domingo, 31 de julio de 2022

Francisco, un desliz no buscado

                                                                                                                      Alberto Buela (*) 


 

Desde comienzos del siglo XXI, para poner una fecha emblemática, merced a los diferentes mass media podemos obtener una información inmediata sobre casi todo lo que ocurre en el mundo. Esto se hace más ostensible con los grandes personajes hoy vigentes, tal es el caso del Papa Francisco al que disfrazaron de indio en Canadá cuando fue a pedir perdón por los crímenes cometidos por la Iglesia entre 1910 y 1945. Siendo el peor de todos, el haber sacado a los niños de los brazos de sus padres indios para adoctrinarlos en el catolicismo y la lengua francesa en asilos y escuelas para pobres.

 

El mayor logro de la propaganda anticristiana, que viene desde hace rato, es hacer creer a la conciencia católica que se crea responsable de todos los males del mundo moderno: pedofilia, perversiones, corrupción, explotación, violencia contra las mujeres, etc. Y acaba de lograr del mismísimo Papa un perdón internacional por hechos lamentables, pero relativos no absolutos.

 

Luego de pedir semejante perdón, en ese mismo acto, tendría que haber hablado sobre la palabra de vida eterna que es Cristo como salvación de todo hombre (indio o no), sin embargo abandonó su función y tarea y se sumó a la propaganda mundial anticatólica. No hubo ni siquiera una palabra al santo obispo Laval que convirtió a ese país.

 

Es cierto que nadie puede dar lo que no tiene, y este pobre Papa al carecer de una sólida formación teológica, se comporta más como un sociólogo. Pero que ignora el mundo de lo sagrado. Seguramente, que después en privado habrá seguido hablando de Cristo, pero a la inmensa masa de la población mundial este mensaje no llegó. Y por ende, no existió.

 

Sobre todo los canadienses, se habrán quedado pensando que la Iglesia católica es una porquería, que los curas son un sarta de violadores y las monjas una pervertidas. Que los indios son una maravilla y que los argentinos son unos pelotudos, que salen a pedir perdón por hechos que no cometieron. ¿O, acaso, el Papa no es argentino?

 

Cuando fue electo Bergoglio como Papa escribimos un artículo  y grabamos en vídeo titulado Un Papa argentino “mamma mía”. Y no nos equivocamos.

Podrá pedir perdón por todo el mundo, desde el Muro de los lamentos en Israel, pasando por los campos de concentración, hasta los indios en el Canadá, podrá bendecir los matrimonios homosexuales, podrá cerrar la boca ante el católico de Joe Biden que es abortista manifiesto, podrá darle la comunión a un presidente divorciado, abortista y mentiroso consuetudinario, todo lo cual le dará crédito en los mass media, pero lo que no puede hacer es recuperar la sacralidad de la Iglesia. Eso no lo puede hacer, porque él ignora lo sacro, y como dijimos antes, nadie puede dar lo que no tiene.

 

La Iglesia ha entrado en un proceso de decadencia que, para no irnos muy atrás, podemos situar a finales del pontificado de Pío XII (1958). Realizó un concilio, el Vaticano II (1962-1965), que quiso ser pastoral y terminó siendo dogmático, y así fue desapareciendo la vieja liturgia, los viejos dogmas y las viejas costumbres, para terminar instalando principios, usos y costumbres indeterminados, en un relativismo que todo lo puede. En definitiva, se transformó en un gran naranjal donde cada católico toma la naranja que más le piacce. Los yanquis lo llaman catholic cafe que suena mejor que naranjal.

Los católicos están convencidos que a la Iglesia no le va a pasar nada porque la asiste el Espíritu Santo, y mientras tanto “ajo y agua”, a joderse y aguantarse.

 

(*) buela.alberto@gmail.com

    arkegueta

 

 

 

lunes, 25 de julio de 2022

La ruta de los dólares que genera de forma genuina el país

Por Daniel E. Novak* Para Página 12

24 de julio de 2022 - 01:26

 

La Argentina enfrenta una situación de paradójica de "fuga centrípeta de divisas". Las tenencias de divisas de particulares, que están en el país y no en el exterior, representan una buena parte de la deuda externa bruta. En efecto, Argentina aprovechó la mejora de precios internacionales, pero no para acumular reservas en el Banco Central sino para hacerlo en manos del sector privado.

