jueves, 31 de enero de 2019

Por qué es imposible dolarizar en Argentina


Por Walter Graziano


En forma llamativa, de repente, sin ningún fenómeno previo inmediato que lo explique, renació en Argentina la idea de dolarizar la economía. Esta idea es ahora enarbolada por un sector extremo del liberalismo, podríamos decir el ala más extrema del mismo, los que se autodenominan indistintamente como libertarios o anarco-capitalistas. Como muchas otras propuestas que ha lanzado este grupo, fue vastamente publicitada en medios de comunicación y redes sociales y se la propuso como algo a aplicarse sin más, sin haber hecho lo que se debería denominar un “estudio de factibilidad”, sin ningún rigor científico. Por lo tanto, lo que se hace cada vez que se pregona la dolarización en los medios no es otra cosa que un acto de propaganda. A eso hay que sumar una advertencia al lector: este grupo -muy ruidoso en medios, pero inexistente como factor de peso social- ha venido coqueteando con otra idea: la abolición del Banco Central y la adopción de la total libertad para emitir moneda: algo que no se aplica en ningún lugar del mundo. Podemos decir entonces que los libertarios o anarco-capitalistas oscilan entre utopías inaplicables o ideas aplicadas solo en países considerados de cuarto orden como Ecuador, Panamá y El Salvador en el caso de la dolarización.
Antes de adentrarnos en un análisis de factibilidad de la dolarización para Argentina, es necesario remarcar, para aquellos nostálgicos de la convertibilidad que se aplicó aquí en la década del noventa, que la dolarización es algo muy diferente a la misma. No es lo mismo tener una moneda nacional con tipo de cambio fijo e inamovible, que además debe cumplir una regla monetaria de igualar la base monetaria a la cantidad de reservas, que directamente utilizar el signo monetario de otro país. Ya lo veremos, yendo punto por punto:
a) La dolarización es inconstitucional, y por lo tanto, ilegal. En efecto, el artículo 75 inciso 6 de nuestra Constitución establece que debe existir un banco federal con la potestad de emitir moneda. O sea, se establece una moneda nacional, un banco central, y un único emisor de moneda nacional.
b) Dolarizar no es una medida cualquiera así nomás que pueda tomarse un día porque uno se levantó con las ideas cambiadas. Para dolarizar se requiere que todos los pesos depositados en los bancos y en circulación en la gente sean canjeados por los dólares de las reservas del BCRA. Y deben ser reservas de libre disponibilidad, de otra manera ese canje sería imposible. Por lo tanto, de los 66.000 millones de las reservas del BCRA habría que restar los encajes de los argendólares, que son cerca de u$s17.000 millones y los u$s19.000 millones del swap de monedas con China que no son reservas de libre disponibilidad. Quedarían u$s30.000 millones de los cuales habría que restar también otros activos que no constituyen reservas de libre disponibilidad, y muy probablemente también el dinero del FMI que fue otorgado para pagar la deuda y no para dolarizar. Pero supongamos que por arte de magia pueden utilizarse esos u$s30.000 millones. Pues bien, la cantidad de depósitos en pesos y de circulante en el público supera con creces los u$s100.000 millones, por lo que sería necesaria una devaluación de más del 300% para poder dolarizar. Se necesita un dólar de cerca de $150 por dólar. Vale recordar que la cifra necesaria de reservas para dolarizar es muy superior a la necesaria en una convertibilidad, dado que en la dolarización no es suficiente canjear la base monetaria por las reservas porque si los depositantes desean retirar sus depósitos los bancos deben poder entregarle a los depositantes el 100% de sus activos en dólares, por lo que hay que convertir a divisas el 100% de los depósitos y circulante en el público.
c) Si la probabilidad de un default desde 2020 en adelante luce nada baja hoy en día, ni qué hablar entonces de la que habría en la dolarización: el BCRA se habría quedado sin reservas, y el Tesoro solo contaría con la recaudación para pagar no solo el gasto operativo, sino los intereses y hasta el propio capital de la deuda si los mercados deciden no renovarla. Por lo tanto el dislate de dolarizar es desde el punto de vista fiscal múltiple: se cae en el riesgo de defaultear además de la deuda, las jubilaciones y salarios del sector público si la recaudación es insuficiente por una eventual recesión o cualquier otro factor y los mercados no financian el faltante. Los problemas no concluyen allí: no se podría tener una deuda flotante como la que hoy hay de Letes porque se corre el riesgo de caer en situaciones inmanejables y el default sería un fantasma omnipresente. El riesgo-país sería estratosférico en una dolarización argentina.
d) Las cuentas externas del país, se trate de la balanza comercial o se trate de la cuenta capital expondrían al sector financiero a vivir momentos de iliquidez, en caso de haber déficit de balanza comercial o fuga de capitales al exterior para las que no habría posibilidad de financiamiento transitorio de ninguna autoridad monetaria. En tal caso los dólares saldrían del sistema financiero al exterior dejando a muchos bancos en situación muy comprometida. Los bancos serían los primeros en caer en la auténtica picadora de carne que sería una dolarización en nuestro país.
e) Desde el punto de vista del nivel de actividad, la economía argentina quedaría librada a la situación de precios relativos que la Reserva Federal de los Estados Unidos, subiendo o bajando las tasas de interés, quisiera imponer a aquella economía por motivos totalmente ajenos a la economía argentina. Si el dólar subiera o bajara de manera fuerte en el mundo la economía argentina quedaría expuesta a sufrir bruscas recesiones o expansiones sin poder morigerarlas con las tasas de interés ni tampoco con instrumentos que aumenten o disminuyan la liquidez.
f) Desde el punto de vista de la rentabilidad del sector bancario, la dolarización implicaría la necesidad de muy altos encajes, dado que habría que impedir a toda costa que una corrida contra un banco lo deje sin efectivo de dólares para atender el retiro de depósitos. Una caída de un solo banco se convertiría rápidamente en una corrida sistémica dado que el público sabría perfectamente que no hay ninguna asistencia posible del BCRA a ningún banco. Pero sería un dilema propio de Hamlet, dado que con altos encajes en dólares en Argentina, el negocio bancario tendería a mudarse al exterior.
g) La deuda de Argentina con el FMI se convertiría en eterna. Nunca podríamos pagar al Fondo y dar las gracias porque habría que juntar un superávit de u$s57.000 millones más intereses para cancelar el crédito o en su defecto encontrar otro financiamiento el cual sería imposible de obtener si se tiene en cuenta que muy probablemente nadie estaría dispuesto a prestarle dinero fresco a un país que no cuenta con política fiscal ni política monetaria y posee alta probabilidad de default.

