miércoles, 30 de noviembre de 2016

LOS OBJETIVOS ESTRATEGICOS DE LA NACIÓN, NO PUEDEN SER REMATADOS POR UN PROCESO POLÍTICO CIRCUNSTANCIAL


Jorge Rachid – Noviembre 2016

  
1-     Un argentino puede ser mas o menos peronista o radical, puede ser de izquierda moderada o extrema, puede incluso ser conservador, liberal e incluso plantarse frente a la vida como un pragmático, pero se supone que vive y palpita aquí en nuestra Patria, que sus hijos se crían entre compatriotas, que cantan el himno y se emocionan con la bandera y la Marcha de San Lorenzo, que se enojan cuando pierde la selección y se emocionan hasta las lágrimas ante los logros de otros argentinos a nivel mundial. Eso define a un argentino?
2-     Quizás no alcanza cuando se vuelcan esos sentimientos a la política, despreciando a nuestros compatriotas, repitiendo frases de la colonización cultural como “a los argentinos no les gusta trabajar”, en una muletilla enarbolada por las masas europeas migrantes de principios del siglo XX, o esa otra que nos dice que al pueblo “ hay que enseñarle a pescar, no darle de comer pescado”, cuando las masas desocupadas movilizadas en las calles daban cuenta de un proceso neoliberal que los había sometido a una ingeniería social, inédita en el siglo XX de posguerra con 12 millones de argentinos arrojados a la banquina de la historia.
3-     ¿Son argentinos aquellos que repiten automáticamente que si nos hubiesen colonizado los ingleses en 1806?, en vez de correrlos con aceite hirviendo o de impedirles el paso con un Rosas y un Mansilla heroico en la Vuelta de Obligado, diciendo que si la Argentina inglesa, hubiese sido como Canadá. Además de pecar de ignorantes, han adquirido una personalidad del colonizado, desconociendo su propia historia gracias a otros colonizados, sumisos al imperio inglés como Mitre o rendidos a los norteamericanos como Sarmiento, escondiendo a un Alberdi que en sus memorias retrocede de su pensamiento eurocentrista, apoyando ante tanto agravio, las causas nacionales.
4-     Es que la historia argentina hasta hoy ha sido escrita por los vencedores de Caseros, los mismos de la traición mayúscula: la de un jefe del ejército nacional que estando en guerra con el imperio portugués, que se pasa al enemigo y entra con las tropas extranjeras a expulsar al gobernante de mayor prestigio argentino en el mundo del siglo XlX, como era Rosas. Ese hecho lo describe Mitre como heroico, como una gesta nacional, como un punto de inflexión en la historia, que realmente lo fue, pero que volvió a la Argentina dependiente y colonial.
5-     ¿Entonces que somos los argentinos, súbditos de cualquiera o patriotas que luchamos por un destino común de Justicia, Independencia y Soberanía? Esa decisión de vida nos define en dos situaciones antagónicas: como aliados a intereses extranjeros, con pensamiento elaborado en otras latitudes, desconociendo nuestra raíz autóctona americana, morena, profunda, criolla a la cual le cantamos, pero no siempre incorporamos como hecho cotidiano de vida. La historia escribió otras frases, desde los caudillos federales aplastados en nombre de la “civilización”, pasando por los “dictadores” como Rosas, Irigoyen y Perón definidos así aunque hayan sido elegidos por sus pueblos, caracterizados como la “barbarie”.
6-     Los pensadores americanos de la emancipación hasta la fecha fueron enterrados en la memoria de los pueblos, no se enseñan en las escuelas, no forman parte de las currículas de formación, se inyectan literaturas y músicas bajo el eufemismo de “universales”, que fueron universalizadas a la fuerza por imperios coloniales, lo cual no quiere decir quitarle valor artístico a las mismas, sino que son presentadas como sólo posibles en otras sociedades, ignorando, ninguneando, ocultando, las producciones nacionales y latinoamericanas, de una riqueza sublime.
7-     La conformación de la conciencia nacional se siembra en la familia, en la trasmisión oral que permitió el rescate de lo ocultado a través de la historia, desde las luchas populares de los pueblos originarios, algunos de los cuales no se rindieron nunca, hasta nuestros criollos luchando contra el imperio español con sus bombachas como único escudo, abandonando bienes y hacienda, junto a sus familias, en pos de la libertad de nuestro pueblo, con dirigentes que hoy se soslayan con cantos de sirena importados de otras latitudes, proclamados por gobernantes como los actuales, sumisos y pusilánimes, cipayos de coraje con los humildes y arrodillados a los poderosos. Esa no es nuestra Argentina.
8-     Ni Rodolfo Kush, ni Fermín Chávez, menos aún De La Riega y Zampay son rescatados, sino enterrados como Astrada, Ugarte, Castellani, José María Rosas, entre otros tantos, junto a los pensadores latinoamericanos como Vasconcellos de México, Rodó uruguayo, Mariátegui, Rubén Darío y Martí mas conocidos. No nos cuentan la historia de los chicos de Chapultepec mexicano que ante la invasión norteamericana, se suicidaron en masa saltando al vacío. No relatan el robo norteamericano de más de un tercio de territorio mexicano desde San Francisco a California a fuerza de genocidios planificados. No se habla de Gaitán, ni de Arbenz, tampoco de las revoluciones populares de Paz Estensoro, Haya de la Torre, Getulio Vargas, Caamaño Deno, Velasco Alvarado entre otros quienes escribieron la historia latinoamericana.
9-     Entonces convengamos que la tendencia de las dirigencias argentinas es eurocentrista en su pensamiento, coloniales en su acción y sumisas en su actitud de vida, que quienes hoy nos gobiernan tienen poco y nada de afecto por nuestras culturas ancestrales, por nuestras vivencias de lucha y emociones nacionales, viven de racionalismos que siempre pretenden acumular mas riquezas a cualquier costo, sumando en esta etapa de la humanidad el peor de los cánceres de los pueblos, como es el sector financiero internacional, asentados en fondos de inversión supranacionales, que arrasan pueblos y culturas, determinan procesos en salud y educación, provocan ajustes estructurales funcionales a sus intereses sometiendo a los pueblos.
10-  Esos sectores entonces no son adversarios políticos, son enemigos de la Patria, son aquellos que piden consensos para permitir el saqueo de los recursos naturales de los argentinos, que además se pretenden apropiar del ahorro interno genuino de trabajadores activos y pasivos, de los fondos previsionales y de salud. Los peronistas y los hombres y mujeres del campo nacional y popular de cualquier ideología que quieran defender la Patria de la ocupación extranjera en su economía, en su cultura, en su desprecio por la memoria de los muertos en Malvinas y en las luchas por la Liberación Nacional, deberán convencerse de que la fragmentación es el éxito del enemigo y el sectarismo es funcional a ellos. Lo fue en Latinoamérica ante la balcanización inglesa, reparada por Chávez, Lula y Kirchner reconstruyendo la Patria Grande desde el UNASUR-CELAC, recuperando la memoria de Artigas, San Martín y Bolívar. 


    ¡Que chico queda el análisis del macrismo en estos párrafos de nuestra grandeza y  orgullo, como país y como región, en que estos personajes no son bienvenidos y fungen de ajenos!

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