El Instituto Nacional de Estadística y Censo (Indec) releva la información referida a las relaciones económicas de Argentina con el resto del mundo en tres registros: la balanza de pagos (BdP), la posición de inversión internacional (PII) y la evolución de la deuda externa (DE), pública y privada.

En la BdP se registran todas las operaciones que generan movimiento (flujo) de divisas, comerciales y financieros, y en la PII se informa cómo queda la situación de acreencias y deudas (activos y pasivos) de residentes con respecto al resto del mundo, después de esos movimientos. Obviamente, los saldos (stocks) de la PII dependen de cómo se hayan movido en cada período los flujos de la BdP.

Haciendo un parangón con las técnicas contables, la BdP sería algo así como la cuenta de resultados de una empresa y la PII el estado patrimonial al terminar cada ejercicio. El registro de la DE surge de la PII, pero sólo incluye los pasivos financieros de los residentes en el país con el resto del mundo.

 

EL FLUJO

Del último informe del Indec sobre las cuentas internacionales correspondiente al cuarto trimestre de 2021, surge que en los últimos dos años la cuenta corriente con el resto del mundo mostró un superávit de algo más de diez mil millones de dólares, producto de un superávit comercial de más de 27.500 millones menos un déficit de las cuentas de ingresos (transferencias de ganancias, intereses y remuneraciones) de alrededor de 17.500 millones.

Si se retrocede un año más atrás (2019), el resultado comercial de bienes y servicios reales acumuló en tres años un superávit de casi 41 mil millones de dólares que, con un déficit de las cuentas de ingresos de 34.500 millones dejó un superávit acumulado de sólo 6.500 millones en la cuenta corriente de ese lapso. Nótese que sólo en 2019 hubo un déficit de ingresos por transferencias de ganancias e intereses de alrededor de 17 mil millones.

Aquí se nota la primera manifestación de la restricción externa del país, que es que por más que la economía nacional tenga importantes superávits comerciales, el movimiento negativo de los ingresos de no residentes absorbe la mayor parte de ese superávit, lo que no permite acumular reservas de divisas. Con un detalle no menor, y es que en el saldo comercial se netea el superávit del comercio de bienes con el déficit recurrente del comercio de servicios reales, donde el principal componente es el turismo.

Si se toman en cuenta los últimos diez años desde 2012 a 2021, se observa en la BdP que el superávit acumulado del comercio de bienes en ese lapso fue de 74.200 millones de dólares y el déficit del comercio de servicios reales fue de más de 57.500 millones, con lo cual el superávit comercial neto no llegó a 17.700 millones. Restando a esto el déficit por el movimiento de ingresos por algo más de 126.600 millones, se llega al déficit acumulado en la cuenta corriente externa de 109 mil millones en esa década, y como las reservas cayeron en casi 8 mil millones, se deduce la necesidad de incremento del endeudamiento externo por más de 100 mil millones de dólares en diez años.

 

EL PATRIMONIO

Cuando vamos a la PII nos encontramos con una sorpresa: a fines del año pasado el "patrimonio neto" de los residentes argentinos con el resto del mundo arrojaba un saldo positivo por algo más de 122 mil millones de dólares, producto de activos (acreencias con respecto a no residentes) por 417.500 millones menos pasivos (compromisos) por 295.400 millones, con la aclaración de que los pasivos no son sólo deuda financiera porque incluyen también las inversiones de empresas extranjeras radicadas en el país, por ejemplo.

La pregunta que corresponde hacerse entonces es si verdaderamente se está en una situación de virtual quiebra, como parece surgir de los avatares de la "impagable" deuda externa y de la permanente escasez de divisas que se padece. En la nota de elevación del proyecto de ley presentado por legisladores oficialistas para gravar los capitales fugados en el exterior se hizo mención precisamente a la cifra del saldo de activos externos por 417.500 millones, dando a entender que gran parte de eso eran los capitales fugados por los cuales el país está endeudado.

Analizando más en detalle los activos externos se observa que casi 123 mil millones son inversiones directas o financieras de residentes argentinos en el exterior que, si están en este registro oficial, difícilmente sean capitales fugados no declarados. Y otros casi 40 mil millones corresponden a las reservas de divisas oficiales, que tampoco son capitales fugados.

Quedan por analizar alrededor de 255 mil millones del rubro Otra Inversión, de los cuales casi 20 mil millones corresponden a tenencias de entidades financieras y organismos públicos en cuentas del exterior; tampoco parece haber fuga aquí.