Y hay muchos, muchos problemas más que por cuestiones de brevedad no podemos nombrar aquí. En síntesis, los pocos pero ruidosos libertarios, tras la frustración que les produce no poder eliminar el Banco Central ni ir a una múltiple emisión privada de monedas están cerca de organizar un piquete para dolarizar. Es probable que nuevamente se frustren. No sería raro que, con la excentricidad y extremismo que los caracteriza a estos economistas, la próxima idea retrógada de esta corriente anarco-capitalista virulentamente antinflacionaria, que está conduciendo al liberalismo argentino a una peligrosa esterilidad sea, nada más y nada menos, que instaurar el trueque.

walter.graziano@yahoo.com

miércoles, 30 de enero de 2019

El chavismo y su escenario económico


Por Enrique Martínez | Instituto para la Producción Popular

El país con las mayores reservas petroleras del mundo está en Latinoamérica, a un paso de Estados Unidos, el país con mayor consumo de petróleo y gas del planeta. Este vecino tiene una voracidad por garantizarse provisión de energía no renovable, que ha acumulado invasiones y guerras localizadas en el último medio siglo, como no se tiene memoria.
En Venezuela no necesitó Estados Unidos grandes despliegues militares ni diplomáticos durante muchos años. Le bastó establecer un tejido económico, que se extendió con facilidad a la política, para tener concesiones petroleras y llevarse gran parte de lo producido, siendo a su vez el principal abastecedor de alimentos, medicamentos y cuanta cosa se utilizó allí para la vida.
Hasta que apareció el movimiento liderado por Hugo Chávez, para poner en jaque ese estable horizonte de dependencia, con una pequeña cúpula básicamente comercial y más de 20 Millones de personas viviendo mal del derrame, del contrabando, del Estado, con la violencia instalada en un tejido social de baja movilidad ascendente.
La herencia recibida por un proyecto político nacido en los cuarteles, pero que por primera vez en siglos buscó honrar los ideales de justicia y equidad de los padres de la Patria, no solo fue una estructura productiva limitada al petróleo, aluminio y hierro, sino una variedad enorme de obstáculos culturales instalados en un pueblo acostumbrado a disponer de gasolina a costo cero para su vehículo; a importar todo lo consumido, legalmente o no; a la violencia urbana o rural y especialmente en la frontera con Colombia; a la corrupción del aparato estatal en cualquier nivel. Como obstáculos físicos, agreguemos que el país concentraba su población en los Estados costeros, con un único puente sobre el rio Orinoco y un estado como Amazonia con riquezas de oro, diamantes y luego se sabría coltan para los celulares, sin infraestructura alguna y controlado por verdaderas bandas autónomas.
Este breve resumen, que espanta al escribirlo, sirve de marco realmente asombroso a la intrepidez del chavismo, que se nutrió de la vocación de equidad social de los cubanos, postulando desde el inicio que la muy amplia fuente de recursos petroleros permitiría conseguir la dinámica de desarrollo que los cubanos no lograron.
Su lógica estratégica fue poner recursos a disposición de los desposeídos y de tal manera generar el trabajo en el campo y construir la industria de todo lo que pudiera reemplazar importaciones. Eso, acompañado de iniciativas de integración continental, que le dieran a la revolución el apoyo externo que sería necesario y la justificación histórica a una idea bolivariana.
En los primeros años del siglo se crearon y apoyaron financieramente decenas de miles de cooperativas. Fue la primera muestra de voluntarismo a gran escala, creyendo que la inexistencia de una cultura emprendedora y de trabajo mancomunado se supliría con inyección de capital. El resultado fue una primera etapa de dilapidación de recursos, que convirtió al término “cooperativa” en mala palabra en el estado.
Se pasó a buscar la construcción de un aparato productivo estatal. Las 200 fábricas socialistas. Para entonces Hugo Chávez y su equipo, mezcla de egresados universitarios y militares a los que se formaba ideológicamente día y noche, ya tenían claro que además del capital necesitaban tecnología y capacitación gerencial. Por eso buscaron apoyo en Argentina, Brasil, China, Irán, más tarde Bielorrusia y algunos buenos convenios con Alemania, Italia y otros países desarrollados. Formalmente, lo consiguieron. Pero el desafío era enorme. Necesitaba un cambio de subjetividad tanto de los funcionarios públicos, acostumbrados a decir discursos bonitos pero mucho menos a respetar la eficiencia, tanto como de los países aliados y en especial de los empresarios o técnicos aportantes de la tecnología.
Un Estado convencido consiguió, sin embargo, que el índice de Gini, que mide la distribución del ingreso, pasara a ser el segundo después de Cuba en la región. Mejoró la infraestructura educativa y sanitaria. Se inició un enorme plan de viviendas que llevó a inaugurar más de 2 Millones en el último lustro.
Los tiempos necesarios eran más largos que lo que se disponía, teniendo en cuenta que el imperio ya pasaba a advertir que el cambio de estructuras era posible. La mayoría de los empresarios extranjeros proveedores buscaron ganancia rápida, frente a la debilidad técnica del control local. Gran parte de la transferencia tecnológica comprometida o no se podía brindar – como el caso de Irán – o los actores privados se desentendieron, como argentinos o brasileños. Los chinos avanzaron con proyectos importantes, como las comunicaciones o las computadoras, con una dependencia de provisiones de partes que daban poca chance de autonomía al receptor. En una década se acumularon gigantescas inversiones industriales y de transporte, pero dolorosamente muchas de ellas sin capacidad operativa propia. Hoy sigue ese elefante dormido esperando.
Hugo Chávez bregó desde el primer día por dar base política e institucional a su movimiento. Elecciones con una frecuencia insólita, todas victoriosas; un partido como el PSUV con millones de afiliados, con elecciones internas en que los candidatos se postulan por internet, accediendo etnias indígenas y espacios locales de toda naturaleza. Y como residuo, la cultura prebendaria, donde el Presidente relevó vicepresidentes y otras partes de la cúpula del Estado, para pelear contra la corrupción, sin lograr ganar la batalla de modo rotundo.
La muerte a los 58 años. La lucidez de tener tiempo de nombrar un sucesor que saliera por encima de las pujas entre universitarios, militares y políticos profesionales. Pero no se había llegado a un nivel de participación popular estructural que se cementara frente al previsible ataque reforzado de Estados Unidos. Se lograron avances enormes. Maduro fue elegido por segunda vez con 6 Millones de votos, inimaginables en un clima internacional tan hostil y tanta tensión interna de calidad de vida, si no se pone en el escenario la subjetividad popular con un nivel de organización superlativo respecto del comienzo del proyecto.
No alcanza. Además de lo dicho porque los aliados sudamericanos que pueden ayudar a salir – Argentina y Brasil – están gobernados por la grosera sin razón, que seguramente surge de una mesa de arena en el norte.

