miércoles, 28 de noviembre de 2018

Evo Morales, la razón de una Bolivia con presente futuro exitoso


Por Santiago Mayor

El país del altiplano mantiene hace más de una década una estabilidad, crecimiento económico y mejora de los índices sociales que contrasta con sus vecinos.
En enero de 2006, por primera vez en la historia de Bolivia, asumía el Gobierno un presidente indígena. Evo Morales Ayma, dirigente sindical cocalero, había triunfado meses antes con más del 50% de los votos en una elección sin precedentes.
Su victoria se inscribió en una oleada progresista y de izquierda que llegó a los Gobiernos de América Latina durante los primeros años del siglo XXI. Para ese entonces ya estaban en la presidencia Hugo Chávez en Venezuela, Lula da Silva en Brasil, Néstor Kirchner en Argentina y Tabaré Vázquez en Uruguay. Unos meses después se sumaría Daniel Ortega en Nicaragua y en 2007 Rafael Correa en Ecuador.
No obstante, en comparación con sus pares (quizás exceptuando el caso uruguayo), Bolivia logró consolidarse como un modelo social, político y económico estable que no sufrió las crisis económicas y políticas de Venezuela o Nicaragua ni perdió el Gobierno mediante golpes de Estado e ‘impeachments’ –como en Brasil, Honduras y Paraguay– o elecciones –como en Argentina–. ¿A qué se debe esta excepcionalidad?

ESTADÍSTICAS CONTUNDENTES
Según datos del Banco Mundial, en 2006 el Producto Bruto Interno (PBI) boliviano era de 11.452 millones de dólares. Para 2017 ese número había aumentado más de tres veces llegando a 37.509 millones. En el mismo período de tiempo, el ingreso anual per cápita pasó de 1.120 dólares a 3.130 y la esperanza de vida subió de 64 a 71 años. A su vez, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) del país, sostiene que la pobreza se redujo del 59,9% cuando asumió Evo Morales al 36,4% el año pasado.
Por otra parte, como remarca el investigador y máster en Desarrollo Económico y Sostenibilidad Sergio Martín-Carrillo, Bolivia “ha sido el país suramericano que mayor crecimiento económico ha experimentado, incluso manteniendo un ritmo por encima del 4% a pesar del contexto de debilidad que vive la región desde el año 2015″. Esto fue acompañado de un descenso constante de la inflación, que pasó de un 12% en 2007 a menos de un 2% en lo que va de 2018.
Estos logros se sostuvieron en una política que contradice los postulados neoliberales que impulsan hoy Gobiernos de países vecinos como Argentina, Chile, Paraguay o el electo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.

LAS RAZONES
El sociólogo y escritor boliviano Antonio Abal enumeró en diálogo con este medio “los ejes del sostenido crecimiento de la economía de Bolivia”.
Según su mirada, se trata de una política basada en “nacionalizaciones de sectores estratégicos, como las comunicaciones, los hidrocarburos y la minería”; la redistribución de los ingresos estatales, “sobre todo en infraestructura productiva”; el “fortalecimiento del mercado interno“; una política monetaria de “apreciación de la moneda nacional”, es decir, una “desdolarización de la economía“; y finalmente una fuerte inversión en procesos industriales como el “litio, lácteos, textiles, etc. y fomento de las pequeñas y medianas empresas, con facilidades en los soportes crediticios”.
En el mismo sentido se expresó el vicepresidente del país, Álvaro García Linera, en una entrevista con Página/12, donde explicó lo que para él son los cuatro factores principales de este éxito económico.
En primer lugar, que el Estado controle como propietario los principales sectores generadores de excedente económico: hidrocarburos, electricidad y telecomunicaciones. Por otra parte, llevar a cabo una redistribución de la riqueza, “pero de una manera sostenible”, de forma que “los procesos de reconocimiento y ascenso social de los sectores subalternos populares e indígenas tenga una sostenibilidad en el tiempo”.
En tercer lugar, al igual que como sostiene Abal, “apuntalar el mercado interno” y, por último, la “articulación entre el capital bancario y el productivo, lo que implica que el 60% de los ahorros de los bancos se dirige al sector productivo, generando mano de obra”.

POLÍTICAS PÚBLICAS DE REDISTRIBUCIÓN
A esto se suma una serie de programas sociales que han acompañado la mejora económica y han sido los dispositivos que han garantizado una redistribución de la riqueza. En ese sentido, Martín-Carrillo enumeró tres que considera los más importantes: el Bono Juancito Pinto, la Renta Dignidad y el Bono Juana Azurduy.
El primero de estos fue lanzado durante el primer año de Gobierno y apunta a que los niños y niñas finalicen la escuela. Supone un aporte de 200 bolivianos (29 dólares) a estudiantes de escuelas públicas a cambio de que sostengan un mínimo de un 80% de asistencia a clases. Durante 2018 hubo 2.221.000 de estudiantes beneficiados por esta iniciativa. A su vez, esto logró que entre 2006 y 2017 la deserción escolar en primaria cayese del 6,5% al 1,8% y en la educación secundaria fue del 8,5% al 4%.
Por su parte, la Renta Dignidad, vigente desde 2007, apunta a la población de adultos mayores –60 años o más– e implica 250 bolivianos (36 dólares) para las personas con pensiones de jubilación y 300 (43 dólares) para personas que no tienen pensiones de jubilación.
Finalmente, el Bono Juana Azurduy está dirigido a mujeres gestantes a las cuales estipula el cumplimiento de cuatro controles prenatales, parto institucional y control postparto, así como para niños y niñas condicionado a 12 controles integrales de salud bimensual.
También ha habido una política agresiva de incremento del Salario Mínimo Nacional, que en 2005 equivalía a 440 pesos bolivianos (57 dólares de aquel entonces) y en la actualidad llega a 2.060 (298 dólares). Asimismo, este año, debido al crecimiento económico, tal como informó la Agencia Boliviana de Información, el Ejecutivo dispuso el pago del doble aguinaldo para todos los trabajadores públicos y privados.

UN PROCESO CON DEBATES Y TENSIONES
Más allá de su situación actual, los Gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS) no han estado al margen de problemas, algunos incluso muy graves. Quizás, el punto más álgido fue en el año 2008, cuando la llamada ‘Media Luna’, que incluía cuatro departamentos orientales del país, intentó escindirse del resto del territorio por acción de los sectores de la derecha boliviana que contaban con el apoyo solapado de EE.UU.
No obstante, con respaldo de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), esa crisis logró ser superada y apenas unos meses después el proceso avanzaba proclamando una nueva Constitución a comienzos de 2009, la que declaró el carácter “Plurinacional” del Estado, reconociendo en la ley suprema del país a los pueblos originarios históricamente negados. Evo Morales pasó a encarnar así, ya no solo simbólica sino institucionalmente, el ascenso definitivo de los sectores marginados durante siglos de la política nacional.
Si bien para Abal no se puede “hablar de etapas, sino de una sostenida aplicación de un modelo económico”, a partir de ese momento se puede analizar una profundización de algunos aspectos. Se trata de un punto de inflexión en el cual se comienza a hablar de “socialismo comunitario”, lo que el sociólogo define como “una aproximación teórica a la aplicación del marxismo y sus categorías para comprender las lógicas de los ‘ayllus’ (comunidades)”, que como indicaron muchos autores, mantenían estructuras de ‘comunismo primitivo’ o comunitarias contrarias a la propiedad privada y la acumulación individual.
Por su parte, García Linera sostiene que, una vez superada esa ofensiva de la derecha, se abrió un nuevo momento en la revolución boliviana que él ha denominado de “tensiones creativas”. Es decir, debates al interior del proceso que lo hacen avanzar.
Al respecto, Abal asegura que en los movimientos sociales conviven dos tendencias político-ideológicas: “una la sindical, centrada en la reivindicaciones sectoriales, y la otra revolucionaria, como parte del proceso de cambio y parte del gobierno”. Es en la disputa de esas dos miradas donde se dan las tensiones creativas que, desde su punto de vista, son “la dialéctica del movimiento de conciencia de la clase“.
La lógica “obrerista”, según el sociólogo, no logra terminar de comprender “la otra lógica organizativa e ideológica de los pueblos originarios”. Y esto lo atribuye a una contradicción impulsada durante décadas de enfrentar “indios contra obreros” y que “fue fomentada en una etapa del nacionalismo revolucionario (1952 – 1985)”.
Finalmente, el analista apunta que “el vínculo potente se encuentra entre el Gobierno y los movimientos sociales“, donde “el gran articulador de este bloque es, sin duda, Evo Morales, incluso más allá del instrumento político”. Como contracara, Estado y movimientos sociales “aún se encuentran distanciados”, porque este último “mantiene su matriz colonial no superada”.

