viernes, 29 de junio de 2018
Reedición del "Modelo Argentino" - J. D. Perón
miércoles, 27 de junio de 2018
UNA PROPUESTA DE ACCIONES DE EMERGENCIA FRENTE A LA CRISIS ECONÓMICA
Lic. Alejandro TOZZOLABuenos Aires, 18 de junio 2018
Ante la gravedad de crisis económica que
atraviesa el país, consideramos la formulación de acciones básicas de
emergencia que impacten positivamente, incrementando el nivel de actividad,
mejorando la distribución interna del ingreso, nivelando el déficit fiscal y el
cierre de la brecha externa de la cuenta corriente y la cuenta de capital.
El Gobierno nacional decidió recurrir al
FMI porque literalmente se le “cerraron” las principales plazas de capitales
del mundo para colocar deuda externa voluntaria, en tanto que:
· - la
depresión del mercado interno por caída del nivel real de los ingresos de la
masa de la población,
· - el
bajo nivel de inversión consecuente en la economía real, (más allá de los
capitales especulativos y financieros),
· - el
incremento de la energía y el transporte que impactaron estructuralmente en los
costos reales de producción y en el ingreso disponible de los habitantes e
implicaron mayor pérdida de competitividad y productividad local,
· - la
pérdida de ingresos fiscales por la reducción abrupta o la quita lisa y llana
de las retenciones a la renta primaria de los agroexportadores y las compañías
mineras, la inédita anulación de la obligatoriedad de liquidar las divisas de
las exportaciones y la pérdida fiscal pro cíclica a la no liquidación de granos
que supone la reducción de medio punto mensual a las retenciones sobre la soja
hasta fines de 2018,
· - la
liberación de todos los controles a los capitales para que fuguen sin límites y
en tiempo real
..sólo podían traer como consecuencia el
temor de los propios capitales internacionales a la capacidad de pago de
intereses y repago de capitales frente a un déficit fiscal y cuasi fiscal consolidados
de 9% del PBI y un déficit de cuenta corriente
de más del 5% del PBI en el marco de un endeudamiento externo del país por casi
100.000 millones de dólares entre diciembre de 2015 y el presente.
A ello se sumó un contexto
internacional, ya visible desde 2016, contrario a la sobre liquidez y bajas
tasas de interés, con la reaparición de la protección interna de los mercados de
los distintos países frente a la producción extranjera en la actual guerra
comercial mundial, la reducción del precio de las commodities y la colocación
de excedentes de producción de los principales países del planeta en aquellos
países que –como ha sido el caso de la Argentina en estos dos años y medio- por
conductas dogmáticas e ideologizadas sobre la supuesta “libertad de los
mercados” abrieron indiscriminada e irracionalmente sus mercados internos a la
competencia sin escala y subvencionada del exterior.
En tanto, la función del FMI como
prestamista de última instancia del sistema financiero internacional tiene por
objetivo asegurarle a los acreedores de la deuda que los presupuestos públicos
de los países y las cuentas corrientes externas de los mismos aseguren el
repago de la deudas contraídas, se toma como axioma que para lograr ese
objetivo hay que reducir el Gasto Público de los países y, a través de un tipo
de cambio elevado, reducir el consumo interno para tener mayor excedente exterior.
Lo demostrable en todos los casos
concretos de la historia, tanto en la Argentina como en los países que debieron
someterse a esta clase de políticas, es que ese razonamiento axiomático y
contrafáctico solamente trae aparejado mayor reducción estructural de los
mercados internos de los países y menores ingresos fiscales con los cuales
hacer frente no sólo a las responsabilidades públicas internas de esos Estados,
sino siquiera para pagar la carga de intereses de la misma deuda externa. Lo
que obliga a estos países al círculo vicioso de volver a ajustar para lograr un
excedente con el cual pagar la mayor carga nueva de intereses, en una secuencia
sin límites.
Por todo lo reseñado anteriormente y sin
desmedro de la prosecución de políticas de más largo plazo que restituyan los
grados mínimos de autonomía económica y soberanía política con la necesaria
justicia social que se estipulan en el trabajo elaborado en la fecha por la CGT
(“EN DEFENSA DEL TRABAJO Y DE LA PRODUCCIÓN NACIONAL”), recomendamos al
Secretariado de la UOMRA, el planteo al P.E.N. de las siguientes medidas de
política económica de emergencia:
· - Control
de la Cuenta de Capital y el Mercado de Cambios, retomando la acción
regulatoria del BCRA y la Comisión Nacional de Valores (CNV). De este modo,
deberá limitarse el libre giro de capitales por sobre los $100.000 dólares
mensuales, con acabada demostración de su justificación.
· - Derogación
del Decreto P.E.N. 893/17, por el cual se eliminó la obligación a los
exportadores de liquidar en el país las ventas al exterior. Reimposición de la
obligación a las empresas a liquidar las divisas obtenidas por el comercio
exterior en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) en un plazo máximo de 30
días desde su cobro.
· - Reimposición
de retenciones del 30% a la exportación de soja y sus derivados, 15% para el
trigo y el maíz y 10% para el resto de los cereales y oleaginosas. Imposición
de 20% a las exportaciones mineras primarias, sin manufacturación local. Con
ello, el Estado recupera no menos de u$s 3.500 millones de ingresos fiscales
anuales mejorando el balance fiscal. Y, recupera también el control sobre el
precio de los insumos alimentarios internos.
· - Imposición
del 35% a la importación de Bienes de
Consumo Final No producidos en el país (máximo vigente por OMC), con Licencias No Automáticas (LNA) a todo el
universo de bienes; 14% por ciento para Bienes de Capital producidos en el
país; 0% para bienes de insumo e intermedios con destino a la manufacturación
local, 0% para Bienes de Capital No producidos en el país.
·
Imposición
de una tasa del 20% al turismo emisivo, aplicable sobre el valor de los
pasajes, los paquetes turísticos y los bienes adquiridos en el exterior a
través de los distintos medios de pagos existentes.
· - Reelaboración
de todo el cuadro tarifario de los servicios regulados por el Estado
(Electricidad, Gas, Servicios Sanitarios y Transporte Público) segmentando las
tarifas por niveles de consumo diferenciales e incrementales según tramos de
mayor consumo, tanto para los servicios residenciales como para las PyMEs y
todas las actividades productivas energético intensivas. Desdolarización de las
fórmulas tarifarias y ajustes según índices de variación salarial en el caso
del consumo residencial y del Índice de Precios Mayoristas (IPM) en las
actividades comerciales.
· - Dada
la pérdida abismal del poder adquisitivo de los asalariados frente a una
devaluación del 50% desde principios de año que velozmente se está trasladando
a los precios de todos los bienes y servicios básicos, recomposición salarial
de urgencia a través de la reapertura de negociaciones paritarias, tanto en el
sector público como en el privado.
