas en orden, hice un ajuste. El problema es quién lo paga. Y nosotros vamos a cumplir lo que dijimos en campaña. Esta vez el ajuste no lo pagan los que menos tienen. Y es exactamente lo mismo que hace Axel. Cuando propone impuestos sobre el campo, por ejemplo, es un impuesto para 200 propietarios de campos de más de 2.000 hectáreas. No es para el pequeño chacarero…

—…que valen decenas de millones de dólares.
AF: Exactamente. Eso hay que explicarlo, porque si no, pareciera que es como te publican en los diarios, un impuestazo de Axel.

—Axel lo explica muy bien, pero ahí tenemos la vinculación con la primera pregunta…
AF:  …la de los intereses…

—La de los intereses y los medios. Porque Axel lo transmite muy bien, pero ¿quién lo publica fielmente?
AF: Hace muchos años, cuando salí del gobierno y discutía con Cristina, un compañero que estuvo exiliado y la pasó mal, me decía: “Es muy difícil que salga bien. ¿Pero sabés lo que tenemos? La razón, y tener razón no es poca cosa. Y yo siento que ahora, con Cristina y con Axel, tenemos la razón. Así que vamos a seguir insistiendo hasta que todos entiendan que tenemos razón.

EL ESPEJISMO DE VACA MUERTA
—Mencionaste los hidrocarburos. Mi impresión es que hay una sobreestimación de la importancia de Vaca Muerta y el shale, que hasta ahora ha rendido muy poco. Ha habido una inversión muy alta por parte de YPF, de unos 10.000 millones de dólares, y sólo explica el 15% de la producción de YPF. En cambio, la recuperación terciaria de los pozos que ya existen, inyectando un polímero, cuesta muchísimo menos y tiene un potencial de producción superior a Vaca Muerta y en un plazo más corto. ¿No hay riesgo de cometer un error, poniendo tanta atención en Vaca Muerta y menos en…?
AF: …eso es exactamente así. Tiene que ver con que la Argentina en un momento se enamoró de Vaca Muerta, puso todos los incentivos y los esfuerzos allí y desincentivó el resto de la producción convencional. En la Argentina hay baja exploración para buscar nuevos yacimientos y muy baja explotación secundaria y terciaria. Lo que creo que hay que hacer y lo estamos trabajando con [el Secretario de Energía Sergio] Lanziani para incentivar todo. Efectivamente, el costo es mucho menor, la producción no estoy muy seguro, el motivo por el que todos se vuelcan al shale es que con una inversión más o menos parecida, la producción es más alta.

—Los datos que yo tengo son los contrarios. Con una inversión menor, la recuperación terciaria produce una cantidad mayor.
AF: Puede ser. De todos modos, el diagnóstico es correcto. El gobierno de Macrì incentivó tanto el tema de Vaca Muerta que descuidó el resto de la producción.

—¿Lanziani ha hablado con [el presidente de YPF, Guillermo] Nielsen?
AF: Sí, están en contacto permanente.

—Porque me parece que Nielsen está enamorado de Vaca Muerta.
AF: Sí, pero es razonable que esté enamorado de Vaca Muerta.

—No tan razonable, porque es apenas el 15% de la producción de YPF.
AF: Lanziani es un gran contrapeso, un gran conocedor del tema energético. Esta observación que vos hacés fue precisamente el primer análisis que me hizo Lanziani.

¿EXPORTAR O SUBSTITUIR IMPORTACIONES?
—Qué bueno. Para enfrentar la falta de dólares que padecemos hay dos alternativas claras. Una es apostar al incremento de las exportaciones, con el tipo de inversión de la que estábamos hablando, agroindustrial, minera e hidrocarburífera, que genera poco empleo. Además, Macrì no es la única plaga que padecemos. El mundo está en contra nuestro. Estamos en vísperas de una recesión global, no es seguro que aumenten las ventas argentinas al exterior. La otra es la inversión industrial, que sí genera empleo, para sustituir importaciones. ¿Cuál es la posición de tu gobierno?
AF: Es así. Pero todo es simultáneo. La Argentina depende de muchos insumos importados para producir sus bienes. Y eso es una consecuencia explícita de las políticas de Macrì. En la época de Cristina no era así. Cristina trabajó mucho para sustituir importaciones. Hace unos días fui a una fábrica en Tres de Febrero, que hace mangueras y caños plásticos. Ellos me contaron cómo trabajaban en 2015, sustituyendo importaciones. Después abrieron las importaciones y mataron su producción. Quedaron reducidos al mercado interno, pero no para ofrecer partes para un producto general sino limitados a la oferta al consumidor directo o para la construcción. Sin duda el mundo está complicándose, lo que acaba de pasar en Irak, las políticas que surgen del Brexit, tienden a complicar el comercio internacional. Nosotros tenemos también un deterioro en el mercado interno que no se puede soslayar. La Argentina lleva dos años consecutivos de caída del consumo, un récord único…

—Tres de cuatro años de Macrì.
AF: Esa caída redujo muchísimo el mercado y nosotros tenemos que expandirlo. Que en la Argentina de hoy se venda un tercio menos de leche debería avergonzarnos. Primero tenemos que reconstruir el mercado interno, para lo cual hay que poner capacidad de consumo en el bolsillo de la gente, que es lo que estamos haciendo. El plan Alimentario son unos 100.000 millones de pesos que se vuelcan al alimento de los que más necesitan. Eso no sólo reactiva la producción de alimentos, porque el dueño del supermercadito empieza a usar la plata adicional que recauda para otros fines. Vamos por etapas. La primera es volver a reactivar el mercado interno. La Argentina es un país que consume el 70% de lo que produce. Reactivar eso es muy importante.

—Y el consumo es el 70% de la demanda agregada.

AF: Lo que necesitamos es empezar por ahí, promover el consumo, para que la producción vuelva a funcionar, volver a generar exportaciones en los rubros que mencionás y al mismo tiempo empezar a generar producción que sustituya importaciones. Un ejemplo muy interesante es el de Toyota, el único productor de autos que siempre se ha mantenido más o menos en el mismo nivel de ventas. Detectó en Campana una empresa de sillones y tapizados que quebraba. Ayudaron a levantarla y le dieron toda la producción de los asientos de los autos a esa empresa, que hoy es líder. Hizo todo lo posible por producir en la Argentina, y cuando el mercado argentino cayó, y el brasileño cayó, salieron a buscar otros mercados.

—Ahora es la mosca blanca. No es lo que hace el conjunto de la industria.
AF: Es la mosca blanca, absolutamente. De hecho, un auto en la Argentina, en sus dos terceras partes está producido en el exterior. También los de Toyota.

AUMENTAR LAS EXPORTACIONES NO DEPENDE DE LA ARGENTINA.

EL ROL DEL GASTO PÚBLICO
—Las medidas de tu primer mes de gobierno, por un lado, cumplen con lo que habías prometido, lo cual es llamativo en la Argentina. Por otro lado, son justas, tienden a compensar la situación de quienes más han padecido y más necesitan. Mi duda es si es suficiente para encender los motores de la economía y si no hay una excesiva preocupación del Ministerio de Economía por controlar el gasto. ¿No sería necesario impulsar más el gasto público?
AF: En eso estamos, pero vamos de a poco. Tené presente que todavía no conocemos a ciencia cierta qué tenemos. Todos los días, en cada ministerio, encontramos un problema nuevo. Esta semana se conocieron las deudas que la Argentina tenía con organismos internacionales. Solamente con Naciones Unidas, 150 millones de dólares.

