miércoles, 26 de julio de 2017

EEUU deja caer su máscara en Venezuela



La disposición de Washington de bloquear los pagos en dólares por el petróleo venezolano será un gran golpe para el país y perjudicará enormemente a sus autoridades. Además, significa que EEUU ya está ocupándose plenamente de cambiar el poder en este país latinoamericano, opina el periodista y politólogo ruso Ígor Psheníchnikov.
La presencia de EEUU como la "tercera parte" del conflicto entre el Gobierno de Nicolás Maduro y el parlamento opositor "nunca fue un secreto", pero solo con la intención de impedir los pagos por el crudo, revelada por Reuters, los estadounidenses marcaron abiertamente su presencia, opina el autor, que trabajó muchos años en Latinoamérica como corresponsal.
Maduro está dispuesto a defender a Venezuela con las armas La Asamblea Nacional —parlamento venezolano—, dominada por la oposición, esencialmente se dedica a bloquear las actividades del presidente Maduro. Por eso el oficialismo busca convocar la Asamblea Constituyente, prevista para el 30 de julio: la reforma de la Constitución actualmente es el único modo para el presidente del país de imponerse legalmente sobre los opositores, escribe el autor en un artículo para Sputnik.
Pero la oposición, impulsada por Washington, tiene la misión directa de "derrocar a Maduro y cambiar completamente la política de Venezuela", nota Psheníchnikov, "por eso las autoridades se dan cuenta de que negociar con el Parlamento es imposible".

El antecesor de Maduro, Hugo Chávez, "puso a Venezuela en un camino anti-estadounidense", lo que claramente no le cae bien a Washington.
"Los motivos de EEUU están claros: retomar el control sobre Venezuela y sus yacimientos petroleros. No necesitan 'una segunda Cuba' en América Latina, una región que ya demostró tendencias izquierdistas durante años", profundiza el politólogo.
Más allá del tema de los hidrocarburos, el caso de Venezuela es "un castigo ejemplar" ante los ojos de toda Latinoamérica que envía un mensaje de "mira lo que pasa cuando permiten llegar al poder a gente como Chávez o Maduro", según el politólogo.
"En la región [latinoamericana] va debilitándose, aunque paulatinamente, la percepción de EEUU como 'dueño'. Hoy en día ya no es un hecho dado. Washington dedica sus esfuerzos para revertir esta tendencia", opinó el periodista.
Uno de los métodos de la oposición son las provocaciones directas contra los agentes del orden. "La oposición llama abiertamente a la desobediencia y provoca a las autoridades mientras las respuestas de ésta última están presentadas como 'actos de violencia y ataques contra la democracia'", profundiza comparando el desarrollo de los enfrentamientos callejeros en Venezuela con los sucesos del 2014 en el Maidán de Kiev, en Ucrania.

Al mismo tiempo, según el analista ruso, EEUU presenta a las autoridades del país como "los chicos malos" según el mismo guion que fue empleado contra Sadam Husein en Irak y Muamar Gadafi en Libia, antes de que estos países fueran atacados directamente, un guion también visto en Siria.
En particular, en América Latina el 'asalto mediático' goza de la participación de la Organización de Estados Americanos (OEA), una entidad bajo control de Washington, así como del Mercosur.

¿Cómo se resolverá el drama?
El periodista y portavoz del Instituto Ruso de los Estudios Estratégicos (RISS, por sus siglas en inglés) enumeró tres escenarios posibles para Venezuela.
La dimisión del mandatario. El presidente Maduro, 'asediado' por la oposición, cede ante la presión mediática internacional y dimite. Tras la campaña preparatoria de EEUU, esta decisión se consideraría "como algo natural", opinó Psheníchnikov.
El conflicto civil. El jefe del Estado sigue luchando contra la oposición mientras la nación se acerca a una guerra civil. Este desarrollo satisfaría a EEUU, que podría enviar al país a los pacificadores de la OEA controlada y así sellar el destino de Maduro como líder de Venezuela.
Una invasión directa. No se puede descartar la agresión armada de EEUU en Venezuela bajo el pretexto de "salvar los valores democráticos".
"Sin hablar de los ejemplos más recientes de Libia, Irak, Siria o Yugoslavia, cabe notar que en cuanto a América Latina, EEUU no le pregunta a nadie a la hora de cambiar las cosas", recordó el autor citando las invasiones a Granada en 1983 y a Panamá en 1989.
El 24 de julio, la Embajada de EEUU en Venezuela lanzó una advertencia hacia sus ciudadanos para que guardaran reservas de agua y comida para unos tres días con motivo de las manifestaciones de protesta contra la Asamblea Constituyente, programadas por la oposición la víspera del 30 de julio, el día de la votación.


"Parece más, no un comunicado a los estadounidenses, sino una clara señal para los opositores: 'chicos, EEUU conoce sus planes, ¡adelante!'. Raya en contraseña para las acciones directas", concluyó el periodista internacional.

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