 

ATESORAMIENTO

La clave parece estar en la subcuenta denominada Monedas y Depósitos de Otros Sectores, es decir particulares, sean empresas o personas, que tienen un saldo de poco más de 235.500 millones a fines de 2021, de los cuales casi 20 mil millones son depósitos de divisas en bancos locales y el resto, más de 215 mil millones, son las divisas en poder de residentes, es decir en cajas de seguridad, en el colchón o encanutadas en algún rincón inaccesible. El saldo de esta cuenta en 2012 era de 138 mil millones, lo que implica que hubo un aumento del atesoramiento de casi 100 mil millones en diez años, casi igual que el déficit de la cuenta corriente externa en ese lapso; qué casualidad.

¿Por qué se considera la tenencia de moneda extranjera como un activo con respecto al resto del mundo? Porque el dinero es un título de deuda de quien lo emite sin interés. Cuando se tiene un dólar se le está prestando recursos a la Reserva Federal de Estados Unidos sin cobrar interés por eso.

Si en la PII se resta estas tenencias de los activos, el "patrimonio neto" de los residentes argentinos con el resto del mundo pasaría a ser negativo por algo menos de 100 mil millones de dólares. Pero, ¿por qué se tendría que restarlas? Porque al estar encanutadas (atesoradas) salieron del circuito económico y están por lo tanto esterilizadas lo que, según decía J.M. Keynes, es la peor forma del ahorro ya que no recicla al proceso productivo a través del sistema financiero.

En el mismo registro, el Indec informa que a fines de 2021 la deuda externa bruta de la Argentina era de 266.740 millones de dólares, de modo que las tenencias de divisas de particulares en el país representan más del 80 por ciento de la deuda externa bruta, con el agravante de que el grueso de esas tenencias no sólo no está declarado impositivamente, sino que en muchos casos proviene de actividades ilícitas (narcotráfico, contrabando o trata de personas, por ejemplo). Alguien podría preguntarse si es para esto que el país se endeuda con el resto del mundo, para atesorar y no para invertir y crecer.

Esto deriva en varias conclusiones. La primera es que la mayor parte de los capitales fugados no están en el exterior, sino que están dentro del territorio nacional, o sea que se fugaron hacia dentro. Otra es que esto dificulta bastante el loable objetivo de tratar de que la deuda la paguen quienes fugaron esas divisas, porque están acá y, salvo que se esté dispuesto a abrir compulsivamente las cajas de seguridad o allanar los domicilios privados, no hay maneras sencillas de recuperarlas.

Una tercera conclusión es que hay que investigar más a fondo y neutralizar los mecanismos a través de los cuales resulta tan fácil transformar los excedentes financieros líquidos en divisas ("formación de activos externos", le dicen) burlando las regulaciones cambiarias.

Y la cuarta es más bien una reflexión sobre la forma en que esa masa inmensa de divisas atesoradas, que equivalen a alrededor del 40 por ciento del producto interno bruto anual del país, pueda ser recuperada, aunque sea paulatinamente, para el proceso productivo y económico, porque a pesar de que hay quienes dicen que Argentina no aprovechó la mejora de precios internacionales para acumular reservas, la realidad es que sí las acumuló, pero en manos del sector privado.

Para esto último parece que no bastaría con las viejas y gastadas ideas de los blanqueos impositivos y cambiarios, sino que probablemente haya que diseñar una reforma monetaria que tenga en cuenta el grado efectivo de dolarización de la economía argentina y genere un signo monetario que reemplace con eficacia el uso de las divisas para una cantidad cada vez mayor de transacciones dentro del territorio.

 

* Docente de la Universidad Nacional Arturo Jauretche, Coordinador de la Licenciatura en Economía. @novak_daniel

miércoles, 13 de julio de 2022

“La comunidad organizada continúa siendo el más alto nivel de conciencia y organización del pueblo argentino”

 

Iciar Recalde, integrante del plantel de la Escuela Superior Peronista, dialogó con AGENCIAPACO URONDO sobre los debates actuales dentro del pensamiento nacional.


 

Por Juan Borges

Iciar Recalde, licenciada en Letras y profesora de literatura argentina del siglo XX y del Seminario de Sociología de la cultura latinoamericana en la UNLP y de Política y Sociedad en la UNAJ, donde dirige también el Centro de Investigaciones Raúl Scalibrini Ortiz. Es Directora de la Editorial del Pensamiento Nacional del Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos dependiente de la CGT.