—¿Pero no era que habían vuelto al mundo?
AF: Parece que tiene su costo volver al mundo. Tomar deuda y más deuda…

—Tiene costo para vos. Él vuelve y vos pagás la cuenta.
AF: Suele ser así. También hay un montón de deuda flotante, que no aparece como tal. Donde tocamos, salta. Y es deuda que no está reconocida como pasivo del Estado. Creo que de acá al 31 de marzo vamos a tener bien claro cómo estamos, porque ahí también vamos a tener resuelto cómo queda la deuda externa.

—¿Por qué el 31 de marzo?
AF: Es el tope que nos hemos puesto, porque hay un vencimiento importante. Nos hemos puesto esa fecha para saber exactamente dónde estamos parados. Y entre tanto, ir reactivando todo lo que podamos la economía. Te insisto, volcar al consumo 100.000 millones de pesos que no estaban antes cambia mucho. El otro día el gobernador (de Entre Ríos, Gustavo) Bordet me decía que Concordia era una fiesta. Fue la primera ciudad que recibió el plan alimentario, 35 millones de pesos por mes, me contaba que cambió la fisonomía de la ciudad, porque es mucho dinero que se vuelca de pronto al consumo. Creo que eso va a ayudar mucho a reactivar gran parte de la economía. Si me decís, ¿eso es todo? No, eso no es todo. Lo que estamos haciendo ahora con el Banco Central es liberar encajes con la obligación de generar créditos a baja tasa para la producción. Eso también va a ayudar mucho. Lo que hemos hecho en AFIP con la moratoria, que te da seis meses de gracia durante los cuales no pagás, y después pagás a muy largo plazo, para muchas pequeñas y medianas empresas es un alivio enorme que, además, los vuelve a poner en el sistema bancario, porque si debés a la AFIP tenés problemas para ingresar al sistema financiero. Creo que hay un conjunto de medidas que estamos tomando, que no son sólo vinculadas al gasto público que van terminar reactivando la economía, pero esto demanda tiempo porque venimos de una economía anarquizada.

—Ya hay algunos consultores que han mejorado sus pronósticos. Siguen planteando que el año ’20 va a ser negativo, pero en menor proporción.
AF: Creo que eso va a pasar. No quiero hablar de semestres ni aventurar nada de eso. Porque además estamos en un mundo tan convulsionado que en cinco minutos puede cambiarte toda la historia. Pero creo que hemos encarrilado la economía en el buen sendero, y que los ruidos que se escuchan son interesados.

jueves, 20 de febrero de 2020

El Celibato en debate

 Entrevista extraída de National Catholic Register 


CIUDAD DEL VATICANO - El cardenal Robert Sarah hizo una súplica más apasionada para no debilitar la regla de celibato obligatoria para los sacerdotes, diciendo que sería una catástrofe que equivaldría a un "ataque contra la Iglesia y su misterio".
 En una entrevista exclusiva por correo electrónico el 7 de febrero con el Registro antes de la publicación a finales de este mes de la edición en inglés de From the Depths of Our Hearts: Priesthood, Celibacy and the Crisis of the Catholic Church, su nuevo libro sobre el sacerdocio con el Papa Emérito Benedicto XVI, el cardenal guineano explica por qué él y Benedicto escribieron el libro, es decir, para advertir que separar el celibato del sacerdocio, incluso solo como una excepción, eliminaría la imitación del sacerdote de Cristo como cónyuge de la Iglesia y la convertiría en una " mera institución humana ".
 Y, antes de la publicación del próximo miércoles de la exhortación post-apostólica del Papa Francisco sobre el sínodo pan-amazónico, el cardenal Sarah, el prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, también explica cómo la excepción propuesta en el sínodo es diferente a las excepciones anteriores y a la situación con las Iglesias orientales, y él señala que incluso cuando había sacerdotes casados ​​en la Iglesia primitiva, vivían una vida casta.
 También analiza lo que considera uno de los problemas más serios que enfrenta el sacerdocio hoy en día: la falta de fervor apostólico en la Iglesia y la tibieza. Exhorta al discipulado radical y a los sacerdotes que son "radicalmente santos".
 El cardenal Sarah también toca las disputas sobre el lanzamiento del libro en francés, subrayando que no hubo malentendidos sino "maquinaciones sórdidas" promulgadas por "opositores del sacerdocio", con la intención de desviar la atención del "contenido del libro".
 "Saben que sus argumentos se basan en errores históricos, en malentendidos teológicos", dice. “Saben que el celibato es necesario para la evangelización en los países de misión. Por eso intentan deslegitimar el libro mismo ".


NUESTRA EMINENCIA, ¿POR QUÉ QUIERES ESCRIBIR ESTE LIBRO?
¡Porque el sacerdocio cristiano está en peligro mortal! Está pasando por una gran crisis.
El descubrimiento de la gran cantidad de abusos sexuales cometidos por sacerdotes, e incluso obispos, es un síntoma indiscutible de esto. El papa emérito Benedicto XVI ya había hablado enérgicamente sobre este tema. Pero luego su pensamiento fue distorsionado e ignorado. Al igual que hoy, se han hecho intentos para silenciarlo. Y como hoy, se montaron maniobras de distracción para desviar la atención de su mensaje profético. Sin embargo, estoy convencido de que nos ha dicho lo esencial: lo que nadie quiere escuchar. Él ha demostrado que en la raíz de los abusos cometidos por los clérigos, hay una falla profunda en su formación. El sacerdote es un hombre apartado para el servicio de Dios y la Iglesia. Es una persona consagrada. Toda su vida está apartada para Dios. Y, sin embargo, querían desacralizar la vida sacerdotal. Querían trivializarlo, hacerlo profano, secularizarlo. Querían hacer del sacerdote un hombre como cualquier otro. Algunos sacerdotes se formaron sin poner a Dios, la oración, la celebración de la Misa, la ardiente búsqueda de la santidad en el centro de sus vidas.
Como dijo Benedicto XVI: “¿Por qué la pedofilia ha alcanzado tales proporciones? En el análisis final, la razón es la ausencia de Dios. Es solo donde Faith ya no determina las acciones del hombre que tales crímenes son posibles".

PRECISAMENTE, ¿QUÉ TAN POBRE HA SIDO ESTA FORMACIÓN QUE MENCIONAS Y CUÁLES HAN SIDO LOS EFECTOS?
Los sacerdotes se han formado sin enseñarles que Dios es el único punto de apoyo para sus vidas, sin hacerles experimentar que sus vidas solo tienen sentido a través de Dios y para él. Privados de Dios, se quedaron con nada más que poder. Algunos han caído en la lógica diabólica del abuso de autoridad y los delitos sexuales. Si un sacerdote no experimenta diariamente, solo es un instrumento en las manos de Dios, si no está constantemente delante de Dios para servirlo con todo su corazón, entonces corre el riesgo de intoxicarse con una sensación de poder. Si la vida de un sacerdote no es una vida consagrada, entonces corre un gran peligro de ilusión y diversión.
Hoy, a algunos les gustaría dar un paso más en esta dirección. Les gustaría relativizar el celibato de los sacerdotes. ¡Eso sería una catástrofe! Porque el celibato es la manifestación más obvia de que el sacerdote pertenece a Cristo y que ya no se pertenece a sí mismo. El celibato es el signo de una vida que solo tiene sentido a través de Dios y para él. Querer ordenar hombres casados ​​es implicar que la vida sacerdotal no es a tiempo completo, que no requiere un regalo completo, que deja a uno libre para otros compromisos como una profesión, que deja tiempo libre para una vida privada. Pero esto es falso. Un sacerdote sigue siendo sacerdote en todo momento. La ordenación sacerdotal no es ante todo un compromiso generoso; es una consagración de todo nuestro ser, una conformación indeleble de nuestra alma a Cristo, el sacerdote, que nos exige la conversión permanente para corresponderle. El celibato es la señal incuestionable de que ser sacerdote supone permitirse estar completamente poseído por Dios. Ponerlo en cuestión agravaría gravemente la crisis del sacerdocio.

