jueves, 31 de octubre de 2019

Juan Perón: máximo exponente de una generación militar. El arte de la guerra y la política.


Reflexiones en torno a los Apuntes de historia militar.
Por Juan Godoy

“Tengamos un ejército apropiado a nuestras fuerzas y de un número suficiente para enfrentarse a nuestros enemigos; eduquemos a nuestro pueblo en el más puro amor a la Patria; preparemos conscientemente a nuestros comandos; organicemos y preparemos apropiadamente las fuerzas vivas de la nación; preparemos políticamente las mejores coaliciones para entrar a la guerra y habremos elaborado el germen de la victoria”. (Perón, Apuntes de Historia Militar)

Los tres mil muertos que dejan las batallas de Puente Alsina y Los Corrales, sellan la derrota del ejército mitrista desprestigiado en el interior provinciano por la infame Guerra contra el Paraguay, y derrotado seis años antes en la batalla de Santa Rosa, al mismo tiempo que culminan la guerra civil a partir de la federalización de Buenos Aires, el puerto y el reparto de la renta de la aduana. La política nacional prima sobre la de facción. Esta base y la destrucción de la “vieja sociedad” Argentina le dan una nueva configuración al ejército, y le permite a Julio A. Roca ir cimentando lo que será la sanción en su segundo gobierno de la ley que establece el servicio militar obligatorio, conocida como Ley Ricchieri (1901), que al mismo tiempo moderniza las Fuerzas Armadas, y dará fruto a una generación militar que piensa en términos nacionales[1].
Esta generación tiene su raíz en la tradición que viene de las entrañas de la Patria, con el nacimiento anti-colonialista de nuestro ejército para rechazar las invasiones británicas al Río de la Plata, la conformación del ejército sanmartiniano conformado para la emancipación continental, su reaparición como ejército nacional en los años de Juan Manuel de Rosas, la expresión de varios caudillos populares, en la derrota electoral del mitrismo del 68, son algunas de sus expresiones.
En este caso, nos referimos específicamente a la generación que Carlos Piñeiro Iñíguez denomina como “intelectuales militares”, refiriéndose a los pensadores militares que escriben y reflexionan sobre diversos aspectos de nuestro país. Esa generación, si bien tiene antecedentes, aparece fuerte en la década del 20, más profundamente aún en los 30 y comienzos de los 40, y va a tener su expresión política en el peronismo. Son varios sus integrantes, entre los cuales podemos nombrar a algunos de los que influencian en su formación a Perón: Juan Lucio Cernadas (quien lo introduce en el estudio de Clausewitz, Von der Goltz y el Mariscal Foch, que justamente son el núcleo de los Apuntes), Bartolomé Descalzo, y José María Sarobe, o bien otros exponentes como Enrique Mosconi, Jorge Giovaneli, Manuel Savio, Franklin Reyes, Juan I. San Martín, Jorge Crespo, Raúl Barrera, Luis E. Vicat, Bartolomé de la Colina, Ricardo Marambio, etc. La Primera Guerra Mundial, el libro de Von der Goltz (La nación en armas), la crisis del 30 y la década infame, entre otras cuestiones, marcan fuertemente a esta generación.
Juan Perón es el mejor representante de esta generación de “intelectuales militares, más aún porque a partir de este desarrollo intelectual que comienza en esta época logra constituir el gran movimiento nacional de nuestro país y llevar a cabo una Revolución Nacional. Perón había comenzado a estudiar en la Escuela Superior de Guerra en el año 1926, tiempo después (como sucedía en varios casos), pasa a desempeñarse como docente de la misma. Estudia profundamente la cuestión de la guerra, y en poco tiempo se vuelve un especialista y referente en torno a esta temática general, como asimismo en torno a la Primera Guerra Mundial. Es en el marco de estas clases que diseña y escribe Apuntes de historia militar[2], pensado para los jóvenes oficiales, rompiendo piensa Perón el “falso concepto” que estos no deben penetrar los estudios estratégicos, siendo que más bien debieran comenzar con la profesión misma. Este escrito, profundiza su prestigio como “intelectual militar”, y le granjea más difusión y lectores fuera de la Escuela de Guerra.
Nos queremos detener, muy brevemente, en la cuestión mencionada de “la nación en armas” (Von der Goltz),[3] ya que a partir de ésta el ejército es “hoy más que nunca el reflejo del pueblo que lo produce”. (Apuntes) Pero no sólo eso, sino que esta noción lleva a pensar la defensa nacional en términos integrales, apareciendo así además de lo meramente militar, lo económico, lo moral, social, la salud, la educación, etc. El soldado tiene que estar en buenas condiciones, y convencido de defender lo que considera propio (el sentimiento de deber individual y colectivo). No hay preponderancia de lo material sobre lo moral o viceversa, eso varía a lo largo del tiempo, no siendo “un factor determinado el que asegura el éxito en la guerra, sino un cúmulo de ellos que concurrentemente trabajan y acumulan circunstancias favorables, elaborando lentamente la victoria”. (Apuntes)
Se considera la necesidad de Fuerzas Armadas equipadas, al mismo tiempo que una legislación social importante, el frente externo no puede llevar a descuidar el interno. La paz deber ser el momento de definición y preparación para la guerra. La defensa nacional involucra no solo a los militares sino a toda la comunidad nacional que debe estar comprometida con la misma. Deviene así la necesidad del control sobre los resortes de la economía y la necesidad del impulso industrial.
Sabemos que los Apuntes son la base del más conocido y difundido Conducción Política,[4] lo que resulta interesante, pues Perón trastoca ciertas lógicas para el pasaje de la “lógica militar” a la “lógica política”, así por ejemplo mientras que en el ámbito castrense conducir es “mandar”, en la política es “persuadir”, en lo militar se ordena (y se cumple –obedece-), en lo político se dan explicaciones, muestra caminos, ejemplos (y se da libertad de acción política). No obstante, hay varios vocablos que aparecen en el libro del 32 que luego se incorporan al ideario político peronista como doctrina, comando superior, comando estratégico, comando táctico, organización, etc.
Nos interesa destacar también que en los Apuntes si bien Perón estudia profundamente ideas y experiencias ajenas, las mismas son incorporadas según la realidad nacional. No hay rechazo a las ideas extranjeras per se sino a su incorporación en forma acrítica. Es decir, Perón adapta las ideas y experiencias a la realidad local, no las incorpora como absolutos sino en lo que pueden contribuir al desarrollo de un pensamiento propio. La doctrina (de guerra) es “esencialmente nacional y diferente en cada caso”. (Apuntes) Asimismo, si la enseñanza es solo teoría es en vano, tiene que llegar a la aplicación de esos principios. La idea sirve en tanto resolución a las problemáticas nacionales.
En este sentido hay dos ejes fundamentales que aparecen en el trabajo de Perón: nutrirse la propia historia y tradiciones, y estudiar la realidad del país. Afirma Perón: “descartadas las formas absolutas (…), ya sea el estudio positivista de una teoría científica que descartaba el elemento vivo de la guerra o una enseñanza vivida de la misma, llegamos la necesidad de crear. (…) Es necesario crear apoyado en los hechos mismos. Es necesario ir entonces a los hechos recurriendo a la historia militar”. (Apuntes) A partir de estos dos núcleos: el estudio de nuestro pasado y tradiciones, y del partir de la realidad más que de la idea, se vertebra la creación de un pensamiento original que tiene expresión plena en los años del peronismo. Resulta emblemático en este sentido el rescate de San Martín a quien considera que fue para su ejército: maestro y conductor, y que armó un ejército “de la nada”, siendo que “la aplicación de sus recursos políticos, económicos, financieros, industriales, en el servicio del estado mayor, representan hoy un ejemplo a imitar. Sus planes de operaciones puede servir de modelo al ejército más moderno de nuestra época” (Apuntes)
La experiencia militar, el estudio del arte de la guerra y de los conductores militares no estrecha la mirada de Perón, sino que logra magistralmente articularlo y/o transformarlo y aplicarlo políticamente. No velamos que de larga data viene la relación entre la guerra y la política, no se pretende presentarlas enfrentadas aquí. Vale recordar que uno de los núcleos de los Apuntes es Clausewitz, de quien pensaba que había hecho por el arte de la conducción más que muchos conductores juntos (enseñando a comprender la guerra), y su conocida frase en tanto la guerra “es la continuación de la política por otros medios”[5].
El camino del estudio y reflexión sobre la cuestión militar, y su interés por la defensa nacional y la noción de nación en armas que implica su abordaje en términos integrales lleva a Perón a pensar la necesidad del control de la estructura económica (lo que más tarde sintetiza como “hacer que el dinero argentino se haga argentino”), la ruptura de la dependencia, y a planificar estratégicamente una Argentina industrial, la Argentina potencia, donde la resolución a la cuestión nacional también viene acompañada de la búsqueda de soluciones a la cuestión social, las dos se implican mutuamente, y tendrán como solución la comunidad organizada, la presencia del pueblo a partir de las entidades intermedias, y fundamentalmente a través de tres pilares: las Fuerzas Armadas, la iglesia y el pueblo trabajador organizado constituido este último como columna vertebral de la “nueva” Argentina Justa, Libre y Soberana.