 

AGENCIA PACO URONDO: ¿QUÉ SIGNIFICA PARA USTED SER PARTE DE LA ESCUELA SUPERIOR PERONISTA?

Iciar Recalde: La actividad del intelectual y del pensador se afirma en las organizaciones libres del pueblo y en la forja de una conciencia nacional independiente. Es por eso, que formar parte de Escuela Superior Peronista, impulsada por la Juventud Sindical de la Confederación General del Trabajo, significa un honor y una enorme responsabilidad porque allí se encara de manera integral la formación doctrinaria de sus dirigentes.

 

APU: ¿QUÉ MATERIA VA A DICTAR EN DICHA CURSADA? ¿DE QUÉ SE TRATA LA MATERIA?

I.R.: Voy a hablar de la importancia y de la vigencia de la última actualización político doctrinaria del Justicialismo, el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional (1974), testamento político del General Perón y herencia medular que legó a los argentinos antes de pasar a la inmortalidad. Constituye una hoja de ruta fundamental donde escudriñar las aristas del Proyecto Nacional independiente que la Argentina, tras el golpe de Estado contra el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón perdió, y que desde el año 1983 a esta parte viene aplazando sea por el primado de agendas liberales y/o progresistas.

 

APU: ¿QUÉ DEBATES CONSIDERA NECESARIOS HOY DENTRO DEL PENSAMIENTO NACIONAL?

I.R.: Los de siempre, los de los valores trascendentes, los que han pensado los clásicos para encarar los grandes problemas nacionales de su tiempo que son, lamentablemente en función de la involución que ha padecido la Argentina en las últimas décadas, también los nuestros, quizá profundizados y acicalados hoy con nuevos ismos, pero todos concebidos por el aparato del colonialismo cultural puesto al servicio de la profundización de la condición colonial del país y de la postración espiritual de los argentinos. Hoy la Argentina agoniza como resultante de décadas de destrucción de la comunidad organizada, comenzada a sangre y fuego en 1976 y continuada en el devenir de democracias liberales, con matices si se quiere, pero con un mismo basamento: la desaparición de la figura de Dios y de valores humanistas para entronizar en su lugar el reinado del materialismo, de una supuesta libertad sin límites ni responsabilidades de un sujeto individualista, consumista y hedonista y en confrontación constante, que vino a suprimir la noción de persona humana que encontraba en la comunidad su propia realización y la de sus hermanos. Proceso de destrucción de la Argentina, asentado en como mínimo, cuatro aspectos que múltiples pensadores nacionales encararon y que el General Perón había alertado en el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional al que aludí previamente, donde ratificaba la vigencia medular de la comunidad organizada en tiempos de universalismo:

Primero. La destrucción espiritual del hombre argentino en el marco de una bestial transformación del ser nacional que suprimió la tradición y los valores solidarios de nuestro pueblo, para imponer en su lugar el individualismo neocolonial que impera en la actualidad.

Segundo. Avance de esta guerra cultural en la que estamos sumidos a través de la expansión de los medios de comunicación y del avance del narcotráfico. Culto al dinero, a la violencia, al descarte y ruptura radical de los vínculos solidarios entre las personas humanas que fueron el corazón de la comunidad organizada.

Tercero. Disolución de la orgánica popular que dio lugar a la conversión de aquel pueblo de 1974 en la masa inorgánica actual a través de una reinstalación a partir de 1983 de una “democracia liberal representativa” ya superada en nuestra experiencia histórica nacional, que venía a encubrir la continuad de los logros de Martínez de Hoz, la estructura de país colonial que heredamos, generando una supuesta participación popular.

 Cuarto. Claramente, el ataque al país industrial con pleno empleo que habíamos sido se dio hermanado a esta destrucción de las bases espirituales que en la comunidad organizada se sostenían en la familia argentina, en el modelo sindical y en el ataque sistemático a las organizaciones libres del pueblo en sentido amplio.

 

APU: ¿CUÁL ES LA VIGENCIA DEL PERONISMO COMO MOVIMIENTO POPULAR Y NACIONAL?