¿EL PAPA EMÉRITO BENEDICTO XVI COMPARTE ESTE PUNTO DE VISTA?
Estoy seguro de ello, y él me lo ha dicho, cara a cara, en varias ocasiones. Su mayor sufrimiento y el juicio más doloroso de la Iglesia Latina es el crimen de los sacerdotes pedófilos, sacerdotes que violan su castidad. Uno solo tiene que leer todo lo que escribió sobre este tema como cardenal, luego durante su pontificado y, más recientemente, en From the Depths of Our Hearts.
Nunca dejó de enfatizar la importancia del celibato sacerdotal para toda la Iglesia. Permítame recordarle sus palabras: “Si separamos el celibato del sacerdocio, ya no veremos el carácter carismático del sacerdocio. Solo veremos una función que la institución misma proporciona para su propia seguridad y necesidades. Si queremos tomar el sacerdocio a esta luz ... la Iglesia ya no se entiende sino como una mera institución humana ".
Pero ellos querían bozal a Benedicto XVI. Debo confesar mi revuelta ante la calumnia, la violencia y la grosería a las que ha sido sometido. Benedicto XVI quería hablar con el mundo, pero intentaron desacreditar sus palabras. Sé que él toma todo lo que está escrito en este libro con determinación, y sé que está encantado con su publicación. Quería escribir y expresar públicamente esta alegría, pero les gustaría evitar que lo expresara. Pero para contar en detalle, hora por hora, estas maniobras son inútiles. Prefiero no detenerme en estas sórdidas maquinaciones, por las cuales los responsables algún día rendirán cuentas ante Dios.

¿QUÉ HAY DETRÁS DE ESTA OPOSICIÓN?
Los opositores al sacerdocio no quieren llegar al fondo del debate. Saben que sus argumentos se basan en errores históricos, en malentendidos teológicos. Saben que el celibato es necesario para la evangelización en los países de misión. Entonces intentan deslegitimar el libro en sí. Al no tener nada para oponerse en el texto, atacan la tapa. ¡Qué pena! Hacen que el papa emérito sea un anciano. ¿Pero has leído lo que escribe? ¿Crees que uno puede escribir páginas de tal profundidad sin tener todas las facultades? Algunas personas quieren hacernos pasar por ingenuos. Intentan hacernos creer que nuestros editores nos han manipulado y se han aprovechado de un malentendido para montar no sé qué tipo de truco de comunicación. ¡Esto es totalmente falso! No hay malentendidos. Nuestro editor francés simplemente implementó lo que yo personalmente resolví con el papa emérito. Ya he mencionado esto. Me gustaría rendir más homenaje a la lealtad y la profesionalidad de todos mis editores, especialmente mi editor francés.
Todas estas polémicas son una táctica de diversión para evitar hablar sobre lo esencial, el contenido del libro.

EN VISTA DEL MOMENTO DEL LIBRO, JUSTO ANTES DE LA PUBLICACIÓN PLANIFICADA EL 12 DE FEBRERO DE SU EXHORTACIÓN APOSTÓLICA POST-SINODAL, QUE PUEDE ACEPTAR LA PROPUESTA DE LOS PADRES SINODALES DE ORDENAR A ALGUNOS HOMBRES CASADOS ​​EN EL AMAZONAS COMO SACERDOTES, ¿QUERÍAN PONER PRESIÓN SOBRE EL PAPA FRANCISCO?
Ya he escrito que "quien está en contra del Papa está fuera de la Iglesia".
¡De ninguna manera me opongo al Papa Francisco! Los que afirman que estoy tratando de dividir a la Iglesia. Mienten y juegan el juego del diablo. He escrito este libro para ofrecer humilde y filialmente mi contribución al Papa en un espíritu de verdadera sinodalidad. ¡Te reto a que encuentres en todo lo que he escrito una sola línea, una sola palabra de crítica contra el Papa!
Pero estoy inquieto. En Alemania, un extraño sínodo claramente contempla el cuestionamiento del celibato. Quería gritar mi preocupación: ¡No destrocen la Iglesia! Al atacar el celibato de los sacerdotes, ¡estás atacando a la Iglesia y su misterio!
La Iglesia no nos pertenece; Ella es un regalo de Dios. Ella se perpetúa a través del ministerio de sacerdotes, que también son un don de Dios y no una creación humana. Cada sacerdote es fruto de una vocación, de un llamado personal e íntimo de Dios mismo. Benedicto XVI explica esto en profundidad en este libro. Uno no decide por sí mismo convertirse en sacerdote. Uno es llamado por Dios, y la Iglesia confirma este llamado. El celibato garantiza esta llamada. Un hombre solo puede renunciar a comenzar una familia y tener una vida sexual si está seguro de que Dios lo está llamando a esta renuncia. Nuestro sacerdocio depende del llamado de Dios y de la oración de la Iglesia por las vocaciones.
Entonces, cuestionar el celibato es querer hacer de la Iglesia una institución humana, a nuestro alcance, a nuestro alcance. Significa renunciar al misterio de la Iglesia como un don de Dios

EL SÍNODO AMAZÓNICO NO PROPUSO UN CUESTIONAMIENTO GENERAL DEL CELIBATO SACERDOTAL, SINO SOLO PARA PERMITIR EXCEPCIONES PARA TRATAR LA ESCASEZ DE SACERDOTES. ¿TE PARECE POSIBLE?
La ordenación de hombres casados ​​es una fantasía de los académicos occidentales que buscan violaciones. Quiero afirmarlo con fuerza: ¡los cristianos pobres, simples y de base no exigen el fin del celibato! Esperan que los sacerdotes sean santos, que se entreguen por completo a Dios y a su Iglesia. Esperan sacerdotes célibes que encarnen entre ellos la figura de Cristo, esposa de la Iglesia. Quería afirmar en este libro que debemos ayudar al Papa Francisco a estar del lado de los pobres y simples y rechazar la presión de los poderosos, aquellos que tienen los medios para financiar campañas en los medios. Algunas organizaciones de la Iglesia que manejan mucho dinero creen que pueden presionar al Papa y a los obispos. Lo vemos en Alemania. Algunos quieren imponer sus proyectos en toda la Iglesia. Oremos por el Papa; debemos ayudarlo a resistir las presiones de estos cuerpos eclesiales ricos y poderosos. Debemos ayudarlo a defender la fe de los simples. Debemos ayudarlo a defender a los pobres de la Amazonía contra aquellos que intentan explotarlos privándolos de un sacerdocio plenamente vivido en el celibato. Este libro fue escrito sobre todo para apoyar al Papa en su misión.
Por otro lado, como señaló el Papa Francisco al final del sínodo, el verdadero problema en el Amazonas no es la ordenación de diáconos casados. El verdadero problema es el de la evangelización. Hemos renunciado a proclamar la fe, la salvación en Jesucristo. Con demasiada frecuencia nos hemos convertido en asistentes humanitarios o trabajadores sociales. En Amazonia, carecemos de laicos que se tomen en serio su vocación misionera. Necesitamos catequistas. Permítame referirme a una situación que experimenté personalmente. A principios de 1976, mi experiencia como joven sacerdote me puso en contacto con aldeas remotas en Guinea. Algunos de ellos no habían sido visitados por un sacerdote durante casi 10 años, porque los misioneros europeos habían sido expulsados ​​en 1967 por Sékou Touré. Los catequistas continuaron enseñando el catecismo a los niños y recitando las oraciones del día. Rezaron el Rosario. Se reunían los domingos para escuchar la palabra de Dios. Tuve la gracia de conocer a estos hombres y mujeres que mantuvieron la fe sin ningún apoyo sacramental, por falta de sacerdotes. Nunca olvidé su alegría inimaginable cuando celebré la misa que no habían sabido por tanto tiempo. Creo que si los hombres casados ​​hubieran sido ordenados en cada pueblo, el hambre eucarística de los fieles se habría extinguido. La gente habría quedado aislada de la alegría de recibir, en el sacerdote, otro Cristo. Sí, con el instinto de fe, los pobres saben que un sacerdote que ha renunciado al matrimonio les da el regalo de todo su amor como esposo. En cuanto a la escasez de sacerdotes, es real. Pero creo que el Papa Francisco tiene razón cuando escribe: “Muchos lugares están experimentando una escasez de vocaciones al sacerdocio y la vida consagrada. Esto a menudo se debe a la falta de fervor apostólico contagioso en las comunidades, lo que resulta en un enfriamiento del entusiasmo y el atractivo. Donde haya vida, fervor y un deseo de llevar a Cristo a los demás, surgirán vocaciones genuinas” (Evangelii Gaudium, 107).
  
