jueves, 28 de febrero de 2019

Roxana Kreimer: "Cuando se habla sobre brecha salarial se mezclan peras con manzanas"


La especialista afirma que en las estadísticas hay que manejar variables y comparar grupos homogéneos.


 -DOS DE LOS RECLAMOS CENTRALES DEL FEMINISMO REFIEREN A LA BRECHA SALARIAL Y AL TECHO DE CRISTAL. HABLAME DE AMBOS Y DE CÓMO SE REALIZA LA ESTADÍSTICA SOBRE BRECHA SALARIAL
-El primero postula que las mujeres ganan 26% menos que los hombres y que esto obedece en parte al sexismo que implicaría cobrar menos por el mismo trabajo, y en parte a la dificultad por parte de las mujeres de acceder a los cargos directivos, que constituye el segundo de sus reclamos, es decir el techo de cristal. En todo el mundo se divide el total de ingresos recibidos por las mujeres por cantidad de mujeres, y se hace lo mismo con los hombres. Luego se los compara. Sin embargo, cualquier estadística seria controla variables y compara grupos homogéneos. Pero cuando se habla sobre brecha salarial se mezclan peras con manzanas, no se tienen en cuenta horas trabajadas, tipo de trabajo, horarios, edad, el impacto de la crianza de los hijos o el porcentaje de ingresos del varón que con frecuencia contribuyen a pagar los gastos de su mujer y sus hijos. En España, años atrás, la Ministra de la Igualdad Bibiana Aído interpretó la brecha salarial como desigual paga por el mismo trabajo, pero en un anexo de su propio informe, la Inspección de Trabajo sobre Discriminación Laboral señaló que eso ocurrió en el 1% de los casos, con 590 personas, 245 de las cuales eran hombres.

-¿QUÉ CLAVES HAY QUE TOMAR EN CUENTA PARA COMPRENDER EL FENÓMENO?
-Una de las principales es la maternidad. Un estudio realizado en 2008 por el New York Reach Advisors en las 366 áreas metropolitanas principales de Estados Unidos muestra que las que tienen entre 22 y 30 años, no están casadas ni tienen hijos, ganan 8% más que los hombres de la misma edad y condición. Un estudio realizado en Dinamarca por Søgaard y colegas, en 2007, muestra que, en el momento en que tienen hijos, las mujeres ganan en promedio un 20% menos que los hombres. Esto tiene un impacto también en la posibilidad de ascender a cargos jerárquicos. Cuando una mujer es madre, cambian sus prioridades y sus horarios, de modo que empieza a ser de vital importancia para ella trabajar no muy lejos de su casa, a tiempo parcial y en horarios compatibles con las tareas de cuidado, de modo que los horarios nocturnos, que a menudo se pagan más, y los trabajos distantes, que suelen ser mejor remunerados, no suelen ser los que prefieren. Esto fue particularmente evidente en un estudio de Cook y colegas que se hizo este año con el sistema de transporte UBER, donde ellas ganan un 7% menos porque eligen otros horarios y lugares y conducen más despacio (un signo de prudencia). Las mujeres que se desempeñan en trenes y buses ganan en promedio menos que los varones porque trabajan un 50% menos de horas, muestra un estudio de Bolotnyy y colegas, y también eligen horarios más diurnos y trabajar menos los fines de semana, es decir, eligen horarios compatibles con la vida familiar.

¿CUÁNTO MÁS SUELEN GANAR LOS HOMBRES?
-Cuando en Argentina se toman en cuenta las horas trabajadas por hombres y mujeres, la brecha desaparece. En 2016, de acuerdo a la Encuesta permanente de hogares (EPH), los hombres trabajaron en promedio alrededor de 10 horas más por semana que las mujeres.

¿Y QUÉ OTROS FACTORES INCIDEN EN LA BRECHA?
-También se explica por diferencias de motivaciones para ascender, según un estudio realizado por la economista catalana Rosa Ferrer. Cuando se pregunta “en una escala del 1 al 10, ¿qué nivel de aspiración tiene usted para ascender a socio de la empresa?”, el 60% de los hombres lo sitúan entre 8 y 10. Entre las mujeres, el porcentaje sólo es del 32%. Otro estudio de Jenny Säve-Söderbergh para la Universidad de Estocolmo muestra que a la hora de negociar su salario piden entre 2,9 y 3,5% menos que los hombres para los mismos empleos. En la Argentina el economista Martín Tetaz realizó en el 2005 un estudio sobre el tema y observó que las mujeres se contentarían con cobrar un 7,8% menos que los hombres.

-¿SE EXPLICA ESTE FENÓMENO POR LA REPRODUCCIÓN DE ESTEREOTIPOS MERAMENTE COMO -PRETENDEN ALGUNAS FEMINISTAS O EXISTEN OTRAS HIPÓTESIS?
-Una hipótesis que cuenta con más evidencia es la que sostiene que en nuestra especie, al igual que la mayoría de las especies animales, la hembra, que es la que invierte más en la reproducción, prefiere a los machos con estatus y recursos porque favorece la supervivencia de la cría. Puede parecer muy descabellada esta explicación si no se está familiarizado con los mecanismos evolutivos que compartimos con otros animales. Una de las evidencias más fuertes proviene de las especies de sexo revertido, donde el macho es el que invierte más en la reproducción, y el esquema se invierte porque el más selectivo es él, y quienes compiten por su atención son las hembras. Esta menor propensión a ocupar cargos jerárquicos es visible especialmente en los países con mayor igualdad de género del mundo, que son los escandinavos.

VOLVIENDO A ARGENTINA, DONDE EN PANORAMA A VECES ES AÚN MÁS SESGADO QUE EN EL EXTERIOR POR LA FALTA DE REFERENTES QUE TRABAJEN EN UNA LÍNEA COMO LA TUYA ¿DISPONEMOS DE ESTUDIOS COMPLETOS SOBRE ESTO?
-Natsumi Shokida, una feminista argentina que estudia economía, publicó el artículo "La desigualdad de género se puede medir". Allí tiene en cuenta algunas variables, pero le quedan varias decisivas por controlar, con lo que saca conclusiones apresuradas. Califica mujeres y hombres profesionales y por niveles de instrucción, pero no dice de qué profesión se trata (ellas tienden a elegir más las peor remuneradas -educación, cuidado, básicamente oficios centrados en personas), no controla la edad de la mujer (la brecha se genera fundamentalmente cuando son madres), ni tipo concreto de trabajo, ni dinero que le aporta a la mujer su pareja a partir del momento en que se convierte en madre,  ni analiza otras hipótesis vinculadas con la sobrerepresentación masculina en cargos jerárquicos (la maternidad, pero también una mayor focalización de los varones en una sola tarea, mayor predisposición de las mujeres a tener una vida balanceada, y no concentrada solo en el trabajo, etc). Cuando Shokida controla la variable de horas trabajadas se anula la brecha salarial ("De aquí se desprende que, en promedio, las mujeres trabajan menos horas que los varones, y esto explica una parte importante de la brecha de ingresos mensuales", escribe.) Cuando controla la variable de horas trabajadas y nivel educativo al mismo tiempo, vuelve la brecha, con lo que nuevamente, al no controlar edad ni tipo de trabajo, compara nubes con hormigón armado.