I.R.: El peronismo es una doctrina y es una revolución inconclusa. En tal sentido, soy una convencida de que su tesis medular, la comunidad organizada, continúa siendo el más alto nivel de conciencia y organización del pueblo argentino en toda su historia porque es reconocimiento de la integralidad humana en una síntesis cabal e indivisible de fe y política. Se trató de un proyecto de civilización que parió la Argentina como alternativa al capitalismo liberal y al comunismo soviético que habían sumido al mundo en una crisis social, económica y moral sin precedentes, asentado en un programa de democracia social, orgánica y directa, humanista y cristiana, que reconocía y garantizaba derechos y obligaciones de la persona humana cuya realización se daba sólo en una comunidad liberada que ligaba su destino al del conjunto de la colectividad.

Su vigencia es central considerando que la verdadera democracia que debemos restaurar deberá asentarse en la centralidad de las organizaciones libres del pueblo, únicas depositarias del poder nacional, refugio y casa común de realización de la persona humana con centralidad en la familia, los sindicatos y el conjunto de organizaciones libres, basamentos de la comunidad organizada. Segundo. La política debe volver a ser voluntad nacional tras un ideal de justicia, bien común y sentido heroico de la vida y no administración de la dependencia y trampolín de negocios individuales o de facciones. Tercero. Los valores materialistas que priman en esta Argentina que se derrumba devastan los vínculos humanos y conducen a la violencia y la anarquía social, por eso necesitamos restaurar una fe y un ideal de justicia colectiva en el corazón de la actividad política de las organizaciones libres del pueblo. Cuatro. Las tres banderas que motorizaron la comunidad organizada en el marco de la gran Comunidad Organizada Iberoamericana que postuló Perón en 1974, son el marco de realización futura para una Nación que se niega a asumir un destino colonial y que deberá, más temprano que tarde, retomar su revolución inconclusa.

Vigencia del pensamiento de Leonardo Castellani

 


viernes, 1 de julio de 2022

Damián Descalzo: “El peronismo tiene un basamento profundamente humanista y cristiano”

 El integrante del equipo de docentes de la Escuela Superior Peronista dialogó con AGENCIA

PACO URONDO sobre pensamiento nacional y el valor de sus debates en la actualidad. 


Por Juan Borges 

Damián Descalzo es abogado, magíster en Derecho del Trabajo, UNTREF. Además, es maestrando en Relaciones Internacionales, Universidad de Bolonia y especialista en Derecho Constitucional y en Derecho del Trabajo, Universidad de Salamanca. Es docente universitario en las universidades de Buenos Aires y San Isidro. El miembro del equipo de docentes de la Escuela Superior Peronista dialogó con AGENCIA PACO URONDO sobre la revalorización del pensamiento nacional. 

 

AGENCIA PACO URONDO: ¿QUÉ BALANCE REALIZA DEL RELANZAMIENTO DE LA ESCUELA SUPERIOR PERONISTA? 

Damián Descalzo: He recibido con alegría el relanzamiento de la Escuela Superior Peronista por parte de la CGT. Considero fundamental la divulgación de los principios doctrinarios peronistas. Es muy importante que el movimiento obrero, como elemento central del movimiento nacional, brinde herramientas de formación a sus afiliados. El sindicalismo debe tener la capacidad de manifestar una narrativa propia, es decir, desde la defensa de sus intereses que están profundamente ligados a los intereses nacionales. Ninguna expresión política ha representado mejor esos intereses que el peronismo.  

 

APU: ¿QUÉ MATERIA DICTA EN LA ESCUELA SUPERIOR PERONISTA Y CON QUÉ PERSPECTIVA TRABAJA? 

D.D.: Me encargo de la parte de Doctrina Social de la Iglesia dentro del módulo "Filosofía y Doctrina Peronista". El objetivo es repasar la íntima vinculación entre la Doctrina Social de la Iglesia y la Doctrina Peronista. El fundamento filosófico y político de la doctrina peronista está dado por la doctrina social de la Iglesia que ha sido expresada en diferentes encíclicas. En los orígenes de su movimiento, Perón se basó en las encíclicas clásicas de la cuestión social ("Rerum novarum" y "Cuadragésimo Anno") para elaborar su doctrina. Durante el exilio, Perón indicó que las actualizaciones de la Doctrina Social de la Iglesia como "Mater et magistral" y "Populorum progressio" debían ser consideradas parte de la doctrina peronista.  