UNA REVOLUCIÓN CON FUTURO
Si bien los procesos políticos nacionales difícilmente pueden sobrevivir mucho tiempo aislados, además de sus fortalezas internas, Bolivia cuenta todavía con aliados en el continente. Más allá de sus propios conflictos están Venezuela, Nicaragua y también Cuba, países con los que integra la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (Alba). Cabe recordar que, con colaboración de La Habana, en 2008 se declaró “libre de analfabetismo” a todo el territorio boliviano.
Por otra parte, a pesar del traspié sufrido en el referéndum de comienzos de 2016, que impedía a Morales volver a presentarse en las elecciones presidenciales de 2019, esto finalmente fue habilitado por el Tribunal Supremo. Con su candidatura y una derecha por ahora dividida, la continuidad del proceso parece estar asegurada.
Por último, pero no menos importante, García Linera pronosticó en el reciente Foro Mundial de Pensamiento Crítico, llevado a cabo en Buenos Aires, que los Gobiernos conservadores de la región durarán poco tiempo y luego vendrá un nuevo auge progresista y de izquierda.
“Estamos enfrentando una oleada conservadora neoliberal que tiene dos limites intrínsecos: es fosilizada y es en sí misma contradictoria”, apuntó. Y detalló que en estos países se están “repitiendo las recetas que hace veinte años fracasaron”, por lo que “no hay inventiva, no hay creatividad, no hay esperanza”.
A su vez, “el neoliberalismo actual solamente moviliza odios y resentimientos”. Es decir, que está “fundado en la negatividad y no en la proposición. No en la esperanza de mediano plazo, sino en el rechazo emotivo de corto plazo. Y eso tiene patas cortas“, completó el vicepresidente boliviano.
Por eso, con optimismo, sentenció: “En vez de vivir una larga noche neoliberal, hemos de vivir una corta noche de verano neoliberal. Y ahí es donde nos toca a nosotros reconocer lo que hicimos bien, reconocer lo que hicimos mal, y prepararnos”. “La izquierda tiene que volver a prepararse para tomar el poder en los siguientes años en el continente”, concluyó.

(*) Fuente: MOTOR ECONÓMICO 



Sergio Almaraz Paz: partir de la realidad para descubrir Bolivia


Por Juan Godoy

Introducción –  La develación de la Bolivia semi-colonial y el “pensar en boliviano”

“Bolivia sigue siendo, desgraciadamente un país que se ignora a sí mismo”. (Almaraz Paz, 1958: VIII)

Arturo Jauretche sostiene que Raúl Scalabrini Ortíz es el descubridor de la realidad Argentina, es decir quien devela el hilo oculto de la dominación británica en nuestro país. Nosotros, a partir de esta idea, pensamos que en caso boliviano, Sergio Almaraz Paz es uno de los pensadores centrales que desentraña los mecanismos de dominación que sufre el país andino. El pensador andino va a entroncar con la generación que emerge entre los cadáveres que yacen en la guerra del Chaco.
Sergio Almaraz Paz se sumerge en la estructura dependiente boliviana y encuentra dos temáticas centrales: la minería y el petróleo. Lo que procura es realizar una “definición de la estructura de poder en Bolivia. Mientras no sea examinada esta base de la realidad nacional, la historia y la política quedarán envueltas en una opaca niebla. Una conciencia nacional débil y evasiva, mortecina en sus expresiones, impide a los bolivianos responder ante su propia historia”. (Almaraz Paz, 1969: 9) A partir de develar estos dos núcleos piensa que la forma de enfrentarla y romperla es el fortalecimiento de la conciencia nacional boliviana, y a partir de ésta el levantamiento del nacionalismo popular.
Este partir de la realidad es central en la construcción de un pensamiento propio, que surja de nuestro continente. Partir de la realidad concreta para desde allí construir la idea, el camino contrario a la matríz iluminista que también recorre nuestro continente pero que parte de un esquema abstracto (mayormente eurocentrista), que intenta hacer encajar en nuestra realidad. Sergio Almaraz Paz sigue lo que reclamaba a principios de siglo Frantz Tamayo, en tanto la urgencia de la conformación de un “pensar en boliviano”. Así afirma que “el porvenir boliviano en el sentido de la realización exclusiva y auténtica,, está subordinado al redescubrimiento del ser nacional”. (Almaraz Paz, 1969: 9) Luis Antezana considera que Sergio Almaraz articuló su indagación con la fundamentación histórica para comprender el proceso de formación de la nacionalidad boliviana. (Antezana, 1977 -2010-)
Almaraz Paz piensa en Bolivia, pero en la mejor tradición del pensamiento que emerge de Nuestra América, podemos observar justamente que la mirada no se queda en meramente en lo local, aunque sea la temática central que aborda profundamente, sino que ese pensar en boliviano se articula con el pensar desde nuestro continente. Así, apunta Almaraz Paz que “en América Latina el siglo XIX no ha concluido. La provincia no ha sido desplazada por la gran ciudad. Nuestra vida medio colonial, medio española, tiene aún formas precapitalistas de producción. Artesanía, tracción animal, economías rurales cerradas, poca energía, etc., subsisten debajo o al lado de la gran industria y la tecnología moderna”. (Almaraz Paz, 1963 -2010-: 543)
En este breve trabajo damos cuenta de algunos de los aspectos centrales de este pensador boliviano olvidado.