Publicado originalmente en Agencia Paco Urondo

Bibliografía

AA. VV. (1945). Curso de cultura superior universitaria. Cátedra de defensa nacional. La Plata: UNLP.
Galasso, Norberto. (2006). Perón. Tomo 1. Buenos Aires: Colihue.
Jauretche, Arturo. (2008). Ejército y política. Buenos Aires: Corregidor.
Perón, Juan Domingo. (2016). Apuntes de Historia Militar. Buenos Aires: Fabro.
Perón, Juan Domingo. (2010). Conducción política. Buenos Aires: Punto de Encuentro.
Piñeiro Iñíguez, Carlos. (2010). Perón: la construcción de un ideario. Buenos Aires: Siglo XXI-editora iberoamericana.
Ramos, Jorge Abelardo. (1968). Ejército y Semi-colonia. Buenos Aires: Sudestada.
Scenna, Miguel Ángel. (1980). Los militares. Buenos Aires: Editorial de Belgrano.
Terzaga, Alfredo. (1976). Roca. De soldado federal a Presidente de la República. Buenos Aires: Peña Lillo. Dos volúmenes.
Vázquez, Pablo Adrián. (2016). Prólogo a Apuntes de Historia Militar. Buenos Aires: Fabro.
Von Der Goltz, Colmar Baron. (1927). La nación en armas. Un libro sobre organización de ejércitos y conducción de guerra en nuestros tiempos. Buenos Aires: Bib. del Oficial.


[1] Claro que la línea mitrista, anti-nacional, pro-extranjera y anti-popular (tradición que incluso viene de años atrás), continúa.
[2] La primera edición data del año 1932, y  dos años más tarde se re-edita como parte de la emblemática Biblioteca del Oficial.
[3] Esta noción en articulación con nuestro país está desarrollada por Perón claramente en el famoso discurso de inauguración de la Cátedra de Defensa Nacional del 10 de junio de 1944.
[4] Editado en 1952, un año después de la re-edición de los Apuntes, que se vuelve a re-editar también en la tercera presidencia de Perón.
[5] En torno a otra idea de Clausewitz que reproduce Perón en torno al “aniquilamiento del enemigo”, J.P. Feinmann ha realizado en La sangre derramada una disparatada relación con la historia de los 70 que la réplica de Norberto Galasso primero y luego de Piñeiro Iñíguez en los libros citados nos ahorra tener que hacer referencia a la misma.

lunes, 28 de octubre de 2019

En noviembre de 2015, decíamos que había terminado un ciclo político pero no el ciclo histórico



Por Gabriel Merino, 28 de octubre de 2019


De la querida Cuba, a la fila de la mesa 56 en la escuela N5 de Berisso a votar por el Frente de Todos... Sin escalas.
Latinoamérica está en ebullición y elaborando la segunda ola nacional popular.
El triunfo de Evo en Bolivia, el estallido popular en Chile y en Ecuador contra las políticas neoliberales y el Triunfo de Alberto y Cristina en Argentina marcan el germen de un nuevo giro en la región, que todavía debe consolidarse.
En noviembre de 2015, decíamos que había terminado un ciclo político pero no el ciclo histórico. No había condiciones en Argentina y en la región para una hegemonía neoliberal y unipolar. Esto se debe a por lo menos cuatro factores:
- la situación de transición histórica-espacial y la situación de multipolaridad relativa favorable a que los pueblos del Sur Global desplieguen una estrategia propia;
- el estancamiento económico del Norte Global que implica que toda apertura y alineamiento por parte de un país periférico se traduzca rápidamente en un gran retroceso económico y social, con un gran despojo a través de los mecanismos financieros de acumulación por desposesión;
- una Iglesia con gran influencia en América Latina bajo la conducción de una línea anti-neoliberal, enfrentada al capitalismo "salvaje" y al proyecto del dios dinero;
- más el piso de organización política y social y la capacidad de movilización frente a las políticas tendientes a afectar los intereses de la Producción y el Trabajo, junto a la movilización del movimiento de mujeres y de derechos humanos donde predominan sentidos antineoliberales.
Estas condiciones no significaban que no podían destruir mucho de lo que se había avanzado en la etapa anterior. Es más, sin la unidad de las fuerzas nacionales y populares era probable un triunfo de Cambiemos, dando lugar a una situación de permanente inestabilidad, entre la descomposición social que trae el neoliberalismo periférico y la resistencia política y social a ese programa, con un mayor clima represivo para disciplinar a la sociedad.
Fuimos para atrás en muchos sentidos: hambre, desindustrialización, destrucción del conglomerado científico y técnico, fuerte aumento de la pobreza, desocupación de dos dígitos, crecimiento exponencial de la desigualdad y varios etcéteras.
Sin embargo, ya desde diciembre de 2017, cuando el gobierno muestra sus cartas (reforma previsional, impositiva y puesta en discusión de la laboral), se organiza un sujeto popular político gremial (21F) y se produce en mayo de 2018 un golpe de mercado para avanzar hacia el ajuste abandonado el gradualismo, comenzamos a observar la dificultad política en nuestro país para un proyecto como el de la Alianza Cambiemos, representante de los grupos dominantes, en cuyo vértice está el gran capital financiero.
Lo que viene es un amplio frente de tormenta pero ahora por lo menos existe la posibilidad de enfrentarlo desde una estrategia nacional. La posibilidad de no estar regalados como una hoja al viento en temporada de huracanes.
Esta elección, junto a lo de Bolivia, Ecuador y Chile, marca un giro político clave y abre (aunque no garantiza) las condiciones para una transición para una segunda ola nacional popular