PERO, ¿QUÉ PASA CON LAS EXCEPCIONES A LA LEY DEL CELIBATO QUE YA EXISTEN, POR EJEMPLO, EN LOS RITOS CATÓLICOS ORIENTALES O EN EL ORDINARIADO ANGLICANO?
Una excepción es transitoria por definición y constituye un paréntesis en el estado normal y natural de las cosas. Este fue el caso de los pastores anglicanos que regresaron a la comunión plena. Pero la falta de un sacerdote no es una excepción. Es el estado normal de cualquier Iglesia naciente, como en el Amazonas, o Iglesias moribundas, como en Occidente. Jesús nos advirtió: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos". La ordenación de hombres casados ​​en comunidades cristianas jóvenes prohibiría el aumento de vocaciones de sacerdotes solteros. La excepción se convertiría en un estado permanente. Un debilitamiento del principio del celibato, incluso si se limita a una región, no sería una excepción, sino una violación, una herida en la coherencia interna del sacerdocio. Por otro lado, la dignidad y la grandeza del matrimonio se entiende cada vez mejor. Como Benedicto XVI señala en este libro, estos dos estados no son compatibles porque ambos exigen un regalo absoluto y total.
En el este, algunas iglesias se han casado con el clero. De ninguna manera cuestiono la santidad personal de estos sacerdotes. Pero tal situación solo es habitable debido a la presencia masiva de monjes. Además, desde el punto de vista de la señal dada a toda la Iglesia por el sacerdocio, existe el riesgo de confusión. Si un sacerdote está casado, entonces tiene una vida privada, conyugal y familiar. Debe hacer tiempo para su esposa e hijos. No puede demostrar, durante toda su vida, que está total y absolutamente entregado a Dios y a la Iglesia. San Juan Pablo II lo dijo muy claramente: la Iglesia quiere ser amada por sus sacerdotes con el mismo amor con el que Jesús la amó, es decir, con el amor exclusivo de su cónyuge. Es importante, dijo el santo Papa polaco, que los sacerdotes entiendan la motivación teológica de su celibato. Él dijo: "El celibato sacerdotal no debe considerarse solo como una norma legal o como una condición totalmente externa para la admisión a la ordenación, sino más bien como un valor que está profundamente conectado con la ordenación, por el cual un hombre adquiere la semejanza de Jesucristo, el Buen Pastor y Esposo de la Iglesia ”(Pastores Dabo Vobis, 50). Esto es lo que queríamos recordar con Benedicto XVI. La verdadera base del celibato no es jurídica, disciplinaria o práctica; Es teocéntrico. Sobre este tema, le remito al discurso extraordinario de Benedicto XVI a la Curia romana el 22 de diciembre de 2006. El celibato para Dios es un absurdo a los ojos del mundo secularizado y ateo. El celibato es un escándalo para la mente contemporánea. Muestra que Dios es una realidad. Si la vida de los sacerdotes no muestra concretamente que Dios es suficiente para hacernos felices y dar sentido a nuestra existencia, ¿quién lo proclamará? Más que nunca nuestras sociedades necesitan celibato porque necesitan a Dios.

VUELVES VARIAS VECES EN ESTE LIBRO A LA NECESIDAD DEL EVANGELISMO RADICAL. ¿CREES QUE ESTAMOS ENFRENTANDO UNA DISMINUCIÓN DEL FERVOR APOSTÓLICO?
Me alegra que hayas hecho esa pregunta. Ciertamente es el aspecto más importante de este libro, pero nadie lo ha notado o comentado. Estamos contentos con polémicas secundarias y estériles. Creo que nos hemos sentido abrumados por la tibieza y la mediocridad. Debemos aspirar a la santidad. Benedicto XVI, con valor profético, se atreve a afirmar que “sin la renuncia a los bienes materiales, no puede haber sacerdocio. El llamado a seguir a Jesús no es posible sin este signo de libertad y renuncia a todos los compromisos ". Por lo tanto, sienta las bases para una verdadera reforma del clero. Pide un cambio radical en la vida cotidiana de los sacerdotes a medida que continúa: "El celibato no puede alcanzar su pleno significado si nos ajustamos a las reglas de propiedad y las actitudes de la vida comúnmente practicadas hoy en día". Estoy convencido de que, en verdad, es la radicalidad de este llamado a la santidad lo que es inquietante y lo que no queremos escuchar. Este libro es inquietante porque el papa emérito ofrece una perspectiva exigente y profética.

Por mi parte, he tratado de desarrollar este llamado enfatizando que los sacerdotes deben encontrar formas concretas de vivir los consejos evangélicos. Los obispos deben reflexionar sobre esto, para sí mismos y para los sacerdotes: debemos poner a Dios concretamente en el centro de nuestras vidas. La vida de los sacerdotes no puede ser una vida según el mundo. "Nadie puede servir a dos maestros". Occidente está sin aliento. Occidente es viejo, con todas sus renuncias y renuncias. Espera, sin darse cuenta, de la juventud, la crudeza de la exigencia de santidad del Evangelio. Entonces espera sacerdotes que son radicalmente santos