martes, 27 de noviembre de 2018

Iglesia y Sindicatos: Una nueva vieja alianza


Damián Descalzo
El pasado 20 de octubre se produjo uno de los hechos políticos más importantes de los últimos años. Un importante grupo de gremios enrolados en el Frente Sindical para el Modelo Nacional y diversas organizaciones sociales y empresariales, realizaron una movilización a la Basílica de Nuestra Señora de Luján. Allí se celebró Santa Misa y se leyó un documento ecuménico. Desde los sectores ligados al gobierno nacional sintieron el impacto del golpe e iniciaron una brutal campaña de difamación contra esta acción. Disparatados argumentos se lanzaron contra la Iglesia y el sindicalismo. Fue tan desvergonzado el ataque y tan burda la operación, que se pretendió instalar en la opinión pública, la idea que era incorrecta la “intromisión” de la Iglesia en asuntos de este tipo. Evidentemente, los que así opinaron tienen un desconocimiento absoluto del accionar de la Iglesia, tanto en nuestro país como en el resto del mundo. Con ocurrencia, el dirigente sindical Omar Plaini señaló que “los que piensan que la relación de la Iglesia y el sindicalismo comenzó el otro día en Luján, estaban viviendo en Cracovia” (Letra P, 28 de octubre de 2018). Asimismo, expresó, que son habituales las reuniones entre los gremios de la CGT y la Pastoral Social Católica. También recordó la íntima vinculación entre el catolicismo y el peronismo: “Los que venimos del peronismo decimos que tenemos la doctrina social de la Iglesia”, indicó.
El sindicalismo se ha transformado en la principal y más firme oposición que tiene el gobierno de Cambiemos. Las grandes movilizaciones en contra de la política llevada adelante por el presidente Macri han sido motorizadas por el movimiento obrero. Al respecto, se deben recordar las movilizaciones al Monumento al Trabajo del día 29 de abril de 2016; al Ministerio de la Producción, el día 7 de marzo de 2017 y a la Plaza de Mayo, del 24 septiembre pasado, en la víspera del Paro General que se efectuó el día 25.
También le han molestado al gobierno nacional las críticas que diversos sectores de la Iglesia han realizado a su política económica. Por ejemplo, en marzo de este año, los obispos que participaron de la 179ª reunión de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) expresaron su preocupación a través de un comunicado, en el que se manifestaron en estado de alerta por “la delicada situación social que atraviesa el país” y por "el número creciente de despidos".
El promocionado asesor de Mauricio Macri, Jaime Durán Barba –incluso desde antes del ballotage de noviembre de 2015- viene lanzando diatribas en contra del Papa Francisco. También desde los grandes medios de comunicación afines al gobierno nacional, existe una sostenida operación en contra de nuestro ilustre compatriota que ocupa la máxima autoridad católica a escala universal, en la que abundan los términos injuriosos y las noticias falsas y/o tergiversadas. No resulta ajeno a esta maniobra, el hecho que se haya instalado este año en la Argentina, la campaña por la legalización del aborto y por la “separación de la Iglesia y el Estado”; en ambas manipulaciones cumplió un rol clave el jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Marcos Peña.
Resulta fácil de adivinar la respuesta que iba a tener un gobierno intolerable con las críticas, ante los cuestionamientos por parte de los dos principales actores sociales del país, la Iglesia Católica y el Sindicalismo. Sus voceros oficiales y los oficiosos, han emitido improperios, de todo tipo, en contra de la Iglesia, los sindicatos y los movimientos sociales.
Por supuesto, esto no ha generado sorpresa en el ámbito sindical, acostumbrado a estas burdas operaciones de desprestigio. “No se bancaron la buena relación que tienen los sindicatos con la Iglesia”, indicó Pablo Moyano (Telam, 25 de octubre de 2018). “Al gobierno le molesta la voz de la Iglesia. Les molesta dos cosas. Que la Iglesia haga una crítica al modelo económico, igual que lo hace el Papa a nivel mundial y les molesta que se relacionen con nosotros”, aseveró en la misma línea, Omar Plaini (Letra P, 28 de octubre de 2018).
Pero estas groseras operaciones en contra de la relación entre la Iglesia y el sindicalismo y la fingida indignación por la “intromisión” de la Iglesia en la vida del país, no pueden ocultar la realidad histórica: los estrechos vínculos que han existido desde hace décadas entre la Iglesia Católica y el Movimiento Obrero argentino.
En este punto, haremos una breve relación sobre los puntos de contacto que hubo entre la Iglesia Católica y el Sindicalismo Peronista en la defensa de los derechos de los trabajadores en los años de la tiranía cívico militar.
Iglesia y Sindicatos contra la Dictadura Cívico Militar
El objetivo del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional fue reestructurar al sindicalismo desde el Estado y modificar los rasgos básicos del mundo del trabajo en la Argentina.
En esos años se produjo la más salvaje embestida contra los derechos de los trabajadores de toda nuestra historia. El mismo 24 de marzo de 1976 -día del golpe de Estado que derrocó al gobierno peronista encabezado por María Estela Martínez de Perón-, la Junta Militar, emitió el decreto 9/76, que dispuso la suspensión de la actividad gremial, limitándola a la administración interna y a la defensa de intereses individuales. Luego se intervino la Confederación General del Trabajo (CGT), a través del Comunicado n° 58. También se dictaron las leyes nº 21.261 y 21.400, que suspendieron el ejercicio del derecho de huelga y de las medidas de acción directa.
El día 27 abril de 1979, la CGT realizó la primera huelga general contra la Dictadura; el movimiento obrero se consolidó como la principal oposición al gobierno tiránico.
Unos meses después llegó la respuesta; fue el ataque más directo contra el Modelo Sindical Argentino por parte de la tiranía cívico militar. Se sancionó, el día 15 de noviembre de 1979, el decreto ley 22.105, con el claro objetivo de debilitar al movimiento sindical organizado y, de esa forma, disminuir su poder.
En primera instancia, se eliminó a la Confederación General del Trabajo y se prohibió la agremiación de tercer grado. La ley innovó sobre la tradicional pirámide sindical. Dentro de los tres clásicos grados, privilegiaba la formación de asociaciones de base o de primer grado, o sea, sindicatos que afilian a personas individuales. Si bien admitía la asociación de asociaciones (federación), limitaba su función a la concertación del convenio colectivo; en cambio, no admitía las organizaciones de tercer grado, es decir, la representación gremial de todos los trabajadores del país. En forma expresa determinaba que debían ser disueltas: por resolución ministerial se dispuso la liquidación de la CGT.
Asimismo, se pretendió fragmentar -retomando lo realizado por el gobierno de Illia en 1966- a las organizaciones sindicales de ámbito nacional, reduciendo su zona de actuación a un territorio más acotado (sólo una jurisdicción) y se prohibió la sindicalización conjunta de personal jerarquizado con personal subalterno.  Finalmente, prohibió la actividad política de los sindicatos.
La Iglesia Católica defiende el Modelo Sindical Argentino
En los meses previos al dictado de esta norma, se hicieron públicas las intenciones de la tiranía cívico militar de modificar la Ley de Asociaciones Profesionales. En esos momentos, la Iglesia Católica empezó a ocuparse, particularmente, del tema sindical. En julio de 1979, la Comisión Permanente del Episcopado Argentino resolvió encomendar al Equipo de Pastoral Social la elaboración de un documento acerca de la cuestión sindical.
En agosto de 1979, el Episcopado Argentino efectúo una declaración, sobre el derecho de agremiación:
La formación de entidades sindicales, de cualquier ámbito geográfico o grado de organización, constituye la expresión de un derecho natural de la persona humana: el de asociación. Por tanto, no puede ser desconocido, negado, ni retaceado.
Pero la posición de la Iglesia Católica no se redujo a recordar el derecho a asociarse, sino que también reivindicó el derecho de los trabajadores de tener el modelo sindical que consideren más conveniente:
Los trabajadores tienen el derecho de conferir a sus asociaciones profesionales la estructura y organización que juzgaren más idóneas, según las circunstancias y en orden a la defensa y promoción de sus legítimos derechos y aspiraciones. Debe dejarse que ellas decidan libremente las características de las mismas, sin imposiciones privadas u oficiales.
Esta defensa de la causa obrera por parte de la Iglesia Católica no fue un hecho aislado. La condición de sindicalismo “cristiano” del sindicalismo argentino (en un hecho que sólo tiene comparación con lo sucedido en Polonia), generó simpatías y afinidad en las filas católicas, desde mediados de los años ‘40.
La Iglesia tuvo un rol de mucha solidaridad con los reclamos obreros durante la tiranía cívico militar. A algún desprevenido podrá sorprenderle esta aseveración. En los últimos años se ha pretendido instalar -por parte de sectores que responden a una tradición política ajena al sentir y al pensamiento de las mayorías nacionales y populares- la idea de una Iglesia católica “cómplice” de la dictadura. Sin perjuicio del criticable contacto que un sector de la jerarquía católica (que, en modo alguno, representó a la totalidad de la inmensa grey católica nacional) mantuvo con las máximas autoridades del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, existieron importantes miembros de la Iglesia que estuvieron del lado del mismo pueblo al que pertenecen.
Pan, Paz y Trabajo
El 7 de noviembre de 1981 se llevó adelante la más importante manifestación popular en contra del régimen cívico militar. El movimiento obrero y la Iglesia Católica fueron los principales actores aquella jornada. De la movilización participaron miles de compatriotas; se calcula que hubo entre diez mil a quince mil personas. La marcha la organizó la CGT, liderada por Saúl Ubaldini en aquellos momentos, y se dirigió hacia la Iglesia de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, bajo la consigna “PAN, PAZ Y TRABAJO”, (que fue retomada por el sindicalismo peronista –y no de casualidad- en la última marcha hacia el Santuario Mariano de Luján, en octubre pasado, al que hacemos referencia al comienzo de este artículo). En la puerta de la Iglesia se celebró una Santa Misa católica. El cura párroco, Humberto Bellone, inició su homilía diciendo que “La justicia social está basada en la verdad, y en la verdad que surge de la realidad de Dios … Dios es providente, y no se va a olvidar de sus hijos, de todos nosotros” (Beliz, CGT, el otro poder, 1988).
Ubaldini expresó que Dios estaba con los trabajadores; Lorenzo Miguel declaró que esa manifestación había sido “la demostración de un sentimiento nacional, humanista y cristiano” (La Razón, 8/11/1981).
En la desconcentración de la Misa, se entonó “La Marcha de los Muchachos Peronistas” y se coreó una consigna que, con el paso de los meses, cada vez se escucharía más: “Se va a acabar/ se va a acabar/ la dictadura militar”.
Desde la irrupción del Peronismo en la vida política de nuestra nación, se ha producido una íntima relación entre la Iglesia Católica y el Movimiento Obrero. Esta cercanía coadyuvó a que la comunidad argentina viviera sus años más gloriosos y que tuvo resultados nefastos cuando se produjo un lamentable distanciamiento. Esa proximidad afectiva volvió a conseguir buenos frutos, en plena lucha contra la más horrenda tiranía que soportó el pueblo argentino en el siglo pasado. Tenemos esperanza que ese amor al prójimo -entre dos sectores indisolublemente integrados a la sustancialidad de nuestro pueblo- podrán volver a recrear provechosos beneficios, a toda la comunidad nacional que lo merece y espera. Que así sea.
Revista MOVIMIENTO

Jauretche y Arregui


viernes, 23 de noviembre de 2018

Curso de formación sobre las Obras de Juan Perón


Expone JUAN GODOY 

"La Hora de los Pueblos" y "América Latina Ahora o Nunca" 

Viernes 23 de noviembre 18 hs

Curso de formación política sobre las Obras de Juan Perón

Secretaría de Adoctrinamiento del Partido Justicialista de Florencio Varela. 