Roxana Kreimer es Licenciada en Filosofía y doctora en Ciencias Sociales, lleva adelante el sitio Feminismo Científico en Facebook, la página web Feminismo Cientifico y las cuentas @feminisciencia y @feminiscience, en los que se tratan las problemáticas de género desde una perspectiva científica, ausente en la mayor parte de las propuestas del feminismo que copa los medios de comunicación. En diálogo con Los Andes, echó luz sobre dos temas que nunca quedan demasiado claros, aunque se insista en mencionarlos: Brecha salarial y Techo de cristal.


jueves, 21 de febrero de 2019

La clase política y la división internacional del trabajo



Aritz Recalde, febrero de 2019

Desde la muerte de Juan D. Perón la Argentina no consigue edificar un proyecto nacional soberano y justo. El país atraviesa ciclos de formulación y de ejecución de políticas de Estado que luego son demolidas generando una situación de inestabilidad permanente. Una generación construye y otra destruye y así transcurre la economía y el gobierno argentino hace décadas.
Entre los diversos fenómenos que explican las causas de tal perniciosa situación, se encuentra el hecho de que el país tiene una clase política dependiente de los CEOS extranjeros, pero carece de una dirigencia nacionalista. Hace tiempo que la actividad política se volvió un negocio y dejó de ser un instrumento para alcanzar la soberanía nacional, el desarrollo industrial y la justicia social.

La clase política y la división internacional del trabajo
En la Argentina las decisiones políticas fundamentales no surgen de los partidos, sino que se planifican en las mesas de las corporaciones y de las Embajadas de los centros de poder mundial. Esta condición de dependencia política e ideológica de los gobernantes es una característica típica de los Estados subdesarrollados. En el actual orden mundial la Argentina no puede tener industria, sino que debe ser un país agroexportador y una plaza para la especulación financiera. Estamos obligados a poner en manos del extranjero la producción y la circulación de la cultura en sus formatos televisión, internet y cine. En el terreno de la ciencia ocurre algo similar y la Argentina está desandando sus innovaciones tecnológicas para sustituirlas por producción importada. Carecemos de política militar, de defensa y de seguridad y la hacen por nosotros los Estados Unidos, Inglaterra e Israel. CAMBIEMOS aplica a modo de certeza, el postulado de que a un país dependiente le corresponde una política exterior subordinada.
La administración de los recursos naturales, financieros y comerciales no es tema de la clase política, que se encuentra cómoda reproduciendo los lineamientos programáticos de los organismos internacionales y de las corporaciones. Tenemos un gobierno formal que aplica el mandato del gobierno real del establishment y de las Embajadas foráneas. Se cumplen las palabras de Juan Perón acerca de que “quienes se sentaban en el honroso sillón de Rivadavia tenían el gobierno político de La Nación, pero no el gobierno económico ni el gobierno social del país”.
El negocio partidario: ¿garantía del subdesarrollo?
Los cargos del gobierno son el costo que el establishment está dispuesto a ceder a la clase política local con la finalidad de que apliquen su programa. La administración del negocio del Estado ocupa el centro del accionar de la clase política y la acumulación del dinero les representa un lugar más importante que los proyectos nacionales y colectivos. El Estado se convierte en un botín comercial abandonando su condición de ser la voluntad de fuerza para el desarrollo nacional.
Los partidos son regentes del pequeño margen de recursos y de cargos que la división internacional del trabajo nos otorga. La clase política hace décadas renunció a los valores característicos de los Estados Nacionales modernos como son la soberanía, la independencia económica y la igualdad social y solamente administra la pobreza y el estancamiento productivo estructural de la Argentina.
Hace tiempo que en un país rico como la Argentina, sus partidos oficialistas y opositores aceptan sin demasiadas contradicciones ideológicas la terrible situación social. La UNICEF documentó que el 50% de los niños del país son pobres y el INDEC refleja año tras año, que el 40% de los habitantes vive en la precariedad laboral y en la marginalidad social. La clase política calla frente al atraso tecnológico, la concentración de capitales y la extranjerización económica que se está acentuando de manera preocupante en la Argentina.    
En muchos casos, la actividad partidaria puede ser más rentable que la pequeña empresa y el comercio. La excesiva rentabilidad del cargo gubernamental no oficia como un medio para hacer insobornable a la dirigencia, sino que y por el contrario la clase política eleva suntuosamente su nivel de vida en beneficio propio. No es extraño por eso, que un sector de las élites industriales locales renunció a su condición empresaria y se integró al proyecto especulador y financiero impulsado desde el extranjero. Resultado de ello, hace tiempo que los trabajadores y los industriales dedicados a las actividades de la producción y el empleo nacional quedaron carentes de representación.

La clase política administra un programa ajeno y no tiene pensamiento propio
La clase política carece de doctrina y de ideales de progreso y reproduce los marcos del debate público que le imponen el sistema oligopólico de información y las fundaciones y organismos internacionales. Hace mucho tiempo que la clase política no tiene opinión propia y se la arman los publicistas que aplican la censura del establishment y que analizan los datos generados por las encuestas de opinión de las consultoras. La clase política argentina puede tener popularidad temporaria, raramente dispone de prestigio y de legitimidad social.
La clase política difunde la agenda de las minorías y carece de proyecto para las mayorías. Un programa de cambio social de masas supone, objetivamente, que los CEOS pierdan poder económico, cultural y político. Es por eso que establishment instala en la televisión y en las redes la temática de pequeños sectores ya que dicho debate nunca pone en riesgo su poder.
Los comunicadores difunden supuestas divergencias entre partidos que en realidad no existen o que directamente no importan en nada para el desenvolvimiento de los centros de poder mundial. Mientras la clase política no plantee cambiar el sistema establecido, sus miembros pueden difundir en la prensa oligopólica los mensajes del liberalismo (derecha) o del progresismo (izquierda) sin inconvenientes y sin censura. Por el contrario, el nacionalismo industrialista está vedado en Sudamérica y es una doctrina política que solamente puede ser profesada por la dirigencia de las potencias mundiales.
A diferencia de la clase política local, las corporaciones y las potencias occidentales tienen un programa político de masas y consiste en el ajuste y la expropiación de los derechos de las empresas locales y de la familia sudamericana. Los políticos argentinos son conservadores para reducir los privilegios de las corporaciones y son subversivos y transformadores para reducir los derechos del pueblo. La clase política cambia las “reglas de juego” y les quita derechos a las mayorías (pymes, jubilados o trabajadores) y cuando se trata de distribuir los privilegios de las élites abraza la bandera de la “seguridad jurídica”. Es revolucionaria para expropiar los derechos adquiridos del pueblo y es timorata para modificar los privilegios de la élite.   

Argentina transita hacia otro 2001
En su libro “Teoría del Estado” Ernesto Palacio definió a la clase dirigente como un grupo político que conduce a la comunidad detrás de “principios rectores”. La vigencia de los valores hacen “representativa” a la dirigencia y el pueblo así lo consagra cuando ve en ella “la garantía de seguridad y la encarnación de lo que considera como mejor”.
Palacio argumenta que la “dirección legitima” de un político se consolida a partir de su inteligencia, de su conducta o de su posición social (prestigio o dinero). A las tres características el dirigente debe sumarle la voluntad de servicio y la capacidad de movilizar un pueblo con “ideales colectivos”. Palacio destaca que “los pueblos yerran en el juicio, pero no en la voluntad (…) los pueblos buscan dirigentes, como los dirigentes buscan pueblo”.
Desde el año 1976 la clase política adolece de ideales y de conductas ejemplares y cogestiona los programas de un grupo de corporaciones y tal cual destacó Palacio “a nadie se le ocultan las desastrosas consecuencias que acarrea a una sociedad su manejo exclusivo por los intereses materiales”. En buena medida, la catástrofe del año 2001 es una de las evidencias más dramáticas de esta incapacidad argentina para conformar una dirigencia nacionalista.
De cara a las elecciones del año 2019 el establishment tiene en CAMBIEMOS a sus propios candidatos, posee claridad de hacia dónde va y dispone de mucho poder económico para triunfar. De imponerse este proyecto, el país avanza rápidamente hacia otra crisis social y económica como la del 2001.
El pueblo argentino está agobiado y decepcionado con buena parte de la clase política oficialista y opositora. Pese a todo, conserva una organización libre en los sindicatos, las iglesias, unidades básicas, centros culturales o en las cámaras empresarias y no pierde la esperanza y sigue buscando a sus dirigentes. 
Posiblemente y tal cual sostiene el filósofo Alberto Buela en “Notas sobre el peronismo”, en la Argentina “no estamos en crisis, sino en decadencia” y la “decadencia encierra un enigma poco común, y es que siempre se puede ser un poco más decadente”. También destaca Buela que “de la decadencia como del laberinto, hay que salir como salieron Dédalo y su hijo Ícaro, por arriba. Y en política esto es creando, inventando, concibiendo nuevas posibilidades de acceso al bien común”.  