jueves, 24 de octubre de 2019

Entrevista a Diego Fusaro




PREGUNTA. ACABA DE PUBLICAR 'LA NOTTE DEL MONDO'. EXPLÍQUEME, POR FAVOR, POR QUÉ ESTAMOS EN UNA NOCHE OSCURA, EN QUÉ PUNTO SE CRUZAN MARX Y HEIDEGGER.
RESPUESTA. Mi libro 'La notte del mondo. Marx, Heidegger e il tecnocapitalismo' (UTET, 2019) es un intento de razonar según las categorías de Marx y Heidegger sobre lo que Heidegger mismo, con los versos de Hölderlin, define "La noche del mundo". La noche del mundo es una época en la que la oscuridad está tan presente que ya ni siquiera vemos la oscuridad en sí y, por lo tanto, no somos conscientes de esa oscuridad. Heidegger lo expresa diciendo que "es la noche de la huida de los dioses", en la que ya ni siquiera somos conscientes de la pobreza y la miseria en las que nos encontramos. Esta es una situación de máxima emergencia. Por su parte, Marx en los 'Grundrisse' decía que "el mundo moderno deja insatisfecho, o si en algo satisface es trivialmente". Es otra manera de decir que estamos efectivamente en la noche del mundo, donde ni siquiera vemos el enorme problema en el que nos encontramos. En el libro empleo las categorías de dos autores muy diferentes, como Marx y Heidegger, para tratar de poner de manifiesto cuáles son las contradicciones de nuestro presente en el que todo el mundo calcula y nadie piensa. En el que la razón económica y técnica, técnico-científica, se ha impuesto como la única razón válida, y pretende reemplazar a todas las demás.

P. INSISTE EN QUE EL EJE POLÍTICO NO DEBE SER IZQUIERDA Y DERECHA, SINO LOS DE ARRIBA Y LOS DE ABAJO. Y QUE IDEOLÓGICAMENTE HAY QUE SER CONSERVADORES EN CUANTO A LOS VALORES (ARRAIGAMIENTO, LEALTAD, FAMILIA, ETICIDAD, PATRIA) Y DE IZQUIERDAS (EMANCIPACIÓN, SOCIALISMO DEMOCRÁTICO, DIGNIDAD DEL TRABAJO). ¿ES ESA LA FORMA DE SER MARXISTA HOY?
R. Sí, creo que la geografía de la política actual ha cambiado profundamente. Hoy hay una especie de totalitarismo liberal que nos permite ser liberales de derecha, liberales de izquierda, liberales de centro, siempre y cuando seamos liberales, siempre, y, por lo tanto, izquierda y derecha se convierten en dos formas diferentes de ser liberales o, precisamente, en liberalismo político y económico, en práctica libertaria en las costumbres y, por supuesto, en atlantista en la esfera geopolítica. Creo que hoy debemos replantearnos una recategorización de la realidad política según la dicotomía alto/bajo o la categoría élite/pueblo, que a veces se utiliza como sinónimo. Esto implica que si la élite, el Señor globalista, es precisamente cosmopolita, a favor de la apertura ilimitada de la libre circulación, el siervo, en cambio, debe luchar por la soberanía nacional-popular como base de la democracia de los derechos sociales. Hoy es preciso restablecer el vínculo entre el Estado nacional y la revolución socialista. Este es el punto fundamental.

P. ¿CUÁL VA A SER EL FUTURO DE LA UE? ¿SE ROMPERÁ? ¿QUÉ OPCIONES SE ABRIRÍAN? ¿CREE POSIBLE UNA ALIANZA DE LOS PAÍSES DEL NORTE, COMO ALEMANIA, PAÍSES BAJOS, SUECIA Y DEMÁS Y OTRA DE LOS PAÍSES DEL SUR? ¿CÓMO SE RECOMPONDRÁ EL ORDEN INTERNACIONAL SI LA UE SE HACE MÁS DÉBIL AÚN O SI SE ROMPE?
R. Debemos ser muy claros al dar una definición de la Unión Europea. La Unión Europea es la unión de las clases dominantes europeas contra las clases trabajadoras y los pueblos de Europa. Es la victoria post-1989 de un capitalismo que se realiza completamente disolviendo los últimos bastiones de resistencia: los Estados soberanos nacionales con el primado de lo político y de la democracia sobre el automatismo total del tecnocapitalismo. Esta es la Unión Europea. Un proceso de globalización, de despolitización de la economía y de imposición del interés del capital cosmopolita contra los intereses de las comunidades nacionales. Por eso, la lucha contra el capitalismo en nuestro continente hoy no puede dejar de ser una lucha contra la Unión Europea. La tragedia es que la izquierda ha abandonado esta lucha, en la medida en que ha pasado del internacionalismo proletario al cosmopolitismo liberal y, por lo tanto, deja que la lucha contra la Unión Europea, contra la globalización capitalista, la lleven a cabo fuerzas que, muy a menudo, no quieren la emancipación humana ni la solidaridad de los trabajadores, tratan simplemente de reaccionar mirando hacia un pasado que ya no existe.

P. ¿CÓMO DEBERÍAN ACTUAR LOS PAÍSES DE EUROPA FRENTE A EEUU Y CHINA?
R. Creo que Europa puede salvarse solo si recupera, por una parte, sus propias identidades culturales y su pluralidad estructural y, por otra parte, si se libera de la dictadura llamada Unión Europea, que es la dictadura del capital, de los mercados contra los trabajadores y los pueblos, y si se libera del yugo mortal del atlantismo de Washington. Tenemos que apuntar a un eje euroasiático que vaya desde la Rusia de Putin hasta China en función antiatlantista. Debemos liberarnos de esto y cambiar nuestro punto de vista.

P. INSISTE EN QUE HAY COMBATIR EL GLOBALISMO, PERO TAMPOCO HAY QUE APOYAR EL NACIONALISMO. ¿CUÁL ES LA OPCIÓN?
R. Creo que hoy debemos ir más allá del globalismo y del nacionalismo. Al fin y al cabo, el globalismo no es más que el nacionalismo estadounidense que se ha hecho mundo y, por lo tanto, es una forma de nacionalismo llevado a su máximo desarrollo. Creo que es necesario hacer valer, contra estos dos opuestos, un modelo de internacionalismo entre Estados soberanos solidarios, basados en la democracia, el socialismo y los derechos de las clases más débiles y, en consecuencia, una especie de soberanía internacionalista, democrática y socialista, alejada tanto del cosmopolitismo que destruye a las naciones, como del nacionalismo que es un egoísmo pensado a nivel de la propia nación individual.