Lugar: sede del Consejo del PJ, calle San Martín y Urquiza, Florencio Varela. 






miércoles, 21 de noviembre de 2018

"El cura, el dictador y la profecía"


Conferencia de José Luis Muñoz Azpiri (h) dictada el 16 de noviembre de 2018 en el Instituto Nacional de Investigaciones Históricas "Juan Manuel de Rosas"

(Texto completo en UNAMIRADAAUSTRAL)

Decían los antiguos griegos  que lo contrario a la verdad no era la mentira propiamente dicha sino el olvido. Y es por ello que hoy nos alejamos de las letanías fúnebres, de la marmolería funeraria y de las evocaciones con hedores de sepulcro. Hoy conmemoramos el natalicio del Chesterton criollo de una de las más estilizadas y certeras plumas de la Argentina, que dada la ingratitud de muchos de sus hijos o lo que es peor, el odio y la envidia mezquina, ha sido condenada a las mazmorras del recuerdo.
Nacido en 1899 en la provincia de Santa Fe, Leonardo Luis Castellani, luego de hacer sus primeras letras de manos de una señora en su casa (algo nada extraño para la época), pasó por la escuela primaria, época de la que siempre rescató a un sacerdote Salaverri ("Muy buen docente, que me puso algunos conocimientos capitales en la cabeza”, dirá). En 1913 inicia sus estudios secundarios en la Colegio de la Inmaculada (de la Compañía de Jesús) en Santa Fe de donde egresaría de bachiller. 

El 27 de Julio de 1919 se inicia en el noviciado de los Jesuitas en la ciudad de Córdoba. De ese período surgen las fábulas "Camperas” y "Historia del Norte bravo” con sus viajes de vacaciones en el Chaco santafesino siendo seminarista.
A partir de 1924 enseña filosofía en el Colegio del Salvador, cursó teología en el seminario de Villa Devoto y en 1929 el provincial de la Compañía, al advertir su capacidad para el estudio, lo envía a Roma para continúe su formación en la Universidad Gregoriana donde es ordenado sacerdote el 31 de Julio de 1930 en la Iglesia de San Ignacio.
Allí, luego de estudiar a las órdenes de prestigiosos docentes, obtiene el doctorado en teología en 1932.
Sobre esto, dijo alguna vez Irene Caminos –que fuera su secretaria y ayudante-, vale destacar que el padre Leonardo Castellani es el único argentino que conquistó con su esfuerzo dos títulos doctorales en dos centros de los más encumbrados de la intelectualidad europea: la Sorbona de Paris y la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

Castellani, con notas sobresalientes, obtuvo el título más alto que la Iglesia Católica otorga a los más sabios de los doctores. Un diploma con la firma del Papa Pio XII y el Propósito General de la Compañía de Jesús acreditan que Leonardo Castellani es Doctor Sacro Universal que lo habilita a enseñar filosofía y teología sin reválida. El mismo le da derecho a publicar sus escritos sin censura previa.
En 1932 fue a Francia a estudiar donde obtendría su diploma de estudios superiores en filosofía sección psicología. "La psicología en los años ’30 no era una ciencia autónoma –dice Bonomi-, independiente”.
Cuando regresa a la Argentina se dedica a la enseñanza en diversos sitios (el Colegio del Salvador, el seminario de Villa Devoto, el Colegio Máximo de San Miguel), a traducir una parte de la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino, a escribir en la revista Criterio y en el suplemento literario de La Nación (1941).
Castellani recurrió al uso de seudónimos a la hora de escribir algunos versos y escritos varios. Uno de ellos fue Jerónimo del Rey y otro Militis Militorum.
Interesado en la más alta política, fue tentado a ser candidato a diputado nacional, lo que motivó en 1946 el inició de un ciclo de desventuras: el superior de la orden jesuita lo "invita” a abandonarla por "poca obediencia a la censura”.
Confinado a Manresa (España), en un convento de los jesuitas, allí estuvo separado por desobediente e iniciando una serie de males físicos que lo acompañaron toda su vida.
En 1949, a instancias de unos amigos, escapó de su confinamiento y volvió a la Argentina donde, paulatinamente, retornó a la docencia, primero en Salta y luego en Buenos Aires.
En 1952 retorna a sus cátedras en distintos colegios e instituciones pero no se le permitía aún oficiar misa, es por ello que asiste a la Iglesia de Santa Catalina y en Nuestra Señora de la Piedad como un feligrés mas. De los comentarios que elaboraba sobre el Evangelio dominical surgiría el libro "El Evangelio de Jesucristo” y "Las parábolas de Jesucristo”. Junto a Fermín Chávez "Las mejores poesías de la lírica argentina”.


(Texto completo pulsando acá)

Iciar Recalde en Almirante Brown: seminario de doctrina y filosofía justicialista


martes, 20 de noviembre de 2018

Volver, el sueño eterno del peronismo


  Aldo Duzdevich 

La palabra Volver esta imbricada en el mito originario del peronismo. Volvió Perón de la prisión de Martín García un 17 de Octubre de 1945. Se inmortalizó a Evita con la frase de Tupac Katari “Volveré y seré millones”. Los jóvenes peronistas del ‘55 transformaron la cruz dentro de la V (pintada por los “libertadores”) en una P, y crearon el logo más repetido de la historia:  Perón Vuelve. Intentó Volver Perón en 1964. Volvió 17 años después un 17 de Noviembre de 1972. En 2015, una plaza de jóvenes que no vivieron estas historias cantó: “a volver, a volver….vamos a volver...”. Un peronismo que tropieza, cae, y se levanta para Volver. Setenta años, un tercio de la historia argentina, un movimiento que cada diez dan por muerto, y resucita para Volver. Aunque nunca le fue, ni tan fácil, ni tan rápido ese Volver. La fallida Operación Retorno de 1964. Derrocado y condenado al exilio en 1955, Perón inicia un largo peregrinar por Paraguay, Panamá, Venezuela y Dominicana, hasta instalarse en Madrid en 1960. La dictadura iniciada en 1955 se había propuesto borrar todo vestigio del Peronismo. Apelaba a la proscripción política, la persecución judicial, la represión, la compra de dirigentes, e incluso a la eliminación física de Perón.  Desde miles de kilómetros, sin los medios modernos de comunicación y sufriendo las campañas de desprestigio en su contra, Perón iba perdiendo fuerzas. Del 64 % de los votos obtenidos en 1954, (elección de vicepresidente) los llamados al voto en blanco del peronismo no superaban el 25%.  El 2 de diciembre de 1964 gobernaba el demócrata radical  Arturo Ilia. Perón supuso que no se le iba a prohibir regresar al país, y se embarcó en un vuelo de Iberia con destino final Montevideo. Sin embargo las convicciones democráticas de Ilia tenían sus límites, y se apuró a negociar con la dictadura brasileña que detuviera el vuelo en la escala de Río de Janeiro. Bajo amenaza de derribar el avión (con 100 pasajeros dentro) Perón, y su breve comitiva, fueron devueltos a España. El ajedrez con Lanusse. En marzo de 1971 el general Alejandro Agustín Lanusse se convirtió el en nuevo dictador de la llamada Revolución Argentina. Como muchos militares argentinos, aunque lo odiaba, soñaba en convertirse en el nuevo Perón. Su plan era conseguir un acuerdo con el peronismo para dar una salida electoral, y convertirse él en presidente, incluso llevando un vice peronista. Perón, maestro de intrigas, no lo desalentó: al contrario, recibía a sus emisarios y los escuchaba. Algunos de esos emisarios (como el embajador Rojas Silveira) terminaban seducidos por Perón. Mientras tanto el general ponía a Rucci al frente a la CGT para movilizar al movimiento obrero y daba amplio apoyo a las organizaciones armadas y grupos juveniles que golpeaban al régimen por izquierda. También bendecía a las logias de militares nacionalistas, que alardeaban de golpes cada seis meses.  Lanusse fue entrando en la trampa y cuando se vio estafado amenazó a Perón: “si no viene, es porque no le da el cuero”. Y creó una cláusula de residencia en el país, antes del 25 de agosto del 72, para impedir la candidatura a presidente de Perón.  El general que entendía que “lo mejor suele ser enemigo de lo bueno”, aceptó el condicionamiento, a cambio de una salida electoral sin proscripción del Peronismo. El charter de la esperanza. Perón fijó fecha de regreso para el 17 de noviembre. Un total de 160 personas acompañaban al general en el avión Giuseppe Verdi de Alitalia. Mitad por protocolo y mitad por seguridad (si derribaban el avión mataban a 160). No era un supuesto ilógico. Carlos Mugica, antes de partir, confesó (a Federico Lanusse, que lo llevó hasta Ezeiza) su temor a ser derribados. Por el otro lado, el entonces contraalmirante Emilio Massera señalaba off de record a los periodistas de Clarín y La Opinión “no llega, lo volteamos”. Lanusse por el contrario hacia ingentes esfuerzos por evitar un atentado, que lo hubiera hecho pasar a la historia como el peor de los criminales. En el charter iban, además de dirigentes peronistas, personajes del deporte y la cultura. Chunchuna Villafañe, Marta Lynch, Marilina Ross, Leonardo Favio, José  Sanfilippo, Miguel Bellizi, Juan Carlos Gené, entre otros, formaban una especie de escudo humano alrededor del general.  35 mil soldados para “cuidar” a Perón. El régimen tenia temor a un nuevo 17 de Octubre y Perón aunque no lo dijese, en su intimidad lo esperaba. La dictadura desplegó alrededor de Ezeiza un cerco policial militar nunca visto. Admitido oficialmente fueron 35 mil efectivos, con una última barrera de tanques, y carriers de guerra. La dirigencia peronista de todos los sectores no organizó la movilización. Y finalmente fue el pueblo, que de forma espontánea, se movilizó bajo la lluvia, a recibir a su líder. La CGT convocó al paro, pero el gobierno decreto asueto, y no hubo grandes columnas sindicales. FAR y Montoneros a esa fecha todavía no tenían la organización, ni la cantidad de cuadros que sumarán meses después. Y decidieron quedarse “autoacuartelados” en previsión de  no se sabe qué estrategia. No hubo carteles de FAR y Montoneros en la movilización. En el interior, los grupos juveniles decidieron hacer actos locales, también sumados a una estrategia confusa que hablaba de sublevaciones de militares peronistas.  A las 11,15, el Giuseppe Verdi tocó pista. Solo 300 invitados permitidos por el ejército saludaban desde la terraza, cuando Perón pisó suelo patrio y alzó sus brazos. Lo alojaron en el hotel Internacional y allí Lanusse hizo su último intento de condicionarlo. Le impedía la salida del hotel, para que aceptase reunirse con él. Perón estaba prisionero. Cuando intentó salir, en el pasillo un desbocado comisario sacó su pistola para detenerlo. Finalmente, en la madrugada del 18, Lanusse aceptó su nueva derrota y dejó partir la comitiva hacia la casa de Gaspar Campos.