La guerra contra el chavismo empezó casi cuando Hugo Chávez asumió.
Un imperio torpe puede hoy conseguir el caos, no más que eso. Puede acusar a Maduro y sus acompañantes de dictadores y conseguir quienes se hagan eco en toda la región, de esta consigna del “demócrata” Trump.
Discutir esas cosas es volar bajito. El dolor real, profundo, pasa por el callejón en que se encerró a un movimiento que quiere que el mundo sea mejor para todos, que nos necesita a todos para lograrlo. Y no estamos.

Leonardo Favio y el Papa Juan Pablo II


Iciar Recalde, enero 2019

Corre 1982, el Papa Juan Pablo II visita nuestro país. Leonardo Favio le dirige una carta que podría ser escrita hoy. Somos la misma semicolonia que parió a sangre y fuego Martínez de Hoz y los lacayos del imperio: el país rico que multiplica el hambre. El raquitismo económico producto del drenaje de la riqueza que producimos los argentinos puertas afuera de la patria por la complicidad de nuestra dirigencia. Lo único que ha cambiado en el mensaje del eterno Favio es la presencia de su Santidad Francisco, voz valiente en un mundo que se desangra. Que mata y todo lo destruye.
«Santo Padre: te lo advierto. Los hipócritas, los fariseos te cercarán en Buenos Aires. ¡Cuídate! No dejes que te maquillen la realidad. Santo Padre, estamos tristes… no nos dejes al partir. Santo Padre: los asesinos andan sueltos, se pavonean, se burlan, se ríen ante la mirada absorta de nuestros queridos mártires y muertos. Nos amenazan, nos hacen gestos de “ya van a ver”, tenemos miedo, una bruma de miedo lo cubre todo. No te dejés torcer la realidad. Mira, estamos quebrados, los usureros no tienen piedad, no nos dejan descansar, no podemos dormir. Nos sacuden, patean a los débiles puertas de nuestra orfandad exigiendo “lo suyo”, lo que nos robaron y que celosamente guardan en sus bancos lejanos. Estamos solos. Somos “un paquete accionario” para la devastada moral de la gran mayoría de nuestros dirigentes. ¡Estamos sitiados! Nuestra ancianidad está abandonada, nuestra niñez, desguarnecida, nuestros campos desolados, los tractores enmohecidos, rotos, derrumbados en galpones abandonados, las fábricas mudas, destartaladas… Por donde mires, cunde la desolación. Estamos perplejos: la tuberculosis, el analfabetismo, la mortalidad infantil han retornado y nos golpean duro, duro en las villas, en los campos, en los humildes barrios suburbanos. En esa desigual batalla nos derrotan hora a hora, día a día, traídos de la mano de la desocupación, el hambre y la miseria. ¡Mira cómo estamos! ¿No te pone triste nuestra realidad? Si no lloras, si lo que ves no te angustia como la mirada de un hijo tiste, es que te han llevado por donde no estamos. Santo Padre, no mires a la multitud que nada dice; no te dejes confundir. Cristo no asistirá a tu protocolo. Él está muy ocupado acariciando el pelo sucio de un niño muerto de hambre, limpiando la letrina en una villa o llorando frente al cuerpo acribillado de un ladroncito tonto. Cristo no asistirá a tu protocolo… Él te espera en la tristeza de nuestro pueblo bueno. Quiere charlar a solas contigo un rato.»

