miércoles, 30 de enero de 2019

MISIÓN A WASHINGTON: EL GOBIERNO DE ARGENTINA VIAJA PARA "ACTUALIZAR" LA LÍNEA


Walter  Formento, enero 2019


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El secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, con funcionarios del gobierno estadounidense. También estuvo en la OEA.
La situación de Venezuela es un tema “central” en la agenda del presidente Mauricio Macri, que ya reconoció a Juan Guaidó en su rol de "presidente encargado" en su pulseada con Nicolás Maduro.
Sin embargo, lo que más le preocupa es qué va a hacer Washington, para ello Macri envió a Fulvio Pompeo, con una misión: conocer de primera mano los pasos que prevé la administración de Donald Trump respecto a la crisis venezolana.
Pompeo aprovechará el viaje también para reunirse con autoridades de la OEA, pero es solo distracción para las operaciones de “comunicación de masas”. Para lo cual principalmente, Pompeo se reunió con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el “todo terreno” y “siempre-a-mano” Luis Almagro. Que poca legitimidad le queda desde que el propio gobierno Uruguayo desconoció su representatividad dejando en claro que “ya actúa por cuenta propia” al servicio de “otros”.  
A partir de la llegada a la Casa Rosada, Macri ratificó y redobló esa postura “discursiva mediática” contra el chavismo, incluso en las cumbres del G20, y otros foros internacionales.
Durante las pocas horas de arribado a Washington, Pompeo (el argentino) mantuvo un encuentro con el director principal de Asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional. El asesor de Trump explicó la postura de la Casa Blanca no descarta profundizar las sanciones contra Venezuela en el sector del petróleo, el oro y casi cualquier intercambio comercial. Bloqueo comercial de amplio espectro que de una u otra manera vienen ya realizando desde hace muchos años y que pegan muy fuerte en bienes claves para la población, de trabajadores y empresarios pymes, como alimentos, medicinas, maquinaria y equipo, etc.
Aunque para la tribuna mediática dijo lo ya escuchado: "Maduro es un estorbo hacia la democracia en Venezuela", pero en “off” afirmo que Venezuela es una pieza clave en la geopolítica del poder mundial por su suministro de petróleo principalmente a China y a la estrategia multipolar de los países BRICS. Además, que este era un momento clave para golpear a china donde más le duele: Petróleo y Alimentos. Algo donde la región suramericana (Argentina, Brasil, Venezuela, México, Bolivia, Uruguay y Paraguay) es un proveedor estratégico clave, y un golpe en este punto podrían forzar una negociación con China de modo tal que la lleve a abandonar su decisión de realizar voluminosas inversiones en la economía real desde Canadá a la Antártida, incluyendo incluso a los EEUU.
Con gobiernos en Argentina y Brasil, que si bien tienen la mayoría de sus negocios económicos “armados” desde hace 20 años con China, Rusia y la India, se encuentran en una situación muy frágil (por presencia militar en sus ministerios claves y en la región) que puede inclinarlos hacia el lado de Washington y el Comando Sur, que ya controlan los ministerios específicos, además de los que impone el FMI, su otra pieza clave. Incluso pudiendo llegar a imponer a la vicepresidenta en Argentina como candidata para las próximas elecciones.
Claro, también es cierto, que el presidente y la jefatura de gabinete, conformada por directamente por los grupos financieros locales, prefieren una resolución que les permita quedar bien con Washington y seguir haciendo “todos” los negocios con China, Rusia e India.

En Brasil, la postura del partido militar, en control de la Vicepresidencia y otros seis ministerios claves, e Itamaraty es similar (no igual): “dialogar con Washington y continuar potenciando la economía brasileña, para posicionar estructuralmente a Brasil como la gran potencia regional sudamericana, con capacidad incluso de condicionar la estrategia continentalista actual de Washington y, principalmente, a la globalista de Londres.
Un estrategia Brasileña que se mantiene desde siempre, particularmente desde 1964 cuando el llamado “Partido Militar” brasileño se posiciona con fuerza en el marco de la guerra y posterior derrota de la Estrategia de Washington en la llamada “guerra de Vietnam” (1963-1974). Situación internacional que estuvo marcada por el asesinato de los Kennedy y su estrategia de “alianza para el progreso” (creando las condiciones internacionales), y el asesinato de Getulio Vargas, este último para poder garantizar, el posterior golpe de estado contra Perón en Argentina y su “veto” político estrategico desde 1955 hasta 1973.
Hechos que debilitaron la estrategia nacional-regional Sudamericana de patria grande con industrialismo estratégico independiente y no-alineado. Estrategia de nacionalismo regional estratégico independiente y no-alineado que se continuó y necesito del golpe oligárquico financiero de estado de 1976-79 con Rockefeller-JPMorgan y Kissinger a la cabeza y el posterior “armado” de “guerra” del Beagle-Malvinas de 1979-82.

Para poder, ahora sí, en 1991 imponer en Argentina (no aun en Brasil) el programa de destrucción estructural de esta estrategia nacional-regional no-alineada o de tercera posición que el gobierno argentino actual continua por otros medios.



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