P. EL ESTADO ES EL PRIMADO DE LO POLÍTICO SOBRE LO ECONÓMICO. ¿POR ESO EL MUNDO GLOBAL QUIERE ACABAR CON LOS ESTADOS?
R. Los Estados nacionales soberanos, en la modernidad, no han sido solo los lugares del imperialismo, del nacionalismo y de las guerras, como repite el orden del discurso dominante, que quiere destruir a los Estados para imponer el primado del capital globalista, donde los Estados se convierten únicamente en los mayordomos del capital. Esta es la visión liberal del Estado. En realidad, los Estados nacionales soberanos también han sido los lugares de las democracias y de las conquistas salariales de las clases débiles. Y es por esta razón que hoy el capital quiere destruirlos, ciertamente no para evitar las guerras o el imperialismo que, de hecho, prosperan más que nunca en el marco posnacional. Hoy el Estado puede representar el único vector de una revolución opositora contra el capital mundialista, tal y como demuestran perfectamente los acontecimientos de los países bolivarianos, como Bolivia, Venezuela o Ecuador que, a pesar de sus límites estructurales, están creando formas de populismo soberanista, socialista, patriótico, anti-globalista e identitario.

P. POR IDEAS COMO ESTAS, A USTED SE LE HA LLAMADO FASCISTA. SUS POSTURAS POLÍTICAS ASUSTAN MÁS A LA IZQUIERDA QUE A LA DERECHA. ¿POR QUÉ? EN ESA DEMONIZACIÓN, ¿QUÉ PAPEL JUEGAN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y LA ACADEMIA?
R. Por supuesto, hoy en día la categoría de 'fascismo' se usa de manera completamente deshistorizada y descontextualizada, para demonizar simplemente al interlocutor. Hoy quien reafirma la necesidad de controlar políticamente la economía y, por lo tanto, reintroducir la soberanía contra la apertura cosmopolita, es vilipendiado y tachado inmediatamente de 'fascista', 'rojipardo' y 'estalinista'. La categoría de fascismo está, pues, completamente deshistorizada, solo sirve para ocultar el verdadero rostro de lo que Pasolini ya había identificado como el verdadero fascismo de hoy: el de la sociedad de mercado, el totalitarismo de los mercados y de las bolsas de valores especulativas. Este es el verdadero rostro del poder hoy en día, y muchos tontos que se hacen llamar 'de izquierda' luchan contra el fascismo, que ya no existe, para aceptar plenamente el totalitarismo del mercado. Estos últimos son los que luchan en Francia contra Le Pen para aceptar de buena gana a Macron. Luchan contra un fascismo que ya no existe para poder aceptar la nueva porra invisible de la economía de mercado. Y, por supuesto, la clase intelectual, el circo mediático y el clero intelectual desempeñan un papel fundamental en este proceso; la tarea de la clase intelectual, académica y periodística es garantizar que los dominados acepten el dominio de la clase dominante en lugar de rebelarse. De modo que, como en la caverna de Platón, amen sus propias cadenas y luchen contra cualquier libertador.

P. HA INSISTIDO EN QUE CON UNA MANO NOS DAN DERECHOS CIVILES Y CON OTRA NOS QUITAN DERECHOS SOCIALES. ¿EN ESTO CONSISTEN LAS LLAMADAS POLÍTICAS DE LA DIVERSIDAD?
R. Los llamados 'derechos civiles' hoy en día son, en realidad, ni más ni menos, los derechos del 'bourgeois', que Marx había descrito en 'La cuestión judía'. En otras palabras, son los derechos del consumidor, como diríamos hoy, los derechos del individuo que quiere todos los derechos individuales que puede comprar concretamente. Estoy pensando en los vientres de alquiler, por ejemplo, en la custodia de los niños según el coste del consumidor. Pues bien, hoy estamos asistiendo a un proceso mediante el cual el capital nos quita los derechos sociales, que son derechos vinculados al trabajo, a la vida comunitaria en la polis; anula estos derechos y, en cambio, aumenta los derechos del consumidor, siempre vinculados a un consumo que se lleva a cabo de manera individual, sin cuestionar nunca el orden de la producción y que, de hecho, terminan fortaleciendo el sistema capitalista en lugar de debilitarlo.
Además, crean una especie de microconflictualidad generalizada que actúa como un arma de distracción masiva y, también podríamos decir, como un arma de división masiva permanente. Por un lado, distrae de la contradicción capitalista que ya ni siquiera se menciona, y por otro lado, por así decirlo, divide a las masas en homosexuales y heterosexuales, musulmanes y cristianos, veganos y carnívoros, fascistas y antifascistas, etcétera. Y mientras esto ocurre de manera natural, el capital deja que las personas salgan a la calle por el orgullo gay, por los animales y por todo, pero ¡qué no se atrevan a echarse a las calles para luchar contra la esclavitud de los salarios, contra la precariedad o contra la economía capitalista! De ser así, ahí está la represión, como sucedió en Francia con los chalecos amarillos.

P. SEÑALA QUE LOS LAZOS ESTABLES, REPRESENTADOS EN EL MATRIMONIO, SE HAN CONVERTIDO HOY EN REVOLUCIONARIOS. ¿POR QUÉ? ¿CÓMO HAN CAMBIADO LAS COSAS PARA QUE ALGO RADICALMENTE FRECUENTE EN LA HISTORIA SE CONVIERTA HOY EN REVOLUCIONARIO? ¿EN QUÉ CONSISTE EL CONSUMISMO ERÓTICO?
R. El capitalismo actual es flexible y precarizador. Disgrega a toda comunidad humana y quiere ver en todas partes al individuo sin identidad y sin vínculos, al consumidor que entabla relaciones desechables basadas en el consumo. Por eso, el capitalismo hoy ha declarado la guerra a lo que yo, en mi libro 'Storia e coscienza del precariato. Servi e signori della globalizzazione' (Bompiani, 2018) llamo las raíces éticas en el sentido hegeliano; es decir, aquellas formas comunitarias de solidaridad que van desde la familia a los organismos públicos como los sindicatos, la escuela, la universidad, hasta completarse en el Estado. Tiene como objetivo romperlas para reducir el mundo a un mercado único, como dijo Alain de Benoist: la sociedad se convierte en un único mercado global. Esta es la razón por la cual hoy en día la reetización de la sociedad, es decir, la revalorización de las raíces éticas en el sentido hegeliano es un gesto revolucionario.