· - Recomposición
de las Líneas de Crédito para la Inversión Productiva, tanto para capital de
trabajo como para inversión en bienes de capital y préstamos sobre facturas
conformadas a tasas inferiores al 20% anual para todas aquellas PyMES que, bajo
el estricto seguimiento y control en tiempo real con las nuevas tecnologías y
plataformas digitales, demuestren el cumplimiento de todos las obligaciones
fiscales, en particular las referidas al empleo legalmente formalizado
· - Defensa
irrestricta del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) y sus activos, no
sólo como fondeo actual y futuro del sistema de reparto de jubilaciones,
pensiones y asignaciones universales, sino también como único patrimonio social
y nacional para el financiamiento estructural del desarrollo productivo, tal
cual lo es el fondo soberano del Estado Noruego. El FGS que ha sido
sistemáticamente desfinanciado en estos dos años y medio al pasar de un valor
real de u$s 77.000 millones en diciembre de 2015 a u$s 44.000 a valores
actuales, aún así representa el mayor activo colectivo de la Argentina por
sobre el valor de las reservas internacionales de libre disponibilidad del
BCRA.
· - Recomposición
de los controles del comercio exterior y comercio interior con el
restablecimiento de las estadísticas de comercio, con seguimiento en tiempo
real por parte del Estado que permita evaluar las variaciones de costos,
necesidades de divisas, estrangulamiento de oferta y frontera de producción de
las empresas locales.
· - Extensión
de los planes de financiación al consumidor con costo financiero reducido.
La defensa de la vida, último katechon
Alberto Buela - junio 2018
El término griego katecon que debe castellanizarse como katechon
y pronunciarse katéjon, es el participio presente del verbo katecw
(katécho) que
significa significa: retener, agarrar, impedir.
Es el apóstol San
Pablo en su segunda carta a los Tesalonicenses, versículos 6 y 7, quien lo
utiliza por primera vez como idea de obstáculo, de impedimento, a la venida del
Anticristo.
Esta parte de la
carta es conocida desde siempre como el Apocalipsis
abreviado, pues allí San Pablo nos habla de dos tipos de katechon. En el
versículo 6 usa una frase con el pronombre neutro to, que traducimos por lo, y
en el versículo 7 utiliza el pronombre masculino ho, que traducimos por el.
Al haber utilizado
San Pablo en dos versículos seguidos y continuos vocablos personales –ho- como impersonales –to- para referirse al mismo participio
substantivado katechon como el
obstáculo o el impedimento, muchas han sido a lo largo de la historia las
hipótesis para explicar la frase. Hay opiniones para todos los gustos.
Para los autores
clásicos aquello que detiene la llega del anticristo era el Imperio Romano y sus instituciones. Hoy
lo que queda de ese imperio es el derecho romano en las leyes de los pueblos.
Así cada vez que se conculca, que se anula una ley nuestra fundada en el
derecho romano estamos contribuyendo a la venida del anticristo con todos los
males que eso supone.
Desde la
restauración democrática (1983) para acá, en Argentina estamos anulando
paulatinamente lo poco que quedaba de la legislación romana: hace unos años se
anuló el matrimonio entendido como
la unión de un varón y una mujer para procrear, hoy se intenta anular el derecho a la vida del niño por nacer y
mañana será el derecho a la eutanasia y pasado el derecho a la zoofilia y así ad infinitud hasta que seamos
transformados en homúnculos.
Eliminar el derecho
a la vida es un plan del gobierno mundial que nació a mediados del siglo XX, y
que está vinculado al control de la natalidad, como quieren los organismos
internacionales de dicho gobierno.
Si se derrumba este katechon=obstáculo todo estará
permitido, pues que tiene el hombre de mayor requisito primario que la vida.
Sin vida no existe actividad posible.
El crimen de miles y
miles de niños por nacer va a repercutir ante las puertas del cielo, pues reclamarán
su lugar al negárseles el bautismo. Y con cada crimen se liberará un demonio en
este valle de lágrimas, que es el mundo en que nos toca vivir.
¿Quién podrá
gobernar así, montado en estos crímenes y con tantos demonios sueltos?
Se me dirá que esto
es pura especulación teológica, de la que ni la Iglesia habla. Pero es lo que
está ahí, presente, en la sana meditación sobre estos temas.
martes, 26 de junio de 2018
Presentación del último libro de Juan Godoy
Discurso de Monseñor Lugones en la Semana Social
Comisión episcopal de
Pastoral Social
Mar
del Plata – Junio 2018
En primer lugar quiero agradecer a todos los
presentes porque es con ustedes con quienes compartimos y vivimos la Semana
Social, sin ustedes la semana social no sería posible. Así que les agradezco de
todo corazón la presencia de gente de todo el país, hoy hablaba con gente de
Misiones, con gente del Chaco, con gente de Orán, de Santiago del Estero, de
San Juan, es decir en representación de todo este arco nacional al cual
nosotros tenemos que atender y especialmente los que vivimos en Buenos Aires
porque nos parece importante este sentido
federal que tenemos que dar, no solo cuando hablamos de economías
regionales, lo cual es muy importante, sino también del espacio y la
participación que el interior tiene que tener a nivel nacional.
Vivimos
situaciones sociales difíciles, también en el interior del país. Quizás lo
que más conocemos es lo que ocurre acá, en el conurbano, porque vivimos aquí
algunos de nosotros; pero realmente los problemas son acuciantes, por eso vamos
a tratar en esta Semana Social el tema del trabajo
infantil, del trabajo esclavo, vamos a tratar el tema de los indigentes, porque
también es un tema importante. Porque hablamos de los pobres (la Democracia, un
camino hacia los pobres) pero también tenemos un número importante de indigentes
en la Argentina que no tienen chances hoy en día.
Esto a nosotros nos duele, y nos duele
también desde el interior profundo del país. Hoy vivimos en Argentina despidos y suspensiones, nos golpean
continuamente la puerta hermanos y hermanas que están perdiendo el trabajo o
que han sido suspendidos y no tienen como llevar el pan a la casa, y esto a
nosotros también nos sensibiliza de una manera especial, por eso creo que están
bien los verbos “Crear” y “Hacer”, pero me parece que falta el “Sentir”, la sensibilidad social que necesitamos nosotros.
Una sensibilidad social operativa,
alentamos la copa de leche de las escuelas de nuestras provincias, pero –lo
hemos compartido en las reuniones de obispos– ¿qué hacemos con los chicos que no están escolarizados en la
provincia de Buenos Aires, en el país? En la provincia no tienen la copa de
leche esos chicos ¿no? Tenemos
desnutrición, tenemos los comedores atestados… Antes de ayer escuchábamos a
una organización de Mar del Plata que da de comer y alimentos, quienes nos
decían que la demanda de alimentos en
los últimos tiempos ha crecido el 30%, y esto nos sensibiliza mucho.