Acto homenaje a la sanción de la gratuidad universitaria en San Luis


SAÚL UBALDINI


Carlos Prieto - 19 de noviembre de 2018

Un 19 de noviembre de 2006 se apagaba la vida de uno de los dirigentes más destacados del sindicalismo argentino y latinoamericano: Saúl Edólver Ubaldini, el gran conductor del movimiento obrero que enfrentó el régimen de facto de 1976 logrando luego en plena vigencia de la democracia una destacada actuación en defensa de los derechos de los trabajadores.
Nacido en el barrio de Parque Patricios en 1936. Hijo de un obrero de la industria de la carne y una madre costurera. Trabajó en los frigoríficos Lisandro de la Torre, frigorífico Smithfield, frigorífico CAP Yuquerí en 1966 y luego en el frigorífico Wilson.
En el año 1970 ingresa en la empresa Compañía Argentina de Levaduras y allí comienza su trayectoria sindical en el gremio de los trabajadores cerveceros llegando a conducir la Federación Argentina de los Obreros y Empleados de la Industria de la Cerveza.
Ubaldini fue parte importante y vital de un gran movimiento heroico que llevó a la unidad de las distintas corrientes sindicales en defensa de la libertad y el estado de derecho.
Recordamos hoy el trascendente accionar de la Comisión de los 25 (Gremios combativos) que llevó adelante el primer paro general contra la dictadura cívico-militar el 27 de abril de 1979 donde hubo cientos de heridos y encarcelados.
Viene a nuestra memoria aquel sublime acto de Fe frente a la Iglesia de San Cayetano donde se promulgó ante la presencia de 10.000 personas la proclama «Paz, Pan y Trabajo el 7 de Noviembre de 1981».
En esta apretada síntesis va el emocionado recuerdo de la comunidad trabajadora concordiense al gran dirigente y líder emblemático del movimiento obrero nacional. No olvidamos su actuación y la de la C.G.T. R.A. de entonces cuando se intentó dividir y atomizar al movimiento sindical argentino. Las movilizaciones y su mensaje como fiel representante de un sindicalismo nacional y cristiano, libre de toda influencia ideológica extranjera como el colectivismo ateo marxista o el liberalismo capitalista salvaje. En todo caso Saúl Ubaldini fue la genuina representación del mítico sindicalismo peronista.
En el aniversario de su paso a la eternidad está hoy presente su figura con su inolvidable y legendaria campera, símbolo de la verdadera militancia obrera que trascendió en el sindicalismo mundial.

Un homenaje de la Confederación General del Trabajo C.G.T. Regional Concordia al hombre que dejó su ejemplo de vida y de trabajo. Católico practicante, ferviente devoto de la Virgen de Luján y San Cayetano, Patrono del Trabajo. El hombre de Parque Patricios, hincha de Huracán, tomador de mate, fama de no saber manejar autos, gran bailarín, fumador empedernido e hincha fanático del mate cocido.
Aún suenan en nuestros oídos aquellas maravillosas e inolvidables voces de la multitud en las memorables movilizaciones obreras: «¡Saúl querido: el pueblo está contigo
Escrito por CGT regional Entre Ríos.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Vida y obra de J. W. Cooke - Ciudad de Mar del Plata


El legado de Nelso Farina


Aritz Recalde, noviembre 2018

“Me siento orgulloso de ser nodocente porque la actividad nodocente en una hermosa actividad, es un trabajo muy lindo donde uno sabe que no solamente está trabajando para un patrón particular (…) estamos trabajando para el pueblo (…) para nuestros hijos, para nuestros vecinos, para nuestros compañeros, para los demás trabajadores de la Argentina”. Nelso Farina 

Nelso Farina (1950-2018) fue el dirigente sindical más importante de la historia del sistema universitario argentino. Le dedicó gran parte de su vida a la militancia gremial que inició desde muy joven en la Universidad Nacional de Río Cuarto. En el año 1985 fue consagrado por sus pares como Secretario General de la FATUN. Siendo compañero de militancia de Hugo Moyano, bregó por la unidad de la CGT y por la defensa de los derechos de los trabajadores avasallados por el neoliberalismo de los años noventa. Fue miembro del Consejo Directivo de la CGT y estuvo a cargo de la Secretaría de Políticas Educativas.
Nelso Farina incrementó el poder gremial de la FATUN y construyó además un nuevo sujeto político. Forjó una renovada identidad del trabajador nodocente, caracterizada por una conciencia social y política de sus derechos y por la vocación de participación en la gestión educativa y científica universitaria.     

La unidad de la FATUN
“Los compañeros deben saber que en la unidad va a estar la fuerza, que en la unidad va a estar la defensa segura de nuestras conquistas, de nuestros derechos”. Nelso Farina

“El modelo sindical argentino es un modelo único, es el más avanzado del mundo y la unidad por rama le dio poder (…) darle derecho a los trabajadores es quitarle derecho al poder económico”.  Nelso Farina

Durante su mandato, Farina trabajó consiente y tesoneramente por la unidad de la FATUN, que actualmente aglutina en una sola herramienta sindical a todas las organizaciones de base de las universidades nacionales.
Durante los años cuarenta los trabajadores de las universidades estaban encuadrados en organizaciones nacionales como UPCN o ATE. Luego surgió la FATUN que, a partir de la década del sesenta, estuvo dividida entre los representantes de Buenos Aires y los del interior. En el mes de abril del 1973 se organizó un congreso “preparador”, que generó las condiciones para la unidad forjada el día 26 de noviembre, en la provincia de Tucumán. En ésta histórica jornada Farina fue congresal y siempre consideró a la unidad como un recurso fundamental para garantizar los derechos de los trabajadores. En este sentido sostuvo que “la unidad no se declama, es un trabajo de todos los días, es un trabajo de todos  (…) es un bien que hay que cuidar”.

