jueves, 11 de mayo de 2017

Ana Jaramillo: “La universidad tiene que formar hombres y mujeres para resolver los problemas de la patria”

Entrevista a Ana Jaramillo, rectora UNLa
Por Maximiliano Borches para INFOBAIRES 24


¿En qué situación económica se encuentra la Universidad Nacional de Lanús?
Es compleja, a nosotros nos dieron el 0,7 % del presupuesto cuando en realidad nos corresponde el uno por ciento (por pauta). No se reconocen, por ejemplo, a doscientos treinta trabajadores no-docentes y no están otorgando la plata para sus salarios. Estuvo acá el ministro Bullrich quien nos prometió que nos lo iba a dar porque son cosas absolutamente necesarias, no nos han otorgado nada…
Por otra parte siempre a fin de año había una “Planilla B” que era para todas las universidades. El año pasado fue de cuatrocientos millones y se repartía por pauta y que para eso trabaja el Consejo Interuniversitario Nacional. El origen del fondo es que son distintas las necesidades de cada universidad. Ante lo cual nosotros tenemos doscientos treinta trabajadores no-docentes para quienes no nos pasan la plata, a pesar de que todos reconocen que la nuestra es la Universidad que menos trabajadores no-docentes tiene por estudiante. La “Planilla B” fue solamente para algunas universidades y no para el conjunto. El ministro empezó a ejecutarla a pesar de que decía que no la iba a aplicar. Nosotros planteamos que son treinta y cinco universidades que quedaron afuera y solamente dieron mil millones de pesos a veintiún universidades. Las otras treinta y cinco quedamos afuera.
Estos son refuerzos porque generalmente no alcanza el presupuesto y a nosotros ni siquiera nos pagaron la del 2016…. Hacemos muchas actividades y necesitamos el refuerzo. Por ejemplo, nosotros estamos construyendo con un préstamo CAF que nos fue otorgado tanto para la escuela judicial, para formar jueces, como para formar técnicamente en oficios, porque no todos van a ir a la universidad, por otra parte no es lo mismo una población de ochenta mil habitantes, que en el caso de Lanús donde tenemos más de un millón de personas.

-¿Cuál es el objetivo que persigue el Gobierno Nacional dejando afuera a treinta y cinco universidades nacionales del refuerzo presupuestario incluido en la “Planilla B”?, ¿a qué apuntan con esa decisión política?
 Yo creo que hay mucha discrecionalidad, así de clarito, me parece que hay discresionalidad. El  Consejo Interuniversitario Nacional ha realizado este modelo de pauta que costó muchísimo. Se incluyeron laboratorios, carreras con más dificultades, con más trabajo intensivo del docente que otras que son más tecnológicas. Nosotros requerimos inversión para la Escuela Técnica de Oficios. Tenemos aprobada una Escuela Ferroviaria en comunidad es absolutamente ferroviaria.  Teníamos aprobado el préstamo CAF y me llamaron para que cancelara la apertura de los sobres…yo no sé cual es la intención.
Se sub-ejecutó absolutamente el presupuesto del Ministerio de Educación. Al Ministro le dijimos que teníamos que construir un polideportivo para contener a los jóvenes. En ese momento costaba unos siete millones de pesos y dijo que sí: no nos llegó el presupuesto para hacerlo…
Hicimos un reclamo por la Planilla B y yo fui la vocera de las treinta y cinco universidades que quedaron afuera. Dijimos que no tenían porque tirar atrás todo el Presupuesto y que para eso existe una ley correctiva.

-¿Cuál es el rol de la universidad pública en la actual etapa de restauración liberal?
 Yo creo que la universidad pública tiene que formar hombres y mujeres para la Patria, como diría Jauretche. Es decir, para resolver los problemas nuestros de Argentina y de América Latina fundamentalmente. En mi exilio conocí la obra de un gran rector de la universidad de México que decía que “no puede ser que una institución creada por la sociedad, por el pueblo, forme almas sin patria”. No podemos recorrer como extraños por nuestra tierra. A nosotros nos paga el pueblo argentino y la respuesta de la universidad pública tiene que ser ayudar a resolver esos problemas.

Acá en la Universidad Nacional de Lanús no tenemos la carrera de abogacía, porque el problema es que hay demasiados abogados y poca justicia. Si tenemos la carrera de “Justicia y Derechos Humanos”. No tenemos arquitectura tampoco, no tenemos disciplinas, siempre digo lo mismo: la sociedad tiene problemas y la universidad tiene disciplinas y no se juntan nunca.
Nosotros queremos hacer la universidad del siglo XXI como decía UNESCO y tiene que ser trasdisciplinaria. La sociedad en su conjunto tiene que ser parte de las soluciones a los problemas. Hay que construir un país más justo…
La Universidad debe promover la conciencia nacional y latinoamericana (que es obligatorio en la UNLa para todos). Debe impulsar la Justicia y los Derechos Humanos para todos. La conciencia jurídica que tenemos que tener todos, no es de los abogados, la mayoría de los abogados son positivistas y creen en la razón pura. En realidad, nosotros estamos todos atravesados por pasiones, intereses, y por eso creo que la universidad pública argentina debería trabajar para el pueblo. ¿Pequeño desafío no?.... yo trato de hacer siempre de que se armen carreras, maestrías, doctorados que sirvan al desarrollo, la justicia y los derechos humanos de nuestro país.
Me entristece mucho no poder terminar la Escuela Técnica y de Oficios. Hicimos la Escuela Maternal para garantizar la igualdad. Se reciben a los chicos desde los 45 días para que las mujeres no abandonen los estudios. Lo conseguimos hacer con el anterior gobierno de la provincia.  Estos proyectos también deberían ser parte del presupuesto universitario

 “Tenemos más de mil estudiantes becados por nosotros, con parte de nuestro salario como docentes porque tenemos la teoría que nuestra responsabilidad como universitarios es devolver a la sociedad para que los estudiantes puedan seguir estudiando y no abandonar, ahora entraron a este plan de becas tres mil estudiantes más y se nos hace difícil, por eso lamentablemente nuestra estrategia es no abrir nuevas carreras, porque no podemos, pero sí queremos que nuestros egresados lleguen a buen puerto, pero si ponemos nuevas carreras no llegamos, y obviamente varias obras edilicias se pararon”

-Por último Ana, ¿qué sensación le causó en lo personal, el fallo de la Corte Suprema que habilita el 2×1 para liberar genocidas de la última dictadura cívico-militar-eclesiástica?
 La primera que me causó fue el recuerdo…  Yo estaba trabajando en el Bloque Justicialista cuando ocurrió lo del Punto Final y la Obediencia Debida. Estaba con mi hija que era pequeña. En ese marco, los miembros informantes de la oposición que en ese momento eran Eduardo Menem y Alberto Rodríguez Saá sostuvieron que la decisión repugnaba la Constitución…  Lastimaba la conciencia del pueblo argentino. La UCR en ese momento le tenía miedo a las presiones militares…. ¿ahora a quien le tienen miedo éstos de la Corte? ¿a quién?. ¿Qué presiones pueden tener?….Realmente volví a sentir una repugnancia con esta cosas de querer volver todo para atrás, es terrible.