Discurso del Papa Francisco a las autoridades de Panamá


Señor Presidente,
Distinguidas autoridades,

Señoras y señores:
Le agradezco señor presidente sus palabras de bienvenida y su amable invitación a visitar esta nación. En su persona quiero saludar y agradecer a todo el pueblo panameño que, desde Darién hasta Chiriquí y Bocas del Toro, han realizado un esfuerzo invalorable para acoger a tantos jóvenes provenientes de todas partes del mundo. Gracias por abrirnos las puertas de la casa.
Comienzo mi peregrinación en este histórico recinto donde Simón Bolívar, como lo acaba de recordar el señor presidente, afirmó que «si el mundo hubiese de elegir su capital, el istmo de Panamá sería señalado para este augusto destino», convocó a los líderes de su tiempo para forjar el sueño de la unificación de la Patria Grande. Convocatoria que nos ayuda a comprender que nuestros pueblos son capaces de crear, forjar y, sobre todo, soñar una patria grande que sepa y pueda albergar, respetar y abrazar la riqueza multicultural de cada pueblo y cultura. Siguiendo esta inspiración podemos contemplar a Panamá como tierra de convocatoria y como tierra de sueños.

1. PANAMÁ ES TIERRA DE CONVOCATORIA
Así lo transparentó el Congreso Anfictiónico, y así también lo transparenta hoy el desembarco de miles de jóvenes que traen consigo el deseo y las ganas de encontrarse y celebrar. Vuestro país, por su privilegiada ubicación, se vuelve un enclave estratégico no solo para la región sino para el mundo entero. Puente entre océanos y tierra natural de encuentros, Panamá, el país más angosto de todo el continente americano, es símbolo de la sustentabilidad que nace de la capacidad de crear vínculos y alianzas. Esta capacidad configura el corazón del pueblo panameño.
Cada uno de ustedes ocupa un lugar especial en la construcción de la nación y está llamado a velar para que esta tierra pueda cumplir su vocación de ser tierra de convocatorias y encuentros; esto implica la decisión, el compromiso y el trabajo cotidiano para que todos los habitantes de este suelo tengan la oportunidad de sentirse actores de su destino, del de sus familias y de la nación toda. Es imposible pensar el futuro de una sociedad sin la participación activa ―y no solo nominal― de cada uno de sus miembros, de tal modo que la dignidad se vea reconocida y garantizada en el acceso a la educación de calidad y en la promoción de trabajos dignos. Ambas realidades tienen la fuerza de ayudar a reconocer y valorar la genialidad y el dinamismo creador de este pueblo y a su vez, son el mejor antídoto ante cualquier tipo de tutelaje que pretenda recortar la libertad y someta o saltee la dignidad ciudadana, especialmente la de los más pobres.
La genialidad de estas tierras está marcada por la riqueza de sus pueblos originarios: bribri, buglé, emberá, kuna, nasoteribe, ngäbe y waunana, que tanto tienen que decir y recordar desde su cultura y visión del mundo: a ellos mi saludo y mi reconocimiento.
Y no deja de ser un signo esperanzador el hecho de que esta Jornada Mundial de la Juventud haya comenzado una semana atrás con la Jornada de los Jóvenes de los Pueblos Indígenas y la Jornada de los Jóvenes de descendencia africana. Los saludo desde aquí y les agradezco que hayan dado este primer paso de la Jornada Mundial de la Juventud.
Ser tierra de convocatorias supone celebrar, reconocer y escuchar lo específico de cada uno de estos pueblos y de todos los hombres y mujeres que conforman el rostro panameño y animarse a entretejer un futuro esperanzador, porque solo se es capaz de defender el bien común por encima de los intereses de unos pocos o para unos pocos cuando existe la firme decisión de compartir con justicia los propios bienes.
Las nuevas generaciones, desde su alegría y entusiasmo, desde su libertad, sensibilidad y capacidad crítica reclaman de los adultos, pero especialmente de todos aquellos que tienen una función de liderazgo en la vida pública, llevar una vida conforme a la dignidad y autoridad que revisten y que les ha sido confiada. Es una invitación a vivir con austeridad y transparencia, en la responsabilidad concreta por los demás y por el mundo; una invitación a llevar una vida que demuestre que el servicio público es sinónimo de honestidad y justicia, y antónimo de cualquier forma de corrupción. Ellos reclaman un compromiso, en el que todos ―comenzando por quienes nos llamamos cristianos― tengamos la osadía de construir «una política auténticamente humana» (Const. past. Gaudium et spes, 73) que ponga a la persona en el centro como corazón de todo; lo cual impulsa a crear una cultura de mayor transparencia entre los gobiernos, el sector privado y la población toda, como reza esa hermosa oración que tienen ustedes por la patria: «Danos el pan de cada día: que lo podamos comer en casa propia y en salud digna de seres humanos».