P. AFIRMA QUE HAY QUE RECUPERAR A GRAMSCI Y APARTARLO DE LAS IZQUIERDAS LIBERAL-LIBERTARIAS QUE HOY DOMINAN Y QUE SON QUIENES MÁS LO HAN UTILIZADO ÚLTIMAMENTE Y QUE ENCARNAN BIEN LO QUE GRAMSCI COMBATIÓ. ¿DEFINIRÍA TAMBIÉN, POR IR AL CASO ESPAÑOL, A PABLO IGLESIAS O ÍÑIGO ERREJÓN, Y A PODEMOS EN GENERAL, COMO UN FENÓMENO CULTURAL DE GLORIFICACIÓN DEL CAPITALISMO GLOBALIZADO?
R. Sí, en lo esencial, Gramsci es todo lo opuesto de lo que está haciendo la izquierda en Italia y en gran parte de Europa, las izquierdas ya no son rojas sino fucsias, ya no son la hoz y el martillo, sino el arco iris. Luchan por el capital y no por el trabajo, luchan por el cosmopolitismo liberal y no por el internacionalismo de las clases trabajadoras. El caso específico de Podemos en España me parece bastante interesante, porque comenzó como fuerza soberanista y socialista, más allá de la derecha y la izquierda, pero me parece que últimamente está entrando cada vez más en el frente único del partido único del capital, y es realmente una lástima porque el partido Podemos originariamente parecía ser un partido de ruptura.

P. ¿QUÉ PAPEL DEBE JUGAR EL INTELECTUAL EN ESTE ESCENARIO?
R. En mi opinión, el intelectual de hoy debe restablecer lo que Gramsci llamaba la "conexión sentimental con el pueblo-nación", es decir, debe volver a conectar el pueblo a la política, a la intelectualidad misma, para que el pueblo salga de la pasividad y se transforme en subjetividad activa, como ya está sucediendo, en la medida en que el pueblo está rebelándose contra la élite cosmopolita. Lo hace votando por el Brexit, lo hace votando por Trump, lo hace votando en Italia contra el referéndum constitucional, lo hace votando en Grecia por el referéndum contra la austeridad de la Unión Europea. Pero el pueblo, dice Gramsci, debe ser 'interpretado', necesita de una filología viva, el pueblo es un texto que debe ser interpretado y no dirigido de manera unívoca. Hay que escuchar sus necesidades, sus exigencias, lo que la izquierda hoy no está haciendo; la izquierda es demofóbica, es decir, odia al pueblo, odia al pueblo porque el pueblo se le escapa de las manos, ya no se siente representado por una izquierda amiga del capital y de los amos, en lugar de los trabajadores y del pueblo.

P. PROPONE RECUPERAR LA UTILIZACIÓN DEL ITALIANO FRENTE AL INGLÉS, Y ADEMÁS DE UN ITALIANO BIEN HABLADO O ESCRITO. LO ENTIENDE COMO UNA BATALLA CULTURAL IMPRESCINDIBLE. ¿POR QUÉ?
R. Sí, yo propongo, en contra de la neolengua de los mercados que habla el inglés del 'spread', de la 'spending review', de la 'austerity' y de la 'governance', una veterolengua basada en la recuperación del italiano con toda su riqueza, el italiano de Dante y Maquiavelo. Es una batalla cultural de resistencia a la globalización y a ese 'genocidio cultural', como lo llamaba Pasolini, que la globalización está llevando a cabo destruyendo las culturas en nombre del único modelo permitido: el consumidor de mercancías, apátrida, posidentitario, que habla el inglés anónimo de los mercados financieros apátridas.

Modelo Argentino para el Desarrollo


Geopolítica y Pensamiento Nacional


martes, 22 de octubre de 2019

Argentina no tiene salida sin gravar la renta financiera, agropecuaria, petrolera y minera


Por Horacio Rovelli -21 octubre, 2019

 “Qué te pasa, Donald, 2,69 dólares el alfajor triple (162 pesos argentinos), acá están a 20 pesitos”, hizo circular en las redes sociales el presidente de Alfajores Guaymallén, Hugo Basilotta, refiriéndose al precio en los EEUU. Seguramente él se sorprende de lo que ganan los que intermedian entre su producción y su consumo en el exterior, pero no es así en la más amplia mayoría de los casos. Existe una renta diferencial entre el costo en dólares de producción argentino y el precio al que se vende ese producto en el mercado mundial.

David Ricardo fue el economista inglés que desarrolló el concepto de renta económica y lo hizo en base al precio de los granos. La noción de renta estaba asociada a un beneficio extraordinario, por encima del beneficio normal que reportaba la actividad agrícola. Esta recompensa adicional que recibían los propietarios de las tierras dedicadas a la actividad agrícola era derivada de las condiciones de la tierra, y no del trabajo aplicado a su explotación.
Imaginemos a dos latifundistas —sostenía Ricardo—, uno con campos mucho más fértiles que el otro. Ambos venden los granos al mismo precio. Pero los costos del que es propietario de las tierras más fértiles son mucho menores que los costos del que es propietario de las menos fértiles, he aquí la renta agrícola.
Nuestra pampa húmeda es una de las tierras más fértiles del mundo, donde más rinde por hectáreas tienen la soja, el maíz, trigo, sorgo. El precio se fija en el mercado de Chicago. Lo que es obvio es que el costo argentino en la producción de granos (cereales y oleaginosas) en la pampa húmeda es menor al del promedio del mundo; de allí la renta.

¿Cómo se grava esa renta agraria en este país que queda en el confín del mundo?
Mínimamente, por un lado, a nivel nacional, con el Impuesto a los Bienes Personales. Ese impuesto las excluye expresamente del gravamen a las personas físicas y sucesiones indivisas poseedoras de campos. A las sociedades se las alcanza con una alícuota que no supera el 0,75% y cuando supera el valor de total de bienes los $ 18.000.000 de valor fiscal. También son sujetos a los Derechos de Exportación (retenciones) de un máximo de 4 pesos por dólar.
Finalmente es comprendida por el Impuesto Inmobiliario Rural, que en la provincia de Buenos Aires representa solo el 2,66% de la recaudación impositiva de la provincia. En mayor o menor medida sucede lo mismo en todo el país. La recaudación del total del impuesto inmobiliario rural en todo el país no alcanza a ser el 0,4% del PIB en el año 2018 y tal vez incluso sea menor este año 2019.

Cuando 1.303 familias (entre ellas los Blanco Villegas, propietaria de 25.000 hectáreas en Tandil) son dueñas de 11.081.138 hectáreas [1] con que solo aporten en un pago patriótico y en compensación de años y años en que abonaron una suma muy menor —500 dólares por hectárea—, allí tenemos 5.540,5 millones de dólares por año, suma que representa el 80,8% de todos los Recursos Tributarios de Origen Provincial del año 2018 y 30,4 veces más que lo que se recaudó del Impuesto Inmobiliario Rural, que solo fue de  7.294,2 millones .