Los derechos sociales de los trabajadores nodocentes
El principio fundamental de la organización pasa por la solidaridad (…) ser solidario es pensar en el que está al lado como un igual y sentir sus dolores”. Nelso Farina

Farina consideraba que “la dignidad de los trabajadores es innegociable, esa dignidad comenzó a tejerse con los gobiernos del general Perón”. Destacó que durante el gobierno justicialista  por primera vez la dignidad de las personas del pueblo comienza a tomar forma” y “la organización sindical dejaba de ser combatida permanentemente por el Estado (…) Perón incentiva a las organizaciones sindicales y la CGT quintuplica su cantidad de afiliados”.
Inicialmente, la tarea nodocente se inscribió en el marco del Personal de la Administración Pública Nacional hasta que se sancionó un Escalafón propio. Con estos antecedentes y gracias a la acción de Farina y de las organizaciones de base de la FATUN, se sancionó el Decreto 366/06 que, en sus palabras, “representa la dignidad del nodocente en todos sus aspectos y hay que cuidarlo mucho (…) es un convenio muy moderno, muy actualizado (...) léanlo todos los días, todo el tiempo que puedan”.
Durante su gestión en el sindicato se edificaron sedes administrativas, se creó la obra social (OSFATUN) y se construyeron hoteles para los afiliados y sus familias. La FATUN apostó a la capacitación y en diversas universidades se abrieron diplomaturas, tecnicaturas y ámbitos de formación técnica, política y profesional para el nodocente.

La conciencia política de los trabajadores nodocentes
“Los sindicatos no valen por la cantidad de afiliados, sino por la calidad de afiliados y dirigentes que tienen”. Nelso Farina

Farina fue un activo promotor de la conciencia política de los trabajadores nodocentes y promovió su efectivo derecho a intervenir en el gobierno universitario. Su labor no fue simple en una institución elitista, que desde su origen impidió que los trabajadores estudien y que cercenó su participación en las decisiones.
En el año 1974 se sancionó una nueva ley universitaria que incluyó la participación de los nodocentes en el cogobierno, cuestión que fue interrumpida por la dictadura de 1976. Farina consideró que uno de sus grandes logros en la FATUN, fue que en el año 1985 se recuperó ese derecho haciendo concreto “aquel mandato histórico de nuestros antecesores”.

La universidad para el pueblo y la nación
“Queremos una universidad libre, gratuita, cogobernada, pero fundamentalmente al servicio del pueblo, una universidad que no investiga cualquier cosa, que trae los problemas y los resuelve y se los devuelve al pueblo como solución. Esa universidad es con la que soñamos”. Nelso Farina 

Nelso Farina consideró que debía construirse una institución al servicio de la comunidad nacional y de sus habitantes y mencionó que “hemos aprendido que la comunidad universitaria no es dueña de la universidad”. En su ideario, “la universidad sirve si la universidad es del pueblo, si interpreta los valores del pueblo”.
Desde su óptica, el nodocente tenía que intervenir en la gestión de las instituciones ejerciendo su tarea con conciencia y con vocación de servicio social y colectivo, manteniendo un dialogo permanente con la comunidad. Destacó que “el cogobierno se cuida con responsabilidad, con propuestas que valgan para la universidad del pueblo (…) vamos a trabajar mucho con las autoridades universitarias, con los docentes, con los alumnos, pero también con la comunidad en general”.
En el año 2012 Farina participó del encuentro de la CGT en la Falda, Córdoba y coordinó la mesa de “Salud, Cultura y Educación”. Como resultado del encuentro se publicó un Documento de 21 Puntos que expresan cabalmente su ideario. Impulsó una educación con “pensamiento crítico y transformador (…) haciendo crecer la interculturalidad, la igualdad, la equidad de género, el nexo entre ciudadanía y democracia, el cuidado y relación armónica con la naturaleza, la eliminación de toda forma de discriminación y la promoción de la justicia social. Solo así la educación será una herramienta social que haga posible el camino hacia una Argentina con justicia y dignidad integrada a la Patria Grande Latinoamericana”. Era necesaria entonces “la articulación progresiva entre la universidad y el resto del sistema educativo con el proyecto productivo y de un genuino desarrollo nacional. Protegiendo el valor humano insustituible de todos aquellos que construyen día a día los espacios educativos: docentes, alumnos, personal no docente y comunidad”.

La organización vence al tiempo
“Nosotros debemos defender lo nuestro cueste lo que cueste (…) costó mucho no solo esfuerzo, sino la sangre de muchos compañeros, cosa que nosotros no vamos a negar ni vamos a desconocer”. Nelso Farina 

Juan Domingo Perón interpretó que los trabajadores conservarían sus derechos  trascendiendo a los hombres si edificaban una organización y adquirían una conciencia social y política para defenderlos. Con ambos pilares, los derechos debían luego institucionalizarse.
Farina legó a las nuevas generaciones una FATUN unificada y una estructura de dirigentes con una identidad nodocente de la que siempre se sintió orgulloso. Con conciencia de clase, destacó que “el laburante es laburante y vamos a terminar nuestra vida como laburantes”. Remarcó que “las instituciones son las que perduran, son las que trascienden” y hoy los trabajadores tienen su Convenio y sus actividades y sus derechos están reconocidos en las universidades nacionales.

Es momento de continuar su legado y no olvidar nunca su mandato político de que la “familia nodocente se mantenga unida, solidaria y organizada”. 


martes, 13 de noviembre de 2018

Día del Pensamiento Nacional


Ley 25.844/03 - Institúyese el día 13 de noviembre "Día del Pensamiento Nacional", en homenaje al nacimiento del escritor y pensador Arturo Martín Jauretche.

Sancionada: Noviembre 26 de 2003.
 Promulgada: Diciembre 29 de 2003.

El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, etc. sancionan con fuerza de Ley:

ARTICULO 1° — Institúyese el día 13 de noviembre "Día del Pensamiento Nacional", en homenaje al nacimiento del escritor y pensador D. Arturo Martín JAURETCHE.

ARTICULO 2° — Declárase de interés nacional las actividades relacionadas con lo normado en el artículo 1°.

ARTICULO 3° — Requerir del Consejo Federal de Educación la incorporación de todos los temas relativos a la vida y a la obra del escritor en los contenidos básicos comunes de la EGB y Polimodal.

ARTICULO 4° — Invítase a las provincias, a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a los municipios a adherir a las propuestas de la presente ley.

ARTICULO 5º — Comuníquese al Poder Ejecutivo.

DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL CONGRESO ARGENTINO, EN BUENOS AIRES, A LOS VEINTISEIS DIAS DEL MES DE NOVIEMBRE DEL AÑO DOS MIL TRES.


Pensamiento Nacional y Academia


Por Juan Godoy

“Escritor nacional es aquel que se enfrenta con su propia circunstancia, pensando en el país y no en sí mismo”. (Hernández Arregui, 2004: 19)

“Un día se oyó en las calles de Buenos Aires el grito de “Libros no, alpargatas sí”. Muchos se escandalizaron. Primero que nadir, los que habían escrito libros que valían menos que una alpargata. Pero la mayoría comprendió: con ese grito se estaba repudiando a una clase intelectual que vivía de espaldas al país y a su hombre”. (Cooke, 2010: 71)



Más de cien años pasaron que José Martí reclamara: “la universidad europea debe ceder a la universidad americana. La historia de América, de los incas hasta acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra. Nos es más necesaria. Los políticos nacionales han de reemplazar a los políticos exóticos. Injértese en nuestras Repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras Repúblicas” (Martí, 2005: 12), por citar un caso emblemático de los tantos que han reclamado que la universidad se ligue a las necesidades nacionales, y a la tradición de pensamiento latinoamericana. Esas ideas, dejando de lado algunos momentos y proyectos particulares, no han logrado penetrar las instituciones educativas. El eurocentrismo, enciclopedismo y el estar de espaldas a las necesidades de la patria es lo que ha predominado.