miércoles, 20 de febrero de 2019

De Allende, Chávez y Maduro


Pablo Sepúlveda Allende*


¿No son, acaso, exactamente los mismos poderes fácticos que desestabilizaron y provocaron el golpe de Estado contra Allende, los que han estado permanentemente desestabilizando y asediando a la Venezuela bolivariana?.
Por eso resulta insultante la falta de ética, y la doble moral de figuras políticas visibles que aún se atreven a llamarse representantes de los ideales de izquierda –como, sólo por nombrar algunos, el presidente Pedro Sánchez, la senadora Isabel Allende, la ex candidata presidencial Beatriz Sánchez y sus falderos Giorgio Jackson y Gabriel Boric–, quienes reproducen exactamente el mismo discurso de la derecha mundial para criminalizar a la revolución bolivariana, pero son incapaces de señalar con vehemencia –como sí suelen hacerlo contra el venezolano– al gobierno de Estados Unidos como autor de los peores crímenes contra la humanidad en los pasados 70 años. Sólo en lo que va del siglo XXI sus intervenciones militares en Afganistán, Irak, Libia y Siria han dejado millones de muertos, millones de refugiados, países devastados e inmersos en el caos.
¿Es analfabetismo político? ¿Confusión ideológica? ¿Cobardía política? ¿Doble moral? ¿O es el oportunismo, lo que no les permite alzar su voz para denunciar y rechazar la anunciada intervención militar en Venezuela por Estados Unidos?
Existe un escenario prebélico muy claro en Venezuela y lo único que se les ocurre declarar en medios y redes sociales es que Maduro es un dictador, que viola de los derechos humanos, que hay una persecución política a quien opina diferente, etcétera. Todas ellas, gigantescas falacias del mismo tamaño de las corporaciones mediáticas que las fabrican. Poco o nada dicen sobre el sociópata Trump y la camarilla de criminales de guerra que lo rodea.
Con el mayor de los cinismos, vienen a decir que Venezuela o Nicaragua dañan a la izquierda ¡Vaya desfachatez! ¿Con que autoridad, a estas alturas, se autoproclaman de izquierda? Daño le hace a la noble lucha y al genuino ideal de izquierda la indefinición, la desideologización, el no asumirse anticapitalista, antineoliberal, el decir que el imperialismo es un concepto trasnochado, que con todo su poderío económico y militar sigue pretendiendo quitar y poner gobiernos afines a sus intereses, a punta de sangre y fuego, sin disimulo ni pudor alguno.
Daño le hacen a la izquierda si ya no luchan y si no se atreven a alzar su voz contra las terribles injusticias que son producto de ese sistema de despojo permanente.
Si ya no creen verdaderamente en la alternativa socialista para trascender este sistema criminal e inmoral, es mejor que no se llamen de izquierda.
Con todos los errores y problemas que pueda haber, ustedes no tienen autoridad moral para señalar a Venezuela, a Nicaragua o a Cuba como dictaduras que como política violan los derechos humanos. Sean consecuentes y leales a los anhelos de justicia de las mayorías. Groso daño hace a la política y a la izquierda, criticar irresponsablemente a los procesos políticos que deciden ser soberanos y que les toca, nada más y nada menos que enfrentar a los poderes fácticos de la plutocracia mundial.
Hoy por hoy, en Venezuela está en curso un golpe de Estado que pretende abrirle las puertas a una intervención militar. En esta ocasión, el gobierno estadunidense no está detrás –como sí lo estuvo solapadamente aquél fatídico 11 de septiembre de 1973–, hoy está adelante del golpe, anunciándolo, violando toda norma del derecho internacional y la Carta de la Naciones Unidas.
Recordemos que la excusa que hasta el día de hoy utiliza la derecha chilena para justificar el golpe de Estado es la honda crisis que atravesaba el país (palabras del propio tirano). Sabemos que esa crisis fue, en gran medida, provocada por la asfixia económica que decretó Nixon. Hoy, en Venezuela, la crisis económica es también, en gran medida, provocada por los poderes económicos nacionales y trasnacionales. Esa crisis, a la que convenientemente quieren catalogar de crisis humanitaria, es la excusa para justificar lo injustificable: la intervención militar.
Tal vez sea mucho pedir que apoyen abiertamente a la revolución bolivariana, pero si dicen ser demócratas, humanistas y de izquierda, sí me atrevo a exigirles que, en este momento histórico, no titubeen en tomar posición del lado correcto de la historia, del lado del respeto a la soberanía y la autodeterminación del pueblo venezolano y de todos los pueblos del mundo, del lado del respeto al derecho internacional, del lado de la paz. Debemos tener la audacia y el coraje de luchar decididamente contra los intentos injerencistas y golpistas, sin ambigüedades ni medias tintas. Es nuestro deber. El momento histórico lo exige. Están a tiempo de rectificar. La historia los juzgará.

* Nieto de Salvador Allende / Médico, coordinador del capítulo venezolano de la Red en Defensa de la Humanidad.

Adiós a los pulgares arriba


NICOLÁS MAVRAKIS


El jefe de Gabinete de Ministros Marcos Peña acierta al considerar que Facebook está en “decadencia” como herramienta electoral. Pero acierta aún más en interesarse por las posibilidades estratégicas de WhatsApp, la red social donde hoy confluyen los análisis más abarcadores acerca de quiénes somos, cómo pensamos y qué deseamos. Ambas empresas forman parte de la corporación de extracción de datos más importante del orbe, un negocio en el que se construyen muchas de las fantasías políticas, económicas y culturales de lo que en Occidente, todavía, se considera el orden democrático.
Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook y la quinta persona más rica del planeta, ha llegado a convertirse durante los últimos meses en el CEO que mejor conoce lo que se puede ganar (y también perder) al controlar las bobinas digitales de una industria que está en contacto permanente con 4000 millones de conciencias en todo el mundo; es decir, algo menos de la mitad de la población terrestre.
Ahora bien, si en Brasil la última elección presidencial demostró la manera en que WhatsApp, que es propiedad de Zuckerberg desde 2014, puede usarse para difundir contenidos estratégicos en favor o en contra de un candidato, en Alemania en cambio se están forjando algunas nuevas lecciones acerca de Instagram, otra de las redes bajo su control desde 2012. En febrero de este año, de hecho, el Bundeskartellamt (ente regulador de la competencia) le advirtió a Facebook que debía dejar de combinar los datos de los ciudadanos alemanes recolectados a través de sus distintas plataformas, ya que se trataba de una práctica sin “consentimiento voluntario”.
Luego de tres años de investigación, las autoridades habían establecido que Facebook, a través de la recolección simultánea de datos desde tentáculos como Instagram y WhatsApp, estaba perfilando a los alemanes de un modo incompatible con “la alta participación de la empresa en el mercado publicitario”. La maniobra, por lo tanto, indicaba indicios de “un proceso de monopolización” en favor de Facebook, capaz de conocer y dominar mediante sus redes sociales casi todos los hábitos de consumo de la población alemana. El tipo de ejercicio tecnológico-comercial que permite, además, entender por qué los estrategas políticos han sido los primeros en recategorizar a los candidatos como “productos” y a sus potenciales votantes como “consumidores”.
Para el modelo de negocios de Mark Zuckerberg, sin embargo, esta recolección cruzada de datos provenientes de Facebook, Instagram, WhatsApp y Messenger define el núcleo mismo de su función en el mercado contemporáneo de las experiencias. Por esa razón, también el parlamento británico acaba de definir a la corporación de extracción de datos Facebook como un “gánster digital”, al concluir tras dieciocho meses de investigación que “la democracia está en riesgo con la maliciosa y permanente desinformación de los ciudadanos a través de la publicidad oscura y sin fuentes identificables” que comercializa Zuckerberg en favor de partidos políticos, organismos de inteligencia o, incluso, Estados dispuestos a pagar el precio.

