lunes, 11 de marzo de 2013

Hugo Chávez, diccionario político del Nacionalismo Popular

por Aritz Recalde

Hugo Chávez fue un verdadero diccionario político para buena parte de la juventud militante del Continente. Incluso, me atrevo a decir, que en pleno neoliberalismo y gracias a Chávez, sectores políticos de izquierda y de centro de la Argentina, entendieron o al menos revisaron, algunos preconceptos sobre el Peronismo, el Varguismo o el Cardenismo. El venezolano hizo escuela con su andar y favoreció la comprensión de las luchas nacionales y populares de nuestros pueblos, develando la farsa de las atiborradas teorías del “populismo” y de otras fórmulas del pensamiento dependiente de las academias. En base a esta comprensión histórica, pudo surgir la unidad entre los Pueblos del Continente y sus conductores, Kirchner, Morales, Mugica, Ortega, Lula, Lugo, Dilma, Correa y Cristina.

Su trayectoria fue una verdadera escuela y en plena debacle neoliberal, sembró y dio vigencia a las ideas y a los postulados de los Nacionalismos que habían sido sepultados bajo el neocolonialismo del supuesto “final de la historia”. La Revolución bolivarian, en una tarea profundamente educadora, les otorgó vitalidad a figuras intelectuales como las de Ugarte, Haya de La Torre o Hernández Arregui.

Su acción impulsó un camino hacia la formación de una sociedad solidaria y emancipada del poder neoliberal. Con ello, Chávez recuperó los sueños y las consignas del Socialismo Nacional por los que había luchado la juventud de los años setenta. Es por eso, que la Revolución bolivariana nos impulsó y nos obliga actualmente, a releer a la izquierda nacional de Cooke, de Abelardo Ramos o de Galasso.

Con su tarea patriótica, retomamos la perspectiva cultural y política del antiimperialismo, revitalizando la Teoría de la dependencia y marcando una agenda de debate que recuperó lo mejor de las tradiciones culturales de nuestros patriotas. Chávez fue un revisionista convencido de que la conciencia histórica de los Pueblos, es la base de la conciencia nacional revolucionaria. En este camino, su vocación tercermundista lo reencontró con Tito, con Mao y con Perón. Su nacionalismo militar lo abrazó con Alvarado, con Mosconi y con Torrijos. Su ideal latinoamericanista, lo hermanó con San Martín, con Bolívar, con Allende y con Kirchner. Su compromiso con los humildes, lo reunió con los curas de la Teología de la liberación y con Eva Perón. Su vocación antiimperialista, escribió una hoja central en libro de las luchas anticoloniales que fueron impulsadas por Tupac Amaru, por Artigas, por Rosas y por los miles de militantes que dieron sus sueños e incluso sus vidas, por la construcción de una Patria justa, libre y soberana.

Chávez, como Perón o Fidel Castro, son la certeza de que el cambio de sociedad es necesario y que la injusticia es intolerable.

Chávez fue la muestra en pleno siglo XXI, de que la Revolución es posible y que, además, tarde o temprano, los Pueblos latinoamericanos y del Tercermundo, Unidos, Organizados y Solidarios, venceremos. Caiga quién caiga, cueste lo que cueste.



Elecciones PASO 2017

Iciar Recalde, agosto 2017 Algunas reflexiones generales para PENSAR en términos colectivos NO para que me puteen con la perorata de si...