En este marco, la corriente de pensamiento nacional ha sido francamente ninguneada o negada en los ámbitos académicos. Hoy día después de una década de varios proyectos nacionales-populares en nuestro continente, la situación dista de ser diferente sobre todo en las universidades tradicionales [1]. Asistimos reiteradamente a personajes, algunos lamentablemente desde el “campo nacional”, que resisten a adoptar una matriz de pensamiento nacional, sostienen que es “poco serio”, que ya está “pasado de moda”, que esas categorías no se aplican más, y que es necesario estar acorde al siglo XXI. Argumedo afirma al respecto que “hay un sentido común difundido en las ciencias sociales, según el cual determinadas corrientes teóricas son las corrientes teóricas; fuera de ellas sólo se dan opacidades, manifestaciones confusas, malas copias de los originales. Las vertientes de corte nacional y popular en América Latina tradicionalmente han caído dentro de esta última categoría”. (Argumedo, 2002: 10)

 Llamativo resulta que los que enuncian este discurso suelen adoptar marcos teóricos del siglo XVIII y XIX, y realizados en realidades muy lejanas a las nuestras. Evidentemente, hay que decirlo: civilización y barbarie cala profundo, aún hoy en los pasillos de nuestras universidades, porque al fin y al cabo no deja de ser un pensamiento pre-juicioso que considera que lo ajeno (Europeo o Norteamericano claro), es mejor por el mero hecho de serlo que lo nacional, que es “malo” también por el mero hecho de serlo. Así, la importación acrítica de ideas aparece de sobremanera, por eso Ricardo Rojas advierte: “a causa del vacío enciclopedismo y la simiesca manía de imitación, que nos llevara a estériles estudios universales, en detrimento de una fecunda educación nacional”. (Rojas, 1971: 137)
Desde este esquema teórico, sólo puede surgir un pensamiento a contrapelo de la patria y sus necesidades. Los académicos siguen pensando más que en nacional a partir de cualquier esquema lejano. El “fantasma de Sarmiento” recorre las aulas de nuestras universidades.
  
Podría uno citar numerosos ejemplos de pensadores nacionales que han esbozado ideas similares a algunos pares europeos o norteamericanos muchos años antes, pero que la academia las adopta a partir de estos pensadores lejanos. Al parecer ¡un pensamiento “vale más” si está escrito en francés, inglés, ruso o alemán que en nuestra lengua! Es que, como lo sostiene Jauretchela mentalidad colonial enseña a pensar el mundo desde afuera, y no desde adentro. El hombre de nuestra cultura no ve los fenómenos directamente sino que intenta interpretarlos a través de su reflexión en un espejo ajeno, a diferencia del hombre común, que guiado por su propio sentido práctico, ve el hecho y trata de interpretarlo sin otros elementos que los de su propia realidad”. (Jauretche, 2004; 112)
Basta recorrer las currículas de nuestras universidades y observar la enorme y casi excluyente presencia de pensadores europeos y norteamericanos, y la prácticamente ausencia total de escritores o pensadores latinoamericanos. Pareciera que los únicos que se pusieron a pensar la realidad son aquellos. Si uno hace el ejercicio de recorrer las currículas de los países con una cuestión nacional resuelta el resultado es, lógicamente, diametralmente opuesto.

Universidades “europeas o norteamericanas” en suelo nacional, otra forma de penetración cultural de las potencias imperialistas. Esta penetración del pensamiento colonial en nuestras casas de Altos Estudios revela también la poca presencia no solo de egresados, sino de una dirigencia que “piense en nacional”. Es necesario resaltar que de la universidad ha salido mayormente la clase dirigente de nuestro país. Es más, muchos de los casos de dirigentes que piensan en esos términos nacionales han formado su conciencia fuera de estos ámbitos.


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lunes, 12 de noviembre de 2018

Clase sobre FORJA - Juan Godoy


Sanciones para Venezuela


Por Carlos E. Lippo

Tal como hemos venido señalando en anteriores trabajos, una guerra de cuarta  generación en su variante financiera nos ha venido siendo aplicada por el imperio desde hace ya muchos años, tantos como los años transcurridos desde que el Comandante Chávez declarase de manera expresa el carácter anti imperialista de nuestra revolución, a mediados del año 2004 (1).
Las principales puntas de lanza del imperio en el desarrollo de la guerra bajo esta variante fueron al inicio las llamadas empresas “calificadoras” de riesgo financiero: Moody’s, Standard & Poor’s y Fitch, entre las más connotadas, las cuales sin ningún vestigio de escrúpulos ni de profesionalismo, establecieron el llamado “riesgo país” de Venezuela en niveles muy superiores a los que ellas mismas establecían para otros países de la región con economías comparables a la nuestra, como Colombia, pero agobiada en aquel entonces por una guerra interna de más de medio siglo y hasta de países con economías mucho más pequeñas, como Jamaica y Panamá, no exportadoras de petróleo ni de ningún otro recurso estratégico, por añadidura. Y todo ello en una época en la cual nuestro país, que se encontraba en absoluta paz, había logrado que le certificaran las mayores reservas de hidrocarburos del planeta y disfrutaba de unos precios mundiales del petróleo superiores a los 100 dólares por barril.
Al atribuir a nuestro país, por razones estrictamente políticas, un nivel de riesgo financiero muy por encima del que realmente debería tener con base en criterios de orden económico y financiero, se le hizo víctima de forma casi inmediata de un fuerte impacto adverso caracterizado por:

·         Una casi absoluta falta de participación del “capital productivo internacional” en proyectos de inversión no vinculados a la producción de hidrocarburos, de la cual logramos sobreponernos gracias a la participación de países amigos, que como China, Rusia, Bielorrusia e Irán, han venido invirtiendo en una gama importante de proyectos en diferentes áreas.
·         Un continuo y progresivo encarecimiento de la deuda externa en divisas que se ha vio precisado a contraer el país con los agentes del mercado internacional para financiar proyectos de inversión, por tener muy poco o ningún acceso a créditos de los organismos multilaterales controlados por los Estados Unidos (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo), por negarse a aceptar las condiciones de entrega de la soberanía económica que tales organismos exigen.

Las condiciones para el acceso a los mercados financieros internacionales se fueron haciendo tan “leoninas” bajo la acción de las calificadoras de riesgo, que PDVSA tuvo que dejar de emitir títulos de deuda en divisas en el año 2009 y la República en el 2011, conformándose de esta manera una especie de  bloqueo financiero virtual a Venezuela promovido por el imperio; bloqueo que se hizo absolutamente real con la emisión de una orden ejecutiva de Donald Trump, vigente desde el 25 de agosto de 2017, contentiva de las primeras sanciones de carácter económico-financiero aplicadas a la República y a su empresa matriz del sector de los hidrocarburos (PDVSA) (2), aunque ya con anterioridad, desde el mes de mayo del mismo año la misma administración Trump, en cuatro oportunidades, había aplicado sanciones de naturaleza financiera a 25 funcionarios miembros de los distintos poderes públicos del Estado Venezolano, desde el Presidente Maduro hasta el constituyentista Herman Escarrá.
Bajo la redacción general y ambigua característica de las órdenes ejecutivas imperiales, ésta del 25 de agosto establece sanciones destinadas a: bloquear el acceso del estado venezolano y la empresa estatal PDVSA a nuevas fuentes de financiamiento en dólares; bloquear todas las operaciones con dos títulos valores (bonos) emitidos legalmente por PDVSA; e impedir la percepción de los dividendos resultantes de las operaciones de su filial CITGO en territorio estadounidense. Sin embargo dada la supremacía del Sistema Petrodólar a nivel planetario, en la práctica se trata de la exclusión de Venezuela de toda transacción financiera internacional, lo que nos ha venido dificultando de manera extrema la importación de alimentos, medicinas y otros bienes e insumos de primera necesidad, así como de un bloqueo bancario total contra PDVSA, con el propósito de imposibilitar las transacciones directas de hidrocarburos.
El impacto de estas sanciones es de tal magnitud, que de ellas ha dicho Peter Koening (3), economista y analista geopolítico de origen estadounidense, ex funcionario del Banco Mundial, que se trata de las más amplias sanciones económicas de la historia, siendo representativas de una guerra financiera directa que prácticamente paralizaría a Venezuela y que constituyen además un crimen de guerra, ya que ponen en peligro y amenazan las vidas del pueblo venezolano.

Para endurecer este real bloqueo financiero Trump suscribió, a comienzos de 2018, dos nuevas órdenes ejecutivas contentivas de amplias sanciones económico-financieras:
·         La del 19 de marzo, que prohíbe "todas las transacciones vinculadas, provisiones de financiamiento y otros negocios por parte de una persona de Estados Unidos o dentro de Estados Unidos, con cualquier moneda, divisa o ficha digital", emitida por el gobierno de Venezuela desde el 9 de enero de 2018 (4), con el propósito expreso de bloquear a “El Petro”, nuestro criptoactivo respaldado actualmente por nuestras reservas petroleras.
·         La emitida el 21 de mayo (5), al día siguiente de las elecciones presidenciales en las que resultase electo Nicolás Maduro, para ejercer la máxima magistratura del país durante el próximo período 2019-2025, en la cual entre otras cosas se prohíben: todas las transacciones relacionadas con financiamiento para el gobierno de Venezuela por parte de empresas y ciudadanos estadounidenses, o que guarden relación con Estados Unidos; la compra de cualquier deuda expedida por el gobierno de Venezuela, incluso aquellas facturas que aún no se hayan pagado; la venta, transferencia, asignación o garantía otorgada a colaterales por el gobierno de Venezuela; así como el poseer acciones en cualquier entidad en la que el gobierno sea accionista mayoritario con un porcentaje del 50% o mayor.