RENTA PETROLERA
Lo mismo puede extenderse a la riqueza petrolera. La Argentina no es un país rico en petróleo y gas, pero puede llegar a ser importante y al menos autoabastecerse con la explotación de Vaca Muerta, lo que depende de fuertes inversiones. La certidumbre sobre los mecanismos de apropiación y distribución de la renta petrolera y su previsibilidad en el tiempo es clave para que se realicen esas inversiones.
La existencia de reservas de petróleo o gas en un determinado territorio es un legado de la naturaleza. Obviamente los yacimientos en Medio Oriente y en la Cuenca del Orinoco tienen en general una mayor productividad que la de nuestro país y, en la Argentina, el costo promedio de extracción es menor con respecto al petróleo que se extrae del Mar del Norte, cuando el precio internacional se fija en un valor cercano al costo de extracción del Mar del Norte.
La renta surge como diferencia entre precios y costos, por lo que su valor es muy variable en el tiempo, aún en un mismo contexto geológico. Por ejemplo, según estudios de la CEPAL (Comisión de Económica para América Latina y el Caribe, dependiente de las Naciones Unidas) la renta total estimada del petróleo y el gas (renta del up-stream) en la Argentina fue de 8.934 millones de dólares en el año 2006.
Actualmente, por la caída de los precios de referencia internacional y regional (gas de Bolivia) y la suba de costos internos, la renta total se debe haber reducido, a lo que se le debe sumar la depreciación de nuestra moneda; pero seguramente la renta petrolera son miles de millones de dólares por año.
El debate sobre la renta del negocio petrolero en la Argentina siempre estuvo subordinado al debate sobre el régimen de propiedad de los hidrocarburos. El derecho argentino consagra el principio de dominio regalista. El dominio originario de los yacimientos antes pertenecía a la Nación (ley 17.319), y, desde la reforma constitucional de 1994, por el artículo 124 se les otorga a las Provincias el domino de su subsuelo y, con ello, la posibilidad de hacer acuerdos internacionales en forma directa, salvo los que pudieran existir en el Mar Argentino.
El dominio útil, es decir, la explotación del yacimiento, estuvo bajo predominio del Estado antes de que YPF fuera privatizada durante el menemismo y hoy, año 2019, depende de YPF y de actores privados. Para explotar los hidrocarburos, algunos países crean empresas del Estado monopólicas que sólo pueden operar con los privados mediante contratos de servicio (países del Medio Oriente, México, Nigeria). Otros países permiten la asociación de la empresa del Estado con empresas privadas en contratos de producción compartida, donde el riesgo exploratorio es asumido por el privado (Colombia, Angola, Rusia).
El tercer esquema se basa en el otorgamiento de licencias de exploración y concesiones de explotación a empresas privadas, que incluso pueden competir o armar asociaciones con la empresa pública (Brasil, Noruega, Reino Unido, Canadá, Estados Unidos, la Argentina). Los regímenes de explotación pueden variar y complementarse, y en todos está en juego la asunción de riesgos y el reparto de la renta.
Cuando YPF daba pérdidas la renta petrolera quedaba en el camino (contratistas, proveedores, consumidores). Y cuando los privados invierten poco en nuestra Nación, parte de la renta argentina migra a otras geologías.
La Argentina tiene petróleo y gas que por métodos convencionales y no convencionales puede lograr el autoabastecimiento. Fue pionera en la región en la creación de una empresa estatal petrolera, y con el menemismo fue uno de los países más permisivos en la transformación del sector y la privatización de su empresa estatal, priorizando la renta por sobre el desarrollo productivo.
Para dar una respuesta al problema y terminar con el manejo discrecional de la actividad, se podrían estudiar las medidas llevadas a cabo por el Estado Plurinacional de Bolivia, que nacionalizó los hidrocarburos por un lado y acordó con grandes empresas [2] contratos de operación en distintas áreas del país; con lo cual por una parte se apropia el Estado del excedente que se genera con los recursos naturales y, por otro lado, lo que no puede explotar por falta de recursos acuerda con grandes empresas, cobrando impuestos a la renta petrolera.

RENTA MINERA
Deberíamos referir a todas las extracciones y explotaciones mineras en general, pero sin lugar a duda la más rentable es la del oro, ante la suba constante en el precio de ese bien refugio de las crisis internacionales. En el año 2018, el oro representó el 67% de las ventas externas de metales y el 65% de todos los minerales.
Pensemos en las minas de oro del país, por ejemplo, Bajo la Alumbrera en Catamarca (Glencore –Inglaterra); Cerro Vanguardia (Anglo Gold) y Cerro Negro (Goldcorp –Canadá) en Santa Cruz;  Veladero (Barrick Gold) en San Juan (esta última está considerada entre las diez más grandes minas de oro del mundo). Todas ellas explotadas por empresas extranjeras y, en el mejor de los casos, con algún grado de participación del Estado provincial.
La producción argentina de oro ronda las 62 toneladas anuales y en el año 2018 las exportaciones de oro fueron por 2.244 millones de dólares (el 3,6% del total de las ventas externas del país). Los mercados de destino se concentran en Suiza y Canadá. En el año 2018 se vendió al exterior más oro que carne.
Los beneficios a la generación de renta son varios. Por un lado gozan de la estabilidad fiscal de la ley 24.196/93 de inversiones minera vigente, que hace que por un período de 30 años no podrá verse afectada en más la carga tributaria total determinada al momento de la presentación del estudio de factibilidad.
Segundo, las regalías provinciales son sobre el 3% del valor en boca de mina, pero se deducen del mismo para el pago de las regalías los costos de transporte, flete, comercialización y otros. Este valor puede terminar representando entre el 1,2 y el 1,5% del valor de boca de mina original.
En tercer término, el Impuesto a las Ganancias sólo se comienza a pagar después de 5 años de iniciado el proyecto. (Además hay deducción de hasta 5% de los costos operativos de extracción y beneficio para constituir una provisión con fines ambientales.)

Por último, los Derechos de Exportación (retenciones) que eran del 5% y habían sido  reducidos a 0% por el Gobierno de Cambiemos, en septiembre de 2018 (Decreto 793/18) se restituyeron hasta el 31/12/2020 con una alícuota de 12% para todos los bienes, con un tope de  4 pesos por dólar para el oro y 3 pesos para el resto de los minerales.
En general, la extracción de lleva a cabo en yacimientos polimetálicos (oro-plata; cobre-oro-molibdeno; plata-plomo-cinc), pero según el valor de las exportaciones metalíferas en Santa Cruz y San Juan se encuentran especializadas en oro, Catamarca en cobre y Jujuy se halla relativamente más diversificada (litio, plomo, plata).

RENTA FINANCIERA
Con el mismo concepto de “renta” se define el proceso de carry trade, que significó un excelente negocio desde enero de 2016 hasta el 25 de abril de 2018. Por entonces se fue gran parte de ese capital golondrina, atraído por las altas tasas locales y el cuasi congelamiento del tipo de cambio (dólar).

Dólar 16/06/2016: $ 14,22. Dólar 15/06/2017: $ 16,13

El dólar se apreciaba en 13 % anual. La tasa de los LEBACs: 38% anual. Ganancia neta en dólares: 25%.
Mecanismo que siguen desarrollando sin la misma rentabilidad por la incertidumbre cambiaria, pero que les sigue dejando importantes márgenes. Ahora se acota a los Bancos que son los únicos que pueden operar con las LELIQs (Letras de Liquidez) del BCRA, de manera tal que al 11 de octubre de 2019 las LELIQs suman $ 1.126.154 Millones, cifra similar a la Base Monetaria ($ 1.363.253 Millones) y devenga un interés anual en torno al 68%.
Pero las tasas fueron mucho más altas tras las PASO, generando una renta equivalente a unos $ 780.000 millones (unos 13.000 millones de dólares). Paralelamente el tipo de cambio vendedor hace un año atrás (17 de octubre de 2018) era de $ 37,61 y ahora es $ 60,60 (depreciándose nuestra moneda en un 60%). Por ende ganaron en dólares más de un 8% anual (cuando la tasa de los EE.UU. a  un año supera levemente el 1% anual), pese a la depreciación de nuestra moneda.