APOGEO, CAÍDA Y NUEVO APOGEO
Lo cierto es que el anticuado “estilo obamista” con el que la primera campaña presidencial de Cambiemos sorprendió a los usuarios argentinos en Internet, cuando hasta el perrito Balcarce podía juntar en su FanPage de Facebook diez mil pulgares arriba en favor de Mauricio Macri, llegó a su fin. Para este año, lo que llega con WhatsApp es el turno del reenvío viral de videos dudosos, audios anónimos geolocalizados, cadenas masivas de mensajes fanáticos y memes diseñados para propagarse según las escalas ABC1, C2, C3 y C4. En otras palabras, si en 2015 Facebook aludía con su simpática retórica audiovisual a la atmósfera de un vasto living familiar, en 2019 WhatsApp está trasladando todas las maniobras de campaña hacia lo más oscuro de los inodoros de la ideología.
Las condiciones técnicas y comerciales para este giro estético, además, son ideales. A pesar del “affaire Cambridge Analytica” denunciado en 2018, desde enero de 2019 WhatsApp superó oficialmente en cantidad de usuarios a Facebook, con más de 2200 millones de personas conectadas a sus smartphones a cada momento. Y esa es la razón por la cual el conglomerado de marcas digitales controladas por Mark Zuckerberg también ganó durante 2018 casi 6800 millones de dólares, un 30% más que en 2017, demostrando que los escándalos que llevaron al CEO de Silicon Valley a responder preguntas sobre los mecanismos más ambiguos de su negocio ante una comisión del Congreso de los Estados Unidos no tienen, al final del año comercial, ningún efecto real sobre el valor de su producto en el ávido mercado de la psicopolítica digital.

BERLÍN, LONDRES Y BUENOS AIRES
Entre las denuncias formalizadas contra la corporación de extracción de datos Facebook por el parlamento británico, una de las más sorprendentes es la que acepta el hecho de que la ley electoral vigente en ese país es incapaz de defenderse del tipo de maniobras que Mark Zuckerberg ofrece a sus clientes. En ese sentido, la manipulación directa de los votantes, el robo de sus datos (encapsulado en un mercado negro anual de 288.000 millones de dólares) y la desinformación podrían llegar a convertirse, en un futuro inmediato, en los argumentos más firmes para intentar dar por terminada, al menos en una parte de Europa, “la era de la autorregulación de las empresas tecnológicas”.
Mientras tanto, en Alemania, donde la historia moderna del control burocrático sobre poblaciones enteras de ciudadanos todavía es un asunto sensible, las autoridades parecen sorprendidas por la manera en que Facebook transformó el “Me gusta” en un dispositivo de seguimiento digital capaz de recopilar información de los consumidores a través de todos sus recorridos cotidianos por la web, sin demorarse en formalidades como el consentimiento ni en el cambio repentino hacia plataformas como Instagram. Para conocer cómo WhatsApp se integra a este circuito, tal vez valga la pena saber que, a partir de este año, también van a entrar en juego los datos biométricos de cada usuario. Así, el acceso a los grupos y los contactos de cada miembro de WhatsApp a través de sus propias huellas y sus propios rasgos faciales van a perfeccionar la que ya es una de las mejores bases de datos humanas de la historia.
A escala local, por otro lado, el uso de WhatsApp como plataforma privilegiada para la campaña presidencial 2019 de Cambiemos se basa en la geolocalización de potenciales votantes según cada distrito y en la programación lingüística de respuestas automáticas para quienes quieran “chatear con el gobierno”. Mediante WhatsApp Business, la variante corporativa de WhatsApp para captar y enviar datos a escala masiva, esa tarea se limita, por ahora, a difundir mensajes para los convencidos. Pero en la misma sala de máquinas de la campaña muchos son todavía escépticos al momento de reconfirmar si aquellos exitosos audios difundidos durante el último G20 para disuadir a los curiosos no fueron, en realidad, una verdadera puesta a prueba de los nuevos juguetes de Mark Zuckerberg, como si el poema de la mente en el acto de hallar lo que habrá de bastarle ya no hubiera empezado.


martes, 19 de febrero de 2019

Por qué la recesión continuará todo el año


Por Horacio Lachman

19 Febrero de 2019


Nuevamente el Palacio de Hacienda y algunos economistas afines a la política económica afirman que ya se advierte una baja de la inflación e incluso, síntomas de recuperación de la actividad y que esta se intensificara a partir del segundo trimestre. Este optimismo surge, como en otras ocasiones, después de un gran crecimiento de la inflación y una profunda recesión, provocados por la propia política aplicada. También, como en otras ocasiones, se asegura que ahora sí, las tendencias positivas están llamadas a perdurar, aunque la situación sigue crítica.
Sin embargo la realidad es que estas mejoras transitorias, pronto se interrumpen con un brusco deterioro de la situación, mucho antes que la inflación y la actividad lleguen a un punto satisfactorio.
Por eso se festejaba cuando la inflación comenzó a bajar del 6,5% que alcanzó en septiembre pasado (equivalente al 113 % anual) al 5,4% de octubre (que proyectado a un año implica 88%) y se anticipaba que ya el ritmo de aumento de los precios iniciaba una clara tendencia declinante, aunque, de todas formas en 2019 llegaría a 23% anual. O sea después de cuatro años de gestión y a pesar del duro sacrificio asumido por los sectores productivo y la población, además de haber contraído una deuda externa que hipoteca al país por largos años, se retornaría a un nivel de inflación semejante al que había antes de antes de que se iniciara el nuevo Gobierno. Sin embargo, pese a lo modesto de la meta, ya en enero el ritmo de aumento de los precios se incrementó del 2,6 % en diciembre, al 2,9 % en enero (equivale a 41 % anual).
Todo indica que la inflación se mantendrá en niveles similares o mayores en febrero, por la incidencia de masivos aumentos tarifarios y la brecha que se creó entre el ritmo de aumento de los precios mayoristas y minoristas, en una economía donde la mayor parte de los insumos para la producción están dolarizados. Además en marzo se deben asumir los mayores costos de la canasta escolar y la actualización de los colegios, más el impacto del cambio de temporada en indumentaria, nuevos y fuertes aumentos tarifarios. Por otra parte puede mencionarse que una fuerte devaluación si no se concreta antes de las elecciones por la incertidumbre electoral, deberá sobrevenir sin falta después por la acumulación de un nuevo atraso del dólar.
En cuanto al PBI, todos proyectan una caída durante este año. En el Presupuesto el retroceso fue estimado en el 0,5 %, y el FMI, la CEPAL, el Banco Mundial y la OCDE ven al PBI bajando entre en 1,6-1,9%. La OIT espera un mayor desempleo durante este año en el país. Una mayoría de economistas estima una caída del 2 % del PBI.
Entre los que apuestan a la reactivación de la economía en el segundo trimestre se encuentran muchos de los que afirmaban que la recuperación en 2017 estaba llamada a seguir por 20 años y auguraban para 2018 un crecimiento del 3,5 %, como figuraba en el Presupuesto. La magnitud de la diferencia obliga a preguntarse sobre la validez de esos pronósticos.
Hoy todos los días asistimos al cierre o la reestructuración de empresas. Además, centenares de comercios y pymes que bajan las persianas como lo confirman múltiples relevamientos.