Tengo plena confianza en que esta larga introducción sirva para demostrar que el imperio, inicialmente por medio de instituciones privadas interpuestas, las calificadoras de riesgo, y luego de manera directa por medio de sanciones impuestas por la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) de su Departamento del Tesoro, nos ha venido aplicando un cerco financiero que llevando ya casi 3 lustros, es la principal causa de las extremas dificultades materiales por las que estamos atravesando, siendo él mismo quien se empeña en gritar a los cuatro vientos junto a sus corifeos nacionales e internacionales, que se trata de una crisis humanitaria causada por la incapacidad del Gobierno Revolucionario; considero que habrá de servir también para demostrar que las sanciones asociadas a la orden ejecutiva vigente desde el pasado 1° de noviembre, relativas a ciertas restricciones a la venta de oro por parte de Venezuela, objeto central de estas notas, distando mucho de ser las primeras, sólo son las más recientes sanciones que nos pretende aplicar el imperio en medio de la lucha que debe continuar librando para tratar de sobreponerse a su propia e irreversible decadencia.
De entrada es necesario comenzar por decir que dichas sanciones con las cuales se estaría pretendiendo trastocar las exportaciones de oro desde Venezuela, al prohibir a los ciudadanos y empresas estadounidenses negociar con empresas e individuos que trabajen en la "corrupta y engañosa" venta de oro venezolano (6), tienen una justificación mucho más falaz que todas las anteriores, ya que una presunta venta de alrededor de 20 toneladas de oro a Turquía a comienzos del 2018, en la cual parecen haberlas fundamentado, que por lo demás el país estaría en su pleno derecho de hacer, no fue tal venta sino una exportación acordada del mineral con el propósito de refinarlo y certificarlo como oro monetario susceptible de ser incorporado a las reservas del Banco Central de Venezuela, una operación perfectamente normal y legal que antes se hacía con países como Suiza e Inglaterra, pero que se ha vuelto extremadamente riesgosa de hacer con ellos debido a su dependencia del poder imperial. Así lo señaló a mediados de año (julio de 2018) el ministro de minería, Víctor Cano, al declarar textualmente: “No es ningún contrabando a Turquía. Son convenios que están firmados entre BCV y Turquía. Es un oro que se está produciendo en Venezuela y certificado por nuestro registro de origen, con todos nuestros controles internacionales para hacer la exportación y luego la importación de ese oro ya refinado” (7) y adicionalmente, “(La certificación la) Hacíamos en Suiza y ya no se hace en Suiza. Se hace en países aliados porque imaginen que se envía el oro a Suiza y por sanciones nos dicen que allí se queda”.
Sostengo responsablemente que se trata de unas sanciones absurdas por ser prácticamente inaplicables, porque ¿qué razones podría tener Venezuela para vender oro a los Estados Unidos, a pesar de ser éste el país que mayor cantidad de este mineral está adquiriendo en la actualidad, o en todo caso de negociarlo a través de ciudadanos o empresas estadounidenses, cuando países comprobadamente amigos como Rusia, China e India, con los cuales tiene actualmente muy activas relaciones comerciales, se encuentran también entre los primeros diez países compradores de oro en el mundo? (8).
Igualmente sostengo que sólo se trata de una burda maniobra política destinada a mejorar el posicionamiento de los candidatos republicanos en el estado de Florida en víspera de las elecciones del 06 de noviembre, así como de seguir apuntalando la matriz mediática de país forajido que llevan tiempo intentando atribuir a Venezuela y a otros países amigos; sostengo esto, basándome en los siguientes hechos:
-       Las sanciones, que fueron anunciadas por el asesor de seguridad de la Casa Blanca, el “impresentable” John Bolton, en lugar de por algún alto funcionario de los departamentos de estado o del tesoro, como ha venido siendo lo habitual, fueron presentadas ante una audiencia de venezolanos y cubanos “gusanos” en la “Freedom Tower” (Torre de la Libertad) de Miami, una edificación tristemente célebre por ser la que alojó a los primeros refugiados cubanos de la década de 1960; un anuncio que curiosamente fue hecho  un día después de que Trump hiciese campaña en Florida para los candidatos republicanos al senado y a la gobernación (9).
-       Una muy reciente encuesta divulgada por el asqueroso pasquín que lleva por nombre “El Nuevo Herald” (10), al señalar que los “hispanos” de la Florida votarán mayoritariamente por candidatos demócratas, prácticamente atribuye el triunfo a Bill Nelson (senado) y a Andrew Gillum (gobernación), lo que constituiría un duro golpe para el actual senador federal por ese estado y firme aliado de Trump con quién comparte la misma neurosis contra Venezuela, “Narco” Rubio
-       Unas falaces acusaciones proferidas al día siguiente del anuncio por Marshall Billibgslea, subsecretario para el financiamiento al terrorismo del Departamento del Tesoro, quien señaló textualmente en una conferencia en el “Brookings Institution”: “Hemos visto 21 toneladas métricas o más que han ido a Turquía, y hemos vistos empresas turcas reemplazar muchas de las empresas alimentarias que incursionan en la corrupción relacionada al programa e cajas de comida CLAP”, así como también: “este oro sale del país sin ninguna de las precauciones habituales para garantizar que los fondos sean auditivos (¿!) y catalogados debidamente como pertenecientes a las arcas del Estado y para ser utilizados en pro de los ciudadanos” (11).
-       Un más que necio planteamiento de Bolton en la ocasión de hacer el anuncio, relativo a que el  anunciado decreto contra Venezuela, pide a los secretarios de estado, Mike Pompeo, y del tesoro, Steven Mnuchin, que "identifiquen sectores de la economía venezolana" que podrían estar sujetos a nuevas sanciones de EE. UU (12).

Para terminar sólo me resta señalar que la escasa o nula trascendencia que nuestro gobierno ha dado a tales sanciones, a juzgar por el hecho de que no he logrado conseguir en la Red ningunas declaraciones al respecto, sirve para confirmar mi planteamiento de que se trata de unas sanciones absolutamente absurdas; sin embargo, no podemos por ello bajar la guardia pues ellas pudiesen ser el preanuncio de nuevas sanciones del mismo tipo pero orientadas a otros sectores, como el petrolero, que si pudiesen generar un nuevo impacto adverso sobre nuestra muy golpeada economía.
¡Hasta la Victoria, Siempre!


¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!
(1)    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=208217
(2)    http://albaciudad.org/2017/08/trump-impone-nuevas-sanciones-contra-venezuela/
(3)    http://www.ensartaos.com.ve/internacional/carta-abierta-al-presidente-maduro-la-realidad-del-bloqueo-de-trump/
(4)    https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-43464908
(5)    http://talcualdigital.com/index.php/2018/05/21/estados-unidos-ordena-nuevas-sanciones-economicas-para-el-gobierno-de-venezuela/
(6)    https://actualidad.rt.com/actualidad/294195-eeuu-nuevas-sanciones-venezuela
(7)    https://lta.reuters.com/article/domesticNews/idLTAKBN1K82KE-OUSLD
(8)    https://www.msn.com/es-ar/finanzas/economy/los-10-pa%C3%ADses-con-las-mayores-reservas-de-oro-y-d%C3%B3nde-queda-espa%C3%B1a/ar-BBLi38R?li=AA4RBE
(9)    https://venepress.com/article/Trump-firmo-decreto-contra-exportaciones-oro-deVenezuela1541093706112
(10)  https://www.elnuevoherald.com/noticias/sur-de-la-florida/article220942705.html
(11)  https://venepress.com/article/Por-que-EEUU-sanciono-el-comercio-de-oro-venezolano1541277541775
(12)  https://www.aporrea.org/economia/n333715.html

10 claves sobre la dictadura del año 1976

Aritz Recalde, marzo 2026   Primera.  La dictadura de 1976 fue una respuesta de las CLASES DOMINANTES LOCALES Y TRASNACIONALES (y los partid...