Queremos un desarrollo sustentable,
pero también vemos parques industriales
cerrados o que no comienzan a funcionar, por lo menos aquellos que más
conocemos, uno privado por ejemplo en San Vicente, uno que intenta ser de otro
modo en Pte. Perón.
Respecto a la Educación de Adultos
nosotros deseamos, por supuesto, alentamos estos ciento diez mil adultos que
hoy están en la Educación, pero, yo no soy un técnico, pero tenemos tres millones de adultos acá en la
provincia de Buenos Aires, tres millones que no están escolarizados.
Yo me pregunto si, en este tema tan
delicado, que todos vivimos a nivel país que es la inseguridad, que es la violencia, junto al tema que aquí se trató del
narcomenudeo, del narcotráfico y del consumo de sustancias, no es
justamente por la falta de trabajo, la falta de esperanza, la falta de
contención de nuestros jóvenes y de nuestras familias, la familia es la célula
básica de la sociedad. Si no apostamos a
las familias estamos, perdónenme la expresión, “fritos”, parece que
atentamos a la familia con el divorcio,
atentamos contra la familia con el aborto.
A mí me parece que la familia es lo
que hoy tenemos que defender. Con respecto a esta inseguridad que vivimos, es
importante que reformemos hospitales,
no vemos que se creen hospitales, pero si se construyen cárceles, al lado de la
40 se está construyendo una cárcel en Lomas de Zamora, y también esto nos
preocupa y nos sensibiliza.
Queremos desde la esperanza, porque la esperanza es una virtud que Dios nos
regala a todos pero que debemos alentar y construir, una unidad de trabajo,
de encuentro, de escucha interinstitucional. Pero, cuando el trabajo nuestro no
alcanza, es un rol imperativo -desde la Doctrina Social de la Iglesia- el principio de subsidiariedad, que se
haga cargo el gobierno, el Estado debe hacerse cargo.
Hoy vemos que tenemos jubilados sin medicación, nosotros recibimos las recetas de los
hospitales, frente a su municipio, en la Parroquia Inmaculada, en la
farmacia de Caritas todos los días, y remedio que no existe en la farmacia se
le compra. Vemos que tenemos en su distrito un hospital el PAMI, en Esteban
Echeverría, construido, terminado, sabiendo que el 3% del sueldo de ustedes,
jubilados y de ustedes activos va al PAMI, pero no llega al PAMI, lo maneja la AFIP
y lo maneja la ANSES, y tenemos hospitales cerrados, construidos… Sensibilidad
social.
Nos parece a nosotros que esta
esperanza debe ser construida también con los jóvenes, con quienes esta mañana nos reuníamos, pero qué hacemos
con los jóvenes si no tenemos recursos. Los jóvenes tienen esperanza, los
jóvenes quieren. Hoy les decía que, si bien en el país hay jóvenes que ni
estudian ni trabajan, los jóvenes quieren abrirse camino, lo hemos visto con el
proyecto presentado esta mañana de
Cuidadores de la Casa Común, chicas y chicos que están en el consumo, pibas
que vienen con sus bebés y cuando se les presenta un proyecto de vida, una
contención, una apertura a la capacitación y por lo tanto una salida en el
futuro laboral, los jóvenes, las chicas y los chicos se entusiasman, quieren.
No vivimos con los “pibes chorros” todos los días, estas chicas y estos chicos
realmente quieren salir adelante, pero lamentablemente no tenemos recursos.
Evidentemente que la paz es fruto de la justicia, tenemos
que trabajar por la paz social, pero desde la justicia social, si no va a ser
muy difícil que podamos alentar a tanta gente que hoy está muy deprimida, gente
angustiada que hoy viene a vernos. Nosotros como pastores atendemos mucha gente
a diario que, en el fondo, muchos de ellos se rebelan en su corazón porque
sienten que viven una injusticia, que no se merecieron eso que viven.
Y hay que consolar, hay que poner el
hombro, pero para eso necesitamos creatividad, necesitamos inversión,
necesitamos un desarrollo que sea
sustentable, porque vemos PyMES cerradas, esto es una realidad, y vemos
trabajadores suspendidos y esto también se traduce en reclamos todos los días
que recibimos nosotros.
Nosotros deseamos que, a partir de
esta Semana Social, también podamos entre todos tener una prospectiva, es decir
algo que nos anime a seguir trabajando juntos, a no bajar los brazos.
Es buena noticia cuando hacemos cosas
y también cuando lo hacemos por los más pobres, pero también es bueno cuando
nos juzgamos más allá incluso de nuestra propia fama, de nuestro propio
estatus, de nuestra propia apariencia o de lo que digan de nosotros, si es en
este camino de servicio a los más pobres.
¡Gracias
por estar, gracias Hermanos Obispos de la Pastoral Social, están todos, espero
realmente que estos tres días de la Semana Social sean fructíferos!
lunes, 25 de junio de 2018
viernes, 22 de junio de 2018
La Segunda Reforma Universitaria
Aritz
Recalde - Leonardo Moyano
Junio
de 2018
El legado de los reformistas
del año 1918
Hace
un siglo se produjo la Reforma Universitaria del año 1918, conformando uno de
los sucesos políticos y culturales sudamericanos más importantes del siglo XX. Con
justeza, el peruano Raúl Haya de La Torre lo caracterizó como el “más trascendente movimiento de renovación
intelectual acaecido en Indoamerica desde la Independencia”.
Europa
se encontraba sumergida en una cruenta guerra y en una decadencia política,
económica y cultural. Frente a ese panorama, la juventud iberoamericana elevó
la esperanza de un nuevo mundo. Los universitarios promovieron activamente la
edificación de una cultura humanista, que iba a funcionar como marco para
construir una sociedad justa, libre y solidaria.
La
Reforma retomó el legado de los pensadores, artistas, dirigentes políticos y
trabajadores de nuestra región. Las jornadas reflejan los aires libertarios de
la revolución mexicana y el legado intelectual de José Vasconcelos. La iniciativa
afirmó los ideales americanistas de la Magna
Patria del uruguayo Enrique Rodó y también la causa democrática y social
del presidente José Batlle y Ordóñez. El proceso luego se irradió por las diversas
universidades sudamericanas, templando la política regional con nuevas
consignas y con renovadas banderas emancipadoras.
La
Reforma Universitaria fue pluripartidista y diversa en el plano ideológico. El
movimiento expresó los anhelos de cambio social y de democratización electoral,
en línea con la presidencia de Hipólito Yrigoyen. Los reformistas bregaron por
una universidad comprometida con su tiempo, que garantizara la participación
activa de los jóvenes y que estuviera consustanciada con el cambio social y
político de los pueblos. La institución tenía que ser forjadora de la conciencia
nacional independiente y antiimperialista, contribuyendo a la unidad
sudamericana y a un nuevo orden regional y mundial de paz y de fraternidad.