PROPUESTA DEL PJ
Existen otras rentas y todas ellas deberían ser gravadas, pero el Informe que el Partido Justicialista le entregó el 8 de  octubre 2019 al candidato Alberto Fernández, plantea que el objetivo al finalizar el nuevo gobierno debería ser que la presión tributaria total sea similar a la actual, en torno al 32 por ciento del PIB, con 25 puntos en tributos del Estado nacional y los 7 puntos restantes de las provincias. Pero en la misma se debe reducir la presión sobre el consumo y la actividad y se debe elevar la presencia de los tributos provenientes de rentas y patrimonios a no menos del 30 por ciento del total.

Con ese fin, recomiendan dos medidas esenciales:

a) Aplicar un impuesto extraordinario sobre la rentabilidad registrada por parte del sector financiero, en base al Informe sobre Bancos que publica el BCRA. Indica que el tributo debe cubrir solamente la diferencia entre la rentabilidad promedio, registrada en el período 2015-2017, y la rentabilidad extraordinaria registrada en 2018 y 2019. La rentabilidad de 2015-2017 será ajustada para ser comparable con el período 2018, según el IPC-Caba (2015-2016) y el IPC del Indec (2017).
b) Aplicar un impuesto extraordinario y con alícuota progresiva del 2 al 15 por ciento sobre las personas que adhirieron a la exteriorización de capitales (blanqueo) del año 2016. Si no lo quieren pagar, que repatríen esas inversiones.

Puede y debe discutirse contemplar otras posibilidades, pero es un paso importante en la dirección del esfuerzo del que habla el Art. 16 de la Constitución Nacional: “La igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas”. Los gobiernos deben cumplir y hacer cumplir nuestra Carta Magna.

Notas

[1] Dato suministrado por la Universidad de Buenos Aires (UBA), que confecciona un Mapa de la Provincia de Buenos Aires con el catastro de las propiedades rurales, en base a la información suministrada por la Provincia y por la Dirección Nacional del Registro Nacional de Tierras Rurales.
[2] Shell; Petrobras; Pluspetrol; Repsol; Vintage-Occidental Petroleum Corp (OXY); y Total, en base a los cuales estas empresas acuerdan llevar a cabo operaciones de producción de gas y petróleo en las áreas otorgadas, bajo su propio riesgo. Relacionados con las actividades de exploración, desarrollo y producción, deben entregar toda la producción a YPFB de acuerdo a los Acuerdos de Entrega suscritos, pagando en todos los casos un Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) del 32%. La auditoria de los costos y de las inversiones es realizada por el Estado Plurinacional de Bolivia.

lunes, 21 de octubre de 2019

El rol de las mujeres en el Movimiento Nacional


Carlos Astrada: filosofía, peronismo y política

CUADERNO DE TRABAJO N° 23 DEL CENTRO DE ESTUDIOS JUAN JOSÉ HERNÁNDEZ ARREGUI 

Dr. Gonzalo Pedano[i]

“El hombre singular sólo existe y cobra sentido dentro de la comunidad en la que ha nacido y a cuyo destino está ligado” (Carlos Astrada, 1949).


El presente artículo aborda la relación entre peronismo y filosofía a partir del análisis del pensamiento del filósofo argentino Carlos Astrada. En especial, rescata -desde una perspectiva política- dos obras del autor: Martín Fierro y el mito de los argentinos (1948) y El mito gaucho (1948), analizando el impulso de los estudios filosóficos en nuestro país, durante los dos primeros gobiernos peronistas (1945 – 1955). En estas obras, Astrada transitó el camino de pensar a la pampa y su extensión, denunciar el olvido de nuestro ser nacional y nuestra condición de hinterland colonizado, así como el desafío plenamente asumido de desarrollar una filosofía “nacional” de los hijos de fierro expresada –en ese entonces- en el peronismo naciente del cual, marxismo mediante, posteriormente se distanció.

Filosofía con tonada cordobesa
Hernández Arregui incluye en el prólogo a la segunda edición de “La formación de la conciencia nacional” (1970), una curiosa corrección:
“Sólo se han corregido palabras suprimiendo algunas pocas frases innecesarias, precisando ciertos conceptos o verificando la posición de autores, como el caso de Carlos Astrada, a quien en la primera edición se lo presentaba como enrolado en el nacionalismo católico, equivocación que el mismo Astrada me hizo notar en su momento. En esta reedición se salva este equívoco, pues Carlos Astrada, figura importante de la Reforma Universitaria de 1918, no ha pertenecido ni pertenece a las filas católicas” (HERNÁNDEZ ARREGUI, 2004, 14).

De la corrección de este equívoco tan cierta como honesta, quedó pendiente sin embargo las “filas” donde sí puede ser ubicado Astrada. Esto es, el lugar donde efectivamente las reflexiones de Astrada pudieran ser finalmente localizadas, al menos de manera tentativa y exploratoria. El propio Diccionario de Filosofía de Ferrater Mora habla básicamente de dos momentos en el desarrollo del pensamiento del filósofo cordobés y de su oposición al positivismo liberal:
“El motor del pensamiento de Astrada, después de la fase existenciaria heideggeriana, ha sido la concepción dialéctica marxista; en el marco de la misma ha tratado de reconstruir la autenticidad de la libertad existencial, como libertad social y no sólo individual” (FERRATER MORA, 1999, 257).