Las decisiones empresarias en general reflejan no sólo un presente angustioso sino que son pasos que implican una perspectiva pesimista sobre el futuro. Garantizan que en los próximos meses habrá menor actividad y más reducción del mercado. Todas las encuestas de expectativas marcan que no se avizora recuperación de la demanda, ni hay voluntad de incorporar personal. Por el contrario se prevén nuevas caídas.
La mejora en el saldo del turismo internacional no alcanza a compensar la caída del turismo local. Solo queda en el horizonte una nueva cosecha que tiene aún nuevos desafíos climáticos que atravesar, para poder llegar a ser récord. Además debe tenerse en cuenta que en 2017, año récord de producción, las remuneraciones al trabajo pagadas por el sector representaron sólo 3 % del total. El número de empleados del agro fue 1.573.000 que representaba el 7,5% del total, pero solo 335.000 estaban registrados, un 3,1 % del total.
Dada la incertidumbre política y económica se proyecta una caída de la inversión durante este año. También el agro invertirá poco, lo que posiblemente no permitirá la recuperación de la alicaída industria de la maquinaria agrícola, ni la demanda de agroquímicos e infraestructuras. Habrá si un impacto sobre la agroindustria exportadora pero se espera una baja liquidación de divisas si se pretende que las tasas de interés locales sean mínimamente compatibles con la marcha de la economía.
Por último debe tenerse en cuenta que el ajuste en la inversión pública se profundizará y ya hay muchas obras paradas. El ajuste fiscal recién empieza porque deberá buscarse en los próximos años neutralizar el déficit financiero incrementado por el peso de los intereses de una deuda que ha crecido hasta alcanzar el 90 % del PBI y el gigantesco crecimiento de la deuda del Banco Central que paga rendimientos desproporcionados.

Por todo eso, más allá de algún leve aumento respecto de los peores momentos de 2018, no hay reactivación a la vista y mucho menos crecimiento.

lunes, 18 de febrero de 2019

FALSAS PROMESAS, FALSAS NOTICIAS, FALSAS REALIDADES, SON MENÚ DEL RÉGIMEN NEOLIBERAL


Jorge Rachid

CABA, 18 de febrero de 2019


Si fueron capaces de bombardear al pueblo argentino con la muerte de Nisman, transformando un suicidio en asesinato, generando el odio concentrado a “la yegua” y a todo el universo K. Si en campaña prometieron “el oro y el moro”, asegurando que desde el fútbol para todos y su permanencia hasta la eliminación del impuesto a las ganancias eran un hecho. Sólo era un “cambio” para que las cosas anduvieran mejor, sin gritos destemplados, ni balcones, ni cadenas nacionales, ni supuestos cepos cambiarios, sólo un cambio que reencontrase a los argentinos, con alegría.
“Nosotros no nos endeudaremos, ni devaluaremos” aseguraban sin ponerse colorados, sólo promoveremos el reencuentro de los argentinos, sin odios ni revanchas, levantaban en las tribunas. Denostaban al rival peronista, al mostrarlo de peón de aquello que querían demonizar, el gobierno nacional y popular, más aún cuando fue despedido por cientos de miles de personas.
Demoler esa imagen, única en la historia argentina, donde cada gobierno que se alejaba lo hacía en soledad y en general en crisis, era su objetivo.
Entonces la crisis había que crearla, construirla desde la mentira cotidiana en donde empezaron a tallar frases, incorporadas al acervo cotidiano de los argentinos, bombardeados por la cadena hegemónica en pleno ejercicio del poder. “La herencia recibida”, “se robaron todo”, “se llevaron un PBI”, “estamos en crisis energética” y un abanico de imágenes destinadas a crear un estado de conmoción interna, sin fundamentos, apelando además a la herramienta de la persecución judicial, avasallando el Código de Procedimientos, en su afán de encarcelar opositores, acallar voces, cerrar medios, perseguir periodistas y al mismo tiempo “pedir gobernabilidad”
Desde ese marco conceptual falso, los pusilánimes de la política entraron en el juego de seducción ofrecido por el enemigo, que mostrando las uñas, ya no habló del universo K, sino de los 70 años de historia que hicieron “inviable” al país, o sea atacaron el objeto del deseo de todas las oligarquías e imperios desde hace décadas, eliminar al peronismo del mapa nacional.
Si mintieron en campaña, si mienten en el ejercicio del poder, si son capaces de entregar al país al colonialismo cultural, económico, político y social, sin pudor, con sus activos personales en el exterior, ajustando al pueblo en forma brutal e inhumana, si tienen presos políticos en democracia, si atacan a países soberanos hermanos como Venezuela, cómo los argentinos pueden creerle algo de lo que plantean.
Si el dolor social, no alcanza a la protesta masiva, si lo trabajadores viven el miedo cotidiano de su permanencia, si aún el gobierno mantiene alguna cuota de credibilidad, es porque los dirigentes políticos, que se dicen opositores, acompañan por acción u omisión la agenda del enemigo. Contestan sus propuestas que sabemos de pesadillas, en vez de proponer sueños que siempre construye el movimiento nacional, justamente desde hace 70 años. Entonces una de las causas de la persistencia de la colonización y la entrega, la sumisión y las “relaciones carnales”, es nuestra misma dirigencia, que no encuentra, en su especulación electoral, el discurso que sacuda la mentira cotidiana.
No se le puede aprobar un solo proyecto al gobierno este año, ni acompañar las iniciativas cotidianas destinadas a diluir el drama social y la muerte que acompañan la vida diaria de los argentinos. El hambre no aparece, cuando se discuten temas técnicos, la desolación y la muerte de los sistemas de salud tampoco cuando la discusión transita temas legales, como desaparecen los comedores, la educación, las condiciones de vida, el trabajo desaparecido y los proyectos de vida hechos añicos contra la realidad y alejados de las discusiones políticas.
Entonces el movimiento nacional y popular asumirá la militancia cotidiana de combatir al régimen, en la calle y en cada lugar donde la mentira está naturalizada, en ese boca a boca imprescindible de nuestros héroes anónimos de todos los días, la militancia territorial. Esa que no pide cargos sino exige Patria, no busca lugar bajo el sol, sino que lo transita en el ambiente hostil creado por el enemigo, esa militancia que transmite a sus hijos que hay un Argentina, una doctrina, una filosofía y una ideología, que es la que la mentira quiere desterrar, el Peronismo, esa persistencia insolente a lo políticamente correcto de los dueños del mundo imperial, que no perdonan, ni quieren permitir, un país justo libre y soberano, integrado a la Patria Grande.