martes, 18 de febrero de 2020

LAS TÁCTICAS FUNCIONALES A LO ESTRATÉGICO, APUNTALAN EL PROYECTO NACIONAL


Jorge Rachid

La Argentina ha pasado períodos históricos en donde la puesta en marcha del proyecto nacional, provocó que los sectores reaccionaros, conservadores y afines al colonialismo, junto a los intereses imperiales de cada época, embistieran y amputasen la continuidad de nuestro proyecto como Nación Soberana.
No iré al siglo XlX, pero desde Caseros en adelante, la colonialidad se impuso a la Nación, la “civilización” fue dominante sobre la “barbarie”, cultural y económicamente fuimos colonia antes que Patria.
Cuando el pueblo irrumpió, primero con el radicalismo representante de las corrientes inmigratorias con Irigoyen y luego las masas trabajadoras, humildes y desposeídas con Perón, las armas hablaron, la muerte, la cárcel y el exilio, comenzaron a marcar el destino argentino. La colonia no dejaba de apretar el puño represor, sobre el pueblo sublevado.
En cada etapa de recuperación, la reparación del daño realizado al Proyecto de país, fue lo  que marcó el camino. El trabajo del bombero reemplazó al desarrollo del constructor de sueños colectivos. Cada vez más largos los períodos de reparación antes de una nueva irrupción de la reacción. Eso el enemigo colonialista lo denomina “ciclos”, nosotros lo denominamos entrega, claudicación nacional y sumisión.
Es que en cada período perdido,  se retrocede en Soberanía, se avasallan conquistas sociales y se saquea el patrimonio nacional. Repararlo es en el  marco de la agenda del enemigo, nunca de la propia, que debería privilegiar afianzar la idea del proyecto nacional. Nunca termina de apagarse el fuego y cuando lo hacemos y recomenzamos el camino de construcción, las fuerzas coaligadas de la reacción han vuelto a armarse, realizando alianzas con el Imperio, para retomar el poder.
Perón identificó los puntos clave de su estrategia reparadora, después de la Década Infame. Los trabajadores explotados y las mismas FFAA a las que pertenecía, fueron sus objetivos primarios. Fue Secretario de Trabajo y después Ministro de Guerra, construyó el andamiaje de las leyes laborares y destruyó las hipótesis de conflicto apañadas por el enemigo, de confrontar los países de la Patria Grande. El enemigo reaccionó y lo encarceló, siendo el pueblo quien lo rescató un 17 de octubre, encumbrando su liderazgo.
Pero la larga reconstrucción recién comenzaba, era la hora de las políticas y el marco económico social, de respuestas a las necesidades del pueblo y ahí estuvo el primer Plan Quinquenal.
Pero había que institucionalizar los cambios y afianzar los derechos irrumpiendo el Constitucionalismo Social, primero en América Latina en la Constitución de 1949 y Arturo Zampay. En Salud Ramón Carrillo fue el constructor de la Medicina Social, que en nuestros días se estudia como Epidemiología Critica.
Sin embargo desmontar culturalmente la historia mitrista, afianzada en el largo camino dominante de la reacción, necesitaba de un nuevo marco teórico, la Epistemología de la Periferia diría años después Fermín Chávez, en que se consolida el planteo del Congreso de Filosofía de Mendoza con la Comunidad Organizada, propuesta de las organizaciones libres del pueblo, con herramientas de poder popular democrático, para vencer la resignación “demo liberal burguesa”, al decir de Perón, saber del enemigo que institucionaliza al pueblo como sujeto pasivo.
“El pueblo No gobierna, Ni delibera sino a través de sus representantes”, dice el preámbulo de la Constitución pos Caseros de 1853.
Para el peronismo el pueblo Si gobierna y delibera y ejerce su derecho tutelar sobre las políticas públicas, en el Congreso, en las calles y en la lucha, porque el enemigo siempre está al acecho, el Imperio siempre presente como lo denunció Perón, 60 días antes de morir, en el Congreso de la Nación cuando leyó Modelo Argentino para un Proyecto Nacional. Ahí nos alertaba: “el mundo será de los Bloques continentales (UNASUR) y la Argentina es el país de los alimentos, el agua dulce y los recursos naturales, fósiles y minerales y el Imperialismo vendrá por ellos, con nosotros o sin nosotros, dependiendo de la capacidad de los argentinos para defenderlos”.
Hoy la Argentina se vuelve a poner de pie, inicia un camino largo en la reparación de la Patria y del Pueblo, pese a encontrarse bajo ataque enemigo, desde el primer día de gestión. El peronismo y las fuerzas del campo popular siempre llegaron al gobierno por el voto popular, jamás ejercieron la violencia institucional, ni instrumentaron ámbitos republicanos, para perseguir, encarcelar ni expropiar empresas. El enemigo no tiene pudor, ni conciencia crítica de sus actos deleznables, pero el peronismo entiende que en la lucha contra el caníbal, lo único que no puede hacerse, “es comérselo”, porque eso nos transformaría en una copia de lo que combatimos. No queremos ser esa condición humana rastrera y tan brutal como inhumana.
 Somos la vida, no apostamos a la muerte, ni al dolor del pueblo, menos aún en manos de los enemigos de la Nación, que siguen ocupando colonialmente Malvinas y pretende hacerse de los recursos naturales. El Gobierno nacional y popular de Alberto y Cristina está luchando con inteligencia, en apagar los incendios de una catástrofe nacional, humanitaria y económica, de Tierra Arrasada, en los términos posibles de las prioridades planteadas: resolver el hambre, manejar la deuda y liberar los presos políticos, recuperando soberanía en las decisiones nacionales, evitando el contra ataque enemigo.
El Gobierno debe trabajar gobernando, la militancia debe militar los sueños estratégicos, sin dejar caer las banderas, pero apuntalando el esfuerzo del gobierno nacional. Sólo aquellos que han sido influidos por la cultura dominante del posibilismo neoliberal, pueden plantear que los marcos estratégicos deterioran al gobierno. Por lo contrario Braden o Perón, Patria o Colonia y Liberación o Dependencia, marcan los rumbos en la conciencia colectiva del pueblo, del camino estratégico a recorrer, aunque hoy, apagando incendios el humo cotidiano no deje ver los sueños emancipatorios de Patria Grande a realizar.
Pero el pueblo siempre construye los nuevos paradigmas de la Patria, en su momento y en su tiempo histórico, diferente del tiempo biológico de la militancia. Ese tiempo está transcurriendo y es compromiso con la historia, apuntalar una construcción del Modelo Social Solidario de Justicia Social, junto al Pueblo, con organización popular dando la lucha necesaria para recuperar, culturalmente la Identidad nacional, intrusada por el neoliberalismo.