Esta nueva definición colabora a complejizar las posibles corrientes filosóficas donde ubicar, al menos provisoriamente, a nuestro autor: no fue nacionalista católico, no fue positivista, adoptó el existencialismo en una primera etapa para después virar hacia el marxismo. Sin embargo, nada dice sobre lo que DAVID (2004) llama su “nacionalismo culturalista”, su estrecha vinculación con el peronismo y el fuerte proceso de desarrollo y crecimiento de los estudios filosóficos que impulsó.
Agregamos sólo algunos datos biográficos para determinar su procedencia y, en especial, su abierta participación durante la Reforma Universitaria en Córdoba. Astrada nació el 26 de febrero de 1894 en dicha provincia y cursó sus estudios secundarios en el histórico colegio Montserrat de la ciudad capital, dirigido por los jesuitas, del que egresó finalmente en el año 1912. Seis años después integró activamente el núcleo ideológico impulsor de la Reforma Universitaria de 1918, junto a otros referente como Deodoro Roca, Saúl Taborda y Antonio Navarro, siendo estudiante de la carrera de Derecho.
En noviembre de 1920 se trasladó a la ciudad de La Plata donde fue nombrado Profesor de Psicología en el Colegio Nacional en ese entonces dirigido por el propio Saúl Taborda. En 1927 viajó a Alemania con una beca de estudios gracias a la cual asistió a las clases de Max Scheler, Edmund Husserl y el propio Martin Heiddegger, profundizando su formación en la filosofía de los valores, la fenomenología, el existencialismo y, en general, en toda la filosofía alemana.
Retornó a Argentina en el año 1931 y a su Córdoba natal. Concursó una cátedra en la Universidad Nacional de Córdoba y habiendo obtenido el mismo puntaje que Nimio de Anquin, Astrada fue recusado por el jurado. La polémica generada en torno a este episodio, impulsó a Astrada a cambiar de provincia, trasladándose a Rosario en 1932 donde obtuvo por concurso el cargo de Director de Cursos y Conferencias del Instituto Social de la Universidad del Litoral.
En 1935 es nombrado profesor adjunto de la Cátedra de Historia de la Filosofía Moderna y Contemporánea en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires. En 1937 se estableció con su familia en Buenos Aires e inició su actividad como docente de la cátedra de Ética de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata.
Según sostiene David:
“Aquel mismo año de 1939, precisamente, sucederá un hecho en apariencia nimio, al que sólo más tarde dará importancia: en una recepción conoce accidentalmente a un joven coronel llamado Juan Domingo Perón, con quien lo ligarán sutiles lazos en un futuro no muy lejano” (DAVID, 2004, 125).
Ya no volverá más a su Córdoba natal, por lo menos hasta 1955 -cuando dictó su conferencia Leopoldo Lugones y su valoración de lo argentino-, explicada esta larga ausencia –al menos en parte- por la preminencia de la escolástica neotomista en esa casa de estudios, esa corriente filosófica contra la que entabló ardorosas polémicas

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[i] Licenciado en Filosofía, Doctor en Ciencias Antropológicas, docente. Colaboración especial para el Centro de Estudios Hernández Arregui, 18-10-2019.

sábado, 19 de octubre de 2019

17 de Octubre: expresión de la conciencia nacional



Las invasiones inglesas, el 17 de octubre y la derrota de tres imperialismos ante la conciencia nacional de los trabajadores argentinos
Por Juan Godoy

“El 17 de octubre se engendró mucho antes de su alumbramiento, en movimientos y luchas pre-existentes porque en la historia, como en la vida, nada se crea porque sí (…) En las luchas populares pre-existentes, impregnadas de una tradición cultural distinta a la del sistema y del proyecto colonial, late la marcha de los descamisados”. (Fermín Chávez)

            El 17 de octubre de 1945 (conjuntamente con la recuperación de la soberanía sobre las Malvinas en el 82), constituye la gesta épica más importante del siglo XX en nuestro país. Esta afirmación la debemos enmarcar en la historia profunda de lucha del pueblo argentino. Remontándonos en el tiempo observamos que en el nacimiento de nuestra afirmación como pueblo en el rechazo a las invasiones inglesas al Río de la Plata se manifiesta a su vez el anti-colonialismo de los sectores populares en contraposición a los sectores elitistas, ajenos a las tradiciones culturales propias e interesados en comerciar en forma dependiente con Su Majestad.
            No obstante esta célebre defensa y reconquista, Gran Bretaña vuelve al Plata pero esta vez ya no con las armas, sino en una forma más sutil, invisible, a decir de Scalabrini Ortíz (exceptuando, claro está la ocupación colonial directa en 1833 de nuestras islas, y la cuarta invasión por el Río Paraná que se encentra con la defensa del patriota Juan Manuel de Rosas y el pueblo en armas). Así, con empréstitos, la penetración en el trazado de los ferrocarriles y luego su dominio, el control de los puertos, la imposición del librecambismo, con la subordinación cultural, etc. logra, más aún luego de Caseros y Pavón hacer de la Argentina la granja de Inglaterra como quería George Canning, que de paso y para mostrar la sumisión se lo va a “homenajear” con algún monumento, calles, estación de tren, distrito, etc. Pero fundamentalmente con el fortalecimiento del mecanismo de relojería montado en tanto la Argentina colonia informal de Gran Bretaña. Lo que no pudieron las armas lo logró la diplomacia.
            Así, llegamos al siglo XX con una Argentina en donde todo le “pertenecía” a Gran Bretaña, una oligarquía local que le rinde pleitesía y la anemia cultural de los sectores medios constituidos en intelligentzia, tan admiradores del mundo extranjero como ignorantes del propio. Es entonces de los sectores militares, no casualmente sino vinculado a que permanecía más ajenos a la colonización pedagógica, de donde va a emerger la figura de Juan Perón que comienza a vertebrar una “nueva Argentina”, para lo cual entiende que las revoluciones no nacen de la teoría abstracta, sino del estudio de la realidad y desde lo bajo, se nutren de las tradiciones del pueblo, que permanece “aferrado al suelo”, a lo propio, ajenos también mayormente a la cultura extranjerizante. Al mismo tiempo, comprende así la necesidad no sólo de sacar a los trabajadores de las condiciones de vida paupérrimas, sino también cimentar la organización de los mismos.
            En este marco, todos los actores del “viejo país” semi-colonial se lanzan en férrea oposición al ascenso de los trabajadores argentinos y del Coronel. La oposición va de izquierda a derecha y así desde el imperialismo británico que nos domina, el yanqui que envía a su Embajador para terminar con este “peligro”, y el soviético que pretende que nuestro país esté bajo su égida. Recordemos que en septiembre habían marchado del brazo del Embajador imperialista desde representantes de la Sociedad Rural, radicales, hasta socialistas y comunistas entre otros. Esta situación demuestra que lo que parte la lucha nacional en los países semi-coloniales no es la dicotomía izquierda/derecha, sino los actores que juegan para lo nacional y los que lo hacen para el orden semi-colonial.
Los trabajadores lo entendieron así, por eso su irrupción el 17 de Octubre, donde levantan la consigna “Patria sí, Colonia no”, o cantan “Mate sí, Whisky no”, y a partir de éste, la transformación de la realidad política Argentina. Si en 1806/07 el pueblo había evitado la dominación directa británica, en 1945 con el renacimiento de la conciencia nacional de los trabajadores, y con el advenimiento del peronismo se rompe la dominación semi-colonial y se evita la dominación yanqui o soviética porque no se trata de “cambiar de collar” sino de ser una Patria Libre, Justa y Soberana. Es una clara manifestación del nacionalismo popular anti-imperialista. Las jornadas de octubre tienen una proyección hacia la Patria Grande, pues enciende la mecha de las revoluciones nacionales que van a recorren Nuestra América. El 17 de octubre sella el vínculo entre el pueblo trabajador y el líder que supo sintetizar todas las tradiciones de lucha del mismo, demostrando como esa noche afirmó el Coronel, desde los balcones de la Casa de Gobierno, que “sobre la hermandad de los que trabajan ha de levantarse nuestra hermosa patria, en la unidad de todos los argentinos”.

* Publicado originalmente en Megafón-UNLa

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Aritz Recalde, marzo 2026   Primera.  La dictadura de 1976 fue una respuesta de las CLASES DOMINANTES LOCALES Y TRASNACIONALES (y los partid...