La Universidad de la Segunda
Reforma Universitaria
En
el contexto de surgimiento y de desenvolvimiento de la Reforma, los
trabajadores carecían de derechos sociales y laborales, y en muchos casos las
organizaciones sindicales no eran reconocidas institucionalmente. Las
represiones de los Talleres Vassena y de la Patagonia son expresiones trágicas
de esa realidad. Las mujeres no votaban y tenían cercenadas las posibilidades
de estudiar en la universidad. Los modelos productivos del país y de la región
eran dependientes y atrasados y se caracterizaban por la escasa
industrialización y por la mera exportación de recursos naturales.
Con
posterioridad al año 1918, surgieron en todo el Continente diversos movimientos
nacionales que intentaron superar el subdesarrollo y emancipar socialmente al
pueblo. En ese marco, se conformó una nueva agenda universitaria, científica,
cultural y social y eso supuso cambios y actualizaciones a la Reforma.
Los
obreros exigieron el derecho a estudiar y a participar activamente de la vida
académica. Cumpliendo este anhelo, Juan Perón sancionó la gratuidad de los
estudios en el año 1949 y sostuvo que “yo
no quiero una universidad para el privilegiado: yo quiero la universidad para
el Pueblo (…) hemos de llevar a las universidades profesionales a nuestros
muchachos pobres, porque entre ellos, estoy persuadido, hay más inteligencia y
más corazón que en los otros”. La
Revolución Justicialista creó comedores estudiantiles subsidiados, horarios
nocturnos y promovió becas para jóvenes de bajos recursos y derechos laborales
para docentes y nodocentes. El gobierno inauguró la Universidad Obrera Nacional
(UON), con carreras de ingeniería orientadas a alcanzar la independencia
económica.
En
las décadas del cuarenta al setenta, los sindicatos de trabajadores ocuparon un
lugar fundamental en la vida nacional y en su origen la Universidad Obrera
designó un rector proveniente de la Confederación General del Trabajo. Con
justeza, Ernesto “semilla” Ramírez afirmó que “en la universidad no puede lograr hacerse otra cosa que lo que sucede
en el país; en este momento el pueblo y su columna vertebral, los trabajadores,
asumen el gobierno y también lo tenemos que asumir en la Universidad”. Los universitarios
argentinos lucharon por alcanzar los derechos laborales de estabilidad, salario
digno, capacitación y carrera académica y administrativa. Con estos
antecedentes y por primera vez en la historia, en los años 2006 y 2015 se
sancionaron los Convenios Colectivos de trabajo nodocente y docente,
respectivamente.
Abandonando
posiciones elitistas, las Casas de Altos estudios fueron reconociendo la
importancia de incluir en los órganos de gobierno a los docentes (1918), los
estudiantes (1918), a los graduados (1956), a los nodocentes (1974) y a
miembros de la producción y del trabajo que intervienen en consejos sociales y
comunitarios en diversas universidades argentinas.
Ciencia para la emancipación
Los
académicos no pueden ser ajenos al acontecer nacional. Los universitarios no
nos podremos realizar plenamente en una comunidad que no se realiza. La
autonomía no puede convertirse en la justificación de una universidad isla, distante de la realidad nacional y
social. Ernesto “semilla” Ramírez lo manifestó con lucidez: “nosotros decimos que vamos a crear una
universidad para la liberación (…) lo que no vamos a tolerar es que en nombre
de la libertad de cátedra o en nombre de la autonomía universitaria venga a
trabajarse en contra del país”. Con esta misma finalidad, entendemos que las
instituciones deben orientar sus funciones de docencia, transferencia,
cooperación e investigación, para acompañar el desarrollo nacional y la
soberanía cultural y tecnológica de los países.
A
cien años de las históricas jornadas de Córdoba, seguiremos bregando por
edificar:
- Una
cultura y una ciencia nacional y antiimperialista, reconociendo la diversidad
histórica, étnica y regional, promoviendo el dialogo interdisciplinario
y orientando la actividad académica hacia la solución de los problemas
argentinos, sudamericanos y universales;
- Una
universidad abierta al pueblo y en la cual la educación sea un derecho social universal
y no un privilegio de elite o de clase;
- Una
comunidad colegiada y democrática de trabajo, en la cual intervengan los cuatro
claustros con voz y voto, en dialogo directo y permanente con consejos sociales
compuestos con organizaciones de la producción y del trabajo de cada región;
- Una
institución cogobernada, con participación protagónica de los sindicatos y en
la cual se reconozcan, garanticen y profundicen los derechos laborales de sus
trabajadores docentes y nodocentes;
- Una
conciencia sudamericana que contribuya a la efectiva integración cultural,
social, productiva y tecnológica de nuestros pueblos, gobiernos y Estados;
- Una
agenda de investigación, de docencia y de transferencia que contribuya a la
formación de cadenas de valor, a la innovación y a la soberanía industrial y
tecnológica sudamericana;
- Una
cultura humanista y democrática, que reconozca y que promueva el pleno
ejercicio de los derechos humanos, repudiando las dictaduras y la violación del
orden constitucional.
Como
bien dijo Arturo Jauretche, “el remedio
no es menos Reforma, si no más Reforma, es decir más politización (…)
entendiendo por politización aproximar más la Universidad al país”.
jueves, 21 de junio de 2018
¿Cómo se posiciona Donald Trump?
por Thierry Meyssan
Los electores estadounidenses
optaron por Donald Trump porque aspiraban a un cambio de paradigma y, ya en la
Casa Blanca, Trump sigue sorprendiendo a quienes lo consideran una especie de
desquiciado. Pero Trump no está haciendo
otra cosa que aplicar las ideas que ya había desarrollado durante su campaña
electoral, inscribiéndose así en una tradición política profundamente
enraizada en la historia estadounidense, aunque fue ignorada por mucho tiempo.
Haciendo abstracción de su particular manera de comunicarse con la opinión,
Thierry Meyssan se concentra en los actos de Donald Trump en relación con sus
compromisos.
Durante la campaña electoral
que precedió la elección presidencial estadounidense mostramos que la rivalidad
entre Hillary Clinton y Donald Trump no tenía tanto que ver con sus estilos
respectivos como con la cultura particular de cada uno de los dos candidatos [1].
Donald Trump, recién llegado a la
política, cuestionaba la dominación puritana sobre Estados Unidos y reclamaba
el regreso al compromiso original de 1789 –inscrito en la Carta de Derechos
(The Bill of Rights)– entre los revolucionarios que luchaban contra el rey
Jorge y los grandes terratenientes de las Trece Colonias.
Pero Donald Trump no era tan
neófito en materia de política: en 2001, ya había manifestado claramente su
oposición al sistema el día mismo de los atentados del 11 de septiembre [2] y,
posteriormente, con su polémica sobre el lugar de nacimiento del presidente
Barack Obama.
En aquel momento tampoco
interpretábamos la fortuna personal de Donald Trump como una señal de que
actuaría obligatoriamente al servicio de los más ricos sino como prueba de que defendería el capitalismo productivo contra
el capitalismo especulativo.