lunes, 17 de febrero de 2020

Entre la gira o el giro del presidente


Carlos LEYBA para EL PAÍS DIGITAL
11 de febrero de 2020


La gira presidencial, la excursión europea, fue una actuación, por distintas localidades, del equipo presidencial con vuelta al punto de partida. Esa sería la versión femenina de la “raíz” de gira según el diccionario.
Pero la versión masculina, giro, significa cambio de dirección o estilo.
Claramente la gira tuvo mucho de actuación del libreto “albertista” o “guzmanista” en relación al trato con los países desarrollados – por otra parte nuestros acreedores e impulsores de la apertura económica vía libre comercio – en torno al crucial tema de la votación favorable, de esos países, para una espera prolongada del FMI respecto de nuestra deuda.
La gran pregunta es sí el fin de la gira representará un giro en tanto cambio de dirección. ¿Por qué? Veamos.
No bien aterrizó,  Cristina, implacable, le marcó la cancha al Ministro que esta semana recibirá a la misión del Fondo.
Desde Cuba Cristina señaló que, a su criterio, en el Estatuto del Club FMI está la claúsula que impide la quita a las deudas y también la cláusula que, de aplicarse, habría impedido que el FMI nos otorgue esos créditos.
Colige la Vicepresidenta y Jefa política del Frente de Todos, que el FMI debe aceptar una quita de la deuda, justamente, porque otorgó ese crédito fuera de sus normas. Un crédito mal parido no se debe devolver al 100%. Esa es la tesis Cris.
Ni remotamente es lo que dijo Fernández en Europa. Seguramente algo inadmisible, por ejemplo, para la Canciller alemana.
Aclaro que esta “lógica estatutaria” para “fundar una quita” la escuché hace cuatro meses de altísimos funcionarios de este gobierno. No es una idea peregrina, sino una convicción o una duda que se mastica hace tiempo entre los consultados habitualmente por Fernández.
De ahí que de la “gira de buenas maneras”, podemos pasar al “giro” o cambio de dirección con el FMI: una cosa es patear los plazos y otra tratar de pagar menos.
A nadie se le escapa que si de quita se trata, el costo político en materia de relaciones con el Occidente desarrollado sería tan grande que sólo lo justificaría una quita “de verdad”, por ejemplo 50%, y a pagar en 20 años. Lo que es un sueño de una noche agitada de verano.
Ante este impacto mundial, la “buena” es que además y en compensación de la reputación de “mal pagador” – de lograr esa quita – la misma sería “más que compensada” por la “reputación confirmada” que tan generosamente nos han regalado dos ex presidentes uruguayos, uno de derecha y otro tan de izquierda que fue tupamaro armado y después símbolo civil de la no violencia, todo se reescribe por aquí.
Horas antes del exoset de Cristina, Jorge Arguello embajador ante los Estados Unidos, recibió lo que fue a buscar: el apoyo de Donald Trump para conseguir la tan ansiada espera por la deuda con el Fondo.
El mismo apoyo que Donald le brindó a Macri, violando la tradición del FMI en lo que hace a tiempos y montos de crédito; y que con Fernández sería según CFK - la merecida violación traducida en elevado descuento.
La gira presidencial por el apoyo (incluido Trump) para la espera, se trastocaría a partir de este mensaje en giro por la quita. Es decir hay que pedirle a Trump que dado que empujó por el crédito, se haga cargo y ahora empuje por la quita. ¿Será así?  
Y si no es así, si es que Guzmán insiste en buscar el apoyo del FMI para cerrar rápido el trámite de toda la deuda, entonces, los dichos de Cristina han sido para echar leña al fuego, para marcar que hay otra mirada.
Y otra estrategia para el futuro si es que la de Guzmán se demora demasiado.
Aclaro que, en lo que a mí respecta, desde la reunión de Guzmán con Kristalina en Washington y antes de ser ministro, creo que las cosas con el FMI están cocinadas y lo que hizo Guzmán con impuestos y jubilaciones es una manera de decir mírame que cumplo.
Pero si CFK insiste en la quita a la deuda con el FMI, entonces nos animamos a imaginar un escenario conflictivo y lejano al de “calmar la economía” que ha sido el leit motiv de Guzmán.
Estas declaraciones provocadoras de CFK corroboran que el clima local, el interno, está caldeado… Y que no es el calor, que nos aplasta, lo que nos inspira sino el malestar futuro que trasuntan las palabras partidas del mismo gobierno y gritadas, en voz alta y para afuera. ¿Por qué gritan tanto?
Antonio Cafiero decía que los peronistas son como los gatos, cuando gritan parece que pelean pero se están reproduciendo. Pero no es el caso.
De lo que no estoy seguro es que la mayoría de los que le ladran a Fernández hayan sido alguna vez peronistas de Perón ¿hay otra manera de serlo?. Cuando hablan no suenan a cultura peronista.
Pero lo cierto es que son parte del gobierno y del Frente.
Mientras que el presidente, y su ministro a cargo de la deuda, han sido recibidos de manera que pueden sentirse halagados y por ahí, avalados. Que no es poco… se escuchan las voces que inquietan a los que los recibieron como del mismo palo. Nadie esperaba recibir un palo.
Antes de la desautorización implícita de CFK al trato del Ministro con Kristalina Georgieva, una ministra de Alberto, que adquirió fama por ser la abogada de Milagros Sala, le enmendó impiadosamente la plana al Presidente y a su Jefe de Gabinete. Hay piñas económicas y piñas políticas. No hay hasta ahora piñas sociales. Atención Baradel.
Primero la ministra enmendó refutando, ministerialmente, la doctrina albertista de “prisiones arbitrarias” que descalifica el carácter de “presos políticos” atribuido a los ex funcionarios presos por la Justicia.
La arbitrariedad está implícita en que no es imposible la arbitrariedad en las prisiones preventivas. Es que pueden que no estén dadas las condiciones que establecen las leyes para dictarlas. Es una cuestión de apreciaciones. Unos piensan que están dadas y otros piensan que no.
Pero como no son hechos sucedidos, sino que unos piensan que pueden suceder y otros que no, la decisión judicial será arbitraria para el que piensa que no o en el caso contrario para el que piensa que sí, porque “la razón” está fundada en la evaluación de la conducta futura.
Esa opinión, prisiones arbitrarias, es muy lejana  a “presos políticos”. Alberto lo aclaró “presos a disposición del Poder Ejecutivo no hay”.  ¿Quién lo duda?
Respecto a los hechos que motivan la judialización, ellos – sean presos o en proceso -, los presos arbitrariamente o no, han protagonizado un periplo que, como mínimo, para muchos de los involucrados ha sido económicamente afortunado, lo que seguramente los herederos celebran.
Pero – lamentablemente – ese proceso “afortunado” coincide, desde su mismo origen, con la vida pública de personas de previa vida muy modesta, económicamente hablando. Todos desde una pequeña ciudad de vida modesta, todos acumulan una condición de vida que cualquiera diría propia de ricos.
Eso ya no es para celebrarlo. Necesita muchas explicaciones, entre las cuales no calificará la versión de la alquimia. Está probado que no se puede transformar la arena en oro. ¿Se entiende?
Esto vale para muchas administraciones, la que se fue, la que se fue antes y muchas más, etc. No se trata de cuestiones ideológicas o programáticas. H. Verbistky hace décadas escribió “Robo para la Corona”. Nada nuevo bajo el sol. Lo nuevo sería el juicio justo.
Es decir, en esto no debería haber grieta ¿o no? ¿O qué cosa forma la grieta?
No es necesario extenderme sobre el tema, porque lo políticamente relevante, en estas horas, es la apertura de la disputa, por ese tema, desde los despachos gubernamentales.
Dicho de otra manera ¿investigaremos y en su caso, castigaremos los delitos de cohecho o corrupción independientemente de quien sea el autor, o no? Esa es la cuestión. Meterla en la grieta no está bien, ni de un lado ni del otro. 
Pero lo que ahora nos conmueve es el hecho que con estas disputas sí se plantea una confusión del mensaje acerca de dónde radica el poder.
Hay que recordar que un gobierno es la conducción de una nave. Y en el caso nacional actual, se trata de una nave – digamos frágil – en un mar embravecido y con un horizonte en sombras.
El comando de la nave define todas las acciones; y una vez que estas están en la voz del que manda, los tripulantes obedecen las líneas de mando y trabajan para cumplirlas.
Seguramente la gravedad de la situación y los distintos puntos de vista, obliga, a todos los que están más cerca de la línea de mando, a participar ordenada y discretamente en los lugares y momentos de conversación de modo de señalar probables errores del comando o mejores alternativas que las señaladas por la conducción.
Todos los funcionarios del Ejecutivo son “funcionarios de”, es decir, cumplen funciones que el cerebro del gobierno indica. No están para enmendar la plana del Jefe. Y menos públicamente.
Un Poder Ejecutivo no es un Parlamento. Y los ministros no son legisladores. Apenas son secretarios para cumplir una tarea para el que los eligió que es el Presidente.
Suena horrible cuando un ministro refuta al Presidente o a su mano derecha legal, el Jefe de Gabinete y se complica mucho más cuando la Vicepresidente propone un argumento con la deuda que el Ministro no comparte, o que parece que no comparte.
No creo que le haya dicho a Kristalina “te voy a pagar la mitad”.
No están los ministros para dar sus opiniones personales. Si las tienen, las cuentan puertas adentro o si son tan importantes como para darlas a conocer diferenciándose del Presidente, lo digno es renunciar. Renunciar, cosa muy difícil que ocurra si es que el cargo se otorgó como contraprestación y no por una selección de convicciones o capacidades.
Y en el caso de CFK imposible porque no sólo fue elegida sino porque ella eligió: sólo le cabe el autocontrol o la grandeza.
La ministra de marras aclaró que, además de haber – refutando a Alberto – presos políticos, la ley que va a mandar (ella!!!) es una de “legalización del aborto”.
La afirmación era una refutación de los dichos de Santiago Cafiero quién habló de “despenalización y después legalización”. Lo relevante es “después” que define que para Cafiero (y para Alberto) las dos (despenalización y legalización) propuestas son diferentes.
Y la diferencia radica en la voluntad de hacer “un poco para cada lado”. Marcamos aquí no el carácter de la diferencia sino “la voluntad política de expresarlo”.
Así entendido, pareciera que la ministra quiere “conflicto ya” y marcar la cancha, o exacerbar los ánimos. Tal como Cris.
Los que responden a Alberto, como Cafiero, prefieren “de a poco” o “gradualismo abortista”. No hay enormes diferencias, pero una cosa no “suena” lo mismo que la otra. Y la ministra se encargó de decir “aborto ya” no me joroben.
No es la única disputa o contradicción al aire como hemos visto.
También las hubo del ministro del interior. Y la más rimbombante – aunque pertenece a otra jurisdicción – ha sido la del periplo financiero Kicillof. Fue todo mal.
Una pulseada, una mojada de oreja y un arrugue. Los que cobraron felices. Y no molestarán más.
Pero, si bien no es igual y no son los mismos, el ministro Martín Guzmán, está más condicionado ahora que antes – a causa del mecanismo de amenaza y repliegue de Kicillof - a plantear una mansa renegociación de la deuda con los bonistas.
No es ni malo ni grave lo de Axel. Sólo inútil. Y peor lo de CFK porque es más inútil. Porque si es ladrido que no implica mordida (en el buen sentido) malquista y si va en serio, agarrate Catalina.
En estas condiciones los gestos inútiles son pérdida de tiempo, fuga de energía y clima malquistado adentro y afuera, porque a los amigos, que quieren ganar Alberto y Guzmán, estos funcionarios díscolos del Frente, incluida Cris, los alejan y  tienden a empiojar la relación.
Y eso – como se sabe – pica; y lo que pica, lo hay que rascar, obliga a buscar un palenque como decía José Hernández.
Justamente la gira de Alberto Fernández fue exitosa en la búsqueda del palenque de afuera y mientras tanto, aquí adentro, le aflojaban el palenque...
En términos de la estética de las relaciones internacionales esta sorpresiva gira del Presidente - desde Israel hasta el corazón de Europa – lo ha colocado en el “Hola” de las relaciones exteriores en un lugar más destacado que el que, con enorme autobombo, logró Mauricio.
Sin duda los grandes medios y sus comentaristas no han celebrado estos pasos de Alberto como un avance en la “inserción en el mundo”. No de la manera en que festejaban cada sonrisa presidencial en la foto con Mauricio.
En aquellos años, al respecto, dominaba el “entusiasmo incondicional” y por lo que parece, en estos, dominará la “descalificación incondicional”.
Mauricio y equipo, señalaban que cada recepción educada en territorio desarrollado anunciaba la inmediata “lluvia de inversiones”. Claramente eso es lo que no pasó.