Prometeo y la elpis como prognósis


                       
                                                                                                  Alberto Buela (*)
  
Prometeo, el astuto, es hijo de uno de los primeros siete titanes, Jápeto, que junto con Cronos lucharon contra Zeus, y Clímene, la de los bellos tobillos. Tuvo tres hermanos: Epimeteo, el torpe, esposo de Pandora; Atlas, el intrépido, condenado a sostener el cielo con su espalda y Menecio, el temerario que fue muerto por el rayo de Zeus y enviado al Tártaro. Prometeo y Epimeteo lucharon a favor de Zeus y Atlas y Menecio lo hicieron en su contra.
Desde siempre Prometeo ha sido el más estudiado por las riquezas interpretativas que ofrecen los textos de Hesíodo en la Teogonía y en los Trabajos=Erga.
Es sabido que los griegos a diferencia de los cristianos y judíos no han tenido textos sagrados, pero los que más se le aproximan son los de Homero, la Ilíada y la Odisea, y los mencionados de Hesíodo.[1]
Los griegos los conocían como “los poetas más divinos” (Certamen, ab ovo) y como tales los trataron y los citaron ad nauseam.
Ambos fueron coetáneos y vivieron en el último cuarto del siglo VIII a.C. y es imposible entender la cultura occidental tanto griega, latina como cristiana sin ellos dos. Homero porque la sitúa respecto Oriente y Hesíodo porque abre la puerta a la conciencia individual del hombre antiguo. Ellos aparecen en el momento en que los griegos pasan de la tribu a la polis, momento propiciado por las colonizaciones y el comercio marítimo y el reconocimiento de un derecho sancionado por las divinidades griegas.
Es digno de notar que para esa misma época se produce un cambio en la forma de combate, se pasa del combate individual a la aparición de las formaciones de hoplitas y de la caballería lo que crea una conciencia de pertenencia a una comunidad o polis.
El mito de Prometeo está compuesto por dos momentos:[2] la picardía de Prometeo que engaña a Zeus con la grasa y los huesos de un toro y el robo del fuego en un momento de distracción de Zeus. Éste lo castiga creando a Pandora=toda regalo o la que da todo, y encadenádolo a un peñasco.
Prometeo, el previsor, como dijimos es uno de los siete titanes encabezados por Cronos que enfrentaron y fueron derrotados por Zeus. En esa lucha estuvo del lado de vencedor, pero Zeus siempre desconfió de él por su astucia e inteligencia.
Un día se produjo una discusión acerca de que partes de un toro debían ofrecer a los dioses y cuales reservar a los hombres, entonces Prometeo carneo al toro y guardó la carne en una parte del cuero y los huesos y la grasa en otra que resultó más grande, y ofreció a Zeus que eligiera. Éste, naturalmente, tomó el saco mayor y cuando cayó en la cuenta del engaño exclamó: “que coman carne cruda” y los privó del fuego. Desde entonces los hombres queman grasa o prenden velas en honor a los dioses.
Prometeo se puso a al búsqueda del fuego, pues intuía que estaba en el Olimpo y no en la creencia que estaba en el interior de los árboles como se pensaba entonces, pues ya se barruntaba que se podía conseguirlo por la fricción de dos maderas.
Pidió a Atenea que lo dejara ingresar secretamente al Olimpo y allí robó el fuego de Zeus en un carbón encendido dentro de la médula de una cañaheja y entregó el fuego a los hombres, quienes a partir de entonces pudieron comer carne asada.
Zeus montó en cólera y “ordenó al muy ilustre Hefesto mezclar cuanto antes tierra y agua, infundirle voz y vida humana y hacer una linda y encantadora figura de doncella…luego encargó a Atenea que le enseñara sus labores, a tejer la tela de finos encajes. A la dorada Afrodita mandó rodear su cabeza de gracia, irresistible sensualidad y halagos cautivadores y a Hermes le encargó dotarle de una mente cínica y un carácter voluble” (Erga, 60-70). Y así nació Pandora, “de donde desciende la funesta estirpe y la tribu de las mujeres”(Teogonía, 591, que fue enviada inmediatamente como regalo a Epimeteo, quien no haciendo caso el consejo de su hermano de no aceptar nunca un regalo de Zeus, la aceptó como su esposa.
Pandora, poseedora de una curiosidad insaciable, andando por la casa observó una gran jarra donde, trabajosamente Prometeo había encerrado todos los males que podían perjudicar al hombre, y quitó con sus manos la tapa de la jarra dejando escapar todos los males menos uno: Elpis, término que ha sido traducido equivocadamente por esperanza. Pero pensándolo bien no tiene ningún sentido que se encontrara junto a todos los males dentro de la jarra, pues la esperanza no es un mal. Se produce una contradicción flagrante dado que la esperanza no es un mal para el hombre sino mas bien un bien.
La mejor versión que tenemos de elpis es nuestra propuesta de traducir el término por “espera”. Así lo hacen varios mitólogos contemporáneos (Verdenius, Pérez Jiménez, etc.) Así, si la espera queda dentro de la jarra, los hombres recibirán los males sin advertirlo. Los eruditos llegan hasta acá y para allí, no siguen razonando o especulando.
Pero la espera de suyo tampoco es un mal. Es un simple estar a la expectativa de algo que puede suceder. Pero, sí es un mal la causa de la espera que es la capacidad de precognición o prognosis.
En este último sentido tiene que entenderse la elpis de Hesíodo. En ese estar a la expectativa de algo por venir, porque para el hombre es un mal la prognosis o prospectiva, porque ¿qué humanidad tendríamos si supiéramos cuando nos vamos a morir, dónde radicaría nuestra libertad si supiéramos de antemano qué nos va a suceder?
La prognosis y no la esperanza es el mal que quedó encerrado en la jarra donde lo introdujo Prometeo, el previsor y no Zeus, como erróneamente confunden muchos mitólogos.
Este es nuestro pequeño aporte al comentario de un mito que ya tiene 2800 años.
El segundo momento del mito se produce cuando Prometeo le roba, escondido en el hueco de una cañaheja,  el fuego que Zeus tenía oculto a los hombres. Percatado Zeus del robo manda encadenar a Prometeo desnudo a un peñasco en las montañas del Cáucaso, donde durante el día un buitre le comía el hígado que luego crecía por la noche. Viendo su excesivo sufrimiento Heracles mata al buitre y lo libera de las cadenas, pero, si bien Zeus le concedió el perdón, para que Prometeo siguiese pareciendo un prisionero le impuso llevar un anillo realizado con un eslabón de su cadena con una piedra caucásica engarzada. Desde entonces la humanidad comenzó a llevar anillos en homenaje a Prometeo y recordar que el hombre es, en cierta media, un prisionero en esta tierra.
Lo que llama la atención de este segundo momento es el conocimiento de medicina que ya tenían los griegos del siglo VIII a.C. en el sentido que sabían que el hígado de reponía a sí mismo. Este dato se confirma científicamente recién en el siglo XVIII.
Como son casi infinitas las conclusiones que se han sacado de este mito: a) se lo comparó con Cristo, en tanto liberador de la humanidad. b) las consecuencias morales de la teoría de la culpa. c) los dioses no son tales sino solo proyecciones de los hombres. d) Pandora como nueva Eva y la introducción del mal en el mundo y un sin número de alii. Nosotros dejamos libre el campo de las múltiples interpretaciones y nos inclinamos por la apertura de la conciencia individual del hombre antiguo.