En materia de política
exterior subrayábamos que los presidentes George
W. Bush y Barack Obama habían iniciado guerras en Afganistán, Irak, Libia y
Siria, en aplicación de la estrategia del almirante Cebrowski tendiente a
destruir las estructuras de los Estados en todos los países del «Medio Oriente
ampliado» (o «Gran Medio Oriente») [3], mientras que, en el plano interno,
habían suspendido la aplicación de la mencionada Carta de Derechos y que todo
eso había empeorado la situación de los «blancos pobres».
Donald Trump, por el
contrario, denunciaba constantemente el Imperio estadounidense y anunciaba el
regreso a los principios republicanos, señalando como referencia a Andrew
Jackson (presidente de Estados Unidos de 1829 a 1837) [4], y obteniendo así el
aval de los ex colaboradores de Richard Nixon (1969-1974) [5].
En materia de política
interna, Trump sintetizaba su pensamiento en el eslogan «Make America Great
Again», o sea apostando por dejar de lado la quimera imperial para volver al «sueño americano» de
enriquecimiento personal. Y su política exterior la expresaba con el eslogan
«America First», que nosotros no interpretábamos en el sentido que se le
dio durante la Segunda Guerra Mundial sino con su sentido original. En resumen,
no veíamos en Donald Trump un neonazi sino un político que se negaba a mantener
su país al servicio de las élites transnacionales.
Más sorprendente aún, nos
parecía imposible que Trump lograra llegar a un acuerdo cultural con la minoría
de origen mexicano y pronosticábamos que facilitaría a largo plazo una especie
de divorcio por consentimiento mutuo a través de la independencia de California
(CalExit) [6].
No obstante, nuestra lectura
de los objetivos de Donald Trump y de su método dejaba abierta la cuestión
sobre las posibilidades reales que un presidente estadounidense puede tener
para modificar la estrategia militar de su país [7].
Durante 2 años, nuestros
artículos han ido contra la corriente de la totalidad de los comentaristas, y
hemos sido clasificados como partidarios de Donald Trump, lo cual es una
interpretación errónea del sentido de nuestro trabajo. No somos electores
estadounidenses y, por ende, no apoyamos a ningún candidato a la Casa Blanca.
Somos analistas políticos y sólo tratamos de comprender los hechos y anticipar
sus consecuencias.
¿CUÁL ES LA SITUACIÓN EN ESTE
MOMENTO?
Tenemos que concentrarnos en
los hechos y hacer abstracción de todo lo que Trump dice.
Tenemos que distinguir los
resultados de los actos de Donald Trump de lo que constituye la continuidad de
sus predecesores así como lo que tiene que ver con la tendencia del momento
preciso.
En el plano interno
Donald Trump apoyó una manifestación de los supremacistas blancos
en Charlottesville y el derecho a portar armas, incluso después de la
matanza de Parkland. Esas posiciones han sido interpretadas como un respaldo a
la extrema derecha y a la violencia. En realidad, para Trump se trataba de
defender la versión estadounidense de los «derechos humanos», la que se enuncia
en la Bill of Rights.
Por supuesto, es válido
enumerar las duras críticas contra la definición estadounidense de los
«derechos humanos», que nosotros mismos criticamos constantemente, pero ese es
otro debate.
A falta de los medios
necesarios, está lejos de terminarse la construcción –iniciada por los
predecesores de Trump– del muro en la
frontera con México. Es pronto aún para sacar conclusiones al respecto. No
ha tenido lugar el enfrentamiento con el sector de los inmigrantes
hispanoamericanos que rechazan hablar inglés e integrarse al compromiso de
1789. Donald Trump se ha limitado a suprimir el servicio de comunicación
pública de la Casa Blanca en lengua hispana.
En el sector del medioambiente, Donald Trump rechazó el
Acuerdo de París, no porque no le importe la ecología sino porque ese
acuerdo impone un arreglo financiero que sólo beneficia a los responsables de
las bolsas creadas para la compra-venta de derechos de emisión de gases de
efecto invernadero [8].
En el plano económico, Donald Trump no ha logrado
imponer su revolución, que consistía en favorecer la exportación y gravar la
importación. Pero sacó a Estados Unidos de los tratados de libre comercio
que aún no estaban ratificados, como el Acuerdo de Asociación Transpacífica. Su
Border Adjustment Tax fue modificada por el Congreso y ahora está tratando de
evadir la oposición de los parlamentarios y de instaurar gravámenes prohibitivos a la importación de ciertos productos,
sorprendiendo con ello a los aliados de Estados Unidos y provocando la cólera
de China [9].
Al mismo tiempo, Donald Trump
encuentra dificultades para iniciar su programa rooseveltiano de construcción y
reacondicionamiento de infraestructuras –hasta el momento sólo ha encontrado un
15% del financiamiento. Y tampoco ha iniciado aún su programa de utilización de
cerebros extranjeros para mejorar la industria estadounidense, a pesar de
tratarse de un tema recogido en su Estrategia de Seguridad Nacional [10].
Sin embargo, lo poco que ya ha podido hacer ha bastado
para reactivar la producción y el empleo en su país.
En el plano exterior
En su intento de renunciar al
Imperio estadounidense, Trump había
anunciado su intención de poner fin al apoyo de Estados Unidos a los
yihadistas, disolver la OTAN, abandonar la estrategia del almirante
Cebrowski y traer de regreso las tropas estadounidenses que ocupan varios
países. Es claramente mucho más difícil reformar el más extenso de los entes
federales –las fuerzas armadas de Estados Unidos– que modificar por decreto las
reglas económicas y financieras.
El presidente Trump priorizó
poner personas de confianza a la cabeza del Departamento de Defensa y de la
CIA, para evitar todo intento de rebelión. Reformó
el Consejo de Seguridad Nacional restringiendo el papel del Pentágono y el de
la CIA [11]. Y de inmediato puso fin a las «revoluciones de colores» y a
otras formas de golpes de Estado utilizadas por sus predecesores.
Luego convenció a los países árabes, como Arabia Saudita, para
que pusieran fin a su apoyo a los yihadistas [12]. Los resultados de esa decisión
no tardaron en aparecer con la caída del Emirato Islámico (Daesh) en Irak y en
Siria.
Al mismo tiempo, Trump postergó la disolución de la OTAN y
se limitó a agregarle una función antiterrorista [13]. Mientras tanto, en
el contexto de la campaña británica contra Moscú, la OTAN desarrolla su
dispositivo anti-ruso [14].
Si Donald Trump ha conservado
la OTAN ha sido sólo para mantener bajo control a los vasallos de Estados
Unidos. Y al mismo tiempo acaba de desacreditar deliberadamente al G7, poniendo
con ello a sus desorientados líderes ante sus propias responsabilidades.