2. ADEMÁS DE TIERRA DE CONVOCATORIA, PANAMÁ ES TIERRA DE SUEÑOS
En estos días Panamá no solo será recordada como centro regional o punto estratégico para el comercio o el tránsito de personas; se convertirá en un “hub” de la esperanza. Punto de encuentro donde jóvenes provenientes de los cinco continentes, cargados de sueños y esperanzas, celebrarán, se encontrarán, rezarán y reavivarán el deseo y su compromiso por crear un mundo más humano. Así desafiarán las miopes miradas cortoplacistas que, seducidas por la resignación, por la avidez, o presas del paradigma tecnocrático, creen que el único camino posible se transita en el «juego de la competitividad, [de la especulación] y de la ley del más fuerte donde el poderoso se come al más débil» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 53), cerrando el mañana a una nueva imaginación de la humanidad. Al hospedar los sueños de estos jóvenes, hoy Panamá se vuelve tierra de sueños que desafía tantas certezas de nuestro tiempo y genera horizontes vitales que señalan una nueva espesura al caminar con una nueva mirada respetuosa y llena de compasión por los otros. Durante este tiempo seremos testigos de la apertura de nuevos canales de comunicación y de entendimiento, de solidaridad, de creatividad y ayuda mutua; canales de medida humana que impulsen el compromiso y rompan el anonimato y el aislamiento en vistas a una nueva manera de construir la historia.
Otro mundo es posible, lo sabemos y los jóvenes nos invitan a involucrarnos en su construcción para que los sueños no queden en algo efímero o etéreo, para que impulsen un pacto social en el que todos puedan tener la oportunidad de soñar un mañana: el derecho al futuro también es un derecho humano.
En este horizonte parecieran tomar cuerpo las palabras de Ricardo Miró que, al cantarle al terruño de sus amores, decía: «Porque viéndote, Patria mía, se dijera /que te formó la voluntad divina/ para que bajo el sol que te ilumina /se uniera en ti la Humanidad entera» (Patria de mis amores).
Les renuevo mi agradecimiento por todo lo que han hecho, especialmente a usted señor presidente, para que este encuentro sea posible y expreso a usted, señor presidente, a todos los aquí presentes, y a quienes siguen por los medios de comunicación, mis mejores deseos de una renovada esperanza y alegría en el servicio al bien común.

Que Santa María la Antigua bendiga y proteja a Panamá.

MISIÓN A WASHINGTON: EL GOBIERNO DE ARGENTINA VIAJA PARA "ACTUALIZAR" LA LÍNEA


Walter  Formento, enero 2019


www.ciepe.org.ar


El secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, con funcionarios del gobierno estadounidense. También estuvo en la OEA.
La situación de Venezuela es un tema “central” en la agenda del presidente Mauricio Macri, que ya reconoció a Juan Guaidó en su rol de "presidente encargado" en su pulseada con Nicolás Maduro.
Sin embargo, lo que más le preocupa es qué va a hacer Washington, para ello Macri envió a Fulvio Pompeo, con una misión: conocer de primera mano los pasos que prevé la administración de Donald Trump respecto a la crisis venezolana.
Pompeo aprovechará el viaje también para reunirse con autoridades de la OEA, pero es solo distracción para las operaciones de “comunicación de masas”. Para lo cual principalmente, Pompeo se reunió con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el “todo terreno” y “siempre-a-mano” Luis Almagro. Que poca legitimidad le queda desde que el propio gobierno Uruguayo desconoció su representatividad dejando en claro que “ya actúa por cuenta propia” al servicio de “otros”.  
A partir de la llegada a la Casa Rosada, Macri ratificó y redobló esa postura “discursiva mediática” contra el chavismo, incluso en las cumbres del G20, y otros foros internacionales.
Durante las pocas horas de arribado a Washington, Pompeo (el argentino) mantuvo un encuentro con el director principal de Asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional. El asesor de Trump explicó la postura de la Casa Blanca no descarta profundizar las sanciones contra Venezuela en el sector del petróleo, el oro y casi cualquier intercambio comercial. Bloqueo comercial de amplio espectro que de una u otra manera vienen ya realizando desde hace muchos años y que pegan muy fuerte en bienes claves para la población, de trabajadores y empresarios pymes, como alimentos, medicinas, maquinaria y equipo, etc.
Aunque para la tribuna mediática dijo lo ya escuchado: "Maduro es un estorbo hacia la democracia en Venezuela", pero en “off” afirmo que Venezuela es una pieza clave en la geopolítica del poder mundial por su suministro de petróleo principalmente a China y a la estrategia multipolar de los países BRICS. Además, que este era un momento clave para golpear a china donde más le duele: Petróleo y Alimentos. Algo donde la región suramericana (Argentina, Brasil, Venezuela, México, Bolivia, Uruguay y Paraguay) es un proveedor estratégico clave, y un golpe en este punto podrían forzar una negociación con China de modo tal que la lleve a abandonar su decisión de realizar voluminosas inversiones en la economía real desde Canadá a la Antártida, incluyendo incluso a los EEUU.
Con gobiernos en Argentina y Brasil, que si bien tienen la mayoría de sus negocios económicos “armados” desde hace 20 años con China, Rusia y la India, se encuentran en una situación muy frágil (por presencia militar en sus ministerios claves y en la región) que puede inclinarlos hacia el lado de Washington y el Comando Sur, que ya controlan los ministerios específicos, además de los que impone el FMI, su otra pieza clave. Incluso pudiendo llegar a imponer a la vicepresidenta en Argentina como candidata para las próximas elecciones.
Claro, también es cierto, que el presidente y la jefatura de gabinete, conformada por directamente por los grupos financieros locales, prefieren una resolución que les permita quedar bien con Washington y seguir haciendo “todos” los negocios con China, Rusia e India.