En subsidio llegó la bicicleta alimentada por el delirio del retraso cambiario más tasas de interés estratosféricas.
El final fue la parálisis ante la deuda externa con el sector privado (sumada a la que ya había) más la deuda externa con el FMI convertido en una “ambulancia loca”: una que no lleva a ningún lugar donde se trate la enfermedad por la que fue llamada.
Mientras los contactos de Macri “procuraban” inversiones, los de Alberto procuran “ayuda” para el trato generoso del FMI– una deuda que no sirvió para nada – y tal vez, una carta de recomendación para los prestamistas: “recíbalo a Fernández, él va a contar como va ha hacer para pagarle con una tasa de interés que en ningún otro lugar del mercado va a conseguir”.
Llegados a este punto conviene aclarar que las relaciones internacionales, entre los países desarrollados y los que no lo somos, si hablamos en serio, se miden – primero - por las inversiones de los primeros efectivamente radicadas en los segundos. Inversiones que, segundo, se miden por si incorporan capital de la mejor tecnología destinado a generar diversificación productiva; y no sólo para financiar “corto” la explotación de riquezas naturales con escasa agregación de valor. Esas inversiones de extracción no generan ni empleo estable de calidad ni alto nivel de transferencia tecnológica. 
Hay inversiones para seguir haciendo lo mismo o aquellas para transformar la estructura productiva y caminar al desarrollo. Crecer o desarrollar: esa es la cuestión.
Las inversiones, y en esto también radica su valor, tienen que venir asociadas a la recepción privilegiada de esos nuevos y diversificados, productos en los mercados de los países desarrollados. Y tienen que – y no es una ayuda menor – garantizar el financiamiento sine die de los desequilibrios financieros propios de las primeras etapas de la transformación y expansión productiva a las que, esas inversiones y mercados, estarían asociados.
Inversiones, transformación, mercados y financiamiento de largo plazo de los desequilibrios del desarrollo, conforman la verdadera materialización de las buenas relaciones internacionales y de la meneada inserción en el mundo. Todo lo demás es literatura o fotos para la tribuna, sea con guitarra o con las obras completas de Jorge Luis Borges. Alberto tiene muchas guitarras, Macron debe tener una docena de las completas de Borges.
Un mix de las relaciones productivas de desarrollo, que hemos mencionado, es fácil de rastrear – en Occidente - desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y a partir del Plan Marshall. Fueron las relaciones internacionales de posguerra y “la inserción en un nuevo mundo”.