Para interrumpir la aplicación
de la estrategia de Cebrowski en el «Medio Oriente ampliado», Trump está
preparando una reorganización de esa región alrededor de la salida de Estados
Unidos de los acuerdos con Irán (o sea el acuerdo llamado 5+1, o JCPOA, y el
acuerdo bilateral secreto entre Washington y Teherán) y de su plan para el
arreglo de la cuestión palestina. Si bien ese proyecto –que Francia y el Reino
Unido ya tratan de sabotear– tiene pocas posibilidades de instaurar una paz
regional, al menos permite paralizar las iniciativas del Pentágono. Pero los oficiales
superiores preparan ahora la aplicación de la estrategia Cebrowski en la
«cuenca del Caribe».
La iniciativa tendiente a
resolver el conflicto en la península de
Corea, último vestigio de los tiempos de la guerra fría, debería permitir a
Trump poner nuevamente en tela de juicio la razón de ser de la OTAN ya que si
los países europeos se hicieron miembros de ese bloque militar fue,
supuestamente, para evitar en Europa una situación comparable a la guerra de
Corea.
A fin de cuentas, las fuerzas armadas estadounidenses ya no
serían utilizadas para aplastar pequeños países sino única y exclusivamente
para aislar a Rusia y para impedir que China pueda desarrollar sus «Rutas de la
Seda».
Citas
[1]
«Estados Unidos, ¿se reforma o se desgarra?», por Thierry Meyssan, Red
Voltaire, 26 de octubre de 2016.
[2]
Ver la intervención de Donald Trump, el 11 de septiembre de 2001, en New York
9.
[3]
«El proyecto militar de Estados Unidos para el mundo», por Thierry Meyssan,
Haïti Liberté (Haití), Red Voltaire, 22 de agosto de 2017.
[4] “Trump has picked a deeply
disturbing hero”, Michael Gerson, The Washington Post, 16 de marzo de 2017.
[5] “Donald Trump’s ‘America
First’ Foreign Policy Speech”, by Donald Trump, Voltaire Network, 27 de abril
de 2016.
[6]
«Balance y perspectivas de Donald Trump», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 5
de diciembre de 2017.
[7]
«La alternancia del Poder imperial», por Manlio Dinucci, Il Manifesto (Italia),
Red Voltaire, 16 de noviembre de 2016.
[8]
«1997-2010: La ecología financiera», por Thierry Meyssan, Оdnako (Rusia), Red
Voltaire, 28 de abril de 2010.
[9]
«En Estados Unidos, imperialismo contra ultraimperialismo» y «¿Guerra económica
o “guerra absoluta”?», por Jean-Claude Paye, Red Voltaire, 3 de junio y 9 de
junio de 2018.
[10] Security Strategy of the
United States of America, White House, 18 de diciembre de 2017.
[11] “Presidential Memorandum:
Organization of the National Security Council and the Homeland Security
Council”, por Donald Trump, Voltaire Network, 28 de enero de 2017. «Donald Trump disuelve la organización del imperialismo
estadounidense», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 30 de enero de 2017.
[12] “Presidential Memorandum:
Plan to Defeat the Islamic State of Iraq and Syria”, por Donald Trump, Voltaire
Network, 28 de enero de 2017. “Donald Trump’s Speech to the Arab Islamic
American Summit”, por Donald Trump, Voltaire Network, 21 de mayo de 2017.
[13] “Remarks by Donald Trump
at NATO Unveiling of the Article 5 and Berlin Wall Memorials”, por Donald
Trump, Voltaire Network, 25 de mayo de 2017.
[14]
«La OTAN no “obsoleta” se prepara con Mattis para otras guerras», por Manlio
Dinucci, Il Manifesto (Italia) , Red Voltaire, 16 de febrero de 2017.
lunes, 18 de junio de 2018
El desafío de los esclavos
Martín Granovsky
Abril 2018
Decía el hashtag que circulaba
anoche en Twitter, mientras la Corte Suprema de Brasil se aprestaba a dar luz
verde para la prisión de Luiz Inácio Lula da Silva: #LulaValeALuta.
Literalmente, Lula, vale la lucha. Era un ejercicio de la voluntad que buscaba
sintonizar con el de Lula. A los 72 años, el ex presidente se mueve con la
energía de un chico. Incluso hace fierros para soportar caravanas, actos y,
como mínimo, un discurso de 45 minutos por día. Lula tiene la determinación de
Espartaco, el esclavo que en el 73 antes de Cristo lideró en Roma una rebelión
de los esclavos.
Sin voluntad ninguna política
es posible. Tampoco sin esperanza. Pero ni la decisión ni el sentimiento pueden
omitir el análisis realista de los hechos: la
simple chance de que Lula pueda ir a prisión es en sí misma una catástrofe para
Brasil y para toda América Latina. Hay diez motivos para pensar así:
1) La sentencia de la Corte por seis a cinco convalida la
verosimilitud del fallo sin pruebas del juez Sergio Moro, confirmado en
segunda instancia por un tribunal de Porto Alegre.
2) La Corte bendijo la Justicia utilizada como arma persecutoria
contra el líder popular más grande del continente. Carmem Lúcia, la presidenta de la Corte, la que desempató el cinco
a cinco, es una figura mimada por el establishment. Si alguien quisiera
comprobar la trama del golpe bastaría con examinar sus interlocutores
frecuentes: directivos del la Red Globo (monopolio en la tevé abierta), el
banco Itaú, Gol, constructora MRV, Electrobras, Mittal Aceros. Es decir los
grandes medios, las grandes empresas y los grandes bancos, que dirigieron el
golpe parlamentario de 2016 contra Dilma Rousseff utilizando como herramientas
a funcionarios de la Procuración, de la Policía Federal y del Poder Judicial.
3) Lula no es cualquier líder.
Es el que condujo a 36 millones de
pobres hacia el consumo, la educación y la autoestima en solo ocho años,
desde el primer día de 2003 hasta el último día de 2010. Son 36 millones dentro
de los 230 millones que viven en uno de los mayores países del mundo.
4) Lula no es solo una
leyenda. Todas las encuestas lo dan como
ganador en primera y segunda vuelta para las presidenciales del 7 de
octubre.
5) Lula no tiene relevo. Ningún dirigente del Partido de los Trabajadores
pinta con fuerza como candidato. Si la Justicia Electoral le cierra
definitivamente el camino, cosa que puede ocurrir el 15 de agosto, el PT debe
confiar en que el dedo de Lula bendiga a un postulante y lo levante. Pero nunca
será Lula.
6) El PT es un organismo
colectivo pero con la prisión de Lula perdería la fórmula mágica para octubre:
este Luther King que en 2002 contó su sueño de tres comidas por día para todos
los brasileños y ahora narra, todos los días, el sueño de recuperar los derechos
sociales que se están perdiendo con el gobierno de facto de Michel Temer.
7) Lula es el símbolo del gatillo fácil de la Justicia. Cualquiera
puede ir preso sin motivos. Hasta el tipo más popular de una nación.