En Brasil, la postura del partido militar, en control de la Vicepresidencia y otros seis ministerios claves, e Itamaraty es similar (no igual): “dialogar con Washington y continuar potenciando la economía brasileña, para posicionar estructuralmente a Brasil como la gran potencia regional sudamericana, con capacidad incluso de condicionar la estrategia continentalista actual de Washington y, principalmente, a la globalista de Londres.
Un estrategia Brasileña que se mantiene desde siempre, particularmente desde 1964 cuando el llamado “Partido Militar” brasileño se posiciona con fuerza en el marco de la guerra y posterior derrota de la Estrategia de Washington en la llamada “guerra de Vietnam” (1963-1974). Situación internacional que estuvo marcada por el asesinato de los Kennedy y su estrategia de “alianza para el progreso” (creando las condiciones internacionales), y el asesinato de Getulio Vargas, este último para poder garantizar, el posterior golpe de estado contra Perón en Argentina y su “veto” político estrategico desde 1955 hasta 1973.
Hechos que debilitaron la estrategia nacional-regional Sudamericana de patria grande con industrialismo estratégico independiente y no-alineado. Estrategia de nacionalismo regional estratégico independiente y no-alineado que se continuó y necesito del golpe oligárquico financiero de estado de 1976-79 con Rockefeller-JPMorgan y Kissinger a la cabeza y el posterior “armado” de “guerra” del Beagle-Malvinas de 1979-82.

Para poder, ahora sí, en 1991 imponer en Argentina (no aun en Brasil) el programa de destrucción estructural de esta estrategia nacional-regional no-alineada o de tercera posición que el gobierno argentino actual continua por otros medios.