(*) arkegueta, aprendiz constante


[1] Los trabajos que nos llegaron de Hesíodo son: Teogonía, Trabajos y días, Fragmentos, y Certamen.
[2] Para los eruditos el mito está formado por mitos etiológicos: a) por qué los hombres se reservan la carne y dan a los dioses la grasa y los huesos. b) cómo encontraron el fuego y c) el origen de la mujer como ruina para los hombres.

sábado, 16 de febrero de 2019

La reconquista católica en América Latina


ALVER METALLI - febrero 2019 

Hay un momento para cada cosa, dice el Eclesiastés, y los evangélicos argentinos, como en el resto de América Latina, consideran que ha llegado su momento. El tiempo de conquistar espacios públicos y de poder para defender mejor los valores que son importantes para ellos y también para impedir con más fuerza que sean reemplazados con leyes civiles contrarias. Históricamente, en Argentina, como lo señala José Luis Pérez Guadalupe en "Entre Dios y el César. El impacto político de los evangélicos en el Perú y América Latina", el peronismo constituyó una barrera para el surgimiento de un partido evangélico, de la misma manera que constituyó una barrera para la formación de frentes comunistas filo guerrilleros cuando soplaban desde el Caribe los vientos de la subversión de los sistemas políticos. Por eso el proyecto de fundar un partido confesional, que en 1991 dio origen al Movimiento Cristiano Independiente (MCI), fracasó muy rápido cediendo el paso a opciones estratégicamente más factibles y realistas bajo la forma de candidaturas individuales en los diversos partidos existentes. Se puede considerar que el detonante de la nueva fase fueron la movilizaciones contra el aborto de mayo de 2018, que dieron lugar a manifestaciones multitudinarias tanto en la capital, Buenos Aires, como en el resto del país. Los evangélicos hicieron sonar las trompetas, salieron a la calle, hicieron números y tomaron conciencia de que eran muchos y podían hacer valer sus razones en la plaza política. De allí a la decisión de enviar al Congreso sus propios representantes el paso es muy corto y está a punto de ser dado.
El diario argentino Perfil advierte diversos movimientos en el ámbito evangélico pentecostal que anticipan próximas movidas específicamente políticas. El diputado de la próspera ciudad de Salta, Alfredo Olmedo, habría recibido la bendición de la Iglesia Universal para presentar su candidatura en las elecciones presidenciales de octubre.Cynthia Hotton, ex diputada y activa líder pro vida, se contentaría con una banca en el Congreso de la Nación mientras el pastor David Pablo Schlereth será candidato a vicegobernador de la alianza que gobierna en la provincia de Neuquén. Otro pastor evangélico, Daniel Robledo, - siguiendo la información del diario argentino – se postulará para el cargo de gobernador de la provincia de La Pampa en las elecciones que están a punto de celebrarse el 17 de febrero. También está muy activo Walter Ghione, de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina, quien en 2017 obtuvo 32.470 votos como candidato a diputado y no oculta objetivos incluso más ambiciosos.
Otra encuesta reciente, en este caso del diario argentino La Nación, sobre “los evangélicos y la política” refiere un considerable número de hechos concretos que documentan la propensión política del nuevo protestantismo sudamericano. Parte de una premisa: que los evangélicos argentinos apuntaron con fuerza a los sectores populares y ahora recogen los frutos de esa inversión. Casas para chicos de la calle, comedores populares en los barrios más marginales, centros de recuperación para toxicodependientes, casas para mujeres víctimas de violencia y asilos para ancianos se han convertido en formas habituales de la presencia evangélica actual, al punto que los ministerios de Desarrollo Social de la Nación y de la provincia de Buenos Aires han reconocido el valor social del trabajo evangélico e incorporado sus obras a la distribución de ayuda alimentaria en las zonas clave de la periferia urbana afectadas por la crisis. Una presencia que es tan capilar como las mismas comunidades pentecostales en los sectores más marginales de la sociedad argentina. Según datos de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera) que reproduce La Nación, en la provincia de Buenos Aires las iglesias evangélicas serían más de 5.000, sumado a la Unión de las Asambleas de Dios que reúne cerca de mil iglesias pentecostales solo en Buenos Aires.
El sociólogo argentino Jorge Ossona considera que la “popularización evangélica” en los estratos más humildes de la población de Buenos Aires y provincia comenzó durante la gran recesión del 2001-2002, cuando el peso de la crisis económica que condujo al default argentino se hizo sentir de manera aguda y las parroquias y organizaciones comunitarias no alcanzaban a responder a los pedidos de ayuda que provenían de los barrios más vulnerables. “Muchos militantes confesionales salieron a cuestionar sin miramientos a los párrocos y sus asistentes laicos” afirma Ossona, quien en un artículo en el diario Clarín de enero de 2018 dice que “una de las vertientes de ese movimiento de rebelión fraguó en el pentecostalismo” y que “sus pastores no fueron sino vecinos del barrio acompañados por sus esposas e hijos. Su carisma y escasa formación teológica se conjugaron para resolver problemas concretos que abarcaban desde las adicciones hasta la infidelidad y el delito”.
Tal como se ha observado en otros países del continente, también en Argentina el proselitismo de los movimientos evangélicos en las zonas marginales apunta a una población predominantemente católica y obtiene con ella los mejores resultados. Las razones de la transmigración católica hacia el evangelismo están bien descriptas en el documento final de la Conferencia de Aparecida en 2007, resultado de un amplio intercambio entre los obispos latinoamericanos con la orientación del cardenal Bergoglio. «Según nuestra experiencia pastoral, muchas veces, la gente sincera que sale de nuestra Iglesia no lo hace por lo que los grupos “no católicos” creen, sino, fundamentalmente, por lo que ellos viven; no por razones doctrinales, sino vivenciales; no por motivos estrictamente dogmáticos, sino pastorales; no por problemas teológicos, sino metodológicos de nuestra Iglesia. Esperan encontrar respuestas a sus inquietudes. Buscan, no sin serios peligros, responder a algunas aspiraciones que quizás no han encontrado, como debería ser, en la Iglesia».

El sociólogo Fortunato Malimacci en una de las primeras investigaciones confiables sobre “creencias y actitudes religiosas de los argentinos” ofrece el dato nacional de una pertenencia religiosa al catolicismo del 76,5 por ciento, contra un 9 por ciento de argentinos que declaran ser evangélicos. Otro estudio realizado en las principales villas miseria de Buenos Aires lleva a los autores a concluir que la identidad religiosa mayoritaria sigue siendo católica, a la que siguen las denominaciones cristianas no católicas, evangélicas, pentecostales y adventistas, con porcentajes sensiblemente más elevados que a nivel nacional. Una conclusión que muestra hasta qué punto los evangélicos tienden a concentrarse en sectores de mayor marginalidad urbana.
 Y precisamente allí, en los sectores marginales, se concentra la lucha entre un catolicismo popular en recuperación y un evangelismo agresivo y de última generación, nada proclive al ecumenismo y a la convivencia con los católicos. Cualquiera que recorra mínimamente los barrios precarios de Buenos Aires no puede dejar de ver por todas partes las señales de una religiosidad popular que Bergoglio primero y el Papa Francisco después han hecho objeto de una renovada atención de parte de la Iglesia. Las imágenes de la Virgen en sus diversas advocaciones – Luján, Caacupé, Copacabana, Urcupiña, etc. –imperan en capillas precarias diseminadas en los estrechos callejones de las villas y barrios marginales, mientras pequeños “santuarios” dedicados a santos de difundida devoción en el país – Cayetano, Francisco, etc. – conviven con otros cuya existencia es más dudosa como el Gauchito Gil y la Difunta Correa.
 La renovada devoción popular explica también por qué en la Argentina de Bergoglio los valores porcentuales, tanto del abandono del catolicismo como de la expansión del movimiento evangélico, son notablemente inferiores al promedio continental latinoamericano, con algunas señales de una evidente recuperación del terreno perdido. En las villas miseria y en los sectores populares la Iglesia, concebida como hospital de campaña para la humanidad que habita en ellas, produce un verdadero movimiento de reconquista de los fieles que pasaron al evangelismo o han sido recientemente reclutados. “La parroquia es el barrio y el barrio es la parroquia”, sintetiza en una imagen el obispo de las villas miseria Gustavo Carrara. Otro sacerdote que juega de local en las villas, José María di Paola, constata el activismo político evangélico y al mismo tiempo lo interpreta como una crisis de la política actual argentina. “Se juntan las dos cosas, la fuerza evangélica y la crisis de la política. Menos participación de la gente en instancias políticas, más mediatización de la política y más espacio para los evangélicos”. El “Padre Pepe” considera que «los evangélicos argentinos y los pastores que los guían usan la política y son usados por ella. La política y los políticos han perdido el nexo con el pueblo y eso hace que consideren a los grupos evangélicos como una especie de sustituto de su precariedad en la relación con la base electoral». El sacerdote da el ejemplo de una figura política bien conocida por los argentinos: “Antes, en los barrios y en las villas, estaban los punteros, personas que encarnaban un cierto liderazgo político o representaban a una figura política de nivel nacional; ahora en muchos casos esos punteros son evangélicos”.