8) Para extirpar lo que
significa Lula -los sindicatos, los
movimientos sociales, el Estado fuerte, la banca pública, Petrobrás- las élites están recurriendo a la violencia
directa. Los nueve tiros del killer que mató a la concejal de Río Marielle Franco no quisieron
representar un accidente. Buscaron dejar en claro que era un asesinato
profesional.
9) Sería un error poner al Ejército como la vanguardia de las élites. La
vanguardia es esa constelación de bancos, grandes medios y funcionarios
judiciales. Pero los militares avanzan como factor de poder interno,
cumpliendo el encargo de transformar en escenarios de guerra los conflictos
sociales. Clima de época: la policía bonaerense de Lanús, que practica razzias
en comedores y colectivos, es pariente directa de las policías asesinas de Río
y San Pablo.
10) Con el fallo de la Corte
terminó la primera etapa del golpe, iniciada con el derrocamiento de Dilma.
Esta segunda etapa busca estabilizar un modelo de injusticia persistente en el
tiempo. Y para eso es necesario extirpar lo que un senador brasileño llamó “la
raza maldita”, o sea el PT y sus obreros con ínfulas de gobierno.
En Brasil los esclavócratas reciclaron una ideología de
dominación basada en la esclavitud, que el país pudo dejar recién en 1888.
Tarde, muy tarde. Tal vez porque esa inercia pueda ser vencida solo en décadas,
y no en años, es que los brasileños de hoy simpatizan con Lula pero no se
comprometen en la calle por él ni por ellos. Por si algún día llegaran a
hacerlo es que los esclavistas brasileños ya no dan más vueltas. Vieron que su
único camino era jaquear a Espartaco y neutralizarlo.
En los últimos años, desde que
dejó la presidencia, Lula lee biografías. Es el género que más le gusta. ¿Habrá
leído el “Espartaco” del norteamericano Howard Fast? El novelista terminó su
libro en 1951 pero lo había empezado a diseñar mentalmente mientras estaba en
la cárcel. Lo apresaron porque no había querido delatar a los miembros de la
solidaridad con los republicanos españoles. No consiguió editor y la publicó
por su cuenta, con dinero prestado, hasta que vendió millones de ejemplares. Es
interesante la obra. En un momento el escritor se detiene a contar cómo son las
fuerzas de Espartaco. Las describe así: “Un ejército que debe alcanzar la
victoria, ya que no hay puentes por los que pueda retroceder ni tierra en que
pueda encontrar refugio o descanso”. Una fuerza sin vuelta atrás. Lula parece
consciente de que ése es su destino y, como no es un mesiánico, ahora quiere
persuadir al pueblo brasileño de que, si vuelve atrás, le costará una enormidad
recuperar una vida digna. Otros 500 años, tal vez.
El desafío de Brasil es tan
inmenso como su tragedia.
viernes, 15 de junio de 2018
jueves, 14 de junio de 2018
PERIODISTAS / Un recorrido con apuntes sobre distintas épocas
Por GABRIEL FERNÁNDEZ *
Cuando nos formaron laboralmente
el elemento central no era otro que la redacción periodística en sus
múltiples variantes. Nos zambulleron en un mundo de artículos, reportajes,
títulos, copetes, volantas, bajadas. Algunos periodistas que ejercían como
docentes nos hablaron de las fuentes y los modos de conseguir información.
Claro que advirtieron sobre líneas editoriales y casi no hacían mención a las
empresas que gobernaban progresivamente el mercado. Pero estaba bien: era lo
que nos permitía tener una concepción clara del oficio y, a la primera ocasión,
empezar a practicarlo.
Con todo, así fue durante casi dos
décadas. En todos los medios recorridos el área comercial y la zona
administrativa quedaban lejos. Otros trabajadores, con experiencia o formados
en esos rubros, se ocupaban del sostén y el papeleo. Claro que aquellos con
inquietudes específicas podíamos transitar, a riesgo propio, experiencias
independientes. Lo hacíamos; pero contábamos con el reaseguro de la
contratación profesional, en blanco y con vigencia de estatuto y
convenio. Había trabajo en prensa.
Lo decía el querido Adrián
Desiderato –compartimos La Voz, Sur y él luego derivó
hacia Crónica mientras este periodista recaló en el diario
de las Madres -: “¿viste que en este gremio siempre aparece algo? ¡No
hay que preocuparse! Cada tanto sale un medio nuevo o alguien te llama de algún
diario”. De ese modo transcurrió nuestra vida laboral, por aquí y por allá. El
quiebre, la rajadura generada como una espada de hielo entre el ayer y el hoy,
se registró durante el menemismo. Allí se fueron dando dos situaciones
simultáneas. El ministro Domingo Cavallo
inventó el monotributo y las empresas empezaron a contratar planteles enteros
de los otrora freelance, pero para todos los días: luego, de común acuerdo,
esas firmas entendieron que debían atraer a periodistas acordes con su
lineamiento.
Entre ambos factores, el oficial y
el empresarial, el gremio de prensa se
fue convirtiendo en uno de los espacios más precarizados en el mundo
del trabajo. Quienes quedamos al frente de algunos medios, casi sin darnos
cuenta, nos familiarizamos con facturas, búsqueda de publicidad, inversores,
planillas y transferencias. Todo esto gestó una realidad que supera
holgadamente las dos o tres funciones que saltan formalmente a la vista: la
concreción de esas labores comerciales y administrativas para quienes ni siquiera
considerábamos la posibilidad de hojear un libro de contabilidad en el
secundario ha resultado un esfuerzo superior para el que –a la luz de aquellos
años de formación- no estábamos habituados.
Sin embargo, la adecuación a esta
singular polifunción se fue dando, y la Década Ganada, con su mercado interno
dinámico, facilitó el desarrollo de los más ordenados y de aquellos que podían
ofrecer materiales atractivos. Hubo muchos problemas y desencuentros, claro,
pero aún sin respaldo oficial, se pudo laborar y proyectar con cierto vuelo.
Cuando hay plata en la calle la sociedad se amplía y las perspectivas se tornan
probables. Así construimos algunos de los medios que quienes leen estas líneas
toman en cuenta día a día, y otros que andan mejor o peor realizados por ahí.
Aunque el filo de aquella espada seguía en alto, aprendimos a esquivarlo.
Por estas horas, cuando era
posible dar un salto cualitativo y construir grandes medios nacional populares,
el cambio de orientación económico política en el Estado Nacional desestructuró el camino y revivió lo peor de los años
noventa pero combinado con un poderío empresarial con patente de
corso que pretende inhabilitar los mejores esfuerzos. El resultado parcial ha
sido un bloqueo informativo apreciable que en vez de forjar interpretaciones
variadas sobre hechos admitidos directamente se permite el lujo de ignorar
realidades y transmitir mentiras sin más.