Concurso sobre el pensamiento de Juan Perón


sábado, 26 de enero de 2019

¿Feminismo? ¿Machismo? Exageraciones inconducentes


Por Omar Dalponte*

El capitalismo es enemigo de la humanidad. Y nada mejor para este sistema brutal que dentro de las sociedades de cada país se produzcan enfrentamientos y divisiones que hagan realidad aquello de “divide y reinarás
Nuestra dolorida Argentina, hoy más que siempre, es un laboratorio de pruebas utilizado por los centros de poder nacionales e internacionales que tienen como objetivo convertirnos en una colonia sin honor dentro de la cual sólo haya privilegios, disfrute, buenos negocios para pocos y que todo el peso de la miseria y el sufrimiento caiga sobre las espaldas de las grandes mayorías. Con paciencia y suma efectividad, afirmados en su enorme poder económico, disponiendo del control total sobre los medios de comunicación hegemónicos y con la complicidad de grupos locales políticos, empresariales y financieros, esos poderes concentrados – de adentro y de afuera - han logrado instalar al macrismo en el gobierno, utilizando inteligentemente la vía electoral.
Después de tres años de demolición de la Patria ahora van por más y en estos meses que le restan jugarán sus mejores cartas para permanecer en el poder. Ya han puesto a rodar algunas fórmulas breves de campaña (slogans que le dicen) que, sin duda, serán exitosas y pegarán positivamente en el sector reaccionario de nuestra sociedad (que no es pequeño) y les ayudará a reforzar su “voto duro” favorable. “Orden y mano justa”, “deportación a los extranjeros que vienen a delinquir” por ejemplo, son fórmulas que suenan a música celestial en los oídos de cierto fascismo del subdesarrollo que habita entre nosotros.
La instalación del tema de la legalización del aborto fue una maniobra hábilmente ejecutada por el gobierno que, luego de toda la parafernalia previa al día de la definición, obtuvo un triunfo parlamentario que le permitió reponer fuerzas en momentos que atravesaba un período de cierta debilidad. Así la marea de pañuelos verdes no pudo, con su empuje,
derribar los murallones amarillos. Durante el lapso que duró aquel hervor en las calles y en los medios, el gobierno aprovechó para seguir asfixiando al pueblo con medidas que, por tanto bochinche, pasaron desapercibidas. Esas medidas hoy tienen un efecto devastador para nuestra gente. El macrismo es especialista en cortinas de humo. Siendo un gobierno ultra conservador abrió las puertas para discutir un tema polémico y desviar la atención de asuntos que resultaban apremiantes para su gestión: Inflación en aumento, dólar desbocado y acusaciones a algunos miembros del gobierno por administrar empresas en paraísos fiscales, entre otras linduras, podían, en aquellos días, desatar una crisis capaz de sacudir el mobiliario de la Casa de Gobierno. La baraúnda de pañuelos verdes y celestes, más las cataratas de palabras salidas de las bocas de los políticos, más el griterío del periodismo servil fueron los pilares de la gran escenografía montada para ocultar los acuciantes problemas que afectaban la vida de los argentinos y que con el correr del tiempo se han ido agravando. En aquellas horas febriles, hasta la mismísima Cristina Fernández dió alguna explicación menos creíble que el llanto de Macri en el G20. Según ella lo que le hizo cambiar de idea y votar favorablemente por la legalización del aborto fue “la presencia de miles de chicas en las calles”. Con el debido respeto uno se permite dudar que una estadista del nivel de Cristina, ante un tema tan sensible, de un día para otro cambie de opinión influenciada por la presencia en la vía pública de una parte de los sectores en pugna.
Después de rechazada la legalización del aborto por el Senado, para el macrismo quedó un bocado servido en bandeja. La división entre pañuelos celestes y verdes le dejó al gobierno una veta magnífica para explotar. A partir de allí, el ataque a la masculinidad, el desprestigio de los varones y presentar a todos los hombres como si fuésemos la encarnación del Mal o, en el mejor de los casos la muestra más acabada de la estupidez humana, fue la manera de alimentar enfrentamientos en el seno de nuestra sociedad. Basta ver algunas propagandas comerciales en TV para comprobar como se exhibe a varones en el rol de perfectos idiotas. El “Marcos” del Banco Galicia, o el “Pablo” que la chica abandona dejándolo sentado en un sillón después de quitarle las ilusiones y hasta un corazón de juguete, muestra a las claras la incidencia de ciertos medios en la desvalorización de los masculinos. Sumadas a esos mensajes publicitarios de mal gusto, aparecieron denuncias falsas que cambiaron para mal la vida de algunos hombres y contribuyeron para que un joven se quitara la vida en Mar del Plata. Uno está muy de acuerdo con las justas luchas de las mujeres cuando se hacen con seriedad. Pero de ninguna manera con la tilingueria farandulesca que amparada por la carnicería mediática desmerece la acción de las compañeras. Lo del “colectivo de actrices” incinerando públicamente a un actor, con la farsante Thelma Fardin como lenguaraz, ha sido deplorable. En la filmación donde la actriz denunciante lagrimea en una representación nada feliz, se advierte claramente una farsa, un show. No sabemos de Darthes, el personaje acusado, cuánto tiene de ángel o demonio. Tampoco vemos pruebas contundentes de un hecho que según dice la acusadora ocurrió hace diez años. Tarde piaste Thelma.
Lo que sí estamos seguros es que la cosa no pasa por femineidad o masculinidad. Pasa porque todos somos personas iguales. Y que el deporte nacional de ataque a los hombres, tan de moda en estos días, es inaceptable. Algunos somos muy honorables y correctos en todos los órdenes y nos asquea que haya tipos muy mediáticos que con tal de quedar bien y hacer demagogia barata son capaces hasta de ponerse calzocillos color rosa. No todos y todas estamos dispuestos a funcionar en la vida de acuerdo al libreto elaborado por envenenadoras y envenenadores de almas que llenan espacios televisivos, radiales y gráficos. Para que no aparezca esta nota solamente voz masculina, consideramos importante cerrarla con la opinión de dos mujeres. Una de ayer, pero siempre vigente: Eva Perón. Otra de estos días: la brillante intelectual, docente y militante peronista: Iciar Recalde.
“Confieso que el día que me vi ante la posibilidad del camino "feminista" me dio un poco de miedo. ¿Qué podía hacer yo, humilde mujer del pueblo, allí donde otras mujeres, más preparadas que yo, habían fracasado rotundamente? ¿Caer en el ridículo? ¿Integrar el núcleo de mujeres resentidas con la mujer y con el hombre, como ha ocurrido con innumerables líderes feministas?
Ni era soltera entrada en años, ni era tan fea por otra parte como para ocupar un puesto así... que, por lo general, en el mundo, desde las feministas inglesas hasta aquí, pertenece, casi con exclusivo derecho, a las mujeres de ese tipo... mujeres cuya primera vocación debió ser indudablemente la de hombres.
¡Y así orientaron los movimientos que ellas condujeron! Parecían estar dominadas por el despecho de no haber nacido hombres, más que por el orgullo de ser mujeres.
Creían entonces que era una desgracia ser mujeres... Resentidas con las mujeres porque no querían dejar de serlo y resentidas con los hombres porque no las dejaban ser como ellos, las "feministas", la inmensa mayoría de las feministas del mundo en cuanto me es conocido, constituían una rara especie de mujeres... ¡que no me pareció nunca mujer! Sentía que el movimiento femenino en mi país y en todo el mundo tenía que cumplir una función sublime... y todo cuanto yo conocía del feminismo me parecía ridículo. Es que, no conducido por mujeres sino por "eso" que aspirando a ser hombre dejaba de ser mujer ¡y no era nada!, el feminismo había dado el paso que va de lo sublime a lo ridículo. ¡Y ese es el paso que trato de no dar jamás! “ (Eva Perón).
No existió jamás un peronismo feminista. Hay compañeras, estimo que de buena fe y con el legítimo interés de diferenciarse del snobismo colonial, intentan inventar hacia atrás lo que no existió para dar sustrato a lo actual atadas en la trampa de buscar lo nuevo cuando lo que urge en la Argentina es restaurar con objetivos actuales la esencia y la verdad en medio del caos que lo corrompe todo: tanto ha sido el proceso de involución y destrucción del ser nacional que vivimos los argentinos de 1976 a esta parte que las épicas, las gestas, los mejores momentos vividos por nuestro pueblo, están adelante. No en balde en esas operaciones, las compañeras no pueden acudir jamás a la verdad de Evita: su legado ES, está sintetizado en escritos que hay que leer, en obras que hay que recordar, en prácticas que deberíamos emular porque están ahí mostrando su grandeza. O le ponen de manera infame pañuelos, construyen inexistentes evistimos, la guerrean con el General Perón. Otras tradiciones, de izquierdas o socialdemócratas, vertebran el feminismo y en todo caso, en los afanes actuales debería irse por ahí. El feminismo, hoy como otrora fue parido por ideologías de la división contrarias a la matriz identitaria y cultural de la Argentina: nacional (patria-colonia) de clase (pueblo-oligarquía) y religiosa (sustrato católico de la Argentina como defensa del liberalismo). Y, centralmente, de unidad de la diversidad criolla que eso somos, frente a la agresión externa y de sus operadores internos
A secas: yo no necesito anclar mi práctica política en mi condición sexual: ¿por qué lo haría frente a la cuestión colonial, al imperio, a la oligarquía, a los problemas estructurales de mi patria, a la violencia transversal de mi comunidad, al descarte? Soy una convencida de que ir por ahí hace que pifie en la esencia del sentido de la política que es reconocer dónde está el enemigo y, por ende, qué es lo que hay que hacer, cómo y con quiénes. Y si afirmo mi condición de mujer, en todo caso, es para reafirmar la maravillosa diferencia que me permite caminar en unidad con el varón: el don de dar vida, la sensibilidad, los modos de entender el amor y el servicio, la capacidad de ver y pensar desde mi condición de mujer que me diferencia del varón y nos hace, conjuntamente, una potencia de un valor trascendental incuestionable. Que fueron Perón y Eva sino esa síntesis amorosa indestructible que aun enciende corazones y señala el camino de la esperanza que es el que nos lleva a las fuentes. No necesitaron dividir sino unir lo distinto de la naturaleza humana. (Iciar Recalde)
Claras como el agua clara. El tema da para más. La seguiremos.