* Un agradecimiento especial al dr. José Luis Pérez Guadalupe, autor de la excelente investigación “Entre Dios y el César. El impacto político de los evangélicos en el Perú y América Latina” (Perú 2017) cuyas ideas y conclusiones han sido ampliamente seguidas en el primer y segundo artículo.


jueves, 14 de febrero de 2019

¿Quién gobierna en EE.UU. después del cierre del gobierno?


Eduardo J. Vior - 4 de febrero de 2019


Tras el fracaso de su chantaje a la Cámara de Representantes, para que aprobara los fondos necesarios para construir el muro en la frontera con México, el presidente Trump ha quedado muy debilitado. Un pequeño grupo de neoconservadores se ha apropiado del timón en su nombre y está metiendo al país en aventuras exteriores hasta ahora todas derrotadas, pero no por ello menos peligrosas. Las contradicciones entre el presidente, sus funcionarios, su base parlamentaria y la oposición demócrata ha hecho la política estadounidense errática e impredecible. Venezuela es sólo un ejemplo de este curso delirante.
La decisión norteamericana de reconocer al presidente de turno de la Asamblea Nacional venezolana, Juan Guaidó, como “presidente encargado” del país obtuvo inmediatamente el apoyo de sus aliados en el continente, a la cabeza Argentina, Brasil, Colombia y Chile. Sin embargo, al éxito inicial sucedieron sucesivas derrotas: EE.UU. no pudo alcanzar en la OEA la mayoría necesaria para que el organismo reconociera a Guaidó. Días más tarde fracasó también en el Consejo de Seguridad, donde su moción en el mismo sentido fue derrotada por la mayoría de las delegaciones. Si bien, en un voto no vinculante, el Parlamento Europeo reconoció al autodesignado presidente, sólo Gran Bretaña, Francia y España llevan una política abiertamente intervencionista en el país suramericano a la que Italia, entre otros, se opone. Si el secretario de Estado Mike Pompeo y el jefe del Comando Sur, el almirante Craig S. Faller, esperaban una rápida victoria, han fracasado.
Este martes el director nacional de inteligencia, Dan Coats, presentó el informe de las seis agencias de inteligencia sobre las amenazas que enfrenta EE.UU. Ante el Congreso el funcionario enumeró las que considera como principales: Rusia, China, Corea del Norte e Irán. “Seguimos considerando que es poco probable que Corea del Norte esté dispuesta a renunciar a todas sus armas nucleares y a sus capacidades de producción, a pesar de que pretende negociar una desnuclearización parcial para obtener importantes concesiones internacionales y de Estados Unidos”, indicó Coats.
A su vez, el Estado Islámico todavía contaría con “miles” de combatientes en Irak y en Siria que justificarían la continuada presencia de las tropas norteamericanas en la región, afirmó. Asimismo, sostuvo que Irán tiene el mayor arsenal de cohetes balísiticos en Medio Oriente, aunque –contradiciendo las afirmaciones del presidente, cuando retiró a EE.UU. del acuerdo nuclear 5 + 1- dijo no creer que la nación persa esté desarrollando armas nucleares.
“¡Están errados!”, tuiteó Donald Trump el miércoles sobre el informe, y el jueves acusó a los medios de haber informado incorrectamente sobre la presentación de los espías. En consecuencia, avisó que ignorará las opiniones de la comunidad de inteligencia sobre Irán, si éstas se oponen a su visión.
Al mandatario se contrapuso primero el líder del bloque republicano en el Senado, Mitch McConnell, quien el mismo martes –después del informe de inteligencia- impuso en la cámara por amplia mayoría (68 a 23) una enmienda a la ley sobre la política hacia el Medio Oriente sosteniendo que “al Qaeda, el Estado Islámico y sus asociados en Siria y Afganistán continúan planteando una seria amenaza para nosotros aquí mismo”. Por su parte, este domingo 3 los senadores Ron Johnson (presidente de la Comisión de Seguridad Interior) y Richard Shelby (presidente de la Comisión de Asignaciones, a cargo de los gastos discrecionales) exigieron al jefe de Estado que preste atención al parecer calificado de la comunidad de inteligencia.
Entre tanto, en una jugada sumamente arriesgada, EE.UU. suspendió el jueves 31 por seis meses la vigencia del Tratado para el Control de las Armas Nucleares de Alcance Medio (INF, por su nombre en inglés) de 1987. Ni lerdo ni perezoso, Vladimir Putin tomó el viernes 1º una medida similar, ordenó a sus diplomáticos interrumpir los intercambios sobre el asunto y aprobó el desarrollo de un misil hipersónico de medio alcance.
El tratado firmado por Ronald Reagan y Mijail Gorbachov prevé la eliminación de los proyectiles nucleares con un alcance entre 500 y 5.000 km. Como resultado del mismo, hasta 1991 ambas superpotencias destruyeron 2692 cohetes. No obstante, desde 2014 EE.UU. y Rusia se vienen acusando mutuamente de violar el acuerdo.
En realidad, el Estado Mayor Conjunto está preocupado por el desarrollo y despliegue  de cohetes chinos de alcance medio en todo el sur de Asia, que no están alcanzados por el tratado de 1987, y quiere instalar sus baterías en Europa Oriental. Debieron, empero, haber contado con la reacción rusa, porque la superioridad tecnológica de Moscú en el nivel de los cohetes de largo alcance ya es inmensa y poco le costará aplicarla al nivel medio. Al Pentágono le salió el tiro por la culata.
Ya no son sólo las chicas demócratas que presionaron a la presidenta de su bloque en la Cámara de Representantes, Nancy Pelossi, para que no aprobara las partidas para construir el cacareado muro en la frontera con México, resistieron durante tres semanas el cierre del gobierno y obligaron al mandatario a retroceder. La derrota del presidente desató la reacción combinada de los globalistas republicanos y demócratas que se niegan a reconocer que Estados Unidos ya no es LA superpotencia hegemónica, sino sólo una de las tres (junto con China y Rusia) que hoy puede dirigir al mundo.

La agresión contra Venezuela es sólo una parte de la gran jugada neoconservadora, para aislar al presidente Donald Trump, obligarlo a retomar la política globalista y reanudar la guerra fría, esta vez también contra China. Aún no está claro, si el jefe de Estado podrá romper el cerco y retomar su política exterior realista de retroceso y concentración de las propias fuerzas. El discurso sobre el estado de la Unión, que este año excepcionalmente (por el cierre del Ejecutivo en enero) pronunciará este martes 5, dará la pauta sobre su capacidad de reacción. Como los halcones en Washington está sumamente apresurados en adueñarse del poder, mientras el presidente no los meta en sus jaulas, pueden provocar un daño inmenso. El mundo, y sobre todo nuestro continente, está atravesando una zona de peligro extremo.

10 claves sobre la dictadura del año 1976

Aritz Recalde, marzo 2026   Primera.  La dictadura de 1976 fue una respuesta de las CLASES DOMINANTES LOCALES Y TRASNACIONALES (y los partid...