Es tentador afirmar que frente a
este panorama es preciso volver a las fuentes. Pero sería una verdad a
medias y sabemos lo que ello implica. Dentro del bullente panorama
comunicacional es importante –claro que sí- retomar la sana práctica de brindar
respuesta al qué, cómo, cuándo, porqué, donde y si es posible, para qué;
narrado con los apreciables sujeto, verbo y predicado. Pero a la vera de
esa esencia laboral, emerge el gran desafío de ordenar con justeza el
funcionamiento de los medios que buscan vincularse certeramente con el pueblo
al que pertenecen.
Para ello es pertinente la búsqueda profunda de un sostenimiento
económico ligado a los espacios con intereses comunes. Y enlazar con
el aprovechamiento extremo de las nuevas tecnologías. Estas no ameritan
idealización ni negación, sino admisión justa de su carácter de canales de
comunicación. El lineamiento editorial, que necesita incluir la
descripción de la Verdad como elemento central, ya no puede ignorar eso que
hemos incorporado conceptualmente al debate periodístico nacional: el
posicionamiento, el lugar de mirador resulta determinante. La enorme tarea por
delante es la elaboración de medios cuya perspectiva nazca en el Pueblo argentino
y en el Sur del continente.
EL OFICIO, EN SÍ MISMO
Esto nos lleva a dar una vuelta de
tuerca sobre el arranque de este mismo artículo. Veamos. Ahí, claro, nace la
objeción. –Y con todo eso ¿qué cambia? La misma pregunta implica un
error, pues la comunicación nunca resultó eje motor de las
transformaciones, sino apuntalamiento de las batallas políticas que los pueblos
libran en las calles, en los comicios, en los gremios y en los congresos. En la
cultura. Tampoco cambiaba nada per se con la difusión de un artículo extenso y
profundo en el pasado. Contribuía, como hoy, a forjar una zona poblacional
crítica, pensante y a mejorar por tanto el accionar de las franjas más
dinámicas. Pero el misterio de porqué cuándo cómo dónde se
genera un camino revolucionario está más allá de una publicación. Ni hablar
del quién, gran debate sobre el Sujeto. No lo generaron los
artículos del 18 Brumario, no lo originó Operación Masacre, no lo produjo el Libro
Rojo.
Lo cual nos lleva al nudo lejano
de la discusión. Nada es en sí mismo revolucionario. Queda bien decirlo,
pero no es cierto. La poesía, el rock, Beethoven, el marxismo, la
contracultura, el peronismo, la pasión, la sabiduría, el sexo, el cine, la
literatura; el ping pong. Nada. Toda expresividad humana, si calza justo en el
segmento exacto en el momento adecuado, potencia el cambio, moviliza el quiebre
de viejas estructuras y abre nuevos senderos. Pero no lo concreta por sí misma.
Es parte de un volcán conjunto, del emerger de toda una comunidad que necesita
modificaciones trascendentes y toma las herramientas disponibles para llevarlas
a cabo.
El periodismo, puesto en su
justo lugar, no ha logrado –porque no podía hacerlo- llegar más allá. Es canal de control, desinformación y
desorientación del poder, así como lo es de conciencia, reflexión y
movilización de las regiones populares antitéticas. Posee una variedad
enorme de zonas grises, contiene múltiples facetas, incide bastante y daña o
mejora con intensidad; pero aunque le pese a
colegas que evalúan tener un lugar más valioso que el descripto, no va más
allá. Los beneficios planteados párrafos antes acerca de las virtudes de las
redes no escapan a ese diagnóstico; estamos muy lejos de suponer que su
expansión libera por su misma expansión. Pero de allí a aceptar la versión
según la cual empeora las cosas, no.
Sin embargo, la apertura
tecnológica si contiene un elemento que cabe mencionar: tiende a
democratizar. Y no “falsamente” como se dice por ahí. Antes del desarrollo que
impuso a la radiodifusión la tecnología adaptada por la organización Montoneros
con sus camioncitos durante la dictadura, para difundir algo por una radio
había que tomarla militarmente. Apuntar al locutor, extenderle el documento y
decirle -con la simpatía propia del militante- “leé esto”. Andando el
tiempo, esa cajita simple llegó a todos los pueblos del país y existen miles de
radios que en sus zonas de llegada compiten con las más importantes. Y sirven,
a su modo. Muchas ayudan a pensar, informan lo que otros no dicen.
Contribuyen a organizar.
Antes de internet para emitir masivamente era
preciso poseer un medio de comunicación. Hoy, una
persona –con la única condición habilitante de ser alfabetizada, lo cual no es
poco, admitimos- se convierte en emisor universal desde su hogar o, por qué no,
desde un económico locutorio. Ingresa a las redes y dice. Lo que quiere dice. Y
resulta ser que muchos, muchos, dicen pavadas. Pero también resulta ser
que unos cuantos ponen en cuestión la grandeza de los grandes escritores y las
veleidades de grandes periodistas… y dicen cosas atinadas, creativas,
talentosas, certeras. A veces mejores que las emitidas por soportes y
personalidades consagradas. Y reúnen lectores, y congregan grupos, y fomentan
causas.
¿Porqué olvidamos victorias? Es
habitual indicar que no hay que desdeñar la experiencia aquilatada en los
fracasos. Está bien. Pero tal vez resulte peor dejar de lado, desmerecer,
ignorar, los propios logros. Por eso señalamos los Cuadernos de Forja, el gran éxito periodístico de la
historia argentina, pero podemos seguir aquí y allá desmembrando prestigios y
preguntándonos si alguien evoca hoy al todopoderoso editorialista de los años
40 del diario La Nación. Pero Raúl
Scalabrini Ortiz, mal que bien, dejó su huella con un medio alternativo por
excelencia. Rodolfo Walsh jamás publicó en un medio grande,
comercial o masivo. Y hay mucho más.
¿Adónde vamos en definitiva? Acá:
tenemos demasiados expertos, contra lo que se piensa, en asuntos
mercadotécnicos, en las ciencias de las redes, que intentan
convencernos a quienes nos ocupamos de los contenidos, que los Ellos son
tan poderosos que jamás podremos alcanzarlos. Estos amigos bien intencionados,
miden y miden y dicen “nadie lee al campo nacional y popular, todos ven
lo que ellos quieren” y siguen midiendo y siguen midiendo y se les
cruzan las mediciones y nos explican que los lectores en redes se vinculan por
su cercanía conceptual, como si antes hubiera sido distinto, y miden y miden y
desfallecen ante el poder de los poderosos. Y nos dicen “¿Forja? ¡Pero
ahora no es lo mismo!”, y enfurecen cuando les decimos “es cierto,
ahora tenemos más herramientas, no menos”.
Entonces terminan tirando el
argumento “científico” por los aires y recaen en el decir del viejo nostalgioso
de fútbol era el de antes (cuando él era joven): “es que no
hay Jauretches, no hay Walshs, no hay…” . Esos perdieron antes de
pelear.
No confían en el vigor de una
buena idea. Nosotros, en cambio, potenciamos los contenidos.
Area
Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal.
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