Popper y Soros un solo corazón


                            
Alberto Buela 

Cuando hace muchos años leíamos La sociedad abierta y sus enemigos (1966) de Karl Popper (1902-1994) pensábamos que era una propuesta inocente de un judío liberal de origen austríaco en contra del marxismo, y nunca barruntamos que este libro pudiera ser hoy la biblia de su correligionario George Soros y su fundación Open Society que alienta todas las propuestas culturales que padece Occidente: campañas internacionales a favor del aborto,  de los grupos LGTB, feministas, aborígenes en América del Sur e inmigración islámica en Europa. A favor también de los programas de aprendizaje global del inglés (Globish) contra el castellano. Financió últimamente la gran marcha de 6000 migrantes que partiendo de Honduras llegó a Norteamérica.
El reciente Pacto mundial sobre migraciones, que Macri firmó alegremente, no así Brasil, Chile e Israel, puso en el tapete de las noticias mundiales esta tarea de zapa sobre las identidades nacionales que lleva adelante la fundación Open Society.  
Víctor Orban, el presidente de Hungría afirmó que: “Soros va a traer a Hungría millones de africanos…es el hombre más peligroso del mundo…se hizo rico delatando a otros judíos… es anticristiano”.
El ideal que se propone es un liberalismo progresista, que busca la apertura de todas las sociedades disolviendo los diferentes ethos nacionales en un hombre mundialmente homogeneizado.
Un operador privilegiado en pos de este ideal fue el inglés Peter Sutherland quien ante la Cámara de los Comunes del Reino Unido sostuvo en junio de 2012: “La Unión Europea debe socavar la homogeneidad de las naciones”.
Hay dos autores que ha estudiado las consecuencias políticas y culturales del denominado popperismo: el belga y amigo Robert Steuckers y el francés Thierry Meyssan y a ellos se los puede consultar con provecho.
Un ejemplo vale por mil palabras, la coincidencia de ideas entre un ultra liberal como José Luis Espert y uno de izquierda como Nicolás del Caño: los dos están en contra del sistema previsional, los dos a favor del aborto, para los dos Macri y Cristina son lo mismo, y siguen las coincidencias.
El ideal es la formación de un sujeto único y homogéneo que desde la derecha o desde la izquierda piense, mutatis mutandi, de manera similar.


INSTITUTO PERONISTA DE ESTUDIOS HISTÓRICOS Y DOCTRINARIOS


CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE EVA PERÓN, ABANDERADA DE LOS HUMILDES
Lanús, 25 de enero de 2019.-

Hay muchas instituciones que se dedican a la investigación histórica; y por cierto las hay dedicadas a las más diversas cuestiones y materias. En el caso del Instituto Peronista de Estudios Históricos y Doctrinarios que fundamos en Lanús, la propia denominación dice de nuestras intenciones.
Huelga aclarar que intentamos ser lo más rigurosos posible en la metodología de estudios que utilicemos; pero no es menos cierto que no sólo anhelamos difundir los grandes acontecimientos y sucesos que han influido en la historia de nuestro movimiento, sino que también queremos rescatar la memoria de los actos, gestos, ejemplos, propuestas, luchas, triunfos y realizaciones de los actores fundamentales de nuestra rica historia peronista; esto es, la de cada uno de los integrantes del Pueblo.
Quienes integramos este instituto tenemos varias décadas de militancia peronista; y podemos decir que a lo largo de nuestra actividad -en prácticamente todos los frentes de lucha en que se agrupa el Pueblo- hemos acopiado riquísimas experiencias donde intervinieron verdaderos héroes, que en la mayoría de los casos no aparecen mencionados en los libros de historia.
Habrá quienes objeten esta visión planteando que constituye un exceso de casuística; pero nosotros decimos que cada ladrillo de la pared de la historia es parte de la construcción de esa historia; y si alguno de ellos faltara, el hueco de su ausencia afectaría la integralidad identitaria del conjunto.
Por cierto que desde una visión pretenciosamente academicista, algunos calificarían a estos hechos como anécdotas o pequeñas historias. Para nosotros, afincados en una concepción humanista y cristiana, se trata de encarnar lo que la academia suele llevar al plano de lo abstracto.
Es así, entonces, que intentamos recopilar el aporte militante que cada peronista tiene guardado en su memoria, pues esos son los pilares constitutivos del acervo peronista. Dar a difusión cada una de esas historias es un acto de justicia que el peronismo se debe a sí mismo y a los actores que los realizaron.
Con ese ánimo reivindicativo, nos damos a la enriquecedora tarea de recopilar los hechos y motivos que movilizaron a tantos justicialistas a emprender la tarea de ser protagonistas en  la construcción de la Comunidad Organizada.

Esperamos tu aporte para escribir el gran libro de la historia del peronismo.

Texto aportado por el Dr. Alfredo Delogu.

Mesa Coordinadora: Laura Roda, Leonardo Dino Cajal, Paola Castillo, Hernán Gabriel Palleres, Alfredo Delogu y Omar Dalponte

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