Es esencial realizar esta tarea debido a que la doctrina peronista ha buscado ser tergiversada, a través de los tiempos, desde diferentes sectores  (nazi fascistas, marxistas, neoliberales y progresistas). El peronismo tiene un basamento profundamente humanista y cristiano. Esa es su verdadera identidad y con la materia a nuestro cargo tenemos la intención de remarcar este concepto.  A su vez, nos parece importante destacar que esa profunda conexión entre la Doctrina Peronista y la Doctrina Social de la Iglesia sigue perdurando. Hoy mismo tenemos en la conducción de la Iglesia Católica a nuestro Papa Francisco que ha actualizado la Doctrina Social de la Iglesia a través de dos nuevas encíclicas: "Laudato Si" y "Fratelli tutti". Ambos textos han sido leídos y estudiados por diferentes sectores del Peronismo y deben servir de inspiración para nuestro accionar político.  

 

APU: ¿QUÉ ASPECTO TRABAJA SU ÚLTIMO LIBRO “¿CÓMO SE GESTÓ EL PERONISMO”? 

D.D.: Justamente, y en relación con la respuesta anterior, mi último libro titulado "¿Cómo se gestó el Peronismo?", es un estudio sobre la génesis del Movimiento Peronista -que se produce entre 1943 y 1944-, donde la divulgación de los principios sociales cristianos ocupa un rol central. También trata sobre la influencia de esos principios en el Ejército y el desarrollo de una fuerte corriente patriótica en el mismo ámbito militar. Por último, reseña la genial capacidad del liderazgo estratégico de Perón para sumarle, a la alianza entre la Iglesia y el Ejército, el componente sindical que terminó de definir y conformar al Movimiento Peronista.  

 

APU: ¿QUÉ DEBATES ES NECESARIO DAR HOY COMO PENSAMIENTO NACIONAL? 

D.D.: Considero que el pensamiento nacional debe inspirarse en los principios elaborados por el Papa Francisco. Debe entender que la "realidad es superior a la idea". El pensamiento nacional no puede perderse en abstracciones ideológicas, sino que debe atender la situación concreta de nuestro pueblo, con sus aspiraciones y sus sufrimientos. Por ende, no puede desligarse de la acción política. Pero eso no debe confundirse con una lucha por espacios de poder porque, como también enseña el Papa, "el tiempo es superior al espacio". Hay que ayudar a crear procesos. El pensamiento nacional debe colaborar con el esclarecimiento de los asuntos estratégicos del país. En ese sentido creo que los debates deben girar en torno al modo de impulsar un nuevo proceso, alejado de ideologismos, de integración regional debido a que la nueva configuración mundial requiere retomar los planes de acción conjunta para fortalecer los niveles de autonomía de nuestra región.  

También es preciso debatir un modelo de desarrollo humano del país que debata el control de los enormes recursos naturales de nuestra patria. Asimismo, el pensamiento nacional tiene la obligación de ayudar a generar conciencia sobre la importancia central que tiene para el país y la región, la recuperación de las Islas Malvinas, el fortalecimiento de las aspiraciones sobre el territorio antártico y el dominio del Atlántico Sur. Creo que esos son algunas de las principales cuestiones sobre la que debería discutir el pensamiento nacional. No como una élite o una vanguardia, sino profundamente enraizado en el pueblo

 

 

“La Escuela Superior Peronista recupera lineamientos para un proyecto de emancipación que retome la tradición nacional"

El sociólogo Juan Godoy dialogó con AGENCIA PACO URONDO sobre las motivaciones políticas


motivan el relanzamiento del espacio formativo de la CGT. “Es necesario reflexionar sobre las regiones estratégicas despoblabas, una política nacional en relación a la defensa nacional. Pensar estrategias para el desarrollo endógeno, reconstruyendo a la vez el tejido social. Esto no desde una lógica ´Estado-centrista´ sino como enseña nuestra doctrina desde la comunidad organizada”.  

 

Por Juan Borges 

Juan Godoy es sociólogo, profesor en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad Arturo Jauretche, entre otras instituciones educativas. Se especializa en escritos sobre el pensamiento nacional y es parte del plante docente de la Escuela Superior Peronista. En diálogo con AGENCIA PACO URONDO reflexionó sobre las motivaciones políticas e históricas que motivan el relanzamiento de la Escuela Superior Peronista de la CGT.  

 

AGENCIA PACO URONDO: ¿QUÉ IMPLICA EL RELANZAMIENTO DE LA ESCUELA SUPERIOR PERONISTA EN ESTE CONTEXTO?  