Ejemplos, Alemania Occidental – el “medio país” que sería el futuro motor económico de la unidad europea -; la recuperación de la economía japonesa. Después el sudeste asiático y aún hoy – a pesar del tira y afloja - la construcción de esa suerte de “neo continente global” que fue la “chimérica”, de cuyas reverberaciones surgió el “viento de cola” que bañó el Atlántico y nos ofreció una década de oportunidades que, por esa maldita falta de pensamiento estratégico que nos caracteriza, no supimos ni quisimos aprovechar para “integrarnos productivamente al mundo”. Nos quedamos en el excedente comercial que nos brindó la primarización de la soja: la proteína vegetal o lo más primario que podemos hacer.
De esto debemos hablar cuando hablamos de “inserción en el mundo”.
Recepciones, discursos, regalos. Muy bien. Condición necesaria para la “inserción inteligente en el mundo”. Pero lo suficiente, lo beneficioso para el país, es lograr aquello que han probado, en los hechos, los países devastados o subdesarrollados que han dejado de serlo con el “apoyo” de los “ricos”. Relaciones todas intensamente vinculadas a las situaciones geopolíticas miradas desde la potencia del momento.
La Argentina no tiene un privilegio geopolítico: su relación, en ese plano, es de especialización y no de diversificación; y por lo tanto es de “dependencia”, aunque la palabra suene “demodé”.
Es habitual escuchar la monserga que la economía argentina es una economía cerrada; cerrada por la estructura arancelaria o de control comercial, o por el escaso peso del comercio exterior en el PBI.
Ambas formas de medir son, como mínimo, incompletas. Importa ponderarlas en función de la participación de las importaciones en los distintos mercados. La primera aclaración es que nuestro PBI, a pesar de nuestro bajísimo nivel de productividad, está básicamente conformado por la valoración contable de las actividades de servicios y de las que producen bienes no transables (concesionarios)
En bienes transables, dejando de lado alimentación, la industria de transformación genera, en un año no recesivo, un déficit comercial internacional de 30 mil millones de dólares; y la penetración de bienes importados, en los sectores industriales de los bienes que compramos con manufactura local, va de un extremo del 80% en la industria automotriz a un mínimo de 20% en las industrias más vegetativas. No somos – con el sentido estricto de medir “lo transable” – una economía cerrada sino más bien una economía perforada.
En consecuencia, las relaciones internacionales y la inserción inteligente en el mundo, es lograr que “esas relaciones” contribuyan a la transformación vía inversiones de diversificación.
De eso se trata “la política económica y comercial internacional”: si no resulta en tecnología y diversificación no nos “integra en el mundo”. Nadie llamaría “integrada” a una economía “dependiente” que importa saber y vende naturaleza.
Volvamos al periplo de buenas relaciones que, en esta aproximación de urgencia, están motivadas por el apoyo para la negociación de la deuda o para no caer en default.
Una apostilla acerca del buen trato “presidencial” magnificado en su significado como predictor de “avances en la línea de la inversión y apoyo a la transformación”. Vale para todos los que destacan la buena atención promesas de los líderes mundiales. Por eso es bueno recordar que, por ejemplo, en Estados Unidos se lo llamó al impresentable y lamentable Leopoldo Fortunato Galtieri, “General majestuoso”; y al poco tiempo esos halagos se transformaban en la respuesta sobre Malvinas.
Como en todos los órdenes de la vida las consecuencias reales dependen de los hechos y no de las palabras.
Aunque – sin duda – las palabras son siempre el principio. Fernández las ha pronunciado y las ha recibido por ser Presidente y por haber tenido a favor la intervención de destacadas personalidades como el Embajador Juan Archibaldo Lanús y Gustavo Osvaldo Beliz, quienes han tejido relaciones profundas y estables en Francia y la Santa Sede respectivamente. Gracias a ellos esas puertas se han abierto con extrema e inusual cordialidad.
En Francia, además, Fernández dio una charla en Sciences Po y la Señora Merkel le ofreció una comida. El Papa Francisco - que le hizo el enorme favor de delegar en el Cardenal Pietro Parolin la “incomoda” referencia al Magisterio de la Iglesia acerca del aborto - le brindó los argumentos de San Juan Pablo II acerca de lo gravoso de los programas que cargan (ajuste, desempleo, reducción de la protección social) sobre la población más vulnerable los costos de la cancelación acelerada de la deuda. Un flagelo que se suma al deterioro planetario producido por la desprotección ambiental y social de la desigualdad. Las tres desprotecciones (deuda, ambiente, inequidad) obedecen a la misma matriz de un sistema capitalista que necesita un rediseño inspirado en el respeto a todas las dimensiones de la persona y de la vida.
El ministro Martín Guzmán, con envidiable modestia, ha demostrado en Roma, una vez más, su gran capacidad para ser escuchado por el acreedor más importante del país que es el FMI; y ha puesto en evidencia que sus pasos, en el orden fiscal, responden a conversaciones, previas a asumir su cargo actual, mantenidas con Kristalina Georgieva.
Es decir – si la finalidad es resolver la deuda y en particular hacerlo con la anuencia del FMI – los pasos de Guzmán no son improvisados y bien pueden ser la matriz de un acuerdo pronto. Eso es lo que todos vemos.
Pero lo que no vemos y lo que su ausencia angustia, es la definición sistémica de dónde queremos ir.
Todos los funcionarios económicos, desde Guzmán al heterodoxo Matías Kulfas, recitan “primero la macro”: superávit fiscal, baja de la inflación. Nadie puede discutir esa necesidad.
Pero lo que sí es absolutamente discutible y preocupante es que, con esos objetivos y los instrumentos hasta aquí revelados, la fatiga de materiales es inevitable. Porque las causas están en otro lado.
La causa del desequilibrio fiscal, la causa de la inflación, responden a la misma enfermedad: una economía de bajísima productividad, orientada al consumo, militante del presente, que ha decidido ignorar que el futuro es ahora.
Pero la decisión y la posibilidad de construir el futuro implica necesariamente limar, obligación del que gobierna, las aristas punzantes de la grieta de modo que se pueda construir un puente y alentar el tránsito de unos y otros a ambos lados de la grieta.
Ese puente es la conversación sobre el futuro. Y la necesidad de dejar las aristas punzantes del pasado fuera de la discusión.
La intervención de dos ministros refutando el concepto presidencial de “prisiones arbitrarias” a la espera de la definición final de la Justicia, es una contribución a la mantenimiento de la grieta. La afirmación “presos políticos”, además es inútil. Si las cuestiones están en la Justicia solo caben presentaciones judiciales y no declaraciones políticas.
Pato o gallareta los presos lo están por decisión, arbitraria o no de la Justicia, y sólo la Justicia podrá resolverlo, salvo que agrandemos la grieta con una intervención política sobre ella.
En la cuestión del aborto, la “despenalización” no es lo mismo que la “legalización”. El Jefe de Gabinete puso un orden. Y  esa ministra lo “desordenó”. Y aportó un escollo más en la tarea de reinventar un futuro colectivo alejado de la y las grietas que nos agotan.
Internamente Fernández, si quiere licuar la grieta para poder conversar el futuro, el único lugar donde vamos a vivir y el único ámbito donde podemos consensuar, necesita alinear su tropa, bajarle la intolerancia a muchos que lo rodean, reducir las exigencias engrietantes – muchas, las más de ellas – sostenidas sólo por minorías militantes y ruidosas. La razón no es de comisario del orden, sino de la necesidad de ensanchar el campo. Fernández necesita empezar ya el camino del futuro.
Para todo lo que hay que hacer hay que empezar por aquellas cosas en la que ni siquiera hace falta pagar costo alguno y ni siquiera aplicar recursos. Solamente decisiones. Las cosas más decisivas sólo necesitan decisiones.     
Un solo ejemplo que sólo que requiere decisión: la reforma del Estado, en todos los niveles, que no puede esperar. Este sector público consume mucho más de lo que realmente produce. Nada de un día para otro. Pero hay que empezar ya.
Por ejemplo, lo hemos reclamado hace mucho tiempo, congelar la totalidad de los cargos públicos con un acuerdo concertado con todos los intendentes, gobernadores, todos los organismos autárquicos, Banco Central, empresas del Estado, parlamentos de todos las jurisdicciones y la administración de Justicia, etc. Todo lo que implique remuneración públicas o contratos debe ser congelado, empleo o contrato que vence no se debe renovar. Y se sustituye, con reentrenamiento, con los que están. Congelación de toda nueva designación aun del reemplazo del que se va.
Habrá que generar una política complementaria de formación y reentrenamiento, si se quiere de incentivos, para que todas las funciones imprescindibles que necesiten personal puedan ser satisfechas con personal de otras reparticiones debidamente entrenado y sin incorporar gente de afuera.
Una decisión de ese talante reducirá de manera veloz y sin despedir a nadie la enorme superpoblación del área pública. Nada es simple. Es una decisión silenciosa que sólo afecta a los que conducen que no podrán incorporar y tendrán que administrar con recursos escasos.
Y este es un ejemplo de que sólo con decisiones se pueden generar enormes pasos adelante. Pero se necesita consenso que solo se logra aventando a los fanáticos de la grieta que se encuentran en ambas márgenes tratando de romper puentes. Son pocos. Pero gritan.
Pero para decidir no sólo hace falta calmar la economía, como dijo Guzmán, sino calmar la sociedad para diluir la grieta y ponerle suavizante a los militantes de las causas ríspidas para las que el apuro no sirve para nada.
La buena onda alcanzada afuera se puede malograr si agigantamos la grieta interna y son las minorías activas y beligerantes las que siempre han agitado conflictos básicamente porque no tienen nada que perder.
Vamos al futuro que es el ámbito del consenso. “El futuro no es lo que va a venir, sino lo que nosotros vamos a hacer”. (Henri Bergson). Sin acción que lo busque, no hay futuro.

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