Juan Godoy:  En un contexto donde el debate político se encuentra en gran medida "planchado", enmarcado en debates superficiales, de corto plazo, mientras la Argentina naufraga a la deriva con una profunda carencia de un proyecto nacional. Es decir, una política que en gran medida marcha en paralelo a las necesidades de nuestro pueblo y a las problemáticas nacionales. En este marco, retomar y relanzar la experiencia de la Escuela Superior Peronista resulta un hecho trascendental en tanto pone en el centro debates en torno a cuestiones nodales que resulta necesario debatir. Se trata de establecer lineamientos para un proyecto nacional de emancipación que retome la tradición nacional del peronismo dónde el sindicalismo cumple un rol central. En este contexto son los trabajadores organizados (conjuntamente con otros sectores, claro), fundamentalmente quiénes pueden encarar las problemáticas nacionales con un criterio nacional.  

En este sentido, es importante revalorizar el rol que el peronismo histórico le dio a la formación del movimiento obrero para la emergencia y consolidación de cuadros estratégicos en función del desarrollo nacional, y de un proyecto de emancipación. Hoy los trabajadores tienen un rol fundamental que cumplir en tanto, a pesar de ciertos discursos que circulan, el trabajo debe ser el centro.  

Una cuestión a resaltar es que el contexto en el cual el peronismo había lanzado la ESP es bien diferente al actual, ya que en el 51 nuestro movimiento nacional venía en auge y con una enorme fortaleza, había reformado la constitución en el 49, proclamado el año sanmartiniano en el 50, y desde ahí proyecta la escuela como parte de este fortalecimiento y entendiendo que la organización vence al tiempo, de ahí la necesidad de establecer una unidad de concepción para la unidad de acción. Hoy la situación del peronismo es otra, la que caracterizamos recién. Por lo cual y para demostrar que la organización vence al tiempo, está nueva ESP resulta trascendental para la formación y los debates en torno a la reconstrucción de la Patria.   

 

APU: ¿QUÉ DEBATES ES NECESARIO DESARROLLAR EN EL PENSAMIENTO NACIONAL EN LA ACTUALIDAD?  

JG: En la misma línea que venía manifestando es necesario retomar las grandes problemáticas nacionales en contraposición a la centralidad que ha tomado la agenda política de las minorías. Sintéticamente poner en el centro del debate la dependencia de nuestro país, de su estructura económica fundamentalmente, proteger y analizar la explotación de nuestros recursos ya sean los hidrocarburos, el litio, la riqueza de nuestro Atlántico Sur, los minerales, el control de las áreas estratégicas en relación a la producción, el desarrollo de la infraestructura en transporte, ya sean nuestras vías férreas o bien una flota. Además, reflexionar sobre el desarrollo demográfico, regiones estratégicas despoblabas, una política nacional en relación a la defensa nacional, pensar estrategias en torno a la recuperación de nuestras Islas Malvinas y el fortalecimiento de nuestra soberanía antártica, etc. etc. En fin, pensar estrategias para el desarrollo endógeno, reconstruyendo a la vez el tejido social. Esto no desde una lógica "Estado-centrista" sino como enseña nuestra doctrina desde la comunidad organizada. 

 

APU ¿CONSIDERA QUE EL PROGRESISMO TIENE UNA AGENDA DIFERENTE?  

JG: Si, si, fundamentalmente porque si nosotros pensamos desde qué matriz de pensamiento construye el peronismo y desde cuál lo hace el progresismo son diametralmente opuestas, ya que mientras esté último se enmarca en una matriz de pensamiento colonial, deudora del iluminismo, que construye un ideario abstracto que pretende aplicar a una realidad concreta, mayormente intentan aplicar "soluciones abstractas" sobre una realidad que desconoce, y en muchas ocasiones desprecia. Por el contrario, el peronismo se enmarca y nutre en una tradición nacional de pensamiento ligada a la Patria Grande, y construye su pensamiento partiendo de las problemáticas de la Patria, desde ahí busca solucionarlas.  

 

APU: ¿QUÉ MATERIAS DICTA EN LA ESCUELA SUPERIOR PERONISTA?  

JG: En mi caso me toca desarrollar parte del primer gran eje que es "Historia y realizaciones del peronismo", específicamente abordo el tercer peronismo, el de la reconstrucción nacional, de síntesis y culminación del legado. 

 

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